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Viernes 22 de Diciembre

 

                  Fin de semana: Viernes 22 a Domingo 24 de Diciembre de 2.023

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos una edición con un artículo con consejos para ser feliz, chistes breves, humor recopilado de las redes sociales, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos muy ingeniosos y divertidos. Esperamos que los aprovechen, y en estas fechas tan especiales queremos desearles a todos, además de una linda semana, una muy ¡Feliz Navidad!

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.

7 maneras de ser feliz, según la ciencia (Por Edith Sánchez)

Ser feliz, según la ciencia, significa mantener un equilibrio que le permita al cerebro trabajar de forma ágil y mantenerse sano.

En principio, todos deberíamos llegar a eso sin tanto problema, ya que lo natural es que nos protejamos y preservemos nuestra buena salud.

De forma contradictoria, muchas personas viven como si fueran enemigas de ellas mismas.

Se hacen daño, física y emocionalmente, de forma consciente o inconsciente.

Por eso les resulta tan difícil sentirse felices o experimentar el bienestar.

No tenemos que contar con grandes cosas para ser felices.

Esto es resultado de la actitud y del estilo de vida, más que de lo que tengamos o seamos capaces de obtener.

Aquí están 7 de esas maneras para ser feliz, según la ciencia.

1. Estar ocupado, sin prisas

El trabajo no solo es un medio para obtener sustento o dinero.

Trabajar es una manera de desarrollar nuestras habilidades y potencialidades para evolucionar como seres humanos.

Lo saludable es que trabajemos en algo que nos agrade y que lo hagamos sin prisas ni premura.

Es conveniente organizar el tiempo de tal modo que se equilibre el trabajo con el descanso.

Diferentes estudios prueban que hacer las tareas sin prisa nos permite mantenernos concentrados y ser más productivos.

2. Dormir lo suficiente

Ser feliz, según la ciencia, también depende de la cantidad y la calidad del sueño.

Contrario a lo que muchos piensan, no se duerme para descansar.

Durante el sueño el cerebro está más activo que nunca.

Los recuerdos desagradables del día se procesan a través de la amígdala.

Los positivos a través del hipocampo.

Cuando no se duerme, el hipocampo se ve muy afectado, mientras que la amígdala no tanto.

Por eso la falta de sueño genera estados de ánimo más negativos.

3. Hacer ejercicio es una forma de ser feliz, según la ciencia

Hay un experimento muy citado al respecto.

Se llevó a cabo con personas que padecían depresión.

Se dividieron en tres grupos.

Al primero se le dio medicación solamente.

Al segundo, ejercicio únicamente.

Y al tercero, una combinación de medicinas y ejercicio.

Tras un mes, todos habían mejorado en una proporción similar.

Sin embargo, a los tres meses se encontró una diferencia significativa.

En el primer grupo, el 38% nuevamente presentaba síntomas de depresión.

En el segundo grupo, el 31%.

Y en el tercer grupo, solo el 9%.

Por eso, ser feliz, según la ciencia, también tiene que ver con hacer ejercicio.

4. Tener cinco relaciones muy cercanas

Los seres humanos somos esencialmente sociables, así las condiciones de la civilización nos lleven a adoptar conductas individualistas.

En el fondo, todos necesitamos a los demás, de su reconocimiento, de su compañía y de su afecto.

En una investigación se encontró que quienes tenían cinco o más relaciones significativas en su vida, eran dos veces más propensos a decir que se sentían muy felices.

Por relación significativa se entiende aquella en la que puedes confiar, ser tú mismo y compartir confidencias.

5. Salir de casa

Es bueno reservar tiempo para estar en casa, pero permanecer encerrados no es una buena alternativa.

Se ha evidenciado que una caminata de 20 minutos al día, por espacios al aire libre, ejerce una influencia sumamente positiva en nuestro estado de ánimo.

La Universidad de Sussex, en el Reino Unido, realizó una investigación al respecto.

Concluyeron que la gente se sentía particularmente feliz en lugares cálidos, caminando cerca del mar.

También que un efecto similar se producía en los entornos rurales, pero no en los urbanos.

6. Reservar tiempo para la diversión

El psicólogo Dan Gilbert hizo un estudio acerca de la relación entre el tiempo dedicado a la diversión y la felicidad.

Encontró que las personas no solo disfrutan llevando a cabo actividades entretenidas, sino también planeándolas.

En particular, se detectó que las personas se sienten felices planificando cenas, fiestas y viajes.

El sentimiento de satisfacción, por lo tanto, se prolonga a veces por varias semanas.

También se comprobó que las personas son más felices gastando en experiencias que en objetos.

7. Meditar y agradecer

Hay un famoso experimento sobre la meditación, realizado en la Hospital General de Massachusetts.

Se escaneó el cerebro de los pacientes, antes y después de llevar a cabo ejercicios de meditación de atención plena.

Así se evidenció que tras la meditación las zonas asociadas al estrés mostraban una actividad mínima.

Por otro lado, el Journal of Happiness Studies publicó un estudio respecto a la gratitud.

Se le pidió a 219 personas que escribieran cartas de agradecimiento durante tres semanas.

Se compararon los síntomas antes y después del ejercicio.

Así se verificó que los síntomas de depresión desaparecían con esta sencilla actividad.

Estos son solo algunos de los caminos que hay para ser feliz, según la ciencia.

El conocimiento científico, entonces, ratifica que es la forma de vivir y aquello que hay en la mente lo que nos hace felices.

Lo externo poco o nada cuenta.

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  • Humor desde las redes sociales…

1.

Con lo que sube todo, lo único que falta es que suban los caramelos media hora a 45 minutos...

2.

Mujeres: Dejen de sufrir por los hombres guapos y fíjense en nosotros los gordos.

La peor traición que les podemos hacer es salir a comer sin Ustedes...

(Gracias Gustavo !!!)

3.

Nadie sabe lo que va a pasar en la Argentina, pero lo que sí es seguro es que la película será protagonizada por Ricardo Darín...

(Gracias Iche !!!)

4.

-”¿A quién vas a besar en año nuevo?”

-”Pues al piso, cuando me caiga de la tremenda borrachera que me voy a pegar...”

5.

La maestra le pregunta al alumno:

-”¿Quién fue la mujer elegida para dar a luz a nuestro salvador?”

-”La Virgen María.”

-”¿Y porqué en el exámen pusiste Sara Connor?”

6.

Mocosas de 13 años diciendo:

-”No puedo sacarte de mi cabeza...”

Yo creo que se refieren a los piojos...

7.

Han secuestrado a mi suegra y ya han llamado 35 veces los secuestradores.

Las últimas cinco llorando y suplicando que vayamos a recogerla...

(Gracias Diana !!!)

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  • En el gallinero...

Cada mañana el gallo entra orgulloso en el gallinero, besa cariñosamente a 9 de las 10 gallinas y a la décima le arranca una pluma.

Así día a día.
Las 9 gallinas besadas están contentas, pero la décima gallina se aguanta pacientemente.

Al cabo de 15 días la décima gallina muy enojada se enfrenta al gallo y le grita muy en alto:

-”Vienes todas las mañanas con una prepotencia y besas a todas mis compañeras y a mí, me arrancas cada vez una pluma. ¿Qué pretendes?”

Y entonces el gallo le dice bajito al oído:

-”A ti... quiero verte desnuda, cariño.”

(Gracias Alejandro !!!)

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  • Secreto...

El nieto le dice a su abuelo:

-”Increíble, después de 65 años de casados, le seguís diciendo 'mi amor', 'linda', 'mi vida'... ¿Cuál es el secreto?”

-”La verdad es que se me olvidó cómo se llama y me da miedo preguntarle...”

(Gracias Jorge !!!)

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  • Sutilezas...

1.

Loretela, linda chica, era dueña de un perro collie escocés.

A esa misma raza perteneció Lassie, la famosa perra de las películas y la televisión.

A pesar de su nombre, que significa algo así como “Muchachita”, Lassie no era perra, sino perro.

Los camarógrafos debían hacer prodigios para que no se vieran en la pantalla los notables atributos de macho de Pal (“Amigo”), que tal era el nombre real del perro.

En su tiempo “Lassie” fue una celebridad.

Cuando a mediados de los años cuarenta se le llevó a Nueva York para una presentación “personal” en Radio City, “Lassie” ocupó una suite en el Hotel Plaza que costaba 380 dólares diarios.

Advierto, sin embargo, que me estoy apartando del cuento.

Vuelvo a él.

Loretela notó que a su perro le caía sobre los ojos el pelo de la cabeza, lo cual le estorbaba la vista.

Su veterinario le recetó un depilatorio, y la muchacha fue a comprarlo en la farmacia.

El encargado le advirtió:

-”Tenga cuidado. Este depilatorio es muy fuerte. Si excede usted la dosis le arderán los brazos o las piernas.”

Aclaró Loretela:

-”El depilatorio es para mi collie.”

Y dijo el farmacéutico:

-”Ahí le arderá todavía más...”

2.

Tres tipos entablaron conversación en una fiesta y cayeron en el tema del sexo.

Presumió uno:

-”Yo hago el amor 30 veces en el mes.”

Manifestó el segundo:

-”Yo lo hago 15 veces.”

El tercero no decía nada.

-”¿Y tú?”, -le preguntaron.

Contestó:

-”Lo hago dos veces en el mes.”

Dijeron los jactanciosos:

-”¿Tan poquito?”

Argumentó el otro:

-”Para un cura de pueblo chico no está mal...”

3.

Una hermosa mujer acudió a la consulta del doctor Duerf, psiquatra.

Le informó:

-”Soy de carácter débil, y eso me lleva a entregar las galas de mi honor al primer hombre que me las pide. Las galas de mi honor, quiero decir. Luego la conciencia no me deja dormir.”

El doctor Duerf se puso una mano en el mentón e hizo:

-”Mmm...”

Esa actitud pensativa le permitía elevar sus honorarios.

En seguida le dijo a la mujer:

-”Ya veo. Quiere usted que le fortalezca el carácter.”

-”No”, -opuso ella, -”Quiero que me debilite la conciencia.”

4.

Don Roso tenía frente despejada, por no decir que era calvo de solemnidad.

Cierto día se compró una peluca o bisoñé y de inmediato se puso el añadido a fin de darle la sorpresa a su mujer.

Cuando llegó a la casa su esposa ya dormía.

Don Roso se acostó a su lado, le tomó una mano y se la puso en su nueva cabellera.

La señora dijo, adormilada:

-”Está bien, compadre. Nomás que sea rapidito, porque ya no tarda en llegar el pelón.”

5.

Ella le dijo a él:

-”Soy una mujer recatada, decente y pudorosa. Quiero que lo hagamos con la luz apagada.”

-”Muy bien”, -aceptó él, -”Entonces voy a cerrar las puertas del coche...”

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  • Dos casquillos y tres balas... (Por Aperite)

-”Se han encontrado dos casquillos y tres balas incrustadas en aquella pared del fondo, teniente Molthon. Las muestras ya han sido recogidas por el inspector Braun y las llevará al laboratorio...”

-”Y el cuerpo… ¿estaba en esa postura tan ridícula cuando llegasteis?”

-”Nadie ha tocado nada, teniente. Esa posición es la que tenía cuando entramos en el apartamento. La vecina nos llamó alarmada por los disparos; nos ha informado que salió inmediatamente y no vio a nadie salir del mismo. Es un extraño caso, señor.”

-¿Quién era el occiso?”

-”Se llamaba Jhon Walter, según su identificación, un matón de alquiler de poca monta, un don nadie cualquiera. Está fichado, pero no hay ninguna orden de detención pendiente en su contra.”

-”¿Han localizado el arma?”

-”Si señor. Esta Smith & Wesson de 9 milímetros”, -le enseñó la transparente bolsa en la que también lucían dos casquillos vacíos, -”El arma estaba en la mano izquierda del muerto, pero no ha sido un suicidio, si es eso lo que usted está pensando. No tiene heridas de bala, pero faltan tres en la recámara.”

-”¿Sabemos si este tipo era zurdo?”, -quiso saber más.

-”Hemos llamado a Central y nos han dicho que en su ficha consta que era ambidiestro, teniente.”

-”¿Cuándo han dicho que llegará el forense?”, -mostró el teniente Molthon su extrañeza por la ausencia del clínico.

-”Está en camino... Pero le ruego que antes observe usted estas huellas, son bastante extrañas y se dirigen hacia la ventana.”

-”Sí... Parecen huellas como de... ¿un ave? ¿Es posible?”

-”La misma pregunta me hice yo al verlas; de un pato, o quizás un loro de esos tan grandes que chapurrean contigo...”

-”Sí; pero, por lo que veo, ha debido bailarse un tango alrededor de ese charco de sangre... Las ha dejado bien marcadas en la alfombra hasta la ventana... ¿Ha comprobado hacia dónde da ese ventanal?”

-”A la escalera de incendios; ya lo hemos inspeccionado pero no hemos encontrado ningún indicio más. Salvo estas huellas no tenemos nada más. Tampoco hay manchas de sangre en las escaleras ni en el pasadizo que da a este lado del inmueble. Debió salir volando, quizá...”

-”¿Y el tercer casquillo... lo han encontrado?”

-”No señor; ha debido llevárselo el asesino. Hemos mirado hasta el último rincón, pero no está.”

-”Uhm... esto es muy raro. ¿Para qué querría el asesino llevarse uno de los tres casquillos? No lo entiendo...”

-”Ni yo. Tengo la extraña sensación de que parece un acto de venganza revestido de un humor negro muy particular. Y, en cuanto al casquillo que no aparece, quizá el asesino se lo llevara de recuerdo.”

-”Seguro que el arma no está registrada”, -contesto el teniente, -”¡Ah, aquí llega el forense! Hola, Doctor. Ponte a trabajar, amigo “rajacabras” ¡Rápido, y dinos algo!”

-”Hola, muchachos. Tranquilo, teniente; ya sabe que estas cosas hay que hacerlas con detenimiento.”

-”Estamos esperando sus conclusiones previas para iniciar las investigaciones oportunas...”, -le insistió Molthon con gran nerviosismo.

-”Veamos...”, -siguió el forense, -”Varón caucásico, pelo rubio, braquicéfalo, complexión media, atlético, de unos treinta y cinco años; una antigua cicatriz cruza su cara al nivel de ojo y pómulo izquierdos. Manifiesta un cierto rictus de la risa, pero sin embargo no tiene señales de ahorcamiento; parece como si hubiera muerto carcajeándose de algo macabramente gracioso...”, -se sorprendió.

-”La dentadura está bien conservada, labios y lengua macilentos”, -continuó, -”temperatura del cuerpo alrededor de... treinta grados... Deduzco que falleció... hará entre tres, quizá cuatro o cinco horas, aproximadamente.”

-”Interesante...”, -dijo el teniente.

-”Presenta una herida punzante de unos tres milímetros en la vena basílica del dorso de la mano derecha, entre el dedo corazón y el anular. Aún sigue abierta y rezuma algo de suero sanguíneo. No se aprecian heridas de bala ni ninguna otra lesión. Causa probable de la muerte... Mmmm, Mmmm... yo diría que por una simple exsanguinación.”

-”¿Estás diciendo que murió desangrado por una pequeña heridita de nada, Doctor?”, -le inquirió Molthon con cara de ironía.

-”Lo tendría que comprobar clínicamente en el laboratorio”, -contestó el forense, -”pero creo que este infeliz era hemofílico. No tiene otra explicación; se debió desangrar totalmente por esta ridícula herida... ¡Dios santo, qué trágica ironía! ¡Morir por un pequeño picotazo de nada!”

-”Un momento, un momento... ¿Has dicho “picotazo”, galeno cachondo?”

-”¿He dicho “picotazo”? Bueno; sí..., es posible. Pudiera ser que esa herida sea consecuencia del picotazo de algún ave. Una cotorra, un loro de gran tamaño quizá. Lo único cierto es que este tipejo no murió de un balazo, teniente Molthon.”

-”Señor”, -interrumpió uno de los policías, -”Hemos encontrado esta postal debajo de la mesa camilla. Parece una felicitación de Navidad, señor.”

Molthon, ajustándose antes los látex, tomó la prueba y leyó en voz alta la escueta dedicatoria de su interior:

-”Mi querido Jhon: Que pases una buena noche de Navidad y disfrutes de este pavo que te envío. Sacrifica al pavo un día antes de meterlo al horno, para que desangre bien. No seas bestia y no lo mates a tiros como tienes por costumbre. Utiliza el golpe de gracia; ya sabes, como en el pueblo. Besos de tu mamá que te quiere.”

Arriba, en el alero del tejado de enfrente, un hermoso pavo observaba, todavía con miedo, el hueco de aquella ventana por donde pudo escapar de aquel maldito loco que pretendía matarlo a tiros.

Gracias a que pudo picarle fuertemente en aquella mano criminal, pudo huir, no sin antes tragarse un precioso y brillante gusano de un color cobre muy sabroso que encontró por el suelo.

Duro y algo caliente para su gusto.

-”Clo, clo, clo, clo...”

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