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Viernes 12 de Enero

Fin de semana: Viernes 12 a Domingo 14 de Enero de 2007

Holaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un material muy divertido, con chistes para los gustos más variados, y algunos textos de humor antológicos. Esperamos que lo disfruten y que tengan una muy buena semana.

Esteban Nicolini

  • Ford, Dios y las mujeres...

Henry Ford muere y llega al Cielo.

En la puerta, San Pedro lo recibe y le dice:

-"Bien, tu fuiste una persona buena y ni que decir de tu invención, la cadena de montaje para automóviles, cambió el mundo. Como recompensa, puedes pasear a voluntad en el Cielo; puedes ir para cualquier lugar."

Ford piensa por un momento y solicita:

-"Yo quiero estar junto a Dios por un rato."

Entonces, San Pedro le pide a un ángel que acompañe a Ford a la sala privada del Todopoderoso.

Ford entra en la sala y le pregunta a Dios con reverencia:

-"Señor Todopoderoso, cuando inventaste a la mujer, ¿en que pensabas?"

-"¿Que quieres decir con eso?" -pregunta el Todopoderoso.

-"Bueno Señor, hay grandes problemas en el proyecto de tu invención:

1) No existe ningún modelo económico.

2) Hace mucho ruido cuando se calienta.

3) El mantenimiento es extremadamente caro.

4) Necesita constantemente de pintura.

5) Tiene que parar 5 días de cada 28.

6) El sistema se tapa y es necesario anularle algunos tramos.

7) Antes del primer tercio de su vida se le caen las defensas delanteras y traseras.

8) Las vestiduras se cuartean a los pocos kilómetros.

9) El consumo de combustible es asombroso.

10) Es muy lento comparado con el otro modelo que hiciste.

Y estos son sólo algunos de los problemas."

Dios va para la Supercomputadora Celestial, hace click en un icono de la pantalla y, casi instantáneamente, aparece un listado.

Dios lee el informe, se vuelve hacia Ford y le dice:

-"Puede ser que mi proyecto tenga problemas como tu bien dices, pero en este preciso momento, hay más hombres montados en mi invento que en el tuyo. "

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  • El negrito...

-"Oiga tata, necesito un reló."

-"¿Pa que quiere un reló mijo?, ¡en el campo ni falta que hace, pué!"

-"No tata, lo quiero pa' cuando salgo por las nochecitas con la Antonela."

-"¡Pero mijo, usté conoce los luceros de la noche!, usté puede leer la hora en ellos."

-"¡No tata, no!. Mire, en las nochecitas questán reestrelladas, caminamo de la mano, oigo re-bién los grillos, oigo como las plantitas se mueven con el viento, la Antonela huele a jabón y yerbas silvestre; tonce nos sentamo a la oriyita'el rio, tata, y la empiezo a besar. "

"Le acaricio su carita, sus hombros, tata, tonces rodamos por el pasto; tata, quito su ropa, sus enagüas, ¡todito tata!

"Nos quedamo en cuero', tata, y ya cuando la luna ilumina su cuerpo, me subo encima d'eya, la beso en el cueyo, ella respira juerte, gime, se queja, jadea y tonce me dice así tata:

-"¡Damelaora, Francisco... damelaora..!"

-"¡Y yo sin un reló, tata!"

(Gracias Elvira !!!)

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  • Cuestión de suerte...

Dos linyeras caminaban cierto día a lo largo de las vías del ferrocarril.

Uno le dice al otro:

-"Soy el tipo que tiene más suerte en el mundo..."

-"¿Porque?"

-"Porque la semana pasada caminando por estos rieles me encontré un billete de veinte pesos. Después fui al pueblo, me compré una damajuana de vino y estuve tres días borracho."

El otro le dice:

-"Puede ser, pero creo que soy yo el tipo que más suerte tiene en el mundo. Hace dos semanas estuve caminando por esta misma vía y encontré una mujer atada a los rieles, la desaté, la lleve hasta aquel bosque y allí me pasé dos días haciéndole el amor."

-"¡La verdad que tuviste más suerte que yo! ¿También te hizo sexo oral…?"

-"Imposible, nunca encontré la cabeza."

(Gracias Horacio !!!)

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  • El tren de pepito... (versión mexicana)

Pepito jugaba con su tren en miniatura en la sala de su casa, mientras su mamá cocinaba y lo miraba de vez en cuando.

Luego de varias vueltas, el tren llega a la estación terminal y Pepito, actuando como el inspector del tren, dice:

-"¡Estación terminaaaaal!, ¡Todos los hijos de su chingada madre que viajan hasta aquí levanten todas sus porquerías y se bajan de volada del tren, bola de pendejooos; los güeyes que viajan de vuelta, suban rapidito sus pinches maletas, antes que los agarre a chingadazoooooos!".

Al oír esto, su madre -espantada- salió rápidamente de la cocina y le dice:

-"¡Pero qué vocabulario es ese, hijo! ¡Deja inmediatamente tu tren y te encierras en tu recámara! ¡Estás castigado por DOS horas!"

Luego de las dos horas de castigo, Pepito vuelve a jugar con su tren, previo permiso de su mamá y esta vez:

-"Estación terminaaaaal, los pasajeros deben descendeeeeer. A nombre de nuestra empresa les agradecemos haber viajado con nosotros, prefiriendo nuestra hospitalidaaaad. Por favor bajen sus pertenencias y ante cualquier necesidad, por favor soliciten la ayuda de nuestros asistenteeeeees. Quienes viajan de vuelta, por favor tengan la bondad de subir al tren con su equipaje y acomodarse en sus respectivos asientos, que vamos a partiiiiiiir."

Su madre, con una sonrisa, ya más tranquila, sigue cocinando, cuando inmediatamente después, Pepito agrega:

-"Y si algún cabrón hijo de su chingada madre está encabronado por las 2 horas de retraso que tenemos, que se pare de su mugroso asiento y le reclame a la vieja histérica que está en la cocinaaaaaaaaaaaaaa..."

(Gracias Pablo !!!)

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  • El ciego...

Un hombre ciego entra a un bar de lesbianas por error.

Llega a la barra y ordena un trago.

Después de largo rato le dice al barman en voz alta:

-"Oiga, ¿quiere oír una broma sobre las tontas rubias?"

Repentinamente todos se quedan callados.

En un susurro, la mujer que estaba sentada a su lado le dice:

-"Antes de que Ud. la cuente señor, creo es justo que sepa dado que es ciego cinco cosas: Una: El barman es una mujer rubia. Dos: El portero también. Tres: La mujer de mi costado es rubia y es boxeadora profesional. Cuatro: La dama a su derecha es rubia y es luchadora profesional. Cinco: Yo soy una mujer rubia y mido 1.85 mts. y peso 90 kgs., tengo un doctorado de cinturón negro en karate, ¡y una muy mala actitud! Después de todo eso, ¿piensa seriamente señor, contar esa broma?"

El ciego piensa por un segundo, mueve la cabeza y dice:

-"Nooooo, si yo tengo que explicarla cinco veces, no..."

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  • El padre...

Un tipo está en la fila del supermercado, cuando una rubia escultural lo saluda agitando la mano y le lanza una de aquellas sonrisas estremecedoras.

El tipo mira hacia los lados, hasta que se convence que es con él.

Decidido, deja la fila y se acerca a la bella mujer.

Suavemente le dice:

-"Disculpe... ¿será que nos conocemos?"

Ella le responde con una sonrisa encantadora:

-"Pues... tal vez yo esté equivocada, pero me parece que usted es el padre de uno de mis niños..."

El tipo se queda boquiabierto, mientras su memoria trabaja a toda velocidad, intentando recordar los detalles de la única vez que le fue infiel a su esposa.

Extrañado le dice:

-"¡Ohhh...! ¡No me diga que usted es aquella stripper que llevaba puesto un antifaz y que en la despedida de soltero de mi amigo, yo me tiré encima de la mesa de billar, en medio de aquella tremenda orgía, completamente borracho, mientras una de sus amigas me flagelaba jalándome los genitales y metiéndome un pepino por atrás...!"

-"Bueno... ¡no exactamente!" -responde ella interrumpiéndole al instante y visiblemente avergonzada... -"¡Yo soy la nueva maestra de su hijo!"

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  • Los toros...

Un matrimonio hacia turismo por España, y dentro de los lugares a visitar querían ver los toros tan característicos.

El guía los lleva a ver una cuadra de sementales y les comienza a explicar:

-"Este es un toro de 400 Kg." -dice mientras señala al animal -"que realiza 4 montas diarias."

La mujer abre grandes sus ojos y le dice a su marido:

-"¿Escuchaste?"

El guía continúa:

-"Este es otro toro, como pueden ver es mas grande, tiene casi 500 Kg. y realiza alrededor de 6 montas diarias."

-"¿Escuchaste?"- dice la mujer volviendo a codear a su marido.

-"Pero este es el verdadero semental" -dice el guía -"¡Pesa 800 Kg. y realiza 20 montas diarias!"

Antes que su mujer abra la boca el hombre pregunta:

-"Perdone señor, pero este toro, ¿realiza las 20 montas con la misma vaca?"

-"No, claro que no, siempre con vacas distintas."

El hombre sonríe, codea a su mujer y le dice:

-"¿Escuchaste?"

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  • Pedido de mano... (Cuento - por Luis Landriscina)

Una cosa que ha ido variando con el paso del tiempo, y recurro también a la memoria de los mayores: el protocolo o la institución que fue alguna vez el noviazgo.

Y esto a los más chicos les va a resultar hasta risueño, gracioso tal vez, porque yo voy a refrescarles la memoria a los mayores lo que era estar de novio hace unos años: primero había que conseguir la dama, que ella viera si el venía con buenas intenciones, le dedicara alguna sonrisa y se encontraran a la salida del cine, a la salida de misa o en un baile.

Pero cuando ya se entablaba una relación, uno no podía llegar hasta la casa; llegaba una cuadra antes, porque no estaba autorizado ya que no había pedido la mano.

Y las madres de las chicas se justificaban con las vecinas diciendo: es una "simpatía" de la nena pero no hay nada serio todavía.

Y cuando se establecía la relación ya concreta y la cosa pintaba para casamiento, había que pedir la mano y había que ir a la casa de la novia, y había un rito para esto.

Se elegía una noche, que podía ser jueves a la noche o sábado a la noche, y se hacia cena con picada y todo, y los dueños de casa, o sea las familiares de la novia, se vestían como para comunión, todos de negro o azul oscuro; a veces hasta los abuelos estaban para conocer al candidato, y los más chicos con un moño enorme, parecían gato de rico...

Y venia el novio y saludaba a todos, mano a mano, y se comía en un clima de cierta rigidez protocolar: se agarraba el cubierto como nunca se agarraba con el dedito para arriba, y no se volcaba vino para nada, y después de la cena el padre y la madre de la muchacha lo invitaban a pasar a la sala al candidato.

La chica quedaba afuera y él exponía sus intenciones y sus posibilidades en la vida.

Y de acuerdo a si llenaba las expectativas que tenían los padres para el futuro de su hija, le decían:

-"Bueno, desde la semana que viene puede considerarse como uno más de la casa, casa que entendemos que usté va a respetar, respetando a nuestra hija. A partir del jueves que viene, usté puede venir jueves y sábado de noche, domingos a la tarde, porque el lunes se trabaja, y los jueves y sábado incluye cena en la visita; usté va a ser bienvenido en nuestra mesa."

Y hay novios que han engordado con el sistema.

Y eso no me pueden negar que ha cambiado, porque hoy en día si los hijos te avisan que se van a casar ya es un homenaje a los padres.

Hay algunos que te avisan después.

Y bueno: éste es el caso de la historia que les voy a contar.

Una chica de este tiempo con un muchacho de aquel tiempo.

Mejor dicho, el padre de la chica, hombre de aquel tiempo; la parejita, de esta época, modernos los dos.

El padre de la chica, patriarca, conservador, tradicionalista, fiel a sus propios principios y convicciones, llamó a su hija y le dijo:

-"Dígale al mocito ése que anda con usté que venga a hablar conmigo en relación a usté."

Y la chica muy moderna le dice:

-"¡Pero, papá! ¡Estas cosas no se usan más ya!"

Le clavó los ojos el viejo.

-"Lo que se usa de las puertas de casa afuera me tiene muy sin cuidado. A mí me importa lo que se usa de las puertas de casa para adentro. Las leyes de la casa las dicto yo, y usté es parte de mi casa. Y dígale al caballerito ese, eh, que si quiere seguir viéndose con usté lo espero hasta el jueves. Después del jueves que busque otra novia. Y viá tener la delicadeza de esperarlo con una cena."

Y fue la chica a hablar con el muchacho y le dijo:

-"Mira que vas a tener que hablar con papá."

-"¡Está loco tu viejo!"

-"Pero mirá que papá..."

-"¡Pero esta loco! ¿Qué te pensás! ¡Qué me voy a vestir de D’Artagnán como en el siglo pasado; voy a ir con la capa y la espada y el sombrero y le hago la corte...? ¡Nooo!, ¡Eso es del siglo pasado! ¡Disculpame, Carmencita!."

-"Mirá que papá dice que no nos vamos a ver más..."

Así que por cariño a la chica al final fue.

Jueves a la noche: picada y cena.

En la picada nomás va el padre vio mal parado al candidato.

Así que lo encaró antes, cosa de ahorrarse la cena.

Lo hizo pasar para adentro; se sentaron, se sentó, mejor dicho, el padre de la chica, a él lo dejó parado; cerró la puerta; no había más nadie; de hombre a hombre: era la cosa.

Un sillón de esos de gobernación de provincia, bien afirmado.

Lo miró a los ojos y dijo:

-"Usté verá qué es lo que me tiene que decir, mocito."

Y el otro, medio desfachatadón dice:

-"Bueno, yo le vengo a avisar para que no se entere por boca de ganso, que ando ennoviando con su hija y quise avisarle algunas cosas de mi vida pa’ que no se las tenga que averiguar por las chismosas de la zona. Soy bastante trasnochador, fumo y chupo como loco, me doy vuelta p’afuera, soy muy timbero, vivo en el hipódromo, me encanta la timba..."

Al viejo se le iba encrespado el cuero del cogote... como puma para saltar...

Y el otro sigue enumerando sus virtudes.

Dice:

-"Soy bastante mujeriego, gracias a Dios..."

No podía creerlo el padre de la chica.

-"¡Pero usté no tiene vergüenza!"

-"Tampoco tengo vergüenza... Eso sí: tengo tres estancias y una fábrica funcionando."

-"Bueno" -dice el viejo -"¡Perfecto no hay nadie en la vida!."

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  • La barrera (Por Fontanarrosa)

Un paso más atrás.

Dos más atrás.

Tres.

Ahí está bien.

Ya está la barrera formada.

Una baldosa más acá.

Un momento.

Ante todo, sacar las cosas del arco. Hay botellas debajo de la pileta. Ya la otra vez cagó una.

Y dos sifones. El blindado no es nada, pero el otro puede reventar, y los sifones revientan y los pedacitos de vidrio saltan y se meten en los ojos de uno.

Bien juntas las macetas de la barrera.

El arquero muy nervioso.

Miguel Tornino frente al balón.

Atención.

El rubio Miguel Tornino frente al balón.

Una mano en la cintura. La otra también. La mano sacándose el pelo de la frente. La transpiración de la frente. De los ojos.

Hay silencio en el estadio.

Es la siesta.

Hasta el Negro se ha quedado quieto.

Resignado a ser simple espectador de ese tiro libre de carácter directo que ya tiene como seguro ejecutor a Miguel Tornino, que estudia con los ojos entrecerrados el ángulo de tiro, el hueco que le deja la barrera, la luz que atisba entre la pierna derecha del recio mediovolante de la visita y la pata de portland de la maceta grandota del culantrillo.

Un solo grito en el estadio: Miguel, Miguel.

El público de pie ante ésta, la última oportunidad del Racing Club cuando sólo faltan dos minutos para que finalice el match.

Habrá que apurarse antes de que vuelva a adelantarse la barrera o el Negro insista en morder la pelota y hacerla cagar como el otro día que la pinchó el muy boludo.

Sonó el silbato.

Habrá que pegarle de chanfle interno.

La cara interna del pie diestro de Miguel Tornino, el pibe de las inferiores debutante hoy le dará al balón casi de costado, tal vez de abajo, con no mucha fuerza pero sí con satánica precisión para que ese fulbo describa una rara comba sobre la cabeza de los asombrados defensores, sobre el despeinado pirincho del helecho de la segunda maceta y se cuele entre el travesaño, el poste, el postrer manotazo de la lata de aceite Cocinero que se ha lucido hasta el momento.

¡Tiró Tornino...! y... se hizo mimbre en el aire el arquero ante el latigazo insólito de curva inesperada y con la punta de los dos dedos allá voló la lata a la mierda, carajo que ladra el Negro, sí mamá... sí la guardo... está bien... pero mirá vos cómo la viene a sacar este guacho.

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