Fin de semana: Viernes 8 a Domingo 10 de Noviembre de 2.024
Hooolaaa samigooosss !!!
Esta semana llegamos con un artículo sobre los beneficios que nos trae la risa, más humor recibido desde las redes sociales, chistes variados, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos muy graciosos y originales. Esperamos que se diviertan, que sigan enviando material para compartir y que tengan todos un hermoso fin de semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo
serio...
Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.
La risa, beneficios físicos y psicológicos (por Elena Sanz)
La risa es una reacción natural de nuestro cuerpo a la que, con frecuencia, no asignamos el valor que merece.
Generalmente dejamos que la vida nos sorprenda con situaciones que nos hagan reír y disfrutar.
Pero si fuéramos conscientes de los grandes beneficios que este sencillo acto tiene para nuestra salud, no dudaríamos en buscar activamente formas de aumentar su presencia en nuestro día a día.
Reír mejora nuestro estado físico y emocional de múltiples maneras.
Por lo mismo, es una poderosa herramienta que se encuentra a nuestro alcance.
Además, es algo positivo y gratificante, que nos reporta un bienestar inmediato.
Por ello, ¿qué te parece si comenzamos a implementar la risa en nuestras rutinas?.
Beneficios físicos de la risa
Reír reporta grandes ventajas para nuestra salud física:
- La risa es un ejercicio muy completo en el que se encuentran involucrados 430 músculos del cuerpo, muchos de los cuales no utilizamos normalmente.
Por ello, la risa nos ayuda a mantenernos en forma.
- Entre carcajadas entra en nuestros pulmones el doble de aire que en una respiración normal.
Así, la risa mejora la oxigenación de nuestro organismo.
- Ayuda a fortalecer nuestro sistema inmunitario.
- Produce un efecto analgésico que reduce la percepción de dolor.
- Disminuye la presión arterial y la tensión muscular, por lo que tiene efectos beneficiosos para el corazón.
- Mejora la regulación intestinal y facilita la digestión.
Beneficios psicológicos de la risa
Sin embargo, la risa no solo favorece nuestro bienestar físico.
También tiene una gran influencia en nuestro estado psíquico y emocional.
Algunas de las principales ventajas son las siguientes:
- Al reír liberamos una gran cantidad de endorfinas, sustancias que contribuyen en gran medida a nuestra sensación de felicidad.
Por ello nos ayuda a combatir estados ansiosos y depresivos, cada vez más presentes en nuestra sociedad.
- Tras disfrutar de una sesión de carcajadas experimentamos una placentera relajación, por lo que alejamos el estrés de nuestra vida.
- Además, reír es sumamente beneficioso para aquellas personas con tendencia a la preocupación y la negatividad.
El estado de felicidad que experimentamos al reírnos es incompatible con el miedo y la angustia.
Por lo que, mientras ríes, tu mente permanece libre de pensamientos catastrofistas o abrumadores.
- Favorece la memoria debido a la mejor oxigenación del cerebro.
Y, además, potencia el pensamiento creativo debido a que nos sumerge en un estado de positivismo y buen humor.
- Facilita y mejora nuestras relaciones sociales.
Es indudable que, cuando alguien nos sonríe, nos transmite su cercanía y buena disposición, por lo que nos resulta mucho más sencillo y agradable acercarnos a conversar con esa persona.
Por otro lado, compartir risas y buenos momentos fortalece nuestros vínculos interpersonales y emocionales.
Nos acerca a los otros y nos ayuda a asociar su compañía con estados positivos y placenteros, que siempre desearemos revivir.
Ríe cada día para estar más sano y feliz
A la vista de los innumerables beneficios que nos aportan unas carcajadas, ¿por qué limitarnos a experimentar sus efectos sólo cuando el azar lo decida?.
Aprendamos a implementar la risa como parte de nuestra rutina diaria y nos sentiremos más enérgicos y optimistas.
Pero, ¿cómo podemos hacerlo?
- Identifica tu propio sentido del humor.
No a todas las personas nos causan gracia los mismos chistes o situaciones.
Encuentra tu propio nicho y aprovéchalo a diario.
Dedica un tiempo a disfrutar de todo lo que te haga reír, búscalo activamente.
Series de comedia, películas, monólogos, parodias, chistes… explora la variedad de opciones y halla aquello que te haga sentir positivo.
- Adopta el hábito de mantener pensamientos y recuerdos positivos, agradables y divertidos.
Salud no sólo es lo que comemos, o el ejercicio físico que practicamos; también es lo que pensamos y decimos.
Por ello acostúmbrate a regar y alimentar el lado divertido, optimista y positivo de tu mente.
- Vuelve a jugar.
El juego nos conecta con nuestro niño interior, nos desinhibe, nos emociona y permite que fluya nuestra imaginación.
- Rodéate de personas positivas, alegres y divertidas que te transmitan felicidad.
La risa es contagia, pero también lo es la negatividad: selecciona cuidadosamente tus compañías.
- Por último, practica la sonrisa.
No te limites a sonreír cuando te sientas feliz, sonríe y verás la felicidad llegar a tu vida.
Sonríe sin motivo, y hallarás motivos cada vez con mayor facilidad.
Humor desde las
redes sociales...
1.
-”¿Fumas?”
-”No.”
-”'¿Bebes?”
-”Nunca.”
-”¿Eres infiel?”
-”Jamás.”
-”¿Tienes algún defecto?”
-”Bueno, soy un poco mentiroso...”
(Gracias Vicente !!!)
2.
-”Batman, cuéntame cosas de tus padres.”
-”Mi padre era de Murcia y mi madre de París.”
-”Claro, por eso eres murciegalo...”
-”Robin, me cago en mi vida, ¡qué tonto eres!”
3.
La frase: 'No sos vos, soy yo', la inventaron los chinos, viendo el álbum de fotos familiar...
4.
Está Cenicienta agradeciendo al Hada, y al tomarle las manos exclama:
-”¡Ay, que manos tan frías!”
-”Claro, soy Helada Madrina...”
(Gracias Gustavo !!!)
5.
-”Estoy buscando unos libros sobre tortugas.”
-”¿Son de cubierta dura?”
-”¡Si! Son verdes y con cabezas chiquitas.”
6.
-”A mi me gusta Tolstoi.”
-”¿De qué va?”
-”Es un niño que se hace mayor, sus juguetes hablan, se van a buscarle... Luego está Tolstoi 2 y 3...”
Tonterías
varias...
1.
Esta hablando la pareja y el tipo reflexiona:
-”Mira que hemos pasado cosas, eh, ¡mama mía! Me quebré el brazo y ¿quién estaba ahí, al lado mío?”
-”Yo, mi amor.”
-”¡La flaca! Quisimos poner una despensa y a los 2 meses nos clavaron un tremendo supermercado chino enfrente, y ¿quién estaba?”
-”Yo...”
-”¡Mi flaquita! Cuando el médico me dijo: 'No, no, no podés jugar más al fútbol, nene, se terminó todo...' ¿Quién estaba sentadita ahí, al lado mío, eh?”
-”Siempre voy a estar, mi amor.”
-Sabes que ahora me doy cuenta que la yeta sos vos, loca, porque no pego una... que querés que te diga...”
(Gracias Guido !!!)
2.
-”¿Sabés que carga más que una bateria de litio?”
-”No.”
-”Una de litio y medio...”
3.
-”¿Sabés dónde estudian los niños belgas?”
-”¿Dónde?”
-”En 'coles' de Bruselas...”
4.
En un avión iban sentados juntos un caballero y un perico.
La azafata les preguntó que querían beber.
El señor pidió un vaso de agua.
El loro dijo:
-”A mí tráeme un whisky doble. ¡Y pronto, idiota!”
La muchacha, asustada por aquel exabrupto inesperado, fue corriendo y le trajo el whisky al pajarraco.
Fue tal su prisa que se le olvidó traer el agua que le había pedido el otro pasajero.
El cotorro apuró de un trago el whisky, y en seguida le dijo a la azafata:
-”Tráeme otro igual. ¡Y rapidito, imbécil!”
Se apresuró otra vez la chica, y le trajo al perico la bebida.
El señor, al ver que tampoco ahora le había traído la azafata el vaso de agua, pensó que sería atendido si usaba la misma táctica que el loro.
Le dijo a la muchacha:
-”¡Y yo quiero mi vaso de agua, estúpida!”
No acababa aún de decir eso cuando llegaron dos fornidos miembros de la tripulación; agarraron al hombre y al perico, y abriendo la puerta del avión los arrojaron sin miramientos al vacío.
Mientras el hombre caía vertiginosamente el loro lo alcanzó volando y le dijo:
-”Amigo: sólo si sabes volar puedes ponerte grosero en un avión...”
Sutilezas...
1.
El reportero entrevistaba a un hombre que cumplió 110 años de edad.
Le preguntó:
-”¿Qué me puede decir de su vida sexual?”
Suspiró con tristeza el individuo:
-”Dejé de tener sexo hace 5 años.”
-”¿Por qué?”, -se sorprendió el periodista.
Responde el matusalén:
-”Me gustan las mujeres mayores que yo...”
2.
Doña Macalota, la esposa de don Chinguetas, se preocupó al ver que el pelo se le estaba cayendo.
Fue con un médico especializado en patologías capilares, quien después de examinarle el cuero cabelludo le indicó:
-”Presenta usted, señora, un cuadro agudo de alopecia dinámica, folicular y furfurácea de tipo pityroides, celsi y tricofítica.”
Al oír aquello a doña Macalota se le cayó otro mechón de pelo.
-”¿Podré conservar el cabello, doctor?”, -preguntó con inquietud.
-”Si sigue así”, -replicó el facultativo, -”sólo podrá conservarlo en una cajita de Olinalá. Por fortuna hay un tratamiento a base de poderosas hormonas masculinas. Eso podrá evitar que quede usted como bola de billar.”
-”¿Quién es Villar?”, -preguntó la señora aún más inquieta.
-”Billar con be alta o larga”, -precisó el galeno, -”Con 10 inyecciones de esas hormonas su cabellera volverá a ser como aquellas a las que cantó con inspirado acento el músico poeta Agustín Lara.”
Pasado algún tiempo, y terminado el tratamiento, el doctor llamó por teléfono a doña Macalota, y le preguntó cómo le había ido con las poderosas hormonas masculinas.
-”Bien, doctor”, -respondió ella, -”El pelo ya no se me cae. Sólo que ahora siento mucha comezón.”
-”¿En la cabeza?”, -inquirió el médico.
-”No”, -contestó doña Macalota, -”En los testículos...”
3.
Un hombre de edad madura entró en un bar y le escribió en un papel al cantinero:
-”Por favor, deme un tequila doble.”
El hombre de la cantina, compasivo como casi todos los de su oficio, escribió en otro papel:
-”¿Desde cuándo es usted sordomudo, amigo mío?”
-”Desde que empecé a beber”, -escribió a su vez el individuo, -”Probé todos los aparatos auditivos, y ninguno me dio resultado. El médico me dijo que si renunciaba a la bebida empezaría a oír. En efecto, dejé el trago y volví a oír perfectamente.”
Escribe, asombrado, el cantinero:
-”Y entonces ¿por qué volvió a beber?”
Responde el sujeto, también por escrito:
-”Lo que bebía me gustaba más que lo que oía...”
4.
Tres individuos llegaron al mismo tiempo al Cielo.
San Pedro le preguntó al primero:
-”¿Le fuiste fiel a tu esposa?”
-”No siempre”, -confesó el tipo, -”Tuve tres o cuatro aventuras en mi vida de casado.”
-”Podrás entrar al Cielo”, -le indica el apóstol de las llaves, -”pero por tus infidelidades recibirás sólo un coche compacto para transportarte.”
San Pedro llamó al segundo hombre y repitió la pregunta:
-”¿Le fuiste fiel a tu mujer?”
Contestó el individuo:
-”Sólo una vez en la vida la engañé.”
-”Tienes derecho entonces a un automóvil mediano.”, -le dijo San Pedro al tiempo que le abría la puerta de la morada celestial.
Se volvió el hacia el tercer sujeto y le hizo la misma pregunta:
-”¿Engañaste a tu esposa alguna vez?”
-”Jamás”, -responde el individuo con firmeza, -”Siempre le fui absolutamente fiel; no le falté ni con el pensamiento.”
Le dijo el portero celestial:
-”Entra y recibe tu premio: un automóvil de lujo; el más grande de todos.”
A los pocos días los tres coincidieron en un semáforo en rojo.
El que iba en el coche lujoso lloraba desconsoladamente.
-”¿Por qué lloras?”, -le preguntaron los otros, -”Fuiste el más afortunado; mira el coche que traes.”
-”Sí”, -contesta lleno de aflicción el tipo, -”Pero acabo de ver pasar a mi mujer. Iba en patines...”
5.
Pitorro fue en su juventud un tarambana.
Todos los goces y deleites conoció, incluso algunos muy poco conocidos.
Le llegó el momento, sin embargo, de sentar cabeza, para lo cual contrajo matrimonio.
Un par de meses después de haber ingresado en ese claustro un amigo le preguntó cómo se sentía en su nuevo estado, después de su bien disfrutada soltería.
-”Estoy muy a gusto”, -declaró él, -”Eso sí, continuamente debo recordarme a mí mismo algunas cosas, para no meter la pata.”
-”¿Cómo cuáles?”, -quiso saber el amigo.
-”Bueno”, -explicó Pitorro, -”cada vez que hago el amor con mi mujer, al final tengo que repetirme varias veces: ‘No le vayas a pagar. No le vayas a pagar’...”
Una visión
retorcida y extravagante de la historia de la informática...
Parte II.
Comienzos de los 70
Se inventó la primera calculadora de bolsillo, pero el aparato tardó algo en obtener popularidad, porque todo el mundo lo perdía o lo destrozaba sin darse cuenta.
Por otra parte, pocos saben que en 1973 un estudiante de segundo año de carrera de la universidad de Iowa inventó el primer PC comercialmente viable en la mesa de su cocina, años antes que nadie.
Sin embargo, una desgraciada noche de viernes, algunos de sus compañeros de poker confundieron la máquina con un horno microondas y arruinaron así el futuro tanto de ésta como del estudiante.
Los años 80
La década comenzó con el sector informático a pleno ritmo; había PCs por todas partes.
Los vendedores de alta tecnología obtenían mucho dinero, y los programadores ganaban más incluso que los abogados.
Los vendedores de terrenos de Silicon Valley iban de un lado para otro en lujosos coches alemanes.
Los ordenadores se convirtieron en cosa corriente.
Había cajeros automáticos en los bancos y escáneres en los supermercados.
Los ordenadores respondían al teléfono y los chicos preferían el Nintendo que jugar al fútbol.
Sin embargo, a finales de los 80, las compañías informáticas comenzaron a tener problemas.
Es posible que la economía anduviera mal, o que la competencia hiciera descender los beneficios.
Cualquier cosa que fuera, la alta tecnología comenzó a descender en picado.
Comenzó el "downsizing" en las empresas, de los mainframes a los Pcs.
Por su parte, los programadores hicieron el downsizing a coches pequeños más baratos.
Es cierto que la gente aún seguía interesada en los ordenadores, pero éstos sencillamente no podían competir con pasatiempos intelectuales más modernos, como la lucha libre o saltar atados desde los puentes.
El presente
Hoy, el sector informático es demasiado pequeño y el número de compañías que siguen en activo es también demasiado pequeño.
Y, por otra parte, los aumentos de sueldo que consiguen los programadores de tipo medio es igualmente demasiado pequeño.
Y, lo peor de todo, ¡Los ordenadores son demasiado pequeños!
Lo que antes cabía sobre el escritorio, ahora puede uno llevarlo encima, en la palma de la mano o en el bolsillo.
Algunos de estos ordenadores ni siquiera necesitan teclado, y se supone que interpretan la escritura humana.
Esto en un gran logro, porque la mayor parte de las veces yo no puedo reconocer ni mi propia escritura.
Sencillamente, los ordenadores actuales son demasiado diminutos, como las pequeñas e incómodas calculadoras.
Mi opinión es que comenzaremos a perderlos de nuevo o a confundirlos con el mando a distancia del video, lo que significa que algún día uno podrá perder miles de dólares en equipo informático entre los objetos de la sala de estar.
( Extraido de Computer World nº 600. Extraido de un libro de Michael Cohn )
Las
historias de “Don Verídico”... (Por
Juceca)
El movedizo
Hombre que supo ser asunto serio para los movimientos, un tal Relamido Regusto, hombre de cuchillo largo a la cintura, que tuvo lo suyo con Socarrona Bostita, hija del viejo Viviré Bostita, que se conocieron en el velorio del negro Dorremí Fa Solá, que según la viuda se murió nomás que por dar la nota.
En ese velorio, van y se conocen Relamido y Socarrona, que ella se había hecho cargo del café y él de la grapita con limón, y en un cruce para la cocina van y se pechan y ella lo salpicó con café.
Palabra va, grapita viene, al poco rato andaban haciendo manito y Relamido la invitó para fuera, cosa de ver la salida del sol.
Que ella se lo vio venir y fue y le dijo, le dice:
-”A mi me parece, sin ánimo de entablar una discordia, que las once de la noche es medio temprano para ver salir el sol.”
-”Con la naturaleza nunca se sabe”, -contestó él, -”porque sin ir más lejos ahí está el niño que no me deja mentir.”
-”¿Casado y con hijos el señor?”
-”No, Socarrona de mi alma”, -le dijo él con un tonito, -”me refiero a "El Niño", ese huracán que es tan capaz de mandarle un granizo con cielo despejado, como de adelantarle la salida del sol, y como le digo sol le digo luna, y como le digo luna le digo que le voy a plantar un beso.”
Y se lo plantó apenas de refilón, porque ella le pegó un bife, que algunos dolientes salieron del velorio para ver qué era lo que estaba sonando afuera.
Desde esa noche, Relamido Regusto quedó en un temblor, movedizo estaba.
Con el revolcón, el cuchillo en la cintura le quedó torcido para un costado.
Cuando cayó por el boliche El Resorte hubo gente que se empezó a marear por mirarlo.
La Duvija fue la que dijo:
-”Pa mi, este hombre anda con las defensas bajas.”
-”A mi me parece”, -acotó el tape Olmedo, -”que lo que tiene el caballero es que anda apestado y listo, porque eso de las defensas bajas es una modernidá para no decir que uno anda jodido como Dios manda.”
Rosadito Verdoso ya le estaba por aplicar el tratamiento de reventón de higos en la frente, cuando un forastero que andaba de paso lo miró a Relamido, se le acercó, le pidió permiso, lo dio vuelta, le enderezó el facón, y el otro dejó de moverse y quedó fijo.
Cuando le preguntaron al forastero qué le había hecho, respondió:
-”En cuantito lo vi entrar me di cuenta. Era un problema de antena.”
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