Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos una edición exclusiva para nuestro blog, con chistes
muy divertidos,y unos textos de humor que los harán reír y reflexionar.
Espero que pasen este fin de semana, largo en la Argentina, con muchas
sonrisas, con la ayuda del material de esta edición, y que tengan una excelente
semana.
Esteban Nicolini
El regalo...
Anoche un hombre vestido de rojo se deslizó por la chimenea de mi casa y entró a mi habitación...
Como estaba dormida pensé que era un sueño, pero aquel hombre de barba blanca se desnudó y se metió a mi cama.
Antes de que pudiera hacer o decir algo, se montó sobre mí y me echó el mejor polvo que me han echado en toda mi vida.
Mis gritos de gozo y mis alaridos de un largo orgasmo fueron ahogados con su mano para no despertar a los demás.
Exhausta pero agradecida, cuando todo había acabado y aún jadeando le pude decir:
-"¡¡¡Muchas gracias Santa!!!... Lo que yo te pedí era un Volvo... pero no importa..."
Palabra del pastor...
Durante su sermón dominical, un pastor decide mostrar ejemplos concretos para ilustrar su homilía.
Para ello, pone cuatro lombrices en 4 frascos:
La primera lombriz, en un frasco de alcohol, la segunda, en un frasco lleno de humo de cigarrillo, la tercera, en un frasco lleno de semen, y finalmente, la última, en un frasco lleno de agua pura y cristalina.
Al concluir su homilía donde hablaba de los pecados y de "la vida licenciosa" muestra los frascos:
La lombriz que estaba en el alcohol, estaba muerta.
La lombriz que estaba en el frasco lleno de humo de cigarrillo, estaba muerta.
La que estaba en el frasco lleno de semen, también estaba muerta.
Y, la última, que estaba en agua pura y cristalina, estaba bien viva.
Entonces le pregunta a la asamblea:
-"¿Qué enseñanza podemos sacar de esta demostración?"
En el fondo del templo se oye la voz de una viejita bien cordobesa que dice:
-"¡Mientras chuupemo, fuumemo y cuuliemo, no teendremos looombrice...!"
¡Póngalo en práctica!
(Gracias Horacio !!!)
El poder del beso...
Va por la carretera la caravana de fornidos y bigotudos motociclistas en sus poderosas, enormes y negras Harley-Davidson cuando de pronto ven a una chica a punto de saltar de un puente al río.
Se detienen y el líder, particularmente corpulento y de aspecto rudo, desmonta, se dirige a ella y le pregunta:
-"¿Qué diablos se supone que estás haciendo?"
-"Voy a suicidarme", responde suavemente la delicada muchacha con voz cadenciosa y gesto fatal.
El motociclista piensa unos segundos y finalmente le dice:
-"Bueno, antes de saltar, ¿por qué no me das un beso?"
Ella asiente, se hace a un lado su larga y rizada cabellera y le da un largo, apasionado y sabroso beso en la boca.
Después de esa intensa experiencia, la tribu de motociclistas aplaude, el líder tiene que recuperar el resuello, se alisa la barba y al cabo admite:
-"Ése fue el mejor beso que me han dado en mi vida. Es un verdadero talento el que se perderá si te suicidas. ¿Por qué quieres matarte?"
-"Porque... A mi papá no le gusta que me vista de mujer..."
(Gracias Norberto !!!)
Autoestima femenina...
A medida que envejecemos, las mujeres ganamos peso.
Esto ocurre porque acumulamos mucha información en nuestra cabeza.
Pero claro, llega un punto en que tanta información no cabe en nuestra cabecita.
Así que esta información acumulada empieza a distribuirse por todo el cuerpo.
Y ahora lo entiendo todo...
¡No me sobran kilos!
¡No estoy gorda!
¡Soy culta, muy culta!!
Para todas las mujeres estupendas que andan por ahí:
¡Sí señor... somos perfectas!
Porque:
- No nos quedamos calvas.
-Tenemos un día internacional y otro nacional.
- Podemos usar tanto color rosado como azul.
- Siempre sabemos que nuestro hijo es nuestro.
-Tenemos prioridad en los naufragios.
- No pagamos la cuenta.
- Somos los primeros rehenes en ser liberados.
-Si somos traicionadas, somos víctimas.
-Si traicionamos, ellos son los cornudos.
- Podemos dormir con una amiga sin ser llamadas homosexuales.
- Podemos prestar atención a varias cosas a la vez.
- Mujer de embajador, es embajadora; marido de embajadora, ¿quién es?
- Mujer de presidente es la primera dama; marido de la presidenta, ¿quién es?
- Si decidimos hacer trabajos de hombres, somos pioneras;
- Si un hombre decide hacer trabajos femeninos, es maricón.
Y por último:
¡Hacemos tooooodo lo que el hombre hace, y con tacones altos...!
(Gracias Elvira !!!)
La terminología vigente...
En años, como cambió el sentido de las frases más comunes...
Ayer: Solterona. Hoy: Profesional independiente.
Ayer: Rascarse las bolas... pero caro. - Hoy: Spa.
Ayer: ¿Me manda al pibe con el pedido? - Hoy: Delivery.
Ayer: Trabajar en negro. - Hoy: Pasantía.
Ayer: Decir boludeces. - Hoy: Expresiones sacadas de contexto.
Ayer: Loco de mierda. - Hoy: Transgresor.
Ayer: Almacén/kiosco. - Hoy: Druggstore.
Ayer: Ninguna mina me da bola. - Hoy: No encuentro mi target.
Ayer: Vestida con cualquier porquería. - Hoy: Fashion.
Ayer: Humildad. - Hoy: Perfil bajo.
Ayer: Vuelta del perro. - Hoy: Shopping.
Ayer: Hacer las cosas para el carajo. - Hoy: Desprolijidad.
Ayer: Pan Flauta. - Hoy: Baguette.
Ayer: Tocar de oído algunos temas. - Hoy: Consultor.
Ayer: Vendedor. - Hoy: Ejecutivo de cuentas.
Ayer: Trolo. - Hoy: Diferente.
Ayer: Curandero/a. - Hoy: Mentalista.
Ayer: Rascarse las bolas en el laburo. - Hoy: Desayuno de trabajo.
Ayer: Peluquero. - Hoy: Estilista.
Ayer: Profesor de gimnasia. - Hoy: Personal trainer.
Ayer: Caminar entre piedras y troncos. - Hoy: Trekking.
Ayer: Impunidad. - Hoy: Fueros.
Ayer: ¿Me das tu fono? - Hoy: ¿Me das tu e-mail?
Ayer: Acomodado político. - Hoy: Asesor.
Ayer: Tribuna de desocupados. - Hoy: Talk-show.
Ayer: La calentura es mutua. - Hoy: Funciona la química.
Ayer: Busco hombre para acostarme. - Hoy: Busco alguien que me contenga.
Ayer: Viajar como la mierda. - Hoy: Turismo Aventura.
Ayer: Manipular a la opinión pública. - Hoy: Fenómeno mediático.
Ayer: No entendí un carajo. - Hoy: Hay que leer entre líneas.
Ayer: Chabombas y ñocorpis. - Hoy: Lingerie.
Ayer: Cagarse de hambre. - Hoy: Necesidades básicas insatisfechas.
Ayer: Bagayo/lagarto. - Hoy: No estar producida.
Ayer: Programa lleno de boludeces. - Hoy: Magazine.
Ayer: Tercer Mundo. - Hoy: Países Emergentes.
Ayer: Despidos masivos. - Hoy: Reestructuración.
Ayer: Joderle la vida a los demás. - Hoy: Libertad de expresión.
(Gracias Claudia !!!)
Adiós, papá...
Una noche, un padre escucha mientras su hijo reza:
-"Dios bendiga a mami, a papi y a la abuela. ¡Adiós abuelo!"
Al padre le parece extraño, pero pronto se le olvida.
Al día siguiente, el abuelo muere.
-"Seguro fue una casualidad", se dice el padre.
Casi tres meses después, el padre escucha mientras su hijo reza antes de dormir:
-"Dios bendiga a mami y a papi. ¡Adiós abuela!"
Al día siguiente, la abuela muere.
Ahora el padre se encuentra hondamente preocupado, sospecha que el pequeñín tiene un don especial, poderes extrasensoriales que la ciencia y la razón no pueden explicar.
Pero más se preocupa cuando dos semanas después escucha de nuevo al hijo mientras reza de noche:
-"Dios bendiga a mami. ¡Adiós papá!"
Al padre casi le da un infarto cuando lo escucha pero lucha por guardar la calma; respira hondo y se dice a sí mismo que puede haber una oportunidad.
No lo comenta con nadie, pero pasa la noche en vela, pidiendo perdón por todos sus pecados; se baña, desayuna bien temprano y se va directo al trabajo para evitar accidentes con las mamás que en el último minuto llevan a sus hijos a la escuela mientras hablan por celular y se maquillan.
Se queda todo el día trabajando y cena en el trabajo.
Regresa a su casa recién pasada la medianoche y ¡Sigue vivo!.
Cuando llega, lo primero que hace es disculparse con su mujer:
-"Perdóname cariño, ¡Tuve un día terrible!"
-"¿Que tú tuviste un día terrible?", -reclama su esposa, -"¡El de nosotros fue peor! ¡Hoy el lechero se nos murió en la puerta de la casa...!"
La maternidad es una certeza... La paternidad, un acto de fe...
(Gracias Adela !!!)
La cuenta del hospital...
Un hombre fue llevado de emergencia a un hospital administrado por monjas, donde lo operaron del corazón.
Después de la operación, el hombre despertó y una monjita estaba a su lado.
-"Señor Pérez, la operación fue un éxito. Sin embargo, necesitamos saber cómo piensa pagar la cuenta del hospital. ¿Tiene usted seguro de gastos médicos?"
-"No."
-"¿Puede pagar en efectivo?"
-"Me temo que no, hermana."
-"Entonces, ¿tiene usted parientes cercanos?"
-"Sólo mi hermana, pero es una monja solterona sin un centavo."
-"Disculpe que lo corrija... las monjas no son solteronas; ellas están casadas con Dios."
-"¡Magnífico! Por favor, envíele la cuenta a mi cuñado..."
Y así nació el: "QUE DIOS TE LO PAGUE..."
(Gracias Marisa !!!)
De leperos...
Para darles un respiro a los gallegos...
1.
En Lepe solo hay dos personas que se dedican a la mudanza, Manolo y su hermano...
Un día iba Manolo con un armario muy grande sobre los hombros, y uno del pueblo le dice:
- "Oye Manolo, ¿no te ayuda tu hermano?"
- "Mi hermano está dentro, ¡sujetando las perchas!"
2.
Dos leperos se encuentran en un camino.
Uno de ellos llevaba una bolsa al hombro.
- "¿Qué tienes en la bolsa?" - dice el otro.
- "Pollos" - responde el primero.
- "Si acierto cuantos llevas, ¿puedo quedarme con uno?"
- "Si aciertas, puedes quedarte con los dos."
- "Bueno, pues... ¡Cinco!"
3.
Juegos Olímpicos en Lepe - el alcalde tiene que hacer un discurso:
- "O.... O... O... O...O."
- "¡No, señor alcalde, los aros olímpicos no se leen!"
4.
-"Oye Manuel. A que no sabes qué me compré y puse en mi patio: ¡Un condensador de protones estroboscópicos con fisionador calimastrado!"
- "¡Ehhh! Espera un momento, ¿qué coño es un patio?"
5.
Llega un Lepero a la morgue:
-"Busco a un amigo mío que se ahogó ayer."
-"¿Puede darme alguna seña particular de su amigo para identificarlo?"
-"Sí, era sordomudo."
6.
Dos leperos alquilaron un bote, van de pesca y dan en un lugar muy bueno...
-"¡Qué buen lugar este!... Hagámosle una cruz en el piso del bote, así mañana volvemos al mismo lugar, ¿vale?"
-"Pero tío, vaya que eres tonto... con razón luego el resto de los españoles nos hacen chistes crueles... ¿Tu qué crees, que mañana te darán el mismo bote?"
7.
Últimas noticias:
Lepero suicida mata a su hermano gemelo por error.
8.
¿Por qué los leperos usan solamente la letra 'T' en sus agendas de teléfonos?
Teléfono de Antonio, teléfono de Paco, teléfono de Manuel, teléfono de Pepe...
9.
Manuel fue el martes a la zapatería.
Después de probarse unos cuantos pares, eligió unos italianos, muy elegantes.
Al entregárselos, el empleado le advirtió:
-"Señor, este tipo de zapato suele apretar bastante en los primeros cinco días..."
-"No hay problema..." -respondió Pepe - "No los voy a usar hasta el próximo domingo..."
10.
Manuelito pregunta a su padre:
-"Papá, ¿puedo salir a mirar el eclipse?"
-"Está bien, hijo, pero no te acerques demasiado..."
11.
Una pareja lepera está preparando el divorcio, y dice ella:
-"Yo me quedo con el nene, Manolo..."
-"¡Joder! ¿Y eso por qué?"
-"Pues porque es mío, no tuyo..." -dice ella.
-"¡Pero si tampoco es tuyo!" -contesta el lepero.
-"¡Cómo que no!? ¿Y quién lo parió?" -pregunta ella...
-"No sé... ¿Tú te acuerdas el día que nació, estando en la nurserie me dijiste: -'El nene está sucio, cámbialo.'...?"
-"Sí..."
-"Pues... ¡Lo cambié!"
12.
Se encuentran Venancio y Manolo, pero éste último llevaba un pingüino de la mano, y Venancio le pregunta:
-"Oye, Manolo, ¿pero qué haces con ese pingüino?"
-"Pues na, que me lo he encontrao, y no sé qué hacer con él."
-"Si serás tonto Manolo, ¿por qué no lo has llevao al zoológico?"
-"Hombre, pues qué buena idea. Hoy mismo lo llevo al zoológico."
Al día siguiente se vuelven a encontrar, pero Manolo sigue con el pingüino, por lo que Venancio, extrañado, le pregunta:
-"¿Qué ha pasado contigo Manolo, no habéis dicho que llevarías al pingüino al zoológico?"
-"Hombre pues lo he llevao, y nos hemos divertido tanto que hoy nos vamos al circo."
13.
Una viejita, en la mitad de un servicio religioso, se inclina y le dice al oído al esposo:
-"Me acabo de tirar un pedito silencioso... ¿Qué hago?"
Y el marido le responde:
-"Ahora nada, pero después cambiale las pilas al audífono."
14.
El lepero le muestra a un amigo un reloj que le regalaron:
-"Mira esto... Mira que reloj me mandó mi primo: da la hora, los minutos, los segundos, la fecha. Tiene alarma, cronómetro, tiene linterna y radio..."
-"¡Excelente, Manolo, cuántas cosas!"
-"Sí, y mi primo me dijo que me podía bañar con él, pero no encuentro el botón que tira agua."
15.
A un lepero lo atropella un autobús, y toda la gente se aglomera alrededor de él.
El lepero delirando dice:
-"Inclínenme, inclínenme."
Y la gente lo inclinaba, pero el lepero seguía gritando:
-"Inclínenme, inclínenme."
La gente ya no sabía cómo ponerlo, y el lepero dice:
-"Si no hay una clínica, hospitalícenme."
16.
Según una noticia, 50 leperos presos en un barco-prisión se ahogaron.
Habían perforado un túnel para fugarse.
17.
Se muere el marido de una lepera y se acerca un amigo a la viuda:
-"Lo siento."
-"No, mejor déjalo acostado..."
(Gracias Laura !!!)
Los infalibles... (Por Enrique Pinti)
"La primera impresión es la que vale", decimos frecuentemente poniendo cara de "intuitivos natos", esa cara de los tontos que hablan de las cosas inmediatamente después de que sucedieron.
"Yo sabía", "yo vi algo raro", "yo, donde pongo el ojo pongo la bala", "a mí es muy difícil que me puedan seducir con sonrisitas y zalamerías, yo tengo olfato, es cuestión de piel, ¿viste? La química no se produce, y cuando no hay química no hay nada".
Todos somos expertos y tenemos vista de lince y ojo de buen cubero, sobre todo cuando la desgracia le ocurre al vecino.
Cuando nos defraudan a nosotros no sabemos qué decir y entonces la retórica va por el lado de "yo sabía, ¿viste? Pero tengo el gran defecto de ser demasiado bueno y, aunque me doy cuenta de todo, igual me cuesta entender que no todos son tan buenos como yo y por no quedar mal me dejo embromar; soy demasiado bueno, ¿viste?"
Nadie nos cree, ni nosotros nos creemos, pero avanzamos en la mentira sin dar el brazo a torcer.
¿Y si reconociéramos nuestros errores?
Eso sería algo así como ciencia ficción.
No hacerse cargo de las metidas de pata parece ser la ley no escrita para muchos seres humanos, que prefieren la sanata a la cruda y a veces amarga verdad.
¿Qué es eso de "mi gran defecto es mi bondad y pureza"?
¿Desde cuándo eso puede ser enunciado como defecto?
Pero vivimos en sociedades que prefieren cualquier cosa antes que admitir un error, porque para muchos equivocarse es "perder", palabra maléfica y siniestra en este mundo de "ganadores".
Nos inculcan desde muy temprana edad la noción de triunfo a cualquier precio; nos enseñan a despreciar al débil, a idolatrar al líder carismático y a negar cualquier acto que signifique un yerro o un tropezón de esos que, como dice el tango, "cualquiera da en la vida".
Entonces, hay que armar la coraza del infalible, del superhombre que la tiene clara, que nunca duda y que con mano firme y dura avanza por la vida ganando batallas y salvando obstáculos como en una maratón triunfal.
Y nos volvemos insoportables, fatuos, obvios hasta el ridículo y más previsibles que final de telenovela.
Equivocarse, ser engañados y perjudicados moral o económicamente por malversadores de sentimientos o ladrones de esperanzas forma parte de la experiencia vital de la que casi nadie se salva; es una manera de madurar y aprender el difícil arte de vivir.
Dividir al mundo en perdedores y ganadores es peligroso.
Dar a las razas, las religiones y los sistemas de gobierno la categoría definitiva de "éxito" o "fracaso" es más peligroso aun.
Y, en el plano individual, no valorar el "mal paso" como una experiencia no deseada, pero absolutamente probable, puede constituir una manera totalmente errada para el desarrollo vital.
La realidad no es tan sencilla como muchos creen.
Claro que duele pegarse golpes, claro que no los queremos ni para nosotros ni para nuestros seres queridos, pero forman parte de la vida, y quien intente eludirlos disfrazándose de Superman descubrirá que la kriptonita no abunda en el mercado y sentirá que su vuelo se hace más y más rasante, pudiendo a veces terminar en un panzazo maestro con el tren de aterrizaje averiado.
La prueba y el error son las mejores maneras de pasar por esta breve vida y, si somos buenos en lo nuestro, que lo digan los otros y no nuestra vanidad y prepotencia.
Pactar... (Por Juan José Millás)
No hay una historia de España: hay varias, del mismo modo que en cada uno de nosotros no hay una biografía, sino siete u ocho.
Otra cosa es que sólo mostremos una, para no asustar a los seres queridos.
Tampoco hay una historia de la literatura: hay mil.
De hecho, es un disparate estudiar juntos a Campoamor y a Kafka, incluso a Borges y a Canetti, aunque todos escriban.
Y al lado de esas mil historias manifiestas, hay también una historia de la literatura invisible, por la que vagan los autores que no permanecieron.
Por eso es tan difícil sacar adelante un plan de humanidades y ponerse de acuerdo en lo que somos o dejamos de ser.
Tú mismo, hablando con tu hermano, te habrás preguntado muchas veces si tuvisteis el mismo padre, pues parece que no, que el suyo y el tuyo, pese a ser el mismo, fueron, oyéndoos hablar, distintos.
Y es que en un padre caben muchos padres también, igual que en un individuo caben cien.
Si es imposible, pues, ponerse de acuerdo sobre la novela familiar, cómo vamos a ponernos de acuerdo sobre la dinastía de los Austrias.
No sabemos quién es nuestro padre y pretendemos saber quién fue Felipe II, además de un psicópata.
Estos desacuerdos fundamentales no impiden, sin embargo, que las familias sigan siendo familias ni que se reúnan a comer el día de Navidad.
Y es que por debajo de las diferencias hay algo intangible que nos une.
A veces se da la circunstancia de que familias españolas, incluso españolistas, comen ese día tan señalado en un restaurante chino, ya ves tú.
Eso es porque hay una fuerza capaz de congregarlas: a lo mejor, una fuerza económica, porque los chinos son más baratos que los gallegos.
Es justo en el momento de aceptar que no tenemos el mismo padre ni la misma historia ni las mismas ideas; en el momento de admitir que uno mismo es a la vez el vecino de enfrente, cuando surge con fuerza la impresión de que algo había en aquel padre que era común a todos los hermanos y en aquel país que era común a todos sus habitantes.
Quiere decirse que conviene pactar, o intentarlo al menos, porque por alguna razón absurda sigue valiendo la pena comer juntos una vez al año, aunque sea en un chino.
Las historias del flaco pistola… (Por David c Fild)
Hace días empecé a trabajar en un Shopping como Papá Noel para divertir a los niños, pero la verdad ya estaba un poco cansado.
Ese traje de algodón me ha paspado todo, esa barba blanca que me daba picazón, y esa panza que me tenia repodrido, pero lo que me rebalsaba era tener que reírme JOJOJO, viejo de mierda, no podía reírse como gente normal, pero estoy seguro que se reía así, solo para joderme la vida a mi.
Todo se agravaba porque me llevaba mal con mi jefe, el primer día me volvió loco.
Resulta que me fui a comer al bar del Shopping unas hamburguesas, cuando me vio... vino y me dijo:
-"¿Que hace? Los niños no pueden ver comer a Papá Noel en un bar, les quita fantasía... encima tanta comida..."
Le digo:
-"¿Y que se cree, que tenia esa panza de tanto inflar globos?"
-"Por favor agarre su comida y váyase al cuarto de limpieza a comer."
Como buen empleado le hice caso y me fui.
Ese mismo día me llamo a su oficina y me dijo, ponele más onda flaco, te estoy mirando por la cámara y te reís como Papá Noel con diarrea.
-"¿Y que querés?". le digo, -"si el traje me ajusta y cuando me río, me tira de abajo."
Me di vuelta y me fui.
Encima algunos chicos son terribles, el otro día vino uno y me dio un pisotón, y me dijo:
-"Jodete por no traerme lo que te pedí..."
Yo lo miraba pero no podía decirle nada porque estaban los padres, trataba de disimular el dolor, le decía:
-"Jojojo... Este año va a ser peor, jojojo."
El viernes entró una chica muy bonita, era un monumento a la belleza, venia con su hijo, yo estaba pasmado, no podía dejar de mirarla y encima venían hacia mi.
De pronto el niño viene corriendo y me abraza y me dice:
-"¡Papá!"
Y yo mirándola a ella le digo...
-"¡Hijo!"
En ese momento ella se puso seria, así que le dije al niño...
-"...hijo, jojojo... que lindo sos."
Pero lo mas jodido fue cuando entró una parejita muy linda con su nene con cara de Bin Laden, y le dice su mamá:
-"Entrégale la carta a Papá Noel, Facundito."
Me da la carta y cuando la abro decía:
-"Si no me traes lo que pido, te pongo una Bomba en el trasero."
Yo me reía jojojo y decía por dentro, donde te metiste flaco.
Como no podía salir los sábados porque trabajaba hasta tarde, trataba de pescar algo en el shopping.
A la tarde se llenaba de chicas, así que disimuladamente le decía cosas.
El otro día entro una chica con un cuerpo infernal, tenia una calza muy ajustada, yo creo que para ponérsela, tuvo que descoserla.
Cuando pasó por mi lado le digo...
-"Pedime lo que quieras y Papá Noel te lo trae."
Se detiene y me dice con voz sensual:
-"Me gustaría que me dijeras el piropo más lindo que tengas."
No pensé nada y solo le dije:
-"Si alguna vez dos chicos se pelean por vos, avisame... así te parto al medio, guachita."
No dijo nada, solo me pegó un cachetazo y se fue.
La barba voló por el aire y cayó justo en la escalera mecánica que subía.
Salí disparando, a buscarla.
No podía hacer pie en la escalera, me hice bolsa los codos y las rodillas.
Ya casi llegando al otro piso, la alcancé.
Cuando me pongo de pie, ya en el segundo piso, justo había una mujer con un nene.
El chico me mira y se larga a llorar diciendo:
-"Papá Noel no existe..."
En ese momento la madre me pega un carterazo y me dice:
-"¿Porque te sacaste la barba, desgraciado...?"
No pude contestarle porque caí por la escalera, era raro, porque la escalera subía, pero yo bajaba.
Cuando llegué al piso, me dolían todos lo huesos.
Me acomodé un poco la ropa y la barba y seguí con mi trabajo.
Al rato entro una señora con la hija.
La hija era bien exuberante.
Entonces le digo a la señora:
-"Señora... Le cambio a su hija por una guitarra y así los dos tenemos algo que tocar."
La señora se río, así que dio pie para tirarle otro.
-"Déjeme salir con su hija, y nietos no le van a faltar."
Se volvió a reír y yo me sentía un ganador.
Pero a los 5 minutos veo venir a la señora con su hija y un grandote de 2 metros, parecía el esposo.
Yo me puse pálido y empecé a buscar la puerta de salida, pero ellos caminaban mas rápido, así que no me quedó otra que salir corriendo del Shopping, encima la panza se me caía, y la barba la tenia en el cuello.
Justo pasaba la barra brava de boca y me gritaban:
-"¿Ey loco, te robaron el trineo?"
Y se reían, jajaja.
Corrí como 5 cuadras, hasta que vi que dejaron de seguirme, eran las cuatro de la tarde.
Hacia como 45 grados de calor y como noventa de humedad, estaba muerto.
Me tomé el 60 para llegar rápido a casa, encima venia lleno, así que me saque la panza, la tiré por el aire y subí.
Creo que hasta que llegué a casa, bajé como 5 kilos.
Al rato llamé al Shopping y renuncie, creo que ese trabajo no es para mi.
Tendré que pedirle a Papá Noel que me traiga otro.
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