Fin de semana: Viernes 9 a Domingo 11 de Octubre de 2.020
Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un artículo sobre los chistes de tontos, chistes variados, material recibido desde las redes sociales, humor de abogados, nuevas sutilezas y unos textos de humor muy graciosos. Esperamos que los disfruten y que pasen un lindo fin de semana.
Esteban Nicolini
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El humor es algo serio...
Artículos y ensayos sobre el humor.
Los chistes de tontos (Por Pepe Pelayo)
Los tontos en los chistes cambian de nombres, pero en el fondo y en la superficie son los mismos personajes.
¿Sabía usted que los tontos...?
-Para muchos latinoamericanos son los gallegos.
-Para los españoles son los leperos (de Lepe, un Municipio de Andalucía).
-Para los colombianos son los pastusos (de Pasto, un Municipio del Departamento de Nariño).
-Para los costarricenses son los nicaragüenses.
-Para los estadounidenses son los polacos, italianos y portugueses.
-Para los cubanos son los pinareños (de Pinar del Río, la provincia más occidental de Cuba).
-Para los canadienses son los newfies (de la provincia de Terranova).
-Para los mexicanos son los yucatecos (de la Península de Yucatán).
-Para los nigerianos son los hausas (pueblo saheliano del norte de Nigeria y sureste de Níger).
-Para los ingleses son los irlandeses.
-Para los franceses son los suizos.
-Para los galeses son los belgas.
Del listado anterior se desprenden dos cosas tan obvias como interesantes:
1-Que los pueblos que piensan que otros pueblos son tontos, están esparcidos por todo el Planeta, sean sociedades muy pobres o muy ricas; sean de raza azul o verde, tengan educación y cultura o sean ignorantes.
En otras palabras, no es que exista un pueblo tonto en algún sitio, es la necesidad de los seres humanos de tener unos tontos como modelos para sus burlas.
2-Los pueblos tontos, de los cuales se cuentan ese tipo de chistes, siempre viven en el borde geográfico, o en el económico, o en el lingüístico de la sociedad o cultura de los pueblos inteligentes.
Para los inteligentes, los tontos siempre viven en países con algún tipo de relación competitiva, o viven en zonas bien delimitadas y fácilmente distinguibles de ellos, o viven en pequeñas comunidades acotadas, o en áreas rurales, o en la periferia de su nación, o simplemente son inmigrantes.
Es decir, como no hay evidencias de que los tontos sean tontos, los inteligentes inventan o se convencen de que los tontos viven en lugares estúpidos, tienen conductas estúpidas, razonan de manera estúpida, hacen trabajos estúpidos, etcétera, y así los encuentran risibles.
Y ríen con esa risa de alivio, porque no son ellos los tontos, o el mundo no se fija en sus tonterías porque para eso están los tontos aquellos.
O ríen con esa risa de triunfo, porque “ganaron“ esa competencia en la vida.
O ríen con esa risa de superioridad por sentirse muy por encima de “esos seres inferiores”, esos pobres tontos inferiores.
Otro punto curioso: los tontos pueden aprender sobre los inteligentes, pero los inteligentes siguen ignorantes de los tontos discriminados y marginados por ellos.
¿Por qué sucede eso?
Porque a los inteligentes no les interesa realmente quiénes son, cómo viven, cómo actúan y piensan esos pueblos que etiquetaron como tontos.
A los creadores y contadores de ese tipo de chistes sólo ven a esos pueblos tontos como versiones cómicamente estúpidas de ellos mismos.
Claro, me refiero a los que tienen consciencia de lo que hacen, porque la mayoría de los que repiten los chistes de tontos ni se cuestionan lo que dicen, ni el trasfondo conceptual, lamentablemente.
Es de común acuerdo entre los estudiosos del humor de todas las épocas que el humor es social.
Tiene una fortísima connotación social.
Por tal motivo, dependiendo de su contexto, el humor puede ser correctivo (con el objetivo de ridiculizar a uno o unos dentro de un mismo grupo para que aprendan, tomen consciencia, rectifiquen y mejoren).
Pero el humor también puede ser defensivo (destinado a proteger a uno o unos de un mismo grupo, del ridículo que venga “de afuera”).
O puede ser ambos al mismo tiempo.
Cuando un miembro de un mismo grupo cuenta un chiste sobre su misma etnia, nacionalidad, religión, o su misma cultura, abre la puerta a la comunicación dentro del grupo, invitando a los miembros a examinar sus actitudes, sus conductas, su modo de pensar o razonar.
Pero si son afuerinos los que hacen el mismo chiste anterior, el efecto es el opuesto.
Los extraños tienen poco poder para producir un cambio interno, el efecto entonces es estereotipar al grupo.
Por eso los judíos pueden hacer chistes burlones sobre judíos.
Pero si los dice un no judío, puede parecer hasta una ofensa.
O los irlandeses de ellos mismos, o los pastusos de los pastusos, y así con todos.
Y lo peor es cuando discriminamos por tontos a otros seres humanos como nosotros.
Entre otras cosas porque sabemos, repito, que esas afirmaciones no son ciertas y sólo sirven para sentirnos aliviados, triunfalistas y superiores con nuestras risas.
Es decir, aquí cabe perfectamente el refrán: “dime de qué presumes y te diré de lo que careces”.
Entonces, ¿para qué burlarnos de otros por nuestras proyecciones?
¿Por qué calumniarlos, insultarlos por gusto, ya que ni siquiera tenemos pruebas de que son realmente tontos y ni siquiera los conocemos bien?
Es que en cada grupo de seres humanos siempre existen gente muy inteligente, gente “normal” y gente tonta, que nunca se mantienen inteligentes, “normales” o tontos habitualmente a lo largo de la vida.
Porque sólo son así de forma circunstancial.
Todos somos así.
Entonces, ¿por qué reírnos con sarcasmos y escarnios (formas límites del humor) de otras personas que son como uno?
Claro, alguien me puede decir que los chistes de tontos son graciosísimos.
Y le respondo, ¡por supuesto!
¡Sigamos creándolos, contándolos!
Pero entonces es preferible usar pueblos, grupos, o comunidades fantásticas.
Yo propongo los atlantes (recibo propuestas).
En mi juventud se denominaban atlantes a los tontos de los chistes y me hacían reír de la misma manera que los actuales con intenciones discriminatorias.
¿Por qué?
Porque en el fondo, uno se ríe de sus propias estupideces.
Quizás un día nos despertamos y un país, sector o comunidad vecina nos bautizó –sin comerlo ni beberlo-, como tontos también, debido a sus carencias como ya vimos.
Ahí veremos en carne propia lo que ahora le hacemos a otros.
¿Están de acuerdo conmigo?
¿O soy muy tonto al decir todo esto?
-
Humor desde las redes sociales...
1.
La vida es tan gauchita que en esos días en que estás con la “mecha corta” y a punto de explotar, te trae siempre a un pelotudo con fósforos.
(Gracias Esther !!!)
2.
-”Fui a la curandera y me sacó lo que tenía.”
-”Qué tenías?”
-”Ochocientos pesos.”
3.
Cuando una mujer sufre en silencio, es porque no tiene crédito en el celular.
(Gracias Isabel !!!)
4.
Después de mi reciente examen de la próstata, que fue uno de los análisis más completos que he tenido, el doctor se fue y entró la enfermera.
Mientras cerraba la puerta, ella me hizo la pregunta más tétrica que jamás había escuchado.
Ella dijo:
-”¿Quién era ese tipo?”
5.
¿Sabías que si te internan por Covid-19 le entregan tu celular a tu esposa?
¡Cuidate!
¡Usá mascarilla!
6.
-”Papá, estoy pensando seriamente en ingresar al crimen organizado.”
-”¿En cuál área, hijito? ¿Política, religión, prensa o poder judicial?”
(Gracias Iche !!!)
7.
Años en números romanos:
2.018: MMXVIII
2.019: MMXIX
2.020: LPMQTRP
8.
El chino me está dando el vuelto en pesos y se guarda los caramelos...
(Gracias Héctor !!!)
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Variaditos...
1.
El abuelo habla con el nieto:
-”Decime Iosele, esa pastilla… ¿cómo se llama…? ¿Bisagra? No me acuerdo el nombre...”
-”Viagra, zeide.”
-”Eso, viagra, decime ¿es buena?”
-”Zeide yo a los 23 años no la preciso, ¿Por?”
-”¿Sabes cuanto sale?”
-”Ni idea, pienso que unos 300 shekel, quizás más, quizás menos...”
-”Hagamos una cosa iosele, vos comprámelas, llamame por teléfono para decirme cuanto te salió y ponelas en el cajón de tu escritorio. Pasado mañana me entra la jubilación y yo te pongo la plata en el cajón.”
El nieto le compra al abuelo las pastillas y lo llama para informarle que efectivamente salieron 300 shekel.
Dos días después abre el cajón y encuentra 600 shekel.
Inmediatamente llama al abuelo:
-”Zeide, te dije que eran 300 shekel.”
-”Ya lo se Iosele, los otros 300 son regalo de la bobe...”
2.
Un cura, sintiendo cerca su muerte en un hospital, pide al médico que le llame a un diputado y a un senador.
En un unos minutos aparecieron los dos.
El cura les pidió sentarse a cada lado de la cama.
Luego les cogió de las manos y se quedó en silencio.
El diputado y el senador estaban muy conmovidos, pero al mismo tiempo se sentían muy importantes por haber sido llamados por un cura a la hora de su muerte.
De tanta angustia, el senador le pregunta:
-”¿Por qué nos has pedido quedarnos aquí a tu lado?”
El cura hizo un esfuerzo y les dijo:
-”Jesús murió en medio de dos ladrones. Me gustaría morir igual...”
(Gracias Iche !!!)
-
Sutilezas...
1.
Don Gerontino, señor de 80 años, casó con Cosho Totas, cuarentona en su jugo y dueña de poderosos atributos que entretener podrían a todo un regimiento.
Los hijos del provecto desposado se preocuparon mucho por aquellas desiguales bodas.
Temieron que su anciano genitor dejara los alientos de la vida en el tálamo del himeneo.
Así, cuando los esposos regresaron del viaje nupcial los muchachos se reunieron con su padre y le preguntaron cómo le había ido.
-”No muy bien”, -respondió don Gerontino con tristeza, -”He perdido facultades, y tuve problemas para hacer el amor con mi mujer.”
-”Eso es muy explicable, padre”, -trató de consolarlo uno de los hijos, -”A tu edad la potencia sexual ya no existe, o ha disminuido hasta casi desaparecer.”
-”Con la potencia sexual no tuve ningún problema”, -precisó don Gerontino, -”Hacíamos el sexo maravillosamente bien. Pero después de cada acto de amor yo batallaba mucho para recordar el nombre de la muchacha y preguntarle si quería que se lo hiciera por segunda vez.”
2.
Pese a mis advertencias leyó esta narración doña Tebaida Tridua, presidenta ad vitam interina de la Pía Sociedad de Sociedades Pías, y sufrió un repentino ataque de pénfigo que la retiró del trato humano durante dos semanas.
Las personas con escrúpulos de moralina, o que profesen las doctrinas feministas, deben abstenerse de leer ese vitando cuento, que atenta no sólo contra la moral, sino también contra las buenas costumbres, cada día más escasas en nuestra sociedad.
Viene ahora el cuento que arriba se anunció…
Don Leovigildo iba a cumplir años.
Su esposa Burcelaga quiso hacerle un obsequio original.
Una corbata, por ejemplo.
Pensó, sin embargo, que ya le había regalado muchas, las más de ellas de color morado con rayas verdes y circulitos rojos y amarillos.
¿Un suéter, quizá?
No: con eso del calentamiento global la temperatura del planeta está subiendo un grado cada siglo, y al rato ya no se lo podría poner.
Una cartera nueva.
Tampoco: tenía en tan alta estima la que usaba –regalo de su madrecita santa- que de seguro cualquiera otra la arrojaría en un cajón y se olvidaría de ella.
Se le ocurrió entonces una idea: le compraría a su esposo un animalito.
Eso le recordaría sus días infantiles y lo ayudaría a olvidar las tensiones del trabajo y las angustias –aún más grandes- del hogar.
Fue pues doña Burcelaga a una tienda de mascotas y le pidió al dueño que le mostrara alguna para obsequiarla a su marido.
Dijo el hombre:
-”Tengo algo que de seguro le gustará a su esposo.”
Lo que le presentó dejó en suspenso a la señora: era una rana de tamaño grande.
Preguntó, confusa:
-”¿Cree usted que a mi marido le gustará una rana?”
-”No sólo le gustará”, -aseguró el sujeto, -”lo volverá loco. La rana se llama Mónica Lewinsky.”
Nada le dijo ese nombre a doña Burcelaga, pues no estaba versada en historia de los Estados Unidos, siglo XX, de modo que aceptó la argumentación del vendedor y le compró la rana.
El regalo, en efecto, pareció gustarle mucho a su marido, tanto que se encerraba en su cuarto horas enteras con el animalito.
Cierto día, en horas de la madrugada, doña Burcelaga oyó ruidos extraños que parecían provenir de la cocina.
Fue ahí, y lo que vio la dejó estupefacta: la rana estaba sobre la estufa meneando una olla, y don Leovigildo sostenía frente a ella un recetario de cocina.
Antes de que doña Burcelaga pudiera articular palabra le dijo don Leovigildo:
-”Estoy enseñando a la rana a cocinar. Si aprende, ve preparando tus maletas.”
3.
-”¿Te gustaría tener sexo perfecto?”
Esa atrevida pregunta le hizo Inepcio a Dulciflor.
Estaban en El Ensalivadero, solitario lugar al que acudían las parejas a hacer lo que los americanos llaman necking, palabra que, al decir de Groucho Marx, quien la inventó no tenía ningún conocimiento sobre anatomía.
Cuando Inepcio le preguntó si quería tener sexo perfecto Dulciflor respondió tajantemente:
-”No.”
Él se alegró.
Le dijo a la muchacha:
-”Entonces estás con el hombre adecuado...”
4.
Lord Highrump les narraba a los socios del Gentlemen’s Club sus aventuras cinegéticas en África:
-”Mi instinto de cazador, queridos compañeros, me hizo presentir que el león estaba cerca. Aparté cuidadosamente los arbustos con el cañón de mi rifle Magnum y, en efecto, vi a la fiera. Se hallaba a menos de 30 centímetros de mi cara. Ya se imaginarán ustedes lo que sentí cuando el león me hizo: ‘¡¡¡Prrr!!!’...”
Intervino uno de los oyentes:
-”Los leones no hacen ‘Prrr’. Hacen ‘Grrr’...”
Aclaró lord Highrump:
-”Éste se hallaba de espaldas.”
5.
Picio era el hombre más feo de la comarca, y el más pobre.
Por causa de su extrema fealdad, y sobre todo de su condición de impecune, no había encontrado a su media naranja.
Fue a una agencia matrimonial y le pidió a la encargada:
-”Quiero una esposa rica, virtuosa, bella, simpática, hacendosa y sexy.”
Comentó la representante:
-”Una mujer con todas esas cualidades tendría que ser idiota para casarse con alguien como usted.”
Replicó Picio:
-”El cociente de inteligencia no me importa...”
-
De abogados…
1.
En una convención de científicos, un investigador señala a otro:
-”¿Sabías que hemos cambiado a las ratas por abogados?”
-”No, no lo sabía. ¿Y eso por qué?”
-”Por tres razones: Porque descubrimos que los abogados son mucho más abundantes. Porque nuestros asistentes no se encariñan tanto con ellos, y tercero porque los abogados hacen cosas que una rata no hará nunca.”
2.
El juez al acusado:
-”Entonces, ¿insiste en que no quiere a un abogado?”
-”No, pienso decir la verdad.”
3.
Eran dos ladrones que estaban charlando acerca de la faena:
-”¿Sacaste algo en tu último robo?”
-”No, el tipo que vivía en la casa era un abogado.”
-”Vaya suerte amigo, ¿perdiste algo?”
4.
-”¿Cuándo un abogado dice mentiras?”
-”Cuando abre los labios.”
-
Entierro a la cubana...
Una vieja pareja en Cuba se sorpredió cuando les llegó de Miami un féretro con el cadáver de un familiar.
El cadáver estaba deslizado dentro del ataúd tan ajustadamente que su cara estaba casi pegaba con la tapa de cristal de forma que la nariz parecía la de un boxeador.
Cuando abrieron el ataúd hallaron una carta prendida de la ropa con un alfiler.
La carta decia asi:
“Queridos Papi y Mami:
Aqui les envío los restos de la tía Juana para que le hagan su entierro en el Cementerio de la Habana como eran sus deseos.
Disculpen que no haya podido acompañarla pero tuve muchos gastos en estos días (como van a darse cuenta en unos momentos) y se me hizo imposible.
Van a encontrar dentro del féretro y abajo del cadáver de la tía lo siguiente:
12 latas de atún Bumblee Bee, 12 frascos de shampoo Paul Mitchell, 12 frascos de vaselina Intensive Care, 12 pastas de dientes Colgate y 12 latas de Spam.
Repártanse todo eso con la familia.
En los pies de la tía va un par de Reeboks nuevos (talla 8) para Joseito y por debajo de su cabeza hay otros 4 pares nuevos para los
hijos de Antonio.
Tía lleva puestas 6 franelas Ralph Lauren, la talla M estampada es para Robertico y el resto para sus hijos.
Tía también lleva puestos una docena de ajustadores Wonder Bra para que los repartan entre las mujeres de la familia que puedan usar talla M aproximada.
Las dos docenas de bloomers "Victoria's Secret que lleva puestas deben repartirlar entre mis sobrinas y primas.
La bikini color negro con cierre delantero son para Conchita que me las mandó a pedir con Cuco el balsero.
Entre las piernas le metí 4 paquetes gigantes de toallas sanitarias "Caresse" super de Luxe para las gemelas.
Dentro de los paquetes metí algunos chocolates surtidos (estos son para Uds, no los repartan que son riquísimos).
Tía también lleva puestos 8 pantalones Dockers de color Kaki.
Papi quedate con el de color Verde Olivo, el resto repártelo entre los muchachos.
El reloj Suizo que me pediste esta en la muñeca izquierda.
También lleva puestos lo que me pediste para Mami (zarcillos, anillos y un collar de perlas cultivadas.)
Saquen todo rápido antes de que esos come mierdas comunistas vayan a ver el cadáver y se lo cojan todo.
Los quiere mucho su hija Carmensita.
PD: Por favor consíganle a tía un vestido para el entierro.
Papi, Atanasio el barbero que era vecino nuestro se murió anteayer y también lo están preparando para mandarlo a Cuba.
Está pendiente cuando llegue el cadáver para ver si te puedo mandar el pavo y el jamón que me pediste.
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