Fin de semana: Viernes 12 a Domingo 14 de Julio de 2.024
Hooolaaa samigooosss !!!
Esta semana llegamos con un artículo sobre la importancia del humor para superar algunas circunstancias de la vida, humor llegado desde las redes sociales, chistes breves y variados, más sutilezas y unos textos humorísticos muy interesantes. Esperamos que los disfruten, que sean del agrado de todos y les deseamos que tengan un muy buen fin de semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo
serio...
Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.
Amor para desarmar y humor para amortiguar (Por Alicia Escaño Hidalgo)
Si existen dos ingredientes fundamentales para mantener una mejor salud mental, mejorar las relaciones con los demás y ser, en general, más felices, esos son el amor y el humor.
Muchas veces tendemos a entrar en discusiones acaloradas con otras personas, a ponernos a la defensiva, a estresarnos demasiado por un hecho puntual y pasajero, etc.
Y nos damos cuenta al final, de que nuestra actitud quizás no ha sido la adecuada y de que al final, hemos salido perdiendo nosotros.
Pongamos un ejemplo de esto: Hay parejas que tienden a lanzarse reproches sin llegar nunca a un acuerdo mutuo, porque por lo general, cuando se nos “ataca” o más bien, nos sentimos atacados, levantamos una barrera e intentamos defendernos para que no puedan lastimar nuestro ego.
Pero en realidad, esto es un error; y lo es porque si yo me defiendo con la misma arma con la que el otro me atacó, al final crearemos una guerra que no merece la pena y no nos conducirá a nada más que no sea a quedarnos con un mal sabor de boca y una buena dosis de “mal rollo”.
Otro ejemplo muy claro y radical del uso del amor como una poderosa arma que desarma lo tenemos en Gandhi.
Él consiguió la independencia de la India respecto a Gran Bretaña sin pegar ni un solo tiro, sin agresividad, simplemente gracias a la “Ahimsa”.
¿Qué es la “Ahimsa”?
La Ahimsa es una estrategia que consiste en descubrir el fondo amoroso y maravilloso del contrario agresivo.
Es decir, se trata de dar amor al otro independientemente de cómo se esté comportando con nosotros.
Recordarle que es una persona genial, con un fondo bueno y que lo queremos sin condiciones, aunque en ese momento no actúe de la mejor forma con nosotros o incluso esté siendo agresivo.
La ahimsa es un arma que actúa de una forma lenta pero es sumamente potente.
Hay que persistir dando amor hasta que la otra persona empiece a reflexionar sobre su comportamiento y comience a transformarse.
Podemos practicar esta técnica en nuestra vida cotidiana y comprobaremos los poderosos efectos que surgen.
Nos daremos cuenta como rompemos los esquemas de los demás y el resultado es que al final el otro empieza a tratarnos bien y a sacar su niño interior.
Si nuestra pareja, amigo o familiar está muy enfadado con nosotros y nos grita, nos reprocha, etc. lo más sabio es no entrar en esa pelea absurda, acercarse y darle un abrazo, un beso o una caricia.
Puede ser que al principio la rechace, pero si persistimos, sin dejarnos llevar por sus palabras o su actitud, al final conseguiremos desarmarlo de una manera radical.
¿Y qué pasa con el humor?
Por otro lado, el uso del humor se convierte en un gran amortiguador de cualquier golpe vital.
Al igual que el amor, también mejora las relaciones personales y hace que los hechos vitales difíciles sean mucho más llevaderos.
El sentido del humor nos hace ser conscientes de que nada es tan importante y de que la mayoría de las veces tremendizamos y dramatizamos sobre los hechos de nuestra vida y nos sentimos muy mal por ello.
Es verdad que hay circunstancias donde no hay cabida para el humor pero son una minoría, y siempre que se pueda, hemos de abrir nuestra mente, ser más flexibles y reírnos de las adversidades.
En primer lugar, las adversidades son inevitables y a todos nos van a ocurrir bastantes a lo largo de nuestra vida.
Y en segundo lugar, porque casi nunca son tan malas como creemos, casi siempre somos nosotros los que engordamos las cosas con nuestros pensamientos.
Además, el humor estimula la creatividad y la búsqueda de soluciones ya que permite que nos desestresemos, por lo que nos ayuda a resolver la situación problemática, nos desbloquea.
Parece muy sencillo, pero practicar el humor y el amor en nuestra vida se hace muchas veces una ardua tarea.
La clave está en perseverar hasta hacerlo parte de nosotros.
Nos convertiremos en personas amorosas y risueñas y la vida se nos hará mucho más fácil.
Humor desde las
redes sociales...
1.
Va un anciano al médico de PAMI.
-”Doctor, respiro bien, pero al hacer el amor escucho silbidos...”
-”¿Y a su edad qué pretende escuchar? ¿Aplausos?”
2.
La señora entra en la panadería y pregunta:
-”¿Qué tiene sin grasa, sin azúcar y sin calorías?”
-”Servilletas...”
(Gracias Iche !!!)
3.
Un hombre habla con Dios:
-”Dios mío, por favor, hazme el milagro de tener una carretera que cruce toda la república mexicana en 15 minutos.”
-”Pero eso es imposible, pídeme otro deseo.”
-”Está bien. Quiero entender a las mujeres.”
-”¿Y de cúantos carriles quieres tu carretera?”
-”De cuatro...”
(Gracias Susana !!!)
4.
Miren si hará frío que hice un pollo al horno, y cuando fui a sacarlo gritó:
-”¡Laaa pueeerrrtaaaa...!”
(Gracias Rodolfo !!!)
5.
Una niña le pregunta a un niño:
-”¿Te quieres casar conmigo?”
El pequeño responde:
-”No puedo... En mi familia nos casamos entre nosotros. Mi abuelo se casó con mi abuela, mi tío con mi tía, mi papá con mi mamá...”
Comentario...
La esposa le dice al marido:
-”Tengo una bolsa llena de ropa usada que quisiera donar.”
El esposo contesta:
-”¿Por qué no la tiras a la basura? Sería mucho más fácil.”
-”Pero hay gente muy pobre y muriéndose de hambre que no tienen qué comer ni ropa para ponerse.”
-”Corazón, si a alguien le queda tu ropa no se está muriendo de hambre...”
El hombre será velado a partir de las 20 horas.
A cajón cerrado.
Sin flores por favor...
(Gracias Marcelo !!!)
Tonterías
breves...
1.
-”¿Qué es Messi en 45 días?”
-”No lo sé.”
-”Mes y medio.”
2.
-”¿Qué hace un mudo bailando?”
-”No lo sé.”
-”Una mudanza.”
3.
-”¿Cómo pasa Superman entre la gente?”
-”No lo sé.”
-”Con su permiso.”
4.
-”¿Qué le pasa a Santa Claus cuando pierde un reno?”
-”No lo sé.”
-”Sufre de insuficiencia renal.”
5.
-”¿Qué sería México sin los tacos.”
-”No lo sé.”
-”Un país destacado.”
Ayuda escolar...
-”Mami, ¿me ayudas con la tarea de inglés?”
-”Bueno.”
-”¿Cómo se dice puerta en inglés.”
-”Door.”
-”¿Y el que las vende?”
-”Vende door.”
-”El que las compra.”
-”Compra door.”
-”El que las hace.”
-”Trabaja door.”
-”Y el que las vende más caro.”
-”Estafa door.”
-”Y cómo se dice amarillo?”
-”Yellow.”
-”Ahora hay que hacer una oración con esa palabra.”
-”Juancito toma un vaso de agua con mucho yellow antes de almorzar. ¿Algo más?”
-”No, muchas gracias mami... sos una genia.”
(Gracias Susana !!!)
Sutilezas...
1.
-”Doctor”, -le dijo la mujer al célebre analista, -”siento de continuo un intenso deseo sexual. ¿Qué puedo hacer para que se me apague?”
Sin vacilar indicó el facultativo:
-”Cásese.”
2.
Pepito le dijo a Juanilito:
-”¿Sabías que mi abuelita aúlla como lobo?”
-”No es cierto.”, -replica el otro niño.
-”Te lo demostraré”, -dijo Pepito.
Fueron los dos a donde la señora estaba tejiendo.
-”Abuelita”, -le preguntó Pepito, -”¿Cuándo fue la última vez que mi abuelo te hizo el amor?”
Respondió la abuelita:
-”¡Uuuuuu!”
3.
Pepito le propuso a Rosilita:
-”Juguemos al marido y la mujer.”
-”Ahora no”, -respondió la pequeña, -”Me duele la cabeza.”
-”¡Oye!”, -protestó Pepito, -”¡No le pongas tanto realismo al juego!”
4.
El padre de Pepito quiso darle a su desfachatado crío una lección moral.
Le dijo:
-”George Washington, siendo niño, cortó con un hacha un árbol de cerezo que había plantado su papá, y de inmediato confesó su falta. ¿Sabes, entonces, por qué no lo castigó su padre?”
-”Sí”, -responde el chiquillo sin dudar, -”Porque todavía tenía el hacha en la mano...”
5.
Pepito miró a través de la cerradura del cuarto de la joven criadita de la casa, y la vio agitándose en el lecho al tiempo que decía con ansiedad:
-”¡Necesito un hombre! ¡Necesito un hombre!”
Pocos días después volvió a asomarse, y vio a la muchacha refocilándose cumplidamente con un tipo.
De inmediato Pepito corrió hacia su cuarto, se tiró en la cama y empezó a revolverse mientras decía ansiosamente:
-”¡Necesito un iPad! ¡Necesito un iPad!”
Tonto y retonto...
1.
-”¿Qué le pasa a un arquitecto cuando muere?”
-”¿Qué le pasa?”
-”Pasa a otro plano...”
2.
Dos señoras conversan:
-”¡Qué injusticia! Justo en la edad en que me siento más segura de mi misma, me empiezo a arrugar...”
-”Sí, pero por suerte justo cuando te empezás a arrugar, empezás a perder la vista...”
3.
-”Soy deportista de alto rendimiento.”
-”¿En serio?”
-”Si, me rindo fácilmente...”
¡Andá
a cargar al puerto, vo! (Por
Elina Carril Berro)
No es necesario ser una 90-60-90, tener una cimbreante figura y andar por ahí con cara de guerrera para tener la malhadada suerte de ser piropeada, cuando no abordada, asediada o virtualmente acorralada.
Nada de eso.
Pesando más de 30 kilos alcanza y a veces hasta es demasiado, para que el varón uruguayo se sienta en la imperiosa necesidad de manifestar su admiración ante esa visión casi feérica en las que parece nos convertimos a veces las mujeres.
No pienso rastrear el origen del piropo, que seguramente debe tener lo suyo.
No sé si empezó con los griegos, tuvo su auge en tiempos del Imperio Romano, floreció en la Edad Media y declinó con la Revolución Industrial.
De hecho, al galante hombre local se le conocen parentescos y nos acordamos de los chispeantes españoles y los encantadores, aunque a veces pegotes, italianos.
Los uruguayos son en general una mezcla de ambos, más algunos ingredientes autóctonos que hacen del ya clásico y refinado "¡mamita!" vernáculo, todo un símbolo.
Más allá de la interpretación casi grosera -por lo evidente- de que por algo mentan a la madre ante la vista de una mujer que les gusta- y a juzgar por el énfasis puesto, no es precisamente para que les sirvan el café con leche -y no a la tía o a la prima, la cuestión del cargue callejero- que del otro ya nos ocuparemos otro día- puede llegar a ser algo serio, pocas veces agradable y por momentos, sumamente peligroso.
Paséese si no a las 11 de la noche -que no hablo de la 1 de la madrugada- por algún barrio o mismo en el centro, sola se entiende o con alguna amiga.
Salvo que sea usted un bagayo irredimible, encontrará a su paso algún solícito Adán que con voz meliflua y pretendidamente seductora le dirá:
-”¿Solita? ¿Puedo acompañarla/te?”
Uno se hace la sorda y el varón abandona, no sin insistir:
-”No sea/s malita. ¿Porqué no contesta? ¿Está enojada?”
Y así sigue desgranando frases con mucho diminutivo hasta que se pudre de su silencio.
Como todas sabemos esto no sucede sólo en horas de la noche, que las 3 de la tarde con sol y moscas, puede ser una hora ideal para el seguidero.
La cosa puede no pasar de ahí; una espanta al moscardón, cruza la calle, se mete en un bar, sale por la otra puerta, resopla, pero el tipo era inofensivo.
Pero, ¿y cuando no se resignan y quedan furiosos porque no supimos apreciar los laureles que supieron conseguir y los bienes que nos tenían reservados y entonces pasamos de ser divinas y sublimes a unas creídas hijas de la madre?
Surgen así los :"qué te creés que sos, la Farra Fose?" o "Salí tarada" o flaca, o gorda.
¿Cómo fue posible tal mudanza?
¿Nos llevan al cielo y ahora nos conducen al averno?
¡Ah sí! manes de la sicología masculina.
No hablemos ya de lo patológico, que sería cuando sigue uno de esos que, a menos de diez centímetros, empiezan a narrarnos todo lo que nos harían -casi siempre a y no con nosotras- con un detallismo que el Kama Sutra se convierte en libro de Historia Sagrada comparado con la imaginación de estos señores.
Pero bueno, son enfermos y como tal hay que tomarlos.
No niego que es difícil ponerse calma y pensar que, pobre, es un perverso. Mejor le hablo, lo calmo y mientras tanto la voz susurrante sigue -persigue, por detrás.
Diga que la experiencia indica que estos son más inofensivos que otros.
Que por ahí no son tan preciosistas en sus promesas pero que no se bancan la negativa.
Decía que es curioso eso del insulto o la agresión.
En nombre del amor y/o deseo, nos gritan guarangadas, nos insultan o nos pegan manotones que en general, son tan fugaces que habría que preguntarse cuál es el placer.
No podemos negar que es una forma peculiar de entender la conquista.
Seguramente ellos piensan que una se queda feliz, orgullosa de su anatomía cuando desde un ómnibus, camión, auto o a pata, nos gritan esos piropos tan llenos de poesía y cargados de misterios simbolismo.
Eso, son unos poetas nuestros amados compatriotas, de verba galante y prosa florida...
Y si bien no respetan estaciones, porque ya se sabe que debajo de un poncho hasta los tobillos, o un pesado tapado que tapa todo, se pueden esconder tesoros inenarrables, cuando llega el verano el asunto se pone espeso.
Y se entiende, ¡las mujeres se ponen cada cosa!
¿Cómo se les ocurre andar de solera o con top?
Ya sabemos que no es por el calor, es de provocadoras nomás.
Después no quieren que se metan con ellas.
Nosotras somos las culpables y ellos tienen todo el derecho a decirnos lo que se les frunce.
Modestamente, me he preguntado más de una vez qué pasaría si la cosa se invirtiera.
Que libre de intenciones comerciales, una se pusiera a seguir a algún morocho de ojos verdes que nos gustó o que pasáramos al lado de uno de esos recios muchachitos de deportivo aspecto y murmurábamos trémulas:
-”¡Qué bien estás, papito!”, para seguir con la cuestión edípica.
Porque las mujeres no estamos rellenas de estopa y ¡oh! casualidad a nosotras suele gustarnos el sexo opuesto y como cuando una anda por la calle, no puede adivinar si ese es un estudioso de epistemología o un auxiliar cuarto de contaduría -sin despreciar a los auxiliares cuartos ni a los epistemólogos- se fija en el envase.
Y muchas veces el envase llama la atención.
Sin embargo quedamos en el molde y la cosa no pasa de algún par de miraditas apuradas, no sea que a una la confundan.
Y esto es así, porque nosotras somos distintas -por suerte- de los hombres.
Entonces no estoy demasiado segura de que la solución sea que nos equiparemos y salgamos como desmelenadas a seguir y toquetear a cuanto varón se ponga a tiro.
La cuestión estaría más bien por el lado de que los hombres dejaran vivir un poco y si sienten que deben exteriorizar su admiración, que lo hagan, pero que se pongan un filtro entre la mente y la boca, cosa que el producto final o sea el piropo, sea tal ¡y no una animalada!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor, dejanos tus aportes divertidos, comentarios y opiniones, las que serán publicados luego de su moderación.