Fin de semana: Viernes 30 de Julio a Domingo 1° de Agosto de 2.021
Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un artículo sobre los beneficios del humor en la mente, chistes breves y variados, humor recibido desde las redes sociales, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos muy interesantes y divertidos. Esperamos que se diviertan y que pasen todos un excelente fin de semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo serio...
Artículos y ensayos sobre el humor.
¿Qué beneficios tiene el humor para nuestra mente? (Por Francisco Pérez)
¿Alguna vez te has preguntado cuáles son los beneficios del humor?
Cuando estamos de buen humor las dudas parecen disiparse y alejamos las tormentas de la mente.
La risa es un regalo misterioso de la naturaleza que va incluido en nuestro equipaje al nacer.
Somos “homo ridens”, aunque paradójicamente nacemos llorando.
El humor es un tema de siempre y además abarca grandes áreas.
Tiene que ver con las raíces antropológicas del ser humano y con sus diversas manifestaciones.
El humor está en la literatura, en el cine, en los cómics, chistes, historietas, magia, etc.
En palabras de Rojas Marcos (1998), “la condición para reírnos con ganas es estar libres de dolor y de tristezas y disfrutar de un estado de ánimo placentero. Es como el ronroneo de los gatos: sólo lo producen cuando están contentos”.
El humor y la ciencia
Con el desarrollo de las ciencias humanas también se han desarrollado las investigaciones científicas acerca del humor.
De hecho, el mismo Freud le dedicó unas páginas en su obra El chiste y sus relaciones con el inconsciente.
Sin embargo, hace tan sólo una treintena de años que los psicólogos empezaron a estudiar el humor.
Y lo estudiaron como un comportamiento humano. Y es que hasta entonces el tema se había considerado poco serio comparado con los temas de las psicología social o la psicología clínica.
Por otro lado, cabe destacar que los estudios y trabajos científicos sobre el humor se multiplican en la actualidad.
Incluso existen revistas específicas como “Humor: International Journal”.
¿Por qué este auge del estudio científico del humor?
La respuesta es clara: el humor sana, cura y nos integra.
“Bienaventurados los que se ríen de sí mismos porque nunca les faltará motivo de qué reírse”. -Anónimo-
Humor desde las redes sociales...
1.
En la competición de Gramática para hombres de Oxford participaron 200.
El reto era expresar: “Paz, Felicidad y Calma.”
Todo en una sola oración.
El ganador escribió:
“Mi esposa está durmiendo.”
Recibió una ovación de pie por parte de los jueces y la audiencia.
Un juez casado, corrió llorando y lo abrazó.
¡Genio!
(Gracias Jorge !!!)
2.
El hombre la llama por teléfono a su mujer y le pregunta:
-”Hola, amor, ¿te gustaría pasar un lindo fin de semana?”
Ella responde:
-”¡Si, mi amor, me encantaría!”
-”Bueno, dale, nos vemos el lunes… Beso.”
(Gracias Iche !!!)
3.
Estaba sentado con mi móvil y mi esposa viendo su novela.
Le pedí una cerveza y me dijo que no.
Entonces sonó su móvil en la cocina y ella se levantó rápidamente a ver que era.
Mi mensaje le decía:
-”Ya que estás en la cocina, traéme una cerveza…”
No recuerdo nada más...
(Gracias Vicente !!!)
4.
Dios le dijo a la mujer que no comiera del fruto prohibido, y no le hizo caso…
Imaginate: No le hizo caso a Dios, que te va a hacer caso a vos…
5.
Cuatro letras para llevarse bien con una mujer:
O, B, D, C.
(Gracias Rodolfo !!!)
6.
-”Que aburrida que está últimamente la TV.”
-”Abuelo, póngase los lentes, ese es el microondas…”
7.
-”Me robaron la caja de Viagra…”
-”¿Te dio bronca?”
-”No, impotencia…”
8.
-”Papá, ¿porque mi hermanita se llama Abril?”
-”Porque fue concebida en abril.”
-”Gracias, papá.”
-”De nada, Cuarentena.”
(Gracias José Luis !!!)
Consulte siempre a su médico...
1.
El tipo va al médico, y le dice:
-”Estoy muy enojado con Usted. La semana pasada vine por mis problemas de estómago y me dijo que salga de putas. Me gasté un dineral y no se me quitan los ardores…”
-”Sal de frutas, le dije sal de frutas…”
2.
Dos mujeres en un bar conversan y una le dice a la otra:
-”Fui al médico y me dijo: -’Estás mal de la columna, vete al bar.’…”
-”Ver-te-bral, te dijo que estás mal de la columna vertebral…”
3.
Va la señora a la farmacia:
-”Vengo porque el médico me recetó unas pastillas para hacer el amor.”
-”No, señora, le ha recetado parazetamol…”
4.
La mujer, enojada, le dice al hombre:
-”¿Qué coño estás mirando?”
-”El suyo, señora, soy su ginecólogo…”
-”Ah, si, perdón...”
(Gracias Iche !!!)
Variaditos…
1.
-”Mi perro es magnífico, no deja que se le escapen las ovejas, las tiene siempre controladas.”
-”Pues el mío es mejor que ninguno, le enseño una perdiz, la huele y me trae otra. Le enseño un conejo, lo huele y me trae otro. Y ayer le di a oler las bragas de mi mujer y me trajo los huevos del farmacéutico…”
2.
Un matrimonio de ancianos conversa durante la cena:
-”Querida, ya hace más de 50 años que estamos junto, y nos tenemos mucha confianza, dime: ¿Alguna vez me fuiste infiel?
Y ella contesta:
-”Bueno, Paco, ¿te acuerdas cuando estuviste enfermo y tenían que operarte, y que costaba un dineral que no teníamos? Bueno, para abaratar costos, yo me acosté con el cirujano que te operó. Pero lo hice por amor a tí, Paco.”
-”Que bonito gesto, mi amor. No puedo enojarme por eso, al contrario… ¿Y alguna otra vez me fuiste infiel, Charo?”
-”Bueno, ¿te acuerdas cuanto tuvimos el accidente con el coche que se destruyó totalmente y solamente teníamos seguro contra terceros y lo íbamos a perder? Yo me acosté con el agente de seguros y cambié nuestra póliza.”
-”Bueno, no pasa nada, solamente dos veces y por una causa así… ¿y alguna vez más?”
-”¿Te acuerdas cuando querías ser presidente de la peña flamenca y te faltaban 33 votos para conseguirlo? Bueno, lo conseguiste, Paco…”
3.
Primer acto: Una prostituta.
Segundo acto: Una monja.
Tercer acto: Un hielo gigante.
¿Cómo se llama la obra?
La puta madre que hace frío...
(Gracias Marcelo !!!)
Sutilezas...
1.
Dulcilí, muchacha ingenua, iba a salir por primera vez con Yuppie Thon, el hijo del banquero del pueblo.
La mamá de la cándida doncella se preocupó bastante, pues el galán tenía fama de play boy.
Cuidó entonces de prevenir a su hija:
-”No vayas a dejar que ese joven se propase.”
Al regreso de la cita la señora le preguntó a la chica:
-”¿Se propasó el muchacho?”
-”No, mami”, -le aseguró Dulcilí, -”Dijo que lo íbamos a hacer tres veces, y lo hicimos solamente dos…”
2.
Noche de bodas.
Acabó el primer trance del connubio, y el novio quedó tendido de espaldas en el lecho, el cuerpo y el espíritu transidos por ese dulce cansancio que sigue al acto del cumplido amor.
Y es que su flamante mujercita había puesto en práctica con él las más peregrinas artes de erotismo, al lado de las cuales el Kama Sutra quedó en calidad de manual para principiantes.
-”¡Caray, Friné!”, -le dijo él embelesado, arrobado y extasiado, -”¡Posees un innato sentido de la sensualidad!”
-”No”, -explicó ella, -”Lo que sucede es que antes de conocerte me dedicaba a esto profesionalmente.”
3.
Capronio, sujeto ruin y desconsiderado, le dijo a su suegra:
-”No somos tan opuestos como usted piensa, suegrita. Tenemos algo en común: a los dos nos habría gustado que su hija se hubiera casado con otro hombre.”
4.
Don Cornulio llegó a su casa y se enteró de que su mujer había salido.
Le preguntó a la mucama:
-”¿Iría de compras?”
Respondió ella:
-”Por la forma en que iba vestida más bien creo que iba de ventas.”
5.
El marido de doña Frigidia, le pidió a su cónyuge la realización del acto que tanto la ley civil como el derecho canónico imponen como deber a los casados.
-”Hoy no”, -respondió la señora, -”Me duele la cabeza.”
Prometió el sufrido esposo:
-”¡Te juro que la cabeza ni siquiera te la tocaré!”
De poco un todo…
1.
Un lord inglés regresa a su mansión tras una larga y fatigosa cacería.
Pese a que suele ser un hombre tranquilo, imperturbable, su mayordomo lo nota bastante agitado.
El lord deja la escopeta en un rincón y le pregunta al mayordomo:
-”James, ¿han regresado todos los invitados?”
-”Sí, señor, le esperan en la biblioteca.”
Y entonces el lord suspira aliviado:
-”¡Uff, menos mal! ¡Definitivamente, era un ciervo!”
2.
Un señor entra en un bar y pide un vaso de agua.
El camarero no le hace ni caso.
El señor vuelve a pedírselo una vez más, y otra, y otra.
Al final se enfada, se pone en pie y sujeta al camarero de la manga.
-”Haga usted el favor. ¡Le he pedido cien veces un vaso de agua!”
-”¡Le ruego que me disculpe, caballero!”, -le dice el camarero.
Entonces se vuelve hacia su compañero de la barra y grita:
-”¡Cien vasos de agua para este señor, y rápido!”
3.
Una señora entra la mar de alterada en una tienda de animales y protesta:
-”Ayer compré un perro en esta tienda. Lo llevé a casa y... ¡mordió a uno de mis hijos!”
-”¡Usted debería haberme advertido de que era un perro agresivo y peligroso!”
El comerciante le responde sin inmutarse:
-”¡Disculpe señora, pero ya se lo advertí!”
-”Eso no es cierto”, -insiste la señora, -”me acuerdo perfectamente: ¡me dijo que a este perro le gustan los niños!”
-”¡¡¡Precisamente!!!”
Calzoncillos blancos… (Por Petit Bourgeois)
En la mudanza, los cogí todos con cariño, con inmenso respeto, antes que cualquier otro objeto o ropa.
Los puse por tanto en el fondo de la maleta.
Bien planchaditos, no tan blanquitos como uno quisiera, con sus pequeños desperfectos (¿y quién no los tiene?) y preparados para una nueva vida.
Los saqué en su nuevo domicilio, y los coloqué de manera primorosa en un primer cajón que me había ganado a pulso (iluso).
Me olvidé de ellos y me instalé en otros menesteres.
Lo principal ya estaba colocado, la vida podía seguir su curso, el orden cósmico estaba garantizado.
A la mañana siguiente, abrí el cajón absorto en esa clásica tarea de pasar del pijama a la ropa de calle que puede conllevar o no, según tus anhelos, el cambio de ropa interior.
No estaban.
Busqué en los cajones de abajo.
En los de al lado.
Encima de la cómoda.
Encima de la maleta.
En otro cuarto.
En el salón.
En la cocina.
En la terraza.
No estaban, coño, no estaban.
¿Cómo iban a haber desaparecido?
La verdadera prueba de madurez que te pone delante la vida adulta estaba ahí, delante mía.
Mi mujer los había tirado, alegando indignidad de presencia, mal estado general y mal estado particular (los pequeños detalles, el yin y el yang, delante y detrás).
¡Qué poco romanticismo!
¡Cuántos años he pasado con ellos!
¡Cuántas miserias esfinterianas han tenido que padecer!
¡Cuántos lavados infructuosos han tenido que soportar!
¡Compañeros de fatigas!
No los pude proteger de las redes femeninas.
Ellas no entienden de estos sentimientos.
Entienden de otros, pero del amor a los calzoncillos de soltero, no entienden nada.
Les fallé, amigos, les fallé.
Mi ingenuidad y poca experiencia fueron las responsables de vuestro exterminio.
Si algún muchacho comete el error de leer estas líneas, que aprenda algo de ellas.
En cuanto te cases, vigila tus zolcilloncas de soltero, es lo más preciado de tu soltería, es tu auténtico vínculo con tu vida de antes de casado.
Aunque creo que los pibes de ahora no llevarán esos fermosos calzoncillos blancos que yo he podido perfectamente llevar desde los 18 a los 29 años, por si acaso hay algún ibérico profundo arcaico, amante de lo vintage, vale la pena el esfuerzo por protegerlos.
Avisados quedan del funcionamiento de la perversa mente femenina.