Fin
de semana: Viernes 03
a Domingo 05 de Abril de 2.020
Holaaa
samigooosss !!!
Esta
semana retornamos obligados de nuestras frustradas vacaciones, pero
tratando de levantar el ánimo de todos. Para ello tenemos un
artículo sobre el vino y el humor, chistes breves, ocurrencias
divertidas sobre la pandemia, cosas recibidas desde las redes
sociales, más sutilezas y unos textos de humor muy interesantes.
Esperamos que, a todos los que están pasando este momento especial,
les podamos alegrar un poco el encierro. Que pasen todos una buena
semana.
Esteban
Nicolini
-
El humor es algo serio...
Artículos
y ensayos sobre el humor.
El
vino y el buen humor
El
vino tinto mejora la memoria y el humor como estado de ánimo en la
segunda madurez y en la tercera edad, afirma un nuevo estudio de
científicos de varias instituciones estadounidenses y publicado en
la revista 'Nature'.
El
trabajo revela que la razón de esa propiedad estriba en un
componente presente en la piel de las uvas rojas, el resveratrol.
Se
trata de una fitoalexina o compuesto antimicrobiano natural que tiene
propiedades antiinflamatorias y angiogénicas, es decir, que ayudan a
formar los vasos sanguíneos.
El
estudio realizado en ratones en edad avanzada muestra que el
tratamiento con resveratrol mejoró las funciones de aprendizaje,
memoria y el buen humor.
Además,
los ratones presentaron mayor desarrollo neurogenético y
microvascular.
El
resveratrol puede modular la plasticidad del hipocampo y suprimir la
inflamación crónica de bajo nivel en el mismo, que son las causas
principales de las alteraciones perjudiciales de dichas funciones.
-
Humor desde las redes sociales...
1.
Decía un amigo que a la vida hay que ponerle
azúcar, pimienta y sal...
Ahora tiene diabetes, hemorroides y presión
alta...
2.
Leí
por ahí que en unos 20 años ya no existirá el dinero físico.
En
mi casa, como siempre, adelantándonos al futuro...
3.
Fui a donar sangre y me preguntaron cúantas
relaciones sexuales he tenido en el último año.
Uno va a donar con buena onda y lo humillan...
(Gracias
Iche !!!)
-
Humor sin barbijos...
1.
Ante
las reiteradas consultas que viene recibiendo este Ministerio de
Salud de la Nación, se advierte a la población que:
-
solamente se ha dispuesto que puedan reprogramarse los casamientos.
-
no hay ninguna resolución que lleve alivio ante la cuarentena a los
casados, quienes continuan con su condena habitual.
-
el truco de la cuarentona ya fue ampliamente desmentido.
2.
Aseguran
que en la Argentina, pasada esta epidemia del Covid-19, se viene
otra: la del Débola.
Débola
luz, débola cuenta del gas, débola cuenta del agua, débola
municipalidad...
3.
Llamada
telefónica:
-”Estamos
haciendo una encuesta muy sencilla. Para la cuarentena obligatoria
existen 2 opciones: a) Quedarse en casa con su esposa y b)...”
-”¡b,
b, b!”
(Gracias
Horacio !!!)
4.
Tenemos que tomarnos la cuarentena con calma, hay
gente que se está volviendo realmente loca al estar encerrada.
Justo se lo estaba comentando hace un rato
al microondas y a la tostadora mientras me tomaba el café, y
los tres estábamos de acuerdo.
Al lava-ropas ya no le cuento nada porque a todo
le da vueltas.
Y la heladera la noto distante y fría.
Y el inodoro se toma todo para la mierda.
(Gracias
Marcelo !!!)
5.
La Asociación Psiquiátrica Mundial (WPA por sus
siglas en inglés) comunica lo siguiente:
Durante el riempo de cuarentena está considerado
dentro de lo normal, hablar con las paredes, ventanas, puertas,
plantas, ollas y electrodomésticos en general.
Solicitamos gentilmente comunicarse con nosotros
única y exclusivamente si los objetos le responden.
(Gracias
Mónica !!!)
6.
La mitad de la población de Buenos Aires está
con Virus...
Un tercio con Soda Stereo y los restantes con Los
Fabulosos Cadillacs.
Esto no se cura con Jarabe de Palo, ni con Las
Pastillas del Abuelo.
Si seguimos todos Divididos, por culpa de los
Callejeros, y haciéndonos los Kapanga, no se salva ni la Renga, esto
va ser una Massacre, y vamos a ver a Todos tus Muertos a una
velocidad Tan Biónica, que seguro No Te va Gustar.
Están haciendo pruebas con Los Ratones
Paranoicos.
Que se apuren que vamos a terminar todos
Intoxicados.
Y que no se te escape una Flema que estamos todos
hasta Las Pelotas.
Fuera de joda, hay que cuidar a Los Abuelos de la
Nada.
#Yomequedoencasa haciendo la cuarentena pero ojo
Los Piojos, ¡no coman mucho que quedamos todos Redonditos!
(Gracias
Mirta !!!)
7.
Acaba
de llamar la señora que hace limpieza en mi hogar.
Me
avisa que trabajará desde su casa, y que en un rato me enviará las
instrucciones de lo que debo hacer...
(Gracias
Ricardo !!!)
-
Variaditos...
1.
Entra un negrito a estudiar derecho y le
preguntan:
-”Señor, ¿qué rama va a escoger?”
Y el negro responde:
-”¡Ninguna rama pelotudo, a mi me dan pupitre
como a todos los demás!”
2.
Una pareja hace el amor.
Suena el teléfono, ella contesta y al colgar se
ríe.
El pregunta:
-”¿Por qué te ríes?”
-”¡Es mi marido, dice que está tomando una
copa contigo!”
3.
Eva sube al cielo y San Pedro le pregunta:
-”Eva ¿por qué te comiste la manzana?”
Eva responde:
-”¡Por boluda!¡No sabia que Adán tenia
semejante banana!”
4.
-”Doctor, no puedo controlar el deseo de hacer
el amor.”
-”Es que usted es ninfómana.”
-”Doctor, anótemelo en un papelito, ¡porque en
el barrio me dicen puta!”
5.
Cabina de Primera Clase de un Boeing 777, una
bellísima azafata le ofrece aun pasajero una copa de champagne:
-”¿Cuál es su nombre señorita, si no es
indiscreción?”
-”Mercedes, señor”, -responde ella.
-”Humm, que lindo nombre. ¿Alguna relación con
Mercedes Benz?”, -pregunta él coquetamente.
-”Sí señor... El mismo precio.”
6.
En un teatro, un hombre se encuentra acostado,
ocupando varias butacas con sus piernas y brazos.
Al observar, su actitud, el acomodador le pregunta
con gran ironía:
-”¿Está cómodo? ¿No quiere que le traiga un
sandwichito, un café, una soda?”
-”¡No, pelotudo, llamá a una ambulancia que me
caí del palco!”
7.
-”¿Hola, habla Dora?”
-”¡Habladora, tu madre!”
(Gracias
Iche
!!!)
-
Inexpertos...
Un
hombre va volando sobre Galicia y ante una emergencia aeronáutica
decide tirarse en paracaídas.
Mientras
cae a velocidad intenta abrir el paracaídas que se traba en la
salida y queda trabado.
Intenta
enseguida con el de emergencia y se le rompe la cuerda de apertura.
Ya
desesperado ve a lo lejos a un gallego subiendo a velocidad.
Cuando
lo ve cerca le grita:
-”¡Hey!,
¿sabe algo de paracaídas?”
Y
el gallego subiendo rápidamente le contesta:
-”¡Ni
de paracaídas, ni de calderas!”
-
Similitudes...
En
Kuala Lampur, Malasia, un hombre cruza haciendo equilibrio las Torres
Petronas con un cable de acero.
Del
otro lado del mundo, en Nueva York, hay un joven sentado en un
sillónal que le está practicando una felatio una vieja de 85 años,
desdentada.
Ambos
hombres en el mismo momento piensan lo mismo:
-”¡No
tengo que mirar para abajo... No tengo que mirar para abajo...!”
-
Elemental...
Sherlock
Homes y el Dr. Watson se fueron a pasar unos días de campamento a un
camping.
Tras
una buena cena y una botella de vino se desearon buenas noches y se
acostaron en sus respectivas bolsas de dormir.
Horas
más tarde Holmes se despertó y llamó con el codo a su fiel amigo:
-”Watson,
mira al cielo y dime qué ves.”
-”Veo
millones de estrellas…”
-”Y
eso, ¿qué te indica?”, -volvió a preguntar Holmes.
Watson
pensó por un minuto y plenamente decidido a impresionar a su amigo
con sus dotes deductivas contestó:
-”Desde
un punto de vista astronómico me indica que existen millones de
galaxias y potencialmente, por lo tanto, billones de planetas.
Astrológicamente hablando, me indica que Saturno está en conjunción
con Leo. Cronológicamente, deduzco que son aproximadamente las 3:15
de la madrugada. Teológicamente puedo ver que Dios es Todopoderoso y
que nosotros somos pequeños e insignificantes. Meteorológicamente,
intuyo que mañana tendremos un hermoso y soleado día. Y a usted,
¿qué le indica, mi querido Sherlock?”
Tras
un corto silencio Holmes habló:
-”Watson,
estás cada día más pelotudo. ¡Nos robaron la carpa!”
(Gracias
Daniel !!!)
-
Tabla de clasificación de pelotudos...
Últimamente hay varios dando vueltas, por eso
mando esta tabla de clasificación:
-Pelotudo fraccionado: es un pedazo de pelotudo.
-Pelotudo escatológico: es un pelotudo de mierda.
-Pelotudo telescópico: de lejos se nota que es un
pelotudo.
-Pelotudo sangre azul: es hijo y nieto de
pelotudos.
-Pelotudo primaveral: es un flor de pelotudo.
-Pelotudo campana: es tan tan tan pelotudo.
-Pelotudo tartamudo: es re re re pelotudo.
-Pelotudo supremo: es el más pelotudo que existe.
-Pelotudo disimulado: es más pelotudo de lo que
parece.
-Pelotudo diabólico: es un pelotudo infernal.
-Pelotudo optimista: el cree que no es pelotudo.
-Pelotudo full time: no es más pelotudo porque no
tiene tiempo.
-Pelotudo tradicional: es pelotudo por costumbre.
-Pelotudo conocido: es el mismo pelotudo de
siempre.
-Pelotudo líquido: lo toman por pelotudo.
-Pelotudo ausente: el pelotudo que faltaba.
-Pelotudo dulce: además de pelotudo, pegajoso.
-Pelotudo obelisco: es el monumento al pelotudo.
-Pelotudo látex: es pelotudo y forro.
-Pelotudo consecutivo: hace una pelotudez atrás
de otra.
-Pelotudo Hulk: es increíble lo pelotudo que es.
-Pelotudo impotente: no es más pelotudo porque no
puede.
-Pelotudo eclesiástico: es un reverendo pelotudo.
-
Brevísimos...
1.
He leído tu horóscopo del 2020:
Salud: los astros te sonríen.
Dinero: los astros te sonríen.
Sexo: los astros se te cagan de risa.
2.
Un día leí que fumar era malo, y deje de fumar.
Un día leí que beber era malo y deje de beber.
Un día leí que coger era malo y deje de leer.
(Gracias
Horacio F. !!!)
-
Sutilezas...
1.
Pepito llegó de la escuela.
Su papá le preguntó:
-”¿Qué te enseñó hoy la maestra?”
-”Nada”, -respondió el chiquillo, -”Traía
pantalón...”
2.
Avaricio Cenaoscuras, hombre ruin y cicatero, se
vio obligado a oír la queja de su esposa.
Le dijo la señora:
-”Estoy muy cansada. Hace mucho me prometiste
que me llevarías a cenar, y no lo has hecho. Creo que ésta es una
buena ocasión para que cumplas tu promesa-”
-”Está bien”, -se resignó el cutre, -”Te
llevaré al Colón.”
La señora se alegró:
-”¿A ese lujoso restaurante que se acaba de
abrir?”
-”No”, -aclaró el avaro, -”Al colón que se
hace en la panchería de la esquina.”
3.
Chicholina tenía el busto muy beneficiado.
Su problema era que anhelaba cantar acompañándose
ella misma con la guitarra, y no podía hacerlo porque la medida de
su busto le alejaba el instrumento de tal modo que no lo alcanzaba.
Así pues fue con una cirujana plástica y le
pidió que le redujera el busto.
El día de la intervención, estando ya la chica
bajo los efectos de la anestesia, dijo la doctora:
-”Olvidé preguntarle a Chicholina de qué
tamaño quería que le dejara el busto. Nadie mejor que el residente
para opinar sobre esto: él sabrá qué tamaño de busto prefieren
los hombres en las mujeres.”
Hizo venir al joven practicante y le explicó el
problema:
-”Esta paciente no puede tocar la guitarra por
lo grande de su busto, y me pidió que se lo redujera. ¿De qué
tamaño crees que se lo debo dejar de modo que les guste a los
varones que la van a oír?”
El muchacho echó una mirada al problema -a los
dos problemas- y luego expresó su opinión:
-”Doctora: sería una pena echar a perder esto.
¿Por qué no le sugiere que mejor toque el violín?”
4.
Simpliciano, joven adinerado pero ingenuo, se iba
a casar con Pirulina.
Unas semanas antes de la boda alguien le informó
que su novia había corrido ya algo de mundo.
-”Ahora no sé si casarme”, -decía muy
afligido, -”pero a pesar de todo sigo queriendo a Pirulina.”
-”Cásate con ella”, -le aconsejó un amigo,
-”y mira tu matrimonio como una sociedad industrial: tú pones el
capital y ella la experiencia.”
Un año después del matrimonio Simpliciano tenía
la experiencia y Pirulina el capital.
5.
El elegante lord inglés leía en su casa el Times
de Londres fumando su pipa y apurando a pequeños sorbos una copa de
oporto.
James, su flemático mayordomo, se llegó a él y
le dijo inexpresivo:
-”Creo mi obligación, mi lord, comunicar a su
excelencia que su esposa se encuentra en la alcoba acompañada en su
lecho por un individuo a quien nunca he visto aquí.”
Lord Bighorn dobló parsimoniosamente su
periódico; apagó su pipa; dejó la copa a un lado y luego le pidió
a su mayordomo:
-”Ve a la sala de armas y tráeme mi rifle
Magnum, el que uso para la caza mayor.”
James salió y regresó poco después con el
rifle.
Lord Bighorn le puso una bala en la recámara y
junto con James se dirigió a la de su mujer.
Abrió la puerta; observó brevemente la escena;
levantó el rifle y ¡bang!, con un solo disparo dejó frío al
acompañante de su esposa.
El mayordomo exclamó lleno de admiración:
-”¡Qué tiro, milord! ¡Y eso que se estaba
moviendo!”
-
Heliogábalo... (Por Leo Maslíah)
Es una gran ventaja tener una amante que se llame
igual que la mujer de uno, porque así, si uno la nombra dormido, su
mujer no sospechará nada, y hasta se dará por aludida, estrechando
al esposo entre sus brazos bajo las cálidas sábanas conyugales y
dirá “qué, mi amor, qué”.
El problema es que mi esposa se llama Hermelinda,
y ni entre las pocas mujeres que además de ella alguna vez me dieron
bola, ni entre las muchas que no, hubo nunca ninguna que portara ése
como nombre, ni como segundo nombre, y menos como apodo, y por
supuesto tampoco como apellido.
Pero al promediar la crisis de los treinta años,
en uno de esos días en que la compulsión a probar nuevas carnes me
parecía cuestión de vida o muerte, cacé la guía telefónica y no
paré de leerla hasta encontrar una abonada con el nombre de mi
esposa.
Empecé a discar su número y estaba dispuesto a
sorprenderla con una declaración de amor cuando mi visión
periférica detectó, al costado de las cifras sobre las que yo
fijaba mi atención, una pequeña anormalidad.
Corriendo un poco la mirada observé que, en mi
entusiasmo, había leído mal: la abonada no se llamaba Hermelinda,
sino Hermenegilda.
Mi primera reacción fue colgar el tubo, pero
enseguida recapacité, considerando que si yo mientras dormía
pronunciaba el nombre “Hermenegilda”, mi mujer no podría
sospechar nada, y atribuiría la variación en el nombre a los tan
comunes procesos de elaboración onírica que uno puede rastrear
hasta en los sueños de las mejores familias.
Así pues, llamé a esa tal Hermenegilda y tuve la
suerte de encontrarla.
Inventé una historia acerca de que yo era su
admirador secreto, que la había visto muchas veces por su barrio (en
la guía telefónica, por supuesto, estaba su dirección) pero que
nunca me había animado a hablarle, etcétera.
Ella me creyó.
Con cierta reticencia de su parte al principio,
logré que concertáramos una cita.
Nos encontramos al día siguiente en un bar, que
quedaba lejos tanto de su casa como de la mía.
Por supuesto, yo no tenía -antes de verla- la más
remota idea de su apariencia física, pero lo que hice fue llegar
temprano al bar, sentarme cerca de la puerta y decir “Hermenegilda”
a toda mujer que viera entrar sola.
En dos o tres casos lamenté que no se llamaran
así, pero también me salvé de unas cuantas.
Hubo una cuyo aspecto era tan asqueante que casi
me inhibió de pronunciar el nombre, pero tuve que hacerlo porque si
ésa llegaba a ser Hermenegilda y yo seguía llamando así a otras
que fueran llegando después, se me armaba la gorda.
Bastante gordita resultó ser la verdadera
Hermenegilda, pero la amplitud de sus caderas y su número de corpiño
la hacían todavía deseable pese a estar al borde de la tercera
edad.
Modestia aparte, tengo que decir que yo le gusté.
Nos fuimos pronto del bar y ese día se inició un
caluroso romance.
Pero al despedirnos ella me informó de cierta
circunstancia que dificultaría el vernos con demasiada frecuencia:
era casada.
Yo le confesé que eso me tomaba por sorpresa, ya
que al ver el número del teléfono a su nombre la había dado por
soltera, viuda o divorciada.
-”Es que la casa es mía. Yo siempre viví ahí”,
-dijo ella, -”José, mi marido, es un tipo que nunca tuvo donde
caerse muerto.”
A través de nuestros sucesivos encuentros me fui
enterando de que el marido de Hermenegilda, según ella, sólo la
quería por su dinero.
La vida sexual de la pareja había durado menos
que su luna de miel.
Y conmigo ella se desquitaba de lo lindo.
Hasta que una vez se abrió la puerta de nuestro
cuarto de hotel, y entró José con un equipo de fotógrafos y
técnicos en grabaciones de video.
-”Te pesqué, ramera”, -dijo, -”Ahora tengo
las pruebas que necesito para pedir el divorcio y quedarme con la
mitad de tus bienes.”
-”Pero...”, -balbuceó Hermenegilda, -”¿Cómo
supiste de... nosotros?”
-”Entré en sospechas y decidí seguirte
querida”, -contestó José, -”Hace varias noches que cuando
duermes pronuncias un nombre que no es el mío.”
Efectivamente, yo no me llamo José, como él.
Mi nombre es Heliogábalo.
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