Fin de semana: Viernes 18 a Domingo 20 de Agosto de 2.023
Hooolaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un artículo sobre la felicidad de lo inesperado, chistes breves, humor recopilado desde las redes sociales, nuevas sutilezas y unos textos de humor muy ingeniosos y divertidos. Esperamos que sean del agrado de todos y les deseamos que pasen un excelente fin de semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo
serio...
Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.
Para ser feliz, hay que dejar espacio para lo inesperado (Por Valeria Sabater)
Fue Eurípides quien dijo una vez que lo esperado no sucede porque es lo inesperado lo que acontece, lo que realmente puede llegar a cambiarnos la vida.
Sin embargo, dejar espacio para lo imprevisto, para aquello que escapa a nuestro control requiere tener ante todo un corazón receptivo y una mente abierta, porque solo así podemos alcanzar esas maravillosas oportunidades con las que “avanzar”.
Algo que nos dicen muy a menudo sociólogos o incluso investigadores económicos como el conocido ensayista Nassim Nicholas Taleb, es que las personas actuamos como si pudiéramos predecir qué va a ocurrir mañana, pasado e incluso la semana que viene.
Nuestra plácida ignorancia o mejor dicho, nuestra exagerada necesidad por pensar que lo tenemos todo bajo control, hace muchas veces que no sepamos cómo reaccionar cuando de pronto, sucede algo que no esperábamos.
Esta conducta o esta necesidad tan primaria se explica por un principio muy simple: nuestro cerebro necesita sentir que lo tiene todo bajo control.
A él no le importa que no seamos felices, lo único que desea es que “sobrevivamos”.
Así, todo aquello que entre dentro de la frontera de lo imprevisto o en la región de lo inesperado, lo interpretará como una amenaza o como el eco de un batallón que enarbola un estandarte muy concreto: el del peligro.
De hecho, una realidad muy concreta que cabe destacar es que las personas que más miedos experimentan, que más inseguridades y vacíos esconden, suelen desarrollar a su vez una necesidad mayor de control sobre sí mismos y los demás.
Toda persona controladora, todo aquel que pretenda dominar lo incontrolable y no deje ni una sola ranura ni brizna para lo inesperado o la improvisación, está irremediablemente condenado al abismo de la insatisfacción y la infelicidad.
Aprender de los niños: grandes amantes de lo inesperado
Basta con mostrarle a un bebé algo inesperado para captar al momento su atención.
Sus miradas quedan fascinadas al segundo por todo aquello que se salga de lo normal, algo que traiga vivos colores y que desafíe la lógica o la gravedad.
Ellos poseen una capacidad natural e instintiva para abrazarse a todo lo no predecible y asombroso de sus entornos.
Sin embargo, nosotros -con nuestras gafas de adulto y nuestros filtros racionales- hemos perdido esa capacidad que tanto estimula el aprendizaje.
De hecho, tal y como nos explica un estudio realizado en la Universidad Johns Hopkins por la psicóloga Aimée Stahl, los bebés de entre 9 y 11 meses sienten predilección por todos aquellos estímulos que en apariencia escapan a la lógica.
Para demostrarlo, se realizó un curioso experimento con un grupo de bebés donde se les presentó dos tipos de juguetes: uno que parecía atravesar las paredes (por un efecto óptico) y otro que simplemente rebotaba contra ellas y caía después al suelo.
Por asombroso que parezca, los bebés sentían mayor interés por ese que parecía realizar algo imposible: atravesar la pared.
Los expertos concluyeron con estas pruebas que los niños más pequeños están programados para fijarse en lo inesperado.
Sin embargo, a medida que vamos creciendo todo lo inesperado suele interpretarse muy a menudo como algo que escapa a nuestro control y que, por tanto, puede resultar peligroso...
Cuando las personas nos vemos atrapados en una situación nueva y ante la cual no tenemos ningún plan prefabricado, solemos experimentar angustia y estrés.
En lugar de quedar atrapados en las alambradas del miedo, permitámonos de vez en cuando volver a ser niños, abrazando todo lo positivo que las cosas inesperadas puedan traernos.
Deja un rinconcito para lo inesperado en tu vida
Hazlo, deja la puerta de tu corazón entreabierta para que entren brisas nuevas, alegres y revoltosas de vez en cuando: porque seguro que no te hacen daño.
Permítete un rinconcito en tu vida para lo impredecible, lo que no te esperas y que está fuera agenda, alejado, muy alejado incluso de tus propios objetivos.
Porque el reino de lo inesperado puede resultar más provechoso de lo que pensamos, de hecho, grandes exploradores han descubierto continentes enteros bajo los designios de la casualidad, y muchas figuras de renombre nos han dado sus mejores contribuciones bajo el influjo de las serendipias.
Steve Jobs dijo una vez en una conferencia para alumnos recién graduados de la Universidad de Stanford que la vida no es otra cosa que aprender a “conectar puntos”.
Muchas de esas cosas inesperadas que nos suceden a lo largo de nuestra existencia adquieren auténtico significado cuando los vemos en perspectiva.
Por ejemplo, puede que el trabajo que tengamos ahora sea poco satisfactorio, pero en él hemos hecho una buena amistad que su vez, nos ha iniciado en un hobby que nos encanta, que nos enriquece emocional e intelectualmente hasta el punto de querer dedicarnos a ello de forma profesional.
Lo hacemos, y al montar nuestro propio negocio conocemos también al amor de nuestra vida.
Como vemos una cosa nos puede llevarnos a otra, saltamos de piedra en piedra en este río imparable de nuestra existencia casi sin darnos cuenta.
Sin embargo, para apreciar la belleza y la oportunidad de cada uno de esos puntos debemos ser receptivos a ese entramado mágico que el destino despliega cada día ante nosotros.
Y debemos hacerlo mediante una actitud abierta y positiva, porque quien espera lo inesperado con la mente dispuesta abre más oportunidades a la felicidad.
Humor desde las
redes sociales…
1.
Fui al kiosco y le dije al kiosquero:
-”¿Qué me das por $20?”
Me dice:
-”Te dejo acariciar el alfajor...”
2.
Después de las elecciones primarias, la izquierda salió a reconocer la derrota.
Es como si hiciera falta que yo salga a confirmar que nunca me acosté con Pampita...
(Gracias Esther !!!)
3.
¿Vieron que los jóvenes tienen sus propios códigos para chatear?
Por ejemplo:
TKM: Te quieron mucho.
NVEB: Nos vemos en el boliche.
NEUC: No estudié un carajo.
Propongo que los +50 y 60 para adelante, también tengamos nuestros códigos:
EEM: En el médico.
NELL: No encuentro los lentes.
QTED: ¿Qué te estaba diciendo?
PLL: Perdí las llaves.
MSLP: Me subió la presión.
MM: Me meé.
Es un servicio para mis amigos.
Que les sea útil.
(Gracias Guillermo !!!)
4.
Dos viejitas arrugaditas de paseo en Egipto, le preguntaron a un borracho:
-”Señor,¿Donde queda el museo de las momias?”
Y el borracho le contesta:
-”Si no saben regresar, ¿Para que salen?”
(Gracias Alejandro !!!)
5.
En el restaurante, el comensal le reclama al empleado:
-”Oiga, ¡Hace una hora que pedí pulpo!”
-”¿A la gallega?”
-”A la camarera, ¿yo qué se de donde coño es?”
(Gracias Daniel !!!)
6.
Acaban de decir que si gana la derecha, retrocederemos 50 años...
Imagínense:
¡Sin panza, con pelo, sin canas, soltero, sin esposa ni hijos y esperando que esta noche abran los boliches para salir de joda!
Es solo cuestión de votar bien...
(Gracias Gustavo !!!)
Prioridades...
En un templo X absolutamente vacío, entró un hombre muy bien vestido con un impecable traje italiano.
Visiblemente desesperado empezó a contarle sus problemas directamente a su creador.
Pidiéndole vehemente 10.000.000 de dólares y argumentando los motivos de su súplica, todo esto en voz alta.
Tan concentrado estaba que no notó que otro, bastante mal vestido, había entrado a hacer lo mismo que él.
-”Te pido Señor 10.000 pesos para llevar comida a mi casa...”
El que había entrado primero ofuscado con el recién llegado (al que no había visto) metió la mano en el bolsillo, le dió los 10.000 pesos que quería y le dijo:
-”Hágame el favor no me lo distraiga con pavadas...”
(Gracias Laura !!!)
El chiste
perfecto...
Un señor que va en coche y se percata de que está perdido, maniobra y pregunta a alguien en la calle:
-”¡Disculpe!, ¿podría Usted ayudarme? He quedado a las 2:00 con un amigo, ¡llevo media hora de retraso y no sé dónde me encuentro!”
-”Claro que sí”, -le contesta, -”se encuentra usted en un coche, a unos 7 Km. del centro de la ciudad, entre 40 y 42 grados de latitud norte y 58 y 60 de longitud oeste.”
-”Es usted ingeniero, ¿verdad?”, -dice el del coche.
-”Si señor, lo soy. ¿Cómo lo ha adivinado?”
-”Muy sencillo, porque todo lo que me ha dicho es 'técnicamente correcto', pero 'prácticamente inútil': continuo perdido, llegaré tarde y no sé qué hacer con su información.”
-”Usted es político, ¿verdad?”, -pregunta el de la calle.
-”En efecto”, -responde orgulloso el del coche, -”¿cómo lo ha sabido?”
-”Porque no sabe dónde está ni hacia donde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está usted exactamente en la misma situación que estaba antes de preguntarme, pero ahora, por alguna extraña razón parece que la culpa es mía...”
Correo
equivocado...
Hannu quiere que todo salga perfecto durante un viaje de aniversario de bodas al hotel de playa donde él y su esposa pasaron su luna de miel 30 años atrás, así que decide llegar un día antes que su esposa para hacer todos los arreglos.
Esa noche le envía un mensaje electrónico, pero se equivoca al escribir la dirección y quien lo recibe es la viuda de un ministro religioso que acaba de morir.
Al día siguiente, el hijo de la viuda encuentra a su madre desmayada frente a la computadora.
En la pantalla ve el siguiente mensaje electrónico:
-”Querida esposa: Acabo de llegar y todo está listo para tu arribo el día de mañana. Espero que tu viaje sea tan placentero como el mío. P.D.: ¡Hace muchísimo calor!”
(Gracias Alejandro !!!)
Sutilezas...
1.
La mujer de Capronio comentó:
-”Aquí dice que en algunas regiones de la antigua India había la costumbre de quemar viva a la esposa de un difunto para que siguiera en la muerte a su marido y estuviera con él hasta el fin de los tiempos.”
-”¡Caramba!”, -exclamó Capronio condolido, -”¡Pobre hombre!”
2.
-”Me acuso, padre, de que anoche hice el amor con Flordelisia, la más bella mujer de la comarca. Tres veces disfruté de sus encantos: la primera en la tradicional posición del misionero, dicho sea sin agraviar a lo presente; la segunda ella arriba, abajo yo, y la tercera en la postura que en inglés se llama doggie style.”
-”Ahórrate los detalles”, -interrumpió, turbado, el padre Arsilio.
-”Permítame continuar”, -opuso el penitente, -”todavía falta lo mejor. Flordelisia quedó plenamente satisfecha con mi performance. Ahíta de pasión, agotada por el pagano goce de la carne y por todos los deliquios de manos y de boca que le hice conocer, me dijo que yo soy el mejor hombre con quien ha estado en una cama; el de mejor técnica y mayor enjundia. Añadió que esa noche había tenido más orgasmos que en toda su vida amorosa, y eso que ha sido muy intensa.”
De nueva cuenta el sacerdote le cortó al hombre el hilo del discurso.
Le dijo:
-”¿Viniste a confesarte o a presumir?”
Sin atender la moción de orden prosiguió el sujeto:
-”También me hizo prometerle que mañana me encontraré otra vez con ella para experimentar nuevas formas de placer.”
-”Basta, basta”, -se exasperó el padre Arsilio, -”Pecado grave has cometido, de lujuria. Según veo lo único que te faltó en esa deshonesta unión fue consumar lo que en Derecho Canónico se llama concubitus in vase indebito. No te traduzco la expresión latina porque eso equivaldría a darte un tip, aunque no creo que lo necesites. Grande es tu culpa, y grande será por tanto la penitencia que deberás cumplir. Rezarás tres rosarios de 20 misterios.”
Dijo el individuo:
-”Ignoro cómo se reza eso. No soy católico, soy protestante.”
-”¡Desgraciado!”, -prorrumpió con enojo el padre Arsilio, -”¿Por qué entonces viniste a confesarte?”
Explicó el tipo:
-”A alguien le tenía que contar todo esto.”
3.
Don Grajolindo, profesor de Gramática y Retórica, llegó a su casa inesperadamente y sorprendió a su esposa en trance de fornicación con un sujeto.
Al verse descubierta la pecatriz farfulló aturrullada:
-”Yo... Tú... Él... Nosotros...”
-”Olvídate de los pronombres”, -la interrumpió don Grajolindo, -”Explícame más bien esta conjunción copulativa...”
4.
Un sujeto bebía su copa, solitario, en la barra de la cantina.
El tabernero le preguntó:
-”Qué le sucede, amigo?”
Respondió el otro:
-”Mi señora desapareció hace cinco días, y no la encuentro.”
Sugirió el cantinero:
-”Repórtela a la Policía.”
-”¡No!”, -se asustó el tipo, -”¡Ellos sí la encuentran!”
5.
Eroticio, hombre muy dado a cosas de libídine, pensó, como el don Guido de Machado, que pensar debía en asentar la cabeza.
Para tal efecto desposó a Goretina, púdica doncella que no sabía nada acerca de las realidades de la vida.
La noche de bodas el sabidor galán le preguntó con ternura a su inexperta mujercita:
-”Dime, amor mío: ¿tu mamá te contó algo acerca de lo que hacen los casados en el lecho?”
-”Nada me dijo sobre eso”, -replicó la cándida muchacha, -”Lo único que me enseñó fue a hacer sopa de arroz.”
-”Entonces”, -le informó Eroticio, -”procederé a hacer algo que quizá te va a asustar.”
Y así diciendo llevó a cabo la consumación del matrimonio.
Con tal pericia lo hizo, con tan acabalada técnica, que llevó a Goretina al culmen de la voluptuosidad.
Extática, la joven le pidió a su maridito que la asustara otra vez.
Eroticio, halagado en su vanidad de másculo, obsequió cumplidamente ese deseo.
De nueva cuenta la extasiada novia alcanzó la más alta cumbre del deliquio.
Con vehemencia le suplicó a su esposo que la asustara nuevamente, lo cual hizo él por vez tercera, si bien con gran esfuerzo.
No se agotaron ahí las amorosas ansias de la desposada, que por no haber conocido antes los goces del connubio quería ahora disfrutarlos plenamente.
Ardiendo en erótico deseo le pidió a Eroticio:
-”¡Asústame otra vez, mi vida!”
Con dificultad se enderezó él en la cama y le hizo a Goretina.
-”¡Bú!”
Alfombrilla en el
baño... (Por Kikovacanillas)
Cierto es que tenía miedo: Resbalón en la ducha, caída.
Y fractura de cuello.
Además como vivo sólo, quedaría agonizante hasta que viniese la doméstica al día siguiente.
Así es que con la mano acariciando el cuello fui al Carrefour, donde tras preguntarle a un dependiente: Nada coherente me dijo...
Y, por fin allí estaba: Alfombrilla de baño Tatay 97x 34 cm.
La adquirí.
Me fui a casa y la instalé.
Y para probarla me di una ducha pisando con fuerza.
No resbalaba en absoluto.
Por un momento pensé que no la había comprado y que efectivamente caía en la bañera.
Me fracturaba el cuello.
Y así permanecía toda la noche en el baño, sin poder moverme.
Finalmente llegó la chica a las 9.00 horas.
Me vio desnudo en la bañera y lesionado.
Cual mandril histérico emitió un quejío que me dio la puntilla.
Y definitivamente fallecí entre las aguas.
¡Tatay te debo la vida!
Hay
que aprovechar las ofertas... (Por
Jovato)
Acuciados por la situación económica nos vimos obligados con mi mujer, a tratar de ahorrar lo mas posible.
Por eso decidimos aprovechar al máximo las ofertas de los supermercados.
Comenzamos el sábado en el super “La Mandarina Picada”, Ofrecían 2x1 en pañales.
No necesitamos, ya que no tenemos niños, pero era algo para no dejar pasar.
En el otro extremo de la ciudad estaba “el palacio del fiambre”.
En el había una oferta de 6 bidones al precio de 4 en jabón para lavar la ropa.
Con esos 6 envases podemos poner una lavandería.
El martes en todos los hiper de la cadena “Ruta4”, si tenias tarjeta de crédito del banco Giendo, gozabas de un descuento del 15% en ratones para computadora.
Allá fuimos a aprovechar por si se nos rompía el que teníamos desde que compramos el aparato.
Ese día en “El Elefante” había un descuento del 10 % para mayores de 60 años en toallas femeninas para “esos dias”.
No se para que, si a esa edad ya hay menopausia, andropausia y varias otras pausias, pero no podíamos dejar pasar el ofertón y compramos varios paquetes.
El miércoles era día de descuento en garbanzos, porotos, coliflores y repollos.
Esa noche el aire en casa fue irrespirable.
El jueves era día de 30%, o 70% si tenias la tarjeta de la cadena, en la segunda unidad en vinos y espumantes de la bodega “viñas del fin del mundo”.
No somos de tomar pero no era cuestión de dejar pasar la ganga, así que compramos varias botellas.
Ese vino era mas agrio que un limón y el champán no tenia burbujas.
Y por fin vamos llegando al viernes.
Ese día si es especial.
En casi todos los comercios había descuentos en colchones y almohadas.
Tampoco necesitamos pero nunca se sabe en que momento te hundes en el medio de la cama, por lo que compramos un “king size” aunque nuestra cama es “queen size”, pero era el que tenia mejor descuento.
Y de esa trabajosa manera es como vamos capeando el temporal económico...
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