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Viernes 14 de Agosto

                   Fin de semana: Viernes 14 a Domingo 16 de Agosto de 2009

Holaaa samigooosss !!! 

Esta semana nuevamente llegamos a todos Ustedes con una amplia selección de chistes para todos los gustos y paladares, junto con algunos textos humorísticos de un gran valor literario y una finísima terminación. Todo en una elegante presentación para disfrutar en el viaje, o llevar de obsequio o regalo... Esperamos que se diviertan, y les deseamos a todos un muy buen fin de semana.

                                   Esteban Nicolini

  • Emoción...

Una mujer llega a su casa muy apresuradamente, rechinando las cubiertas de su coche en la entrada, corre adentro de la casa tirando las puertas y grita a todo pulmón:

-"Jorge, empacá tus valijas... ¡¡Me gané $2,5 MILLONES DE DÓLARES EN LA LOTERIAAA!!"

El marido responde entusiasmado:

-"¡¡¡Dios mío!!!... ¡Que emoción! ¿Que debo empacar? ¿Ropa de playa o de montaña?"

Ella responde:

-"¡No importa! ¡Empacá todo y ANDATE A LA PUTA MADRE QUE TE PARIÓ!"

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  • Mafiosos, contadores y abogados...

Un Jefe de la Mafia descubrió que su contador había desviado para sí 10 millones de pesos de la Caja de la Mafia.

El contador era sordomudo y por eso había sido admitido en el trabajo, pues, como no podía oír ni decir nada, en caso de una eventual detención y proceso no podría actuar como testigo.

Cuando el Jefe le fue a preguntar por los 10 millones llevó consigo al abogado, quien además conocía el lenguaje de señas de los sordomudos.

El Jefe preguntó al contador:

-"¿Dónde están los 10 millones que me afanaste?"

El abogado, usando el lenguaje de las señas, le hizo llegar la pregunta al contador, que a su vez respondió con señas:

-"No sé de qué me están hablando."

El abogado tradujo al Jefe:

-"Dice que no sabe de qué le hablamos."

El Jefe sacó un pistola calibre 45 y apuntó a la cabeza del contador, gritando:

-"¡¡¡A ver ahora, preguntále de nuevo!!!"

El abogado, por señas, le dijo:

-"El Jefe te va a matar si no cantás donde está el dinero."

El contador respondió con señas:

-"OK, ustedes ganan; el dinero está en una valija marrón de cuero que está enterrada en el jardín de la Casa de mi primo Enzo, Nº 400 calle 26, bloque 6, Barrio Santa Marta de Pinamar."

El Jefe le preguntó al abogado:

-"¿Y? ¿Qué te dijo?"

El abogado respondió:

-"Dice que no tiene miedo de morir y que a usted le faltan huevos para apretar el gatillo."

Moraleja: Hay cuatro cosas de las que no te podés salvar:

1) Los impuestos.

2) La muerte.

3) Que te mienta el contador, y...

4) Que te cague el abogado...

(Gracias Patricio !!!)

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  • Solteronas...

Dos solteronas, tenían una farmacia heredada del padre.

Un día entra un hombre y pide un condón.

Una de las mujeres le saca un talla 42.

-"No, es pequeño", dice el hombre.

Le saca uno talla 44.

-"No, creo que todavía es pequeño."

Saca y saca, y el último que le queda es un N* 54.

Pero, el hombre insiste en que no le sirve, que sigue siendo pequeño.

Entonces la mujer grita:

-"Hermenegilda, el señor necesita un condón superior al talle 54, ¿qué le podemos ofrecer?"

Y Hermenegilda, le contesta:

-"¡Casa, comida, y la mitad de la farmacia..!"

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  • En el cielo...

Llega un negrito al cielo temeroso de que le nieguen la entrada, debido a que teme que haya problemas de racismo:

-"¿Nombre?"- San Pedro le pregunta...

-"Leonardo Di Caprio" - contesta el negrito.

San Pedro lo mira incrédulo y le vuelve a preguntar su nombre...

-"Leonardo Di Caprio" - insiste el negrito que no puede echarse atrás.

San Pedro toma el teléfono y confundido llama a Dios:

-"Oiga Jefe, (le dice, con todo respeto) sáqueme de una duda: El Titanic, ¿se hundió o se quemó?"

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  • Hazaña...

Una gallina pone un huevo de MEDIO KILOGRAMO.

Prensa, televisión, entrevistas, todos detrás de la gallina.

-"¿Cómo ha logrado esa hazaña, Sra. Gallina?"

-"Secreto de familia..."

-"¿Planes para el futuro?"

-"Poner un huevo de un kilo."

Los flashes de las cámaras se ensañan también con el gallo...

-"¿Cómo han logrado semejante hazaña, Sr. Gallo?"

-"Secreto de familia..."

-"¿Planes futuros?"

-"¡Cagar a trompadas al avestruz...!"

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  • Jaimito...

En la clase de Ciencias Naturales, la maestra pregunta a sus alumnos:

-"Lupita, ¿cómo se llama la vena que recoge toda la sangre del cuerpo y la manda al corazón?"

-"No sé, maestra."

-"La vena cava, Lupita..."

-"A ver, Albertito, ¿cómo se llama la vena que va desde los pulmones al corazón?"

-"No sé, maestra."

-"La vena pulmonar, Albertito."

Entonces, Jaimito se para y le pregunta a la maestra:

-"Maestra, ¿cómo se llama la vena que entra por la boca y sale por el culo?"

-"¡Jaimito, no seas grosero, niño! ¡Esa vena no existe!"

-"Sí existe, maestra. Se llama la vena Quaker..."

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  • Accidente...

Un motociclista va a 150 Km. por una carretera y de pronto se encuentra con un pajarito que no alcanza a esquivar; por el espejo retrovisor vio que dio varias vueltas en el aire hasta quedar tendido.

No pudo con el remordimiento y regresó a recogerlo.

El pajarito estaba inconsciente , como muerto.

Fue tal angustia del conductor que se lo llevó a su casa le compró una jaulita le puso pan y agua.

Al día siguiente el pajarito recuperó la conciencia y al verse como en una cárcel exclamó:

"¡Mierda!, ¡Maté al de la moto!"

(Gracias Marisa !!!)

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  • En la escuela...

(Cualquier semejanza con la realidad, es pura coincidencia...)

Una inspectora escolar llega de visita oficial a una escuela.

Luego de saludar a la Directora, se dirige a un aula elegida al azar y la Directora la presenta a la maestra.

La Inspectora decide hacer algunas preguntas a los alumnos para evaluar el nivel de aprendizaje.

A continuación van las preguntas y las respuestas:

-"¿Que es un diptongo?"

Todas las manos se levantan.

Elige una.

-"Son dos vocales incluidas en una sílaba y a veces hay que romperlo para que no suene para la mierda..."

Sorprendida, la inspectora dice:

-"Bien... Y... a ver... ¿Qué son dos rectas paralelas?"

Nuevamente todas las manos se levantan, y la rubia de trencitas elegida dice:

-"Son dos rectas que no se tocan ni por puta."

Ya molesta, la inspectora dice:

-"Bien... ejem... este... ¿Qué es la multiplicación?"

Responde otro alumno:

-"Es un procedimiento para evitar tener que estar sumando al pedo."

La inspectora se aparta con la maestra y le dice:

-"Se ve que estos chicos saben, tienen gran entusiasmo y están motivados. Pero es una pena que usen un lenguaje tan grosero...!"

La maestra le contesta:

-"¡Y mire que me rompo el culo para encauzarlos a estos pelotudos, que encima me hacen quedar como el orto!"

(Gracias Adriana !!!)

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  • Un buen católico...

Un hombre mayor, italiano, que vivía en las afueras de Nápoles, fue a la iglesia local a confesarse.

Cuando el sacerdote abrió el tablero del confesionario, el hombre dijo:

-"Padre, durante la Segunda Guerra Mundial, una mujer bonita golpeó a mi puerta y me pidió que la escondiera del enemigo. Así que yo la escondí en mi altillo."

-"¡Esa fue una cosa maravillosa que has hecho, hijo!" -contestó el sacerdote -"No tienes la necesidad de confesar eso."

-"No, Padre, es que ella empezó a agradecerme con 'favores sexuales'."

-"Estando en gran peligro y bajo esas circunstancias, dos personas pueden ser muy tentadas a actuar así. Pero si lo sientes verdaderamente, estás perdonado de hecho."

-"Gracias, Padre. Ésa es una gran carga que le saca a mi alma. Pero tengo una duda más."

-"¿Y cuál es, hijo?"

-"¿Cree Ud. que debería decirle que la guerra ha terminado?"

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  • Milagro...

Un anciano entra al confesionario y dice al cura:

-"Padre, tengo 80 años, estoy casado, tengo cuatro hijos y 11 nietos, y anoche tuve una aventura. Hice el amor a dos chicas de 21 años. A las dos. Dos veces."

-"Bueno, hijo mío, ¿cual fue la última vez que te has confesado?"

-"Nunca padre, soy judío."

-"Entonces, ¿por qué me estás confesando esto?"

-"¿Me está jodiendo, padre? ¡Se lo estoy contando a todo el mundo!"

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  • Gregorio, el semental...

Una mujer en el confesionario:

-"Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor hasta el atardecer."

-"Pues en penitencia, rezas tres padrenuestros y dejas 20 dólares de limosna."

Más tarde otra mujer:

-"Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor hasta el amanecer."

-"Pues en penitencia, rezas 10 padrenuestros, y echas 30 dólares de limosna."

Más tarde otra nueva mujer:

-"Padre, hoy he conocido a Gregorio, y hemos estado haciendo el amor todo el día."

-"¡Pero esto no puede ser!, rezas 20 padrenuestros y echas 50 dólares de limosna."

Más tarde:

-"Padre..."

-"Si, tu también has conocido a Gregorio y habéis estado haciendo el amor..."

-"No, padre. Yo soy Gregorio... O vamos a medias en la limosna, o me llevo a todas las mujeres a otra parroquia."

(Gracias Adrián !!!)

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  • Mujer en Frávega...

(Hecho real, acaecido en Buenos Aires.)

Entra una mujer en un local de venta de electrodomésticos con una caja en la mano y se dirige a uno de los vendedores:

-"Vengo a devolver esta tostadora que compré ayer, porque no funciona..."

-"Lamentablemente, no podremos reembolsarle su dinero, porque la compró con una oferta especial."

Entonces, la mujer levantó los brazos y comenzó a gritar:

-"¡Agarrame las tetas, agarrame las tetas...!"

El empleado, aturdido, corrió a llamar al gerente, mientras una multitud de clientes se acercaba a ver qué pasaba.

El gerente le preguntó a la mujer:

-"Pero, ¿qué le pasa señora?"

Ella le explicó el problema de la tostadora, y él le repitió la misma excusa dada por el empleado.

-"¡Agarrame las tetas, agarrame las tetas...!" siguió gritando...

Ahora, todos los clientes los rodeaban, y el gerente, abrumado, le dijo:

-"¡Por favor, señora, cállese... ¿Por qué está gritando eso?"

-"¡Porque me gusta que me aprieten las tetas cuando me están cogiendo!"

La multitud estalló en aplausos, cuando rápidamente le devolvieron el dinero.

(Gracias Norberto !!!)

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  • Solidaridad masculina...

Una mujer está en la cama con su amante cuando oye al marido llegar.

-"Vamos..." - le dice al amante -"De prisa, quédate en pie allí en la Esquina."

Rápidamente, ella cubre el cuerpo del amante con aceite y lo salpica con talco por encima y le dice:

-"No te muevas hasta que yo te diga. Finge que eres una estatua. Yo vi una igualita en casa de los Almeida."

En eso, el marido entra y pregunta:

-"¿Que es esto?"

Ella, fingiendo naturalidad:

-"¿Eso? Ah, es sólo una estatua. Los Almeida colocaron una en el cuarto de ellos y me gusto tanto que compre una igual."

Y no se habló más de la estatua.

A las dos de la madrugada, la mujer estaba durmiendo y el marido todavía está viendo TV.

De repente, el marido se levanta, camina hasta la cocina, prepara un sándwich, agarra una lata de cerveza y va para el cuarto.

Allí, se dirige a la estatua y le dice:

-"¡Toma, come y bebe algo, hijo de la gran puta! Yo me quede dos días como un idiota, en el cuarto de los Almeida y ni un vaso de agua me ofrecieron."

(Gracias Roberto !!!)

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  • Los hombres sufren más que las mujeres... (Por Julio César Parissi)

Parece que, en los últimos tiempos, a mí alrededor se gestó una epidemia de separaciones.

Y lo peor que los que se están separando eran matrimonios consolidados, no parejas de loquitos que se juntan hoy y se patean mañana.

Son amigos que trabajan en los medios.

Más concretamente, artistas, tipos sensibles, tranquilos y razonadores.

Sin embargo, por motivos que no me meto a averiguar, un buen día me dicen:

-"Discúlpame si ando mal, pero me estoy separando..."

La disculpa es porque su vida laboral se encuentra despelotada por el tsunami que significa dejar la casa, la mujer y los hijos.

Como esto, pura coincidencia, lo vi varias veces en un corto lapso, me llevó a pensar cuánto sufre el hombre la separación en relación a la mujer.

¿La mujer sufrirá lo mismo?

Yo creo que no, y hay varias razones.

La primera es el machismo con el que fuimos criados.

¿Qué es lo mejor para un hombre soltero?

No casarse.

¿Y qué es lo mejor para un hombre casado?

Separarse.

Es decir, el mandato machista dice que el hombre es más feliz cuando está solo.

Eso se ve en los chistes de boliches, donde los hombres disfrutan de imaginarse libres de ataduras.

Por ejemplo, aquel en que el tipo, casi llorando, le dice a la mujer:

-"Llevamos treinta años de casados, vieja. Si hubiera matado a alguien, estaría libre desde hace cinco."

O el otro que en que la mujer le pregunta al marido qué es la felicidad y el tipo le contesta:

-"No lo sé, siempre estuve casado con vos."

Pero la realidad es otra.

El tipo se separa, pero debe repartir lo bienes, cumplir con la manutención de lo chicos, no puede llevarse a los hijos y debe mudarse, porque en la casa familiar queda ella.

Todo esto no sería del todo terrible si, como le dicen en la barra, ahora empezara la joda, la noche, las minas, las copas y la diversión sin rendirle cuentas a nadie.

Pero sucede que en su lugar de separado -un monoambiente de mierda- mis amigos se la pasan llorando por su nueva situación, con horas al divino botón, sin que nadie, por caridad, venga a romperle las bolas con alguna tarea hogareña, porque el tipo sueña con que lo necesiten para cambiar una lamparita o destrabar la llave de la puerta del fondo.

Además, el hombre es un separado, alguien que durante más de una década, por lo menos, no estuvo en el circuito de la noche y el levante.

Totalmente fuera de onda y, encima, con el estigma de cargar una familia y unos hijos que ya casi no le pertenecen pero que sigue bajo su protección monetaria.

En cambio, la mujer -que se queja con sus amigas: “Qué más remedio, me tuve que hacer cargo de todo, querida”- no sufre ni la décima parte de lo que sufre el tipo.

Ella tiene que seguir con el ritmo de la casa y no tiene necesidad de adaptarse a un ámbito nuevo, los hijos requieren de ella como siempre, y su casa continúa siendo su casa, quizás ahora más holgada porque el gordo decidió irse.

Puede ser que en la cama matrimonial extrañe un poco, pero tal vez lo que extrañe es decirle al tipo:

-“¿Otra vez tienes ganas? No empieces, que la semana pasada lo hiciste..."

Y dice “lo hiciste” porque en ese trámite ella hace años que dejó de involucrarse.

Luego, cuando las heridas -si es que hay- cicatricen, puede ser que se haga un tiempo de conseguir otro marido, pero con cama afuera.

Y listo.

Por eso, en las separaciones, el chiste que más se acerca a la realidad es aquel donde una mujer le dice a una amiga:

-"Me saqué un montón de grasa de encima."

-"¿Te hiciste una liposucción?"

-"No, me divorcié."

De "Las mujeres son un mal necesario"

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  • ¿Qué le sirvo...? (Por Gillespi)

No solamente ya ostentábamos poseer la avenida más ancha, también la más larga, el más grande futbolista de la historia; ser los inventores del dulce de leche, el colectivo, la birome y el tango; comer la mejor carne -en este ítem incluyo además que tenemos las minas más lindas del mundo-, ser compatriotas de Fangio, De Vicenzo y Vilas, que de ahora en más debemos sumar a nuestros logros el hecho de que los mozos más sobresalientes del planeta son nuestros. (Ver nota)

Los mozos, hoy llamados camareros, honrados trabajadores del lugar donde se practica el deporte más popular de nuestro país: el boliche -y no me estoy refiriendo al bowling.

Aquellos hombres maduros de pantalón negro, camisa blanca y moño devenidos en la actualidad a jóvenes de jean, remeras y rastas.

Esos Raúles, Jorges y Marios que se han modificado a Lucas, Gonza y Jerónimo.

Circunspectos señores con habilidad para descorchar un vino que de buenas a primeras se convirtieron en cooles estudiantes de historia del fagot que desconocen la existencia de un sacacorchos de dos pasos.

El estudio realizado por los neurobiólogos argentinos Facundo Manes, Tristán Bekinschtein y Julián Cardozo (con nombres de camareros de Palermo Soho los tres), y responsables del llamado “Efecto Tortoni”, descubrieron que la estrategia de los buenos meseros no tiene que ver con memorizar rostros ni lugares ocupados en la mesa, sino con una mezcla de ambas, armando un diagrama que une ubicación con cara.

La decisión de elaborar un estudio de estas características confirma, ante todo, que los nacidos en este bendito país son vagos de alma -por más científicos que sean- que buscan excusas para vivir en el feca… porque no creo que en ningún otro sitio del mundo existan personas a las que se les ocurra esta clase de cosas.

¿Quién de nosotros no tiene un bolichito que frecuenta y una relación con uno o más mozos que excede lo meramente profesional?

¿Quién no ha gozado con el placer de entrar a un bar y escuchar, luego de ser cálidamente saludado con un beso o apretón de manos, esa frase celestial: -"¿Lo de siempre?"?

Hoy en día, al igual que hace muchos años donde ser reconocido por el portero de una boite de moda era lo más top del momento (los clientes más veteranos recordarán los nombres de Fraga o Andrés en Mau Mau), ser saludado por un camarero de un café nos da una impronta de relevancia.

Pero no me quiero alejar del núcleo de esta publicación.

Que los mozos argentinos, aquellos verdaderos profesionales del oficio, son grossos ya lo sabía mucho antes de que esto sea avalado científicamente.

Habrán compartido, más de una vez, mesas complicadas:

-"Para mí un cortado en jarrito... pero tres cuartos y sólo con espuma de leche. El mío que sea ristretto. A mí traeme un té... pero en hebras, nada de saquito. Yo quiero un americano mitad y mitad… pero con leche fría aparte."

Y los sufridos tipos, sin anotar ni pedir repetición alguna, no dejan de cumplir eficientemente con el pedido.

Y cuando expresé "profesionales del oficio" estaba trazando una enorme divisoria con esos actuales empleados de bares refashion; tipitos que no sólo mientras anotan piden repetición sino que no pegan una.

Les solicitás un café y a los diez minutos regresan y te preguntan:

-"¿El agua era con o sin gas?"

-"No, pedí café."

-"¡Ah! Disculpá."

Pasados quince los ves atendiendo la mesa de al lado y aprovechás para recordarle:

-"¿Te acordás el pedido?"

-"Me acuerdo, ya te traigo el licuado."

-"No modernito, entendeme, te dije un café."

A los veinte te lo traen: frío, volcado y -obviamente- sin el sobre de azúcar.

Por eso les digo, para mí, todo mozo pasado fue mejor, y son los que deberíamos presentar en caso de existir un mundial.

Les regalo a los que te sirven cascaritas de naranja azucaradas; déjenme con Manuel, el gallego que te sirve en tiempo y forma y que, además, saca la billetera y te cobra.

Comentarios Odol en el aire...

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