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Viernes 10 de Junio

                   Fin de semana: Viernes 10 a Domingo 12 de Junio de 2011

Holaaa samigooosss !!! 

Esta semana tenemos una gran cantidad y variedad de chistes breves, una encuesta muy interesante, y unos textos de humor para reírse con ganas. Y en cuanto a la calidad del material, seguramente abarcará todos los gustos. Esperamos que lo disfruten y les deseamos que pasen una muy buena semana.

                                    Esteban Nicolini

  • Gente ilustrada...

Luego de estar unos años afuera, vuelvo para pasar las fiestas en familia.

El taxista que me trae del aeropuerto me habla de la última novela de Scott Turow.

Cansado, apenas escucho lo que me dice.

Miro somnoliento la ventana.

Las plazas están repletas de personas leyendo.

Puedo ver en los bares libros sobre todas las mesas, y basta que avancemos unas cuadras para que la vidriera de alguna librería aparezca frente a nosotros.

Me incorporo, bajo la ventanilla para que el aire fresco termine de despertarme.

Al detenernos en un semáforo una señora que cruza la calle, llevando las bolsas del supermercado, le dice a su amiga:

-"No, no... en Cortázar la fuerza de la lectura es centrípeta, mientras que en Borges es una lectura centrífuga que te impulsa hacia un saber enciclopédico."

No logro entender lo que sucede.

Donde mire hay alguien con un libro en la mano.

Me bajo del taxi.

En la puerta de casa me están esperando.

Suponía que me abrazarían, pero no.

Estaban esperando subir al taxi que yo dejaba para ir al ballet y a la ópera.

Mi vecino se acerca y me entrega un folleto de una exposición de pintura y su hija me invita para el día siguiente a una obra de Teatro en el cine del barrio.

Antes de soltar las valijas pregunto qué es lo que está pasando.

-"Ah, claro... No sabés nada."

-"Fue hace 6 meses..."

-"...murió Tinelli."

(Gracias Adrián !!!)

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  • Chocolate o Sexo...

Una reciente encuesta entre mujeres propuso la siguiente pregunta: ¿Qué es mejor... el chocolate o el sexo?

Para sorpresa de los encuestadores... ganó el chocolate.

Para tratar de entender lo que ocurría se solicitó enumerar las razones de tal preferencia, y estas fueron las respuestas:

1. El chocolate es mejor porque si no está duro, satisface de la misma forma.

2. Se puede comer chocolate en el auto sin ser interrumpido por los policías o ser penado con una multa.

3. Usted puede comer chocolate... delante de su mamá.

4. Si Usted lo muerde con fuerza, el chocolate no grita ni reclama.

5. Dos personas del mismo sexo pueden comer chocolate juntas, sin ser mal vistas o insultadas.

6. El chocolate no reclama si Ud. se lo comió muy rápido.

7. El chocolate no deja pelos en la boca.

8. Ud. no necesita mentirle al chocolate.

9. Al chocolate no le importa si Ud. es virgen o no lo es.

10. Uno puede comer chocolate cualquier día de la semana.

11. Uno nunca será muy joven o muy viejo para comer chocolate.

12. Cuando Ud. come chocolate los vecinos no escuchan.

13. El tamaño del chocolate no importa, lo que importa es el placer que proporciona.

14. No duele comer chocolate... la primera vez.

15. El chocolate no transmite SIDA.

16. No es necesario usar condón para comer chocolate.

17. Nadie termina un matrimonio por falta de chocolate.

18. No es necesario esperar casi una hora... para comerse otro chocolate.

19. Después de comerse un chocolate... nadie necesita quedarse abrazado del envoltorio.

Y vos, ¿que preferís?

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  • Milagro...

El padre habla a sus feligreses:

-"Si tienen fe se sanarán, si tienen fe se sanarán. Ponga su mano sobre su parte afectada y el milagro va a ocurrir."

Una pareja de viejitos esta oyendo el sermón.

El viejo disimuladamente baja la mano y la pone sobre su "parte".

La viejita lo ve y le dice:

-"¡Viejo, el dijo milagro, no resurrección!"

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  • Limosna...

Dos curas se dedican a pedir limosna para la parroquia puerta por puerta.

Llegan un día a casa de una "loquita":

-"Una limosnita. Somos hermanos de Cristo."

-"¿De verdad?" - dice la loquita -"¡Ay! pero que bien se conservan..."

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  • El derecho...

Una joven entra en una Iglesia desnuda de la cintura para arriba.

El cura la detiene y le dice:

-"Un momento señorita, usted no puede entrar así a la iglesia."

-"¿Cómo que no? ¡Yo tengo el derecho divino!"

-"Y el izquierdo también, pero así no puede entrar."

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  • Mal hecho...

Un día se acerca una joven al confesionario y dice:

-"Padre confiéseme porque he pecado."

-"A ver hija, ¿que te ha pasado?"

-"Padre, ayer me he acostado con el cura de la parroquia vecina..."

-"Muy mal hecho hija, porque tu perteneces a esta parroquia..."

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  • El pecado...

El tipo llega a la iglesia y de inmediato va a confesarse:

-"Padre, necesito que me ayude, porque he pecado."

-"¿Que pecado has cometido hijo?"

-"Ayer, en la playa, le he tocado un seno a mi novia."

-"Y dime hijo, ¿Se la tocaste por encima del traje de baño o por debajo?"

-"Por encima padre. ¡Por encima!"

-"¡Si serás pendejo! Si el pecado es el mismo..."

  • La esposa odiosa...

Un tipo fue detenido por un oficial de caminos cuando conducía hacia su casa en compañía de su esposa.

-"¿Cuál es el problema oficial?"

-"¡Manejaba a 120 en una zona de 80!"

-"¡No señor! ¡Yo iba a 85!"

-"¡No es cierto Luis, ibas a 110!"

El tipo le echa una mirada de advertencia a su mujer.

-"¡También lo voy a multar por traer una de las luces descompuesta!"

-"¿Luz? ¿Cuál? ¡No sabía de ella!"

-"¡No te hagas Luis, esa luz está descompuesta desde hace semanas!"

Esta vez le echa una mirada equivalente a 17 cachetadas.

-"¡También lo multaré por no usar el cinturón de seguridad!"

-"¡Pero si me lo quité en el momento que me detuvo!"

-"¡Pero si tú nunca lo utilizas!", le dice la esposa.

Esta vez Luis no soporta y le da un buen grito a su mujer.

-"¿Señora, su esposo le habla así normalmente?"

-"¡No!, solamente cuando ha tomado."

(Gracias Marisa !!!)

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  • Restaurante de lujo...

Entra una pareja a un restaurante de lujo.

Los recibe el camarero:

-"¿Que tomarán los señores...?"

-"A mi me pone una langosta Thermidor y un cava 'Juve & Camps' reserva de familia."

-"¡Excelente decisión! ¿Y a su esposa...?"

-"Póngale un fax y dígale que me lo estoy pasando de puta madre..."

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  • Jaimito y Zapatero...

Va el presidente Zapatero por la calle y se encuentra con Jaimito.

Le dice Zapatero:

-"¡¡¡Ostras!!! ¿Tu eres Jaimito, el de los cuentos?"

Jaimito le contesta:

."No, no... el de los cuentos eres tu. Yo soy el de los chistes."

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  • Esposas perdidas...

Dos caballeros que se movían muy deprisa en el interior de un Hipermercado con sus carritos de compras se chocan.

Uno le dice al otro:

-"Perdóneme Usted; es que busco a mi señora."

-"¡Qué coincidencia, yo también! Estoy ya desesperado."

-"Bueno tal vez le pueda ayudar. ¿Cómo es su señora?"

-"Es alta, de pelo castaño claro, piernas bien torneadas, pechos firmes, un culo precioso, en fin, muy bonita... ¿Y la suya?"

-"Olvídese de la mía, vamos a buscar la suya..."

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  • Mimoso espacial...

Llega un tipo a su casa, de madrugada y cayéndose de borracho, y le dice con voz estropajosa a su mujer:

-"¡Berta...! ¡¡¡Voy a amarte!!!"

-"¡¡¡Por mí te puedes ir a Júpiter, cabrón, pero a mí déjame dormir!!!"

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  • Cruzadas...

Un tío esta haciendo un crucigrama.

-"Oye, a ver si tu sabes esta: 'Órgano sexual femenino', con cuatro letras, y la segunda es una 'O'."

-"¿Horizontal o vertical?"

-"Horizontal."

-"¡Ah! pues entonces 'boca'."

  • Suerte...

Esto es una pareja que se conoce en una fiesta y la misma noche acaban en la cama.

Al terminar, va la chica y dice:

-"Oye, tu no tendrás el SIDA, ¿verdad?"

-"¡No!"

-"Menos mal, ya sería mala suerte cogerlo dos veces en la misma semana..."

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  • Costos...

-"Mamá, mamá, ¿cuánto cuesta casarse?"

-"No tengo ni idea, hijo; todavía no he acabado de pagar las consecuencias."

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  • El exorcista...

Un borracho llega a su casa cantando y haciendo barullo, en eso se asoma un vecino y le dice:

-"¡¡Psss!!, ¡No haga bulla que su mujer se va a despertar!"

-"¡No se preocupe, cuando llego así mi mujer y yo jugamos al exorcista!"

-"¿Ah, si? y ¿cómo es eso?"

-"Bueno, ella me sermonea y yo vomito..."

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  • Epitafios...

Una pareja de ancianos discuten y él le dice a ella:

-"Cuando te mueras voy a comprar una losa que diga: 'Aquí yace mi mujer, tan fría como siempre'."

-"Y yo voy a poner: 'Aquí yace mi marido, ¡AL FIN RÍGIDO!'."

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  • Porcentajes...

-"Mi marido es impotente al 100%."

-"Eso no es nada, el mío lo es al 200%"

-"¡Pero eso es imposible! ¿Como puede ser?"

-"Es que se ha mordido la lengua esta mañana."

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  • Pareja española...

Una pareja que está en la cama, son las 4 de la mañana, los dos muy relajados por haber echado un par de polvos buenísimos.

De pronto él pregunta:

-"¿Quieres que te dé por culo?"

Ella se para, piensa y dice:

-"Bueno, ya que estamos, ¡adelante!"

Y él le contesta:

-"Pues levántate y hazme una tortilla española que estoy muerto de hambre."

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  • Reacción...

Un hombre entra en un restaurante y ve a una mujer muy bonita sola en una mesa.

Se aproxima y pregunta:

-"Disculpe señorita, he visto que está usted sola, ¿puedo sentarme y hacerle compañía?"

La mujer escandalizada, se pone de pie y responde gritando:

-"¿Usted está loco?, pero ¿qué se piensa que soy?"

Todo el restaurante lo escucha y el hombre sin saber que cara poner contesta:

-"Disculpe yo sólo quería hacerle compañía."

A lo que la mujer responde dándole una bofetada al hombre:

-"¡Y encima insiste! ¡Atrevido!"

El hombre completamente abochornado se va a la otra punta del restaurante y decide sentarse allí.

A los pocos minutos la mujer se levanta y se acerca a la mesa de él.

-"Disculpe por la forma que lo traté antes, pero soy psicóloga y estoy estudiando el comportamiento de las personas ante situaciones inusitadas."

El hombre se levanta y contesta gritando:

-"¿500 Euros? ¡Estás loca! ¡Ninguna puta vale eso!"

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  • Razón...

-"Papá, papá.. ¿Por qué os casasteis tú y mamá?"

-"¡Por tu culpa, cabrón!"

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  • Test de alcoholemia...

En una prueba de alcoholemia el Guardia Civil le dice al conductor:

-"Mire... ¿No le da vergüenza?"

Y le enseña el alcoholímetro que marcaba 3,45.

-"¡Joder! ¡Las cuatro menos cuarto! ¡Mi mujer me mata!"

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  • Corrección...

-"Mamá, mamá... Me se cae la baba."

-"No hija, es 'Se me'..."

-"No mamá... ¡Te juro que es baba!"

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  • Explicación...

Están un niño y una niña jugando.

El niño le pregunta a la niña:

-"¿Sabes cómo se hacen los niños?"

-"No, no lo sé..."

-"Pues mira, el papá pone la semillita en la vagina de la mamá..."

-"¿Y luego?"

-"Luego la empuja con la polla."

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  • Halago...

Está una pareja haciendo el amor y dice ella toda apasionada:

-"Pepe... ¡Eres un monstruo!"

-"¡Tú si que eres fea! ¡Hija de puta!"

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  • Características...

En un casting para un programa de televisión se pide a los participantes que den el nombre, los apellidos y una característica que les haga especiales.

Llega el primero:

-"Pepe Romerales. 100 mts. llanos en 10 segundos."

El siguiente:

-"Manuel Vargas. Bailarín profesional."

En eso llega otro y dice:

-"José Unamuno. Una polla de 28 cm."

La que estaba apuntando le mira con los ojos desorbitados y le pregunta:

-"¿¿¿Una qué???"

-"Unamuno, joder, ¡Como el escritor!"

(Gracias Javier !!!)

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  • Citación...

Un hombre fue citado para una investigación fiscal de la AFIP.

Asustado, le preguntó a su contador de qué manera vestirse.

-"Usá harapos, para que piensen que estás en la ruina", replicó el mismo.

Cuando le preguntó a su abogado, éste le dijo exactamente lo contrario:

-"No dejes que te intimiden, usá tu mejor traje y corbata más elegante. Una buena presencia da credibilidad y ayudará a entablar una relación más amistosa con el inspector."

Confundido, el hombre decide preguntar a su mujer, le cuenta de los dos consejos opuestos y le pide su opinión.

-"Déjame contarte una historia..." -dice su señora.

-"Cuando estaba a punto de casarme con vos, le pregunté a mi madre qué ponerme la noche de bodas y me dijo: -'Ponete un camisón que no sea trasparente, que te llegue al cuello, eso hará que te respete.'. Pero cuando le pregunté a mi mejor amiga, me dio un consejo opuesto: -'Ponete un body negro, cola less, transparente y con un escote que te llegue hasta el ombligo, eso hará que te desee y afianzará el amor.' ..."

El hombre protestó:

-"Pero mi amor, ¿qué tiene que ver eso con mis impuestos?"

-"Pues que no importa como te vistas, ¡Te van a coger igual!"

(Gracias Susana !!!)

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  • Los velatorios... (Por Enrique San Francisco)

Buenas noches.

Vengo de un velatorio...

Se ha muerto el abuelo de un colega y le he acompañado a la funeraria...

Y la verdad es que la funeraria es un sitio curioso...

Hay hasta bar, que por cierto, tiene mucho ambiente, porque es el único que no cierra en toda la ciudad...

Lo primero que te encuentras al llegar allí son un montón de coronas de flores...

¡Qué digo yo...!

¿Por qué le llamarán a eso “corona”?

Yo no he visto nunca a un muerto con eso en la cabeza...

Más que una corona parece un salvavidas, que hay que tener mala leche para regalarle a un muerto un salvavidas.

Y los mensajes que llevan, son para leerlos: “Tus nietos no te olvidan”, “Tus compañeros de oficina no te olvidan”.

Que tu piensas..., pero, ¿a quién se lo dicen? ¿al muerto...?.

Los muertos no parecen muy aficionados a la lectura.

Y además, ¿cómo que “no te olvidan?”.

Pero hombre, ¡si se acaba de morir!

¡Cómo para olvidarse!

-"Oye, ¿qué hacemos aquí en la funeraria?"

-"Pues no sé, no me acuerdo muy bien, ¡creo que se ha muerto el abuelo!"

-"¡Vamos a preguntarle al camarero!"

Yo creo que el bar es la clave de la funeraria.

Porque si no fuese por las copas que se toma el personal no se entiende todo lo que pasa allí: Para empezar, el negocio se llama ¡Pompas fúnebres!.

¿Qué falta de respeto es esa?

¡Pompas fúnebres!, parece la marca de un champú para difuntos: “Pompas fúnebres, ¡el champú que no irrita los ojos!”.

Y después de lavarle la cabeza al muerto con el champú “pompas fúnebres” nos vamos de marcha..., de “marcha fúnebre”...

¿Marcha fúnebre?

¡Esto ya es cachondeo!

¡Seguro que irse de marcha fúnebre es ir a mover el esqueleto!

Pero menos sentido todavía tienen las conversaciones de la gente.

De repente llega un tío y dice: -“¡No somos nadie!”.

Pero ¿cómo que no somos nadie?

¡No serás nadie tú!

¡Yo soy un tío de puta madre!

Y otro suelta... -“Hoy estamos aquí y mañana estamos allí”.

Hombre, mira, eso es lo bueno de tener coche...

En los velatorios te das cuenta de que si quieres que hablen bien de ti, no hay como morirse.

Si por ejemplo, tú eras un ludópata, la gente dirá: -“No tenía nada suyo.”

Y si tenías muy mala leche: -“Parecía que se comía el mundo y luego no se comía a nadie...”

Y aquí la cosa se anima y salta uno: -“Y hablando de comer, ¡cómo le gustaba el pollo!. ¿Os acordáis de aquella vez que se comió cinco pollos de una sentada...?”

Y otro: -“¿Y la vez que tiró un tabique con el hombro?"

Que me van a perdonar, pero si se comía cinco pollos seguidos y tiraba tabiques con el hombro, lo raro es que no se hubiera muerto antes.

Y con estas anécdotas del muerto a la gente le da la risa floja y de repente uno dice: -“¡¡Aaaaaaay!!... si no nos reímos, ¿qué vamos a hacer...?”

¿Cómo que qué vamos a hacer?

Pues llorar, carajo, ¡que para eso están en un velatorio!

Y entonces se crea un silencio incómodo, hasta que a alguien se le ocurre algo original que decir: -“Pues mira, ya ha dejado de fumar...”

Bueno sí, el muerto ha dejado de fumar, pero los demás no paran...

Que se forma allí un ambiente que sólo falta que salga Michael Jackson bailando el Thriller...

Yo creo que en vez de ponerle velas al ataúd le deberían poner faros anti-niebla...

¡Es que es muy fuerte!

Los muertos se van al otro barrio ahumados, como los salmones.

Vamos, que si llegas tarde piensas: -“Coño, ¡qué los familiares ya lo están incinerando por su cuenta!”

Pero a mi las frases que más me impresionan son las que se dicen en el “pésame”: “Te acompaño en el sentimiento...!”.

O esa otra que dice: “Ha pasado a mejor vida”, que en eso sí que tienen razón...

Porque toda la vida con muebles de aglomerado de Easy y cuando te mueres te meten en un ataúd de roble macizo...

Y a lo mejor te has pasado la vida conduciendo un Opel Corsa y ahora te vas al otro barrio en un Mercedes de puta madre...

¡Y con chófer!

¡Muy bien!

¡El coche más seguro del mundo!

¡A buenas horas!

En fin, yo no tengo claro lo que quiero que hagan conmigo cuando me muera.

Había pensado en la incineración, pero no me convence.

Porque van los familiares con las coronas de flores y el ataúd, y al rato salen con una copa de cerámica y claro, entre las coronas y la copa parece que han ganado la vuelta ciclista a España.

Por eso estoy pensado en donar mi cuerpo a la ciencia.

Así ni velatorio ni nada.

Las orejas las donaría al museo de cera, con un tapón mío hay cera para hacer los Tres Tenores...

El corazón a Anne Igartiburu, para que haga: “Hola, corazones... Hoy tenemos Corazón Golfo”.

Y el hígado que se lo den a J.B., que se lo ha ganado.

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  • Macabra reflexión sobre Demoliciones... (Por Podeti)

Si tuviera que elegir a alguien que se encargue de mi vejez, elegiría a un Experto en Demoliciones en Espacios Mínimos.

Este oficio, descubierto en un programa de esos de Discovery (el tipo tenía que derribar una chimenea de ladrillos en medio de un complejo habitacional que algún boludo decidió dejar ahí como monumento histórico) tiene todos los números para ganarse el premio a la Sabiduría Universal.

Hasta ese momento pensaba yo que había dos únicas actitudes con las que era posible enfrentar la Atrocidad de la Existencia: Una, aquella en la que nos oponemos tercamente al Universo y sus desgracias haciendo el mayor quilombo posible, generando caos, explosiones y destrucción a nuestro alrededor.

Llamémosla “Me voy a llevar a unos cuantos conmigo”, o “La Gran John McClane” (o “La gran Bin Laden”, si querés); y la otra, la del hombre sabio que acepta su destino final con gracia y sin hacer nada.

La “Actitud Zen”, digamos.

Convengamos en que la segunda opción, por muy oriental y sabia que nos suene nos parece –con una mano en el corazón- una reverenda porquería.

Hasta el más temeroso mantequita tiene dentro un “Macho Alfa” que pugna por salir y a quien el viejito zen le parece muy bien para las estampitas pero nunca va a estar en el afiche de la película.

No significa esto que todos nos animemos a agarrar la ametralladora a la primera de cambio (por favor, que se entienda que estoy hablando de una ametralladora metafórica) y más de una vez dejamos que todo caiga en las garras de la Entropía mientras observamos con expresión estupefacta y mascullamos “Ah... Bueno... Hagamos... No... Pará... A ver, hagamos un presupuesto... No... A ver... Pará... Ehhhh...”.

Una “Actitud Zen Involuntaria”, ponele.

Soy comprensivo respecto de la debilidad humana –especialmente con la mía- y entiendo esta actitud.

Al Zen sabio y valeroso, que no hace nada a propósito, en cambio, no lo entiendo.

Soy demasiado occidental.

Por fin, ambas opciones obtienen el mismo resultado final: La Destrucción Inevitable de Todo.

El Final.

El Apocalipsis.

El Big Crunch.

Avísenme si les estoy cagando el fin de semana.

La Oscuridad y el Frío Eterno.

El Caos Primigenio.

Etc., Etc.

No hay forma de ganar la batalla; pero podemos elegir cómo hundirnos.

Y ahora, el Experto en Demoliciones Controladas en un Espacio Mínimo aparece para moverme la estantería.

Fíjense la sabiduría ancestral del tipo: Ya sabe que la chimenea se va a caer, pero en lugar de hacerla volar de un bazookazo o sentarse a esperar (tal vez tapándose los oídos), toma las riendas y la destruye él, pero minimizando el impacto.

Y es una actitud difícil, porque hay un complejo habitacional alrededor.

Hay juegos para niños.

Mascotas.

Ventanas con vidrios.

No envidio su posición, porque está aún más destinada al fracaso que las otras dos: Se ha propuesto un objetivo dificilísimo, destruir y explotar algo pero sin que vuele una esquirla, y en un espacio mínimo.

Es un idealista, un humanista, un mártir.

Y aparte demuele cosas así que también es un “Macho Alfa”.

No, las tiene todas el guacho.

¿Y qué somos nosotros sino chimeneas a punto de derrumbarse y rodeadas de complejos habitacionales?

Sí, vos también; no te guíes por ese aceptable resultado de tu análisis del colesterol.

Entropía está a la vuelta, emboscada tras esa mancha oscura, ese colectivero imprudente, ese comentario desafortunado, ese jefe que se levantó de mal humor, y a punto de lanzar sus dardos untados en Enfermedad, Muerte, Ruptura y Despido.

Si fuera sólo por nosotros, si sencillamente estalláramos como pompas de jabón y con ellas nuestra influencia en los negocios del mundo no sería tan grave.

Lamentablemente, cada derrumbe nuestro genera sus daños colaterales.

¡Y allí aparece nuestro nuevo Ideal!

En mis últimos días, si puedo costearlo, llamaré a un Experto en Demoliciones Controladas en Espacios Mínimos para que me desmantele de a poco.

Lo imagino como Harvey Keitel en “Pulp Fiction”.

Primero, necesitaría que me opere la parte del cerebro que me da las ganas de vivir, así todo me chupa un huevo.

Luego, me irá reemplazando los órganos vitales por aparatitos con botón de “on/off”.

No estaría de más que tenga algunas habilidades de barman, para hacer el proceso más agradable, y de relacionista público, para presentarle a mis seres queridos excelentes personas que me reemplacen como pareja, padre y amigo; y que forme a jóvenes weblogueros para seguir manteniendo en orden mis tareas.

O sea, todas cosas que yo no voy a hacer; si alguna vez alcanzo la sabiduría del Experto en Demoliciones Controladas en Espacios Mínimos, tal vez me haga cargo yo mismo.

Por ahora me siento más inclinado afectivamente a la “Gran Bin Laden” e infinitamente más capacitado para la “Actitud Zen Involuntaria”.

Y al otro, al zen en serio, no hay caso, no lo entiendo, te juro que no lo entiendo.

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  • Por un pelo no me quedé calvo... (Por Marciano Durán)

–"¿Cuánto me queda doctor?"

–"Una semana."

–"¿¡¡¡Una semana de vidaaaa!!!?"

–"Una semana de pelo."

–"¡Noooo!, No puedo creerlo..." - le dije al borde de un ataque de algo.

–"Créalo, querido amigo. En una semana quedará absolutamente pelado."

–"¿¡¡¡Querido amigo!!!? ¡¡Querido amigo las pel... las pelucas!"

-"¿¡¡Me avisa que voy a quedar pelado en una semana y me dice “querido amigo”?!!!"

–"Tranquilícese porque es peor."

–"¡¡Nada es peor que quedarse calvo, señor!! ¡¡Naaada!!! Está en juego la virilidad, la autoestima, la estética, la ... ¡¡No existe nada peor que quedarse calvo, señor!!!"

-"¿Qué es lo que tengo?" – pregunté tratando de calmarme.

–"Lo que usted tiene se llama Alopecia Areata."

–"¿Alo... qué?"

–"Alopecia Areata. Es una enfermedad de origen genético que tiene un pico de stress como factor desencadenante." - me dijo poniendo cara de especialista.

–"¿Pico de estrés? ¡Pero... si yo tengo estrés, debería quedar calvo hasta Antoñito de la Rúa! Eso es un reverendo disparate, doctor." - le dije saliendo un poco de mi tradicional compostura.

-"Todavía tengo pelos en mi cabeza... ¿Es posible que no se me caigan?"

–"Es posible que esto derive en una Alopecia Universal."

–"Aaah... ¿y eso quiere decir que van a volver a crecer todos mis pelos?"

–"Eso quiere decir que se van a caer todos sus pelos, incluyendo los que usted está pensando."

–"¡Noooooo!"– grité imaginándome la escena.

–"No se ponga nervioso por favor, señor Durán. Usted se pone nervioso y se le cae el pelo por culpa de los nervios. Y cuando usted ve que se le cae el pelo... le vienen nervios. Y si le vienen nerv..."

–"¿Te puedo tutear? ¡Vos me estás agarrando para el chijete!"– dije empezando a caminar por el consultorio como un león enjaulado.

-"Vos no podés haber estudiado 20 años para terminar diciéndome esta estupidez. A ver si te entendí: Cuándo te limpias la cola te dan ganas de hacer caca. Entonces cuando hacés caca te tenés que limpiar la cola y ahí te ganas de.... ¡me estás cargando y yo te pagué 93 pesos de tickets para que me digas esto!"

–"Tranquilícese Durán, por favor. Le explico un poco mejor... se trata de una enfermedad auto inmune."

–"¿Auto qué?"

–"Mire... su cuerpo se equivoca y cree que lo están atacando, entonces crea anticuerpos."

–"¿Cómo Tabaré?"

–"No entiendo lo que me dice." – dijo el médico.

–"¿Vio que Tabaré está creando anticuerpos y reforzando la seguridad porque cree que lo atacan?"

–"Seeee... algo así." – me dijo no muy convencido. -"Si quiere le podemos dar alguna inyección a ver si vuelve el cabello... a veces vuelve."

–"¡Por supuesto que quiero!" –le dije guapeando y subiéndome la manga del brazo para que me inyectara lo que quisiera.

–"No es ahí..." – me dijo con cara de sádico.

Amagué a bajarme el pantalón, por lo que me dijo:

–"Es en la cabeza."

–"¿¡¡En la cabezaaaaa?!! ¡Ah... pero además de calvo voy a quedar agujereado!!"

–"Bien, si no se anima no lo hacemos. Antes los uruguayos venían más machitos..." – dijo haciéndose el banana.

–"Está bien, dele de punta. ¡Mire si le voy a tener miedo a un par de pinchazos!"

–"A 16 pinchazos..." – aclaró cargando una ampolla con una aguja que se parecía bastante a las que mi mamá usaba para tejerme buzos con lana de gruesa.

La número ocho y medio.

Cada vez que la punta de la aguja se frenaba contra los huesos del cráneo yo me desmayaba.

16 veces me desmayé.

Quedé cansado de desmayarme.

Llegué a casa peor que cuando salí, con dos enormes peladas que se unían por atrás y por adelante y dejaban una especie de isla de eucaliptos al medio.

Algo así como el sueño de la rotonda propia.

Volví... con la amenaza de quedarme sin un sólo pelo en una semana, arrastrando mi autoestima del tobillo como un grillete de preso y con la cabeza agujereada, a punto de perder por los boquetes la poca esperanza que me quedaba.

–"¿Cómo te fue?" –preguntó la santa de mi mujer.

–"¡¡¿COOOMO ME FUEEEEEEE?!!" - le contesté un poquito alterado, camino al baño.

–"¡¡¡¿Qué como me fueeeeeeee?!!! ¡Me-fue-muy-bien!" – le dije tirando un peine por sílaba por la banderola.

-"¡¡El muy desgraciado me dijo que me voy a quedar calvo y vos me preguntás como me fue!!"

Después de calmarme resolví conseguir una segunda opinión, así que fui a ver a un especialista de especialistas de los mejores especialistas.

Un italiano que llegaba a Montevideo por esos días.

–"¿Qué me aconseja, doctor?"

–"Dúe posibilidade..." – me contestó después de revisarme.

–"¿Dos posibilidades?" – pregunté ansioso, -"¿Cuáles son?"

–"Gorra o peluca." – me dijo y me lo tuvieron que sacar entre la enfermera y dos pacientes con poco pelo, que esperaban para atenderse.

–"¿Qué te pasó? ¿Cómo te descontrolaste de esa manera?" –preguntó mi mujer acariciándome la calva. -"¿Qué te dijo el italiano para ponerte así?"

–"Lo mismo le preguntaron a Zidane. Así que yo también lo bajé de un cabezazo en el pecho. ¡Parámelo de nuevo! ¡¡Parámeloooo!" - grité poniendo la cabeza como si fuera un toro.

Después probé todas las recetas caseras que me dieron.

–"Mi prima que estaba quedando pelada se puso caca de gallina." – me dijo una compañera de trabajo.

–"¿Y se curó?"

–"No, curarse no se curó, pero no le importó más quedarse calva. Lo único que hace desde ese día es buscar por internet la manera de sacarse el olor de la cabeza."

Me hablaron del mejor especialista de América: El Doctor Jaureguilorda.

El tipo que le ha hecho crecer pelo a las bolas de billar. (No es por vos Washington).

Así que me fui a Buenos Aires a ver al famosísimo Doctor Jaureguilorda.

Me senté en la sala de espera a aguardarlo.

–"Ya está llegando el doctor." – dijo la asistente indicando que acababa de hablar con él por el celular.

Un tipo grande abrió la puerta, nos miró uno por uno, saludó... y yo no salía de mi asombro: ¡Era como ir a un dentista sin dientes, a una dietista de 120 kilos!

¡¡¡El muy degenerado no tenía un sólo pelo en la cabeza!!!

Volví a mi casa y pensé en usar el Plan B: “Extensiones de pelo color caoba”.

Seguro que con eso quedaba “precioso”.

Me fui a un comercio en Montevideo a comprarla, pero el Coronel Vázquez estaba comprando las últimas que quedaban.

Fui por el Plan C: Aceptar la calvicie.

Resolví conversar con mi “Yo interior” tratando que entendiera que no debe ser tan paranoico, que nadie nos ataca: “Ni a nosotros ni a Tabaré” le dije esa noche.

Mi mujer me encontró a la madrugada hablando sólo y me amenazó con irse a vivir con alguien con rulos.

De cualquier manera yo charlaba despacito:

–"No seas tarado, avivate, nadie te quiere hacer nada, aflojale a la persecuta, si seguís con estas cosas vas a quedar viviendo en un envase negro y pelado." ...y de a poco empecé a asumirlo.

Un día descubrí que mi calvicie era directamente proporcional al tiempo en que me exponía a los espejos.

Cuando me miraba mucho, más pelado me veía.

Cuando estaba un tiempo largo sin mirarme, me olvidaba que el pelo había decidido rajarse de mi cabeza.

Lo primero que hice fue abrir la puerta del botiquín del baño y fijarla con un fisher a la pared, de manera que nadie pudiera cerrarla y que yo no me viera nunca más al levantarme.

De a poco fui eludiendo los espejos, empecé a caminar por calles donde sabía que no encontraría vidrieras que me reflejaran y hasta decidí no parar en los charcos de agua.

Una mañana al levantarme lo resolví: ¡A partir de hoy tengo pelo otra vez!

Cuando alguien hacía alguna referencia, mi familia, de atrás, se enloquecía haciéndole señas al tipo: “que no, que se callara, que yo no estaba al tanto de mi calvicie”.

Al principio fue como un juego.

Después, cuando llegaba mi cumpleaños mi mujer me regalaba peines y cepillos y mis hijos para el día del padre me compraban las mejores marcas de shampoo y de enjuague.

Incluso hablaron con un peluquero amigo que me atendía cada dos o tres meses y hacía como que me cortaba el pelo.

Los meses pasaron y empecé a peinarme con la raya al medio, al costado otro día, para atrás los fines de semana, incluso en varias oportunidades me teñí las canas.

Era como si el pelo me creciera para adentro y los demás no pudieran verlo.

¡Pobres!

Y acá estoy... luciendo esta hermosa cabellera de color negro que cae sobre mis hombros.

Porque el pelo, como tantas otras cosas... es una cuestión de fe.

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