Contacto:

Para contactarnos, o mandar material para publicar, pueden hacer click en "Comentarios" o escribirnos a: humorparaelfindesemana@gmail.com

Viernes 29 de Julio

0 comentarios

 

                  Fin de semana: Viernes 29 a Domingo 31 de Julio de 2.022

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre las funciones del humor, chistes breves y variados, humor recibido desde las redes sociales, más sutilezas y unos textos humorísticos muy graciosos. Esperamos que sean del agrado de todos y les deseamos una muy buena semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

Las 5 funciones del humor (Por Eva Maria Rodríguez)

El humor juega un papel importante en todo tipo de relaciones.

En las nuevas relaciones puede ser una herramienta eficaz para establecer el vínculo y para superar cualquier incomodidad o vergüenza.

En las relaciones establecidas, puede mantener la emoción y puede ayudar a solucionar conflictos del pasado, desacuerdos y pequeños detalles que pueden ir acumulándose con el tiempo.

Compartir el placer del humor crea una sensación de intimidad y de conexión entre las personas.

Estas cualidades definen las relaciones exitosas.

Cuando se ríe uno con otro se crea un vínculo positivo entre los dos.

Esta unión actúa como un amortiguador contra el estrés, los desacuerdos, las decepciones y los parches negativos que se van acumulando en una relación.

El humor no necesariamente ha de llevar a la risa, ni a la sonrisa siquiera, el humor cumple con su tarea ‘solo’ con mostrarnos que pueden verse las cosas de formas muy diferentes a las acostumbradas, porque si algo logra el humor es separarnos de lo rutinario y hacer de cicerone por lugares nunca sospechados”. -Ángel R. Idígoras-

El poder social del humor

El humor puede ayudar a formar un vínculo más fuerte con otras personas.

La salud salud y la felicidad dependen, en gran medida, de la calidad de las relaciones.

Y la risa une a las personas.

El humor también sirve para suavizar las diferencias y disipar las tensiones.

De hecho, usarlo a menudo ayuda a afrontar incluso los temas más sensibles.

Por otra parte, una broma oportuna puede ayudar a aliviar una situación de tensión y ayudar a resolver los desacuerdos y pequeños conflictos.

Por otra parte, el humor puede ayudar a superar los problemas y contratiempos y a poner las cosas en perspectiva.

Es la clave de la capacidad de recuperación, ya que ayuda a tomar las dificultades con calma.

La mayoría de las situaciones no son tan sombrías si se miran desde un punto de vista lúdico y humorístico.

Ayuda a replantear los problemas que de otro modo podrían parecer abrumadores.

Por último, cabe destacar que nos ayuda a ser más creativos.

Da energía al pensamiento y puede inspirar soluciones creativas a problemas entre las personas.

El humor es la manifestación más elevada de los mecanismos de adaptación del individuo.” -Sigmund Freud-

Las funciones del humor, según Avner Ziv

Las principales funciones del humor, tanto personales como sociales, fueron resumidas por Avner Ziv en su libro Personality and sense of humor (1984) de la siguiente manera:

1. Válvula de escape para tabúes sociales

El humor proporciona una válvula de escape para la expresión del pensamiento tabú, sobre todo en los temas relacionados con el sexo y la violencia.

Estos son necesidades y tendencias naturales que tienen que ser socialmente reguladas, pero la supresión total es poco realista.

De la misma manera que ver o participar en un combate de boxeo ofrece una salida socialmente aceptable para los impulsos agresivos, el humor es una forma de liberación controlada de impulsos que son una amenaza potencial para la sociedad civilizada.

2. Crítica social

Según David L. Paletz, la sátira es una forma de humor en la que las instituciones, individuos sociales y políticos son ridiculizados y humanizados.

Esto puede ser simplemente un medio de liberación de la tensión y, por lo tanto, apoya el status quo o puede conducir a un cambio en el sistema.

Dado que la frustración es una de las principales causas de la agresión, no es sorprendente que las personas que frustran nuestros objetivos y placeres sean los principales objetivos del humor (por ejemplo, jueces, policías, funcionarios de gobierno, padres, maestros o cualquier persona con autoridad).

3. Consolidación de la pertenencia a un grupo

Cuando la gente se ríe con los chistes de otros se están afirmando los valores o prejuicios comunes, compartiendo las actitudes o validando sus hostilidades.

El reconocimiento de que otras personas piensan de la misma manera que nosotros mismos y comparten nuestros problemas y experiencias es una importante fuente de placer humorístico.

Al mismo tiempo, el aspecto de victimización del humor es una de las razones por las que puede convertirse fácilmente en algo ofensivo.

Aunque también puede ser una forma de acercar los miembros del grupo a un nivel compatible con las normas del grupo.

4. La defensa contra el miedo y la ansiedad

Al reírnos de las cosas que nos asustan sentimos que las tenemos bajo control y que son menos amenazantes.

En este sentido, el humor negro o los chistes sobre desastres funcionan como un mecanismo de defensa.

Aquí encaja muy bien la figura del automenosprecio o el reírse de uno mismo, que puede ser también adaptativo de la misma manera.

5. Juego intelectual

El humor también puede ser principalmente intelectual.

Nos da la libertad momentánea de la tiranía del pensamiento lógico.

El humor nos permite escapar de los límites de la realidad y disfrutar de nuestra capacidad de originalidad y creatividad.

Cualquier análisis que hace caso omiso de esta función más avanzada y humana del humor está destinada a ser limitada.

0 comentarios


  • Humor desde las redes sociales…

1.

La ministra de economía Batakis tenía razón cuando dijo:

-”Cuando un argentino viaja al exterior, otro argentino se queda sin trabajo.”

Ella se fue a EE.UU. y cuando volvió no tenía más laburo...

(Gracias Gustavo !!!)

2.

A Massa le dicen “mosca en el vidrio”.

Nunca se sabe de que lado está…

(Gracias Jorge !!!)

3.

Cartel en un comercio:

Se hacen:

Canastos de mimbre y canastos de paja.

Mecedoras de mimbre y mecedoras de paja.

Flores de mimbre y únicamente de mimbre…

(Gracias Daniel !!!)

4.

-”¿No te cansas de leer?”

Ni que leyera corriendo...”

5.

Claro que los buenos momentos no se publican…

No vas a subir una foto comiendo una milanesa a escondidas a las 3 de la mañana...

(Gracias Isabel !!!)

6.

Los que no estudian la historia, están condenados a repetirla.

Y los que sí la estudian están condenados a ver cómo la historia se repite por culpa de los que no la estudian...

(Gracias Claudia !!!)

Volver arriba


  • Cuento con moraleja...

En una granja, vivían un burro y un gato, que disfrutaban jugando juntos.

Un día, el burro cayó en una ciénaga y empezó a hundirse.

Al verse en peligro de muerte, le pidió al gatito que fuera a buscar al granjero para que lo ayudara.

El felino corrió lo más veloz que pudo hasta la granja.

Buscó y buscó al granjero, pero no lo encontró porque había salido hacia el pueblo con el único tractor disponible.

Pero vio el nuevo BMW 523 Inyection full del granjero.

Como las llaves estaban adentro, el minino cargó una soga en el auto y arrancó, con la esperanza de salvar la vida de su amigo el burro, y llegó a la ciénaga.

El burro se sorprendió y a la vez se alegró de ver a su amigo llegando en el brillante BMW.

Se las arregló para aferrarse a la soga que le tiró el gato.

Después de atar el otro extremo en el paragolpes del auto, el gato puso primera y arranco.

Despacio y con la ayuda del poderoso auto, logró rescatar a su compañero.

Feliz y orgulloso, el gato devolvió el BMW a la granja, antes de que volviera el granjero.

Ambos animales se convirtieron en los mejores amigos.

Unas semanas más tarde, en una desgracia el gato cayó en un pozo bastante profundo.

A los maullidos limpios, llamó al burro para que lo ayudara.

El burro pensó y pensó.

Dio una vuelta al pozo.

Luego, puso las patas delanteras en una orilla y las traseras en la otra, y le pidió al gato que se agarrara de su miembro y así podría sacarlo del pozo.

El minino se agarró fuerte, fuerte y el burro dio un salto y pudo rescatarlo con éxito.

Y.. ¿La moraleja...?

Si la tenés grande como la de un burro, no necesitas un BMW para levantar gatos."

(Gracias Isabel !!!)

Volver arriba


  • Prostitutas de Holanda...

Un turista de mediana edad, durante su primer visita a Amsterdam, se dirige a la zona roja e ingresa a un prostíbulo.

La madame le da la bienvenida y lo invita a tomar asiento mientras le envía una jovencita para entretenerlo.

Se sientan, conversan, se tocan un rato, beben un poco, ella se sienta sobre su falda.

El hombre le susurra algo al oído, ella se levanta y sale corriendo espantada.

Al ver esto, la madame le envía una chica aún más experimentada al caballero.

Se sientan y conversan, se tocan un rato, beben un poco, ella se sienta sobre su falda.

El hombre le susurra algo al oído... y la experimentada chica grita: ¡No!… y se va corriendo.

La madame está muy sorprendida por este hombre que aparentemente está pidiendo algo tan descabellado como para que sus dos chicas no quieran saber nada del tema.

Decide entonces que únicamente su chica más experimentada, la mejor de todas -Lola- no va a negarse.

Lola nunca ha dicho no a nada.

Y es raro que algo la sorprenda.

Entonces la anfitriona la manda.

Se sientan, se toquetean un rato, beben, ella se sienta sobre su falda.

El le susurra en el oído y ella grita:

-”¡De ninguna manera, macho, No Way!”, -y se va.

A este punto, la madame está totalmente desconcertada.

Nunca había visto algo así en todos sus años de profesión en el prostíbulo.

A pesar de que ella misma ya no se dedica a atender clientes, y al estar totalmente segura de que no existe nada en el mundo a lo que ella se haya negado, decide ofrecerse ella misma.

Además, piensa que será una lección para todas sus empleadas.

Se acerca al hombre y le dice que ella es lo mejor de la casa y que está disponible para él.

Se sientan y conversan, se tocan, beben y luego ella se sienta sobre su falda.

Él se acerca a ella y le susurra al oído:

-”¿Puedo pagar en pesos argentinos?”

(Gracias Alejandro !!!)

Volver arriba


  • Deducción...

Un señor que va en coche y se percata de que está perdido, maniobra y pregunta a alguien en la calle:

-”¡Disculpe!, ¿podría usted ayudarme? He quedado de encontrarme a las 2:00 con un amigo, llevo media hora de retraso y no sé dónde me encuentro!”

-”Claro que sí”, -le contesta, -”se encuentra usted en un coche, a unos 7 Km. del centro de la ciudad, entre 40 y 42 grados de latitud norte y 58 y 60 de longitud oeste.”

-”Es usted ingeniero, ¿verdad?”, -dice el del coche.

-”Sí señor, lo soy. ¿Cómo lo ha adivinado?”

-”Muy sencillo, porque todo lo que me ha dicho es ‘técnicamente correcto’, pero ‘prácticamente inútil’: continúo perdido, llegaré tarde y no sé qué hacer con su información.”

-”Usted es político, ¿verdad?”, -pregunta el de la calle.

-”En efecto”, -responde orgulloso el del coche, -”¿cómo lo ha sabido?”

-”Porque no sabe dónde está ni hacia dónde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está usted exactamente en la misma situación que estaba antes de preguntarme, pero ahora, por alguna extraña razón parece que la culpa es mía…”

(Gracias Carlos !!!)

Volver arriba


  • Sutilezas...

1.

Don Cornulio era un cabrón… Pido disculpas a mis cuatro lectores si acaso les he causado sobresalto con la sonora frase que abre hoy el telón de esta columnejilla. Sucede que el lexicón de la Academia define de este modo el término “cabrón” en una de sus acepciones: “Se dice del hombre al que su mujer es infiel, y en especial si lo consiente”. Eso es precisamente lo que hacía don Cornulio: era esposo cuclillo; a sabiendas de los devaneos de su mujer los permitía, bien por indiferencia, bien por comodidad del hombre que cierra los ojos para no ver turbada su tranquilidad doméstica. En cierta ocasión un amigo le hizo a don Cornulio una pregunta indiscreta: “¿Tu mujer habla en el momento del acto del amor?”. “Sí –afirmó él–. Me ha hablado desde un motel; desde el departamento del vecino; desde la casa de un compadre; desde el coche de un desconocido”.

2.

Don Ancilio, señor de edad madura, era fans –así decía él: fans– de doña Ludivina Malatesta, escritora de gran mérito. Su devoción por ella era tan grande que sintió la muerte de la autora como si fuera parte de su familia más cercana. Cierto día la esposa de don Ancilio sufrió un colapso que la dejó privada de sentido. Los médicos del hospital no podían sacarla de aquel estado comatoso. A uno de ellos se le ocurrió una acción desesperada. Le preguntó a don Ancilio: “Usted y su señora ¿han practicado el sexo oral?”. “Sí, doctor –respondió el añoso caballero–. Con frecuencia hablábamos de él”. “No se trata de eso” –sonrió el médico. Y procedió a explicarle de lo que se trataba. Le dijo: “Quizá si le practica a su esposa ese ejercicio la inusitada sensación hará que la señora recobre los sentidos”. El señor llevó a cabo aquella extraña prescripción, y tal como había previsto el facultativo la paciente abrió los ojos al sentir lo que nunca había sentido. Vio aquello don Ancilio y se echó a llorar lleno de aflicción. “¿Por qué llora usted? –se asombró el galeno–. Su esposa ha vuelto a la vida”. “Sí, doctor –reconoció el añoso caballero–. Pero lloro al pensar que con el mismo tratamiento habría podido resucitar a doña Ludivina Malatesta”.

3.

La esposa de Capronio le dijo:

-”¿Estás triste porque mi mamá se va mañana?”

-”Sí”, -respondió el majadero, -”Yo pensé que se iba hoy.”

4.

Don Rupestro le contó feliz a don Poseidón, su vecino de granja:

-”El cochino de mi compadre se metió en mi corral, y a consecuencia de eso mi marrana va a tener marranitos. Y asómbrese usted: mi esposa, que no había encargado familia en los 15 años que tenemos de casados, por esos mismos días quedó embarazada…”

-”Don Rupestro”, -le dijo con voz grave don Poseidón, -”en su lugar yo tendría más cuidado con el cochino de su compadre…”

5.

Babalucas se parecía un poco a aquel loquito que decía:

-”Loco loco, pero lo coloco.”

Quiero decir que a veces se las arreglaba para tener buena suerte con las damas.

Una noche consiguió que Dulcifina, muchacha de buenas prendas corporales, accediera a ir con él en su automóvil al apartado sitio conocido como El Ensalivadero.

En el asiento trasero del coche empezaron las acciones.

Respirando agitadamente le preguntó la chica a Babalucas:

-”¿Traes alguna protección?”

-”Claro que sí”, -respondió él, -”Siempre cargo mi pata de conejo...”

Volver arriba

  • Para los que no tienen fe…

Para todo el que no cree en nada y en nadie, lean esto:

La semana pasada, por primera vez en mi vida, fui a una reunión de la tan criticada Iglesia Universal “Pare de sufrir” y compartí las prácticas y plegarias de los presentes.

De pronto, el Pastor se acercó al lugar donde yo estaba.

Me miró fijo y me señaló con el dedo, se acercó y puso sus manos sobre mi cabeza y exclamó con voz fuerte:

-”¡TÚ VAS A CAMINAR!”

Yo le contesté con voz baja:

-”Pero no tengo ningún problema en mis piernas…”

Él ignoró mi respuesta y, casi gritando, volvió a exclamar:

-”¡TÚ VAS A CAMINAR!”

Toda la feligresía, con las manos en alto, empezó a gritar:

-”TÚ VAS A CAMINAR, TÚ VAS A CAMINAR, TÚ VAS A CAMINAR…”

Intenté nuevamente explicarle que no tenía ningún problema con mis miembros inferiores, pero fue en vano.

Él repetía cada vez más fuerte y con mayor energía:

-”TÚ VAS A CAMINAR”, -mientras las personas, en trance, gritaban aún más fuerte:

-”¡Hermano, TÚ VAS A CAMINAR!”

Opté por callarme y no dije más nada.

Cuando terminó el acto dejé la Asamblea y, créanlo o no, el Pastor tenía razón…

¡Me habían robado el auto!

¡No jodas, me tuve que ir caminando hasta mi casa para llamar al seguro!

Volver arriba

  • Nueve Semanas sin Medias… (Por: Oscar Osvaldo Brance)

Oscarcito, ¡no sabía hacer nada de nada!

La madre recibe un telegrama:

Urgente porota grave, vení”

Antes nadie tenía teléfono, así que te enterabas de las malas noticias por la radio, o un telegrama.

Así fue que la madre del Oscarcito viajó un 10 de enero a la capital, para cuidar a la hermana que estaba muy enferma.

Oscarcito hacía un tiempo que estaba noviando y la cosa iba en serio, así que el padre de la joven lo había autorizado a visitarla los miércoles y los sábados.

Oscarcito lo que tenía de inútil para las cosas del hogar, lo tenía de trabajador en lo demás, era un tío muy apreciado en su trabajo.

Era un as, para escaparle al compromiso; tenía escusas y cuentos para todo.

La muchacha, digna hija de su madre, tenía una batería de preguntas incisivas:

-”Decime Oscar, ¿algún día me voy a vestir de blanco?”

-”¡Siiii, el mes que viene!”

-”¿De verdaaaddd?”

-”¡Siiii, vas a practicar karate!”

Fue así que el primer miércoles cayó de punta en blanco a visitar a la novia, el sábado lo mismo, pero a la segunda semana empezó a repetir la vestimenta, y al mes de faltarle la madre empezó a usar las medias del lado del revés.

Un sábado llegó con una media de cada color…

-”¡Uuuyyyy que distraído, ¡¡¡no me di cuenta!!!”

A fines de Agosto empezó a ir de alpargatas, de mocasines; sin medias claro.

La novia le decía:

-”Qué raro tú que eres tan elegante. ¿Has venido sin medias?”

-”Y sí hay que modernizarse, ¡siempre tan formal, tan formal que te cansa!”

A la novena semana de soledad, cayó una helada tardía, hacía un frio bárbaro y el hombre apareció de alpargata y pantaloncillos de tenis.

La novia y la vieja vizcacha (la suegra) lo encararon ni bien entró:

-”A ver, joven, muéstreme el cuello de la camisa.”

El Oscarcito estaba rodeado, inclusive el suegro era de la partida; parado en el lindel de la puerta de la cocina con una cerveza, parecía un guarda espalda el viejo.

-”¡Ahh pero eres un roñoso, mira la mugre que tienes!”, -le dijo la prometida.}

Fue así que el Oscarcito confesó que no sabía lavar la ropa, ni siquiera cocinar, así que estaba a fiambre, y café solamente.

-”Mire joven Oscar, con la nena vamos a ir a limpiarle la casa y a lavarle la ropa, pero usted tiene 10 días para poner fecha de casamiento, ¡o lo hecho!”

Fueron nueve semanas sin medias, yo creo que hasta los calzoncillos tenía encarnado el Oscarcito.

La vieja vizcacha lo acorraló, y de más está decir que fueron felices y comieron perdices.

-”¿Y las medias?”

-”¡Eran un lujo!”

Volver arriba

Viernes 22 de Julio

0 comentarios

 

                  Fin de semana: Viernes 22 a Domingo 24 de Julio de 2.022

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre la importancia de la risa para llegar a la felicidad, chistes surtidos, humor recopilado desde las redes sociales, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos muy ocurrentes y divertidos. Esperamos que se diviertan y que tengan un hermoso fin de semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

La risa es el mejor conductor de la felicidad (Por Cristina Medina Gómez)

La risa, junto a la bondad, es una de las reacciones espontáneas más maravillosas que poseemos y, además, es de esas bonitas características que nos diferencian de otros seres vivos.

Al reír de verdad exteriorizamos lo más profundo del corazón y mostramos el alma desde su pureza: no hay expresión que nos quede mejor y diga más de lo que sentimos.

Olvidarse de reír, un olvido imperdonable a cualquier edad. Un pecado mortal en la infancia” -Albert Espinosa-

Escribía Neruda: la risa es el lenguaje del alma.

Matizo: la risa es una de las herramientas más sinceras que nos permiten comunicarnos, pero no la única.

Existe la mirada, la caricia o incluso el llanto: a veces quien más ríe es de igual forma quien más llora por dentro.

Lo que sí es totalmente cierto es que cuando reímos inconscientemente estamos empleando un idioma personal con el que informamos al resto de más cosas de las que pensamos.

En especial de una muy general: aunque te invada la tristeza o la ansiedad, si tú ríes, tú vives, el alma vive.

Si tu ríes, tu vives, el alma vive

Reír por nerviosismo, reír a causa de una gran felicidad, reír con humor, reír de nostalgia, reír por complicidad…

La risa es infinita y sus modos de manifestarse también lo son.

La risa es tremendamente relajante, es una gran meditación. Si puedes reír totalmente, si puedes reír con totalidad, entrarás en un espacio de no-mente, de no-tiempo. La mente lógicamente vive de expectativas, la risa es algo que viene del más allá.” -Osho-

Independientemente del sentimiento que te envuelva, si consigues reírte es una señal de que estás vivo y de que tu alma vive: incluso las sonrisas que duelen (esas que quedan en el límite entre la pena y el coraje sin llegar a ser risa) te sitúan activamente en el mundo.

Una risa sana es el reflejo de un equilibrio emocional y físico sano

Desde que tenemos unos cinco meses de edad al reírnos el cerebro ordena segregar endorfinas que actúan con un efecto similar en el cuerpo al de la morfina.

De esta manera, el equilibrio vital lo agradece enormemente: la energía negativa deja paso a un estado anímico positivo con una duración variable que transmitimos a los que están alrededor.

Entre otros, la risa combate los estados de tristeza así como el estrés diario.

Además eleva la autoestima y la confianza en nosotros mismos, disminuyendo la vergüenza o el miedo. Incluso podemos decir que refuerza el sistema inmunológico: los pulmones, el cerebro y el corazón lo agradecen, pues la presión arterial disminuye y los músculos se relajan.

Por supuesto, tampoco podemos olvidar que reírse a carcajadas es un buen plan para complementar una alimentación que busque quemar calorías o tonificar la piel.

Por todo ello, existe la risoterapia bajo la cual se encuentra la idea de que una risa sana muestra un equilibrio emocional y físico igualmente sano.

Tu risa, además de comunicar, conduce la felicidad

Decía al comienzo que era algo maravilloso y una de las razones fundamentales es que la risa no solo habla por cada uno o aporta beneficios personales, sino que también deja su influencia en quienes la perciben.

Así, la risa es capaz de tranquilizar, de curar, de animar, de alegrar o incluso de abrazar.

Se comenta que hay 180 tipos de risas.

Las hay que salen de tu alma y se clavan en el alma de alguien para siempre, y otras oportunas que se desvanecen en el aire tras haber aportado algo momentáneo.

También las hay de esas que te definen y te identifican ante los demás o de esas que provocan que otros se sumen a los ataques de carcajadas.

La risa es salud y alarga la vida. (…) Quiero hacer de todo, pero mi misión en la vida es arrancar las máximas y más sonoras carcajadas posibles” -Jim Carrey-

Inocente, de sorpresa, cínica, de compromiso, tímida, desbordante, ahogada, amistosa, burlona.

Cualquier clase de risa comunica y forma parte de nuestro lenguaje más profundo.

0 comentarios


  • Humor desde las redes sociales…

1.

Frank Kafka es como Corin Tellado, pero en raro...

(Gracias Iche !!!)

2.

Mis amigos son como los grandes autos antiguos:

-Alguna vez fueron bonitos.

-Estuvieron a la moda.

-Fueron deseados.

-Tuvieron potencia…

¡Hoy son viejos, y chuan mucho!

(Gracias Gustavo !!!)

3.

-”¿Hay algún doctor?”

-”Yo.”

-”¿Cuál es su especialidad?”

-”Doctor en Matemáticas.”

-”Muy bien, doctor, mi amigo se muere.”

-”Uno menos.”

4.

-”Doctor, según mi peso ¿cuál sería mi estatura ideal?”

-”4 metros.”

5.

A esta altura del año ya no tengo muchas expectativas.

Con que no se me salga la sábana del colchón, me alcanza.

(Gracias Isabel !!!)

6.

En la intimidad, la mujer le pide al hombre:

-”Decime algo que me caliente.”

.”Cambié los dólares por pesos...”

(Gracias Ricardo !!!)

7.

Si Usted tiene un amigo que vale oro:

¡Véndalo!

(Gracias Claudio !!!)

8.

Si mi vida fuera una película de acción, yo sería el puesto de frutas de las persecuciones.

(Gracias Claudia !!!)

Volver arriba


  • Si lo dice La Biblia...

Tengo una buena noticia para los que toman alcohol:

Jesús está orgulloso de Ustedes.

Y les explico porqué.

Porque según la Biblia, Jesús, en la boda de Caná,cuando se acabó el vino él no dijo:

-”Bueno, muchachos, ya se tomó suficiente… Vamos a seguir divirtiéndonos, pero en forma sana. Voy a transformar el agua en tutti frutti.”

No, no dijo ni hizo eso.

Transformó el agua en vino.

Y no es que transformó una jarra, diez jarras, cien jarras.

No.

Transformó 600 litros de agua en 600 litros de vino.

Eso está en el versículo de Juan.

Encima, ese fue su primer milagro.

Yo que pensé que su milagro iba a ser algo más altruista, como sanar a los enfermos, resucitar a los muertos.

Negativo.

Lo primero que hizo para ganar su popularidad fue transformar el agua en alcohol.

¡Y ahí recién sus discípulos creyeron en él!

-”¡A este tipo le tenemos que seguir! ¡A este tipo le tenemos que seguir!”

-”¡Jesús, Jesús, Jesús!”

(Gracias Iche !!!)

Volver arriba


  • Experiencia...

Un viejo estanciero tenía un lago en su enorme estancia.

Después de mucho tiempo sin ir allí, decide irse a echar un vistazo general para ver si estaba todo en orden.

Agarró un balde para aprovechar el paseo y traer unas frutas existentes por el camino.

Al aproximarse al lago, escuchó voces femeninas, animadas, divirtiéndose.

Llegando un poco más cerca, avistó un grupo de mujeres bañándose, completamente desnudas.

Se hizo presente y, con eso, todas se fueron a la parte más honda del lago, manteniendo solamente la cabeza fuera del agua.

Una de las mujeres gritó:

-”¡No saldremos mientras usted no se aleje!”

El viejo respondió:

-”¡Yo no vengo hasta aquí para verlas nadar o salir desnudas del lago!”

Levantando el balde y arrojando algunas frutas al lago, les dijo:

-”Estoy aquí nada más para alimentar al yacaré...”

Edad, experiencia y oficio, siempre triunfaran sobre la juventud y el entusiasmo.

(Gracias Alejandro !!!)

Volver arriba


  • Sutilezas...

1.

Afrodisio Pitongo, hombre proclive a la concupiscencia de la carne, vio en un centro comercial a una linda y salerosa chica.

Fue tras ella y le dijo sin más:

-”Te invito a salir hoy en la noche.”

Ella lo rechazó, molesta:

-”¿Acaso piensas que voy a aceptar la invitación de un perfecto desconocido?”

Repuso Afrodisio, modesto:

-”Estoy muy lejos de ser perfecto…”

2.

El adolescente le pidió dinero a su papá.

-”Hijo”, -lo amonestó solemnemente el señor, -”en la vida hay cosas más importantes que el dinero.”

-”Ya lo sé”, -admitió el muchacho, -”Pero necesitas dinero para salir con ellas...”

3.

Dos amigas se casaron más o menos por la misma fecha.

Pasaron tres años y ninguna de las dos había encargado familia.

Poco después se encontraron en el súper, y una de ellas lucía las evidentes señas de un próspero embarazo.

-”¿A qué médico viste?”, -le preguntó la otra, interesada.

-”A ninguno”, -respondió la que se hallaba en estado de buena esperanza, -”Oí hablar de un brujo, un tal Pitorro. Fui a verlo, y mírame.”

Dos meses después las dos amigas se toparon nuevamente.

Dijo la que no estaba embarazada:

-”Mi esposo y yo fuimos con el brujo Pitorro, y no dio resultado.”

Le aconsejó la otra bajando la voz:

-”Debes ir sola.”

4.

Los marinos de un barco trataban muy mal al cocinero, un hombre llamado Ling.

Lo hacían objeto de burlas y toda suerte de indebidos tratos.

Cierto día, arrepentidos por su conducta, le pidieron disculpas y le prometieron que en adelante se portarían bien con él.

-”Gracias”, -les dijo el cocinero, -”En adelante Ling les meneará su té con una cucharita.”

-”¿Con una cucharita?”, -se extrañó uno de los marinos, -”Pues ¿con qué nos meneabas antes el té?”

Respondió Ling con una gran sonrisa:

-”Cuando se portaban regular se los meneaba con el dedo…”

5.

Comentó Himenia Camafría, madura señorita soltera:

-”No cabe duda de que con los años te vas haciendo más sabia, más madura. Cuando yo era una adolescente no pensaba en otra cosa que en muchachos, muchachos, muchachos. Ahora, después de haber vivido más años, no pienso en otra cosa que en hombres, hombres, hombres...”

Volver arriba

  • Un buen día a pesar de todo… (Por Juan José Velacoracho)

Eran las 7 de la mañana, tras una larga noche de insomnio intermitente, por fin algo de claridad entró por la ventana.

Digo claridad porque no tengo claro lo que era.

Negros nubarrones cubrían el cielo y el viento soplaba con más fuerza de la deseada para un día “normal”.

Abandoné la cama buscando el suelo y al intentar encontrar las zapatillas, por supuesto sin mirar, noté el contacto caliente, suave y viscoso de algo que unas horas antes había estado reposando en el intestino de mi mastín, al que por cierto no alimentaba con pienso.

Di un salto y al caer, mi dedo meñique se dobló produciéndome un terrible dolor.

Rápidamente y cojeando me dirigí al baño para abrir el grifo y comprobar que por la boca del tubo salía solamente ruido y aire, pero nada de agua.

El día se arreglaba.

Me sobrepuse como pude, hice de tripas corazón y con ayuda de un paquete de toallitas, eliminé de los pies las evidencias del regalito canino, no así del suelo del dormitorio porque se me acabaron las toallitas.

Me armé de valor y abandoné la estancia en busca de un reconfortante café.

Encendí la cafetera de capsulitas y al hacerlo, algo hizo contacto y pegó un pedo, un ligero olor a cable quemado inundó el ambiente.

A grandes males grandes remedios, me haré un café soluble -dije.

Llené de agua un vaso, lo introduje en el microondas y programé un minuto de tiempo, es el que proporciona a “mi” agua la temperatura ideal.

Pasado el minuto saqué el vaso y me quemé, no podía ser de otra manera, el programador se había estropeado y el agua tenía la temperatura ideal para escaldar un pollo o derretir un glaciar.

Lancé el vaso hacia arriba y el agua, a modo de lluvia ácida calló sobre mi cabeza al tiempo que el vidrio madre, el vaso, golpeaba el suelo y se convertía en miles de vasitos.

Di un acrobático salto sorprendido por lo ocurrido y, al tomar contacto uno de mis pies, con la superficie solar (del suelo), un cristal descontrolado y agresivo se introdujo en mi carne plantar produciéndome un horrible dolor a mí y un bonito color rojo al parqué de la cocina.

Como era de esperar en un día tan aciago, el pie accidentado era el compañero de aquel otro en donde se encontraba enclavado el dedo meñique magullado minutos antes.

La sangre se mezcló con un líquido amarillento que desprendía un fuerte olor a urea, por supuesto lo primero que pensé era que aquel liquido había formado parte, horas antes, del contenido de la vejiga de mi perro, pero me equivoqué, era mío, me había meado sin darme cuenta, cuando fui al baño olvidé miccionar y el diurético que tomo para controlar la hipertensión, actuó por cuenta propia y no empatizó con los avatares que aquella mañana estaban alterando mi rutina diaria.

Aún soy joven y suelo controlar todos los esfínteres, pero no fue así aquella vez.

Así pues, a la mierda el café soluble, a la mierda el pijama (o mejor a la lavadora) y a la mierda la madre que me parió.

Sin saber por qué, me invadió una mezcla de rabia y tristeza que no parecían maridar muy bien.

Me senté en el suelo.

Mojado y maloliente el suelo y yo, apoyé la cabeza en la puerta de la nevera y lloré al tiempo que gritaba “Animal”, nombre con el que en una ceremonia laica bautice a mi mejor amigo cuando era un cachorrillo, (debí haberle llamado mastín incontinente).

El noble animal acudió rápidamente y con su lengua de cincuenta centímetros, lamió mis lágrimas al tiempo que lavaba el resto de mi cara.

Me dio un poquillo de asco, sobre todo porque le olía mal el aliento a causa de una caries canina y además, la temperatura de su saliva no era muy refrescante.

Me abracé a él y rodamos juntos por toda la cocina, me clavé varios cristales más en la espalda al tiempo que parte de los setenta quilos de can cayeron a plomo sobre el meñique accidentado.

Grité como un animal herido gritaría si fuera una persona y no un animal.

Adopté una ridícula postura que recordaba a una grulla y que según decían relajaba un montón, a decir verdad, a mí no me relajó en absoluto, todo lo contrario, ya que incrustó más el cristal en mi dolorida superficie plantar.

Como no parecía que este fuera mi día, decidí no acudir a la entrevista de trabajo que tenía concertada para dos horas después.

Luego, me puse a meditar durante tres minutos, hice los ejercicios respiratorios recomendados para sustituir a los ansiolíticos y acto seguido me dirigí al baño en busca de mis gafas, sin darme cuenta de que las llevaba puestas.

Hacía dos años que mi visión de la realidad pasaba por el filtro de unas lentes negras que me colocó el destino cuando me despidieron del trabajo y me abandonó mi mujer para irse a vivir con mi mejor amigo, todo un clásico.

Como tenía los ojos muy sensibles y pensaba salir a la calle busqué mis gafas de sol, por supuesto negras.

En un momento de inspiración eché mano de un trozo de papel celofán color verde esperanza y con él confeccioné una funda para los cristales de mis binoculares solares.

Aunque el resultado obtenido no fue, estéticamente hablando, para tirar cohetes, sí fue satisfactorio en otro sentido más espiritual y práctico.

Tras depositarlas sobre mis orejas y nariz, y sin saber por qué, me invadió una paz y adquirí una nitidez visual hasta ahora desconocidas y más propias del nirvana que de este mundo terrenal.

Todo lo veía color verde y sin distorsiones aparentes.

Ese estímulo visual conectó con alguna parte de mi cerebro para fabricar una buena cantidad de endorfinas y serotonina que hicieron que me sintiera bien, más que bien, me sentía feliz por primera vez desde hacía mucho tiempo.

Con voz suave y melódica llamé a mi compañero canino, Animal acudió en seguida.

Sin decir ni guau, lamió mis heridas dorsales y perniles y éstas cicatrizaron instantáneamente. Introduje mi meñique lastimado en su bocaza y con un cuidado exquisito lo colocó en el espacio interdental entre un incisivo y un canino de la parte inferior derecha de su dentadura y con una torsión buco dedil propia de un fisioterapeuta experimentado consiguió reparar el desaguisado óseo.

El huesecillo se colocó en su lugar y desapareció el dolor.

Con el hueso reparado y las heridas cicatrizadas me sentía otro, ya no veía las cosas tan negras, ignoro si era debido al color verde del celofán o a la rayita de coca que introduje en mis fosas nasales para aliviar el dolor y complementar el efecto analgésico y estimulante de las endorfinas.

Lo de la coca es algo que olvidé mencionar anteriormente, no sé por qué.

Luego, abrí el armario donde guardo mi ropa deportiva y me disfracé de runner.

Miré hacia el espejo y me gustó lo que vi, me sentía como debió sentirse el hijo del viento cuando Eolo le regaló su primera ropa deportiva allá por el siglo XXIII a.c. Animal movió el rabo y la cabeza en señal de aprobación.

Nos miramos un instante y acto seguido salimos a la calle para dar un paseo.

Atravesábamos un pinar cercano cuando unos gritos de socorro llegaron a nuestros oídos.

Salimos corriendo en la dirección de procedencia de los gritos y llegamos justo a tiempo de impedir que un par de malhechores despojaran de sus ropas y pertenencias económicas a una señora de mediana edad y de muy buen ver.

Los presuntos delincuentes al ver como un enorme perro corría hacia ellos ladrando de forma escandalosa, acompañado en su carrera por un atlético señor con gafas verdes, salieron corriendo sin llevarse ningún botín, la señora calzaba zapato plano y no debió ser de su agrado.

Nos acercamos a la dama y ella sin decir palabra se abalanzó sobre mí y me planto un par de sonoros besos en cada mejilla al tiempo que acariciaba la cabeza de mi perro.

Tras hacer las oportunas presentaciones y recibir innumerables palabras de agradecimiento, la señora colgó sus brazos de mi cuello y me comió los morros con exquisitez al tiempo que me llamaba héroe.

La fortuna parecía sonreírme, resulta que la atractiva mujer era la propietaria de un banco, varias inmobiliarias, una naviera, una cadena de hamburgueserías e innumerables pozos petrolíferos.

Y por si fuera poco acababa de divorciarse tras dejar a su esposo con una mano atrás y otra delante, los abogados habían hecho su trabajo y la infidelidad del susodicho esposo le había salido cara.

Como digo, era una mujer libre y liberal a mas no poder, prueba de ello es que me pidió en matrimonio sin hacer preguntas y por si fuera poco prometiéndome que no haríamos separación de bienes.

Como podéis imaginar dije que sí.

Días después, instalado en mi despacho de quinientos metros cuadrados tuve conocimiento de que el autobús que pensaba coger para dirigirme a la entrevista de trabajo, a la hora exacta en que yo lo habría tomado, tuvo un accidente y murieron todos sus ocupantes.

Por si esto fuera poco, las oficinas en donde se realizaba la entrevista de trabajo sufrieron un ataque terrorista y murieron todos los que allí se encontraban, incluyendo al propietario del chaleco bomba, al responsable de selección de personal y a todos los que optaban al puesto de trabajo ofertado.

Hay que joderse lo que cambian las cosas por el solo hecho de revestir la negra superficie de unas gafas con un simple papel de celofán de color verde esperanza.

Volver arriba