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Viernes 24 de Enero


                  Fin de semana: Viernes 24 a Domingo 26 de Enero de 2.020
Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un artículo sobre los motivos de la risa, humor desde las redes sociales, chistes breves y variados , más sutilezas, un nuevo color del caleidoscopio y unos textos humorísticos muy divertidos. Esperamos que sean del agrado de todos y les deseamos que tengan un muy buen fin de semana.
                                                                 Esteban Nicolini

  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.
Las mayor cantidad de risa no es por humor
La neurocientífica Sophie Scott, del University College de Londres, ha pasado los últimos años investigando por qué la risa es tan importante y, a la vez, un comportamiento muchas veces mal interpretado.
Un estudio realizado por Scott en Namibia le hizo darse cuenta de que la risa es uno de los "tics" vocales más valiosos.
Investigaciones previas mostraron que todos podemos reconocer seis emociones universales, sin importar la cultura -miedo, ira, sorpresa, disgusto, pena y felicidad- basándonos en las expresiones faciales.
Scott se propuso averiguar si codificamos más información en nuestra voz que en nuestras expresiones.
Así que le pidió a indígenas de Namibia y a ingleses que escuchasen grabaciones de distintas voces y que describiesen las emociones que reconocían, incluyendo las seis universales más alivio, triunfo y alegría.
La risa era la emoción más fácilmente reconocida en ambos grupos.
"Inmediatamente se diferenciaba de las otras emociones", aseguró Scott. Y cuanto más investigaba, más se fascinaba por las complejidades de este comportamiento.
Por ejemplo, se dio cuenta de que la mayoría de las risas no tenían nada que ver con el humor.
"La gente piensa que se está riendo de las bromas de los demás, pero en una conversación la persona que se ríe más es la que está hablando", dice Scott.
La investigadora ve la risa como una "emoción social", algo que nos une y ayuda a que formemos lazos, independientemente de si algo es gracioso o no.
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  • Humor desde las redes sociales...

1.
-”¡El que inventó la sábana con elástico, que venga y que la doble él...!”
-”¡Roberto, esa es mi bombacha, no seas pelotudo!”
2.
-”Soy una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre, y no puedo salir porque me quedó el picaporte del lado de afuera...” Flor de la V.
(Gracias Ricardo !!!)
3.
Un muchacho le pregunta a su novio:
-”¿Vamos a hacer el amor?”
El otro le contesta:
-”Hoy no. Estoy en esos días...”
-”Odio cuando estás con diarrea...”
(Gracias Marcelo !!!)
4.
-”¡Socorro, me ha picado una víbora!”
-”¿Cobra?”
-”¡No, gratis!”
5.
El tipo le dice a la mina:
-”¡Que lindos ojos tenes!”
La mina contesta:
-”Son operados.”
-”Que linda boca.”
-”Es operada.”
-”¡Que lindas tetas!”
-”Son operadas.”
-”¿Hay algo que no tengas operado?”
-”Si, la poronga...”
(Gracias Daniel !!!)
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  • Brevedades...

1.
-”¿Vos qué opinás, me maquillé mucho?”
.”Si es un tributo a Kiss, está bien.”
2.
-”Mamá, mamá, en la escuela me dicen sopla culos.”
-”No les hagas caso, Silvano.”
3.
-”¿Vos sos de Acuario no?”
-”¡Ay, sí! ¿Cómo sabías?”
-”Porque sos igual a una foca que vi en mundo marino, gorda del orto...”
4.
-”¡Tenés la frente llena de sangre! ¿Qué te pasó?”
-”El DT me dijo: ‘Vos andá y cabeceá al segundo palo.’...”
5.
-”¿Cuál es su mayor defecto?”
-”Me meto en conversaciones ajenas.”
-”¡Le estoy preguntando a él!”
6.
-”¿Es grave, doctor?”
-”Vamos a tener que hacer una placa.”
-”¿De tórax?”
-”No, de mármol.”
7.
-”Hola... me vengo a inscribir. Quiero ser árbitro.”
-”Juan, vení a tomarle los datos a este hijo de puta.”
-”¡Eh, yo no soy ningún hijo de puta!”
-”Juan, no vengas que no sirve.”
(Gracias Rodolfo !!!)
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  • Tonterías varias...

1.
-”Hola, cielo, ¿cómo estás?”
-”Parcialmente nublado, con probabilidades de lluvia.”
2.
-”El mes pasado contraí matrimonio.”
-”¡Contraje!”
-”Claro, tenía que ser formal.”
3.
-”¿Porqué vas tan elegante para la universidad?”
-”Porque tengo clase.”
4.
.”Me siento solo.”
-”Yo también, sentarse es fácil...”
5.
-”Perdón, ¿Usted es Clara?”
-”Claro.”
-”Disculpe, señor.”
6.
-”Mi hijo está practicando natación.”
-”¿Y qué tal le va?”
-”Nada mal.”
7.
-”Quisiera comprar el libro sobre el cansancio y la fatiga.”
-”Lo siento, están agotados.”
(Gracias Gonzalo !!!)
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  • Sutilezas...

1.
Babalucas se prendó de la bella meserita del café.
Era tímido, pero venció su timidez y una mañana le habló con temblorosa voz:
-”Señorita: quiero decirle algo.”
Respondió la muchacha:
-”Usted me dirá.”
Respondió Babalucas:
-”1.75.”
2.
Don Astasio regresó a su casa después de su jornada de trabajo.
Colgó en la percha su saco, su sombrero y la bufanda que usaba aun en días de calor canicular, y en seguida encaminó sus pasos a la alcoba a fin de reposar un punto su fatiga.
Lo que ahí vio lo llenó de azoro y confusión.
He aquí que su esposa Facilisa se hallaba en trance de fornicio con un mancebo en quien el lacerado esposo reconoció al repartidor de pizza.
Fue don Astasio al chifonier donde guardaba una libreta en la cual anotaba adjetivos denostosos para enrostrar a su mujer en tales ocasiones.
Volvió y le dijo:
-”¡Chafarota!”
Luego le preguntó, furioso:
-”¿Qué significa esto?”
-”No sé”, -respondió ella, -”Soy adúltera, no psicóloga...”
3.
Miss Bubia era organista en la Iglesia de la Tercera Venida (no confundir con la Iglesia de la Tercera Avenida, que pide a sus miembros arrepentirse de sus pecados como condición para luego cometerlos).
Miss Bubia era dueña de un espléndido tetamen cuyo tamaño superaba toda proporción, tanto que su brassiére no tenía copas: tenía cubetas.
La organista tocaba a ciegas su instrumento, pues su desmesurado atributo le impedía ver el teclado.
Se apenaba porque los feligreses varones se distraían por su causa durante el servicio.
No ponían atención al sermón del pastor de la iglesia, el reverendo Rocko Fages, por estar contemplando la exuberancia de su región galáctica (la de Miss Bubia, no la del reverendo).
Pensó en someterse a una operación quirúrgica de reducción del busto, pero no podía pagarla, de modo que se alegró muchísimo cuando una amiga le dijo que si lo sumergía con frecuencia en una palangana llena de zumo de limón sus bubis se harían más pequeñas, ya que el jugo de ese cítrico tiene cualidades astringentes.
Siguió el consejo.
Tres veces diarias sometía su busto a ese tratamiento limonar.
Sucedió que el siguiente domingo el pastor Fages no pudo pronunciar su sermón, pues traía la boca toda fruncida.
Comentó una feligresa:
-”Hasta parece que ha chupado limón todos los días...”
4.
Don Algón, salaz ejecutivo, llegó a un hotel de media estrella acompañado por una mujer.
El propietario del establecimiento pertenecía a la Legión Moral, de modo que le preguntó, severo:
-”Dígame, señor: la dama que viene con usted ¿es su esposa?”
-”¡Claro que lo es!”, -rebufó don Algón, exasperado, -”Si no lo fuera ¿la traería a un hotelucho como éste?”
5.
Afrodisio Pitongo era proclive a la concupiscencia de la carne.
Decía:
-”Cuando hago el sexo siempre le hablo a mi esposa. Le digo: ‘Hoy llegaré tarde a la casa’...”
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  • Caleidoscopio.. (Por Sandy)

El color de hoy: Amarillo.
Cuando pienso en el color amarillo, me viene de inmediato una imagen mental de un sol esplendoroso, playa, palmeras, mar.
Desde luego pienso también en las playas que conozco, las de México y las de California.
Las dos son playas, ¡ah!, pero que diferentes.
Mientras que por ejemplo, las de Acapulco tienen una variedad de palapas restaurant, en las que se come delicioso, desde una mojarra a la parrilla hasta una langosta, se bebe desde agua (por cierto carísima) hasta un coco con ginebra, o una piña colada.
Y mientras uno degusta tan suculentos manjares, no faltan los vendedores ambulantes que ofrecen desde un collar de caracolitos hasta un vestido que bien podría lucir en la vidriera de cualquier boutique de la Zona Rosa en México.
No falta el chico que le ofrece mover la panza por "X" cantidad de dinero (por aquello de la inflación, no se cuanto estén cobrando actualmente) y a los que uno se les pasa diciendo:
-”no gracias, ahora no, tal vez mas tarde.”
-”¡que no! ¡Dije nooooooooooooo!”
A riesgo de ahogarse con el pedazo de mojarra que recién puso en la boca.
Y cuyo funesto resultado podría cambiar dramáticamente el dicho aquel que dice:"El pez por la boca muere".
Desde luego que para ir a Acapulco, hay que llevar una cartera bien abultada, le ven cara de turista a cualquiera que vean tirado de panza en la playa creo que los nativos del lugar tienen otra forma de asolearse o de tanto sol, simplemente ya no lo toman.
En las Playas de California, el paisaje es otro no hay palapas restaurant por lo tanto, no mojarras a la parrilla, no langostas, cero cocos con ginebra, cero piñas coladas, agua si, pero igual de cara.
Y si uno quiere comer se tendrá que conformar con hamburguesas, pizzas, hot dogs, o cualquiera de esas comidas que se venden en los llamados negocios rápidos, y a los que para llegar hay que caminar un buen trecho.
Las playas con sus arena limpia, totalmente vacias de cualquier vendedor ambulante, las chicas doradas famosas de California, y algunas
no tan chicas ni tan doradas, patinando en la vereda, en la cual un mortal sin patines tiene que sortearlas para que no lo lleven por delante como reina de la primavera.
Con todo, me siguen gustando mas las playas mexicanas.
Si algo tienen en común con las Californianas, supongo que es el agua, porque la arena tampoco es igual.
Mientras que en Acapulco por ejemplo, hay lugares en los que no se puede caminar descalzo, o si lo hace es a riesgo de quedar con los pies como cocos rallado.
En California la arena es fina; ahí uno puede escribir su nombre y ver como el agua de mar lo va lamiendo lentamente hasta borrarlo.
Esa es una imagen que me fascina.
Si escribo el nombre de alguien a quien quiero lo escribo alejado de donde llegan las olas para que permanezca más tiempo en el lugar.
Ahora que si se trata por ejemplo, de el nombre de una de mis cuñadas, y mejor no los menciono, lo escribo lo más cerca posible y con malévola satisfacción veo lo rápido que puede ser borrado.
Y bueno se preguntarán a cuento de que vino todo este rollo, si supuestamente estaba hablando del color amarillo.
Pero verán, había un sol esplendoroso en mi mente cuando redacté esto.
Vestía de amarillo por supuesto.
Y en las playas que les platico había un montón de chicas con bikinis amarillos a lunares chiquititos.
¡Ah! llevaban también, sandalias amarillas.
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  • Esos perfúmenes...

Hola, amigos, no estaría bien que empezara hablando de que en ciertos lugares hay poluciones olorosas.
Podríais pensar que me estoy refiriendo a este sitio o, peor todavía, a alguno o varios de vosotros.
A lo mejor no os equivocabais.
Pero, insisto, prefiero dejaros con la duda.
No tardaréis en oleros con disimulo.
Es una broma.
No os pongáis serios.
Lo que quiero es que os deis cuenta de que en estos tiempos de acoso a los fumadores, como si el humo de los cigarrillos fuera lo más terrible del mundo, no se castiga igual la pestilencia en cualquiera de sus versiones.
Hay regulación de la contaminación atmosférica, acústica y lumínica.
En cambio, la emanada de los políticos, que se tiran un programa electoral imposible de cumplir como un cuesco inofensivo que termina siendo muy traicionero, y la odorífera se toleran sin reparos.
A veces vienen a ser la misma cosa.
Pero me centraré en ésta última, no porque me parezca más insufrible sino porque faltan pocos días para la estación en la que afecta con creciente intensidad las pituitarias desavisadas.
Hay atentados olfativos que suceden en todas las épocas del año.
Por ejemplo, las mujeres de los dientes de oro y las faldas largas huelen que tiran de espaldas allí por donde pasan.
Llamadme xenófobo si queréis, pero creo que cuando se desnudan se ensancha el agujero de la capa de ozono.
Mi vecina de arriba usa un perfume tan embriagador que una vez que subíamos juntos en el ascensor y yo llevaba una jaula con mi canario, el pobre pajarico se cayó muerto del columpio y no le dio tiempo a decir ni pío.
Por la noche, mientras duermo, de tanto salivar, mi aliento es un arma de destrucción masiva, pues con sólo hacer guaasshh, guaasshh con la boca abierta mato a los mosquitos de mi habitación.
Me contó una amiga que trabaja en una zapatería que a uno de sus clientes habituales lo obligan a probarse los zapatos fuera de la tienda y en la acera de enfrente.
No en vano, en una ocasión que metió los pies en una bañerita donde había peces de esos que se comen las pieles muertas, los dejó flotando en el agua dando boqueadas.
Una hermana suya, bailaora flamenca, que tenía un problema similar de sudoración apestosa, pero en los sobacos, no la volvieron a dejar actuar en Estados Unidos después del 11S ni en Japón con posterioridad al desastre de Fukushima.
A mi tío Benito lo licenciaron de la Marina cuando en la primera inmersión se le ocurrió hacer de vientre en el retrete del submarino.
Casi se carga a la dotación completa del sumergible.
No hubo narices, nunca mejor dicho, a destinarlo a otro barco.
En cuanto a la peste estacional, su limitación temporal no actúa como atenuante.
Más bien diría yo que es un agravante, en el sentido que el portador o causante de los tufos transitorios demuestra ser más desalmado que los fétidos a perpetuidad.
Sólo cumpliendo unas elementales normas de higiene y vestimenta su cercanía no haría que saltasen las alarmas olfatorias.
Da igual que jure y perjure que se ducha todos los días, si es evidente que no le aguanta hasta la tarde y menos a la noche, que ya su piel exhala un mejunje de transpiraciones tipificadas como delito medioambiental.
Convendría advertir también que las bambas de lona, las sandalias de plástico absorbente de hedores pinrélicos y las camisetas de tirantes no son aptas para cualquiera.
Se deberían abstener de usarlas aquellos con axilas melenudas o con pies asilvestrados, que no pasan del chape chape en el agua ni conocen el polvo desodorante.
El otro día en el autobús se me empañaron las gafas cuando el que estaba a mi lado levantó el brazo para agarrarse a la barra de arriba y me moría de vergüenza al preguntarme mi hijo a grito pelado si creía que podía estar bueno un queso que olía tan fuerte como el que llevaba el señor que se sentaba en el asiento de atrás.
Ni qué decir tiene que echarse espray o colonia en las zonas potencialmente pestógenas sin haberlas aseado primero es tan inútil como masticar chicle mentolado después de comer patatas con ajo.
No se consigue enmascarar nada y los aromas turbios acaban por salir a escena sin antifaz.
En conclusión, que parafraseando la canción de Carlos Mejía Godoy: esos perjúmenes de mujer, o de hombre, no nos sulibeyan.
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