Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un interesante surtido de chistes, textos humorísticos, informes interesantes con un toque de humor y relatos divertidos, conformando una edición a prueba de aburridos. Esperamos que la disfruten, y les deseamos un muy buen fin de semana.
Esteban Nicolini
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Caperucita...
Versión de la Justicia Argentina en relación a Caperucita y el Lobo con las 'mejoras' del proyecto de reforma del Código Penal.
Visto y considerando:
1) Que Caperucita no desconocía que podía encontrarse con el Lobo.
2) Que tampoco era ajena al hambre del Lobo, ni a los peligros del bosque.
3) Que si le hubiera ofrecido la cesta de la merienda para que el Lobo calme su hambre, no habrían ocurrido los sucesos referidos más arriba.
4) Que el Lobo no ataca a Caperucita de inmediato, y que hay evidencias que primero conversa con ella.
5) Que es Caperucita quien le da pistas al Lobo y le señala el camino de la casa de la abuelita.
6) Que la anciana es inimputable ya que confunde a su nieta con el Lobo.
7) Que cuando Caperucita llega y el Lobo está en la cama con la ropa de la abuela, Caperucita no se alarma.
8) Que el hecho de que Caperucita confunda al Lobo con la abuelita demuestra lo poco que iba a visitarla, hecho que tipificaría un abandono de persona por parte de la joven Caperucita.
9) Que el Lobo, con preguntas simples y directas, quiere desesperadamente alertar a Caperucita sobre su posible conducta.
10) Que cuando el Lobo, que ya no sabe qué más hacer para alertarla, se come a Caperucita, es porque ya no le quedaba otra solución.
11) Que es altamente posible que antes Caperucita hiciera el amor con el Lobo y lo disfrutara.
12) Que la versión de que Caperucita, cuando oye la pregunta del Lobo: «¿Adónde vas?» responde: «A bañarme desnuda en el río..», cobra cada día más fuerza.
13) Que se desprende del punto anterior que es Caperucita la que provoca los más bajos instintos, brutales y depredadores, en la pobre fiera.
14) Que el Lobo ataca, pero tal hecho corresponde a su propia naturaleza y a su instinto natural y animal, exacerbados por la conducta de la susodicha Caperucita.
15) Que párrafo aparte para la madre de Caperucita,quien exhibe culpabilidad por no acompañar a su hija.
Por todo lo antes dicho, se revoca el fallo de Cámara, absolviéndose al Señor Lobo y se dispone además:
a) Apercibir a la familia de Caperucita, imponiendo a la abuela presentarse en hospital a designar, para su observación gerontológica,
b) A la madre apercibirla para que cumpla correctamente con sus deberes de madre.
c) A Caperucita trabajo comunitario en el Zoológico Local para conocer acabadamente la naturaleza y el instinto animal.
Aclarase asimismo en el presente fallo que este proceso no afecta el buen nombre y honor del Señor Lobo y que este juzgado agradece el apoyo de las madres y abuelas de Plaza de Mayo en favor del señor lobo.
Publíquese, archívese, y téngase por firme el presente fallo.
E. Raúl Zaffaroni
(Gracias Sergio !!!)
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Extraño dolor...
Una enana se presenta a una consulta ginecológica...
El doctor, le dice:
-"Sí, señora, ¿en qué podría ayudarla?"
-"Bueno, doctor... en verdad no se cómo decírselo... pero cada vez que llueve me duele allá abajo, en la pochola..."
-"¿Usted se refiere a la vagina?"
-"Sí, doctor... la pochola."
-"Bueno, veamos... súbase a la camilla que la reviso..."
El doctor la observa atentamente y le dice:
-"La verdad que no le encuentro nada... pero ¿cómo es el dolor?"
-"Es un dolor muy intenso, lo raro es que lo siento cada vez que llueve..."
-"Bueno, le recomendaría entonces que venga un día de lluvia, así puedo hacer un diagnóstico más acertado..."
Pasan 15 días, y una tarde lluviosa se hace nuevamente presente en el consultorio la enana.
-"¡Ay, doctor... no puedo más del dolor!... ¡hoy que llueve me duele nuevamente!"
El doctor la mira y la invita a ponerse en la camilla en posición ginecológica...
Coloca una sábana entre las piernas, agarra una tijera y comienza a trabajar...
Y a los 5 minutos le dice que se baje.
-"Y ¿cómo se siente ahora?"
La enana camina un poco y exclama:
-"¡¡¡Es increíble!!! ¡¡¡Estoy bárbara!!!, doctor, no siento nada ¿qué me hizo?"
-"Nada, le recorté un poco las botas de goma..."
(Gracias Adrián !!!)
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Ronquidos...
Llega un fulano una noche a un hotel y pide una habitación.
El encargado le dice que sólo tiene una cama, en un cuarto compartido pero, que nadie la quería porque el otro huésped roncaba muy fuerte.
El fulano, por estar demasiado cansado le responde que no hay problema y decide compartir la habitación...
A la mañana siguiente, el encargado pregunta si durmió bien.
-"Perfectamente, ¡muchas gracias!"
-"¿Y el señor de los ronquidos?"
-"Apenas entré en la habitación le di un beso en la boca y después de eso, él se pasó toda la noche con los ojos abiertos y con el culo pegado a la pared."
MORALEJA: No hay grandes problemas... sino grandes soluciones.
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Invitación...
Comenzó la música, y un borracho que estaba sentado vio a una señora de negro que estaba sentada al frente suyo.
Tambaleante se aproximó y le dijo:
-"¡Hic!... Mi Negra ¿me da el placer de este baile?"
-"¡No!"
-"¡Hic! ¿Y por qué no?"
La negra contestó:
-"Pues por cuatro motivos: Primero, porque usted está borracho. Segundo, porque esto es un velorio. Tercero, porque el Ave María no se baila, y cuarto, porque 'mi negra' las pelotas, ¡YO SOY EL CURA!"
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Conversación entre dos violinistas...
-"Oiga... ¿usted de dónde es?"
-"Coño... ¡pues, hostias... acaso no se me nota! ¡De Bilbao, joder!... ¿de dónde si no?"
-"Perdóneme usted... pero ¡qué casualidad! yo soy de Santander..."
-¡Hostias..! ¡los dos del Norte!"
-"Y usted ,¿a qué se dedica?"
-"¿Yo? ¡Soy violinista!"
-"¡Me cago en la puta madre!... ¡Qué puñetera casualidad, yo también!"
-"No puede ser... ¿también violinista? Pues yo se lo advierto... Como violinista, ¡yo soy el mejor de España!"
-"¿El mejor de España? ¡Vamos, hombre, yo soy el mejor de Europa!"
-"¡Mire si yo toco bien, que cuando lo hago en la iglesia de Santander, la Virgen de Madera llora!"
-"Pues pa' violinista yo, que el otro día toqué el violín en la Catedral de Bilbao, y de lo bien que lo hice, bajó Jesucristo de la cruz, me dió un abrazo y me dijo: -'Esto sí que es tocar y no lo que hace el hijo puta de Santander que hace llorar a mi madre...' "
(Gracias Marisa !!!)
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Negro modesto...
Una mujer recibió una jugosa herencia: 50 millones de dólares.
Decide inmediatamente dos cosas: Comprar un yate de súper lujo para viajar por todo el mundo y contratar a un negro de 1,95 m y 90 kg como acompañante.
Hace todos los preparativos, e inicia el viaje.
Por fin llega la ansiada primera noche, la mujer había comprado una buena dotación de condones; se baña, sale del baño enredada en su toalla, se pone cremas, perfumes, se acomoda en la cama mirando a su acompañante como queriéndoselo comer y le da un condón del tamaño súper grande.
Sonriente, el negro agarra el condón y se lo trata de acomodar en la cabeza a manera de gorra.
Entonces ella le dice con voz suave y seductora:
-"¡No, bebé!, ¿Sabes? Ahí no se pone, papi..."
Entonces le dice el negrote con voz áspera:
-"Ya lo sé mamita... ¡solo lo estoy aflojando!"
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Terapia gallega...
Reunión de terapia de grupo.
Reunidos cuatro enfermos y el psicologo, éste les dice que se presenten, digan su oficio y comenten porque.
El primero dice:
-"Me llamo Paco y soy medico porque me gusta que la gente este sana."
El segundo dice:
-"Me llamo Angel y soy arquitecto porque me gusta que la gente viva en casas bonitas."
La tercera dice:
-"Me llamo Maria y soy lesbiana porque me gustan las tetas, los culos y hacer el amor con mujeres."
El cuarto dice:
-"Me llamo Manolo y hasta hace un momento pensaba que era albañil pero acabo de descubrir que soy lesbiana."
(Gracias Horacio !!!)
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Mi papá y yo...
Anoche mi papá y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la vida...
Entre otras, estábamos hablando del tema de vivir/morir.
Le dije:
-"Papá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufá los artefactos que me mantienen vivo. PREFIERO MORIR."
Entonces, mi Papá se levantó con cara de admiración y ¡me desenchufó el Televisor, el DVD, el Cable, Internet, la PC, el mp3, la Play, el teléfono, me quito el Celular, la notebook y me tiró todas las cervezas...!
¡QUE LO PARIÓ, viejo de mierda..!
¡CASI ME MUERO!
(Gracias Rodolfo !!!)
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Racista...
Estaba una negra en la playa, echándole aire a su hijo con un cartón.
En eso pasa Jaimito y le dice:
-"Si no le echás kerosene, no va a prender..."
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Personas gramaticales...
El rico vive del pobre, el policía dice que cuida a los dos.
El ciudadano común se cuida de los tres.
El trabajador mantiene a los cuatro.
El vago vive de los cinco.
El comerciante comercia con los seis.
El abogado enreda a los siete.
El cantinero emborracha a los ocho.
El cura absuelve a los nueve.
El doctor cura a los diez.
El sepulturero entierra a los once.
El partido de turno gobierna a los doce.
El presidente engaña a los trece... y a su vez:
Al rico lo hace más rico.
Al pobre lo hace más pobre.
Al más pobre lo hace imbécil.
A los imbéciles los hace ministros, diputados, senadores y así dejan de ser pobres.
El consuelo es que en los países latinoamericanos sólo seis 'personas' tienen problemas:
¡¡¡Yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos!!!
(Gracias Jorge !!!)
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Alzheimer...
Es un gran monstruo, pero nada cuesta hacer los ejercicios propuestos. El hemisferio derecho del cerebro, le va a agradecer...
Gimnasia para el cerebro
El simple hecho de cambiar de mano para cepillar los dientes, contrariando su rutina y obligando la estimulación del cerebro, es una nueva técnica para mejorar la concentración, entrenando la creatividad y la inteligencia y así realiza un ejercicio de Neuróbica.
Un descubrimiento dentro de la "Neurociencia", revela que el cerebro mantiene capacidad extraordinaria de crecer y mudar el padrón de sus conexiones.
Los autores de este descubrimiento, Lawrence Katz y Manning Rubin (2000), revelan que Neuróbica, o la "aeróbica de las neuronas" es una nueva forma de ejercicio cerebral, proyectada para mantener al cerebro ágil y saludable, creando nuevos y diferentes padrones de actividades de las neuronas de su cerebro.
Cerca de 80% de nuestro día a día, está ocupada por rutinas, que a pesar de tener la ventaja de reducir el esfuerzo intelectual, esconden un efecto perverso: limitan al cerebro.
Para contrariar esta tendencia, es necesario practicar ejercicios "cerebrales", que hacen a las personas pensar solamente en lo que están haciendo, concentrándose en esa tarea.
El desafío de Neuróbica, es hacer todo aquello contraria a la rutina, obligando al cerebro a un trabajo adicional.
Alguno de los ejercicios:
- Use el reloj en el pulso contrario al que normalmente lo usa;
- Cepíllese los dientes con la mano contraria al de costumbre;
- Camine por la casa, de espalda (en la China, esta rutina lo practican en los parques);
- Vistase con los ojos cerrados;
- Estimule el paladar con cosas diferentes;
- Vea las fotos, de cabeza para abajo (o las fotos, o usted);
- Mire la hora, en el espejo;
- Cambie de camino para ir y volver del trabajo;
- Muchos otros, dependiendo de su inventiva.
La idea es cambiar el comportamiento de rutina.
Tiente hacer algunas cosas diferentes, con su otro lado del cerebro, estimulándolo de esa manera.
¡Vale la pena probar!
¿Que tal si comienza practicando ahora, cambiando de mano el manejo del Mouse y enviando ahora a sus amigos, este mensaje… usando el Mouse, con la otra mano?
Sigan las instrucciones, se lo recomiendo.
Aunque yo tuve algunas dificultades, a saber:
Cambié el reloj de muñeca y cada vez que me preguntan la hora y miro automáticamente la muñeca izquierda, me ponen cara de "¿éste es pelotudo o tiene Alzheimer?".
Intenté manejar el cepillo de dientes con la zurda: lo agarré por las cerdas y le puse pasta a la punta de plástico.
Me quedaron las encías a la miseria.
Caminé de espaldas por mi casa (cuando no había nadie, claro, para que no me tomen por pirunchi), pisé un juguete de mis nietas y me fui al carajo.
Tuve que esperar que regresara mi mujer para que me ayudase a levantarme.
¡Me cago en los chinos!
Me vestí con los ojos cerrados: me puse el calzoncillo que me había quitado la noche anterior (duermo en bolas) y que había dejado para lavar (y bien que lo necesitaba…), y me calcé mocasines de distinto color.
Quise estimular el paladar con cosas diferentes y me agarré un pedo morboso con grappa Chisotti.
Si pudiera ponerme de cabeza laburaría en un circo, así que intenté girar 180 grados las fotos de la compu, pero como, en cumplimiento de estas sanas directivas, manejé el mouse con la puta zurda, borré gran parte del archivo de fotos (¡mi hija me va a matar!).
Casi ni veo la hora en mi reloj... ¡y pretenden que la mire en el espejo!
Me equivoqué, y en lugar de cambiar de camino para ir y volver del trabajo, cambié de lugar de trabajo.
Fui al anterior y me sacaron cagando.
Por último, mandé este mensaje tratando de dominar el puto ratón con la reputa zurda e incluí en la lista por error a todo el Directorio de la empresa.
Al rato me llamó mi gerente para preguntarme si siempre fui así de pelotudo o si estoy haciendo un master.
Déjenme de joder, seguiré con mis rutinas, total, el Alzheimer no es tan jodido: pasás a ser un pelotudo más, y ni siquiera te das cuenta.
(Gracias Norberto !!!)
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Profesiones...
Un médico, un ingeniero y un informático estan charlando sobre cual de sus profesiones es la más antigua.
Empieza el médico:
-"Mira, la Biblia dice que Dios creo a Eva de una costilla de Adán, esto obviamente requiere cirugía, y por lo tanto la medicina es la profesión más antigua."
El ingeniero replica:
-"Si, bueno, pero antes de eso, la Biblia dice que Dios separó el orden del caos, esta fue obviamente una obra de ingeniería."
El informático se echa para atrás en la silla y dice sonriendo tranquilamente porque sabe que ha ganado esa mano:
-"Si, pero ¿como te crees que Dios creo el caos?"
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Ciego...
Un cieguito pedía limosna en una esquina.
Pasa un turista y al querer colocarle una moneda en el jarro de metal, aquella pega en el borde y cae.
El ciego se agacha, la toma y la introduce en el jarro.
El turista lo mira y le dice:
-"¡Basura! ¡Usted es un estafador, no es ciego! ¡Anda engañando a la gente, sinvergüenza!"
El cieguito trucho responde:
-"Cálmese señor, sucede que el cieguito esta enfermo y yo lo estoy cubriendo."
-"Ah, ¿y Ud. a que se dedica?"
-"Yo soy el sordo-mudo de la otra cuadra."
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Candidato...
-"¿Sabe usted inglés?"
-"No."
-"¿Sabe usted francés?"
-"No."
-"¿Sabe usted contabilidad?"
-"No."
-"¿Tiene referencias de trabajos anteriores?"
-"No."
-"Entonces, ¿como se presenta a la oferta de trabajo? ¡Hombre...!"
-"Como decía: "Inútil presentarse sin referencias..."
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¿Qué me mirás sin esa cara? (Por Podeti)
Durante décadas, los pesimistas gurúes de la ciencia ficción han alertado a la Humanidad sobre los peligros del confort: Desde “Los Supersónicos”, y a la película “Wall-E”, pasando por la historieta de Kurtzman y Wood “Blobs!” (en los inicios de la revista “Mad”) nos han mostrado un futuro donde el uso de la tecnología ha convertido al Hombre en un bebé absolutamente dependiente y con el cuerpo completamente fofo y atrofiado, culpa de las veredas móviles y mini-transportes individuales.
Sin embargo, ninguno de estos Nostradamus de pacotilla fue capaz de predecir la peor consecuencia de la tecnología, y que –es hora de revelarlo- está ocurriendo en este momento: Se nos está atrofiando la cara.
Antaño, cuando la forma de comunicación humana más extendida era cara a cara, el lenguaje oral estaba acompañado por miles y miles de pequeños gestos, visajes, guiños, inflexiones en la voz, miradas y muecas que complementaban el limitadísimo sistema de comunicación verbal.
Entonces, gracias a este conjunto de herramientas periféricas de la palabra, fue el reino del sarcasmo.
Uno podía decir “ah, sí, los comentaristas de blogs, esos sí que son re grosos”, y gracias a una mirada, un gesto realizado con los dientes superiores o cierta anomalía autoinflingida en la voz, el interlocutor podía dilucidar el verdadero significado.
Este arte fue tomando ramas cada vez más sutiles, una sencilla levantada de ceja podía eliminar de un plumazo todo lo que el sarcástico de turno acababa de decir.
Hoy en día, cuando las jóvenes generaciones (y cuando digo joven, digo “joven” en serio, tipo 17 años para abajo, no lo que los medios periodísticos consideran un “escritor joven” o un “director joven”, juventud muy elástica que puede extenderse hasta los sesenta años) quieren borrar con el codo lo que dicen con la mano, dicen “arre”.
Por ejemplo, agarran y dicen “Los comentaristas de blogs, esos sí que son grosos. Arre”.
Esta palabrita, “arre”, funciona de reemplazo a esa catarata de información gestual y vocal de la que hablaba al principio.
De sostenerse en el tiempo, hará completamente innecesaria la realización de muecas, y por fin, seremos tan expresivos como un escandinavo.
No seamos muy duros con los jóvenes: la palabra “arre” es un idiotismo derivado del “lenguaje flogger” (según una breve investigación, su etimología viene, viene de “ahh, re que no”), donde justamente se utilizaba originalmente como “warning de sarcasmo”, para evitar malentendidos.
¿No les recuerda (y tal vez les despierte cierta envidia por la practicidad del adminículo) a las constantes ofensas inintencionadas, bodrios intercambios de aclaraciones, disculpas, “yo no quise decir lo que dije” y “yo no dije que vos hayas querido decir lo que vos dijiste sino todo lo contrario” que solemos leer y experimentar en blogs y foros de gente mayor?
Desde luego, los adultos no estamos a salvo de la incómoda inexpresividad de nuestro medio.
Pocas cosas hay tan escalofriantes como nuestros “jajaja” escritos con un rostro absolutamente pétreo e inexpresivo; no necesitamos expresar simpatía, odio, celos, alegría, ternura, malicia ni amarga indiferencia hacia el interlocutor que está detrás de la pantalla del monitor.
Y quiere la Naturaleza Humana que cuando no necesitamos hacer algo, no lo hacemos.
Así que expresamos nuestros peores instintos y mejores deseos a través de la escritura, pero con una cara de leer avisos clasificados que no le hace el más mínimo honor a estos humanos sentimientos.
El problema es que, así como nuestra carencia de herramientas idiomáticas floggers nos mantiene toscos en la conversación cibernética, nuestros jóvenes simétricamente han empezado a utilizar esta suerte de emoticones en el habla cotidiana; ¿en cuántas generaciones el “habla emoticona” dejará sin capacidad de expresión gestual a la raza humana?
¿Llegaremos a vivir en un mundo liso y rosa, donde los seres humanos no pueden poner “cara de Robert de Niro”, abrir las aletas de la nariz en señal de ira contenida o elevar una ceja demostrando desconfianza?
¿Desaparecerán las patas de gallo y “líneas de expresión”, dándonos aspecto de bebés monstruosos y encanecidos?
En ese mundo, los hombres hablarán de nosotros como de esos Superhombres capaces de hazañas increíbles, como fruncir la nariz o ponernos bizcos.
Jim Carrey será para ellos una suerte de Dios (incluso creerán que la película “Todopoderoso” es un documental) e Ismael Echeverría, su profeta.
Desde luego, el gesto facial como demostración de afecto desaparecerá por completo, perdiendo la actividad erótica un 76 % de atractivo y reduciendo la tasa de natalidad, y el amor volverá a expresarse por la espalda como en la era de las cavernas.
Desaparecida la risa (reemplazada por un “he encontrado eso muy gracioso” expresado verbalmente), también desaparecerán los cómicos stand-up, ya que los chistes sin un ruido que los acompañe colapsan sobre sí mismos.
Por último, sin el ejercicio de los músculos faciales la tonicidad muscular de las caras de nuestros bisnietos desaparecerá a los 25 años de edad, con el consiguiente peligro de desprendimiento de nariz, etc.
La única forma de evitar esto es exigir que la escuela pública incorpore “Expresividad Facial” como materia O-BLI-GA-TO-RIA, donde se les enseñe a los educandos a bajar el extremo central de las cejas para denotar enojo, hacer una boquita tipo Francella para expresar temor, y otros.
Eso, o que se empiecen a fabricar caretas con distintas expresiones, que todo el mundo tenga a mano para las diferentes ocasiones.
No sé, esto también estaría bueno, aparte si querés enojarte mucho te podés poner una cara de Mr. T.
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Delicias de la playa... (Por María Brandán Aráoz)
Cuando se acerca la época de veraneo, ¿quién no recuerda con nostalgia sus últimas vacaciones en el mar?
Una querida amiga me hizo un racconto bastante realista de las suyas.
“Una vez llegados, la tarea primordial era elegir una playa cerca y con carpa disponible.
La idea de ir con lo puesto (remera y traje de baño) se frustró unas horas antes.
Mis hijas necesitaban baldes, palas, libritos y marcadores.
Mi marido su pipa, tabaco y el diario.
Yo, al menos un bolso.
Y teniendo heladerita portátil no era cuestión de gastar un dineral en almuerzo.
Ya que estábamos tampoco costaba nada cargar sombrilla y reposeras.
Llegamos a la playa elegida y, antes de hacer el acarreo, fuimos a alquilar la carpa.
El bañero nos mostró un piano repleto de alfileres.
-“Miren -dijo con orgullo-, está todo tomado. Lo único que queda es esto.”
Y señaló, en otro plano, un cuadradito perdido sin alfiler.
Aceptamos y, previas idas y venidas (las chicas se olvidaron los baldes, la heladerita hubo que cargarla entre dos y volver por la reposera), nos instalamos.
Al rato llegó un señor de anteojos.
-“Disculpe -le dijo a mi marido-, pero se equivocaron de carpa”.
Él sacó el recibo del bolsillo.
-“Mire, no. Aquí está bien claro: número setenta y ocho”.
-“No puede ser. ¡Si yo la estoy usando desde diciembre!”
El error se aclaró.
Resultó que el bañero ignoraba la existencia del dueño anterior.
El dueño anterior ignoraba la del bañero, que se había hecho cargo del balneario el día primero.
Y nosotros que ignorábamos las dos cosas tuvimos que trasladamos a otra parte y buscar la sombrilla en el auto.
En fin, colonizamos un pedazo de arena húmeda; les puse crema protectora a las chicas, me encremé yo, y abrí la reposera dispuesta a tomar sol.
-“Mamá, tengo hambre”, informó Dolores.
-“Yo también”, dijo María.
-“Y yo”, reaccionó mi marido emergiendo del diario.
¡Eran las once!
Organicé el picnic y decidí esperar a que ellos comieran para poder hacerlo tranquila.
Saciado el hambre familiar, rescaté el último especial de milanesa.
-“Ay, ¡qué rico! Yo no comí de milanesa” -protestó María.
-“Porque no quisiste”, le recordé.
-“Y ahora sí quiero. ¿Me das un bocadito?”
Extendió la mano, yo mi apetitoso sándwich y, de golpe, lo vi caer, irremediablemente, en la arena.
Para consolarme del evento, las acompañé al mar.
Mi marido, que había descubierto carpas desocupadas volvió a la casilla del bañero.
Nadé poco y grité mucho.
A Dolores para que aflojara (insistía en subirse a caballito y al llegar la ola me ahorcaba); a María para que volviera (cada incursión acuática la arrastraba un poco más lejos).
Antes de terminar la tarde hubo distintos incidentes.
La sombrilla se voló ante la indignación general; (“¡Qué poco cuidadosos!” “No la clavaron bien”, murmuraban nuestros vecinos); el café del termo estaba sin azúcar; a María la quemó una agua viva; y el heladero pasaba cada cinco minutos pegando el característico alarido.
A eso de las cuatro, mi marido, con la espalda incinerada (se había quedado dormido sin suficiente protector solar) sugirió que nos fuéramos.
La cosa se demoró por los sucesivos acarreos y la insistencia de las chicas en traerse a un perro vagabundo al que no dejaron de alimentar en toda la tarde.
La playa es muy linda.
Siempre que uno sepa apreciar sus otras delicias.
Vendedores ambulantes que taladran los oídos y nos llenan de arena; perros y chicos ajenos que hacen pis o juegan a las escondidas en el toldo propio (conseguido con esfuerzo y varios cientos); adolescentes adormilados que se confunden o se adueñan de sillas y reposeras (“Perdón, ¿era suya? ¡Cómo la vi vacía!”).
Y pelotas que rebotan en los lugares más vitales de nuestra anatomía cuando una pasea por la orilla.
No importa si una vuelve de la playa exhausta, despellejada y con anécdotas varias.
Ya se sabe.
Amnesia mediante, se vuelve al año siguiente a disfrutar de sus delicias.”
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