Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos unos chistes muy divertidos, un nuevo artículo sobre
los efectos de la risa, frases graciosas, más chistontos y los textos humorísticos
más interesantes. Además, curiosamente, nos llegaron muchos aportes sobre
las féminas, así que tenemos una edición con "perfume de mujer".
Esperamos que la disfruten y que pasen una muy buena semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo serio...
Los efectos de la risa y el sentido del humor.
La convicción de que la risa actúa benéficamente es muy antigua ya que se remonta a Galeno, considerado -junto a Hipócrates- uno de los padres de la Medicina Occidental alopática.
Galeno e Hipócrates cultivaron la teoría de los humores.
Entre ellos, la atrabilis o bilis negra decían que se cobija en el hipocondrio que es el lugar que se sitúa entre las costillas y la parte superior del estómago.
La atrabilis, según estos sabios antiguos, es como la somatización de la angustia.
Con lo que la risa actuaría en forma de masaje liberando la atrabilis.
Pues bien, esta antigua teoría ha sido confirmada científicamente por investigadores modernos.
El doctor Marvin E. Herring -de la Escuela de Medicina Osteopática de Nueva Jersey- confirmó que la risa ejerce un masaje en el diafragma, el tórax y el abdomen beneficiando al corazón, los pulmones e, incluso, al hígado.
Un médico inglés del siglo XVII dijo: "la llegada de un buen payaso al pueblo hace más por la salud de sus habitantes que 20 burros cargados de fármacos".
Numerosas investigaciones han mostrado cómo las personas que sienten de forma crónica emociones estresantes, como la rabia, depresión o ansiedad, sufren un impacto negativo en su salud debido a dichas emociones.
Los estudios más numerosos se han realizado en enfermedades del corazón y muestran que las personas crónicamente enfadas y hostiles tienen un riesgo de 4 a 5 veces mayor de tener un ataque cardíaco que el resto de las personas.
Quienes tienen una actitud negativa y pesimista hacia la vida son más susceptibles a padecer enfermedades habituales como resfriados y problemas digestivos.
La risa produce una estimulación que es a la vez relajante.
La risa estimula también indirectamente las endorfinas, que son los analgésicos naturales de nuestro cuerpo, aumentando la tolerancia al dolor.
Pero la risa no sólo nos proporciona una estimulación fisiológica sino también nos proporciona una experiencia emocional satisfactoria.
Si una persona está deprimida o enfadada y alguien la hace reír con algún comentario gracioso, su estado de ánimo cambia inmediatamente y la ira o depresión se desvanecen, al menos momentáneamente.
Por eso el sentido del humor es una poderosa arma para utilizar en los momentos difíciles de nuestras vidas.
Dichos graciosos...
- Busco al hombre de mi vida... Marido ya tuve.
- En la vida hay que tomarse todo con calma... menos la cerveza...
- El problema de las mentes cerradas es que siempre tienen la boca abierta...
- No soy fea... es sólo que mi belleza es rara...
- Hoy desperté, me levanté de la cama, levanté los brazos, moví las rodillas, giré el cuello, y todo hizo ¡Crack!... Conclusión: no estoy vieja, estoy "crujiente"...
- Que injusto fue Dios con la repartición de belleza en el mundo... Me da cosita con los demás que me haya tocado el 99%...
- No estoy vieja... sólo soy una adolescente reciclada...
- El que busca encuentra... pero que quede claro que esto no aplica para llaves, teléfonos, controles remotos, dinero, el amor de tu vida...
Conyugales...
1.
Ella: - "Cariño... llevamos 25 años de casados y nunca me has comprado nada..."
Él: - "No sabía que vendías cosas..."
2.
¿En qué se parecen una boda y un divorcio?
En que en la boda todo es arroz.
Y en el divorcio todo es pa-ella.
3.
Un matrimonio cumple 25 años de casados y la esposa le pregunta al marido:
- "Mi amor, ¿Qué me vas a regalar por nuestras bodas de plata?"
El tipo responde:
- "Un viaje a China."
La mujer, sorprendida por la magnitud del regalo, le pregunta:
- "Pero mi amor, si para los 25 años me regalas esto... ¿qué vas a hacer cuando cumplamos los 50?"
- "Te voy a ir a buscar."
4.
Así rezan las mujeres:
"Dios mío, te pido:
Sabiduría, para entender a este hombre...
Paciencia, para soportarlo...
Bondad, para tratarlo con amor...
Amor, para perdonarlo...
No te pido fuerzas mi Dios...
Porque si me das fuerzas...
¡Lo mato!"
Consulta...
El tipo en el consultorio:
- "Doctor, quiero vivir 100 años..."
- "¿Fuma?"
- "No."
- "¿Toma?"
- "No."
- "¿Sale de juerga?"
- "No."
- "¿Mucho sexo?"
- "No."
- "Entonces, ¿para qué mierda quiere vivir tanto?"
Certamen de mujeres liberadas...
Se reúnen mujeres de todo el mundo en un congreso anual.
Pasa una alemana al estrado y comenta:
-"El otro día le dije a mi Fritz que yo no iba a cocinar más. El primer día no vi nada, el segundo tampoco, el tercero tampoco, pero al cuarto, Fritz, al llegar del trabajo calentó salchichas y preparó chucrut."
Aplausos...
Pasa al estrado una francesa y comenta:
-"Hace un par de meses le dije a mi Francois que desde ese día en más, yo me rehusaba a tender las camas. El primer día no vi nada, el segundo tampoco, el tercero menos, hasta el cuarto, en que ¡Francois se levantó y se puso a tender la cama!"
Elogios, aplausos...
Sigue una dama estadounidense y comenta:
-"El otro día le dije a mi Johnny que no me iba a ocupar más del desayuno. El primer día no vi nada, el segundo tampoco, tampoco el tercero, pero el cuarto Johnny se levantó y se puso a freír panceta y batir huevos..."
Ovación...
Por último pasa una Argentina y relata:
-"El otro día le dije al Cacho que ya no iba a planchar más sus camisas. El primer día no vi nada, el segundo tampoco. El tercer día tampoco vi nada... Y hoy empecé a ver un poquito con el ojo izquierdo..."
El pan...
Un viejito visita al médico, quejándose de su impotencia.
-"Doctor, ¿Qué puedo hacer para combatir la impotencia y chingar mucho?"
El doctor, al verlo muy acabado y para sacárselo pronto de encima, le dice:
-"Mire, abuelo, si quiere tener buenas erecciones, coma mucho pan."
Así que el viejito entra en la primera panadería que encuentra y pide 5 kilos de pan.
La vendedora extrañada le pregunta:
-"¡Qué bien, abuelo! ¿Familia numerosa?"
-"No, hijita, vivo solo."
-"Entonces, ¿va a organizar alguna reunión?"
-"No, hijita, para nada."
-"Perdone la curiosidad...", - insiste la vendedora -"pero, ¿para quién compra tanto pan?"
-"Pues es sólo para mí."
-"Pero para usted solo, es mucho pan. ¡Se le va a poner duro!"
-"¡Ah, picarona!, ¡Tú también lo sabías!"
(Gracias Marisa !!!)
Humor negro...
Se encuentra un tipo gangoso sentado en un banco del Central Park de Nueva York , en la noche de Nochebuena, cuando de pronto se acerca una dama y se sienta a su lado.
El tipo, que andaba solo, para romper el hielo le dice:
-"¡Ghola!"
-"¡Ghola!"
-"¿Ghos tanguien shos gangosa...?"
-"Shi."
-"¿Y haglás Eskañol?"
-"Shi."
-"¡Lo único que te jaltaria esh sher Arlgentina!"
-"Shi, shoy Arlgentina."
-"¡Uy! ¡Qué shuerte! ¡Yo tamguien shoy Arlgentino! Yo eskaba solo acá shentado hoy que esh noche guena y jhusto akareciste vosh que tamguien shos gangosa y Arlgentina. ¿Que te karece shi hacemos algo...?"
-"Gueno, ashi ninguno de los dosh she queda sholo."
Entonces se van los dos a cenar.
Empiezan a charlar, a conocerse y se van a pasar la Nochebuena en un hotel.
Se encaman, y luego de unas horas de sexo, lujuria y placer se produce la siguiente conversación:
-"Oguime...", le dice la chica, -"tengho que confesharte algho."
-"¿Qué esh?"
-"Tengho Sida..."
-"¡Ah....! ¡Güenísimo! ¡ ¡Yho tengho Pan Dulce!"
Mujeres...
Una mujer muy guapa va en su carro y al parar en el semáforo fue abordada por una mendiga, muy sucia, de pésima apariencia que le pide plata para la comida.
Ella toma $ 500 y le pregunta:
-"¿Si te diera esta plata saldrías con tus amigas y lo gastarías todo?"
-"¿Que es esooo? ¡Doña, no tengo amigas, vivo en la Calle!"
-"¡Aaajaaa! ¿Y no irías a las tiendas a gastarlo?"
-"¡No entro en tiendas, no me dejan entrar en ellas!"
-"¡Huumm! ¿No irías a la peluquería arreglarte el pelo y la uñas?"
-"Señora, ¿está locaaa? ¡Ni se como es una peluquería!"
-"¡Huumm! Bueno, no te voy a dar plata, pero sube al auto que vas a venir a comer conmigo y con mi marido."
La mendiga pasmada le replica:
-"Peerooo, ¡su marido va a ponerse furioso! ¡No me baño desde hace días, estoy inmunda y un poco hedionda...!"
-"¡Uuujumm! No importa, es mejor, ¡Quiero que él vea como se ponen las mujeres cuando no salen con amigas, no van de compras, ni van a la peluquería! Para que sepa que la mujer no gasta, ¡Invierte!"
(Gracias Isabel !!!)
Lista de precios...
Si bien los "Prostíbulos" han sido cerrados por ley en la provincia de Córdoba, antes del reciente cierre efectivo sucedió lo siguiente:
En un pueblito del interior de Córdoba, un cordobé entra al quilombo.
Se acerca al mostrador y lee la lista de precios:
Caña: $50.
Cerveza: $65.
Pesi: $40.
Sanguche de mondiola: $30.
Polvo: $170.
Tirada de fideo: $200.
Sobada de pomo (Caricias en el órgano sexual): $120.
Se revisa los bolsillos para no pasar vergüenza y se acerca a una de las mujeres que atiende en la barra.
-"Señorita, por favor", le dice.
-"¿Si, mi amor?", le contesta ella con voz seductora, -"¿en qué te puedo ayudar?"
-"¿Negra... vo soi la que acaricia el órgano reproductor de los clientes?", pregunta.
-"Si, yo misma", dice ella sensualmente, mientras con la lengua humedece sus labios.
-"Entonces, por favor, ¡lavate las manos porque quiero un sanguche de mondiola...!"
(Gracias Horacio !!!)
Clasificación informática de las mujeres...
Mujer Internet: Mujeres de difícil acceso.
Mujer servidor: Está siempre ocupada cuando usted quiere usarla.
Mujer Windows: Todo el mundo sabe que no sirve, pero nadie vive sin ella.
Mujer Powerpoint: Solamente Bill Gates tiene la paciencia para aguantarla por más de media hora.
Mujer Excel: Dicen que hace muchas cosas, pero usted tan sólo la utiliza para las cuatro operaciones básicas.
Mujer Word: Tiene siempre una sorpresa reservada para usted y no existe nadie en el mundo que la comprenda totalmente.
Mujer D.O.S.: Todos la usaron algún día, pero nadie la quiere ahora.
Mujer Backup: Usted siempre cree que tiene lo suficiente, pero a la hora de ‘vamos a ver’ falta algo.
Mujer virus: También conocida como esposa. Cuando usted menos lo espera, ella llega, se instala y va apoderándose de todos sus recursos. Si usted intenta desinstalarla, va a perder algunas cosas; si no lo intenta, pierde todo.
Mujer Scandisk: Sabemos que ella es buena y que solamente quiere ayudar, pero en el fondo nadie sabe realmente que está haciendo.
Mujer screensaver: No sirve para nada, pero te divierte.
Mujer Paintbrush: Únicamente sirve para sus hijos.
Mujer RAM: Aquella que olvida lo que hace apenas se desconecta.
Mujer harddisk: Aquella que se acuerda de todo, todo el tiempo.
Mujer mouse: Exclusivamente funciona cuando es arrastrada y presionada.
Mujer mousepad: Es la mujer ‘felpudo’ versión año 2000.
Mujer multimedia: Hace que todo parezca bonito.
Mujer joystick: Vive dejándolo a usted con la mano sudada y con calambres en el brazo.
Mujer Microsoft: Quiere dominar a cualquier hombre que aparezca a su alrededor, e intentará convencerlo de que eso es lo mejor para usted. Idea planes para enfrentarlo a usted contra otras mujeres y promete que hará lo que usted quiera si tira su agenda con los teléfonos de sus amigas. Sin que usted lo perciba, poco a poco, ella será la única en su vida. Llegará un día que, hasta para abrir la heladera o tomar las llaves del coche, usted tendrá que pedir su permiso.
Mujer password: Usted cree el único que la conoce, pero la conoce medio mundo.
Mujer MP3: Todos quieren bajársela.
Mujer usuario: No hace nada bien y pide más de lo que necesita.
Mujer analista-programador: Se la pasa cocinando, se la pasa remendando.
Mujer CPU: Por fuera pareciera que tiene de todo, pero por dentro está casi vacía.
Mujer monitor: Le hace ver la vida con los más lindos colores.
Mujer lectora de CD: Cada vez son más rápidas.
Mujer Datawarehousing: Le informa de todo, menos lo que realmente te interesa.
Mujer E-mail: De cada diez cosas que informa, ocho son pendejadas, como ésta.
Caza de citas...
- Los viajes son en la juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia. Francis Bacon.
- Los viejos lo creen todo; los adultos todo lo sospechan; mientras que los jóvenes todo lo saben. Oscar Wilde.
- Malgasté mi tiempo, ahora el tiempo me malgasta a mí. William Shakespeare.
- Más podemos conocer de una persona por lo que ella dice de los demás que por lo que los demás dicen de ella. Emerson.
- Más vale un grano de cordura que arrobas de sutileza. Baltasar Gracián.
- Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo. Miguel De Cervantes.
- Me gustaría vivir eternamente, por lo menos para ver cómo en cien años las personas cometen los mismos errores que yo. Churchill.
- Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama. Proverbio Inglés.
- Mi invento del fonógrafo no tiene ningún valor comercial. Thomas Alva Edison.
- Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera. Groucho Marx.
- Mi verdad básica es que todo tiempo es un ahora en expansión. Shirley Maclaine.
- Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar. Proverbio Alemán.
- Mis guerras son absurdas porque lo es la guerra en sí. Manuel Gila.
- Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad. Pearl S. Buck.
- Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación. Valentín Moragas Roger.
- Muchos hombres no se equivocan jamás porque no se proponen nada razonable. Goethe.
- Nací sin saber porqué. He vivido sin saber como. Y muero sin saber ni como ni porque. Pierre Gassendi.
- Nada es veneno, y todo es veneno; la diferencia está en la dosis. Theophrastus Bompart.
- Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte. Proverbio Chino.
Tonto y retonto...
1.
Va un viejito al médico y le dice:
-"Doctor, estoy preocupado porque tengo 100 años y todavía ando persiguiendo muchachas."
-"Pues eso sí que es un caso insólito, pero dígame ¿en qué quiere que le ayude, qué es lo que le preocupa de eso?"
-"Pues que las ando persiguiendo pero ya no me acuerdo para qué."
2.
Bueno, en una cantina están bebiendo dos tipos, y ya estaban en un estado lamentable y uno le dice al otro:
-"Vamos a mi casa."
-"No, vamos a la mía", responde el otro.
Y así la pasaron hasta llegar a la casa y uno de ellos dijo:
-"Sí, esta es mi casa."
-"No, esta es mí casa."
Uno de ellos dice:
-"Bueno, toquemos a la puerta y al que reconozcan es el de la casa."
Tocan la puerta y sale una señora y dice:
-"¡Que lindo, padre e hijo borrachos!"
3.
Llega un vendedor a una casa, pero se detiene al ver un perro.
Asegurándose de que no mordiera, le pregunta al niño que estaba sentado en la entrada:
-"Oye niño, ¿No muerde tu perro?"
El niño contesta:
-"No señor, no muerde es muy mansito."
Una vez seguro, entra a tocar en la puerta interior.
El perro se le lanza como un demonio y lo muerde, rasgándole el pantalón.
Muy enojado, el hombre le reclama al niño:
-"Oye niño, ¿No dijiste que no mordía tu perro?"
-"Es verdad señor, pero resulta que ese no es mi perro, yo vivo en la casa del lado."
4.
Dos rubias se pasean en un parque, y encuentran un espejo tirado en el suelo.
Una de ellas lo levanta, lo ve y dice:
-"A esta muchacha yo la conozco."
La otra toma el espejo lo ve y le dice:
-"Claro que la conoces, soy yo."
5.
-"¡Encontré un tipo formidable: tiene el encanto de Sinatra y el genio de Einstein!"
-"¿Y cómo se llama?"
-"Frankenstein."
Fantasías femeninas... (Por Ana von Rebeur)
1. Que tu ex novio te pida perdón de rodillas.
2. Que tu ex novio te pida que vuelvas con él de rodillas.
3. Que tu ex novio te pida que vuelvas con él de rodillas, ya estés enamorada de otro y le digas que es demasiado tarde.
4. Hacerte depilación definitiva.
5. Comprarte una bicicleta fija para poder hacer ejercicio todos los días (aunque todos sabemos que nadie usa una bicicleta fija una vez que la tiene).
6. Enamorar perdidamente a hombre ermitaño, oscuro y torturado, que jamás se haya fijado en otra mujer.
7. Bajar de peso espontáneamente porque tenés mucho trabajo y te olvidás de comer.
8. Que él llame - finalmente - para explicar que el motivo de su silencio era que había perdido tu número telefónico.
9. Tener sexo con un profesor (siempre nos encanta algún profesor).
10. Que dos hombres se agarren a las trompadas por vos.
11. Que los diseñadores hagan menos toreritas color naranja alerta para deslumbrar a sus colegas, y hagan más pantalones negros para deslumbrar a sus clientas.
12. Que salga al mercado un dulce de leche bajas calorías de verdad.
13. Poder tocar el control remoto alguna vez.
14. Tener un admirador secreto.
15. Llegar a ser viejita al lado de tu pareja.
16. Que tu primer novio (quien probablemente ya tuvo muchas novias, una esposa, hijos y nietos) haya estado siempre enamorado de vos.
17. Cuando tenés cinco años: casarte con el compañero de facultad de tu hermana mayor.
18. Hacer un pacto con el diablo y –sin importar lo que comas- no volver a engordar nunca más.
19. Cada vez que estás menstruando y te duele la panza: que te extirpen el útero, que te aten las trompas, o incluso que te vacíen toda.
20. Poder usar remera sin corpiño y que todo quede en su lugar.
21. Comprar compulsivamente sin preguntar los precios, llevar cada prenda en varios colores y, cuando llegás a tu casa, desparramar todo sobre la cama para mirarlo.
22. Que lo que haya dicho la tarotista o el horóscopo sea cierto.
23. Usar los más viles aros de lata, alambre de púa o chatarra repujada y que no te den alergia.
24. Cambiar a un hijo de puta.
25. Ser la más linda de una fiesta, de la universidad, de un grupo de amigos, o -aunque más no sea- de la familia.
26. Acostarse con un desconocido.
27. Dejar de perder la lima de uñas, la pincita de depilar y el alicate una vez por semana.
28. Tener un vestidor o un placard con organizador para zapatos.
29. Encontrarte con el hombre que te rompió el corazón justo cuando estás más flaca, más linda y mejor vestida.
30. Empezar el gimnasio, ir a correr, o a clases de natación, y mantener esa rutina durante años.
31. Descubrir qué clase de enferma mental sigue diseñando corpiños con la taza en punta.
32. Cada vez que salís un sábado por la noche con amigas: conocer al amor de tu vida.
33. Cada vez que te enamorás y no te corresponden: que existan las pócimas de amor.
34. Saber a dónde van a morir las tapas de los tupperwares.
35. Que esa infeliz que habla todo el día de lo perfecto que es su marido, se entere de que es cornuda.
36. Que tu pelo se mueva como en la publicidad de “Pantene“.
37. Que tu pareja no se parezca a la de tus padres.
38. Poder detectar qué zapatos te van a mutilar los dedos antes de comprarlos.
39. Encontrar a los mogólicos que diseñan bikinis para explicarles que la parte de abajo y la de arriba rara vez le sirven a la misma mujer.
40. Cuando tenés una cita: que si el hombre resulta ser un imbécil, te reintegre el dinero que invertiste en peluquería y vestimenta.
41. Que el talle “M” sea siempre “M” de “medium” y no “M” de muñeca Barbie.
42. Que alguna vez ellos contesten la pregunta “¿En qué estás pensando?”.
43. Tener un cuerpo perfecto para poder tirarte encima cualquier trapito de oferta.
44. Que los poros finalmente se cierren, que las estrías se borren, que las puntas del pelo se regeneren, que la celulitis se alise, que los brazos se tonifiquen, que la panza se endurezca y que la cola se levante sin hacer demasiado esfuerzo.
45. Que él por fin se de cuenta de que “serían perfectos juntos”.
46. Cuando el amor de tu vida ni te registra: que sorpresivamente te declare su amor.
47. Que la empleada doméstica deje de meter tus corpiños con aro en el lavarropas.
48. Que tu hermana menor deje de usarte la ropa.
49. Volver a ser soltera.
50. No ser la última de la familia en casarte.
La casa está en orden... (Por Ana Solá)
Mi hogar es, desde que mis hijos se convirtieron en adolescentes, un campo de batalla.
Nuestros almuerzos y cenas ya nada tienen qué ver con los comerciales de mayonesa o queso crema y es el espíritu de Atila quien se sienta invitado en la cabecera de la mesa.
Mientras tanto, una pila de platos sucios atrincherados en la cocina está por explotar.
Todo empezó cuando tuve la feliz idea de asignarle tareas a la nena de 16 y al nene de 17.
Todos los días, almuerzo y cena alternativamente, cada uno de ellos tendría que lavar los platos.
No sé en qué estado de inconsciencia y de hipnosis estaría yo en ese momento para cometer semejante despropósito...
La cosa empezó pareja.
Como buenos chicos, confeccionaron un horario en el cual se asignaban los días de la semana y a quién le correspondería el trabajo luego de cada comida.
El papelito fue colgado prolijamente con un imán sobre la heladera.
Hasta ese momento casi éramos una familia feliz, no digo como los Ingals, pero podría decirse que como los Roldán.
Así fueron pasando las semanas hasta que llegamos a ser los Simpson.
Porque quién sabe qué viento se llevó el papelito para que una tormenta se desatara en casa.
Y comenzaron los gritos:
-"¡Hoy te toca a vos!"
-"¡No, a vos!"
-"¡No te hagás el-la vivo-va!"
-"¡A mí no me vas a tomar de boluda-o!"
-"¡Es a vos!"
Así como desapareció el bendito pedacito de papel, se esfumaron los almuerzos y las cenas en paz.
Antes de cada comida, religiosamente, se desataron las protestas y los estómagos se anudaron.
Ya nadie quiso comer y no por anorexia, sino por no ensuciar vajilla.
De más está decir que más de una vez me clavé frente a la pileta para que no discutieran.
Pero siempre fue en vano:
-"¡Claro, vos lavás para que no tenga que lavar ella-él porque es tu preferido-a! ¡Hoy los platos los tiene que lavar él-ella!"
-"¡Mamá, eso es injusto! ¡Sos injusta!"
No sólo terminaron con las comidas semanales, también amargaron los asados de los domingos, rompieron platos por nerviosos y hasta dejamos de comer con la tele porque interfería con las peleas y los gritos.
Recurrí a una psicóloga.
-"Los adolescentes deben canalizar su agresividad y hay que ponerles límites claros".
¿Qué les compro, una pistola o un lavaplatos?, preguntaba yo ingenua a la profesional.
¿Los límites dónde se compran?
¿Si no se les puede pegar, qué hay que hacerles?
¿Dejo de darles de comer o los amordazo en la mesa para que no griten?
Cuando les digo que no levanten la voz y no me hacen caso, ¿me tengo que callar yo?
¿Lloro o imploro?
¿Para los portazos debo ponerles burletes en los dormitorios?
¿Cuánto me cobra, licenciada, para venir a almorzar y cenar con nosotros?
Contraté a una empleada doméstica.
Error.
Se echaban en cara, el uno al otro -y a los alaridos-, que la empleada "no estaba para lavar los platos, sino para tareas más importantes en el hogar" (claro, léase lavado y planchado de la ropa de ellos y limpiarles la pieza).
Y que quedaba claro que la obligación del lavado de platos era exclusiva de ellos.
¡Para qué se me habrá ocurrido inculcarles tanta responsabilidad!
Asustada por los acontecimientos, fue la empleada quién dijo: "Llame a un cura, doña, pa' curar la casa".
Y vino un cura a bendecir el hogar dulce hogar.
Mientras el dispuesto sacerdote recorría rezando por los pasillos que separan a las habitaciones, los chicos lo seguían disputándose a regañadientes la secada del piso mojado con el agua bendita que el santo hombre iba dejando a su paso y que esparcía por toda la casa.
-"¡Ah, te toca a vos! ¡No, a vos que sos la creés en Dios!"
-"¡Mamá, ves que está endemoniado! ¡Míralo, mamá, hacé algo!"
-"¡Es ella! ¡Es él! ¡Decile algooooo! ¡Mammaaaaaá!"
Moraleja; Cuando te veas tentada a tercerizar tareas que ancestralmente nos enchufaron injustamente y pienses en la solidaridad de tus hijos, rezá un Padrenuestro que se te va a pasar.
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