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Viernes 8 de Marzo

                  Fin de semana: Viernes 8 a Domingo 10 de Marzo de 2.024

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre la importancia de reír sobre todo en los malos momentos, chistes brevísimos, humor recibido desde las redes sociales, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos humor muy ingeniosos y divertidos. Esperamos que los disfruten y que pasen todos una muy buena semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.

Por qué es importante reír en los malos momentos (Por Gema Sánchez Cuevas)

No hay razón para mantenerse serio en un mal momento.

Incluso en las situaciones más oscuras y retadoras puedes encontrar algo que te haga reír.

Reír en los malos momentos te permitirá desdramatizar determinadas situaciones a las que puedes estar dándoles una importancia demasiado elevada.

Así que nunca desaproveches la oportunidad de escapar de la situación, aunque sea por unos cuantos minutos.

¿Cómo?

Apostando por reír en los malos momentos.

Aunque no tengas ganas, aunque no te salga.

Siempre hay algo positivo, esfuérzate por encontrarlo.

La risa y el humor te mantienen emocionalmente sano

Reír te hace sentir bien.

Lo mejor es que después de haber reído, el efecto se mantiene por varias horas.

Si inicias tu día con una sonrisa, lo terminarás con optimismo y alegría a pesar de los malos momentos, los disgustos o cualquier otra situación negativa.

La risa no solo combate a la tristeza, también te llena de coraje para tomar las decisiones y tomar acción.

Además, reír se contagia por lo que puedes ayudar a los demás a superar sus malos momentos.

Incluye la risa y el humor en tu vida

Conforme creces es común que termines siendo una persona seria que solo piensa en sus preocupaciones laborales o retos.

En esto no hay problema a menos que lo veas todo desde el punto más negativo.

Si has llegado a esta parte, es momento de reaprender a reír en los malos momentos y disfrutar de la vida.

¿No sabes cómo?

Solo sigue estos pasos.

-Sonríe.

Una pequeña sonrisa es el inicio de una carcajada y es igual de contagiosa.

Los especialistas en risoterapia recomiendan comenzar con una sonrisa cada día.

Vale desde un chiste hasta una imagen linda para lograrlo.

-Cuenta las cosas que te hacen feliz.

Lo digo literalmente: cuenta.

Haz una lista en una hoja de papel con todas las cosas buenas de tu vida.

Piensa en por qué están en esa lista y verás que tienes mil motivos para sonreír.

Cuando atravieses un mal momento, revisa esta lista y sonríe.

-Únete a quien sabe reír.

¿Alguien está riendo?

¿Recuerdas que te dije que era contagiosa la risa?

Pues únete a esa persona.

A menos que alguien se esté burlando negativamente de otra persona o situación, no hay motivo para no compartir la alegría.

-Socializa con gente que ría.

¿Qué mejor forma de encontrar momentos para reír que rodeándote de otras personas con el mismo fin?

Si ahora no se te da muy bien eso de reír, necesitas con urgencia encontrar a alguien que sí lo haga.

-Ríete de ti mismo.

Esto es vital para tener una vida con más alegría.

Si te tomas demasiado en serio terminarás con una cara larga todo el tiempo.

Enfréntate a la vida con una sonrisa

La vida te trae nuevos retos todo el tiempo.

Algunas veces no sabrás cómo enfrentarlos y otras simplemente creerás que no puedes.

¿Has pensado que tú eres quien le da más o menos importancia a tus problemas?

Reír en los malos momentos te ayudará a relativizarlos.

Una vez que comienzas a pensar en los problemas como difíciles de vencer has perdido la batalla.

Para vencer los malos momentos los debes transformar en juegos que te la dan oportunidad de encontrar una salida creativa.

De esta manera puedes incluir la risa y el humor con mayor facilidad en tu vida.

El resultado será una creatividad sorprendente y una vida más relajada.

He escuchado a mucha gente decir que desearían ser niños otra vez y olvidarse de sus problemas.

Bueno, aunque nadie puede regresar el tiempo, si que puedes cambiar tu actitud.

Si lo piensas bien te darás cuenta que lo niños siempre están jugando y riendo.

Adopta estas características y cambia tu perspectiva.

Nada es nunca tan malo como para no poder reír y continuar.

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  • Humor desde las redes sociales...

1.

Si la marihuana es usada con fines medicinales, mi barrio debe ser declarado Centro de Salud...

(Gracias Esther !!!)

2.

La última visita que le hice al médico me dijo:

-”Con tu edad, hay que ir pensando en poner una barra en la ducha...”

Ya compré una hielera, whisky, vodka, y algunos licores...

(Gracias Diana !!!)

3.

Recién me paró la policía y me dijo:

-”¡Papeles!”

Y yo le dije:

-”¡Tijeras, te gané!”

¿Algún abogado que me pueda sacar de la comisaría?

4.

-”¡Qué te gusta que te hagan?”

-”¡Una transferencia!”

(Gracias Iche !!!)

5.

Estoy saliendo a la calle sin anillos, sin reloj, sin celular...

Si me roban, quiero que sea por lo que soy, no por lo que tengo...

(Gracias Marcelo !!!)

6.

-”¿Usted sabía que en las Islas Canarias no hay ningún canario?”

-”Mire Usted. Lo mismo pasa en las Islas Vírgenes?”

-”¿Qué dice? ¡Mi hija es de allí!”

-”¿Si? Pues debería Usted saber que allí tampoco hay ningún canario...”

7.

-”Me propusieron hacer 2 cursos, uno de esgrima y otro de albañilería.”

-”¿Y cuál vas a hacer?”

-”No sé. Estoy entre la espada y la pared...”

8.

En la cama, luego de un encuentro romántico, una pareja conversa y ella le dice a él:

-”Amor, quisiera tener un hijo tuyo...”

-”¿En serio, cariño?”

-”¡Si!”

-”Mañana te traigo uno, yo tengo cuatro en casa...”

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  • Reflexiones intrascendentes...

1.

Soy una persona que quiere hace muchas cosas, atrapada en un cuerpo que no quiere hacer una mierda...

2.

La señora de las cuatro décadas de Arjona, ya debe estar cobrando la mínima.

3.

La que dice que el tiempo para rápido, se ve que nunca se cortó mal el flequillo...

4.

Si las margaritas de tu calza se transforman en girasoles, no lo dudes:

Necesitas otro talle...

5.

Decir: -“Tengo hambre.”

Y que te respondan: -”Hay fruta.”

También es una forma de discriminación.

6.

¿Por qué todo lo que uno quiere comer a escondidas viene envuelto en un plástico que hace un ruido terrible?

7.

El día que me muera y me convierta en un ser de luz, voy a electrocutar a unos cuantos...

8.

Recuperemos la risa...

La cintura ya está perdida.

9.

Cuando muera, no empiecen:

-”Ahora tengo un ángel que me cuida...”

Si me morí es para descansar, no para andar cuidando gente...

10.

Acabo de ver a mi marido en medias y calzoncillo.

Me puse a cortar cebolla para disimular...

11.

Las reuniones de Zoom parecen sesiones de espiritismo:

-”Darío, ¿Estás ahí?”

-”Carlos, si me oís hablá...”

-”Jorge, te estamos perdiendo...”

12.

La gente no es tan fea como sale en el DNI, ni tan feliz como aparenta en Facebook.

13.

Si comés pescado te hace bien a la memoria.

Yo una vez me comí un bagre, y todavía no me olvido...

14.

Cuando repartieron la paciencia, yo seguramente andaba en otra fila reclamando algo...

(Gracias Iche y Rodolfo !!!)

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  • Sutilezas...

1.

El maestro de Historia Contemporánea les indicó a sus estudiantes: “El próximo jueves les pondré un examen sobre el periodo presidencial de Clinton. Desde luego el examen será oral”.

2.

Pepito le preguntó a su papá:

-”¿Qué es pene?”

-”Ya estás en edad de saberlo”, -respondió el padre, -”Esto es pene.”

Y así diciendo le mostró su parte de varón.

Poco después el señor estaba leyendo el periódico en la sala y oyó por la ventana del jardín el diálogo que sostuvo Pepito con su pequeña vecina Juanita.

Le dijo:

-”Ya supe qué es un pene.”

Juanita preguntó, curiosa:

-”¿Qué es?”

Pepito entonces le mostró el suyo y le dijo:

-”Es como éste, pero un poco más chiquito...”

3.

-”Si no te duermes”, -le advirtió el papá de Pepito al revoltoso crío, -”vendrá a llevarte el Hombre de la Bolsa...”

-”¡Ja, jaaa...!”, -se burló el chiquillo, -”Ése viene solamente cuando tú no estás, y no trae ninguna bolsa...”

4.

Don Poseidón le contestó, severo, al mozalbete que le pidió permiso para sostener relaciones de noviazgo con su hija:

-”Dudo en darle mi respuesta, joven, pues no sé si sus intenciones son buenas o son malas...”

Preguntó muy interesado el pretendiente:

-”¿Significa eso que puedo escoger?”

5.

Himenia Camafría, madura señorita soltera, fue a comprar un reloj de pedestal.

El relojero le mostró uno en forma de apolíneo atleta desnudo que en la región de la entrepierna tenía un reloj de cuco.

Le dijo:

-”Pero en vez del pajarito adivine usted qué sale de la casita cuando el reloj da la hora...”

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  • Nada por aquí, nada por allá... (Por Diesel)

Todos estábamos terriblemente ansiosos por ver la extraordinaria magia de Zipollini de Momterosa, un para nosotros desconocido prestidigitador venido de su Italia natal para deleitarnos y asombrarnos de por vida.

Su magia era insuperable.

Era el mejor prestidigitador del mundo.

Nadie era como él.

Nadie hacía lo que Zipollini.

Por eso muchos dormimos en la aceras de la calle para comprar boletos de entrada ea la Sala Fantasía que era el lugar idóneo y adecuado para tal portentoso acontecimiento.

Hacía ya dos horas que el público abarrotábamos la Sala Fantasía combatiendo como podíamos el frío y el sueño.

Hasta que apareció Zipollini, gordo como un hipopótamo y un clavel en la solapa de su elegante traje.

Con unas zapatos negros, una camiseta parda y una linda flor en la mano.

Exactamente un clavel.

Se acercó a la linda chiquilla y le regaló el clavel.

Después se encaminó al centro de escenario y sacó un pañuelo de su bolsillo superior de la chaqueta, lo desdobló cuidadosamente por varios segundos y nos mostró la parte delantera.

Nada por aquí, dijo.

Después dio la vuelta al pañuelo blanco y mostró la cara trasera.

Nada por allá, dijo.

Dobló cuidadosamente el pañuelo durante unos largos segundos más, lo metió en el bolsillo superior de su chaqueta negra y se fue tranquilamente del escenario.

La magia había terminado en un par de minutos y a todos nosotros se nos quedó la boca abierta y sin 50 euros en el bolsillo.

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  • Los cimientos de una vida... (Por Sudasudaca)

El suceso que da inicio a esta historia ocurrió al despertar de una larga siesta un caluroso martes de enero en alguno de los mil barrios porteños.

No había terminado aún de despabilarme cuando, aún algo perdida, mi mirada fue a dar a la esquina más lejana de la habitación y allí los vi, pegué un grito de terror cuando se pararon, sacudieron sus ropas y al unísono me saludaron fuerte y claro.

-”¡Buenas tardes che´ patrón!”

Eran tres hombres, eran tres albañiles, eran 3 hombres albañiles nacidos en la hermana República Bolivariana del Paraguay.

Los primeros días de convivencia fueron algo duros, debo reconocer que acostumbrarme me tomó algo de tiempo, pero pasado el mes ya me había habituado a su presencia incondicional y constante sea donde fuera que yo estuviese.

Había optado por no ponerle nombres ya que me había parecido algo grosero de su parte no presentarse en una primera instancia.

Estaba claro que no trabajaban, porque vivían siguiéndome de un lado a otro, aunque tenían comportamientos extraños como mojarse la cabeza todos los días a las 17:23 o robar madera de encofrados para hacerse un buen asadito.

Si bien conmigo no cruzaban palabra, cada vez que nos subíamos al auto propiciaban piropos a todo ser que caminara erguido y tuviera un largo de pelo tal que superara la línea de los hombros (incluyo en este grupo a paseadores de perro, integrantes de bandas de death metal, y esos señores raros que andan con jardineros naranjas, la cabeza rapada, un librito en la mano y le dicen cosas confusas a la gente por la calle), todos ellos conocieron los azares de su poesía.

Entre ellos se comunicaban en ese chino de Latinoamérica que es el guaraní, y no mostraban intención alguna de integrarme; aunque debo decir que los entendía pues no debe ser nada fácil para ellos acostumbrarse a una casa nueva y rutinas tan ajenas a las suyas.

Aunque con Filadelfia, mi gata siamesa, las cosas eran distintas, recuerdo claramente una mañana en que encontré a uno de ellos jugando muy distendido con ella en la alfombra del living.

Este hecho debe de haber molestado a sus pares en aquel entonces porque estuvieron sin hablarse a lo largo de 3 días no consecutivos.

Aunque lamento aquella fatídica decisión que tomé cuando tuve que amurar un aparador y por no querer molestarlos con pequeñeces decidí contratar un albañil.

Creo haber oído sus corazoncitos crujir de dolor en el mismo instante en que ese hombre muñido en sus ropas caqui, cruzó el umbral de la puerta de la cocina.

Quise explicarles días después que lo había hecho para no incomodarlos, pero después de aquel suceso, la relación jamás volvió a ser igual.

Los notaba más distantes, menos piropeadores e incluso uno me rechazó un tereré un sábado a las 15:37.

Ocho martes atrás no fue un martes cualquiera, me levanté y no estaban en el cuarto.

Pensé que quizás desayunaran.

Tampoco estaban allí...

En toda la casa no había rastros de ellos.

Desde aquel día los sigo buscando, llevo siempre conmigo una polaroid que tomé sin que se dieran cuenta mientras dormían a la sombra de una parra, un domingo tipo siete en el jardín de mi madre en Turdera.

Recorro obras por la mañana viendo si logro encontrarlos buscando trabajo, pero en lo que va, no he tenido suerte.

Adjunto comprensivo lector la foto que tanto atesoro.

Si llegara a encontrarlos, dígale a estos tres hombres sólidos como un perfil de tres pulgadas, que yo (José Fratacho), los sigo esperando donde siempre, para que sigan construyendo la historia fraterna que alguna vez nos hizo uno.

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