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Viernes 30 de Julio

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                  Fin de semana: Viernes 30 de Julio a Domingo 1° de Agosto de 2.021

Holaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre los beneficios del humor en la mente, chistes breves y variados, humor recibido desde las redes sociales, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos muy interesantes y divertidos. Esperamos que se diviertan y que pasen todos un excelente fin de semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

¿Qué beneficios tiene el humor para nuestra mente? (Por Francisco Pérez)

¿Alguna vez te has preguntado cuáles son los beneficios del humor?

Cuando estamos de buen humor las dudas parecen disiparse y alejamos las tormentas de la mente.

La risa es un regalo misterioso de la naturaleza que va incluido en nuestro equipaje al nacer.

Somos “homo ridens”, aunque paradójicamente nacemos llorando.

El humor es un tema de siempre y además abarca grandes áreas.

Tiene que ver con las raíces antropológicas del ser humano y con sus diversas manifestaciones.

El humor está en la literatura, en el cine, en los cómics, chistes, historietas, magia, etc.

En palabras de Rojas Marcos (1998), “la condición para reírnos con ganas es estar libres de dolor y de tristezas y disfrutar de un estado de ánimo placentero. Es como el ronroneo de los gatos: sólo lo producen cuando están contentos”.

El humor y la ciencia

Con el desarrollo de las ciencias humanas también se han desarrollado las investigaciones científicas acerca del humor.

De hecho, el mismo Freud le dedicó unas páginas en su obra El chiste y sus relaciones con el inconsciente.

Sin embargo, hace tan sólo una treintena de años que los psicólogos empezaron a estudiar el humor.

Y lo estudiaron como un comportamiento humano. Y es que hasta entonces el tema se había considerado poco serio comparado con los temas de las psicología social o la psicología clínica.

Por otro lado, cabe destacar que los estudios y trabajos científicos sobre el humor se multiplican en la actualidad.

Incluso existen revistas específicas como “Humor: International Journal”.

¿Por qué este auge del estudio científico del humor?

La respuesta es clara: el humor sana, cura y nos integra.

Bienaventurados los que se ríen de sí mismos porque nunca les faltará motivo de qué reírse”. -Anónimo-

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  • Humor desde las redes sociales...

1.

En la competición de Gramática para hombres de Oxford participaron 200.

El reto era expresar: “Paz, Felicidad y Calma.”

Todo en una sola oración.

El ganador escribió:

Mi esposa está durmiendo.”

Recibió una ovación de pie por parte de los jueces y la audiencia.

Un juez casado, corrió llorando y lo abrazó.

¡Genio!

(Gracias Jorge !!!)

2.

El hombre la llama por teléfono a su mujer y le pregunta:

-”Hola, amor, ¿te gustaría pasar un lindo fin de semana?”

Ella responde:

-”¡Si, mi amor, me encantaría!”

-”Bueno, dale, nos vemos el lunes… Beso.”

(Gracias Iche !!!)

3.

Estaba sentado con mi móvil y mi esposa viendo su novela.

Le pedí una cerveza y me dijo que no.

Entonces sonó su móvil en la cocina y ella se levantó rápidamente a ver que era.

Mi mensaje le decía:

-”Ya que estás en la cocina, traéme una cerveza…”

No recuerdo nada más...

(Gracias Vicente !!!)

4.

Dios le dijo a la mujer que no comiera del fruto prohibido, y no le hizo caso…

Imaginate: No le hizo caso a Dios, que te va a hacer caso a vos…

5.

Cuatro letras para llevarse bien con una mujer:

O, B, D, C.

(Gracias Rodolfo !!!)

6.

-”Que aburrida que está últimamente la TV.”

-”Abuelo, póngase los lentes, ese es el microondas…”

7.

-”Me robaron la caja de Viagra…”

-”¿Te dio bronca?”

-”No, impotencia…”

8.

-”Papá, ¿porque mi hermanita se llama Abril?”

-”Porque fue concebida en abril.”

-”Gracias, papá.”

-”De nada, Cuarentena.”

(Gracias José Luis !!!)

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  • Consulte siempre a su médico...

1.

El tipo va al médico, y le dice:

-”Estoy muy enojado con Usted. La semana pasada vine por mis problemas de estómago y me dijo que salga de putas. Me gasté un dineral y no se me quitan los ardores…”

-”Sal de frutas, le dije sal de frutas…”

2.

Dos mujeres en un bar conversan y una le dice a la otra:

-”Fui al médico y me dijo: -’Estás mal de la columna, vete al bar.’…”

-”Ver-te-bral, te dijo que estás mal de la columna vertebral…”

3.

Va la señora a la farmacia:

-”Vengo porque el médico me recetó unas pastillas para hacer el amor.”

-”No, señora, le ha recetado parazetamol…”

4.

La mujer, enojada, le dice al hombre:

-”¿Qué coño estás mirando?”

-”El suyo, señora, soy su ginecólogo…”

-”Ah, si, perdón...”

(Gracias Iche !!!)

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  • Variaditos…

1.

-”Mi perro es magnífico, no deja que se le escapen las ovejas, las tiene siempre controladas.”

-”Pues el mío es mejor que ninguno, le enseño una perdiz, la huele y me trae otra. Le enseño un conejo, lo huele y me trae otro. Y ayer le di a oler las bragas de mi mujer y me trajo los huevos del farmacéutico…”

2.

Un matrimonio de ancianos conversa durante la cena:

-”Querida, ya hace más de 50 años que estamos junto, y nos tenemos mucha confianza, dime: ¿Alguna vez me fuiste infiel?

Y ella contesta:

-”Bueno, Paco, ¿te acuerdas cuando estuviste enfermo y tenían que operarte, y que costaba un dineral que no teníamos? Bueno, para abaratar costos, yo me acosté con el cirujano que te operó. Pero lo hice por amor a tí, Paco.”

-”Que bonito gesto, mi amor. No puedo enojarme por eso, al contrario… ¿Y alguna otra vez me fuiste infiel, Charo?”

-”Bueno, ¿te acuerdas cuanto tuvimos el accidente con el coche que se destruyó totalmente y solamente teníamos seguro contra terceros y lo íbamos a perder? Yo me acosté con el agente de seguros y cambié nuestra póliza.”

-”Bueno, no pasa nada, solamente dos veces y por una causa así… ¿y alguna vez más?”

-”¿Te acuerdas cuando querías ser presidente de la peña flamenca y te faltaban 33 votos para conseguirlo? Bueno, lo conseguiste, Paco…”

3.

Primer acto: Una prostituta.

Segundo acto: Una monja.

Tercer acto: Un hielo gigante.

¿Cómo se llama la obra?

La puta madre que hace frío...

(Gracias Marcelo !!!)

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  • Sutilezas...

1.

Dulcilí, muchacha ingenua, iba a salir por primera vez con Yuppie Thon, el hijo del banquero del pueblo.

La mamá de la cándida doncella se preocupó bastante, pues el galán tenía fama de play boy.

Cuidó entonces de prevenir a su hija:

-”No vayas a dejar que ese joven se propase.”

Al regreso de la cita la señora le preguntó a la chica:

-”¿Se propasó el muchacho?”

-”No, mami”, -le aseguró Dulcilí, -”Dijo que lo íbamos a hacer tres veces, y lo hicimos solamente dos…”

2.

Noche de bodas.

Acabó el primer trance del connubio, y el novio quedó tendido de espaldas en el lecho, el cuerpo y el espíritu transidos por ese dulce cansancio que sigue al acto del cumplido amor.

Y es que su flamante mujercita había puesto en práctica con él las más peregrinas artes de erotismo, al lado de las cuales el Kama Sutra quedó en calidad de manual para principiantes.

-”¡Caray, Friné!”, -le dijo él embelesado, arrobado y extasiado, -”¡Posees un innato sentido de la sensualidad!”

-”No”, -explicó ella, -”Lo que sucede es que antes de conocerte me dedicaba a esto profesionalmente.”

3.

Capronio, sujeto ruin y desconsiderado, le dijo a su suegra:

-”No somos tan opuestos como usted piensa, suegrita. Tenemos algo en común: a los dos nos habría gustado que su hija se hubiera casado con otro hombre.”

4.

Don Cornulio llegó a su casa y se enteró de que su mujer había salido.

Le preguntó a la mucama:

-”¿Iría de compras?”

Respondió ella:

-”Por la forma en que iba vestida más bien creo que iba de ventas.”

5.

El marido de doña Frigidia, le pidió a su cónyuge la realización del acto que tanto la ley civil como el derecho canónico imponen como deber a los casados.

-”Hoy no”, -respondió la señora, -”Me duele la cabeza.”

Prometió el sufrido esposo:

-”¡Te juro que la cabeza ni siquiera te la tocaré!”

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  • De poco un todo…

1.

Un lord inglés regresa a su mansión tras una larga y fatigosa cacería.

Pese a que suele ser un hombre tranquilo, imperturbable, su mayordomo lo nota bastante agitado.

El lord deja la escopeta en un rincón y le pregunta al mayordomo:

-”James, ¿han regresado todos los invitados?”

-”Sí, señor, le esperan en la biblioteca.”

Y entonces el lord suspira aliviado:

-”¡Uff, menos mal! ¡Definitivamente, era un ciervo!”

2.

Un señor entra en un bar y pide un vaso de agua.

El camarero no le hace ni caso.

El señor vuelve a pedírselo una vez más, y otra, y otra.

Al final se enfada, se pone en pie y sujeta al camarero de la manga.

-”Haga usted el favor. ¡Le he pedido cien veces un vaso de agua!”

-”¡Le ruego que me disculpe, caballero!”, -le dice el camarero.

Entonces se vuelve hacia su compañero de la barra y grita:

-”¡Cien vasos de agua para este señor, y rápido!”

3.

Una señora entra la mar de alterada en una tienda de animales y protesta:

-”Ayer compré un perro en esta tienda. Lo llevé a casa y... ¡mordió a uno de mis hijos!”

-”¡Usted debería haberme advertido de que era un perro agresivo y peligroso!”

El comerciante le responde sin inmutarse:

-”¡Disculpe señora, pero ya se lo advertí!”

-”Eso no es cierto”, -insiste la señora, -”me acuerdo perfectamente: ¡me dijo que a este perro le gustan los niños!”

-”¡¡¡Precisamente!!!”

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  • Calzoncillos blancos… (Por Petit Bourgeois)

En la mudanza, los cogí todos con cariño, con inmenso respeto, antes que cualquier otro objeto o ropa.

Los puse por tanto en el fondo de la maleta.

Bien planchaditos, no tan blanquitos como uno quisiera, con sus pequeños desperfectos (¿y quién no los tiene?) y preparados para una nueva vida.

Los saqué en su nuevo domicilio, y los coloqué de manera primorosa en un primer cajón que me había ganado a pulso (iluso).

Me olvidé de ellos y me instalé en otros menesteres.

Lo principal ya estaba colocado, la vida podía seguir su curso, el orden cósmico estaba garantizado.

A la mañana siguiente, abrí el cajón absorto en esa clásica tarea de pasar del pijama a la ropa de calle que puede conllevar o no, según tus anhelos, el cambio de ropa interior.

No estaban.

Busqué en los cajones de abajo.

En los de al lado.

Encima de la cómoda.

Encima de la maleta.

En otro cuarto.

En el salón.

En la cocina.

En la terraza.

No estaban, coño, no estaban.

¿Cómo iban a haber desaparecido?

La verdadera prueba de madurez que te pone delante la vida adulta estaba ahí, delante mía.

Mi mujer los había tirado, alegando indignidad de presencia, mal estado general y mal estado particular (los pequeños detalles, el yin y el yang, delante y detrás).

¡Qué poco romanticismo!

¡Cuántos años he pasado con ellos!

¡Cuántas miserias esfinterianas han tenido que padecer!

¡Cuántos lavados infructuosos han tenido que soportar!

¡Compañeros de fatigas!

No los pude proteger de las redes femeninas.

Ellas no entienden de estos sentimientos.

Entienden de otros, pero del amor a los calzoncillos de soltero, no entienden nada.

Les fallé, amigos, les fallé.

Mi ingenuidad y poca experiencia fueron las responsables de vuestro exterminio.

Si algún muchacho comete el error de leer estas líneas, que aprenda algo de ellas.

En cuanto te cases, vigila tus zolcilloncas de soltero, es lo más preciado de tu soltería, es tu auténtico vínculo con tu vida de antes de casado.

Aunque creo que los pibes de ahora no llevarán esos fermosos calzoncillos blancos que yo he podido perfectamente llevar desde los 18 a los 29 años, por si acaso hay algún ibérico profundo arcaico, amante de lo vintage, vale la pena el esfuerzo por protegerlos.

Avisados quedan del funcionamiento de la perversa mente femenina.

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Viernes 23 de Julio

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                  Fin de semana: Viernes 23 a Domingo 25 de Julio de 2.021

Holaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos la última parte del artículo sobre el humor durante la pandemia, humor desde las redes sociales, chistes breves, un interesante informe económico, nuevas sutilezas, gallegadas y unos textos humorísticos muy divertidos. Esperamos que los disfruten y que tengan una muy buena semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

Cuestiones de pandemia: la tolerancia del mal humor y el aburrimiento. (Por Marcelo R. Ceberio)

(Conclusión)

Cuando nos aburrimos…

El aburrimiento se define como una sensación de fastidio por falta de diversión, interés o sorpresa.

Es un estado emocional desagradable cuando no se encuentra satisfacción en lo que se hace.

Una persona aburrida pierde la concentración porque no encuentra algo, una situación o una actividad, que lo motive y que le produzca placer.

Entonces, es cuando se vuelve fastidioso y se irrita fácilmente contestando de mala manera.

La combinación entre el mal humor, el fastidio y el aburrimiento es una especie de cóctel nitroglicerínico muy fácil de hacer estallar.

Para muchas personas que en tiempos normales desarrollan una hiperactividad profesional, la cuarentena les resultó un factor de freno importante en sus vidas; razón por la que en estos momentos se sitúan en posiciones top en la escala del aburrimiento y el mal humor.

Cabe agregar que esta combinación forma parte de lo que se conoce como el nuevo estrés o la capacidad de estresarse no solo cuando estamos hiperactivos o nos hiperexigimos, sino también cuando no hacemos nada y nos aburrimos.

Aunque se nos olvida tener en cuenta que el aburrimiento y el mal humor son también sensaciones esperables en la cuarentena.

¿Qué podemos hacer?

El tema es ¿qué hacemos frente a la inexorabilidad de estas sensaciones?

En principio, entender que es un proceso natural que estamos viviendo y comprender tanto a los demás como a nosotros mismos.

Saber que esto puede sucedernos implica entender que ¡es tranquilizador sentirse normal!

Aceptar el aburrimiento puede ser una base para no dejar entrar el mal humor.

También es importante hablar descarnadamente de la angustia que nos genera este proceso.

El miedo y la ansiedad son emociones esperables y es importante buscar a una persona con la que confesarse y explayarse.

Eso sí, no necesariamente tiene que ser la pareja, también puede ser un amigo o alguien con quien tengamos un vínculo profundo y sepamos que nos va a cuidar.

Por último, recordemos que este es un momento para aprender y para aprender hay que comunicar, decir, expresar.

La comunicación es un recurso valioso que está a nuestro alcance.

¿Qué tal si convertimos el aburrimiento en ocio? Si lo disfrutamos y aprovechamos para filosofar sobre cómo queremos vivir nuestra vida, qué es lo que deseamos cambiar, con quiénes deseamos compartir nuestro tiempo y finalmente darnos cuenta de que todo está en nuestra manos.

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  • Humor desde las redes sociales...

1.

Mi esposa me preguntó:

-”¿Qué es la inflación?”

Le expliqué:

-”Inicialmente, tenías 93-62-89 y ahora tenés 109-75-115. Entonces, técnicamente, tenés más de lo que tenías antes, pero tu valor es menor... Esta es la inflación.”

2.

Me pregunta la tía Amelia si la distribución de los penes de madera también comienza a partir de los 70 como las vacunas.

Gracias.

3.

Una mujer abandona a su esposo y le deja la siguiente nota:

Lo que ayer nos unió, hoy no-se-para.”

(Gracias Iche !!!)

4.

Mis amigos son como los autos antiguos:

Alguna vez fueron bonitos.

Estuvieron a la moda.

Fueron deseados.

Tuvieron potencia.

¡Hoy son viejos y chupan mucho!

(Gracias Esther !!!)

5.

El mate es la puerta de entrada a drogas más duras, como los bizcochitos y las facturas.

Y de ahí, nadie sale.

¡Nadie!

(Gracias Gustavo !!!)

6.

El problema de los penes de madera es la masturbación, porque se prenden fuego.

De hecho, así murió Pinocho.

(Gracias Héctor !!!)

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  • Variaditos...

1.

Un hombre está en el entierro de su suegra.

Después de echar tierra sobre el ataúd, dice:

-”¡Querida suegra! Fuiste como una madre para mí.”

En este momento un pájaro, sobrevolando el cementerio, le caga en la cabeza.

El hombre levanta la cabeza hacia el cielo y dice:

-”Ahh, ¿ya llegaste al cielo, maldita vieja?”

2.

Una noche de verano Jaimito no se podía dormir y le dice a su papá:

-”¡Papá, papá los mosquitos me quieren picar!”

Y su padre le responde:

-”¡Pues apaga la luz!”

Al rato entra una luciérnaga por la ventana y Jaimito se levanta corriendo y furioso y le dice a su papá:

-”Papá, papá ¡los mosquitos me vienen a picar con linternas!”

3.

Un autobús sufre un aparatoso accidente y mueren una monja, una maestra y una prostituta.

Llegan a las puertas del cielo y San Pedro se dirige primero a la monja:

-”¿Cuál ha sido su misión en la tierra?”

-”Dediqué mi vida a Dios, solo recé y recé.”

-”Mereces la llave de la eternidad.”, -responde San Pedro y la deja pasar al paraíso.

Luego pregunta a la maestra:

-”¿Qué hizo en la tierra?”

-”Enseñé a muchos niños a escribir y a leer.”

-”Mereces la llave de la eternidad.”, -responde San Pedro y le permite pasar al paraíso.

Llega el turno de la prostituta y San Pedro le dice:

-”¿Y tú guapa? ¿Qué hiciste en la tierra?”

La prostituta decide ser sincera y admite:

-”Estropeé muchos matrimonios y me acosté con todos los hombres posibles por dinero.”

San Pedro sonríe y le entrega una llave antigua:

-”Para ti la llave de mi habitación...”

(Gracias Alejandro !!!)

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  • Informe económico…

El ministerio de economía y hacienda aconseja:

¡Invierta en futuro, invierta en Usted!

Olvídese de plazos fijos, riesgo, deuda pública, bonos, acciones, etc.

!Tatúese un Euro en el pene!

Y disfrute de estas cinco grandes ventajas:

1. Verá crecer su inversión.

2. Disfrutará tocando su dinero.

3. No le importará que su mujer se coma sus ahorros.

4. Sólo Usted decidirá donde colocarlo.

5. Sólo Usted decidirá cómo protegerlo.

Una única precaución: NO use su dinero por detrás porque la inversión se va a la mierda…

(Gracias Marcelo !!!)

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  • Sutilezas...

1.

El reportero le preguntó al provecto señor:

-”¿A qué atribuye usted el hecho de que hoy cumpla 100 años de edad?”

Respondió el veterano:

-”A que nací en 1921…”

2.

Al principiar la noche de bodas, el novio interrogó, solemne, a su flamante mujercita:

-”Dime, Facilda: ¿eres virgen?”

Respondió ella:

-”¿Por qué me lo preguntas? ¿Necesitas algún milagro?”

3.

El conductor del programa de preguntas y respuestas le indicó a la concursante:

-”Hemos llegado a la sección de falso y verdadero. Dígame usted: el nombre del primer hombre fue Adán, ¿sí o no?”

-”Ay, señor”, -respondió la mujer, -”Estaba tan excitada que ni me acordé de preguntarle cómo se llamaba…”

4.

-”¡Béseme, doctor!”, -pidió con vehemencia la mujer.

-”No puedo”, -opuso el facultativo, -”La relación médico-paciente me lo impide.”

-”¡Por favor!”, -insistió la ardiente fémina, -”¡Ansío conocer el sabor de sus besos!”

-”Imposible”, -volvió a negar el galeno, -”El juramento hipocrático que hice me lo prohíbe. Violaría yo todos los principios éticos y morales de mi profesión.”

-”¡Un beso nada más, doctor!”, -porfió, arrebatada, la mujer, -”’¡Un solo beso el corazón invoca, que la dicha de dos me mataría!’”

-”Ya le dije que no”, -repitió el médico, -”Es más, ni siquiera debería yo estar follando con usted…”

5.

El ebrio iba en su automóvil y lo detuvo un oficial de tránsito:

-”Bebió usted más de la cuenta ¿verdad?”

-”¡Le rujo que me nomé tomás dos jefes, copa!”, -profirió el borracho.

-”Sí”, -se burló el agente, -”Por eso no se dio cuenta de que hace varias esquinas su mujer se salió del coche.”

-”¡Alabado sea el Señor!”, -clamó el beodo, -”¡Por un momento pensé que me había quedado sordo!”

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  • Gallegadas…

1.

Dos gallegos se presentan en una agencia de detectives para pedir trabajo.

Entra el primero y se sienta frente al examinador.

-”A ver, ¿cuánto son uno y uno?”

-”¡Once!”

-”Dígame un día de la semana que incluya las letras m y a.”

-”¡Mañana!”

-”¿Quién mató a J.F. Kennedy?”

-”Hum... ¿podría darme un par de días para averiguarlo?”

-”Sí, por supuesto.”

Cuando sale de la entrevista, su amigo le pregunta:

-”¿Qué tal, cómo te ha ido?”

-”¡Genial, el trabajo ya es mío: me han asignado el primer caso!”

2.

Un gallego entra en una panadería y le pregunta al panadero:

-”¿Tardará mucho en salir el pan?”

-”Acaba de salir”, -responde el panadero.

Y el gallego le pregunta:

-”¿Y sabe usted a que hora volverá?”

3.

Un gallego entra por primera vez en un restaurante muy refinado.

Consulta el menú, le hace una tímida señal al camarero y le dice:

-”Nunca he probado el caviar, y hoy me he decido a hacerlo... ¿Podría decirme qué es?”

-”Son huevos de esturión, señor.”

-”Estupendo... ¡Entonces tráigame dos, pasados por agua!”

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  • De mercenario… (Por Gila)

Con permiso de ustedes, voy a hacer una llamada muy importante, porque tenemos un follón con la guerra que no nos aclaramos.

Y todo lo tengo que hacer yo, el general se pasa el día con los prismáticos diciendo:

-”¡Huy, cómo está esa!”

Nunca mira para las trincheras, siempre pa los balcones, pero llega la hora de repartir las medallas y todas para él.

Empieza:

-”Dame ésa y ésa y la redonda, ésa no, que la tengo repe, esa…”

Yo tengo ésta porque me la dio un cura, dije:

-”Padre, deme una medallita.”

Le dio pena y me la dio, es de San Antonio, y está dedicada por detrás, dice:

-”A Gila, con un abrazo de su amigo San Antonio.”

Y no será porque, no será porque no me la merezco porque mato yo..., no es por chulearme, pero cómo mato.

Un día, en un combate, le pegué un tiro a uno, y dice:

-”¡Que me has dao!”

Y digo:

-”Pues no seas enemigo. ¿Qué quieres que te dé, un beso en la boca?”

-”Ay, es que me has hecho un agujero.”

-”Pues ponte un corcho.”

Y dijo:

-”¿Y con qué tapo la cantimplora?”

-”¡Muérete ya! ¿No ves que estoy avanzando?”

Quería una conversación, que viene el coronel y me ve hablando con el enemigo…

Pues tengo un coronel que tiene una…

Bueno.

Ahora, también tiene buenos sentimientos.

A veces estamos en pleno combate y cruza una viejecita y dice:

-”¡Alto el fuego!”, y hasta que no cruza la vieja no seguimos disparando.

A mí lo que más me cabrea de las guerras son las broncas que tengo con mi mujer cuando vuelvo.

Empieza:

-”Mira cómo vienes de guarro, que te has ido hecho un pincel y cómo vuelves.”

Y digo:

-”Porque nos tenemos que arrastrar por el barro.”

Y dice:

-”Pues pon periódicos.”

Me gustaría verla a ella arrastrándose por debajo de las alambradas, a ver qué hacía con el culo, que tiene ahí detrás que cuando vamos de excursión, dice la gente:

-”Que se le cae a su mujer la mochila.”

Y nunca falta el galante, que dice:

-”Yo se la levanto…”

Y por si fuera poco, tengo un teniente bizco que me da una vida…

Dice:

-“Yo, donde pongo el ojo, pongo la bala.”

Y yo todo el día pendiente.

A ver dónde pone este desgraciao el ojo.

Es lo malo que tiene la guerra, que tienen un peligro.

Ahora tiene sus ventajas, eh, porque te hinchas a matar, y la policía, nada.

Un día maté treinta y tantos, y pasaba la policía y dije:

-”He sido yo, ¿Qué?”

Y dijeron:

-”Nada, perdone.”

Y dejo el tanque aparcado en doble fila y a ver si se lo lleva la grúa, anda:

-”Le meto un cañonazo en la gorra que…”

O sea, que la guerra tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

Yo ya no trabajo pa’ la patria, porque es muy aburrido, te tienen todo el año haciendo la instrucción, pa’ luego desfilar media hora.

Trabajo pa’ los Estados Unidos.

Bah, no soy fijo, les hago chapuzas, me mandan al Líbano, luego pal Kuwai ese, ahora salgo…

Me pagan a ocho dólares el muerto, y devolviendo el casco, tres dólares más.

Los chinos los pagan más baratos, como hay tantos.

Bueno, yo a los chinos ni les mato, les hago:

-”¡Ajjjjjj!”, -y les meto un susto que…

Que el susto no lo pagan, pero te diviertes…

Lo malo de los chinos es que como son todos iguales, pues si no te fijas bien, matas seis veces al mismo.

-”Señorita, quiero hablar con los Estados Unidos… No, con todos no, con uno, con Washington. Pues no sé el número, búsquelo en la guía en la letra “gua”...”

Voy a ver si puedo hablar con el Clinton este.

-”Clintooon, ¿cómo te va?”

-”Bueno, oye, que he terminao lo del Líbano, y ahora pa dónde voy. ¿Cómo está lo del Sadam Jusin? ¿Quieres que te lo arregle yo? Déjame que le llame yo…”

-”¿El Sadam Jusein? ¡Que se ponga!”

-”OYE TÚ, a ver si, a ver si paras de una vez porque… Te estoy hablando en nombre de los Estados Unidos de América, o sea, o sea que… ¡UY, UY que no me conoces a mí, uyyy,cómo vaya yo. Has tenido suerte porque ya no está de ministro el Serra, porque hace dos años te mandó dos braguetas y una corbata, dos fragatas y una corbeta y qué ¡EH! Bueno, ya te lo aviso ¡Eh! Ojo con cruzar el paralelo… No sé cuál. El paralelo. Tú ya sabes lo que te digo. Yo si quieres hablo con el Clinton y te lo arreglo, pero por las buenas ¡EH! No me hagas a mí, bueno, uhmm, ay.. Entro yo con la bayoneta ahí, y hago un pincho moruno en un momento. Bueno, pues pórtate bien.”

Este, eh…

Qué se ha creído.

Tenemos nosotros los portaviones esos que, buah.

Buenas noches...

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Viernes 16 de Julio

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                  Fin de semana: Viernes 16 a Domingo 18 de Julio de 2.021

Holaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos la segunda parte del artículo sobre el humor durante la pandemia, chistes breves y variados, humor llegado desde las redes sociales, más sutilezas y unos textos humorísticos desopilantes. Esperamos que se diviertan y que pasen un excelente fin de semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

Cuestiones de pandemia: la tolerancia del mal humor y el aburrimiento. (Por Marcelo R. Ceberio)

(Segunda parte)

Después de semanas, ¿malhumor y aburrimiento?

Hoy, lo que fue sorpresa y todo un proyecto para pasar el tiempo, en familia y sin trabajo, se transformó o se está transformando en tedio reorganizativo, a lo que hay que sumar que el peso de lo económico se está haciendo sentir.

Los que viven en familia y tienen hijos que deben cursar las clases del colegio de manera online inician un periplo de complicaciones de plataformas e-lerning, programas diferentes y nuevos y la ignorancia de todos a esta modalidad.

Las empresas que empiezan a buscar resultados en el teletrabajo, las clases de gym que agotan, los libros que se acaban, las series ya vistas…

En síntesis, se terminan los recursos innovadores y distractivos de la angustia, la ansiedad y el miedo, nuestra querida tríada emocional.

Entonces surge el mal humor, el fastidio, el hastío, el hartazgo y emociones similares de las que se desprenden las malas contestaciones, las caras enfadadas, los gestos de desagrado o los signos omegas en el entrecejo, todos indicadores del malestar.

Pero ¿qué hay detrás del malhumor?

En el backstage de estas actitudes se encuentran aquellas emociones que deseábamos eludir.

Y esto ocurre porque no siempre expresamos de forma directa ciertas emociones ni logramos decir “tengo miedo”, traducir la ansiedad en palabras o expresar nuestra angustia.

El malhumor del aislamiento

Somos como los niños cuando no muestran su mal humor o angustia de manera directa, sino que lo esconden tras actitudes de protesta, tristeza, enfado o agresión.

Nos sucede lo mismo.

La angustia la expresamos de múltiples formas: a través de la bronca, el fastidio o las somatizaciones más variadas como contracturas, dolores de estómago, cefaleas, etc.

Tampoco nos gusta llorar -que sería una vía directa de la expresión de angustia- porque creemos que es un signo de debilidad.

Por lo que si necesitamos eludir la debilidad y mostrarnos fuertes o blindarnos, resulta efectivo canalizar esa angustia a través de otros recursos.

Además, el mal humor lleva a la intolerancia.

La falta de paciencia con los demás nos lleva a no dejar pasar por alto ningún detalle ni ninguna reacción de la otra persona.

Y así es como sus actitudes pueden ser un excelente disparador de discusiones y peleas, pero también el facilitador de la catarsis para sacar fuera los sentimientos tóxicos que nos produce este tiempo de reclusión.

A veces, se busca la pelea como una vía de descarga de tensiones y ansiedades.

En la medida en que pasa el tiempo, se incrementa el mal humor en relación directamente proporcional, aunque el contexto es el mismo, pero la novedad de los primeros diez días va llegando a su fin.

(Continuará...)

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  • Humor desde las redes sociales...

1.

Si tenés más de 45 años, dejá de buscar a jovencitas…

Necesitas una mujer madura, que sepa reconocer un infarto y primeros auxilios…

2.

Todas las personas tiene “química” con sus parejas.

Yo debo tener “matemáticas”, porque todo es problema.

3.

Me dijo:

-”Quiero tener un hijo tuyo.”

Y le mandé al más grande, que es el que más come...

(Gracias Iche !!!)

4.

Aunque fue poco el tiempo que estuvimos juntos, me hiciste muy feliz y me vas a hacer mucha falta en estos días…

Adiós aguinaldo.

(Gracias Gustavo !!!)

5.

Dicen que hay música que te transporta a otros lugares.

Hoy, por ejemplo, en un café pusieron a Ricardo Arjona, y me fui a otro café...

(Gracias Isabel !!!)

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  • Variaditos...

1.

Siempre te preguntan cuando llegas a la consulta del médico la razón de tu visita, y tienes que contestar delante de otros y a veces, es muy desagradable.

No hay nada peor que una recepcionista que te pida que le digas qué te pasa en una sala de espera llena de pacientes.

Una vez entré a una consulta y me acerqué a la recepcionista -muy poco simpática- por cierto:

-”¡Buenos días, señorita!”

La recepcionista me dijo:

-”Buenos días, señor, ¿por qué quiere ver al Doctor?”

-”Tengo un problema con mi pene”, -contesté.

Como algunos se rieron, la recepcionista se irritó y me dijo:

-”Usted no debería decir cosas como ésas delante de la gente.”

-”¿Por qué no? Usted me preguntó qué me pasaba y se lo dije.”

La recepcionista -sonrojada- me dijo:

-”Podría haber sido más discreto y decir, por ejemplo, que tenía irritado el oído, y discutir el problema con el doctor más tarde y en privado.”

Yo le contesté:

-”Y usted, no debería hacer preguntas delante de extraños, si la respuesta puede molestar.”

Entonces, sonreí, salí y volví a entrar:

-”¡Buenos días, señorita!”

La recepcionista se sonrió socarronamente y preguntó:

-”¿¿Sí??”

-”Tengo problemas con mi oído.”

La recepcionista asintió y se sonrió, viendo que había seguido su consejo y me volvió a preguntar:

-”Y… ¿qué le sucede a su oído, señor?”

-”Me arde al mear...”

2.

Un grupo de ex-compañeros de colegio de 40 años, se reúnen para salir a cenar y eligen la parrilla El Algarrobo Negro, porque allí las mozas son muy jóvenes y se visten con pantalones ajustados.

Diez años después, a los 50 de edad, el grupito vuelve a reunirse y elige la parrilla El Algarrobo Negro, porque allí la carne es muy buena y la selección de vinos amplia.

Diez años después, a los 60 de edad, el grupo de amigos una vez más discute dónde van a ir a cenar, y eligen la parrilla El Algarrobo Negro porque el ambiente es tranquilo y la música agradable.

Diez años más tarde, a los 70 años de edad, los amigos discuten una vez más dónde van a ir a cenar, y eligen la parrilla El Algarrobo Negro porque tiene rampas de acceso para discapacitados y baños amplios y cercanos.

Diez años más tarde, a los 80 de edad, los amigos discuten una vez más dónde van a ir a comer, y eligen la parrilla El Algarrobo Negro ya que nunca han estado ahí y les gustaría conocerla…

(Gracias Alejandro !!!)

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  • Brevedades…

1.

Estoy saliendo a la calle sin anillos, sin reloj, sin celular.

Si me roban quiero que sea por lo que soy, no por lo que tengo…

2.

Leí por ahí que en unos 20 años ya no existirá el dinero físico.

En mi casa, como siempre, adelantándonos al futuro.

3.

-”¿Qué vas a hacer mañana?”

-”Voy a comprarme anteojos.”

-”¿Y después?”

-”Y después veré…”

4.

A quien haya perdido 4 kilos, le aviso que los tengo yo…

5.

Cuando muera quiero que me entierren con mi anillo de bodas.

Para que Diosito vea que ya estuve en el infierno...

(Gracias Iche !!!)

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  • Sutilezas...

1.

Recordaré la vez que doña Macalota, esposa de don Chinguetas, recordó en medio de la noche al oír ruidos extraños en el piso bajo.

Despertó a su marido y le dijo:

-”Alguien anda allá abajo.”

-”Es tu imaginación…”, -contestó adormilado don Chinguetas.

-”Mi imaginación no hace ruido”, -repuso doña Macalota, -”Alguien se metió a la casa. Ve abajo a ver.”

-”No”, -rechazó él, -”Si quieres baja tú.”

Se levantó la señora y fue por la escalera.

Después de largo rato regresó.

Venía desgreñada y con las ropas en desorden.

Le dijo a don Chinguetas:

-”Tenía yo razón. Un hombre entró en la casa. Se llevó la cuchillería y el reloj de pared. No sólo eso: al verme se lanzó sobre mí, me derribó sobre la alfombra de la sala y sació en mí sus bestiales instintos de libídine.”

Replicó don Chinguetas:

-”¿Ya ves? ¿Qué tal si hubiera bajado yo?”

2.

La joven esposa no oía bien.

En la sala le dijo su marido:

-”Comeremos y luego iremos a comprarte un aparato auditivo.”

-”Muy bien”, -accedió ella, -”¿Quieres hacerlo aquí mismo o vamos a la recámara?”

3.

El espía le informó a su jefe:

-”Esta noche el enemigo nos atacará por sorpresa.”

-”Muchachos”, -se dirigió el jefe a sus soldados, -”Cuando llegue el enemigo pongan cara de sorpresa. No me gusta aguarle la fiesta a nadie.”

4.

Libidiano, lúbrico sujeto, le hizo una proposición carnal a Dulcilí, muchacha de buenas costumbres (porque no había conocido aún las malas).

Opuso ella:

-”Lo siento, Libi, pero no te amo, y nunca he creído en el sexo sin amor.”

Porfió el impúdico galán:

-”Tú dame el sexo, linda. El amor yo veré dónde lo consigo…”

5.

Don Languidio Pitocáido, señor de edad madura, fue a confesarse con el padre Arsilio.

Le dijo:

-”Anoche tuve sexo con una mujer.”

-”Me sorprendes”, -manifestó el confesor, -”Siempre pensé que eras un marido fiel.”

-”Y lo soy”, -repuso don Languidio, -”La mujer con la que tuve sexo es mi esposa.”

El buen sacerdote se asombró.

-”¿Entonces por qué vienes a confesarte? Hacer eso con tu esposa no es pecado.”

-”Lo sé, padre”, -contestó el señor Pitocáido, -”Pero hacía años que no tenía sexo, y a alguien se lo tenía que contar...”

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  • Zapato de cristal… (Por Brynlaith)

Cenicienta levantó la vista y vio en el reloj del salón que faltaba un minuto para medianoche.

Atemorizada porque el encanto pronto acabaría, se disculpó con el príncipe diciéndole que iba al baño y ya volvía.

Cruzó el salón a alta velocidad rumbo a la salida, pero cuando estaba bajando la escalinata del castillo perdió un zapato.

Amagó volver a recogerlo, pero justo vio que el príncipe venía hacia la puerta.

Pero ya faltaban segundos para que el encanto expirara y volviera a ser la zaparrastrosa de siempre, conque se olvidó del zapato y se lanzó de cabeza dentro del carruaje, estacionado en la entrada.

El cochero, apenas la sintió entrar, azotó el lomo de los caballos y con un poderoso "arre, carajo" se alejó a toda prisa.

El príncipe, que se había agarrado un metejón de aquellos con la princesita, sin saber qué pensar sobre la repentina huida de su querida, se puso tristongo y agachó la cabeza, y en eso vio el zapato de cristal en uno de los escalones.

Al otro día, bien temprano, fue hasta la perrera del castillo, escogió el mejor sabueso y le hizo oler el zapato.

El perro enterró el hocico dentro del zapato y luego olisqueó el aire; en seguida se agitó y tironeó de la correa con fuerza, ya había olfateado a la princesita.

Tironeado por el sabueso, el príncipe fue arrastrado por el camino real; chicoteado por las ramas del bosque que atravesaban y casi ahogado, cuando pasaron por un arroyo y se atragantó con una buena cantidad de berro que crecía en él.

Y ya de nuevo en otro camino, la polvareda levantada por las patas del perro se le metió en la nariz, en la boca, en los oídos y en el trasero también; hasta que finalmente alcanzaron una aldea.

En la entrada el sabueso se detuvo, olfateó el aire, que olía a estiércol, a impurezas corporales y a tortas fritas en grasa porcina.

-”No será fácil”, -pensó el sabueso, un tanto desorientado por la mezcla de olores.

Oteó las callejuelas, donde vio gente, carruajes y una perrita que a pesar de sucia estaba muy buena.

-”Creo que mañana me daré una vuelta por acá”, -pensó esta vez.

Luego paró las orejas, oyó los pregones de la feria, los gritos de los chiquillos y la exagerada respiración entrecortada del príncipe.

-”¡Silencio!”, -le ordenó al amo, con un ladrido intimidatorio.

-”¡Ajá!”, gruñó luego; finalmente había descubierto lo que buscaba.

De manera que salió a toda carrera con el príncipe a la rastra, haciéndolo chocar contra una carreta cargada con paja de lino, y contra cinco o seis puestos de feriantes, contra una vieja cargando una bandeja llena de apestosos bagres de río y contra las paredes de piedra de una estrecha callejuela.

Hasta que el sabueso se detuvo y, apuntando con la pata derecha, le señaló a su amo una fábrica de vasos de cristal, bien delante de su hocico.

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  • Mi abuelo el inventor… (Por Gila)

Mi abuelo era un sabio, era inventor, había inventado una taza con el asa al lado izquierdo, para zurdos, decía:

-”Para que no tengan que ir a desayunar al otro lado de la mesa”.

Y también inventó un colador para pobres, sin agujeros, para que no se les fuera el caldo y mojaran pan.

Después quería inventar la radio en colores, ahí ya…

Estuvo en el balcón dos meses, con tres latas de pintura y una brocha, dando brochazos al aire y diciendo:

-”¡El día que le coja la onda...!”

¡Qué va a coger!

¡Una pulmonía!

Pero cómo le querían a mi abuelo en el barrio, la de gente que vino al entierro…

Le tuvimos que enterrar seis veces, la gente:

-”¡Otra, otra!”, y mételo y sácalo, parecía un bizcocho mi abuelo.

Cuando estaba dentro, llegaba una vecina:

-”¡Ay, que yo no lo he visto!”, y otra vez con el abuelo para afuera.

Mi abuelo era mayor que yo, sin embargo yo le daba consejos, y le decía siempre:

-”Abuelo, déjales los inventos a los japoneses…”

Porque es verdad, ¡cómo inventan esos tíos!

Y todo chiquitito, eso es lo que a mí me gusta de los japoneses, la delicadeza que tienen para los inventos.

Televisores del tamaño de una caja de cerillas.

¿Y los relojes?

Han inventado un reloj que tiene brújula, despertador, televisión en colores, alarma antirrobo, frecuencia modulada, calendario perpetuo, horóscopo, termómetro, cortaúñas y detector de mentiras, y aprietas un botón y te dice la hora que es en Bruselas, que parece una tontería, pero quién de nosotros no ha ido algún día por la calle y ha dicho:

-”¿Qué hora será en Bruselas?”

Están en todo.

Y han inventado un ojo de cristal , que ve, funciona con una pilita del tamaño de una lenteja, pero fíjense ustedes la ventaja de tener un ojo de cristal que ve.

En el fútbol, te toca un cabezón delante, haces así, te sacas el ojo, lo levantas y ves el partido mejor que en la tele; o estás en el cine, y a mitad de la película te entran ganas de ir a hacer pipí o lo otro, dejas el ojo en la butaca y cuando vuelves no tienes que andar preguntando:

-”¿Qué ha pasado, oiga?”

Y hace seis meses que están trabajando en una pierna ortopédica programada por computadora, como si mera una agenda; dices:

-”El lunes quiero ir a tal sitio, el martes a una reunión, el miércoles a comer con quien sea...”, -la programas para toda la semana y la pierna te lleva a todos los sitios.

Los japoneses son…

Ahora, parece mentira con lo delicados que son para los inventos, los nombres que se ponen, Kagasaki, Kagamoko…

Siempre el cagas por delante.

Los chinos no tienen problema con los nombres, cuando nace un chino, tiran una lata al aire, Chung Ping Pan, Ching Cung Chang, le ponen al niño el ruido de la lata y para casa.

Los chinos no inventaron nada, bueno, sí, inventaron la pólvora, la tinta y el arroz.

Cómo les gusta el arroz a los chinos, por eso tienen los ojos así, porque como el arroz estriñe mucho.

O sea, que no es de raza, es del esfuerzo.

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