Fin de semana: Viernes 17 a Domingo 19 de Enero de 2.025
Hooolaaa samigooosss !!!
Esta semana llegamos con una divertida edición, con un artículo sobre el humor como mecanismo de defensa, chistes variados, tontuelos, más humor recibido desde las redes sociales, nuevas sutilezas, preguntas tontas y unos textos humorísticos muy interesantes. Esperamos que se diviertan y que pasen todos una hermosa semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo serio...
Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.
El uso del humor como mecanismo vital ante los malos momentos (Por Alicia Garrido Martín)
El humor, aunque no lo parezca, en muchas ocasiones representa un mecanismo de defensa ante situaciones estresantes o difíciles que solemos atravesar.
Da color a la oscuridad, pone una sonrisa a lo difícil y se contagia.
Pareciera el antídoto perfecto, ¿verdad?
Los mecanismos de defensa son estrategias que utilizamos para afrontar situaciones internas o externas que nos resultan desagradables.
De alguna manera es como si con su potencia consiguieran hacer más pequeño a ese monstruo “malvado” que viene a instalarse.
Ya sea la tristeza por la pérdida de alguien, la rabia por una ruptura reciente de pareja o el diagnóstico de una enfermedad...
Combate el estrés tratando de hacerlo más pequeño, más inofensivo...
Menos temerario y raro.
A veces estos mecanismos de defensa consiguen que olvidemos nuestro sufrimiento o que recoloquemos a las fuentes del mismo en nuestras vidas.
El espacio de aire puro que nos confiere el humor en nuestro interior es tan inmenso que pareciera que estamos aparentemente bien, sin nada que nos perturbe.
El humor nos ayuda a escapar de las realidades incómodas
Seguramente hayas conocido a alguien que cuando está contando algo serio e importante lo hace con una sonrisa en su boca.
Una sonrisa que se torna en esa pequeña risa nerviosa que brota en carcajadas.
Pero algo no encaja... mientras escuchamos a esa persona no podemos dejar de pensar que hay algo que no cuadra.
¿Cómo puede estar contándonos algo, que se supone es importante/serio para él, riéndose?
Si te paras a pensar, hay muchas personas que cuando están hablando de que no es precisamente divertido, lo hacen riéndose.
Una risa que no se nos antoja auténtica...
Pareciera más un grito del alma que no sabe cómo expresarse forma salir, que una risa genuina.
Que una risa de las de verdad, de las que nacen del alma feliz.
Es más una risa que parece una interferencia.
Solemos percibir una disonancia entre lo que nos cuenta y cómo nos lo cuenta que nos hace plantearnos realmente la seriedad del asunto.
Hay personas que no van más allá y se quedan, en cómputo global, con esa risa.
“¡Bueno! si se está riendo eso es porque no le afecta demasiado.Estará bien.”
Pero lo cierto es que hay algo que no nos encaja y es que cuando lo que decimos no conecta con cómo lo decimos hay algo que falla.
La incomodidad busca ser escuchada y aceptada, no negada
Es aquí donde actúa el humor como mecanismo defensivo ante una realidad incómoda de asumir.
El humor nos caldea, y en muchas ocasiones es un bálsamo que ayuda y nos ayuda a adaptarnos en muchas situaciones sociales.
El problema, como con todo, llega cuando esa es nuestra única manera de afrontar una situación.
“Defendiéndonos” de ella, revolviéndonos contra ella.
No asumiéndola ni aceptándola tal como es.
Hay realidades que dan auténtico vértigo.
Asumirlas supone un cambio a nivel interno bastante profundo.
Y la manera de escapar de ellas es negándolas, distanciándolas de nuestra conciencia o minimizándolas.
Haciéndolas más pequeñas hasta la inexistencia.
No afrontar algo, por incómodo que sea supone distanciarse de lo que uno mismo es.
Tanto la comodidad como la incomodidad forman parte de la vida, y no podemos negar una u otra.
La “cura” no viene a través de la negación de lo que nos incomoda ver.
La cura parte de la aceptación... y en este sentido, para aceptar hay que mirar hacia dentro y mostrar una suerte de respeto inicial por aquello que encontremos.
Cuando tú no respetas una vivencia tuya, y la caricaturizas hasta la descomposición más absoluta de esta, generas que el otro no se la tome en serio.
Si no nos tomamos en serio enseñamos al otro a no tomarnos en serio
Podemos “educar” o no al otro para que nos respete.
En la medida en que no respetas como te sientes y elijes el humor como primer mecanismo para distanciarte de TU realidad, difícilmente incentivarás que el otro respete tus vivencias más intimas.
Le estás enseñando que puede reírse y no tomarte en serio.
Que lo que hablas no es importante porque “no te afecta”.
Cuando realmente SÍ te afecta, solo que te es tan doloroso o tan incómodo que tu primera reacción es distanciarte de ello.
Por ello es importante identificar estos signos de incongruencia entre lo que uno siente y lo que uno manifiesta, entre lo que dice y cómo lo dice.
Esa incongruencia nos dará pistas para poder ayudar a esa persona a sentirse más cómoda con su incomodidad.
A veces lo más sencillo es escuchar lo que realmente nos quiere decir sin perdernos en ese juego de máscaras y de caricaturas.
Probablemente esa persona esté deseando ser escuchada sin ser juzgada y tan solo necesite escuchar un “está bien que estés mal (normal/consecuente con las circunstancias en las que te encuentras) y puedes manifestarlo aquí conmigo si así lo necesitas”.
Humor desde las redes sociales...
1.
-”José, voy al supermercado. ¿Necesitas algo?”
-”Necesito darle sentido a mi vida, y definirle un propósito a mi existencia. Busco la certeza de un logro que de a mi alma la plenitud que necesita. Quiero estar en unidad con el Todo, descubrir la espiritualidad inherente a mi condición humana y debo alcanzar la trascendencia.”
-”¿Qué? ¿Podés ser más específico?”
-”Cerveza... dos cajas.”
(Gracias Ricardo !!!)
2.
Último momento:
Javier Milei: Fátima Flores 46 años, Yuyito González 64 años, Graciela Alfano 72 años...
¡Cuidate Mirtha!
Va por vos...
3.
El novio de Pampita dice:
-”La elegí por sus ganas de vivir...”
Deja de mentir, flaco...
Si fuera por eso te hubieras casado con Mirtha Legrand...
4.
De joven fui pobre.
Pero gracias a que estudie medicina, y después de mucho esfuerzo y sacrificio...
Ya he dejado de ser joven...
(Gracias Iche !!!)
5.
Un tipo le dice a un amigo:
-"¿Tu mujer grita mucho cuando hace el amor?"
Y contesta el colega:
-”¡Ya te digo! ¡La escucho desde el bar!”
(Gracias Vicente !!!)
6.
-”¿Es grave lo mío, doctor?”
-”¡Epa!, ¡Paren la autopsia...!”
7.
La pareja charlando, y ella le pregunta:
-”¿Sabés qué es lo que me gustó de vos, amor?”
-”No, ¿Qué?”
-”No recuerdo, por eso te preguntaba...”
Tonterías varias...
1.
Va una monja caminando por la calle a las 2:00 de la mañana y detiene un taxi.
La monja se sube al taxi y le dice la dirección y el taxista arranca.
Durante todo el viaje el taxista mira a la monja por el espejo del retrovisor queriendo decirle algo.
La monja se da cuenta de esto y le dice:
-”Hijo, ¿hay algo que quiera decirme?”
-”Si madre, pero me da mucha pena y vergüenza decirlo y no quisiera ofenderla.”
-”No se preocupe hijo, he escuchado muchas cosas en mi vida y no creo que me ofenda.”
-”Lo que sucede es que toda mi vida tuve la fantasía de estar con una monja.”
-”Hay un problema, usted debe ser católico.”
-”Sí, sí, sí, soy católico.”
-”Y debe estar soltero.”
-”Sí, sí, sí, soy soltero.”
La monja sorprendida terminó aceptando la propuesta y el taxista emocionado detiene el coche frente a un callejón.
Pasó el tiempo y cuando terminaron el hombre comenzó a llorar.
-”¿Qué pasa hijo mío, ¿acaso no estuvo bien?”
-”No, sí estuvo bien. Pero he pecado, madre, soy judío y estoy casado...”
-”Ah, no hay problema, hijo, yo tampoco soy monja. En realidad me llamo Paco y estoy yendo a la fiesta de disfraces de un amigo...”
(Gracias Iche !!!)
2.
Dos amigos que hacen un montón de tiempo que no se ven se encuentran por la calle.
-”¡Coño, Ricardo! ¿Cómo te va la vida? ¿Qué te pasa que tienes esa cara, esas lágrimas? Que disgusto. ¿Qué onda, macho?”
-”No me hables, no me hables, Ernesto, no me hables... Se me acaba de morir la vieja ayer.”
-”¿Qué? ¡No me jodas, tío! ¡Qué mala racha llevamos! Se te muere la vieja ayer, yo pierdo el encendedor... ¡Dios mío!”
(Gracias Vicente !!!)
3.
Abraham se va a hacer un traje a medida a lo de Moisés, el sastre.
-”¿Cuándo va a estar listo mi traje, Moishe?”
-”Y... en unas tres semanas.”
-”¿Tres semanas para hacer un traje? ¡Dios hizo el mundo en una semana!”
-”¡Y así le salió!”
4.
El médico en la consulta.
-”Tengo buenas y malas noticias.”
-”Deme primero las buenas.”, -dice el paciente.
-”Han llegado los resultados de sus pruebas y le quedan dos días de vida.”
-”¿Esas son las buenas noticias? ¿Y cuál es la mala?", -dice el paciente.
-”Llevo dos días intentando localizarlo."
(Gracias Alejandro !!!)
Sutilezas...
1.
El cuento que sigue fue calificado de “inurbano y sicalíptico” por doña Tebaida Tridua, censora de la pública moral (y también de la privada, en caso necesario).
Las personas que no gusten de leer cuentos inurbanos y sicalípticos deben suspender aquí mismo la lectura...
Doña Silvestra, mujer del campo, viuda, contrató a un carpintero para que le hiciera una letrina.
Después de usarla un par de días le dijo al hombre que no le iba a pagar el trabajo hecho.
-”La letrina duele.”, -dijo para explicar su negativa.
-”¿Cómo que duele?”, -replicó el carpintero con molestia, -”No entiendo eso.”
-”Revísela de cerca.”, -le pidió doña Silvestra.
El hombre revisó la letrina sin notar ningún problema.
-”Más de cerca.”, -demandó ella.
El carpintero acercó el rostro lo más posible a la obra, y tampoco advirtió ninguna deficiencia.
Pero al retirar la cara sucedió que uno de los pelitos del bigote se le atoró en una hendidura de la madera.
-”¡Ouch!”, -exclamó el tipo.
Y dijo doña Silvestra:
-”¿Verdad que duele?”
2.
Pepito tenía 4 años.
Su mamá le advirtió:
-”Usted, mi hijito, nunca le enseñe su pipicita a nadie más que al doctor y a su mami. ¿Me entendió?”
Llegó el día en que el médico debía revisar al niño.
-”A ver esa pipí”, -le dijo al chiquillo con una sonrisa.
Al terminar la revisión Pepito le pidió al médico:
-”Ahora, doctor, llame a su mami para que me la vea también...”
3.
Un tipo le preguntó a otro:
-”¿Has dormido alguna vez con una mujer fea?”
-”Jamás”, -respondió el otro en modo enfático, -”Pero he despertado con muchas...”
4.
La princesa paseaba por los jardines reales cuando oyó una vocecita a sus pies.
Quien le hablaba era una fea rana.
Le dijo el batracio:
-”No soy rana. Soy un hermoso príncipe encantado. Si me das un beso dejaré de ser rana y volveré a ser príncipe. Te casarás conmigo; cocinarás para mí, me lavarás y plancharás la ropa y mantendrás mi casa en orden; me darás seis o siete hijos, y así seremos felices para siempre.”
Aquella noche la princesa cenó ancas de rana.
5.
La curvilínea chica se quitó la blusa y la falda.
-”Muy bien, muy bien.”, -aprobó el hombre de la oficina.
Seguidamente la muchacha se despojó del brassiére, sostén, corpiño, almilla o sujetador.
-”¡Fantástico!”, -exclamó el individuo.
Luego la hermosa fémina se bajó la diminuta braga, bikini, pantaleta o calzón.
-”¡Extraordinario!”, -aplaudió el hombre, -”Ahora, señorita, por favor póngase los lentes.”
Ella, desconcertada, preguntó:
-”¿Cree usted que así me veré más sexy?”
-”No”, -respondió el tipo, -”Pero así verá que ésta es una oficina de bienes raíces. La compañía de cine porno está en el piso dos...”
Preguntontas...
¿A quién no le ha pasado alguna vez que, en el momento menos oportuno, le hacen una pregunta como estas?
1.
Llegando a casa te preguntan:
-”¿Ya llegaste?”
Lo que provoca decirle es:
-”¡No! Estoy en camino. ¡Solo me adelanté para ver si estaba alguien en casa cuando yo llegara!”
2.
Te acaban de asaltar, llegas a casa y le dices a tu hermano:
-”¡Me acaban de robar!”
Y él pregunta:
-”¿Quién?”
Lo que provoca decirle es:
-”No sé, es que estábamos tan apurados que no tuvimos tiempo de presentarnos.”
3.
Se te pierden las llaves y te ven desesperado preguntan:
-”¿Pero donde las dejaste?”
Lo que provoca decirle es:
-”¿Sabes qué? Las dejé en el carro pero me fascina andar de idiota por toda la casa buscándolas.”
4.
Después de tener el cabello largo decides cortártelo al salir de la peluquería encuentras con tu amiga y pregunta:
-”¿Te cortaste el cabello?”
Lo que provoca decirle es:
-”No... ¡Es que me creció la cabeza!”
5.
Te encuentras en la fila para entrar al cine cargando tus popcorn, soda, papitas, helado chocolates y hot dog encuentras a un amigo y te pregunta:
-”¿Vas a entrar al cine?”
Lo que provoca decirle es:
-”¡Estás loco! Es que voy a revender todo esto dentro del cine, es buen negocio sabes.”
6.
Típico: Vas caminado de prisa para llegar a tiempo a X lugar y de pronto te caes por las escalera.
Estás en el suelo, te sobas, estás muerto de dolor a punto de llorar y tu amigote dice:
-”¡¡Aayy!! ¿Te caíste?”
Lo que provoca decirle es:
-”¡No. hombre, que va... Estoy practicando para una fractura!”
7.
Llegando a tu casa bajo un tremendo aguacero después de haber caminado como bestia.
Estás mojado hasta la última costura de la ropa interior y te preguntan:
-”¡¿Te mojaaaste?!”
Lo que provoca decirles es:
-”¡Noooo... Es que quise bañarme con todo y ropa!”
Los jóvenes de hoy son lo mejor que ha dado el mundo... (Por Julio César Parissi)
Cuando se dice que hay una ruptura generacional y que los viejos no entienden a los jóvenes, muchos piensan que se exagera.
Pero, debemos reconocerlo, las rupturas existen, y algunas veces estas rupturas son más grandes que otras.
Por ejemplo: Internet creo una generación distinta a cualquier otra, incluso a la anterior más próxima.
¿Por qué?
Le explico.
Pero antes de explicarle, quisiera que pensemos juntos.
¿Qué dice usted y la mayoría de la gente con respecto a la juventud de hoy?
Cualquier cosa que diga en primera instancia será referida a los defectos más que a sus virtudes.
“Los jóvenes no leen, ahora que tienen la computadora no agarran un libro ni por casualidad.”
Que no agarran un libro, se lo acepto —tampoco usted agarró ningún libro a lo largo de su vida y no se lo cuestiona—, pero no le admito que no lean.
Si no leyeran, no podrían navegar ni saber qué le están diciendo desde la otra punta de Internet.
“¿Vio como escriben los chicos hoy? Es espantoso, ¿no le enseñaron ortografía?”
¿Y lo dice usted que escribe desilusión con c?
Además, si le dan una hojilla de cigarrillo para escribir, ¿cómo escribiría usted, con lujo de detalles o abreviando todo?
Desgraciadamente, la rapidez de Internet les obliga a escribir como el traste, pero estoy seguro que si les dan tiempo lo pueden hacer bien.
No digo que se trabajen un Borges o Neruda, pero zafan.
Estas son las cosas en contra que tienen los jóvenes actuales, pero yo le encontré algo a favor que pone de vuelta y media a nuestra generación.
Las relaciones humanas de los jóvenes no se inician ni tienen el contexto de las nuestras.
¿Son inferiores?
No, son mejores, muchísimo mejores.
A esta altura se preguntará que los hace mejores que nosotros, que somos tan cultos, tan creativos, tan comprometidos con nuestro tiempo, tan combativos...
Y yo le pregunto: ¿por qué, cuando muchachito, usted se acercaba a una chica?
Por el físico, claro.
Primero le miraba la cara, luego los pechos y por último el trasero.
Después, si uno trababa conversación, vería si su manera de ser era lo que nos gustaba.
Aquel famoso: “Me gusta tu interior”, era pura retórica, un modo de exorcismo de nuestras acciones.
Hoy es distinto: Internet hizo que nuestros jóvenes se conectaran y se sintieran atraídos por lo que el otro le demuestra en palabras.
El enamoramiento, la amistad y las relaciones profundas que se dan por Internet se hacen desde adentro hacia afuera.
Es decir, uno es conquistado por el interior de la otra persona y, a su vez, uno le brinda al otro su imagen interna, que es la que sale de nuestra escritura.
¡Mírelos a nuestros jóvenes!
Lo que para nosotros constituía el último escalón en una relación, el famoso atractivo interior, para los muchachitos -esos tan denigrados- es la primera etapa en su modo de relacionarse.
Estos pendejos que nos están dando la mejor lección jamás aprendida.
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