Fin de semana: Viernes 22 a Domingo 24 de Octubre de 2.021
Holaaa samigooosss !!!
Esta semana retornamos con un artículo sobre los beneficios del buen humor, humor recogido (con perdón) desde las redes sociales, chistes variados, tontuelos, humor de vascos y sevillanos, nuevas sutilezas, y unos textos humorísticos muy divertidos. Esperamos que sean del agrado de todos y les deseamos un muy buen fin de semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo serio...
Artículos y ensayos sobre el humor.
¿Conoces los beneficios del sentido del humor? (Por Adriana Díez)
El sentido del humor nos aporta un punto cómico para la risa y evasión.
El reír nos relaja: con él viaja una sensación de frescura y calma.
Saber contar chistes y saber hacer que se diviertan aquellos que tienes a tu alrededor mejora la comunicación social y las relaciones, porque ¿quién no quiere tener cerca a alguien divertido que le haga reír?
Por eso, para exponer sus beneficios, hemos hecho este artículo.
El sentido del humor mejora la presión sanguínea y reduce la sensación de ansiedad.
La psiconeuroinmunología nace del descubrimiento de la gran cantidad de conexiones que existen entre el sistema nervioso central (nuestro cerebro y médula espinal), el sistema endocrino (encargado de liberar hormonas) y el sistema inmunológico (se encarga de producir anticuerpos para luchar contra las enfermedades).
Una de las conclusiones que se extraen de los estudios realizados desde este ámbito es que un estado de ánimo positivo nos protege de enfermedades y mejora el pronóstico de otras, como el cáncer, la diabetes y el asma… y el sentido del humor es precisamente un gran pilar de eses estado de ánimo positivo.
Los especialistas de la Sociedad Española de Neurología (SEN) presentaron en 2015 un informe en el que demostraban que los problemas vasculares se reducían un 40% en aquellas personas que se reían de forma regular, lo que se traduce en unos 4 años y medio más de vida.
Cuando nos reímos, nuestro cuerpo libera endorfinas, serotonina y dopamina, lo que mejora la sensación de calma y reduce la percepción de dolor.
Con ello conseguimos también mejorar la visión actual de los problemas, disminuyendo en muchos casos la preocupación al ridiculizarlos.
El sentido del humor nos permite relajar los músculos y bajar la presión arterial, por lo que es una gran manera de mantener el corazón sano y reducir las probabilidades de sufrir un infarto o un derrame cerebral.
“Entra un hombre en un bar y le pregunta al camarero: -’Perdone, ¿tiene wifi?’
Él le contesta: -’Pídase al menos una cerveza o algo’
-’Muy bien, ¿y va todo junto o separado?’...”
Beneficios para nuestras relaciones sociales
La risa y el humor mejoran el estado de ánimo y nos ayudan a sentirnos mejor.
Cuando esto nos ocurre, tenemos la capacidad de proyectarlo hacia los demás.
La gente se siente atraída por las personas que sonríen y hacen reír.
En dos experimentos hechos en Suecia, se estudió la relación entre el atractivo y las sonrisas.
Descubrieron que cuanto más fuerte y frecuente era una sonrisa, más atractiva se consideraba a la persona y más atractivo se valoraba el rostro.
Y ¿por qué vamos perdiendo esta capacidad con los años?
Uno de los últimos estudios acera del sentido del humor consideró que los adultos suelen reír entre 15 y 100 veces al día, frente a una media de 300 veces diarias de los niños.
Los niños son más espontáneos y analizan menos las consecuencias que un evento puede tener a largo plazo en sus vidas.
Puede que el secreto esté en reír sin vergüenza y en disfrutar sin reparos de una buena carcajada.
“-¡Hola!, ¿tiene comida de vegano?
-¡Clago y de inviegno! Esto es un gestaugante fgances.”
Beneficios en nuestras capacidades cognitivas
La risa capta nuestra atención, de manera que alguien que nos hace reír se convierte en una persona atractiva.
Por ello, el sentido del humor también favorece la retención de la información.
Un estudio llevado a cabo por Melisa B. Wanzer, publicado en la revista científica “Communication Education”, afirma que el humor atrapa la atención de las personas que rodean al humorista -ya sea persona o circunstancia-, facilita la compresión de lo que ocurre o de los hechos expuestos y dinamiza el procesamiento del contenido.
Dicho de otra manera, el sentido del humor rema a favor del aprendizaje.
Entender los chistes también exige creatividad, rapidez, soltura, además de otros recursos que de forma racional son más difíciles de adquirir.
Aportar una visión positiva de los problemas, una salida de la realidad y un momento tan solo de diversión mejora las funciones cognitivas, el sistema inmune y nuestras relaciones sociales.
El sentido del humor cuenta con numerosos beneficios, reír nos da vida y nos mejora por dentro y por fuera.
Por otro lado, el material humorístico que hay a nuestro alcance es enorme, ya sea en libros, en revistas, en la propia red o en una nueva mirada a aquello que nos sucede; de manera que reír es un posibilidad preparada para que la hagas realidad.
Humor desde las redes sociales…
1.
Soy una persona que quiere hacer muchas cosas atrapada en un cuerpo que no quiere hacer una mierda…
2.
La que dice que el tiempo pasa rápido, se ve que nunca se cortó mal el flequillo.
3.
Le pongo agua caliente a la olla para que hierva más rápido, ¿y vos querés que te tenga paciencia?
4.
Lavar la ropa: 40 minutos.
Colgar la ropa: 10 minutos.
Doblar y guardar la ropa: de 7 a 15 días hábiles.
(Gracias Roberto !!!)
5.
El tipo entra a la farmacia, hace el pedido y la empleada le dice:
-”No tengo Viagra de 50 mg. Le voy a dar de 100 mg. para que la parta en dos.”
-”¿A mi mujer?”
-”¡La pastilla, imbécil!”
(Gracias Iche !!!)
6.
En el gimnasio me están obligando a decir que soy nueva, para no desanimar a los que llegan.
(Gracias Isabel !!!)
Borracho, pero culto...
Un político que estaba en plena campaña, llegó a un pueblo del interior, se paró sobre un cajón e inició su discurso:
-”¡Compatriotas, compañeros, amigos! Nos encontramos aquí convocados, reunidos o arrejuntados, para debatir, tratar o discutir un tópico, tema o asunto, trascendente, importante o de vida o muerte. El tópico, tema o asunto que hoy nos convoca, reúne o arrejunta, es mi postulación, aspiración o candidatura a la intendencia de este municipio.”
De pronto, una persona del público interrumpe, pide la palabra y pregunta al candidato:
-”¿Por qué utiliza usted tres palabras para decir lo mismo?”
-”Pues mire, caballero: la primera palabra es para las personas con un nivel cultural muy alto, como poetas, escritores, filósofos, etc. La segunda es para personas con un nivel cultural medio, como usted y la mayoría de los que están aquí hoy. Y la tercera palabra es para las personas que tienen un nivel cultural bajo como por ejemplo, ese borracho que está allí, tirado en la esquina.”
De inmediato, el borracho, se levanta y le dice:
-”Postulante, aspirante o candidato... ¡hic! El hecho, circunstancia o razón de que me encuentre en un estado etílico, ebrio o vuelto mierda... ¡hic! no implica, significa, o quiere decir que mi nivel cultural sea ínfimo, bajo o jodido… ¡hic! Y con todo el respeto, estima o cariño que usted se merece... ¡hic! puede ir agrupando, reuniendo o arrejuntando... ¡hic! sus bártulos, efectos o cachivaches... ¡hic!
y encaminarse, dirigirse o irse derechito a la progenitora de sus días, a la madre que lo llevó en su seno, ¡o a la puta que lo parió!”
(Gracias Robert !!!)
Un cacho de cultura…
¿Sabías que…?
- ¿El orgasmo de un cerdo dura 30 minutos? ¿Y que descarga casi medio litro de semen en ese lapso? ¡impresionante!
- ¿Y que una cucaracha puede vivir nueve días sin su cabeza antes de morir de hambre?
(Tremendo orgasmo el del cochino, ¿no? No salgo de mi asombro.)
- La pulga puede saltar 350 veces la longitud del cuerpo. ¡Es como si un ser humano saltara la longitud de un campo de fútbol!
(¡¿30 minutos?! Que suerte la del desgraciado cochino, ¿no?)
- Algunos leones pueden tener sexo más de 50 veces al día.
(¡Pero es mejor lo del cochino!)
- El ojo de un avestruz es más grande que su cerebro. (¡Conozco gente así!)
(¿Será verdad lo del cochino?)
- Las estrellas de mar no tienen cerebro. (Conozco gente así también. Je, je.)
(Que HDP el cochino.)
- Los seres humanos y los delfines son las únicas especies que tienen sexo por placer.
(¿Sabrán los delfines lo del cochino?)
Ahora que ya sonreíste háblale a tu pareja y trata de imitar al cochino.
¡Dios tuvo que querer mucho al cochino!
¿Será que de allí nació la "Cochina Envidia?
¿O será que te pueden proponer hacer cochinadas?
(¡Ah, que desgraciado cochino más suertudo!)
(Gracias Esther !!!)
De vascos y sevillanos...
1.
-”Aitor, ¿ves la Tierra?”
-”¡Cómo no la voy a ver!”
-”¿Ves Euskadi?”
-”¡Anda, pues claro!”
-”¿Ves el pueblo?”
-”Sí, lo veo.”
-”¿Y el frontón?”
-”También lo veo.”
-”¡Saca pues!”
2.
-”Patxi, soy Iñaki. Oye, que ya he cogido el autobús. Llego a tu casa en 30 minutos.”
-”Pero si se llega en 15 andando…”
-”Ya, joder, pero pesa.”
3.
Se encuentran dos bilbaínos por la calle y uno le dice al otro:
-”¿De dónde vienes?”
-”Pues nada, he ido a comprar 300 vacas, 500 bueyes, 400 ovejas y 30 toneladas de madera.”
Y el otro le dice:
-”¡Sí que montas tú pronto el Belén este año!”
4.
Un guía sevillano les explica a los turistas:
-”Y aquí Carlos V mandó construir un castillo.”
-”Pero si aquí no hay ningún castillo.”
-”Y... lo mandó construir, lo que pasa es que no le hicieron ni caso.”
5.
Dos vascos están recogiendo setas en el campo y de repente grita uno:
-”¡Mira, Iñaki, un Rolex!”
E Iñaki le contesta:
-”Patxi, joder, ¿a qué estamos? ¿a setas o a Rolex?”
6.
Están tres bebes en la maternidad y empiezan a hablar:
El primero dice:
-”Yo debo de ser un niño, tengo los patucos azules.”
El segundo se mira y dice:
-”Pues yo debo ser una niña, tengo los patucos rosas.”
Y dice el tercero:
-”Entonces yo debo ser de Bilbao, porque tengo unos huevos tan grandes que no me veo los patucos.”
7.
Patxi mirando al horizonte:
-”¿Qué haces Patxi?”
-”Arrancando la moto.”
-”Si eso se hace con una patada.”
-”Pues que te crees que he hecho…”
8.
Dos vascos que se encuentran, y uno le dice a otro:
-”Oye Patxi, me han dicho que tu hija está con gonorrea.”
-”A mi mientras sea vasco me da lo mismo como se llame.”
9.
Un niño de 7 años en la Maestranza de Sevilla, con un gorro de sevillano, y un puro de un metro.
Y le dice otro espectador:
-”¡Oye chaval! ¿No te vas a marear con eso?”
-”¿Yo? El que se debe estar mareando es mi padre que debe estar buscando la entrada, el gorro y el puro.”
10.
Esto son dos andaluces de Jaén hablando:
-”Me he liado con una sevillana y me ha llevado a ese sitio de bailar a zapatazos.”
-”¿Tablao flamenco?”
-”No, no, habla español, raro, pero español.”
(Gracias Alejandro !!!)
El francés y el judío...
En un tren que sale de París viajan un francés y un judío.
A la hora de almorzar el francés saca un vino, paté, fiambres diversos, quesos, etc. y el judío una bolsita con un arenque.
El francés dice:
-”Disculpe, ¿Ud. es judío?”
El judío responde:
-”Si.”
El francés:
-”Perdone que lo moleste, pero me interesaría saber cómo es que Uds. siendo tan pocos se destacan tanto en ciencias, literatura, medicina y tienen tantos premios nobel.”
-”Es una cuestión de la alimentación.”
-”¿Cómo es eso?”
-”Muy fácil, nosotros chupamos un arenque como éste y el fósforo que tiene el arenque se sube al cerebro y estimula las neuronas. ¿Quiere probar? Hagamos intercambio.”
El francés, con asco, pero curioso, agarra la bolsita y chupa el arenque mientras el judío come las delicias del francés.
De pronto el francés le dice, en medio de la panzada del judío:
-”Digame, Ud. ¿no me estará cagando?”
Y el judío contesta:
-”Ahí está... ¿vio que pronto hace efecto el fósforo al cerebro?”
(Gracias Iche !!!)
Sutilezas...
1.
Escofio era cocinero en el lujoso restorán “La Hermanita de Lord Byron”, pero fue despedido de su empleo.
Un amigo le preguntó por qué.
Explicó el guisandero:
-”La dueña se molestó porque metí la mano en la lavadora de platos.”
Inquirió el amigo:
-”¿Sólo por eso te corrió?”
-”No nomás a mí”, -completó Escofio, -”También despidió a la lavadora de platos…”
2.
En la merienda de los jueves dijo doña Macalota:
-”Mi marido es hombre de tres veces cada noche.”
-”¿Tres veces cada noche?”, -se asombró una de las señoras.
-”Sí”, -confirmó doña Macalota, -”Ya le he dicho que no tome tanto té antes de ir a la cama. Eso es lo que lo hace ir al baño tres veces cada noche.”
3.
Pepito llegó a su casa a media mañana, aunque era día de escuela.
Le preguntó su padre:
-”¿Cómo es que vienes a esta hora?”
Explicó el crío:
-”La maestra me expulsó. En la clase de aritmética preguntó cuántas son 3 por 4, y le dije que 12. Luego preguntó cuántas son 4 por 3.”
El señor se molestó:
-”¿Y cuál es la chingada diferencia?”
Declaró Pepito:
-”Eso fue exactamente lo que le dije. Por eso me expulsó…”
4.
Don Gerontino, señor de edad más que madura, tanto que apenas podía sostenerse en pie, contrajo matrimonio con Pomponona, mujer en flor de edad y con exuberantes prendas corporales tanto en la parte de la proa como de la popa.
Al empezar la noche de bodas se necesitaron dos botones del hotel para subir en la cama a don Gerontino.
Al día siguiente se necesitaron seis para bajarlo.
5.
Tres parejas de casados llegaron al mismo tiempo al Cielo.
San Pedro le preguntó al primer esposo:
-”¿Cómo te llamas?”
-”Atenodoro”, -dijo el hombre.
-”No podrás entrar”, -sentenció el portero celestial, -”Tu nombre hace pensar en el oro, y ese pensamiento no cabe aquí. Tampoco tu mujer será admitida.”
Se volvió San Pedro hacia el segundo marido y le hizo la misma pregunta:
-”¿Cómo te llamas?”
Respondió él:
-”Etelvino.”
Dictaminó el apóstol de las llaves:
-”También a ti te está vedada la bienaventuranza eterna. Tu nombre hace pensar en el vino, y ese pensamiento no tiene cabida en el Edén. Tu señora tampoco puede entrar.”
La mujer del tercer sujeto se inclinó hacia su esposo y le dijo al oído:
-”Creo que estamos en problemas, Próculo…”
Tonto y retonto…
1.
-”¡Doctor! ¡Venga urgente, se murió mi esposa!”
-”Caramba, ¿y de qué se murió?”
-”De repente.”
2.
-”¡Doctor! ¡Usted tiene que curar a mi marido, se cree una heladera!”
-”¿Y en qué la puede molestar con eso?”
-”Es que como duerme con la boca abierta, la lucecita no me deja dormir.”
3.
Después de visitar a un hombre que estaba preso, su mujer va a ver al director de la cárcel para pedirle que le dé un trabajo más descansado.
El director responde, sorprendido:
-”Pegar etiquetas nunca ha matado a nadie, señora.”
-“¡Pero si él me dijo que excavaba un túnel por las noches!”
4.
-”¡Papá, papá! ¡Está la abuela en el teléfono!”
-”¡Saquémosla, que debe estar incómoda!”
5.
El profesor de matemáticas dice a los alumnos en clase:
-”Estoy indignado. Más del 80% de la clase no pasó el examen.”
En eso escucha risas de la última fila del salón:
-”Si ni siquiera somos tantos...”
El gran estudio… (Por Jam Louvier)
Doce y media de la mañana de un lunes cualquiera.
Abstraído frente a la pantalla del ordenador tecleo diligentemente, a dos dedos, las conclusiones de una investigación a punto de concluir.
Tras años de ensayos creo tener las pruebas necesarias que asocian la longitud del intestino delgado de la perdiz roja con su capacidad reproductiva.
Podía haberlo vinculado al tamaño de sus mollejas, pero ese estudio ya lo hicieron en una universidad del “Wisconsin Americano”.
Una mañana complicada rodeado de datos, ideas a medio cerrar y llamadas entrantes que no cesan.
Así no hay quien se concentre.
El teléfono vuelve a sonar, dudo si cogerlo.
Al final descuelgo y de forma mecánica respondo:
-”Sí…, buenos días.”
-”¿Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid?”, -me pregunta una viril voz.
-”Una parte de ella”, -respondo preciso, -”Dígame… ¿en qué puedo ayudarle?”
-”Creo que en mucho estimado señor. Verá, me han pasado a su terminal desde Centralita. Me presento, mi nombre es James. J. Wallace, y le llamo desde el distrito de Villaverde Alto. Llevo toda la mañana al teléfono intentando dilucidar una duda que tengo y que me quita el sueño desde ayer mismo. Y por fin, después de veinte o treinta llamadas a distintos departamentos y estamentos varios, me remiten a usted, que por lo visto es el ‘experto profesional funcionario’ que lo sabe todo sobre el tema…”
-”A ver, cuénteme”, -le corto henchido de una cierta vanidad.
-”Verá, aunque mi formación y mis cuarenta años de ejercicio profesional en la venta de sanitarios de ocasión no tienen nada que ver con la inquietud que me recome hasta el tuétano, sí está directamente vinculada con mis ansias de saber en disciplinas muy distintas.
Este ansia me viene de hace por lo menos tres meses, cuando por avatares del trabajo me golpeé la cabeza con un inodoro. El golpe, aparte de un chichón del demonio, me descuadró las conexiones neuronales, proyectando mi neocórtex a una dimensión distinta que me trae por la calle de la amargura. Desde entonces, por misterio divino, viene siendo habitual que me despierte una mañana con la necesidad de saber ‘por qué el universo se expande’ y a la mañana siguiente me pregunte angustiado ‘sobre la naturaleza de los élitros del escarabajo pelotero’… Pues bien”, -prosigue el Sr. James sin perder un ápice de apostura en su voz, -”esta madrugada, a la que me levantada para hacer un pis, he sentido de nuevo el runrún del saber. Una llamada, que lejos de remitir, ha ido creciendo provocándome un sofoco de espíritu que me tiene los nervios de punta. Le cuento: Conociendo poca cosa del mundo de la avifauna, y restringido mi saber en este ámbito al culinario, no sé por qué he empezado a divagar sobre un ave en particular, la ‘Alectoris rufa’, también llamada perdiz roja de campo… Y estando en ese punto de reflexión me he preguntado sobre la posible interrelación que pudiera darse entre el tamaño del intestino de esta gallinácea y su capacidad reproductiva, hecho, que en caso de ser cierto, debe de tener múltiples aplicaciones que usted me podrá confirmar y detallar, y que sin duda supondrán un antes y un después en el mundo de la ciencia y del entendimiento de los crípticos mecanismos que tejen el cosmos. Espero que usted en su bondad infinita sepa comprender, y comparta con este humilde comercial una respuesta certera sobre las cuestiones que he intentado exponerle…”
Sorprendido por el empaque de la pregunta reflexiono aturdido no menos de cinco minutos.
En ese tiempo, mientras la voz del Sr. Wallace sigue flotando en el aire, noto como mi mente se expande en busca de las palabras precisas, entonces carraspeo para encajar la voz y respondo:
-”Perdone, ¿sigue ahí?..., escucho unos ruidos..., señor Wallace ¿me escucha?, parece que se cruza otra llamada, sigo sin oírle... Se ve que hay problemas de conexión,…, llame usted mañana o la semana que viene…”
Con una sonrisa, por mi hábil maniobra, suspiro aliviado y cuelgo el teléfono.
Seguidamente apunto el nombre del señor Wallace en un papelito y se lo paso a mi secretaria con la indicación de que no me pase ninguna llamada suya en los próximos cuatro años.
Con un poco de suerte quizá entonces pueda explicarle para qué coño sirve tamaño descubrimiento...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor, dejanos tus aportes divertidos, comentarios y opiniones, las que serán publicados luego de su moderación.