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Viernes 9 de Abril

 

                  Fin de semana: Viernes 9 a Domingo 11 de Abril de 2.021

Holaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre cosas que quizás no sepan de las sonrisas, humor desde las redes sociales, chistes breves, humor sin barbijo, más sutilezas, chistes de vascos y sevillanos y unos textos de humor muy interesantes. Esperamos se diviertan y que tengan una excelente semana.

                                                                 Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

Cuatro cosas que (a lo mejor) no sabías sobre las sonrisas… (Por Elena Sanz)

No todas son iguales.

No respondemos con la misma rapidez a una sonrisa cortés y educada que a una sonrisa sincera, según revelaba un estudio de la Universidad Bangor (Reino Unido) publicado en la revista Psychological Science.

Cuando alguien sonríe con franqueza, de forma espontánea, lo identificamos a mayor velocidad que cuando quien arquea los labios lo hace únicamente por compromiso o cortesía.

Además, sensores eléctricos permitieron detectar que ante una sonrisa sincera reaccionan ciertos músculos de la boca de quienes las observan que permanecen impasibles cuando la sonrisa no es auténtica.

Y los autores lo atribuyen a que supone una recompensa social, que favorece las interacciones, por lo que aprender a anticiparlas cuando aparecen los primeros gestos en el rostro puede resultar una habilidad social positiva y crítica para el ser humano.

Para dejar huella.

Arquear los labios para lucir una sonrisa de oreja a oreja puede ayudar a que nos recuerden.

Es lo que se desprende de un estudio realizado por científicos del Centro de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de Duke (EE UU).

En sus experimentos, pidieron a un grupo de voluntarios que observaran fotografías de personas sonrientes y de personas serias, seguidas de sus nombres de pila.

Las imágenes del cerebro de los sujetos revelaron que la corteza orbitofrontal y el hipocampo –sede de la memoria- mostraban más actividad cuanto aprendían y recordaban los nombres de los sujetos que sonreían.

Nuestras neuronas espejo "desean que recordemos a las personas que han sido amables con nosotros, en caso de que debamos relacionarnos con ellas en el futuro", sugiere Takashi Tsukiura, coautor del trabajo, en la revista Neuropsychologia.

A veces, rejuvenecen.

El profesor Theo Gevers, de la Universidad de Amsterdam, y sus colegas han creado en Internet una extensa "base de datos de sonrisas" que les ha permitido averiguar que cuando sonreímos con franqueza aparentamos una edad diferente.

Concretamente, las personas mayores de cuarenta años parecen más jóvenes cuando sonríen.

Por el contrario, por debajo de los cuarenta una sonrisa puede hacernos aparentar más edad, de tal modo que para parecer jóvenes son preferibles gestos neutros, que no expresen emociones.

Influyen en el estatus social.

Un trabajo realizado por la Universidad de Sevilla y publicado en Journal of Oral Rehabilitation reveló que las sonrisas de las personas más influyentes del mundo, elegidas por la revista Time entre 2006 y 2010, comparten ciertas características, como que la encía superior no queda expuesta más de 1 o 2 milímetros, la exposición de los inferiores debe ser menor que la de los superiores y el labio superior debe ser un poco más prominente que el inferior.

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  • Humor desde las redes sociales...

1.

El café y el mate son puertas de entrada a drogas más duras.

Por ejemplo, las facturas.

Nadie sale de las facturas.

Nadie.

2.

El chocolate no resolverá tus problemas.

¡Pero las manzanas tampoco!

(Gracias Isabel !!!)

3.

Idishe mame:

Una señora, de charla con sus amigas:

-”¡Mi hijo me quiere tanto! Va tres veces por semana al psicólogo y, ¿de quién crees que le habla todo el tiempo? ¡De míii...!”

(Gracias Iche !!!)

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  • Brevedades...

1.

Un hombre entra en un bar, se sienta a la barra y pide un whisky.

Poco después aparece una mujer de avanzada edad, se sienta a su lado, y también pide un whisky.

A los pocos minutos ella, que ya está algo bebida, comienza a darle charla con evidente intención de seducirlo.

El hombre, sin embargo, no se muestra entusiasmado.

-”Señora, ¿qué edad tiene?”, -le pregunta el hombre.

-”Sesenta, querido, pero como podrás ver me conservo muy bien... ¿Vamos a casa?”

El hombre le admite que aún está en buena forma pero declina la invitación con una sonrisa fría, y continúa bebiendo su whisky.

En ese momento la mujer lo sorprende:

-”¿Alguna vez hiciste un trío con una madre y su hija?”

El hombre se sobresalta y tiene un sudor frío.

-”¿Vamos a casa?”, -repite la mujer al cabo de un momento.

Él paga la bebida de ambos y salen en silencio del bar.

Dos cuadras más allá llegan al departamento de la mujer y entran.

El ambiente está oscuro.

Entonces la mujer abre la puerta de un dormitorio y dice:

-”¿Dormís, mamá?”

(Gracias Roberto !!!)

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  • Chistes de vascos y sevillanos...

1.

Se encuentran dos bilbaínos por la calle y uno le dice al otro:

-”¿De dónde vienes?”

-”Pues nada, he ido a comprar 300 vacas, 500 bueyes, 400 ovejas y 30 toneladas de madera.”

Y el otro le dice:

-”¡Sí que montas tú pronto el Belén este año!”

2.

Un guía sevillano les explica a los turistas:

-”Y aquí Carlos V mandó construir un castillo…”

-”Pero si aquí no hay ningún castillo.”

-”Y... lo mandó construir, lo que pasa es que no le hicieron ni caso.”

3.

Dos vascos están recogiendo setas en el campo y de repente grita uno:

-”¡Mira, Iñaki, un Rolex!”

E Iñaki le contesta:

-”Patxi, joder, ¿a qué estamos? ¿a setas o a Rolex?”

4.

Están tres bebes en la maternidad y empiezan a hablar.

El primero dice:

-”Yo debo de ser un niño, tengo los patucos azules.”

El segundo se mira y dice:

-”Pues yo debo ser una niña, tengo los patucos rosas.”

Y dice el tercero:

-”Entonces yo debo ser de Bilbao, porque tengo unos huevos tan grandes que no me veo los patucos.”

5.

Patxi mirando al horizonte.

-”¿Qué haces Patxi?”

-”Arrancando la moto.”

-”Si eso se hace con una patada…”

-”Pues qué te crees que he hecho…”

6.

Dos vascos que se encuentran, y uno le dice a otro:

-”Oye Patxi, me han dicho que tu hija está con gonorrea...”

-”A mi mientras sea vasco me da lo mismo como se llame.”

7.

Un niño de 7 años en la Maestranza de Sevilla, con un gorro de sevillano, y un puro de un metro.

Y le dice otro espectador:

-”¡Oye chaval! ¿No te vas a marear con eso?”

-”¿Yo? El que se debe estar mareando es mi padre que debe estar buscando la entrada, el gorro y el puro.”

8.

Esto son dos andaluces de Jaén hablando:

-”Me he liado con una sevillana y me ha llevado a ese sitio de bailar a zapatazos.”

-”¿Tablao flamenco?”

-”No, no, habla español, raro, pero español.”

9.

Tres borrachos que llegan a la estación.

-”DIN DON DIN. El tren con destino a Sevilla, sale ahora mismo por la vía 4…”

Se ponen a correr pero el Jefe de estación ayuda a uno a subir, ayuda al otro, y cuando llega al tercero, el tren ha cogido ya velocidad, y no puede subirlo.

-”Lo siento, pero ya es tarde.”

-”Pues más lo van a sentir ellos, que habían venido a despedirme.”

(Gracias Alejandro !!!)

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  • Método...

La mujer va al médico con los ojos morados:

-”¿Que le sucedió, señora?”, -preguntó el médico.

-”¡Es que cuando mi esposo llega a casa borracho siempre me pega!”

-”Hay una solución para eso”, -dice el médico, -”cómprese muchos caramelos de leche y cuando su marido entre a la casa borracho, métase 5 caramelos en la boca y comience a masticarlos lenta, pero muy lentamente…”

Un mes después la mujer regresa al consultorio:

-”Doctor, su recomendación resultó muy efectiva, cada vez que mi esposo ha llegado borracho me he comido los caramelos, los he masticado muy lentamente y ¡nunca más me ha vuelto a golpear...!”

-”Que bueno señora, ya vio la importancia de mantener la boca cerrada...”

(Gracias Isabel !!!)

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  • Humor si barbijo…

1.

No se que me da más miedo, si tomarme la temperatura o pesarme…

2.

Con mi mujer en la casa, no es cuarentena, es prisión domiciliaria…

3.

Me siento como en Navidad.

Me baño, me arreglo, me perfumo, para ir a sentarme al comedor.

4.

En Diciembre se espera que nazcan muchos hijos.

Todos legítimos.

5.

Acaban de extender la cuarentena por 4 kilos más…

6.

Con esto del Corona Virus, hay algo que no me cierra…

El pantalón.

(Gracias Iche !!!)

7.

Le preguntaron a Terminator:

-”¿Hasta dónde debe cubrir el tapabocas?”

-”Hasta la vista, Baby…”

(Gracias Isabel !!!)

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  • Vértigo...

Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro:

-”Ayer fui a mi primer clase de salto en paracaídas.”

-”¿Y qué tal?”

-”Bueno, la verdad es que estaba un poco nervioso. Y cuando estaba con mi paracaídas listo para tirarme, me dio muchísimo vertigo y tenía miedo de tirarme. Entonces el profesor, un tipo de 1,90 mts., grande, musculoso, me miró y me dijo: ‘¡O saltas, o te doy por culo!’…”

-”¿Y saltaste?”

Y el otro le contesta:

-”Y, al principio un poquito...”

(Gracias Daniel !!!)

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  • Sutilezas...

1.

Sir Galahad iba a ir a la Cruzada.

Hizo poner a su esposa Guinivére un cinturón de castidad a fin de asegurarse de que ningún hombre tendría acceso a ella durante su ausencia.

Luego llamó al reverendo Stacked, capellán de la aldea y su más cercano amigo.

Le dijo:

-”Pongo en tus manos, piadoso hermano mío, el tesoro de la virtud de mi mujer. Cuídalo de modo que cuando vuelva yo de Antioquía pueda encontrar sin mácula lo que sin mácula dejé.”

Así diciendo le entregó la llave del cinturón de castidad.

Luego montó en su caballo y emprendió la marcha.

Apenas había cabalgado media legua cuando Stacked lo alcanzó a todo correr.

-”¡Galahad!”, -le gritó, -”¡Me diste la llave equivocada!”

2.

Abustina tenía chichis grandes.

Nadie diga que esa palabra, chichi o chiche, es vulgarismo.

Viene del náhuatl, y es apócope de “chichihualli”, la teta o mama de la hembra.

Ya no se usa la palabra, como tampoco se emplea el término “chichigua”, con el cual se nombraba a las nodrizas o amas de cría.

Sobrevive el vocablo sólo en frases también ya poco usadas, como aquélla que dice: “Habrá vacas más chichonas, pero no que den más leche”, aplicada a la mujer de busto breve pero hacendosa y productiva.

Advierto, sin embargo, que me he apartado de un relato que ni siquiera he comenzado aún.

Vuelvo a mi historia.

Abustina tenía chichis grandes.

Cuando los ancianos del Potrero ven una prominencia pectoral así exclaman en tono admirativo: “¡Con ese pecho yo canto hasta el Alabado viejo!”.

Aluden a un antiguo himno religioso difícil de cantar.

Hermoso encanto es el del busto femenino.

Grande o pequeño constituye irresistible imán para el varón, quizá por atávicas reminiscencias maternales, diría Freud.

Pero otra vez me he ido por los cerros de Úbeda.

Empiezo nuevamente.

Abustina tenía chichis grandes.

Eso la mortificaba mucho, pues no podía hacer cosas como, por ejemplo, tocar la guitarra: su profuso tetamen le impedía alcanzar el instrumento.

Por la misma razón tampoco podía escribir en el teclado de su computadora.

En cierta ocasión fue con un cirujano plástico y le pidió que le redujera el busto.

El facultativo, embelesado con aquella espléndida profusión mamaria, le propuso mejor alargarle los brazos.

Los apuros de Abustina eran continuos por causa de su excedencia pectoral.

Cuando iba al cine ocupaba al mismo tiempo dos butacas: la suya y la de adelante.

Su novio no sabía si sentarse a su lado o acomodarse junto a la butaca delantera, bastante más disfrutable.

La mamá de Abustina la consolaba: “Piensa, hija mía, que cuando estés bailando tu pareja nunca podrá pisarte”.

Se casó Abustina, y al regreso de la luna de miel su señora madre le preguntó con ansiedad si venía ya en estado de buena esperanza, o sea embarazada.

-”No, mami”, -respondió ella, -”Mamulito (tal era el nombre de su flamante esposo) apenas va a la mitad de la bubis derecha...”

3.

Pirulina llamó por teléfono a Pitoncio.

-”¿Recuerdas que te dije que no quería verte más? Estaba equivocada: quiero verte…”

Preguntó, ufano, Pitoncio:

-”¿Qué te hizo cambiar de opinión?”

Replicó Pirulina:

-”La prueba de embarazo…”

4.

Cosa muy extraña es el adulterio: si les sucede a los demás es cómico; si te sucede a ti es trágico.

Caso ejemplar es el de don Cornulio.

Cuando su esposa se va a confesar el sacerdote le pregunta:

-”¿Le eres fiel a tu marido?”

Responde ella:

-”Frecuentemente, padre…”

Una mañana el infeliz llegó a su domicilio y sorprendió a doña Daifa, su mujer, en irregular connubio con un desconocido.

Desconocido para don Cornulio, digo, pues ella incitaba a su mancebo con expresiones como ésta:

-”¡Dale más aprisa, negro santo!”

Ese tuteo mostraba claramente que entre los dos había conocimiento previo.

Al ver a su esposa en tan ilícita copulación don Cornulio prorrumpió en enérgicos dicterios contra ella.

Entre otras cosas la llamó vulpeja y zorra, siendo que zorra y vulpeja son el mismo animal (también raposa).

Ella se defendió con dignidad:

-”Ay, Cornulio”, -le recordó, -”¿No dices siempre que en la variedad está el gusto?”

Replicó el señor:

-”Al decir eso me refería a la comida, no a las relaciones amorosas, que deben estar presididas siempre por el respeto mutuo y la fidelidad.”

Al oír ese razonamiento doña Daifa recordó las enseñanzas recibidas de las monjas en el Instituto Reverberación, y se avergonzó bastante.

-”Tienes razón”, -le dijo llena de contrición a su marido, -”Soy una pecadora. Perdóname.”

-”Te perdono”, -concedió, magnánimo, el esposo, -”Yo tampoco estoy libre de culpa: suelo comer galletas en la cama, y la lleno de migajas; dedico mucho tiempo a mi colección de estampillas de correo, y cuando no estás en la casa veo películas de Tinto Brass. Perdóname tú también a mí.”

-”Estás perdonado”, -le dijo doña Daifa con la misma magnanimidad, -”Nadie es perfecto, y tú menos.”

En eso intervino el querindongo de la señora:

-”Muy bien”, -le dijo a ésta, -”Ahora que ya todo está felizmente arreglado ¿podemos continuar?”

5.

El Conde Naddo pertenecía a la nobleza más rancia.

De ahí el olor que despedía.

Era duro de oído (de oído nada más, decía la condesa), y confundía las palabras y sonidos.

Una noche él y su esposa cenaron con el general Store en el Casino Militar.

Sonó de pronto el fuerte cañonazo con que se saludaba a la bandera al ser arriada.

El señor conde se irritó.

Le dijo a Store:

-”General: eso aires no se dejan salir en presencia de una dama, y menos de manera tan ruidosa.”

Cierto día llegó el conde a su casa.

El mayordomo, confiado en la sordera del conde, lo saludó como hacía siempre para divertir a las mucamas:

-”¿Cómo le fue al pendejete e idiota del señor conde?”

Respondió Naddo:

-”Muy bien, cabrón e hijo de la chingada. Me compré un aparato para la sordera y ahora lo oigo todo...”

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  • Romántico… (Por Víctor M. Sant’Anna)

Ay, el amor… observen a una pareja apasionada en la calle…

¡Es tan bonito!

¿No parece que hubieran sufrido alguna lesión en el cerebro?

-”¡Amorcito!”

-”¡Mi cielito!”

Pero… yo no puedo ni hablar: ¡adoro ser apasionado!

¡Escribir poesías, pasear de la mano toda sudada!

¡Yo tengo una gran vocación para ser “retrasado mental”!

Soy un tipo romántico, adoro llevarle el café a la cama a mi amada.

El problema es que me gusta sorprenderla y despertarla bien tempranito, como a las 4 de la mañana...

-”¡Sorpresa! ¡Hice café!”

-”¡Pero yo me quería levantar a las 9!”

¡Ser servicial nunca queda bien!

Además, como a esas horas yo también me estoy muriendo de sueño, el café me queda horrible.

Sin decirles que, a veces, me tropiezo en la oscuridad y se me cae el café encima de mi amada.

Lo malo de las relaciones amorosas son las discusiones por cosas sin importancia.

-”¿Ah, te estás yendo a tu casa sólo porque se me cayó el café en tu cara otra vez? ¡Qué ingrata! ¡Esta vez hasta me acordé de ponerle azúcar!”

Discusión… mi novia me vive haciendo reclamos a causa del dinero, dice que soy muy tacaño.

-”¿Tacaño, yo? ¿¡Y la cadenita de oro!? ¿Esa de 1,99 que te regalé?”

Entonces ella se molesta y se va.

Menos mal que existe el teléfono.

Cuando pasa esto, la llamo y tenemos conversaciones muy largas.

A cobrar, claro…

Lo bueno de la discusión es que cuando hacemos las paces todo vuelve a ser como era antes:

-”¡Amorcito!”

-”¡Mi cielito!”

Pero tengo un problema: mi novia es celosa y exigente.

Lo malo de una mujer así es que ellas no piensan correctamente, discuten con nosotros por cosas sin sentido. Imagínense, ella hizo el mayor escándalo solo porque no le había escrito una poesía…

¡Pero eso no es verdad¡

¡Estamos de novios hace menos de 2 semanas y ya tengo una poesía escrita para ella!

Ya tiene varios años, y siempre es la misma poesía, sólo le cambio el nombre de la novia cada 15 días.

¡Pero la última fue para ella!

Claro, noviazgo reciente, todavía no me sé bien el nombre, tal vez cambié una que otra sílaba…

¡Pero lo que cuenta es la intención!

Yo no tengo nada contra la gente celosa, yo mismo soy celoso.

Estos días llegué a mi casa y sorprendí a mi novia conversando con alguien en mi MySpace.

¡Me dio un patatús!

-”¡Caramba! ¡Ya dije que me dan celos cuando haces eso! ¡¿Cuántas veces te voy a tener que pedir que no uses ‘mi’ computadora?!”

Pero es muy bueno pasar la noche con la persona que uno ama…

¡Es una pena que mi perro tenga una casita tan pequeña!

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