Holaaa samigooosss !!!
Esta semana, aunque fuera del mundial, celebramos otro aniversario de la Independencia Argentina. Por eso hay algún texto que pinta un aspecto de nuestra idiosincrasia. A todos, un feliz día de la Patria y que pasen un excelente fin de semana.
Esteban Nicolini
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El placer de estar contigo. (Por Mex Urtizberea)
NO siempre; de vez en cuando; por momentos; cada tanto; no todos los días; a veces.
Cuando Tevez juega con alegría de barrio.
Cuando un grupo de cartoneros porteños recolecta ayuda para un pueblo del Chaco en el que no hay agua.
Cuando la cámara enfoca a Maradona alentando apasionadamente a sus compatriotas ante la mirada conmovida de todo el mundo, que quisiera tenerlo gritando así para su equipo.
Cuando un almacenero fía.
Cuando un jugador argentino, en México, le avisa al árbitro que se tropezó solo, que no le hicieron el penal que cobró.
Cuando escribe Fontanarrosa, cuando Lucrecia Martel hace una película, cuando dibuja Liniers, cuando Olmedo improvisaba, cuando actúa Norma Aleandro, cuando Pugliese tocaba el piano, cuando se lee a Oliverio Girondo.
Pasa, entonces, que se siente el placer de ser argentino.
No es siempre; es de vez en cuando; por momentos; cada tanto; no todos los días; a veces.
Cuando Pekerman mantiene su humildad después de ganar 6 a 0.
Cuando el asado sale bien y no fue caro.
Cuando un hijo consigue un trabajo que le gusta y con un sueldo digno, cuando el colectivo no viene lleno, cuando un inmigrante pudo construirse su casa acá.
Cuando Riquelme mira.
Cuando una decisión se toma en asamblea.
Cuando se empata, pero se jugó bonito.
Cuando los vecinos se juntan para defender el medio ambiente, cuando un grupo de trabajadores recupera una fábrica, cuando la Justicia permite, tal como ocurre en los países del Primer Mundo, que se casen dos personas que se aman aunque sean del mismo sexo.
Pasa, entonces, que se siente el placer de ser argentino.
No es siempre; es de vez en cuando; por momentos; cada tanto; no todos los días; a veces.
Cuando Ayala dice en conferencia de prensa que lo que le da felicidad es estar siendo útil a su país.
Cuando se defienden los derechos humanos.
Cuando de todas partes del mundo nos compran formatos, guiones, ideas televisivas.
Cuando la tiene Messi.
Cuando un argentino dice no, y empuña su cacerola.
Cuando se cae en la cuenta de que en todos los proyectos solidarios siempre hay estudiantes de la UBA brindando gratis su tiempo y sus conocimientos.
Cuando un gol llega después de que la tocó todo el equipo.
Cuando canta Liliana Felipe, cuando Borges hacía un chiste, cuando se oye la guitarra de Yupanqui, cuando hablaba Jauretche, cuando juega Ginóbili, cuando gesticula Francella, cuando cocina Dolli Irigoyen.
Cuando la selección juega como si el fútbol fuera fútbol, y no un negocio.
Pasa, entonces, lo que no pasa todo el tiempo, porque hay días en que se siente vergüenza, y en otros momentos indignación, y a menudo amargura, y de vez en cuando enojo, y por lo general desconfianza, y siempre impotencia, pero cada tanto sí pasa, y es justo decirlo: a veces se siente un placer infinito de ser argentino.
(Gracias Manuel !!!)
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Todo tiene su recompensa...
Érase una vez una pareja que cumplía bodas de plata y también sus 60 años de edad.
Durante la celebración tuvieron la visita de un hada madrina que les dijo:
-"Como premio por haber tenido un matrimonio ejemplar durante 25 años, les concedo a cada uno un deseo."
-"¡Quiero hacer un viaje alrededor del mundo con mi querido marido!" -pidió la mujer.
El hada movió la varita mágica y... ¡abracadabra!
Los pasajes aparecieron en las manos de la mujer.
Después le tocó el turno al marido.
Él pensó por un momento y dijo:
-"Bueno... este clima es muy romántico, pero una oportunidad así sólo se da una vez en la vida. Por lo que... perdóname, mi amor, pero... ... mi deseo es tener una mujer 30 años más joven que yo..."
La mujer quedó en shock, pero un deseo es un deseo...
El hada hizo un círculo con la varita mágica y... ¡ABRACADABRA!
¡¡¡El hombre pasó a tener 90 años!!!
Moraleja: Los hombres pueden ser hijos de puta, pero las hadas madrinas... ¡son mujeres!
(Gracias Elvira !!!)
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Consultas médicas
Un tipo, como todos los días, llega a su casa al mediodía para almorzar y tirarse un rato a hacer fiaca, para luego volver al laburo.
Luego de la comida, en compañía de su atractiva esposa, el tipo marcha al dormitorio y se acuesta, mientras su señora terminaba de acomodar la cocina.
Mientras estaba tirado, viendo las noticias por TV, su señora pasa al baño a ducharse.
Al rato sale del mismo envuelta en una toalla, se quita la misma, se pone una bombachita y, en tetas como estaba, se acuesta al lado de su marido.
El vago, ni lerdo ni perezoso, tomó la actitud de su mujer como una insinuación, razón por la cual, comenzó a acariciarle las gambas.
Rápidamente su mujer le dice:
-"No te hagas ilusiones. Dentro de un par de horas tengo turno con el ginecólogo, ya me lavé y no estoy dispuesta a hacerlo de nuevo."
Con el embole correspondiente, el tipo retira la mano, y sigue viendo las noticias.
Al rato, como el vago seguía caliente, se da vuelta hacia su esposa y le dice:
-"Perdoname... ¿Tendrás turno con el dentista también...?
(Gracias Horacio !!!)
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Los riesgos de la automedicación...
Un muchacho se gradúa de médico y el padre le regala un auto 0 km.
Para estrenarlo, se va solo a recorrer el sur del país.
Llega a un pueblito y entra en la estación de servicio, a cargar combustible.
La estación estaba vacía y nadie, nadie le hacía caso.
Toca bocina, aparece un muchachito y le informa:
-"Señor, no lo va a atender nadie, se murió la hija del patrón y están todos en el velorio"
El muchacho piensa:
-"Qué cabrones. Y ahora ¿qué hago?"
Entonces, como no podía seguir, se encamina al velorio.
Se acerca al cajón y ve algo raro.
Llama al padre de la muerta y le dice:
-"Yo soy médico y esta mujer no está muerta, está en un estado catatónico. ¿Tiene novio la chica?"
-"Sí"- contesta el padre.
Entonces, el joven doctor continúa:
-"Bueno, que lleven el cuerpo a una habitación y el novio le haga el amor"
-"¿En serio, doctor...?"
-"Sí, llévenla a la habitación y que el novio le dé parejo"
El novio se lleva a la semi muerta a la habitación, le hace el amor durante una noche y la joven resucita.
La chica volvió en sí muy animada.
Todos festejan, cargan con gasolina el auto del doctor y éste sigue de viaje.
A la vuelta del viaje, después de varios días paseando por el sur, el médico decide pasar por el pueblo a ver como estaba la chica, a saludar a la simpática gente y cargar gasolina.
LLega a la estación de servicio y toca bocina, y no había nadie.
Aparece el mismo muchachito de la vez anterior y le dice:
-"Doctor, menos mal que volvió, hace una semana se murió el abuelo Don Zoilo. ¡Ya se lo cogió medio pueblo y todavía no lo pueden resucitar...!"
Moraleja: La misma medicina no sirve igual a todos. Y muy especialmente... ¡No se automedique!
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Cirugía mayor
Carlitos fue el primero que se dio cuenta que su miembro viril había crecido en los últimos días y además se mantenía erecto más tiempo.
Él estaba encantado, como así también su esposa.
Después de varias semanas su pene había crecido hasta cerca de 40 cms.
¡Ya era mucho!
Carlitos empezó a preocuparse, así que - con su esposa - fueron a visitar a un prominente urólogo.
Después de un examen inicial, el médico le explicó a la pareja que algo raro estaba sucediendo, pero que el problema sería solucionado por medio de una cirugía correctiva.
-"¿Y cuánto tiempo tendrá que andar en muletas mi marido?" -preguntó la esposa ansiosamente.
-"¿Muletas? ¿Por qué va a necesitar él muletas?" -preguntó a su vez el doctor.
-"Bueno... " - dijo la esposa -"Supongo que Usted está planeando alargarle las piernas, ¿no...?"
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Cuidado con los estornudos...
Un hombre y una mujer están sentados, uno al lado del otro, en la sección de primera clase de un avión.
La mujer estornuda, saca un kleenex, se limpia cuidadosamente la nariz y se estremece violentamente.
El hombre no está muy seguro del porqué del estremecimiento y continúa su lectura.
Pocos minutos después, la mujer estornuda de nuevo.
Saca un kleenex, se limpia cuidadosamente la nariz y se estremece violentamente en su asiento.
El hombre está ahora más que curioso acerca del estremecimiento.
A los pocos minutos, la dama estornuda de nuevo.
Saca un kleenex, se limpia cuidadosamente la nariz y de nuevo se estremece violentamente.
El tipo ya no puede contener la curiosidad y le dice a la mujer:
-"Tres veces ha estornudado, ha sacado un kleenex y se ha limpiado la nariz, para luego estremecerse violentamente. ¿Qué es lo que le pasa?"
La mujer contesta:
-"Discúlpeme si lo he molestado. Sufro de una rara enfermedad que provoca que cada vez que estornudo, tenga un orgasmo."
El hombre, un tanto apenado, pero aún curioso, dice:
-"Nunca había escuchado algo así. ¿Y qué está tomando para su enfermedad?"
La mujer sonríe:
-"Pimienta."
(Gracias Alberto !!!)
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Como darle una píldora al gato (Alguna vez fue publicado, pero vale la pena)
1) Tome al gato y acúnelo con su brazo izquierdo como si estuviera sosteniendo a un bebé.
Posicione los dedos índice y pulgar de su mano izquierda para aplicar una suave presión a las mejillas del gato mientras sostiene la píldora con la derecha.
Cuando el gato abra la boca, arroje la píldora dentro.
Permítale cerrar la boca con el fin de que trague la píldora.
2) Levante la píldora del suelo y al gato de detrás del sofá.
Vuelva a acunar al gato y repita el proceso.
3) Traiga al gato del dormitorio y tire la píldora baboseada a la basura.
4) Tome una nueva píldora de la caja, acune al gato, ahora en su brazo derecho, manteniendo las patas traseras firmemente sujetas con su mano izquierda.
Fuerce la apertura de mandíbulas y empuje la píldora dentro de la boca con su dedo pulgar.
Mantenga la boca del gato cerrada mientras cuenta hasta diez.
5) Saque la píldora de la pecera y al gato de encima del armario.
Llame a su esposa.
6) Arrodíllese en el suelo con el gato firmemente sostenido entre sus rodillas.
Mantenga las patas traseras y delanteras quietas.
Ignore los gruñidos que el gato emite.
Pídale a su esposa que sostenga la cabeza del minino con una mano mientras le abre la boca con una regla de madera.
Arroje la píldora dentro y frote vigorosamente la garganta del gato.
7) Saque al gato del portarrollos de la cortina.
Traiga otra píldora de la caja.
Recuerde comprar una nueva regla y reparar las cortinas.
Barra cuidadosamente los trozos de figuras de porcelana para pegarlos luego.
8) Envuelva al gato en una toalla grande y pídale a su esposa que lo mantenga estirado, con sólo la cabeza visible.
Ponga la píldora en una pajita de gaseosa.
Abra la boca del gato con un lápiz.
Ponga un extremo de la pajita en la boca del gato y el otro en la suya.
Sople.
9) Verifique el prospecto para asegurarse de que la píldora no es dañina para seres humanos.
Beba un vaso de agua para recuperar el sentido del gusto.
Aplique apósitos a los brazos de su esposa y limpie la sangre de la alfombra con agua fría y jabón.
10) Traiga el gato del tejado del vecino.
Tome otra píldora.
Ponga el gato en el armario y cierre la puerta sobre su cuello, dejando sólo la cabeza fuera del mismo.
Fuerce la apertura de la boca con una cuchara de postre.
Arroje la píldora en su interior con una bandita elástica.
11) Vaya al garaje a buscar un destornillador para volver a colocar la puerta del armario en sus bisagras.
Aplíquese compresas frías en las mejillas y verifique cuándo se aplicó la última antitetánica.
Meta la camisa que tenía puesta en el lavarropas y tome una limpia del dormitorio.
12) Llame a los bomberos para bajar al gato del árbol de la calle de enfrente.
Pida disculpas a su vecino, que se estrelló contra su reja tratando de escapar del gato furioso.
Tome la última píldora de la caja.
13) Ate las patas delanteras del gato a las traseras con una cuerda.
Amárrelo firmemente a la pata de la mesa de la cocina.
Busque guantes de trabajo pesado.
Mantenga la boca del gato abierta con una pequeña palanca.
Ponga la píldora en la boca seguida de un gran trozo de carne.
Mantenga la cabeza vertical y vierta medio litro de agua a través de la garganta del gato para que trague la píldora.
14) Haga que su esposa, si es que puede conducir, lo lleve a la sala de emergencias.
Siéntese tranquilamente mientras el doctor le venda dedos y frente, y mientras le sacan la píldora del ojo.
En el camino de vuelta, deténgase en la mueblería para comprar una nueva mesa.
15) Haga un arreglo con un estudio de arquitectura para redecorar la casa y llame al veterinario para averiguar si tiene algún hamster (o similar) para vender.
(Gracias Javier !!!)
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Chistes futboleros...
-"Papá, papá, hoy en la práctica de fútbol, el entrenador me dijo que yo era promesa de gol."
-"¡Qué bien!" -contesta el orgulloso padre - "¿Y de qué jugaste?"
-"De arquero. "
Un tipo llega al cielo y lo recibe San Pedro y le hace una serie de preguntas:
-"¿Qué profesión ejercía usted en la vida?"
-"Referí, señor"
-"Muy bien. Para ganarse el cielo tiene usted que contarme alguna buena acción que hizo en vida. ¿Tiene alguna?"
-"¡Claro, por supuesto! Dirigía yo River-Boca en cancha de Boca, Boca ganando se consagraba campeón del Apertura, ya estábamos en el segundo tiempo y el partido seguía 1 a 0. Los hinchas de Boca festejaban el triunfo y la consagración, pero faltando 3 minutos para que Boca sume un campeonato más le cometen un foul a un jugador de River adentro del área y yo cobré penal."
-"¡Ahhh, pero muy buena actitud! ¡Eso sí es ser justo! Y dígame, ¿hace cuánto sucedió esto?"
El tipo mira el reloj y le dice:
-"Y ¿que hará? dos, tres minutos..."
Llegan los demonios al cielo para organizar un partido de fútbol amistoso con los Ángeles.
Ángeles: -"No tiene caso, nosotros tenemos a los mejores jugadores."
Demonios: -"Si, pero nosotros tenemos a todos los árbitros"
Un hombre tenía boletos para la final del mundial de fútbol.
Cuando se sienta, otro hombre se acerca y le pregunta si está ocupado el asiento junto a él.
-"No, está desocupado."
Asombrado el otro dice:
-"Es increíble, ¿quién en su sano juicio tiene un asiento como éste para la final del mundial, el evento más grande del mundo, y no lo usa?"
El hombre lo mira y le dice:
-"Bueno, en realidad el asiento es mío. Lo compre hace dos años. Se suponía que mi esposa me iba a acompañar, pero falleció. Éste es el primer mundial en el que no vamos a estar juntos desde que nos casamos en 1982."
Desconsolado el otro dice:
-"¡OH! Qué pena oír eso. Es terrible. ¿Pero, no pudo encontrar a alguien más? ¿Un amigo, o pariente, incluso un vecino para que usara el asiento?"
El hombre niega tristemente con la cabeza mientras dice:
-"No..... están todos en el velorio."
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¡A mi en la escuela me enseñaron que hasta cuándo tenemos que soportar este país que da para todo! ¡Hasta cuándo! (Por Podeti)
A continuación, un estudio crítico de indignados que dejan mensajes en a la radio:
“¡HASTA CUÁNDO! ¡HASTA CUÁNDO!”:
Éste indignado, que finaliza sus discursos con esa interjección, parece llamar con la convicción de que las iniquidades humanas tienen una fecha de vencimiento, y lanza esa pregunta retórica en busca de la respuesta; por lo general da la sensación estar con el agua al cuello, al borde de un precipicio o acorralado por un león, o tal vez hundido en las tres situaciones simultáneamente (si es que eso es posible); en realidad, se trata sencillamente de un ama de casa.
O de un jubilado.
Que probablemente esté con el agua al cuello.
“ESTO NO DA PARA MÁS”:
Este indignado vendría a responder indirectamente la pregunta de “¡Hasta cuándo! ¡Hasta cuándo!”.
“Esto” se refiere a una situación x, a la que podría referirse (o no) el indignado anterior; “No da para más” estaría estableciendo el aquí y ahora como el “cuándo” inquirido (o no).
Lo angustiante de esta declaración es que no se aclara cómo se implementaría el fin de la situación x.
¿Está el hombre clamando por una revolución, o su hermanito preadolescente el linchamiento?
¿Está anunciando el Fin de los Tiempos?
¿El Apocalipsis?
¿El Ragnarok?
¿Simplemente está explicando que está medio podrido de algo, situación por cierto bastante más insignificante que la que expresa la frase?
“ESTE PAÍS DA PARA TODO”:
A pesar de las apariencias, este personaje no está contradiciendo al Sr. “Esto no da para más”; se trata de una frase hecha sarcástica, en la que pueden entrar todas las situaciones irregulares de las que “este país” (se referiría a la Argentina) sería productor privilegiado y exclusivo, desde un hecho de corrupción a una protesta callejera.
EL LECTOR:
A este indignado la indignación lo rebosa tanto que está convencido de que si llama a la radio terminará diciendo una sarta de incoherencias – cosa que por otra parte es absolutamente cierta, prestando atención al resto de los especímenes –por lo que se prepara un discursito, muchas veces conteniendo ironías aguachentas al estilo de “somos el país de esto y lo otro”, y lo lee con voz monocorde.
Su intervención es deplorable: no hay nada menos creíble que la indignación leída.
“A MÍ EN LA ESCUELA ME ENSEÑARON QUE…”:
Este debe ser uno de los indignados más reaccionarios; sólo un troglodita propondría como línea de conducta algo que aprendió en el período más infausto de su vida: el ciclo escolar (¡por lo menos para los que tuvimos la suerte de no hacer la colimba!).
Por otra parte, la ficción de la que suele partir este involuntario sofista es que en la escuela le enseñaron cosas como “robar está mal”, “cortar las calles está mal” o, si lo apuran un poco, tal vez que “robar cable es delito”.
Si mal no recuerdo, a mí en la escuela me enseñaban más bien cosas como el Análisis Sintáctico, que por otra parte maldita sea si recuerdo de qué se trataba, pero eso ya es materia de otro artículo.
“YO LE PREGUNTARÍA AL SEÑOR XXX SI…”:
Indignado contra alguien en particular, que puede ser un ministro, un personaje de la farándula o alguien que acaba de ser entrevistado, este espécimen desea hacerle una pregunta retórica (por ejemplo “si estaría a favor de las garantías constitucionales si una banda de niños de nueve años violaran s su hija”), pero en realidad no se anima; por eso formula la pregunta en potencial, esperando que alguien más valeroso haga propia su barrabasada y se la espete al personaje en cuestión.
“SÍ, PERO NO”:
Este contradictorio indignado arranca diciendo que algo le parece bárbaro, para luego aclarar que le parece pésimo.
Por lo general se refiere a protestas populares, las cuales apoya con todo fervor (porque “esto no da para más”), pero que no le parece bien que se hagan en la calle, ni haciendo mucho ruido ni en horarios de estudio o laborales o utilizando recursos ajenos, o faltándole el respeto a las autoridades; y remata aclarando este comprometido apoyo a las revueltas estudiantiles pidiendo encarecidamente que los muelan a palos.
“Sí pero No” no abandona sus principios revolucionarios, y apoyaría con espíritu casi trotskista una manifestación política que la gente hiciera completamente inmóvil, muda, por separado, en su casa y sin poner la música muy fuerte.
Seguiría, pero ¡esto no da PARA MÁS!
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