Fin de semana: Viernes 16 a Domingo 18 de Mayo de 2.025
Hooolaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un artículo sobre los tipos de humor más comunes, chistes breves y variados, humor llegado desde las redes sociales, nuevas sutilezas, aforismos divertidos y unos textos humorísticos muy ingeniosos. Esperamos que se diviertan y les deseamos que pasen todos un excelente fin de semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo
serio...
Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.
Cuáles son los tipos de humor más comunes y sus características (por Pablo Andrés Rojas Ramírez)
La capacidad de reírnos de los demás y de nosotros mismos nos ayuda a conectar y enfrentar momentos tensos.
Sin embargo, no todos los chistes hacen gracia a todas las personas, y esto se debe a que existen más de 20 tipos de humor que tienen funciones diferentes.
Uno de los psicólogos que más ha estudiado este tema es el canadiense Rod A. Martin, coautor del famoso «Cuestionario de estilos de humor» (HSQ por sus siglas en inglés).
Esta lista de 32 preguntas ayuda a identificar la clase de humor de una persona: afiliativo, reafirmante, agresivo o autodestructivo.
Aunque estos son los más analizados en psicología por su relación con la salud mental, no son los únicos.
Revisémoslos todos.
1. Humor afiliativo
Es uno de los más conocidos y surge de modo espontáneo para divertir a otras personas y amenizar el ambiente.
Son chistes y bromas ingeniosas que facilitan las relaciones interpersonales, porque no tienen el ánimo de ofender a nadie o causar incomodidad.
Todo lo contrario: unen, conectan y causan risas sinceras.
Acorde con el estudio del profesor Martin, el humor afiliativo mejora la atracción interpersonal y demuestra una alta autoestima, alegría y extroversión.
Este busca tranquilizar a las otras personas al generar confianza y facilitar la interacción.
2. Reafirmante
También llamado «de mejora personal», nos permite ver la vida de manera más positiva y reírnos de las cosas inoportunas que pasan en el día a día.
Es esa actitud que nos ayuda a ver lo gracioso en las situaciones estresantes y funciona como una manera de regular las emociones y afrontar la adversidad.
3. Agresivo
El humor agresivo tiene la finalidad de incomodar y ofender mediante comentarios sarcásticos o bromas pesadas que ponen en ridículo a los demás.
Algunos ejemplos frecuentes son los chistes sexistas, racistas, homofóbicos o clasistas.
Según una investigación publicada en la revista Ciencias Sociales y Educación, todos hemos reído por un chiste despectivo que en su momento parecía gracioso.
Sin embargo, detrás de esto hay una profunda falta de respeto que, muchas veces, tiene la intención de herir los sentimientos y fomentar el acoso verbal.
4. Autodestructivo
Se presenta en la típica persona que suele hacer chistes autodespectivos sobre sus errores, su aspecto (body shaming) o su vida amorosa.
Aunque estos comentarios parecen divertidos, en realidad, esconden una profunda inseguridad personal y la necesidad de aprobación de los demás.
El humor autodestructivo es una forma de defensa para ocultar los sentimientos, pero los expertos dicen que puede tener un impacto profundo en la salud mental.
Está relacionado con una baja autoestima, neuroticismo y emociones negativas como la depresión y la ansiedad.
5. Absurdo
El humor absurdo se manifiesta en los comentarios o situaciones que nos hacen reír porque no tienen sentido: son ilógicos o totalmente inesperados.
A primera, vista parecen auténticas tonterías (y lo son), pero requieren cierto grado de ingenio para que el chiste funcione y no se quede solo en lo ridículo.
Series animadas como Los Simpson, Padre de familia o South Park son expertas en este arte y han sido estudiadas porque convierten el sinsentido en una fuente de placer.
En lugar de causarnos ansiedad, sus tramas ilógicas nos invitan a reír de situaciones que es probable que nunca pasen en la vida real.
6. Irónico
La ironía es el arte de decir lo contrario a lo que se piensa, con la esperanza de que todo el mundo entienda (aunque esto no siempre se cumple).
Es ese amigo que te dice «la fiesta fue todo un éxito», cuando en realidad solo fueron tres personas, o cuando tu mamá te dice «qué ordenado tienes el cuarto», mientras mira las pilas de desorden.
El humor irónico implica cierta complicidad del oyente, porque si no capta la ironía puede llegar a pensar que la otra persona habla en serio.
Todo depende del tono que se use y el contexto; puede ser muy sutil y elegante o más directo y mordaz.
No obstante, cuando la ironía tiene una intención muy agresiva se denomina sarcasmo.
7. Sarcástico
Se trata de la variante más conflictiva de la ironía, que llega a ser muy directa e hiriente.
El sarcasmo son esos comentarios malintencionados que se dicen con tanta elegancia que no sabemos si reírnos u ofendernos.
Es esa amiga que te dice: «¡Me encanta tu look de hoy! No cualquiera se anima a salir con ese conjunto… y con ese cuerpo».
Es de resaltar que no todo el sarcasmo es agresivo ni tiene la finalidad de ofender.
A pesar de que este puede ser el caso, también resulta una forma chistosa de jugar con los amigos o personas de confianza.
Por eso es importante saber que este tipo agresiones verbales encubiertas pueden ser malinterpretadas y generar enemistades.
8. Negro
Tal sentido del humor busca hacer reír sobre temas sensibles mediante la ridiculización de una persona o comunidad.
Unos lo aman, otros lo odian, pero lo cierto es que estos chistes sobre discriminación, muerte, enfermedades, accidentes o tragedias buscan generar controversia a propósito y divertirse a costa de las desgracias ajenas.
Un estudio publicado en Behavioral Sciences indica que las personas que disfrutan y producen humor negro, suelen mostrar rasgos nocivos en su personalidad (la famosa tétrada oscura: narcisismo, psicopatía, maquiavelismo y sadismo).
Esto puede llevarlas a participar en conductas como troleo e intimidación en línea, ya que gozan molestando a los demás.
9. Blanco
Este evita por completo los tópicos polémicos y se centra en cosas inocentes e ingenuas.
Son los típicos chistes que los niños cuentan a sus papás o las bromas ligeras que se dicen en las reuniones familiares para amenizar el ambiente.
No emplea la burla o la ironía ni mucho menos el sarcasmo u obscenidades.
Un artículo de Applied Research in Quality of Life sugiere que el humor blanco puede promover un estado mental positivo, facilitando la conexión con otros sin generar tensión o incomodidad.
10. Autocrítico
El humor autocrítico nos permite reírnos de nosotros mismos de manera sana y consciente.
Lejos de ser dañino como el autodestructivo, demuestra humildad y cercanía.
Este no busca humillarnos, sino la capacidad de aceptar las fallas con ligereza.
Por ejemplo: «Hice ejercicio por primera vez en meses… mi cuerpo pensó que estaba escapando de algo». O «soy tan impuntual que llego tarde hasta a las decisiones importantes».
11. Físico
Tal como su nombre lo indica, hace más uso del cuerpo que de las palabras para generar risas.
La típica escena de la persona que se cae al pisar una cascara de banano es un claro ejemplo, ya que el solo acto es divertido.
Y es que, sin importar el idioma, las caídas exageradas, los golpes inesperados y las expresiones de sorpresa hacen reír a muchos.
Charles Chaplin y Mr. Bean fueron personajes muy famosos por utilizar el humor físico en sus películas.
Ellos no necesitaban de chistes muy pensados para divertir a la audiencia, su cuerpo y sus reacciones eran más que suficientes para crear comedia pura.
12. Ácido
Es crítico, directo y punzante.
No es ofensivo, pero sí puede generar incomodidad porque señala mediante chistes los defectos de la sociedad o el comportamiento de alguna persona.
Son esos comentarios que todo el mundo piensa, pero pocos se atreven a decir, por lo que es muy popular en editoriales humorísticas y monólogos.
Por ejemplo: «Claro que el dinero no te da felicidad, pero prefiero estar llorando en un yate que en un autobús».
13. Satírico
Cuando la sátira crítica se mezcla con el humor es una poderosa herramienta para señalar fallas sociales.
A pesar de que puede confundirse con el ácido, el primero tiene la intención de hacer reflexionar, mientras que el segundo utiliza el sarcasmo y la crueldad sutil para hacer comentarios malintencionados.
Un ejemplo es: «En mi país, la educación es tan importante que el gobierno se asegura de mantenerla siempre en crisis».
A pesar de que suena gracioso porque toca una verdad incómoda, también invita pensar sobre la falta de prioridades que se le da a algo tan primordial como la educación.
14. Grotesco
Este tipo de comedia hace uso de lo desagradable, lo absurdo y lo repulsivo, mediante situaciones absurdas que mezclan lo ridículo y lo extraño con el horror y la burla.
Por lo general, esta clase de chistes suelen generar una sensación de asco, pero también divierten por sus ocurrencias.
«Mi jefe suda tanto que cada vez que se levanta de la silla deja un charco. Ya le han multado por generar humedades en la oficina».
15. Sexista o verde
Los chistes verdes son los favoritos de muchas personas que gozan al jugar con insinuaciones sexuales y doble sentido.
Es una forma de humor pícaro que puede generar carcajadas al hablar con amigos o la pareja, pero en otros contextos es muy inapropiado.
La revista académica Sexuality & Culture resaltó en un artículo que emplear el humor sexual en el ambiente laboral, por más que tenga el propósito de hacer reír, puede considerarse acoso sexual.
Por lo que se debe saber cuándo y con quién hacer esta clase de chistes.
16. Escatológico
Aquí los protagonistas son las flatulencias, la orina y las heces.
Aunque pueden parecer chistes de mal gusto, lo cierto es que muchas personas disfrutan de ellos, en especial, los niños.
¿A qué pequeño no le hace gracia hablar de pedos?
Eso sí, se debe tener presente el contexto en el que se hacen estos comentarios, porque en algunas ocasiones, lejos de generar risa, también pueden despertar asco o indignación.
17. Local
Se basa en situaciones, anécdotas, personajes y dichos que son muy reconocidos dentro de una localidad o país.
Lo gracioso radica en burlarse de lo cotidiano y la realidad social.
Por ende, no es para todas las personas, ya que no todas pueden entenderlo.
18. Costumbrista
Va muy de la mano con el humor local, sin embargo, se centra en la vida cotidiana de una clase social, sus rutinas diarias y sus particularidades.
Por ejemplo: «Mi abuela no tiene Wi-Fi, pero se entera de todo lo que pasa en el barrio».
Aquí no importa el país o la localidad, sino una costumbre universal: las abuelas suelen ser chismosas.
19. Hacker
El hacker es muy específico y se relaciona con la cultura informática.
Lo suelen usar los programadores y los amantes de la tecnología, puesto que emplea referencias técnicas y bromas internas que solo entienden personas con gustos similares.
Por ejemplo: «Me enamoré de ella cuando dijo que usaba Arch Linux sin GUI».
La mayoría de las personas no entendería este chiste, pero díselo a un programador y explotará de la risa.
20. Intelectual
Se refiere chistes y comentarios que necesitan de cierto conocimiento o cultura general para ser entendidos.
No todo el mundo capta a la primera el humor intelectual, pero quienes sí lo hacen se ríen de su ingenio.
Suele utilizar referencias culturales, científicas, filosóficas, literarias o artísticas y requiere de inteligencia.
Un neutrón entra a un bar y pregunta: «¿Cuánto cuesta una cerveza?». El camarero le responde: «¡Para ti, sin carga!».
Según algunos estudios, el humor es una gran manera de entrenar el pensamiento abstracto.
Esto se debe a que funciona como una especie de «juego intelectual» que permite la adquisición de nuevas experiencias y aprendizajes.
Lejos de ser algo banal, el humor intelectual requiere de procesos cognitivos para llegar a ser ingenioso.
La risa tiene un impacto positivo en la salud mental: no solo reduce el estrés y mejora el estado de ánimo, sino que también nos permite conectar con más personas.
No obstante, no todos nos reímos de lo mismo.
Desde el blanco hasta el negro, los tipos de humor que preferimos pueden hablar mucho sobre nuestra personalidad, porque revelan rasgos como la simpatía, la inteligencia y hasta qué tan creativos podemos ser.
Después de esta lectura, ¿reconociste el tuyo?
Humor desde las
redes sociales...
1.
No culpes a tus padres de tus desgracias.
No culpes a la vida, no culpes a la gente.
No culpes a la noche, no culpes a la playa, no culpes a la lluvia, será que no me amas...
Perdón, me perdí...
2.
Se enojó porque quise robarle una sonrisa.
No entiendo como alguien se puede poner tan mal por una galletita de mierda.
(Gracias Marcelo !!!)
3.
Una vez, un sabio chino dijo:
“Sólo cuando se posa un mosquito en tus testículos, te das cuenta de que no todo se soluciona con violencia...”
4.
En mi divorcio yo alegué que ella no sabía hacer el amor.
Pero ella presentó diez testigos que me desmintieron...
5.
El estómago es más inteligente que el cerebro.
Porque te avisa cuando está vacío.
Y el cerebro no...
(Gracias Iche !!!)
6.
Es oficial:
Uno sabe que está viejo cuando el Papa es menor que uno...
(Gracias Jorge !!!)
7.
Dos granjeros conversan:
-”El veterinario le dio un jarabe al toro y en una hora montó cinco vacas...”
-”¡Qué bueno! ¿Y de qué era el jarabe?”
-”No sé, pero sabe a fresa.”
8.
La cirugía de hemorroides es la única que, si queda como el culo, está bien.
Variedades...
1.
-”Mi abuelo llegó a las 104 años, y se fumaba 3 habanos por día, tomaba whisky importado todas las noches, comía mariscos 3 veces por semana, visitaba a su joven y bella amante asiduamente...”
-”¿Y de qué murió?”
-”Lo tuvimos que matar, nos salía carísimo...”
2.
Vamos directo a la extinción:
Mi bisabuela, 14 hijos.
Mi abuela, 7 hijos.
Mi madre, 4 hijos.
Yo, 1 hija.
Mi hija, 1 perro.
Su perro, castrado...
3.
Un anciano entra en el gimnasio:
-”¿Qué máquina debo usar para impresionar a una chica de treinta años?”
El entrenador lo mira y le dice:
-”Yo le recomiento un cajero automático...”
(Gracias Iche !!!)
4.
Se realizó una encuesta a 200 hombres de entre 40 y 80 años.
Se les preguntó si preferían el fin de semana irse a una cabaña con su mujer, o ir a comer carne asada con sus amigos.
El 67 por ciento eligió término medio, y el resto bien cosida...
(Gracias Marcos !!!)
5.
Entra un tipo a un negocio y dice:
-”Hola, vengo a devolver el GPS que no funciona...”
-”No es aquí...”
6.
Le pregunta un tipo a otro:
-”¿Y cómo vas con la bici estática?”
-”No avanzo...”
El uso del bidet...
En un chat multitudinario con amigos surgió un tema interesante:
¿Cómo usas el bidet?
No "para qué", eso es sabido; sino, ¿cómo te sentás?
La mayoría lo usábamos igual, sentados de espaldas a la pared, manejando las canillas al tacto; pero uno viene con una teoría irrefutable:
El bidet debe usarse de frente a la pared porque el cosito por el que sale el agua te queda justo en el hoyo, podes ver las canillas, la jabonera y la toalla.
Tiene lógica, pienso.
Cuando me toque, voy a probar.
A la mañana siguiente, me tomo mi café... efecto instantáneo.
Abrigadito con mi bata me juego un jueguito en el celu mientras hago lo que tengo que hacer en el inodoro.
Termino.
Hora del buche.
Me acuclillo apenas y pivoteo en un pie dando medio giro, casi como en una coreografía de Ginger Rogers; y estaciono en una maniobra sobre el bidet, de frente a la pared.
¡Genial!
Puedo acceder a las canillas, mezclo la caliente con la fría hasta lograr la tibieza justa, manejo la presión con la del medio, llego al jabón, toalla, todo.
Impecable.
Este amigo tenía razón, y me introdujo a un mundo un tanto adictivo... me saco la bata, salto a la ducha y me voy a la oficina, que ya llego tarde por la bideteada.
En la ofi, todo bien.
A la hora del almuerzo se me da por innovar, y pido un delivery de comida china: cerdo con hongos y brotes de bambú.
Muy rico, pero el efecto es más instantáneo que el de mi café mañanero.
Voy al baño de empleados apretando los cantos: están todos los boxes ocupados.
¡Me cagooo!
Los jefes se fueron a comer afuera, y la conchuda de su secretaria está almorzando en el comedor... así que me cuelo subrepticiamente en el baño de gerencia.
Comida china: pica cuando entra, pica cuando sale.
Mientras tanto examino el baño: ¡qué guachos estos jefes!
En el baño de empleados nos ponen un papel higiénico con el que te podés limar las uñas mientras cagás, pero acá tienen uno suavecito, toallas de tela, Glade Toque, jabón-jabón, no ese detergente líquido de apretar un botón pringoso, revistas en un canasto y hasta una cestita con popurrí de canela, jazmín y pétalos de rosas sobre la mochila del inodoro.
Termino.
Voy al bidet.
Hago la misma maniobra que a la mañana en casa:
Pivoteo sobre un pie... medio giro... y me olvido que tengo los pantalones y calzón en los tobillos que hacen tope contra la base del bidet.
Error.
La frenada textil me arroja de cara contra la pared, reboto, me deslizo hacia abajo y quedo enganchado en la punta de la taza del bidet con los huevos.
Mi quejido se hace agudo, finito.
Por suerte no me partí los labios contra los azulejos, sólo me sangra la nariz, y me mancha la camisa blanca que anoche me planché con Klaro.
Con una mano arranco un poco de papel higiénico, hago rollitos y me tapono los dos agujeros de la nariz: no sé cuál es el que sangra.
Mientras tanto trato de avanzar sobre el bidet, de frente a la pared, hasta descomprimir los huevos, pero quedo casi arrodillado sobre el piso porque los pantalones me siguen frenando contra la base.
Abro la caliente, y un chorro hirviendo me carboniza la chota, que quedó justo arriba del cosito del agua.
Me corro un poco más hacia la pared, y ahora me quemo los huevos: depilación con lanzallamas.
Asomo el hoyo, abro la fría, y la presión aumenta.
Es como una hidrolavadora echándome lava adentro del ojete.
Quiero bajar la presión con la canilla del medio, pero de frente la canilla es al revés: la fuerza aumenta, y siento que me levanta del piso.
Me paro como puedo, trastabillo hacia atrás y caigo de nuca contra la otra pared.
Así me encontró la secretaria, después de que el de mantenimiento pudo forzar la puerta: desmayado boca arriba, un poco cagado, con la chota al aire, los huevos colorados como dos remolachas, la camisa manchada de sangre, papel higiénico medio disuelto en la nariz y el chorro del bidet a todo lo que da, arrancando la pintura del techo.
Ah...y el regalito en el inodoro, porque no llegué a apretar el botón.
Tuve que pagar los arreglos.
A los del piso de arriba les apareció humedad en los zócalos.
A los de abajo, en las paredes.
Pagué la pintura, el pintor, repuse las revistas empapadas, el papel higiénico carísimo y hasta el jabón que se disolvió con la lluvia bidetera.
Pero me hice el boludo con el popurrí: ese, que lo compren ellos.
Consejos útiles a la hora del bidet.
* Confiá sólo en el bidet de tu casa. Él es tu mejor amigo, y le conocés la temperatura, la presión y la dirección de giro de las canillas.
* Un bidet ajeno es más difícil de manejar que una excavadora.
* Ese bidet ajeno tendrá la velocidad de una Ferrari: irá de cero a cien (grados) en cuatro segundos, carbonizándote el hoyo.
* El manejo óptimo de los controles del bidet implica conocimientos de hidráulica y termodinámica mediante una ecuación que incluye: presión de 0 a 100%, temperatura A, temperatura B, geolocalización del culo, índice de sanidad y nivel de ruido.
* Cuando manejes todas esas variables, te tocará un bidet con monocomando.
* Manejarás ese monocomando como un joystick endemoniado que te levantará del piso. Antes practicá con un jet-ski.
* Por último, y el más importante: con los lompas bajos, el bidet se usa de espaldas a la pared. Y no confíes en tus amigos. Innovar hace mal.
Dulces sueños.
(Gracias Rodolfo !!!)
Sutilezas...
1.
Solsticia, muchacha ya no tan muchacha, les contó a sus amigas:
-”Mi nuevo jefe es joven y guapo. Me paso todo el día corriendo alrededor del escritorio...”
-”¡Qué problema!”, -dijo una de ellas.
-”Sí”, –confirmó Solsticia, -”Nunca lo puedo alcanzar...”
2.
El mejor toro semental del condado estaba en exhibición en una feria.
Su dueño cobraba 50 pesos por ver al animal.
-”Señor”, -le dijo un granjero al propietario del animal, -”quiero ver el toro, y que lo vea mi familia, pero tengo 18 hijos, y no puedo pagar por todos.”
-”¿18 hijos?”, -se asombró el otro, -”¡No se mueva de aquí! ¡Voy a traer al toro para que él lo vea a usted!”
3.
Sigue ahora una historia de Capronio, el caborón más caborón de la comarca.
Cierto día llegó a su casa por la noche, y sorprendió a una ladronzuela que hurgaba en los cajones.
Le echó mano, y tomó el teléfono para llamar a la policía.
-”¡Por favor, señor!”, -suplicó, gemebunda, la muchacha, -”¡No me entregue! ¡Es la primera vez que hago esto!”
Capronio pasó una mirada escrutadora por la chica, y se percató de que no estaba nada mal.
-”Está bien”, -le dijo, -”Dejaré que te vayas si primero pasas conmigo un rato en la recámara.”
-”¡Sí!”, -aceptó con vehemencia la muchacha, -”¡Lo que sea, con tal de no ir a la cárcel!”
Fueron, pues, los dos a la alcoba; sumisa la pobre raterilla, el otro relamiéndose con la promesa de la segura refocilación.
Algo sucedió, sin embargo.
O, más bien, algo no sucedió.
Ya fuera por lo premioso del instante, ya por las extrañas circunstancias que rodeaban al suceso, el caso es que Capronio no pudo ponerse en aptitud de hacer honor a la ocasión.
Todos los esfuerzos que hizo por levantar el lábaro de su varonía resultaron infructuosos; ni la pimpante belleza de la joven fue suficiente para suscitar en él los ímpetus de la rijosidad.
La carne es débil, ya se sabe, pero en ocasiones se le ocurre serlo en el momento más inoportuno.
Cuando al fin se convenció de que ese no era su día –ni su noche– el caborón más caborón de la comarca exhaló un suspiro de resignación y dijo a la muchacha:
-”Ni modo, linda. Después de todo tendré que llamar a la policía...”
4.
Una señora le preguntó a otra:
-”¿Qué hace tu hija?”
-”Es recluta”, -responde la interrogada, -”Trabaja en el cuartel.”
-”La mía también”, -confesó la otra señora bajando la voz, -”Pero ella anda en la calle...”
5.
El ginecólogo le informó a la nerviosa chica:
-”Está usted embarazada.”
-”¡No puede ser!”, -rechazó ella, -”Tengo novio, es cierto, pero lo único que hacemos es platicar.”
Responde el facultativo:
-”Pues seguramente él le dijo alguna frase muy penetrante...”
Feliz Cumpleaños... (Por Silenciodeluna)
Ponte en mi lugar.
El cumpleaños de Nora, mi sobrina mayor.
El salón de la casa repleto de gente organizada en corrillos.
Unos hablando de la pesca en el mar y su consiguiente y clásico bocadillo de atún.
No sé si es para ambientar pero van unidos.
Otros discuten sobre la crisis, las hipotecas y las fórmulas mágicas para evadir el suelo de las mismas.
Hay quienes se reúnen a modo de tertulia para cotillear.
Es fácil de ver porque viene con un absurdo:
Si hablamos mal de alguien bajamos el tono de voz aunque no esté presente y si es para echarse flores, se alza hasta que todos se hayan enterado.
Si es um tonteriílla en plan "pues ayer vi a Manuela darle a su hija de cuatro años un bocata de nocilla. Qué mimada la tiene...”
O esos que despedazan a los políticos que son contrarios a sus ideas y defienden a los suyos con los mismos argumentos.
Por otro lado, las niñas y niños creando la casa de alegría o de los ladrones según la energía que fluya entre ellos.
De un lado a otro con muñecas, balones asesinos, globos-granadas, empujones, besos, llantos... todo ese universo que las madres critican.
Aunque creo que debería ser lo primero, la tarta con sus siete velas, la canción a coro y las fotos es en la mitad de la celebración.
A la manera militar se deshacen los corrillos y todos nos preparamos, unidos para ver su carita mientras se le canta, que es ganas de hacerle pasar un mal rato.
Ahora llega el momento crítico.
Todos creemos saber la letra de Cumpleaños feliz y sin embargo no hay acuerdo en una parte.
Pensarás "sí, hombre, si siempre es igual...”
Pues no, esta canción no tiene una única traducción al español y eso que data de 1890, aunque la Warner adquirió sus derechos un siglo después.
Cuuuum-ple aaaños feeeeliz, cuuuum-ple aaaños feliz, te deseeee-a-mos.....
Y ahora qué: se te ha podido venir a la cabeza dos opciones.
-“Te deseeee-a-mos No-raaa, cuum-ple-años feeeliz.”
O bien...
-”Te deseeee-a-mos Nooriii-taaa, cuum-ple-años feeeliz.”
No entiendo que no haya consenso y por eso en esta parte me callo.
¿Y si soy el único que dice "Nora" o "Norita" en este caso?
Así que observo a los demás.
Personalmente, prefiero la segunda opción por dar prioridad a la métrica en vez de a mantener el nombre sin diminutivos, pero estoy abierto a sugerencias.
No le veo el fin del problema, y tampoco sé porqué es un tema tabú y, en cambio, la educación de hijas e hijos de los demás es algo muy recurrente
para echar el rato.
En fin, así somos.
Queremos que todos eduquen a sus hijos como nosotros y ni siquiera somos capaces de ponernos de acuerdo en la canción más popular de la historia.
Aforismos
y chascarrillos... (Por Grol)
-Lavar el piso no es en balde.
-El pequeño de los Larousse sabe mucho, dicen que es un diccionario abierto.
-El sodero descartó que la causa del faltante estuviese vinculada con algún chorro.
-En el seno de la corporación hay un toque de siliconas.
-Con algunos gastrónomos me hago el plato.
-La mentira tiene votos cortos.
-El informático no tiene programa para el fin de semana.
-Los sueldos de los buzos están sumergidos.
-Einstein nunca creyó que la energía de las masas fuera relativa.
-Hay disposiciones legales y deposiciones legales.
-Raviólogo: fabricante de ciertas pastas de masa tan fina cuyas placas se ven a trasluz.
-Para privatizar los ferrocarriles existen demasiadas barreras.
-En la asamblea de los carpinteros siempre se plantean asuntos sobre tablas.
-La manzana: para Eva fue gravidez, para Newton gravedad, para los Beatles grabación.
-Para ser senador hay que tener banca.
-Las listas de votación son como la carta de un restaurante: incluyen pescados de diferente nombre, cada cual tiene su precio, pero todos poseen olor semejante.
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