Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos una edición imperdible, en la que, además de los chistes y textos de humor habituales, sumamos a una prestigiosa profesional quién llega a nuestras ediciones con sus invalorables aportes. Seguramente contaremos con su columna en muchas ediciones más. Por ahora incluímos la primera parte de uno de sus valiosos y esclarecedores estudios. Nos vamos pa'rriba, nos vamos. Que le vamo´hacer. Esperamos que lo disfruten y que no tengamos nefastas consecuencias. Que pasen todos una excelente semana.
Esteban Nicolini
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Pregunta
¿Qué es un travesti?
Un hombre que quiere superarse.
(Gracias Sofía !!!)
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Explicación científica de la masculinidad (1era. parte)
Absolutamente ofendida por los chistes feministas que denotan una crueldad injustificada (los hombres no son inútiles, corren muebles, cambian cubiertas y un montón de otras cosas que con más tiempo se me ocurrirán), me veo obligada a intervenir y detener esta cascada de crueldades.
Claro que no somos iguales y no es culpa de ellos, es la naturaleza.
A continuación la explicación clínica, hasta ahora reservada sólo para mujeres.
Llegó el momento de hacerla pública.
Cuando nacen, no importa cuanto empeño pongamos, es inevitable, ese hermoso e inteligente niño, que hasta hace poco era una persona, se convierte en un HOMBRE.
Cuando llegan a los 13 o 14 años empieza el problema.
En el momento en el que su pito comienza a crecer, comienza por supuesto a pesar, más crece, más pesa, creando una fuerza directamente proporcional al tamaño del miembro en la parte superior del organismo, o sea el cerebro, dejando así (física pura) un agujero en el medio del mismo que no solo jode por el vacío, sino que también impide que las boludeces de un lado (minas), se comuniquen con las del otro (deportes), del mismo tamaño incluso que el control remoto de la tele.
O sea cuanto más grande el pito menos cerebro y más incomunicación entre los lóbulos.
Ahora bien, ¿esto mejora si lo tiene chiquito?, pues fíjense que curioso, NO, queridas mías, esto empeora, ¿porqué? muy sencillo, la capacidad cerebral es utilizada para envidiarles el tamaño a los que se cruzan en los baños, evitando todo contacto con gente que la tenga más grande, lo cuál le impide también participar en todo tipo de orgías (propia de ciertas edades), haciendo de ese individuo un ser miserable, que piensan que todas las minas son putas y que ellos son "DECENTES".
Con todo ese espacio se convierten en MOLUSCOS aburridos.
Debería agregar que para empeorar el panorama, con el transcurso del tiempo ese espacio vacío (del tamaño que sea), se llena de dudas, celos, angustias, piojos y cuanta boludez haya rondando.
Debo aclararles que la reproducción y/o difusión de esta teoría sin mi consentimiento, será sometida a juicio, reconociendo por este acto la jurisdicción de los tribunales del fuerte apache.
DRA. LAURA LAFFOUILLERE (Ciencias ocultas).
Continuará...
(Gracias Laura !!!)
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Filosofía Profunda (para aflojar un poco...)
Errar es humano, persistir en el error es americano, acertar en el blanco es musulmán.
Nunca desistas de tu sueño. Si no encontraste un cabarulo abierto, seguí buscando, papá.
Cualquier idiota es capaz de pintar un cuadro, pero solo un genio es capaz de venderlo.
Todo es relativo. El tiempo que dura un minuto depende de que lado de la puerta del baño estás.
El más noble de los perros es el perro-caliente: Alimenta la mano del que lo muerde.
Si está trabado, forzálo. Si se rompe, precisaba ser cambiado seguro...
Robar ideas de una persona es plagio. Robar de varias es investigación.
Cuando te arrojen una piedra, hermano, haz con ella un escalón y súbete... Solo después, cuando tengas una visión plena de toda el área, agarrá otra piedra, y clavásela en el balero al hijo de puta que te tiró la primera.
En la vida todo es relativo. Un sólo pelo en la cabeza es poco; y en la sopa, ¡es mucho!
En el borde de un precipicio sólo hay una manera de ir para adelante: Dar un paso atrás.
Yo quiero morir como mi abuelo, durmiendo, tranquilo... Y no gritando desesperadamente... ¡como los cuarenta pasajeros del ómnibus que él manejaba!
Dime con quien andas, que yo te digo si voy con vos...
Yo cavo, tu cavas, el cava, nosotros cavamos, vosotros caváis, ellos cavan. Parece una boludez, pero es profundo.
Enviale este mensaje a todas las personas que son especiales para vos... Si no le gusta, que se vaya a lavar el orto.
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Cuestión de publicidad...
Un ejecutivo del área de publicidad de pollos "San Sebastián" tiene una idea brillante, y se va al Vaticano a ver al Papa.
Pide audiencia y se la conceden.
Cuando llega, el Papa le da la bendición y el ejecutivo entonces explica su idea:
-"Su Santidad, vengo a proponerle un negocio bárbaro. San Sebastián va a donar $500 millones a la Iglesia si usted hace que cambien una oración en el Padre Nuestro donde dice: 'Danos hoy el pan de cada día', queremos que diga: 'Danos hoy el pollo de cada día'."
El Papa responde:
-"¡Imposible! El Padre Nuestro es la oración que Nuestro Señor nos enseñó, y no puede cambiarse".
-"Muy bien", dice el ejecutivo de San Sebastián -"estamos preparados para donar $5.000 millones a la Iglesia si usted hace cambiar la frase: 'Danos hoy el pan de cada día' para que diga: 'Danos hoy el pollo de cada día'."
Al Papa le tiembla el mentón... se seca el sudor de la frente y con voz temblorosa responde nuevamente:
-"Ya le he dicho que es imposible. El Padre Nuestro es la oración al Señor, y no puede cambiarse".
-"Bueno", - retruca muy seguro el hombre de San Sebastián -"esta es nuestra última oferta: ¡vamos a donar $10.000 millones a la Iglesia si usted hace cambiar la frase!"
El Papa guarda el pañuelo, se persigna, se pone de pie y a la vez que bendice nuevamente al ejecutivo de San Sebastián le responde:
-"Hecho. Déjelo por mi cuenta. Voy a reunir a los Cardenales y presentarles el tema".
Al día siguiente el Papa reúne al Colegio de Cardenales y les explica que tiene buenas y malas noticias.
-"La buena noticia", - dice el Papa -"es que la iglesia ha recibido una donación de $10.000 millones."
-"La mala noticia es que vamos a perder la cuenta de pan Fargo."
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El prisionero...
Llegan unos recién casados a un hotel y la inocente muchacha le dice al marido:
-"Mi amor, yo no se de estas cosas, así que me vas a tener que enseñar."
-"Mi vida", -le dice él -"a partir de este momento, a tu cosita le vamos a llamar la prisión y a este que tengo en la mano le vamos a llamar el prisionero, así que vamos a meter al prisionero a prisión."
Después del primer "encuentro", el tipo se tira boca arriba en la cama, pero la muchacha quedó entusiasmada y le dice al marido:
-"Mi amor, el prisionero esta fuera de la prisión."
El esposo no muy entusiasmado le dice:
-"Vamos a meterlo a prisión otra vez..."
Y siguen con el segundo.
Pero la muchacha es bastante golosa y le dice:
-"Mi vida, el prisionero esta fuera otra vez."
Se levanta el tipo como puede, con las piernas como ternero recién nacido y se va por el tercero.
Se tira en la cama, exhausto, y le vuelve a decir la muchacha:
-"Papi, el prisionero se volvió a salir."
Y le contesta el esposo con el ánimo por los suelos:
-"¡¡¡Tampoco vamos a darle cadena perpetua!!!"
(Gracias Griselda !!!)
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Paseo en barco
Jorge entra al bar y ve a Juan sentado en la barra con una sonrisa de oreja a oreja.
-"Juan, ¿por qué estás tan contento?"
-"Jorge, tengo que contártelo todo:
Ayer estaba en el muelle encerando mi barco, solo encerándolo, cuando llega una hermosa pelirroja escultural y me dice: -"¿Me das un paseo en tu barco?"
¡Por supuesto que te doy un paseíto en mi barco!
Y cuando estábamos mar adentro, apagué el motor y le dije:
-"Elige: ¡hacer el amor o nadar!"
y la chica no sabía nadar, Jorge, ¡no sabía nadar!"
Al día siguiente Jorge vuelve al mismo bar y de nuevo allí está Juan, con una sonrisa aún más grande que la del día anterior.
-"¿Y hoy por qué estás tan contento, Juan?"
-"¡Jorge, no me la vas a creer!
Hoy a la mañana estaba en el muelle terminando de encerar mi barco, solo encerándolo, cuando llega una hermosa rubia despampanante y me dice:
-"¿Me das un paseo en tu barco?"
-"¡Claro que te paseo en mi barco!"
La llevé mar adentro y cuando estábamos allá, apagué el motor y le dije:
-"Elige: ¡hacer el amor o nadar! ¡y la tipa tampoco sabía nadar Jorge! ¡no sabía nadar!"
Pasan un par de días y Jorge entra otra vez al bar, Juan está en la barra llorando sobre una cerveza.
-" ¿Qué te pasa Juan? ¿por qué estás así?"
-"Bueno Jorge, no te puedo esconder nada:
Ayer estaba en el muelle nuevamente encerando mi barco, solo encerándolo y se aparece una estupenda morena súper sexy y me dice:
-"¿Me das un paseo en tu barco?"
-"Cuando quieras, nena."
Y cuando estábamos allá mar adentro, apagué el motor, la miré toda y le dije:
-"Elige: ¡hacer el amor o nadar!"
La morena se quitó el top, Jorge ¡y qué busto... unas tetas terribles!
Se quitó la minifalda ¡una minifalda chiquita!, Jorge...
Y, ¡era UN HOMBRE! Jorge... ¡UN HOMBRE GRANDOTE Y UN MIEMBRO MUY GRANDE!
-"Y yo..., yo, Jorge, ¡YO NO SÉ NADAR, Jorge! ¡NO SÉ NADAR!"
(Gracias Horacio !!!)
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Clítoris...
Un clítoris le pregunta al otro:
-"Che, ¿es verdad que dicen que andás de capa caída, que estás medio apático, que nada te interesa?"
El otro le contesta:
-"Nah... no hagas caso de lo que dicen, son las malas lenguas..."
(Gracias Adriana !!!)
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Dos aspirinas...
Un tipo ha salido de copas con los amigos.
Luego de varios tragos comienza a sentirse algo amoroso y decide volver al hogar con su mujercita.
Al llegar la encuentra profundamente dormida en la cama matrimonial y con la boca abierta, por lo que decide buscar dos aspirinas y metérselas en la boca.
Ella se ahoga levemente, se asusta, tose, y cuando se recobra, le pregunta:
-"¿Que me pusiste en la boca?"
-"Dos aspirinas..."
-"Pero... ¡no me duele la cabeza!"
-"¡Es lo único que quería oír!"
(Gracias Norberto !!!)
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Un cura y un rabino en París...
Un cura le dice a su amigo rabino:
-"Tengo un truco para comer gratis."
-"¡Súper! Contame como haces."
-"Voy al restaurante, bastante tarde, pido una entrada, plato principal, quesos, postre y me tomo todo mi tiempo para tomarme un café, un coñac y un buen cigarro y espero a que cierren. Como ni me muevo, cuando ya levantaron todas las mesas, dieron vuelta las sillas sobre las mesas para barrer, viene el mozo a preguntarme si le puedo ir pagando porque ya se van, entonces le respondo: 'Pero si ya le pagué a su colega que se fue antes'. Es así de simple."
El rabino entonces le dice:
-"¡Que genial!, ¿probamos juntos mañana?"
-"Ok", le contesta el cura.
La noche siguiente los dos compadres van al restaurante: entrada, plato principal, quesos, postre, etc...
Llega el momento de cerrar, se acerca el mozo, les pregunta si les puede cobrar y el cura le dice:
-"Lo siento, pero ya le pagamos a tu colega que ya se fue..."
Y el rabino agrega:
-"¡Estamos desde hace rato esperando el cambio!"
(Gracias Adrián !!!)
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Más Boogie... (Textos de Judith Gociol)
Un duro al estilo yanqui
Seguramente Boogie casi no leyó libros en su vida , pero - de no haber nacido en una historieta- bien podría haber sido uno de los personaje del género policial negro (Boogie " ¡sucio negro¡") que aparecieron en los Estado Unidos a partir del crack de la Bolsa de Wall Street, en 1929.
El mismo tipo de violencia -urbana, callejera, hostil- que se acentuó en la sociedad con la crisis económica, permeó los relatos: el gangsterismo, el tráfico de droga, los manejos sucios en la policía, la corrupción.
En un contexto similar se desenvuelve " el Aceitoso".
El tratamiento que intento dar al clima, a su entorno - sostiene su autor ( material e intelectual)- es, ciertamente la recepción que tiene en mí toda la información que uno recibe sobre violencia, armamentismo, drogadicción, impunidad permanente.
Al ser un personaje corrupto le está permitido ser vulnerable a todo eso, empaparse en ello.
Si fuera un héroe convencional sería escéptico, ajeno, y no creo que cumpliera la misma finalidad con la misma eficacia.
A diferencia de lo que ocurría en el policial clásico, en la novela negra no se distingue el fondo de la forma, se confunden la víctima, el asesino y el detective.
El investigador se ha vuelto cruel, escéptico, mujeriego y bebedor ; más que juzgar al criminal, lo comprende.
Visión crítica de la sociedad, la narración es guiada por un nuevo punto de vista: el del asesino. (Boogie "Las contradicciones del sistema...")
-"He aquí un hombre de acción, duro de pelear, cuya sonrisa pensativa constituye el gesto más peligroso : el hombre que odia recibir golpes sin devolverlos y que a nadie persona, hombre o mujer, muerto o vivo"
Así era descrito el protagonista de Cosecha roja , de Daniel Hammett, precursor de los personajes duros que, después , Boogie encarnó en las viñetas.
Cuando Fontanarrosa publicó por primera vez su tira, en la década del 70, los policiales negros -ignorados en la Argentina hasta los años 60- cobraban cada vez más lectores.
Como los detectives duros, " el Aceitoso" sabe moverse en los suburbios neoyorquinos y en territorios cruzados por los negros , los chicanos y los agentes de la CIA.
Peleó en la Guerra de Vietnam, en la de Nicaragua y en la del Golfo.
Mal que le pese, sin embargo no nació en un magazine yanqui sino en una revista cordobesa.
No por nada dice "Jelou" , en lugar de "Hello".
Si hasta sus armas suenan distinto, herencia, probablemente, del genio de Hugo Pratt, tal como sugiere Fontanarrosa.
"Él cambió la banda sonora de la historieta. Hasta que apareció el Sargento Kirk disparando su rifle contra los bandidos, en todas las historietas, los balazos sonaban: ¡¡¡bang, bang!!!. Pero, de pronto, el rifle de Kirk hacía "crack.crack,crack". Pensábamos que habíamos escuchado mal y tuvimos que volver a leerlo. Tiempo después, quizás en el 55, desde la terraza de mi casa, escuché unos disparos aislados y sonaban como los de Pratt".
Es imposible, además no asociar al personaje con los matones argentinos, represores durante la dictadura militar y mano de obra sin ocupación fija en democracia.
"Durante el Proceso pienso que pudo haber aparecido Boogie en ( el bar) El Cairo- dice el dibujante- . Es más estoy casi seguro de que estuvo. Vi a alguien corpulento que bajó de un auto con un cigarrillo en los labios, cerrando la puerta con violencia. Entró por el lado de la ochava como si el lugar fuera suyo. Llevaba saco abierto para que uno entreviese el bufo. Boogie y sus amigos decían que El Cairo era una cueva de zurdos y seguramente él estaba allí para llenarnos de espanto"
Amor filial
Boogie se relaciona con al mundo de un modo utilitario y establece vínculos descartables con todo lo que lo rodea : trabajos, compañeros de bar, mujeres.
Su única relación es con las armas, a las que quiere, cuida y protege como no hace con ningún otro ser.
De la madre, sólo es posible precisar que ya no vive y que se llamaba Eileen Jennifer Olmstead; en cuando al padre, apareció una sola vez en una tira que Fontanarrosa consideró tan mala que no fue recopilada en ningún libro.
"El Aceitoso" tuvo también un hijo - a quien le dio para jugar una granada, pero esterilizada-, una tía y un primo, Ultra, el único familiar con el que tuvo un contacto algo más sostenido.
Dos capítulos de Ultra fueron publicados en la revista Tinta, en 1972, y el resto de la historia permaneció inédita hasta veinticinco años después, cuando fue recopilada en un libro por la editorial de la Universidad Nacional de Rosario, que se incorporó al presente tomo.
"El Aceitoso" nació como parodia de Harry , el Sucio mientras que su primo había tomado como referencia a James Bond, el agente 007 y eso marcó las diferencias desde el inicio.
"Boogie se mueve por dinero. Ultra, en cambio, responde a razones que han pasado de moda: los ideales, la humanidad, alguna patria, el trato fraterno- explica Reynaldo Sietecase en el prólogo de esa edición -. A diferencia de Boogie, con su realismo duro, Ultra tiene un simbolismo poético que después no se repitió en los trabajos posteriores de Fontanarrosa. Hay un dragón con cierta melancolía, una nena que baila y desaparece, una persecución de un hombre misterioso Helotro y más"
Ambos se parecen físicamente.
De su primo, "el Aceitoso" adoptó la forma de sostener el cigarrillo entre los labios y también los chistes breves, la ironía, ciertas referencias y los juegos con los textos.
Boogie le guarda algo que en otros podría llamarse cariño, sobre todo por aquellos primeros años de la década del 70, cuando se sentaban a beber y fumar juntos.
La última noche que se vieron, le advirtió "terminarás muerto defendiendo una causa perdida, o enamorado. No sé que es peor"
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Todo lo humano me es ajeno (Boogie, el aceitoso - Por Fontanarrosa)
Marcia: -"Oye, Boogie, ¿has visto el caso de los medicamentos envenenados?"
Boogie: -"Pse..."
M: -"Oye, ¿no me digas que no te interesa? ¡Ha muerto mucha gente!"
B: -"Me importa un pimiento."
M: -"Boogie... ¡No puedes vivir al margen de lo que te rodea!"
B: -"Todo lo humano me es ajeno, Marcia."
M: -"Pero, Boogie..."
B: -"No me agotes, Marcia. Debo ir al cine. Sé que ponen una nueva versión de 'Jack, el destripador'. Admiro a ese tipo. No tenía estilo. Pero hacía lo suyo con verdadero cariño."
M: -"¡Oh, God!, ¡Pueden masacrarnos a todos frente a tus narices y tú sólo piensas en ver una película!"
Se acerca un policía:
-"Perdonen Ustedes... ¿Viven en este barrio?"
M: -"Yo no. Mi amigo si."
P: -"Muy bien. Han matado a un hombre. ¿Querría Ud. acompañarme?"
B: -"Shit. Mire, sargento..."
P: -"Puede que lo reconozca..."
B: -"Okey... Okey... Vamos a verlo..."
Llegan al lugar.
Boogie retira los diarios que cubren el rostro del cadáver.
B: -"No, sargento. Jamás en mi vida he visto a este sujeto."
P: -"Gracias de todos modos. Seguiré consultando."
M: -"Me desconciertas, Boogie. Tras tu aparente indiferencia, a veces colaboras..."
B: -"¡Shit!, 'Jack, el destripador' está por comenzar..."
M: -"¡Oh, Boogie! ¿De dónde has sacado ese diario? ¡No me digas...!"
B: -"Tomé sólo la parte de los cines, Marcia... ¡Shit! La sangre tapa parte de los horarios..."
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Los cuentos de "Don Verídico"... (Por Juceca)
CARNAVAL EN EL RESORTE.
-"Carnaval sin papelito, no es carnaval", murmuró la Duvija mientras picaba un quesito con los agujeros hechos a taladro para que pareciera gruyere.
En un rincón, un forastero tomaba su cañita cuando un redepente, de entre las ropas le sonó una campanilla.
El hombre sacó un celular, lo llevó a la oreja, escuchó sin decir palabra, y después contestó:
-"Mañana siete y media".
En El Resorte hubo un silencio, hecho a propósito para que se escuchara pasar chiflando un higo que se le fue a reventar en la frente al telefónico.
Mientras el otro se sacaba las semillas de las pestañas y se colgaba el aparatito del borde de la faja, Rosadito Verdoso comentó, como bobiando.
-"Además de papelito, haría falta serpentina."
Una sombra con un cartelito que decía "Nostalgia", se posó en el marco de la ventana.
El tape Olmedo reculó unos pasos.
-"¿Qué está haciendo, don tape?"
-"Retrocediendo en el tiempo."
El forastero, para borrar la mala impresión del celular, mandó servir y comentó:
-"Lo que se usaba mucho, antes, eran los asaltos."
-"Ahora también."
-"Y las caretas."
-"Ahora también."
-"Y las máscaras sueltas."
-" Ahora no tanto. Se juntan más."
Alguien dijo que una vuelta había conocido a Menecucho, y que los carnavales le estaban debiendo una canción, una retirada, algo así.
Azulejo Verdoso se apuntó a lo grande.
-"Por lo menos un monumento."
Como la cosa se ponía linda y los entusiasmos se brotaban, y como era temprano, la Duvija salió conque lo mejor era organizar un corso para esa misma noche, que pasara por la puerta del boliche y que para eso había que iluminar.
Rejuntaron cabos de vela, limpiaron tubos de faroles, y apilaron cardo seco para las fogatas.
La Duvija se encargó de los papelitos.
Con diarios viejos y una tijera, los fue recortando, uno por uno, bien redonditos y del mismo tamaño.
Los demás fabricaban pitos con cañas, que con un agujerito chiflan que son un gusto, tambores con lata y un palito, y caretas con cáscaras de zapallo.
Alguno, con un corcho quemado, se pintó un antifaz de lo más bonito.
La Duvija se pasó las horas cortando papelitos, y no conforme con eso, los pintó, uno por uno, de los más variados colores como ser amarillo y rojo, y también azules.
De noche salieron a desfilar alrededor del boliche, tocando pitos y tambores.
Entre todos, contando al forastero, eran pocos. De haber sido más, hubiesen dejado alguno sin desfilar para que los vieran.
Y al final, la Duvija tiró los papelitos.
Eran tan pocos, pero tan lindos, que se los quedó mirando hasta que se perdieron con el viento.
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