Contacto:

Para contactarnos, o mandar material para publicar, pueden hacer click en "Comentarios" o escribirnos a: humorparaelfindesemana@gmail.com

Viernes 3 de Junio

                   Fin de semana: Viernes 3 a Domingo 5 de Junio de 2011

Holaaa samigooosss !!! 

Esta semana tenemos un divertido horóscopo, una advertencia sobre una nueva patología, chistes de catalanes, y unos textos de humor muy divertidos. También hay algunas cosas que pueden resultar lindantes con el racismo, o la intolerancia política pero sabemos que fueron aportados para reírnos de nosotros mismos, sin ofender a nadie. Y más allá que podamos estar o no de acuerdo con algunas opiniones, las aceptamos y las ofrecemos con el mayor respeto al disenso. Este es un espacio de humor, solamente. Esperamos que así lo entiendan todos, que lo disfruten y que tengan un excelente fin de semana.

                                    Esteban Nicolini

  • Por qué cruza la calle cada signo...

- Ariano (22/3 a 20/4): Para discutir con alguien que está del otro lado.

- Taurino (21/4 a 20/5):  Porque se le metió la idea en la cabeza. 

- Geminiano (21/5 a 21/6): Para charlar con la vecina del frente.

- Canceriano (22/6 a 22/7): Porque se sentía solo y abandonado. 

- Leonino (23/7 a 22/8): Para demostrar coraje y llamar la atención.

- Virginiano (23/8 a 22/9): Todavía no la cruzó, está calculando el ancho, la velocidad de los coches, la mejor hora de atravesarla, etcétera.

- Libriano (23/9 a 22/10): Tampoco cruzó, porque todavía no decidió de qué lado estará mejor.

- Escorpiano (23/10 a 21/11): Porque estaba prohibido.

- Sagitariano (22/11 a 21/12): Porque la idea le pareció divertida y le dio la gana. 

- Capricorniano (22/12 a 19/1): Porque fue a ver  los negocios del frente.

- Acuariano: (20/1 a 18/2): Porque de este lado había demasiada gente común.

- Pisciano (19/2 a 21/3): ¿Qué calle? ¿...eh? ¡Ah...! ¡La calle...!

Volver arriba

  • De catalanes...

Estaba una familia de catalanes reunida ante el féretro del padre, recién fallecido.

El hijo menor dice:

-"Ahora tendremos que hacer realidad la última voluntad de papá: ser enterrado con un millón de pesetas en el ataúd."

El hijo mediano añade:

-"Sí, bueno... pero en realidad sólo pondremos 750.000 pesetas, porque hay que descontar el 25% de IRPF."

El hijo mayor apostilla:

-"También tendremos que deducir el 16% de IVA..."

La viuda tercia en la conversación de forma resolutiva.

-"¡Basta ya!. Vuestro padre no merece estos regateos. Se le enterrará con la tarjeta de crédito... y que él gaste cuanto quiera."

Volver arriba

Un catalán está muriéndose de viejo en la cama.

Ya agonizando llama a su hijo y, sacando un reloj de oro y brillantes de debajo de la almohada, le dice:

-"Este reloj lo compró tu tatarabuelo. De él, pasó al bisabuelo. De él, al abuelo. De él, a mi padre y de mi padre a mí. ¿Te gusta el reloj?"

-"Bueno, padre. No es el momento, pero sí, me gusta."

-"Entonces... ¡Te lo vendo!"

Volver arriba

Un catalán en su lecho de muerte susurra:

-"Montse, Montserrat... ¿dónde estás, esposa querida?"

-"Aquí estoy, esposo mío... a tu lado."

-"Y mi hijo Josep... ¿dónde está?"

-"Aquí estoy, padre... a su lado."

-"Y mi hija Mercé... ¿dónde está?"

-"Aquí estoy, padre... a su lado."

-"Y mi hijo Jaume... ¿dónde está?"

-"Aquí estoy, padre... a su lado."

-"Y entonces... ¿Qué coño hace la luz de la cocina encendida?"

Volver arriba

Un pobre empleado se acerca a la oficina de su jefe catalán y le dice:

-"Disculpe, señor gerente... pero hace seis meses que no cobro..."

-"Está disculpado, García."

Volver arriba

Un catalán está en su casa y le da un ataque cardíaco.

Lo montan en la camilla, lo suben en la ambulancia y el médico le dice a su ayudante:

-"¡Póngale la mascarilla!"

Y el catalán:

-"¡No por favor, pónganme la más baratilla!"

Volver arriba

Un padre catalán le dice a su hijo:

-"Oye, hijo, ve a buscar el martillo a la casa de Jordi."

Llega a la casa de Jordi y le dice:

-"¡Jordi! Mi padre dice si usted me puede prestar el martillo."

A la media hora vuelve el hijo y le dice al padre:

-"¡Padre, Padre! Jordi dice que no nos quiere prestar el martillo porque se gasta."

-"¡Jordi de mierda!" - dice el padre, -"Bueno, pues ve a buscar el nuestro."

Volver arriba

Un catalán que está arrancando el papel pintado de su casa es visitado por un amigo:

-"¿Qué, redecorando la casa?"

-"No. De mudanza."

Volver arriba

¿Qué hace un catalán si se encuentra una Curita?

Se hace un corte para aprovecharla.

Volver arriba

Un catalán está escuchando la radio y decide acudir a una llamada de auxilio para un hombre que ha tenido un accidente y que necesita un donante de sangre.

El hombre que necesitaba la transfusión es un andaluz, que agradecido por salvarle la vida, le regala un cortijo al catalán.

El catalán todo contento pone todos los días la radio esperando que se vuelva a necesitar otra transfusión de sangre y que sea el mismo andaluz, como así ocurre.

El andaluz, de nuevo agradecido, le regala un coche SEAT 600.

El catalán vuelve a pedir que el andaluz tenga un accidente y así vuelve a ocurrir, pero esta vez el regalo que le da el andaluz por salvarle de nuevo la vida es un mechero "Bic".

El catalán entonces le dice:

-"Primero me regalas un cortijo, después un SEAT 600, y ahora un mechero. ¿A qué se debe esto?"

-"Es que ¡ya tengo sangre catalana!"

Volver arriba

  • El sexo en el humor...

Un buen católico

Un hombre mayor, italiano, que vivía en las afueras de Nápoles, fue a la iglesia local a confesarse.

Cuando el sacerdote abrió el tablero del confesionario, el hombre dijo:

-"Padre... Durante la Segunda Guerra Mundial, una mujer bonita golpeó a mi puerta y me pidió que la escondiera del enemigo. Así que yo la escondí en mi altillo."

-"¡Esa fue una cosa maravillosa que has hecho, hijo." -contestó el sacerdote -"No tienes la necesidad de confesar eso."

-"No Padre, es que ella empezó a agradecerme con favores sexuales."

-"Estando en gran peligro y bajo esas circunstancias, dos personas pueden ser muy tentadas a actuar así. Pero si lo sientes verdaderamente, estás perdonado de hecho."

-"Gracias, Padre. Esa es una gran carga que le saca a mi alma. Pero tengo una duda más."

-"¿Y cuál es, hijo?"

-"¿Cree Ud. que debería decirle que la guerra ha terminado?"

Volver arriba

Milagro

Un anciano entra al confesionario y dice al cura:

-"Padre, tengo 80 años, estoy casado, tengo cuatro hijos y 11 nietos, y anoche tuve una aventura. Hice el amor a dos chicas de 21 años. A las dos. Dos veces."

-"Bueno, hijo mío, ¿Cuál fue la última vez que te has confesado?"

-"Nunca padre, soy judío."

-"Entonces, ¿Por qué me estas confesando esto?"

-"¿Confesando, padre? ¡Se lo estoy contando a todo el mundo!"

Volver arriba

Gregorio, el semental

Una mujer en el confesionario:

-"Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor hasta el atardecer."

-"Pues en penitencia, rezas tres padrenuestros y dejas 20 dólares de limosna."

Más tarde otra mujer:

-"Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor hasta el amanecer."

-"Pues en penitencia, rezas 10 padrenuestros, y echas 30 dólares de limosna."

Más tarde otra nueva mujer:

-"Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor todo el día."

-"¡Pero esto no puede ser!, rezas 20 padrenuestros y echas 50 dólares de limosna."

Más tarde:

-"Padre..."

-"Sí, tu también has conocido a Gregorio y habías estado haciendo el amor..."

-"No, padre. Yo soy Gregorio... O vamos a medias en la limosna, o me llevo a todas las mujeres a otra parroquia."

Volver arriba

Ascenso

En el Ministerio de Defensa había un General de Brigada que estaba loco por una hermosa Capitán.

Se acerca a ella y le dice:

-"Mañana me ascienden a General de División, y voy a tener a mi cargo el mando de personal. Si accedes a hacer el amor conmigo, te asciendo inmediatamente."

La Capitán le contesta que sí, y cuando ya estaban en la cama, en pleno acto, ella le pregunta:

-"¿A qué grado me va a ascender, mi General?"

El General le responde:

-"A Cabo Primero."

-"¡¡¡Cómo que a Cabo Primero, si yo ya soy Capitán!!!"

-"¡No, mujer!, que acabo primero y después hablamos..."

Volver arriba

La monja y el cura

-"Pepito: ¿Qué era tu papá antes de casarse?"

-"Era Cura, señorita."

-"¿Y tu mamá?"

-"Era monja, señorita."

-"¿Entonces colgaron los hábitos?"

-"No señorita, sólo se los subieron un poco."

Volver arriba

La primera vez

Una adolescente se le acerca a su madre y le pregunta:

-"Mamá ¿Cómo es tener sexo por primera vez?"

-"Bueno hija, el sexo la primera vez es como tener una muela floja."

La niña intrigada pregunta:

-"¿Cómo es eso?"

La madre le dice:

-"Duele mucho, ¡pero no quieres que te la saquen!"

(Gracias Marisa !!!)

Volver arriba


  • Marido infiel...

Un marido en un viaje, se acostó con una oriental, sin tomar precauciones.

Una semana después de llegar a su casa, se levantó una mañana y descubrió que su pene estaba lleno de unas manchas verdes y moradas.

Horrorizado, se va a ver al médico inmediatamente.

El doctor le ordenó unas pruebas y después le dice:

-"Le tengo malas noticias: Usted está infectado por un virus extraño, que proviene de Mongolia. Es extremadamente raro y lo siento, pero no hay cura. Vamos a tener que amputarle el pene."

El hombre grita invadido por el horror:

-"¡Nooooo! ¡Quiero una segunda opinión!"

El doctor le dice:

-"Bueno, es su decisión, pero le aseguro que la amputación es la única solución."

Al día siguiente el hombre se busca un doctor chino.

El doctor lo examina y proclama:

-"¡Ohhhh...! Vilus de Mongolia. Muy lala enfelmedad."

-"Sí... Sí... Ya eso lo sé; pero... ¿Qué puede hace Ud.? ¡¡¡El otro doctor quiere amputarme el pene!!!"

El doctor chino se ríe, moviendo la cabeza:

-"¡Estúpido doctol amelicano...! ¡Siemple quiele opelal, pala sacale más plata! ¡Esto no necesita opelal!"

-"¡¡¡Gracias a Dios!!!" - Contesta el paciente, agradecido y feliz.

-"No se pleocupe..." - dice el doctor chino - "A vel, salte... salte... salte... salte... salte... salte... ¿Ve? ¡Se cayó solito!"

(Gracias Nora !!!)

Volver arriba


  • Suicida...

Junto al cadáver de un suicida se encontró una carta explicatoria diciendo:

-"No se culpe a nadie de mi muerte.

Me quito la vida porque dos días más que viviese sería mucho martirio:

Tuve la desgracia de casarme con una viuda.

Esta tenía una hija.

De haberlo sabido, nunca me hubiera casado con ella.

Mi padre, para mayor desgracia, era viudo y se enamoró y se casó con la hija de mi mujer.

De manera que mi mujer era suegra de su suegro.

Mi hijastra se convirtió en mi madrastra y mi padre al mismo tiempo ¡¡¡era mi yerno!!!

Al poco tiempo, mi madrastra trajo al mundo una niña que era mi hermana, y a la vez era nieta de mi mujer, de manera que yo era abuelo de mi hermana.

Después, mi mujer trajo al mundo un niño que, como era hermano de mi madrastra, era cuñado de mi padre, nieto de su hermana ¡y mi tío!

Mi mujer era nuera de su hija, yo soy en cambio padrastro de mi madrastra, y mi padre y su mujer son mis hijastros, mi hijo es mi bisnieto y tío de su tía.

Además, ¡yo soy mi propio abuelo!

Me despido de este mundo, ¡Porque no sé quién carajo soy...!

(Gracias Gabi !!!)

Volver arriba


  • La semejuela...

¿Qué es la semejuela?

Enfermedad aún no aceptada por la ciencia médica.

Por favor, es muy importante hacerse este auto-examen ante la aparición de la Semejuela.

El diagnóstico a tiempo puede ayudarnos a combatirla.

Síntomas que definen la aparición de esta patología:

1.- Si un café te produce insomnio.

2.- Si una cerveza te lleva directo al baño.

3.- Si todo te parece muy caro.

4.- Si cualquier pendejo te altera.

5.- Si cualquier exceso provoca aumento de peso.

6.- Si se hace el amor casi tres veces por semana, (casi el lunes, casi el miércoles, casi, casi el sábado.)

7.- Si el chorizo te cae pesadísimo, el picante te irrita y el ajo te hace repetir.

8.- Si la sal te sube la tensión.

9.- Si en una fiesta pides la mesa lo más lejos posible de la música y de la gente.

10.- Si al amarrarte los zapatos te da dolor de espalda y cintura.

11.- Si la TV te adormece.

12.- Si no toleras la música a alto volumen y piensas que es para locos.

13.- Si te dicen 'señora' o 'señor' en todos lados.

Todos esos síntomas son prueba irrefutable que padeces de Semejuela...

¡Se- me-jue-la juventud!

(No sé porque miércoles me lo enviaron a mí...)

(Gracias Claudia !!!)

Volver arriba


  • Aniversario...

Un marido entra en Victoria’s Secret para comprarle a su esposa un negligé transparente.

Le enseñan muchos modelos que van desde u$s 250 hasta u$s 500; mientras más transparente, más caro es el precio.

Elige el más caro, paga los u$s 500, y se lo lleva a su casa.

Se lo entrega a su esposa y le pide que suba al cuarto, se lo ponga y modele para él.

Arriba, la esposa -que no es ninguna tonta- piensa:

-"Se me ocurre una idea... es tan transparente que es como si no llevara nada. No me lo voy a poner. Haré el modelaje desnuda, lo devuelvo mañana y guardo la devolución de los u$s 500 para mí."

Hace su aparición desde arriba de la escalera, totalmente desnuda y modela en una pose sensual.

El marido exclama:

-"¡Mierda, qué hijos de p... me costó u$s 500 y ni siquiera lo plancharon!"

(Gracias Horacio !!!)

Volver arriba


  • Herencia...

El viejo Motl estaba agonizando, su larga vida llegaba al final.

El médico de guardia observaba como el anciano se dirigía a sus hijos, que lo acompañaban parados al lado de la cama.

-"¡Dvoire!, ¿estás ahí? Para tí, hijita, todas las casas del barrio más residencial de la ciudad, te lo mereces porque siempre has sido una buena hija."

-"¡Moishele!, Querido hijo mayor... A tí te dejo todos los edificios del centro, gracias a tu esfuerzo, he podido crecer económicamente y viajar tres veces a Israel."

-"¡Iosele!, ¿está Iosele aquí? Para tí inguele (chiquito) las casitas del barrio obrero."

-"¡Cuántas propiedades que tiene don Marcos!" - dice el médico.

-"Nooo..." - responden los tres hijos, -"Es que tenemos un reparto de soda a domicilio."

Volver arriba

  • El loro "kirschnerista"...

-"¡Mamá, mamá... no tenemos nada para comer!"

-"¡Ya, agarrá al loro y freílo!"

-"¡No hay aceite!"

-"¡Hervilo!"

-"¡No hay agua!"

-"¡Hacelo al horno!"

-"¡No hay gas!"

-"¡Electrocutalo!"

-"¡No hay luz!"

El loro mira al cielo y dice:

-"¡Aguante Cristina!"

  • Una de Gaturro...

Se puso de novia con Antonito De la Rúa y explotó Argentina...

Se puso de novia con Piqué y España se llenó de indignados...

No es la economía...

¡Es Shakira...!

(Gracias Susana !!!)

Volver arriba


  • En el Bronx...

Un negro al llegar a su casa se encuentra con un vendedor callejero que le pregunta sino quiere comprar una pastilla que luego de tomarla lo hará volverse blanco para siempre.

El negro duda, pero el vendedor le asegura que quedará blanco para siempre.

Pensando el negro en sus dos hijos y esposa le compra cuatro.

Cuando entra a su casa va al cuarto de baño, toma la pastilla y al minuto se mira en el espejo y ve que se ha transformado en un hombre blanco.

Loco de contento llama a su esposa, le cuenta lo ocurrido y le da una pastilla para ella, quien con rapidez la toma y también se transforma en una mujer blanca.

Entusiasmados ambos llaman al niño menor, le dan la pastilla y se transforma en un niño blanco.

Esperan todos la llegada del hijo mayor de 18 años que vuelva del secundario.

Cuando llega, ve a todos blancos, y pregunta qué pasó, a lo que el padre le dice:

-"Mirá Joe, nos transformamos en blanco con esta pastilla, se terminarán todos los problemas de discriminación que siempre hemos sufrido. Te compré una para vos también."

A lo que el hijo le contesta:

-"Pero papá, ¿cómo crees que me voy a tomar esa pastilla?, ¿cómo voy a dejar de lado el orgullo de ser negro, olvidar nuestra tradición, nuestra música, nuestro feeling? De ninguna manera, nací negro y he de morir negro."

El padre mira a su señora y tristemente dice:

-"Hace dos horas que me hice blanco y ya tengo quilombo con este negro de mierda..."

(Gracias Pablo !!!)

Volver arriba


  • El desmemoriado... (Por Juan Carlos Gómez Heguy)

Hombre:

-"Te cuento una...

(Se muerde el labio inferior con picardía y menea la cabeza:) ¡Te morís!: Mirá, el otro día, (Rememora, mirando hacia arriba:) ¿cuándo fue?

Sí, el miércoles.

No, pará, (Levanta la mano en gesto de atajar y luego la lleva con el índice extendido hasta cerca de la nariz:) el miércoles no puede ser, los miércoles trabajo, así que...

(Agita la mano señalando hacia adelante con el índice extendido:) ¡El sábado!

(Duda, frunciendo los labios y mirando la nada:) ¿O el sábado fue que me agarró el cólico?

(Resuelto:) Bueno, no importa. ¿Viste la vecina de al lado, la que te conté? ¿Cómo se llama...? (Pausa, atento.)

¡Ah!, ¿nunca te hablé de ella?

Bueno, esta mina –se me borró el nombre, qué increíble, hace veinte años que somos vecinos... (Desvía el rostro hacia abajo y un costado.)

No, veinte años, no.

(Menea la cabeza; mira a su interlocutor, interrogante:) ¿Qué año estamos? Bueno, ponele diez años– ¿...Qué te estaba diciendo? (Pausa, atento.)

¿Eh? ¿La mina de al lado? (Abre la boca con admirada sorpresa.)

¡Ah, turrito!

¡Guachín!, contá, contá... ¿Te la atracaste?

(Desconcertado:) ¿Yo te estaba contando...?

(Haciendo un gesto de fastidio, como tirando algo hacia atrás por arriba del hombro:) ¡Pero, sí, si me volvés loco, me cortás todo el tiempo y me hacés perder...!

Bueno, ¿de qué hablábamos?

(Escucha, atento; luego, con fastidio:) ¡Sí, sí, de la mina de al lado, ya sé, dejame que rebobine!

(Pensativo, se rasca la frente:) ¿Cómo es...?

(Con las dos manos hacia delante, las palmas hacia abajo:) ¡Pará, impaciente, ya está!: Yo estaba tomando fresco (Meneando el torso hacia uno y otro lado.), tranqui, matecito, bizcochitos, debajo del duraznero... (Duda, mordiéndose la primera articulación del índice de la mano izquierda.)

No, duraznero, no es.

¿Qué mierda de árbol es el que tengo, adelante?

(Ansioso:) ¿Vos te acordás?

(Abre los brazos con las palmas hacia adelante y mira hacia un lado buscando apoyo en un testigo invisible; continúa, didáctico:) ¡Ya sé que no importa, gil, pero te la hago detallada para que tenga gracia!

(Resoplando hacia abajo:) Bueno, sos un plomo:

(Acelerando:) Te la cuento rápido.

Esteee... (Mira hacia arriba y prolonga la e, para que su interlocutor no pueda intercalar palabra.) ¡Sí, (Enojado.) la mina de al lado, ya sé! ¡Estoy pensando!

¡Ah!: cae la cana, al lado.

Un tipo y una tipa (Seguro, con suficiencia), me acuerdo bien, ¿viste?

Porque hay cosas que te quedan, así, patentes, como grabadas.

No me acuerdo si estaban de uniforme, pero yo enseguida me di cuenta de que eran canas.

Bueno, tocan el timbre.

(Vacila brevemente y sigue con el tono anterior:) O no, me parece que golpearon las manos.

El cana era negro.

(Atento, desafiante, mira a su interlocutor, y repone categórico:) ¡Sí, negro!

(Junta los dedos de las manos hacia arriba y las sacude a la altura del pecho:), ¿qué tiene?

¡Uy, pará (Se golpea la frente con la palma de la mano.), tenés razón, me estoy confundiendo con una película!

(Alza el rostro y la mirada:) ¿Cómo se llama?

(Triunfal:) ¡La del FBI!

(Duda, baja la vista:) No, del FBI, no; me parece que era de boxeo...

(Cordial, despreocupado:) Che, ¿quién es ese que hace de negro, siempre?

¿Vos te acordás?

(Alterado, barboteando, casi chillando, otra vez el gesto de arrojar algo hacia atrás, ahora con la otra mano:) ¡No, quién dijo "negro", ya estás delirando!

Yo te estoy hablando de otra cosa.

(Amargado, mirando hacia el suelo:) Ya ni sé de qué te estaba hablando.

Vos no prestás atención."

Volver arriba

  • Me compré un gimnasio portátil... (Por Marciano Durán)

Le explico señor...

¿Usted sabe lo que me trae complicaciones a mí?

El verano, señor.

En el resto me las arreglo bastante bien.

Le estoy hablando de mi cuerpo.

¿Sabe qué me pasa, señor?

Que de marzo para acá, la única persona que me ve con poca ropa es mi mujer, entonces me achancho porque no tengo que dar examen delante de nadie.

Pero se me viene el verano arriba.

Y hay que empezar a sacarse la ropita públicamente.

¿Me sigue, señor?

Hay que arrancar con los “strip tease” junto a la sombrilla sabiendo que siempre alguien mira para ver qué aparece cuando desaparece la remera.

Todo lo que estuve escondiendo durante un año entero lo tengo que mostrar en un solo día.

Por eso señor, el momento clave de esta época, el momento bisagra, el momento en que mi vida hace clic... es cuando me saco la ropa para ducharme.

Allí veo mi humanidad de cuerpo entero.

Allí estoy.

Parado frente a mí mismo.

¿Y qué descubro, señor?

Que me falta donde tiene que sobrar y me sobra donde no debe haber nada.

Mire... empiezo de abajo.

¿Los pies? ...blancos, completamente blancos, como con talco.

Dedos largos que no han visto el sol en todo un invierno y que parecen diez mejillones sin cáscara.

Mire... me recuerdan a los dedos que asomaban desde adentro de las “skipis” en mi niñez.

¿Tobillos?

Flacos, huesudos y sin gracia.

Las piernas apenas si se alcanzan a ver detrás de los pelos.

Las rodillas... dos grandes huevos de ñandú, pero verdosos.

A los cuádriceps, por más que los busco, no consigo encontrarlos por ningún lado, pienso que se me deben de haber caído el otro día cuando le pasaba Jane al techo.

Sigo subiendo... pero voy a puentear las partes que no tengo que mostrar en la playa.

Llego al sector más complicado y desagradable de mi cuerpo: el abdomen, aledaños y zonas de influencia.

Cuánto más lo miro más recuerdo el galponcito de guardar las cosas viejas.

Es como la despensa donde los objetos descansan un tiempo antes de dejárselos al basurero.

Es como la pieza donde amontonamos los cachivaches.

Es el placard que guarda porquerías y que nos cuidamos de que nunca lo vean las visitas, es... ¡Lo que tengo que mostrar el próximo verano cuando pasee mi figura por las doradas arenas!

Visto de frente mi abdomen me recordó a Piazzolla.

Al bandoneón de Piazzolla.

Musicalmente hablando es como si una especie de fuelle a medio abrir avanzara y cayera hacia la zona de la orquesta donde está el órgano.

De cualquier manera no me impresioné mucho, porque al estar de frente pierdo la noción de profundidad.

Eso sí, si al nacer la partera hubiera tenido el mismo problema de ahora para encontrarme el ombligo, creo que nunca me hubieran despegado de mi madre.

Cuando giré y me puse de perfil tuve que alejarme del espejo para que entrara todo de una sola vez.

¿Qué he estado guardando todo este tiempo en la piecita?

¿Cómo pude distraerme guardando tantos casilleros de cerveza y tantas tiras de asado en el galponcito?

Para embarazo de seis meses me resultaba bastante caído, para hinchazón demasiado permanente y para músculo mal ubicado y poco consistente.

Respiré hondo, hundí la barriga y por unos segundos recuperé la figura que pretendía.

En eso escuché a mi mujer.

–"¿Por qué demorás tanto en el bañooooo?, ¿Te pasó algo?" –gritó la santa de mi esposa.

Al largar el aire para contestarle me salió una especie de suspiro, jadeo y desinfle lentón.

–"¿Qué estás haciendo ahí adentro que demorás tanto?" –preguntó. –"¿Te estás quejando? ¿Por qué te quejáááás? ¿Estás solo, no?"

Todo lo que me sobraba en la barriga, señor, me faltaba en los brazos.

¡¿Cómo hice para distribuir tan mal mis interiores?!

¿Cómo no guardé ni un raviol para ponerme en los bíceps?

¿Una albóndiga?

¿Una miserable gelatina de manzana verde?

Algunas partes pasaban, pero había zonas que no tenían arreglo.

Lo más preocupante seguía siendo la parte del bandoneón, porque además de la zona frontal, un par de gaitas colgaban a mis costados.

No, así no puedo ir a la playa.

Y en vez de gastarme la plata haciendo el ridículo en un gimnasio, pensé en sacar en cuotas un aparato de esos que te hacen de todo.

Y ahí señor, tomé la decisión y me compré el gimnasio portátil con caminador, pesas, abdominales y todos los chiches.

El primer problema fue elegir un lugar donde colocarlo porque era un aparato bastante desproporcionado.

Era como tener un pino de navidad todo el año.

Tres pinos de navidad.

Y el buey del pesebre.

Lo tuve que armar en el living comedor, junto a la puerta de entrada, porque además del espacio que ocupa se necesitan algunos metros alrededor, para los movimientos.

Ese día mi mujer había ido al supermercado, así que aproveché para que me lo armaran cuando no estaba.

Molestaba algo para entrar porque era necesario agacharse y ponerse de costado para pasar por dentro de él e ingresar a la casa.

Cuando llegó mi mujer golpeó la puerta con el pie porque venía cargada de bolsas y no podía abrir.

Abrí lo que pude, porque el aparato pegaba contra la puerta.

La santa quedó algo atracada por las bolsas y después tuvo que ponerse en cuatro patas para poder entrar.

Yo la cinché de este lado por un brazo y ella me cinchó de la bolsa de los huevos y de las papas.

Lo que dijo mi esposa respecto al aparato es un tema privado y familiar que a usted no le interesa señor.

Lo que dijo de mi madre, de mi hermana, de mi cuñado y del coeficiente intelectual de nuestra familia no tiene por qué saberlo, señor.

Y nos quiso echar a los dos.

Al aparato y a mí.

Como vio que era imposible moverlo, por lo menos hasta que yo hiciera un poco de músculos y pudiera arrastrarlo, me permitió quedármelo.

Para no molestar mucho arreglé para usarlo cuando todos estuvieran durmiendo.

El primer día puse el despertador a las cuatro de la mañana.

Mi hija más chica, la que estudia en colegios privados gritó desde su dormitorio:

–"¡Gordooooo! ¡Gordo barriga de aguavivaaa! Dejá dormir y andá a hacer abdominales a la repu..." -y calculo que iba a decir "a la República Oriental del Uruguay", que es donde la molestaría menos.

Enseguida se escuchó la voz de mi hijo varón al que también le pagué los mejores colegios:

-"¡¡Cheeee, hinchado al medio, pamplona con tiradores, aflojale a la cazuela y dejá dormir a la gente normal! ¡Rulo roto!"– o algo así.

Cuando vi que mi mujer agarraba un florero de la mesa de luz, calculé que no estaba por cambiar las flores así que apagué la portátil y decidí seguir durmiendo.

El domingo quedé solo y aproveché a debutar con el aparato.

Si bien no conseguí levantar ni una sola pesa, por lo menos pude ver el manual y más o menos alcancé a entender cómo es que debería funcionar en caso de que el usuario no fuera yo.

A la semana siguiente sólo me le acerqué para pasar por dentro de él cuando iba al trabajo, lo que me agregó un movimiento interesante de cintura bastante parecido a un abdominal

¿Me sigue señor?

De a poco fui advirtiendo que ese aparato no había sido hecho pensando en mí.

Sigo sin poder levantar una sola pesa.

Yo veo en la tele como unos tipos desnudos y lustrosos usan el caminador.

Veo que empiezan caminando y enseguida están corriendo a gran velocidad y transpiran mientras el pecho y el abdomen les brillan.

A mí me parece que al mío me lo vendieron frenado, porque no consigo que la cinta gire.

Busqué pero no pude encontrar el freno.

Resolví apoyarme con todo y correr con muchísima fuerza.

Me reventé la frente contra los fierros que cuelgan adelante.

Hay una pieza que es para levantar con los pies, pero mis pies apenas si pueden levantar las zapatillas, señor.

Probé descalzo para ver si descontando el peso del calzado lo movía.

Nada, señor.

Al cabo de un mes me miré nuevamente de cuerpo entero al espejo.

La situación se había complicado aún más.

Ahora al mirar para abajo, el bandoneón no me permitía divisar al órgano.

El aparato empezó a molestarme a mí también e incluso dos veces me pareció que se reía cuando pasaba cerca de él.

Un día utilicé la parte de hacer brazos que se parece a una percha para colgar la camisa y la campera, otro día le saqué la cinta caminadora y se la regalé a mi cuñado que tiene un almacencito y que siempre quiso tener una cinta de esas para que le pasen las batatas y las mandarinas como en lo supermercados.

Uno de los asientos me lo pidió mi hijo para la moto

La cadena de las pesas se la llevó mi hija para atar la bicicleta y mi mujer empezó a colocar macetas en los asientos e incluso colgó unas enredaderas desde arriba que quedaron bastante bien.

Mire señor, estas tres cajas que le traigo son lo que me quedó del aparato adelgazador que usted tan gentilmente me vendió.

¿Se acuerda que cuando me lo vendió me entregó también un frasquito con vaselina para pasarle a los cromados?

Bueno... como yo no estoy usando el aparato y no tengo dónde ubicarlo, se lo vengo a devolver con una idea bastante precisa de dónde podría meterlo en caso de que tenga poco lugar.

Acá tiene la vaselina, señor.

Volver arriba

  • Rencor de clase... (Por Juan José Millás)

En la Universidad Autónoma de Barcelona han conseguido que unas ratas amnésicas recuperen la memoria a base de estimulación eléctrica.

El método de trabajo es muy curioso, pero lo que más me interesa saber a mí es de qué se han acordado las ratas, porque recordar por recordar no es absolutamente recomendable.

Depende de lo que te venga a la memoria.

No es lo mismo recordar tus primeros pasos que tus primeras caídas, por ejemplo.

En cuanto a las ratas, sería deseable que no recordaran nuestras caras porque no hacemos con ellas más que implantarles tumores o arrancarles la memoria para luego quitarles los tumores y devolverles la memoria.

Tienen que estar hartas de nosotros.

Lo curioso es que es uno de los animales más odiados por la humanidad, cuando debería ser al contrario: deberían ser ellas quienes nos odiaran a nosotros.

Así las cosas, a dos páginas de donde venía la noticia de las ratas, leí que un cerdo había volado en primera clase en la compañía US Airways, porque según su dueña se trataba de un "animal terapéutico".

El bicho pesaba 130 kilos, pero la dueña llevaba una receta del médico.

Ahora hay médicos que recetan cerdos en lugar de Valium para los nervios.

Si te presentas en un mostrador de facturación con un cerdo de 130 kilos, no te admiten a menos que lleves una receta del especialista.

En EE.UU. está prohibido entrar con un frasco de aspirinas, pero puedes llevar un cerdo si de él depende tu equilibrio nervioso y todo eso.

Con todo, lo más emocionante es que voló en primera.

Yo volé una vez en primera por equivocación y llegué nuevo al destino porque pude estirar las piernas y dar una cabezada.

Una compañía aérea norteamericana dice en su publicidad que si vuelas en la clase preferente llegarás sin tortícolis, lo que es tanto como garantizártela en turista.

El cerdo me ha hecho recordar con odio la clase turista del mismo modo que los estímulos eléctricos han devuelto la memoria a las ratas amnésicas.

Pero en mi caso, el recuerdo ha puesto en marcha el rencor de clase (de clase turista).

Por eso decía que a ver qué recuerdan las ratas, no vayamos a tener un disgusto.

Volver arriba

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, dejanos tus aportes divertidos, comentarios y opiniones, las que serán publicados luego de su moderación.