Fin de semana: Viernes 15 a Domingo 17 de Septiembre de 2.023
Hooolaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un artículo sobre los beneficios que puede aportarnos la risa en el trabajo, humor recopilado desde las redes sociales, chistes variados, “malísimos”, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos muy ocurrentes y divertidos. Esperamos que se diviertan y que tengan todos una bonita semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo serio...
Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.
Por qué reírnos en el trabajo puede ayudarnos a ser más productivos (Por Bruce Daisley)
¿Podría la risa ser una forma de construir una cultura de equipo más fuerte y más creativa en el trabajo?
Tal vez muchos de nosotros sentimos que reírnos en la oficina podría enviar una señal de que no estamos lo suficientemente ocupados.
Los debates que anteriormente se podían haber realizado en persona, en el escritorio de un colega, se realizan cada vez más por correo electrónico o programas de mensajería instantánea.
En ese contexto, el parloteo de la oficina puede parecer innecesario.
Pero, ¿y si reír juntos es algo que mejora la colaboración en un equipo y estimula la innovación?
Ciencia divertida
Pero primero, ¿qué es la risa?
En las últimas dos décadas, probablemente el mayor trabajo sobre esto es el del neurocientífico estadounidense Robert Provine, profesor de Psicología en la Universidad de Maryland, en Baltimore, en el noreste de EE.UU.
En su libro Laughter: A Scientific Investigation (Risa: una investigación científica), dice que "la risa es la señal social humana por excelencia".
Provine descubrió que somos 30 veces más propensos a reír cuando estamos con otras personas que cuando estamos solos.
Según él, "solemos pasar por alto el hecho de que la risa evolucionó debido a su efecto sobre los otros, no para mejorar nuestro estado de ánimo o nuestra salud".
De acuerdo con el trabajo de Provine, solemos reírnos como resultado de conversaciones de oficina bastantes mundanas, pero que terminan siendo momentos de conexión con los colegas.
La risa es una señal subconsciente de que estamos en un estado de relajación y seguridad, dice la profesora Sophie Scott, de University College London (UCL), Reino Unido.
Por ejemplo, muchos mamíferos muestran reacciones parecidas a la risa, pero estas pueden detenerse a causa de ciertos estados emocionales.
"Las ratas dejan de reírse si se sienten ansiosas", dice Scott. "Los humanos hacen lo mismo. Si la gente se ríe, es señal de que no está en estado de ansiedad. Es una muestra de que el grupo está funcionando bien".
En otras palabras, si los miembros de un grupo se ríen a la vez, significa que han bajado la guardia.
Esto es importante porque hay investigaciones que sugieren que cuando nuestros cerebros están relajados, logramos más fácilmente la asociación libre de ideas, lo que puede conducir a la creatividad.
Chispazos de inspiración
John Kounios, de la Universidad de Drexel, en Pensilvania, y Mark Beeman, de la Universidad Northwestern, en Illinois, hicieron un experimento para ver si la risa ayudaba a las personas a resolver acertijos complicados.
Los investigadores mostraron rutinas de comedia de Robin Williams a un grupo de personas y luego les plantearon las adivinanzas.
Les interesaba ver si la risa facilitaba la inspiración en el giro temporal anterior superior (parte del cerebro ubicada encima del oído derecho que se asocia con la conexión de ideas lejanas).
Se demostró que una risa breve ante una rutina de comedia aumentaba la solución de acertijos en un 20%.
Beeman y Kounios dicen que esa aparente falta de concentración con la que se vincula a la risa parece permitir a nuestras mentes conectar conceptos de una forma que la concentración rígida no logra.
Tal vez la risa solo nos ayuda a eliminar el estrés de nuestros lugares de trabajo.
Teresa Amabile, profesora de Harvard, EE.UU., ha dedicado 40 años a tratar de comprender cuándo somos más creativos.
Sus observaciones coinciden en que un ambiente de trabajo positivo es más creativo que uno estresante.
El estrés es enemigo de la inventiva.
En una conocida investigación, Amabile afirma que "cuando la creatividad está amenazada de muerte, por lo general termina asesinada".
"Predispuestos a la risa"
La risa nos hace sentir más unidos como equipo y, como consecuencia, nuestras barreras creativas se derrumban y generamos ideas.
Para lograr esto, Provine sugiere que intentemos adoptar una "actitud de predisposición para la risa".
"Puedes elegir voluntariamente bajar tu umbral de diversión y reír más. Simplemente mantente dispuesto y preparado para reír", recomienda.
Alex Pentland, profesor del Massachusetts Institute of Technology, EE.UU., tiene claro que la oficina moderna le debe la mayor parte de su productividad a las formas más antiguas de interacción.
En una charla de 2014 en Google, dijo que "el correo electrónico tiene muy poco que ver con la productividad o la creatividad".
Pero "de la conversación puede depender el 30 y a veces el 40% de la productividad en los grupos de trabajo", aseguró.
La idea de priorizar la charla y la risa en un equipo puede parecer superflua y trivial para algunos.
Pero recuerda que la ciencia está de tu lado y, quizás, la próxima vez que te rías, la inspiración aparezca..
Humor desde las redes sociales…
1.
Estudios recientes indican que solo 6 personas sufren de crisis económica en el país:
Yo, tu, él, nosotros, vosotros y ellos.
(Gracias Esther !!!)
2.
-”A vos te dicen 'cable peligroso'.”
-”¿Por qué?”
-”Porque estás pelado...”
3.
-”Doctor, llevo días soñando con hormigas jugando al fútbol.”
-”Tómese esto y podrá dormir bien.”
-”¿Está loco? ¡Hoy es la final!”
4.
-”¿'Sabés qué es la sirenita?”
-”¿Qué?”
-”La alarmita de las ambulancitas...”
(Gracias Daniel !!!)
Malísimos...
1.
-"¿Sabes cuál es el único número que nunca se vende?"
-"¿Cuál?"
-"El noventa."
2.
"Al perder su enciclopedia, se desmayó."
-"¿Por qué?"
-"Perdió el conocimiento."
3.
-"¿Sabés cuál es el país que ríe y explota?"
-"¿Cuál?"
-"Japón."
4.
-"Han chocado dos astronautas en el espacio."
-"¿Y cómo están?"
-"Heridos, pero sin gravedad..."
5.
-"Un león se comió un jabón."
-"¿Y qué pasó?"
-"Ahora espuma..."
6.
-"Mac. Donalds sacó un nuevo combo que se llama Mac. Arena."
-"¿Y qué trae?"
-"Alegría y cosa buena..."
(Gracias Daniel !!!)
Cosas de la tercera edad...
¿Quién inventó esa tontería que esta es la mejor edad?
Encuentro el papel y pierdo el lápiz.
Cuando encuentro el lápiz ya no sé dónde dejé el papel.
Cuando logro juntar los dos, se me pierden los anteojos.
Y ya cuando al fin tengo las tres cosas juntas, se me olvida qué iba a escribir...
Don Jacobo...
Un gerente de un Banco estaba atendiendo las cosas inherentes a su cargo.
En eso cae el Jefe de cuentas corrientes y le dice:
-”Señor Gerente, Don Jacobo Krugman está en descubierto por $700.000. ¿Lo llama Usted o lo llamo yo?”
-”No, espere que lo llamo yo.”
Disca.
-”Hola, ¿con lo de Don Jacobo Krugman?”
-”Sí, Jacobo Krugman.”
-”Si, soy del banco, Don Jacobo, para avisarle que su cuenta está en descubierto por $700.000.”
-”¿Quién habla?”
-”Del Banco, Jacobo.”
-”Si, ya sé del banco, pero ¿quién habla del Banco?”
-”El gerente.”
-”Ah, cómo la va, señor jarente, si Don Jacobo habla, Jacobo Krugman ¿Señor gerente, qué día es hoy?”
-”Y hoy, lunes.”
-”Ah. ¿Osté poide hablar con el jefe de cuenta coriente?”
-”Está al lado mío, ¿qué quiere saber?”
-”¿Por qué no me le dices si me hace favor? ¿Me dice qué saldo yo tenía el viernes?”
-”Yo tengo acá la hoja, Don Jacobo. Usted, el viernes tenía saldo a favor, $1.500.000.”
-”¿Saldo a favor, $1.500.000?”
-”Si, saldo a favor, $1.500.000.”
-”Así que saldo a favor $1.500.000. ¿Y yo te llamé a vos?”
(Gracias Iche !!!)
Sutilezas...
1.
Doña Soleta era señorita de las de antes.
Quiero decir que nunca había conocido obra de varón.
Llegó al crepúsculo de su existencia sin oír un “te quiero” ni sentir a su lado –en ninguno de sus lados– el calor de un cuerpo masculino.
“Sin un amor la vida no se llama vida”.
Ignoro cómo se llamará la vida en este caso, pero lo cierto es que es cierto lo que dice la canción que tan bellamente cantó el trío Los Panchos.
Sucedió que doña Soleta le dictó su testamento a un notario joven y de buenas prendas físicas:
-”Dejo un millón de pesos al hombre que me haga conocer por vez primera los goces y deliquios del amor. Otro millón lo dejo a las reverendas madres del convento de la Reverberación. Y el último millón lo dejo para cubrir los gastos de mi entierro.”
El joven notario le contó a su esposa las raras disposiciones de doña Soleta.
Ella le sugirió:
-”¿Por qué no te ganas tú el millón? Haz conocer a esa pobre mujer los deleites de la cama. A mí no me molestará que lo hagas; total, lo que utilizarás para eso no es jabón que se gaste.”
Así autorizado el joven notario fue a la casa de la señorita Soleta y se ganó el millón de pesos.
Como tardaba en regresar su esposa fue a buscarlo.
Asomó el muchacho por la ventana del segundo piso y le informó a su señora:
-”Doña Soleta me pidió que se lo haga otra vez. Se jodieron las reverendas madres del convento de la Reverberación.”
Tardó todavía más en salir el joven notario, tanto que su esposa se preocupó.
En eso asomó otra vez el muchacho y le dijo a su mujer:
-”Tendrás que esperar un poco más. La señorita Soleta acaba de decidir que la entierre el Municipio...”
2.
Una ingenua muchacha llamada Dulciflor, que nada sabía acerca de las cosas de la vida, se admiró la noche de sus bodas al contemplar la bien dotada entrepierna de su maridito, y a continuación disfrutó cumplidamente los goces, deliquios y éxtasis del himeneo.
Acabado ese primer trance de amor la cándida doncella volvió a mirar la susodicha parte y preguntó luego llena de consternación:
-”¿Ya se acabó?”
3.
Ya conocemos a Capronio.
Es un sujeto ruin y desconsiderado.
Cuando él y su esposa cumplieron 10 años de casados ofreció una cena a la cual invitó a familiares y amigos.
Llegada la hora de los postres se puso en pie, alzó su copa y dijo:
-”Quiero brindar por la mujer que a lo largo de esta década me ha dado su amor, su consejo, su comprensión y, perdonarán ustedes que lo diga, también el mejor sexo del mundo.”
Su esposa sonrió al oír esas palabras.
Se le borró la sonrisa cuando el canalla añadió:
-”Por desgracia esa mujer no está presente.”
4.
Don Chinguetas y doña Macalota fueron a pasear al campo.
El día era caluroso, de los de la canícula, y ambos esposos sudaban copiosamente.
De poco le sirvió a don Chinguetas quitarse el saco; no le sirvió de nada a doña Macalota darse aire con el abanico de Pedro Infante que conservaba desde su juventud.
Por fortuna vieron cerca un arroyuelo que los invitaba a refrescarse en sus cristalinas aguas.
Validos de lo solitario del paraje se despojaron de sus ropas y empezaron a chapotear en las transparentes linfas.
Doña Macalota, ya confortada por esa gratísima ablución, salió del agua y fue a buscar su ropa.
En eso –¡horror! –se apareció un sujeto que llevaba su vaca a beber agua.
Don Chinguetas se ocultó tras un arbusto.
Doña Macalota, por su parte, alcanzó apenas a cubrir lo que más debía cubrirse, para lo cual tomó lo primero que tuvo a mano, que fueron los zapatos de su esposo, los cuales quedaron con las suelas hacia afuera y las puntas hacia abajo.
Vio eso el de la vaca y le dijo a doña Macalota:
-”Impetuoso el señor, ¿no?”
5.
Doña Jodoncia le informó a don Martiriano:
-”Voy a salir.”
Le pidió él:
-”No vuelvas tarde.”
Rebufó la señora:
-”¡Volveré a la hora que me dé mi regalada gana!”
-”Está bien”, -concedió don Martiriano, -”Pero ni un minuto más tarde ¿eh?”
Gases... (Por Lumturo)
Vivo en un pueblo pequeño donde es difícil ocultar cualquier cosa.
Una mañana vi a mi hermana dándose un morreo con el hijo del boticario, Marcial.
Ella me descubrió y, entre amenazas y dádivas, me hizo prometer que no les diría nada a nuestros padres.
Con lo bruto que es mi padre, no era cosa a desdeñar.
Trascurrida una semana, me encontraba en la planta de arriba del granero, leyendo las últimas aventuras de «El Capitán Trueno», cuando los vi de nuevo.
Marcial debía de haber perdido algo y lo buscaba entre las ropas de mi hermana.
Ella se reía tanto que cayó al suelo.
El se cayó sobre ella.
En un momento dado, Candela le dijo:
-”¿Has cogido de la farmacia? ¡Póntelo, póntelo!”
Imagino que se refería al pantalón que Marcial levaba a la altura de las rodillas.
Pensé que ella estaba sufriendo por los grititos que profería, pero no hacía otra cosa que exclamar:
-”¡Más, más!”
Me cuidé muy mucho de mencionar nada de lo que había visto en el granero, pero para mí que, ese día, mi hermana cogió frío.
Pasadas varias semanas, Candela empezó a encontrarse mal.
Vomitaba mucho y la comida le producía muchos gases a juzgar cómo se le empezó a inflamar la tripa.
Aunque mi hermana solo tenía diecinueve años, allí estaba vestida de blanco, camino al altar.
Llevaba muchos gases en la tripa, pero estaba muy guapa.
Marcial la esperaba seguido por mi padre, quien le tocaba la espalda con un objeto largo tapado con la misma manta con la que envuelve su escopeta de caza.
Tengo un sobrino muy guapo al que han puesto el nombre de mi padre.
La mosca... (Por Luis R.)
¡Uufff, que calor!
Estoy asfixiado, sudando por todos los poros de la piel.
Noto como resbalan las gotas húmedas por mi espalda y las moscas chupando las sales del sudor.
Estoy mosqueado, las puñeteras no dejan de tocar y tocar, bañándose de placer.
Y yo moviéndome como una vaca, un manotazo por aquí, un movimiento brusco por allá, levantarme, sentarme, soplar...
Sigo mosqueado, no me gusta, acaba con la paz mental.
Tengo ganas de matar a la mosca y eso ya me genera karma negativo.
¡Y aún no la he matado!
Pero también pienso en la naturaleza de la mosca.
Ella existe y se busca la vida.
Quizás piensa que las sales de tu sudor ya no son tuyas aunque estén en la superficie de tu piel.
Las huele, le gusta y va a por ellas.
A nosotros nos ocurre lo mismo, olemos barbacoa, babeamos y vamos a por un poco de carnaza.
Si no es nuestra la compramos y la pagamos.
Pero claro, las moscas no tienen dinero para comprar sudor, así que vienen a chupar cuando hay.
Luego apareció la mosca de no sé que río que picaba la ostia y chupaba la sangre.
Entonces pensé que si le daba y la machacaba sería en defensa propia.
No aumentaría el karma, supongo que sería neutro.
Empecé a darles, puse tiras amarillas pegajosas y empezaron a caer como moscas.
Pero entonces pensé que había dos clases de moscas, las del sudor y las de la sangre, y me las estaba cargando a todas, así que me quedé en stand bay y cambié de estrategia.
Pero hoy hace mucho calor, mucho sudor y muchas moscas.
Cierro la casa, las ventanas, apagó la luz, y en la oscuridad parece que encuentro un poco de relax, aunque sé que las moscas están ahí posadas en algún sitio, esperando a que vuelva la luz.
¡Uufff, que calor!
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