Contacto:

Para contactarnos, o mandar material para publicar, pueden hacer click en "Comentarios" o escribirnos a: humorparaelfindesemana@gmail.com

Viernes 2 de Diciembre

                  Fin de semana: Viernes 2 a Domingo 4 de Diciembre de 2016
Holaaa samigooosss !!! 
Esta semana tenemos la última parte del artículo sobre la realización de presentaciones con humor que iniciamos la semana anterior, chistes variados, ventajas de la edad, más del origen de algunas frases populares y unos textos humorísticos muy interesantes. Esperamos que los disfruten y que pasen una buena semana.
                                                       Esteban Nicolini

  • El humor es algo serio...

Los 6 ingredientes fundamentales para preparar presentaciones con humor... (Por Roger Prat)
(2da. Parte)
4.- EXAGERACIÓN
El humor es lo único para lo que la audiencia está dispuesta a dejar a un lado el escepticismo y la incredulidad.
Somos capaces de permitir a los humoristas que utilicen hipérbole, que distorsionen la realidad descaradamente y que usen cifras exageradas que nos indiquen que se trata sólo de una broma.
Como ya hemos comentado, la combinación de la realidad y la exageración crea momentos realmente divertidos e inolvidables.
Un ejemplo de ello es cualquiera de los gags de Mr. Bean.
Situaciones mundanas en las que fácilmente nos vemos identificados por haberlas vivido alguna vez (¿quien no ha tenido que pintar una habitación alguna vez?) con un final explosivo (nunca mejor dicho) que nos arrancan grandes carcajadas.
5.- EMOCIÓN
Debemos utilizar la emoción para crear tensión y ansiedad.
Imaginemos que hinchamos un globo en público.
A medida que vamos soplando, vamos creando en la audiencia una expectativa sobre cuándo el globo va a estallar.
Esa tensión sobre cuándo va a suceder le impide apartar la vista del globo.
Eso mismo debemos conseguir al explicar nuestro chiste o al realizar la broma.
Debemos saber cuándo realizar una pausa y durante cuánto tiempo, cuándo crear un inflexión en el ritmo o, sencillamente, cuándo hacer el gesto oportuno.
¿Cómo podemos crear emoción?
El libro nos propone 4 formas de hacerlo:
1.- Realizando una pausa justo antes de la palabra clave o de la resolución final.
2.- Preguntando a la audiencia para tenerlos implicados.
3.- Concatenar varias bromas para ir preparando al público para la broma final (tal y como hace Mr. Bean)
4.- Crear tensión emocional en la audiencia, preguntando de forma individual a algunos de sus miembros de modo que la gente se pregunte cuál será nuestra próxima víctima.
6.- SORPRESA
El motivo por el que los chistes dejan de hacer gracia con el tiempo es la eliminación del efecto sorpresa (salvo casos de amnesia).
Cuando la sorpresa es previsible el chiste no funciona.
La sorpresa es una de las fórmulas más aceptadas de hacer humor.
Un chiste es una historia con un final sorprendente.
Utilizando un símil del dramaturgo Abe Burrows, el humor es como una pelota de baseball que se curva en el último momento.
Nosotros, como humoristas, lanzamos una bola con una trayectoria perfecta hacia el bateador.
Y cuando todo el mundo espera que éste la batee, la bola se debía en el último momento provocando la sorpresa del público.
Eso es lo que hacen los buenos chistes.
Evidentemente, las recetas no acostumbran a salir siempre bien a la primera, así que yo añadiría un séptimo ingrediente imprescindible: PERSISTENCIA.
Debemos tener el tesón para intentarlo una vez tras otra hasta lograr los resultados deseados.
Y sobre todo, debemos tener en mente que, aunque hay gente que tiene un don innato para hacer reír a los demás, todos podemos aprender a hacerlo.
0 comentarios
  • Ventajas de haber llegado los 50 años, o algo más...

1. El currículum te importa una mierda, ya no te daran un nuevo trabajo.
2. Si eres parte de un grupo de rehenes, serás de los primeros en ser liberado.
3. No tienes que ceder tu asiento a ningún anciano.
4. Ya no eres hipocondríaco, ahora sí estás enfermo.
5. Ya no tienes nada que aprender para el largo y difícil camino de la vida.
6. Tu carnet de la obra social comienza a valer la pena.
7. Tus articulaciones pronostican el tiempo mejor que los meteorólogos.
8. Tus secretos están seguros con tus amigos; ellos tampoco se acuerdan.
9. Tu dotación de neuronas activas llegó, por fin, a una cantidad manejable.
10. Puedes vivir sin sexo, ¡pero no sin tus anteojos!
11. Si haces una fiesta, tus vecinos ni se enteran...
12. Tu ropa jamás pasa de moda.
13. Los pecados capitales han cambiado; ejemplo: La 'lujuria' es ahora 'pereza'.
14. A la mayoría de tus amigos no les importará recibir este chat a las 05:00 am, porque casi todos estarán despiertos.
15. En breve, no recordarás quien te mandó este mensaje, pero tampoco a él le importa, porque también ya lo olvidó.
(Gracias Jorge !!!)

Volver arriba


  • Costumbres...

Una señora va a comprar un loro y el vendedor le dice que solo le queda uno que había pertenecido a una señora que regenteaba un burdel, y que su vocabulario no era muy bueno.
La señora dijo que no importaba y se lo llevó.
Llega a su casa, destapa la jaula y el loro empieza:
-"¡Nueva casaaa, nueva madameee...!"
Y la mujer se ríe.
Llegan las hijas de colegio y el loro dice:
-"¡Nueva casa, nueva madame, nuevas putaaas!"
Las hijas no pueden contener la risa y esperan con ganas a que venga su padre para que vea el loro.
Llega el padre y el loro dice:
-"¡Jaaa, nueva casaaa, nueva madame, nuevas putaaasss, pero los mismos clientes...! ¡Holaaa, Ramóóónnn...!"
(Gracias Ana !!!)

Volver arriba

  • Somos todos...

Murió Rodrigo y somos todos cuarteteros.
Murió Cerati y somos todos rockeros.
Murió Pappo y somos todos bluseros.
Murió Juan Gabriel y somos todos románticos.
Murió Fidel y somos todos comunistas.
Flor de la V: ¡No te mueras nunca!
(Gracias Horacio !!!)
Volver arriba

  • Tonto y retonto...

1.
Un amigo le dice a otro:
-"¿Cómo se hace para distinguir un pollo viejo de uno joven?"
-"Por los dientes..."
-"¡Pero si los pollos no tienen dientes!"
-"¡Pero nosotros sí!"
2.
Estaba un sacerdote celebrando una misa y dice:
-"¡Alabad, hermanos!"
Y contesta una señora:
-"Y a planchad también que dejé mucha ropa."
3.
-"Mi celular tiene una aplicación que te hace ver gordo y feo."
-"¿En serio? ¿cómo se llama?"
-"Cámara."
4.
Va un borracho por la calle y se encuentra una monja.
Le pega una trompada que la tira al suelo y le dice:
-"¡Levantate, Batman, y pelea como un hombre...!"
Volver arriba
  • Refranero...

Los hemos escuchado y dicho miles de veces.
Pero, ¿de donde vienen, cómo nacieron?
Seguimos con esta interesante entrega sobre el origen de algunos refranes y dichos populares:

1. "Se le subieron los humos"
Existía entre los romanos, la tradicional costumbre de adornar el atrio de las viviendas con los bustos y retratos de toda su ascendencia, con el objeto de demostrar la longitud y la importancia de su linaje.
Estos objetos, por efecto del humo y del paso del tiempo, adquirían una coloración oscura de la que los habitantes de la casa solían ufanarse, ya que cuanto más intensa era esa pátina de ranciedad, más crecía la respetabilidad de la familia, en base a la memoria de sus ancestros.
Ese es el origen de la expresión tener muchos humos que hoy aplicamos análogamente para manifestar la fea actitud de quien actúa con engreimiento y presunción inmoderados.
El mismo valor adquirió la locución subirse los humos a la cabeza.
2. "¡Tarde piaste!"
Generalmente, cuando oímos una queja, pedido de auxilio o justificación algo tardíos, de manera que resulta prácticamente imposible atender, solemos utilizar irónicamente el dicho tarde piaste, integrado por el adverbio de tiempo y el participio del verbo "piar".
En realidad, en el propio sentido de este verbo está contenido el significado del dicho, sobre cuyo origen se manejan varias versiones, aunque se coincide en lo más esencial.
La más acertada habla de un par de estudiantes gallegos que, en ocasión de jugarle una broma a un tercero, apostaron a quién de los tres se atrevía a tragar un huevo cocido, de un solo trago.
Aceptada la apuesta, los dos pícaros pusieron dos huevos cocidos y uno crudo, que se encargaron de dar al incauto.
Este tomó el huevo y en el momento de pasar por la garganta del joven, el pollito pió, lo que hizo que aquel exclamara:  ¡tarde piache! (forma gallega de decir ¡tarde piaste!).
En la actualidad, lo seguimos utilizando con el mismo sentido que en sus orígenes.
3. "Vale lo que pesa"
Aun cuando se dice que este dicho tendría su origen en la cultura escandinava, se cree que la práctica era común a muchos de los pueblos de la Antigüedad.
Existía entre algunos pueblos, una costumbre consistente en que, cuando un hombre mataba a otro, estaba obligado a pagar en oro o en plata, el peso de la víctima a sus familiares.
Posteriormente, esa práctica se trasladó al ámbito religioso, de manera que los parientes de un enfermo ofrecían a la Providencia por su pronto restablecimiento, el peso de aquel en plata, cera, trigo, etcétera.
El mismo significado tienen hoy las ofrendas que se elevan a la Virgen o a algún santo en los templos; asimismo, entre los ismaelitas parsi de la India subsiste la costumbre de regalar anualmente a su jefe espiritual, el Aga Khan, su peso en oro.
Todos estos antecedentes dieron lugar a la creación del dicho popular vale lo que pesa, utilizado para ponderar el valor (moral, intelectual, artístico o práctico) de una persona en particular.
4. "Vérselas negras"
Para explicar este dicho, deberemos remontarnos a la antigua Grecia y explicar la manera en que los ciudadanos llegaban a ocupar cargos públicos.
Estos se otorgaban confiando en el azar, mediante el sistema de extracción de sortes (bolas o pedacitos de madera marcados, que por otra parte, dieron origen a la palabra "sorteo" por los que se creía que se expresaba el oráculo.
En este sistema, las bolas blancas simbolizaban la suerte venturosa y las negras, la suerte adversa.
Esta interpretación mágica de las suertes se ha mantenido a través del tiempo y de él proviene la expresión vérselas negras, derivada a su vez de tocarle a uno la negra, con el que, en el lenguaje coloquial se señala el infortunio de alguien en cualquier cosa determinada por el azar.
Volver arriba
  • Crisis explicada...

Si te superan las explicaciones y cuestiones macroeconómicas de esta crisis galopante que nos azota, aquí les dejo una explicación fácil y sencilla para que la gente de a pie entienda sus causas:
Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.
Buena parte de la población le vendió sus animales.
Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.
Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros.
Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.
Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.
Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado.
De hecho, compraron todos los burros de la comarca.
Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.
Consecuencias:
La aldea quedó llena de burros y endeudados.
Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.
Quienes habían prestado dinero se quejaron al Ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.
Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas.
Pero éstos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.
El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado.
Entonces pide dinero a otros Ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.
El resultado:
Los listos del principio, forrados.
Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.
Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.
El Ayuntamiento igualmente arruinado.
Solución:
Para solucionar el problema económico y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento decidió bajar el sueldo a sus funcionarios.
¿Les suena de algo?
Volver arriba

  • La influencia de la familia... (Por Luis Pescetti)

Parte 2.
La ansiedad familiar
Exactamente todo ese conjunto de cosas que explicábamos antes, sumado a gente amiga que ya se casó o juntó y que ya anda con panza, con divorcios, con panza y divorcio al mismo tiempo, hace que a alguna gente le entre el afán de formar una familia.
Se sienten desfasados con la edad, con lo que se imaginaron o les convencieron que se esperaban de ellos a los... (si es mujer les empieza a agarrar pasaditos los 25 y si es tipo después de los 30 o 30 y algo).
Pero como sea, como dé lugar, quieren formar un hogar y eso se nota a la legua porque a cada persona que les presenta la miran con cara de Darwin.
Hacen su cálculo de ¿Qué tal me saldrían los hijos con él/ella?
Y cualquiera que siente que le están mirando los genes se espanta.
Imaginate, si recién conocés a alguien y descubrís que lleva la ropa de boda en el baúl de su coche: ya te hace sentir limpiando la caca de tus nietos, te asusta, y es una reacción más que normal.
Esa es la única situación en la que yo, Medalla de Oro 1978 a la ansiedad, me he encontrado con personas aún más precipitadas.
Cuando uno conoce una dama, mi experiencia recomienda que le preguntemos si hay muchos graciosos en la familia.
Esta interrogación en sí es tan inocente, tan alejada de los cálculos que ella puede hacer, que la responderá.
Si ella nos asegura que hay muchos (o pocos, pero que son muy muy chistosos) uno puede avanzar con otro comentario muy inocente: ¡Qué bueno!
En mi familia también y yo me la paso haciéndoles bromas porque todos se casaron más jóvenes que yo.
Cuidado con lo que ella responda: si cae en la trampa y nos confiesa que a ella le hacen bromas respecto de su soltería ¡Alerta camaradas!
Ley de Varela
La ansiedad por casarse es directamente proporcional a las bromas familiares recibidas.
(Continuará...)

Volver arriba

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, dejanos tus aportes divertidos, comentarios y opiniones, las que serán publicados luego de su moderación.