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Viernes 7 de Julio

  

                  Fin de semana: Viernes 7 a Domingo 9 de Julio de 2.023

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana llegamos con otra edición con mucho para sonreir, con un artículo sobre las cosas que nos hacen felices, más humor llegado desde las redes sociales, chistes variados, tonterías varias, nuevas sutilezas y unos textos de humor muy interesantes y divertidos. Esperamos que les gusten y les deseamos a todos que pasen una muy buena semana.

                                                         Esteban Nicolini


    El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.

Cuida lo que te hace feliz (Por Gema Sánchez Cuevas)

Cuida lo que te hace feliz, lo que te dibuja una sonrisa, te sumerge en un mar de calma y te invita a desconectar de la telaraña del día a día.

Lo que te eriza la piel, te hace saltar de alegría y te invita a ser mejor, pero también eso que te hace aprender y crecer personalmente.

Desperdiciamos tanto tiempo a lo largo de nuestra vida que, a veces, se nos olvida cuidar lo importante: esos detalles, momentos y personas que nos regalan dosis de felicidad, sabiduría, tranquilidad y amor, mucho amor, a pesar de los contratiempos, las lluvias y los nubarrones.

Pero no siempre estarán ahí, no siempre sucederá todo como esperamos y esto puede frustrarnos, aunque también nos hace ver todo lo que teníamos y no supimos aprovechar.

Nos enseña a valorar, a diferenciar lo valioso de lo pasajero… Por eso, cuida lo que te hace feliz y no lo dejes para luego.

La falsa seguridad del “mañana”

Somos expertos en posponer, en dejar para más tarde o para más adelante.

Confiamos en que nada cambiará, ni las experiencias ni las personas.

La cuestión es que por mucha seguridad que creamos tener, la incertidumbre es más real que todas nuestras expectativas y suposiciones juntas.

No podemos estar seguros de nada.

Quizás mañana no volvamos a ver a nuestra pareja, a nuestra madre, padre o hermano...

Tal vez esa amiga con la que compartimos tanto dé un giro a su vida y en unas semanas se marche a otro destino o puede que tengamos los días contados en nuestro trabajo, ciudad o barrio...

A lo mejor no ocurre ya, pero el paso del tiempo, conlleva cambios, pérdidas y ganancias.

No podemos olvidarlo.

No está mal esperar, la paciencia también tiene sus virtudes, pero cuando se trata de sentimientos, vínculos y relaciones, más vale expresar todo aquello que guardamos en nuestro interior.

Más bien porque puede que un día sea demasiado tarde.

Gracias“, “lo siento”, “te quiero” o “¡qué bien me haces!” son expresiones que aumentan su valor cuando salen al exterior por dos sencillas razones:

-Expresan reconocimiento.

Cuando se las decimos a alguien llevan implícito el mensaje de que son importantes para nosotros y valoramos su compañía, su forma de ser, y no solo lo que hacen por nosotros, incluso cuando pedimos perdón.

-Fortalecen vínculos.

Dar y recibir cariño y aprecio consolida las relaciones desde la autenticidad y el amor.

Es una forma de cuidar a través del reconocimiento de los sentimientos y de coser con fuerza los hilos que nos unen a la otra persona.

Ahora bien, tampoco podemos olvidar que el tiempo también se acaba para nosotros, para hacer aquello que tenemos en nuestra lista de pendientes y que nos hace felices.

Ya sea leer una novela, visitar aquel país que tanto deseamos, empezar ese proyecto que nos sale del corazón, dejarnos llevar por la música y bailar o tocar el piano...

Por lo tanto, no olvidemos reservar unos minutos o unas horas a aquello que nos gusta y que tantos momentos bonitos nos regala.

El problema de enfocarte en lo que te falta

Uno de nuestros mayores problemas es que nos fijamos más en aquello que nos falta y deseamos, que en lo que tenemos a nuestro alrededor.

Piénsalo.

Observamos el mundo desde un filtro negativo que se encarga de identificar todo aquello que no tenemos, en lugar de agradecer con lo que sí contamos.

Así, es normal que ganen nuestros días malos, los sinsabores o esa sensación de que siempre nos queda algo...

Esto sucede porque nuestro cerebro tiene cierta tendencia hacia la negatividad, debido a su larga trayectoria para garantizar nuestra supervivencia.

Es una cuestión evolutiva que, a día de hoy, está un poco anticuada en algunas situaciones, aunque no en todas, por supuesto.

Lo bueno es que al saber que existe podemos tenerla en cuenta.

¿Qué tal si le damos una vuelta a este hábito?

¿Qué sucedería si cada día dedicásemos unos minutos a identificar todo aquello que nos hace bien?

Haz la prueba.

La felicidad de los pequeños detalles

No hacen falta hechos ni sacrificios grandiosos para reconocer el valor de todo lo que nos hace bien.

A menudo, son los pequeños detalles los que marcan la diferencia, esos que desprenden atención, comprensión y cariño, esos que nos regalan calma, paz y tranquilidad, que nos conectan con el presente, el amor y nuestro interior.

Un buenos días al despertar, una llamada para preguntarte qué tal estas, sonrisas, caricias, abrazos o simplemente un silencio que acompaña en los días malos son gestos muy poderosos que regalan felicidad.

También el aroma del café o de la lluvia mientras lees un libro cerca de la ventana, el placer de pasear por tu lugar preferido o simplemente la posibilidad de descansar tras un día agotados y estresante.

A veces lo más simple es lo más valioso y ni si quiera somos capaces de percibirlo.

Todo lo contrario: nos empeñamos en perseguir la felicidad por caminos equivocados, sin percibir que está más cerca de lo que pensamos.

¿La clave?

Nuestra actitud.

Si de una vez por todas aceptamos que tenemos mucho a nuestro alrededor que agradecer y por lo que sentirnos bien, si nos empeñamos en ver más allá de nuestro filtro negativo y si comenzamos a reconocer como valioso tanto el tiempo de los demás como el nuestro todo comenzará a tomar otra perspectiva.

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    Humor desde las redes sociales…

1.

-”¿Y qué haces con lo que te sobra del sueldo?”

-”Hummm... No entiendo la pregunta...”

(Gracias Isabel !!!)

2.

Está lloviendo y empiezo a extrañarte...

Si alguien lo ve, es un paragüas negro.

(Gracias Nilda !!!)

3.

Y así andamos los argentinos, como ciega en una orgía.

Sabes que viene el pijazo, pero no sabes de dónde...

(Gracias Esther !!!)

4.

Si yo fuera Blancanieves, jamás pordían matarme con una manzana.

Me tendrían que envenenar con un buñuelo, una empanada, o algo así...

5.

Doy mosquito en adopción, por noi poder cuidarlo.

Ya no me queda sangre.

Muy cariñoso, sobre todo de noche.

Es como de la familia.

6.

-”¿Vas a salir con esa falda?”

-”Si, cerdo machista opresor. ¡Es mi cuerpo, y yo decido!”

-”Tranquilo compadre, solo preguntaba...”

7.

¿Qúe significa TQM?

¿Te Quiero Mantener?

¿Te Quiero Matraquear?

¿Todos Queremos Milanesas?

Abro debate...

(Gracias Diana !!!)

8.

Vas a sacar la licencia de conducir y te preguntan:

-”¿Donás tus órganos?”

-”¡Paraaaaa, dejame conducir unas cuadras por lo menos! ¿Tan poca fe me tenés?”

(Gracias Gustavo !!!)

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    Variaditos

1.

El Domingo fui a misa y en el sermón el cura nos dijo que no tenemos que fumar, porque un cigarrillo te lleva a un atado, un atado te lleva a una copa, una copa te lleva a muchas copas, muchas copas te llevan a una mujer y una mujer te lleva a muchas mujeres...

Así que desde el Domingo estoy tratando de averiguar en donde se consiguen esos cigarrillos.

2.

-”Mc. Donalds sacó un nuevo combo que se llama Mc. Arena”

-”¿Y qué trae?”

-”Alegría y cosa buena...”

(Gracias Diana !!!)

3.

Optimista: El vaso está medio lleno.

Pesimista: El vaso está medio vacío.

Realista: El vaso está a la mitad.

Millenial: El vaso me está ofendiendo.

Feminista/hembrista: ¿Por qué se llama vaso y no vasa? ¡Eso es machismo!

Oportunista: Se toma el agua.

Mi mamá: ¿Quién va a lavar ese vaso?

Arjona: El problema no es el vaso, el problema es quién lo llena.

Los Cadillacs: Siempre habrá vasos vacíos.

Tu novia: ¿De dónde salió este vaso? ¿Quién te lo dio? Seguro alguna de tus amiguitas...

Político: ¿Cuál vaso? Aquí no había nada...

(Gracias Esther !!!)

4.

Dos cazadores están en el bosque cuando uno de ellos se desmaya.

No parece estar respirando y sus ojos están vidriosos.

El otro hombre agarra el teléfono y llama al servicio de emergencias.

Dice jadeando al operador:

-”¡Mi amigo está muerto! ¿Qué puedo hacer?”

El operador con un tono de voz calmado y suave le responde:

-”Tómelo con calma, puedo ayudar. Primero, vamos a asegurarnos que está muerto.”

Se hace un silencio, luego se escucha un disparo.

De regreso al teléfono, el cazador dice:

-”Y, ¿ahora qué?”

(Gracias Alejandro !!!)

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    Sutilezas...

1.

Rosibel le contó a su abuelita:

-”Estoy saliendo con un muchacho guapísimo, y muy rico.”

-”Ten cuidado, hija”, -se preocupa la señora, -”¿Lo conoces bien?”

-”Claro que lo conozco bien, abuela”, -contesta Rosibelm, -”Está casado con mi mejor amiga...”

2.

El encargado del censo le preguntó a la señora:

-”¿Profesión de su marido?”

Respondió ella:

-”Fabricante.”

Inquirió el censador:

-”¿Hijos?”

-”No”, -contestó la señora, -”Muebles.”

3.

Don Algón estaba en trance de refocilación carnal con su linda asistente, usando el escritorio a manera de tálamo.

En eso ¡horror! la esposa del salaz ejecutivo irrumpió en la oficina.

Volvió la vista don Algón y la vió.

Luego le dijo en voz baja a la muchacha:

-”Es mi mujer. Actúa con naturalidad.”

4.

Don Algón iba por una oscura calle cuando le salió al paso un astroso individuo que le dijo:

-”Deme 500 pesos de limosna, caballero. Soy boxeador retirado, y estoy pasando apuros.”

-”¿500 pesos?”, -se exasperó el ejecutivo, -”A ver: ¿cuándo fue su última pelea?”

Contestó el pedigüeño:

-”Hace 10 minutos, con un desgraciado que no quiso entregarme los 500 pesos.”

5.

Ya conocemos a Capronio: es un sujeto ruin y desconsiderado.

Anoche llegó a la demarcación de policía y le dijo con angustiada voz al oficial de guardia:

-”¡Ayúdenme, por favor! Mi mujer salió a las 8 de la mañana a pasear al perro. Son ya las 11 de la noche y no ha regresado a la casa. ¡Por favor, ayúdenme!”

Le pidió el oficial:

-”Deme sus señas.”

Describió Capronio sin poder ocultar su desesperación:

-”Pastor alemán; pelaje oscuro; 4 años de edad; responde al nombre de Argos.”

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    Tonterías varias...

1.

-”¿Te gustaría ser la madre de mis hijos?”

-”Awww, me encantaría.”

-”Bueno, acá te los dejo, el gordito come bastante pero es buena gente...”

2.

Mi primer día en el gimnasio y me duele todo.

Y eso que nada más fui a preguntar cuánto costaba la inscripción.

3.

Cuando era joven me decían:

Ya verás cuando tengas 50 años...

Tengo 50 años y ya no veo nada.

4.

Una pregunta inquietante:

¿Si una persona me dice “no me hagas caso”, y no le hago caso, le estoy haciendo caso?

5.

Acabo de ver una oferta de trabajo donde piden “Ganas de trabajar”.

Cada vez son más exigentes estos sinvergüenzas.

    Un hombre bastante culto...

En un pequeño pueblo murió el Director de la Biblioteca Municipal, un hombre bastante culto.

Las vecinas y amigas de la viuda pensaban que ella debía volver a casarse, pero el único hombre soltero era el mozo de un cafetín, un tipo nada intelectual.

Aunque renuente por el bajo nivel cultural de su nueva pareja, la viuda finalmente aceptó y la boda fue celebrada el viernes al mediodía.

Ya en la noche, el nuevo marido dijo a la esposa:

-”Mi padre siempre decía que hay que tener sexo la noche del viernes para pasar alegres cada fin de semana.”

Y así lo hicieron.

Al amanecer del sábado, dijo él:

-”Según mi tío Pascual es recomendable tener sexo antes de desayunar, para estimular las arterias.”

Y así lo hicieron.

Al anochecer, él se dio un baño, se perfumó y dijo:

-”Mi tía Etelvina sugería tener sexo en la noche del sábado para mantener altas nuestras defensas.”

Y así lo hicieron.

Al despertar el domingo, dijo él:

-”Mi primo Efraín, el sacerdote, afirma que nadie debería ir a la Misa Dominical sin antes tener un buen sexo.”

Y otra vez lo hicieron.

Poco después, en el atrio de la iglesia la viuda se encontró con 2 amigas que le preguntaron:

-”Y, ¿qué tal tu segundo esposo?”

-”Bueno, mira, intelectual, intelectual, realmente no lo es, pero tiene una familia maravillosa.”

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    La parka... (Por Miguelon78)

Si ya lo sé, si me la debería de haber quitado.

Pero, ¿qué quieres que te diga?

El viaje era corto.

No hay más de diez minutos de aquí a la estación, y además hace un frío que cala hasta el alma.

El coche está viejo y la calefacción hubiera empezado a notarse al regresar, y para entonces, todos congelados.

Además, me gusta, me gusta mucho mi parka.

Y total, si la estación está al lado.

Es cierto que conducir con una parka 100% poliéster e impermeable, forrada en su interior de lana y con las mangas montadas, no es lo más cómodo del mundo; pero calienta, mucho, y me ha costado media vida. Así que, ya que tengo que conducir el abollado Opel de mi tía para ir a buscarla al tren, que por lo menos mi parka imprima un poco de clase a este molesto viaje por la carretera más secundaria, maltrecha y oscura de la provincia.

El vendedor me lo dijo:

-”Con este modelo no pasará frío, eso garantizado; y además repele cualquier tipo de líquido y/o fluido gracias a la tecnología “repelex”, exclusiva de nuestra marca. Por no hablar del tallaje personalizado. Lo nuestro no es vender parkas a granel como si fuéramos una marca barata de centro comercial. Nosotros primero tomamos sus tallas y luego adaptamos el modelo a las formas de su cuerpo para ajustarle la prenda y así proporcionarle una experiencia absoluta que sólo se consigue con lo exclusivo. Sepa, caballero, que, una vez personalizada, este modelo hablará de usted, de su “way of life”, será su mejor tarjeta de presentación. No, no podrá prestar la parka a nadie porque usted no la ha elegido, sino que la parka le ha elegido a usted; y estas prendas son posesivas, sólo admiten un único dueño.”

He de confesar que el discurso me pareció excesivo, pero supongo que fue lo suficientemente convincente porque desembolsé encantado los 600 euros que me costó; y eso que no me sobra el dinero.

Pero, ¡que demonios!

¡Un día es un día!

Y como dice mi abuela: “en el comer y en el vestir gasta lo que no tengas si quieres bien vivir.”

Vivir”, qué paradójico.

A mi abuela me gustaría ver ahora.

Porque de no ser por esta maldita parka, quizás podría haber tenido una oportunidad.

La verdad es que habría que fusilar al maldito que diseñó el puente.

Sin protectores a los lados y con una elevación de sólo dos metros por encima del nivel del agua.

De modo que cuando hay lluvias, y es el caso de esta última semana, y el río crece, el agua sube y sobrepasa el puente.

Reconozco que lo más inteligente hubiera sido no arriesgarme y dar media vuelta para buscar una ruta alternativa, pero no me podría haber imaginado que esa, aparentemente pequeña, pátina de agua que resbalaba por el puente sería capaz de arrastrar un Opel Astra con 250000 kilómetros a sus espaldas.

Y aquí me veo ahora, bajo las aguas del río, intentando salir del coche.

Si no fuera por la parka, que mojada pesa como cien muertos, podría haberme movido con cierta soltura para intentar romper la ventana trasera del coche y salir a la superficie.

¡Pero es que no puedo!

Ahora entiendo porqué me advirtieron que esta prenda se lava en seco: La lana absorbe el agua como si fuera una esponja.

No hay manera de que me despegue del asiento.

En este trance extremo por el que estoy pasando, doy gracias por el carácter que tengo.

Siempre he sido un tipo que se adapta a las situaciones con cierta agilidad.

Así que ya me estoy haciendo la idea de que me voy.

Supongo que en breve veré pasar mi vida ante mí y luego llegará la luz blanca y veré las siluetas de amigos y familiares fallecidos que me indican con amables manos que me acerce a ellos, que soy bienvenido en el reino de los cielos y todo eso, pero que a quién se le ocurre no haberse quitado la parka para ir a buscar a mi tía a la estación.

Quizás me hacen la mosca, por tonto.

En cualquier caso me voy con la tranquilidad de que el vendedor no me engañó, que tenía razón cuando decía que estas prendas son posesivas.

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