Holaaa samigooosss !!!
Esta semana
tenemos un artículo sobre la felicidad, chistes variados muy graciosos,
una anécdota imperdible de Gandhi y unos textos de humor muy
interesantes. Esperamos que sean del agrado de todos y les deseamos una
excelente semana.
Esteban Nicolini
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El humor es algo serio...
Felicidad/Bienestar (Por Beatriz Vera Poseck)
Definir el concepto de felicidad es tarea ardua.
Seguramente sea
una de las definiciones más controvertidas y complicadas.
El ser
humano ha tendido siempre a perseguir la felicidad como una meta o un
fin, como un estado de bienestar ideal y permanente al que llegar,
sin embargo, parece ser que la felicidad se compone de pequeños
momentos, de detalles vividos en el día a día, y quizá su
principal característica sea la futilidad, su capacidad de aparecer
y desaparecer de forma constante a lo largo de nuestras vidas.
Otra de las controversias en torno a este tema es dónde buscar la
felicidad, si en acontecimientos externos y materiales o en nuestro
interior, en nuestras propias disposiciones internas.
Aún hoy es
difícil responder a esta cuestión.
Por esta razón, y desde un punto
de vista psicológico, el estudio del bienestar subjetivo parece
preferible al abordaje de la felicidad.
La felicidad, concepto con profundos significados , incluye
alegría, pero también otras muchas emociones, algunas de las cuales
no son necesariamente positivas (compromiso, lucha, reto, incluso
dolor).
Es la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de
ello, su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo
que produce en las personas sentimientos positivos más profundos.
No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices. Stevenson, Robert Louis.
La falta de las cosas que el hombre desea es un elemento
indispensable de la felicidad. Russell, Bertrand.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos
buscan su casa, sabiendo que tienen una. Voltaire, François Marie Arouet.
La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación. Kant, Inmanuel.
Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una
disposición de la mente y no una condición de las circunstancias. Locke, John.
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Encargo...
-"¿Se quiere ganar 500 mil pesos?"
-"De una, ¿que hay que hacer?"
-"Sacar a mi mujer de ese motel de las mechas, acá tiene la foto."
Al rato ve al taxista arrastrando una mujer de las mechas, dándole patadas y golpes, la mete al taxi y el señor le dice:
-"Oiga, marica, esta no es mi mujer."
El taxista le responde:
-"¡Noo, esta es la mía! ¡Ya voy por la suya...!"
(Gracias Isabel !!!)
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Conversación masculina muy profunda...
Casi imperceptiblemente, para no asustar a los peces, dice uno:
-"Me voy a divorciar, mi mujer lleva más de dos meses sin hablar conmigo."
El otro sigue bebiendo su cervecita y serenamente dice:
-"Pensalo bien... Mujeres así son dificilísimas de encontrar..."
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Teorema de Pitágoras...
Pitágoras estaba con un problema y no conseguía resolverlo.
Además no paraba en su casa.
Su esposa, Enusa, se aprovechaba de la situación y copulaba con cuatro cadetes del cuartel vecino.
Un día, Pitágoras, cansado, volvió más temprano a su casa y encontró a Enusa con los cadetes en la cama.
Mató a los cinco que hacían una orgía.
A la hora de enterrarlos, en consideración a su esposa, dividió el terreno por la mitad y en un lado enterró a su esposa.
El otro lado lo dividió en cuatro partes y enterró a cada cadete en un cuadrado igual; de esa forma los cuatro ocuparon un espacio idéntico al que él enterró a su esposa.
Subió a la montaña al lado del cementerio para meditar y, mirando desde la cima hacia el cementerio, encontró la solución a su problema.
Era obvio:
- "El cuadrado de la puta Enusa es igual a la suma de los cuadrados de los cadetes."
¡Si me hubieran enseñado así, nunca me habría olvidado de este famoso teorema!
(Gracias Adrián !!!)
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Anécdota de Gandhi...
Un día el profesor Peters estaba almorzando en el comedor de la Universidad y el alumno viene con su bandeja y se sienta al lado del profesor.
El profesor, altanero, le dice:
-"Señor Gandhi usted no entiende... Un puerco y un pájaro, no se sientan a comer juntos."
A lo que contesta Gandhi:
-"Esté usted tranquilo profesor... yo me voy volando...", y se cambia de mesa.
El señor Peters verde de rabia, decide vengarse en el próximo examen, pero el alumno responde con brillantez a todas las preguntas.
Entonces le hace la siguiente pregunta:
-"Señor Gandhi, Ud. está caminando por la calle y se encuentra con una bolsa, dentro de ella está la sabiduría y mucho dinero, ¿cuál de los dos se lleva?"
Gandhi responde sin titubear:
-"¡Claro que el dinero profesor!"
El profesor Peters sonriendo le dice:
-"Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?"
-"Cada uno toma lo que no tiene", responde el alumno.
El profesor Peters, histérico ya, escribe en la hoja del examen:
¡Idiota!
Y se la devuelve al joven Gandhi.
Gandhi toma la hoja y se sienta.
Al cabo de unos minutos se dirige al profesor y le dice:
-"Señor Peters, usted me ha firmado la hoja pero no me puso la nota."
(Gracias Elvira !!!)
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Para entendidos...
-"Juan, no seas boludo y sacale el pulpo que le pusiste en la cabeza a mi vieja..."
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Candidato, aspirante, postulante...
-"¡Compatriotas, compañeros, amigos! Nos encontramos aquí convocados, reunidos o arrejuntados, para debatir, tratar o discutir un tópico, tema o asunto trascendente, importante o de vida o muerte. El tópico, tema o asunto que hoy nos convoca, reúne o arrejunta, es mi postulación, aspiración o candidatura a la Intendencia de este municipio."
De pronto una persona del público interrumpe, pide la palabra y le pregunta al candidato:
-"¿Por qué utiliza usted tres palabras para decir lo mismo?"
-"Pues mire, caballero: la primera palabra es para las personas con un nivel cultural muy alto, como poetas, escritores, filósofos, etc. La segunda es para personas con un nivel cultural medio, como usted y la mayoría de los que están aquí hoy. Y la tercera palabra es para las personas que tienen un nivel cultural bajo como por ejemplo, ese borracho que está allí, tirado en la esquina."
De inmediato, el borracho, se levanta y le dice:
-"Postulante, aspirante o candidato... ¡hic! El hecho, circunstancia o razón de que me encuentre en un estado etílico, borracho o hasta el culo... ¡hic!, no implica, significa, o quiere decir, que mi nivel cultural sea ínfimo, bajo o jodido… ¡hic!,Y con todo el respeto, estima o cariño que usted se merece, ¡hic!, puede ir agrupando, reuniendo o arrejuntando sus bártulos, efectos o cachivaches, ¡hic! y encaminarse, dirigirse o irse, derechito a la progenitora de sus días, a la madre que lo llevó en su seno, o a la puta que lo parió."
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Los hombres Banana (metrosexuales)... (Por eMujer)
Si bien no es nuevo el pensamiento de que el hombre vive y hace todo para gustarle cada vez mas a la mujer, algunos se han tomado el tema muy en serio cambiando de actitud y creando una sub raza: Los metrosexuales.
Podríamos definir a estos nuevos especímenes como una suerte de mezcla rara entre los homo sapiens machos y los homosexuales.
Buscan llegar a la apariencia del hombre ideal en cuanto al tema físico, y es tal su preocupación por el alcance de la perfección que pasan los límites convirtiéndose en cuasi mujeres (con un simpático regalito en la entrepierna).
Reitero nuevamente mi, no tan loca ni lejana, hipótesis de una sub raza, ya que a pesar de que todos formen parte de un mismo patrón, hay modos (o formas) que los diferencian tanto de los hombres reales como de los gays.
A continuación citaré algunos ejemplos de dicha hipótesis:
- En cuanto al vocabulario, podemos encontrar algunas elocuentes y populares frases que son típicas del hombre banana (o metrosexual) e incluyen en cualquier conversación, tales como:
-“Tipo que nah”, -“Nah boló”, -“Sos re divina”, -“Sos una baby”, -“Es re top”...
Y podemos agrupar muchas otras teniendo en cuenta que, para ser metrosexual selecto, debes “bananizar” el idioma español, es decir, intercalarle al mismo palabras en inglés en una oración o premisa.
- Programas de TV que le interesan: Al metrosexual el tema de las noticias, la cultura, o cualquier película violenta no le llama la atención.
Lo que ellos consumen son, básicamente, los programas referentes al Surf, o los que incluyan deportes como el tenis.
La gran mayoría se interesa también por los programas de chimentos o prensa amarilla.
- Tipo de música que escuchan, y como la escuchan: Los bananoides no son muy adeptos a disfrutar de la música de manera individual.
Por lo general, todos siguen los mismos pasos (deben tener una especie de manual o guía de la cual sacan ese tipo de información): Tienen el autito último modelo (o de colección) preparado.
Transitan por las avenidas más importantes escuchando música muy fuerte, no les importa quedar sordos y suben su desconocida y fatídica música electrónica (que nadie conoce) al volumen máximo para que todos noten que tienen un super equipo Piooner último modelo.
Por lo general usan anteojos para sol y gorra de una importante marca conocida (no importa el horario del día).
Sus salidas:
- Cuando no ingresa al boliche: Pasa a propósito por la puerta (siempre espera a la mayor aglomeración de gente) y acelera, no habla con nadie, solo acelera haciéndose la persona V.I.P.
Da vueltas y vueltas repetidas veces hasta que el sueño le gana y se retira.
- Cuando ingresa al boliche: No toma cerveza, porque eso es “grasa”, opta por tragos finos como el daikiri, el sex on the beach, o cualquier otro que a su parecer sea cool.
- El metrosexual Activo: Encara con un trago caro que nunca termina, en la mano y el cigarrillo en la otra.
Pero siempre con las manos llenas.
De su boca no sale nada coherente, solo un: -“Hola divina, ¿como estás?”
Si la mujer no sonríe el vuelve a repetirlo una y otra vez, ya que no tiene mas repertorio que ese.
- El metrosexual Pasivo: Solo espera apoyado en la barra que las muchachas se le abalancen por si solas.
Si alguna llega a acercarse, se hace el importante y comienza a hablar de su “Fierro” (leáse auto) al que tiene completamente preparado y de todo el dinero que tiene para derrochar en su vida.
Haciendo un guiño desagradable de ojos constante y sonriendo de costado en cada comentario.
- Sus costumbres: Usan cremas faciales carísimas, siempre están super perfumados, mucha cama solar, mucho gimnasio y algunos hasta se depilan.
Lo principal para ellos en la vida es cuidar su imagen, se miran al espejo constantemente y se hablan solo para auto regalarse halagos.
Para hacerse los claritos no hay nada mejor que la peluquería, y saben que tanto para el pelo como la manicura necesitan solicitar un turno previo telefónicamente.
Su departamento esta perfectamente ordenado y cuando hacen reuniones no dejan que nadie cambie de lugar absolutamente nada, si no lo más probable es que desemboquen en un brote de histeria.
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Los pobres... (Por Juan José Millás)
Dice David Bodanis en Los secretos de
una casa que cuando vamos del dormitorio a la cocina, el roce de los
pantalones hace que se desprendan de la piel millones de escamas
muertas de las que se alimentan universos enteros de bacterias y ácaros
que viven en la alfombra del pasillo.
La realidad está llena de seres microscópicos que dependen de nuestro sudor, de nuestra caspa.
Así, cada vez que nos peinamos,
colonias enteras de microorganismos, cuya patria es la moqueta del
cuarto de baño, permanecen con la boca abierta hacia el cielo esperando
ese raro maná que les envían los dioses.
También según Bodanis, basta un gesto
inconsciente, como el de abandonar el periódico sobre la mesa de la
cocina, para destruir civilizaciones enteras de neumomonas que viven en
las grietas de la madera.
Lo que llamamos polvo está compuesto en
realidad de un conjunto de partículas, entre las que se incluyen
esqueletos de ácaros, patas de insectos diminutos, excrementos
infinitesimales y las células muertas de nuestra piel.
Todo eso flota en el aire, a nuestro alrededor.
Si no nos espantamos de ello, es porque no lo vemos.
Sin embargo, quizá la realidad visible
no sea muy distinta: el 80 por ciento de la población mundial está
constituido por pobres que no vemos, aunque ellos viven con la boca
abierta, como bacterias, esperando que les caiga algo de nuestros cubos
de basura: viven de las escamas muertas que desprendemos al andar.
Y cada vez que realizamos un gesto
cotidiano, como el de firmar un tratado de libre comercio o solicitar
un préstamo a bajo interés, miles de ellos perecen ahogados en la tinta
de la pluma.
A veces, desde los pelos de una
alfombra fabricada en la India o desde el corazón de la selva
Lacandona, nos llega un alarido que el fundamentalismo de la moderación
no nos deja escuchar.
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