Contacto:

Para contactarnos, o mandar material para publicar, pueden hacer click en "Comentarios" o escribirnos a: humorparaelfindesemana@gmail.com

Viernes 12 de Marzo

 

                  Fin de semana: Viernes 12 a Domingo 14 de Marzo de 2.021

Holaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo con frases sobre el humor, chistes breves, variados, de la cole, humor desde las redes sociales, cosas de presos, más sutilezas y unos textos de humor para reír y reflexionar. Esperamos que los disfruten y les deseamos a todos una excelente semana.

                                                                 Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

Diez frases sobre el humor. (Por Elena Sanz)

El humor y la risa son una de las mejores capacidades que tiene el ser humano.

Puede resultar de gran ayuda en los momentos más duro de la vida y es capaz de alegrarnos el día a día.

Para algunos, el humor es la mayor muestra de inteligencia que existe.

Para recordar lo importante que es reír de vez en cuando, aquí reunimos una serie de frases sobre el humor y la comedia de grandes pensadores e intelectuales:

-"La imaginación consuela al ser humano por lo que no es; el sentido del humor le consuela por lo que es." Francis Bacon.

-"El humor es el instinto de tomarse el dolor a broma." Max Eastman.

-"Una broma es una cosa muy seria." Winston Churchill.

-"El humor es la manifestación más elevada de los mecanismos de adaptación del individuo." Sigmund Freud.

-"Lo cómico es simplemente una forma divertida de ser serios." Peter Ustinov.

-"El sentido del humor es simplemente el sentido común bailando." William James.

-"El secreto del humor es la sorpresa." Aristóteles.

-"Una persona sin sentido del humor es como un carro sin amortiguación: todas las piedras del camino le hacen sacudirse." Henry Ward Beecher.

-"La función química del humor es ésta: cambiar el carácter de nuestros pensamientos." Lin Yutang.

-"A fin de cuentas, todo es un chiste." Charles Chaplin.

0 comentarios


  • Humor desde las redes sociales...

1.

-”Tengo 2 amigos extranjeros, Ken y Bob. Ken es inglés.”

-”¿Y Bob?”

-”Es ponja…”

2.

Analizando mi estado financiaro, necesito ganarme la lotería a más tardar el viernes.

(Gracias Isabel !!!)

3.

Superman come Menthoplus y el Increíble Halls.

4.

Ayes operaron de la vista al cerrajero.

Ya ve.

5.

-”Hola, ¿Hablo con el 6 1, 7 5, 6 3? ¿Está Federer?”

6.

Empecé salir con una tenista, pero la tuve que dejar.

Porque nos veíamos de tanto en tanto...

(Gracias Roberto !!!)

7.

-”A mi hermana, el marido siempre le da todos los gustos.”

-”¿Es millonario?”

-”No, es heladero.”

(Gracias Horacio !!!)

8.

Una amiga me nominó para el reto de las 25 abdominales diarias por 25 días...

La acabo de bloquear.

(Gracias Esther !!!)

Volver arriba


  • Brevedades...

1.

-”¿Tienes WiFi?”

-”Sí.”

-”¿Y cuál es la clave?”

-”Tener dinero y pagarlo.”

2.

En una entrevista de trabajo:

-”¿Nivel de inglés?”

-”Alto.”

-”Bien. Traduzca "mirar".”

-”Look.”

-”Perfecto. Úselo en una frase.”

-”Luke, yo soy tu padre.”

-”Contratado.”

3.

¿Cuál es el café más peligroso del mundo?

El ex-preso.

4.

-”Mamá, mamá, los spaghetti se están pegando.”

-”Déjalos que se maten.”

5.

-”Soy Rosa.”

-”Ah, perdóname, es que soy daltónico.”

6.

-”Oye, ¿cuál es tu plato favorito y por qué?”

-”Pues el hondo, porque cabe más comida…”

7.

-”¿Qué pasa si tiras un pato al agua?.”

-”Nada.”

8.

- “Ayer llamé a la policía porque unos ladrones robaron en mi casa y se llevaron hasta los vasos.”

-”¿Y los detuvo?”

-”Sí, sí, los de tubo también.”

(Gracias Alejandro !!!)

Volver arriba


  • Rescate en la playa...

En una playa hay un grupo de hombres conversando cuando de repente observan una mujer que se está ahogando.

Pero ninguno de ellos sabe nadar.

Entonces, un anciano que estaba cerca de ellos, se adentra al mar y logra rescatar a la hermosa muchacha.

Cuando regresa a la playa queda exhausto sobre la arena, luego del esfuerzo.

La chica, lo mira y le dice:

-”¡Ay, señor, que pena que tengo. No tengo con qué pagarle lo que ha hecho por mí.”

Y el viejo la mira y le contesta:

-”Si, mija, tu tienes con qué pagarme. El que no tiene con qué cobrarte, soy yo...”

(Gracias Iche !!!)

Volver arriba


  • Humor de “la cole”…

Yaco está en Nueva York y decide ir al más prestigioso burdel de la ciudad.

Cuando llega, lo recibe la madama ofreciéndole los servicios de la casa.

Él le pregunta si aquí trabaja Sarita.

-”Si, es una de las más solicitadas chicas.”

-”Quisiera ir con ella.”

Lo acompaña al cuarto y se presenta a Sarita.

Después de hacer el amor Yaco le pregunta:

-”¿Cuánto es?”

-”Son 1000 dólares dice ella.”

-”Entonces toma 2000.”

-”¡Gracias! ¿Mañana vuelve?”

-”Si, vuelvo.”

Al día siguiente vuelve a tener relaciones con Sarita.

-”¿Cuánto es pregunta?”

-”1000 dólares.”, -le contesta.

-”Toma 2000.”

-”¡Gracias! ¿Mañana volvés?”

-”Si, mañana vuelvo.”

Al día siguiente otra vez terminan de hacer el amor y Yaco pregunta otra vez:

-”¿Cuánto?”

-”1000 dólares.”

-”Toma 2000.”

-”Que divino que sos. ¿Mañana venís?”

-”No, no puedo. Me vuelvo a mi país.”

-”¿De donde sos?”

-”De Israel.”

-”¿En serio? Mis padres viven en Israel.”

-”Si ya sé. Ellos me dieron los 6000 dólares para vos.”

(Gracias Alejandro !!!)

Volver arriba


  • Sutilezas...

1.

Dos compadres paseaban una noche por el parque, y vieron a través de la reja que lo circundaba a una musa de la noche que ofrecía sus servicios a los transeúntes.

La llamó uno de los compadres y le preguntó el monto de su tarifa u honorarios.

La mujer metió la cabeza por entre los barrotes de la reja para contestarle, y le informó que su arancel era de mil pesos; 2 mil por las tres cosas.

-”¡Estás loca!”, -replicó, desdeñoso, el que había preguntado, -”Ni que estuvieras tan buena.”

La sexoservidora se ofendió.

Rebufó con acento destemplado:

-”¡Desgraciado cuentachiles! ¡No has de tener ni en qué caerte muerto, méndigo! ¿Para qué preguntas si no tienes con qué responder?”

Tras ese desahogo, la musa nocturnal se dispuso a retirarse, pero no pudo sacar la cabeza de la reja, pues se le había atorado entre los barrotes.

El agraviado por la mujer cobró venganza saciando en ella sus bestiales rijos.

Se valió de la circunstancia de que la infeliz no podía defenderse, apresada como estaba por la reja del parque.

Acabado el infame y abusivo trance el tipo le dijo a su compañero:

-”Ahora sigue usted, compadre.”

-”Gracias”, -respondió el otro con mucha cortesía, -”pero no creo que mi cabeza pase por entre los barrotes de la reja.”

2.

Pepito le dijo a Juanilito:

-”Cuando sea grande quisiera conseguirme una mujer como la que se consiguió mi abuelo.”

Preguntó Juanilito:

-”¿Cómo tu abuelita?”

-”No”, -aclaró Pepito, -”Como la que se consiguió anoche…”

3.

Dulcibella, linda chica, atendía una vez por semana en su departamento a don Algón.

Las visitas tenían lugar todos los viernes a las 12 del mediodía.

Una vez, sin embargo, el salaz ejecutivo llegó a las 10 de la mañana, pues luego debía asistir a un retiro espiritual.

Dulcibella no lo esperaba a esa hora, y lo recibió enredada en una toalla, pues se disponía a bañarse cuando el señor llamó a la puerta.

-”¡Caramba, don Algón!”, -le dijo, -”¡Llega usted cuando apenas iba a asear el negocio!”

4.

Don Poseidón tenía una hija en edad núbil.

Cierto día se presentó ante él un tipo que le dijo:

-”Soy paraguayo, y le pido que le permita a Florilí salir conmigo para follármela.”

-”¡¿Para qué?!”, -bufó don Poseidón.

-”Paraguayo.”, -respondió el tipo sin cambiar de expresión.

5.

Pinocho le contó a papá Gepetto que cuando tenía trato con mujeres ellas se quejaban, pues como estaba hecho de madera las astillas que tenía en cierta parte las rasguñaban.

El carpintero le dijo que no se preocupara: bastaría con frotar su cierta parte con papel de lija suave.

Así se acabaría el problema.

Días después Gepetto le preguntó a su hijo:

-”¿Cómo te va ahora con las mujeres?”

-”¿Mujeres?”, -respondió Pinocho, -”¿Quién necesita mujeres?”

Volver arriba

  • De presos…

1.

Están dos presos en la cárcel y uno le pregunta al otro:

-”Y tú, ¿Porqué estás aquí?”

Y el otro le responde:

-”Porque no me dejan salir…”

2.

Van a ejecutar a dos hombres condenados a muerte.

El guardián les pregunta:

-”¿Algún último deseo?”

Y uno de ellos, fanático de Arjona, contesta:

-”¡Sí! A mí me gustaría escuchar una canción de Ricardo Arjona.”

El guadián contesta:

-”De acuerdo.”, - y le pregunta al otro: -”¿Y tú?”

A lo que éste le contesta:

-”Por favor, que me maten a mi primero y no tener que escuchar a Ricardo Arjona…”

3.

El preso a su esposa:

-”Con la próxima torta traete un serrucho.”

-”¿Te vas a escapar?”

-”No, es para cortar la torta.”

Volver arriba

  • Leonor… (Por Magda Guarido Jonema)

LEONOR, 28 de mayo de 2005

Hola, me llamo Leonor.

Soy la típica mujer que trabaja ocho horas fuera de casa detrás de una mesa de despacho entre papeles y lápices; que intenta poner orden en su hogar, además intenta arañar algún minuto al día para mirarse al espejo y dedicarse una sonrisa; cuarenta y cinco años, más de la mitad compartidos con aquel hombre del que me enamoré por su aspecto de “dandi” en las películas americanas y que el tiempo a convertido en el hermano pequeño de “Michelin”.

Entregada en cuerpo y alma, pero sobre todo en cuerpo, a la procreación de la especie con una aportación de: cinco hijos, perro, gato, dos tortugas y como no podía ser de otra manera, un canario.

A las seis y media de la mañana cuando suena el despertador, inhalo la suficiente cantidad de paciencia para resistir las siguientes veinticuatro horas, me incorporo lentamente de la cama para no despertar a Luís, me calzo las zapatillas de franela a cuadros y salgo a hurtadillas de la habitación.

Mi primera parada es el baño, vacío los líquidos que me aprisionan el vientre y tras lavarme la cara me la embadurno con la crema antiarrugas, según pone en el bote desaparecen aquellas patas de gallo que van apareciendo con la edad, en mi caso, más que patas de gallo es una reproducción del gran cañón del colorado.

Luego, a medida que me dirijo a la cocina abro las puertas subiendo las persianas de las habitaciones de los chicos.

El mayor es Julio, a sus diecisiete años todavía duerme con un peluche, el gato y se deja la lamparilla encendida, según dice no tiene miedo que lo hace porque está acostumbrado a la luz y no podría conciliar el sueño sin ella.

Salto a través de una pista de obstáculos a base de comics, coches y fundas de juegos para la PlayStation; llego a la ventana, me cuelgo de la maldita cinta que siempre se engancha y del tirón armo tal estruendo que le provoco al pobre muchacho el primer sobresalto del día.

La habitación contigua es la de las niñas, tienen catorce y once años con dos originales nombres, Alba y Aurora, que quiso poner su padre en honor al día en que nos conocimos; la mañana después de un concierto de Bruce Springsteen, la cual nos despertábamos en una playa con una importante resaca.

Este par siempre están revueltas entre las sábanas, a veces creo que en lugar de dormir hacen batallas nocturnas.

Continúo con la ronda para despertar a los muchachos y termino en la habitación de los peques de la casa.

Maribel es muy pequeñita todavía para acudir a la escuela y Francisco, a sus seis añitos, ha empezado este año en el colegio de los mayores.

Poco a poco la casa se va convirtiendo en el pasillo estrella de un centro comercial; algunos corren para no perder su turno en el aseo, otros discuten por los cereales que van a poner para desayunar, el perro que escapa de unos y otros; con tanto jaleo se levanta el gran jefe de la tribu.

Mi marido arrastrando las zapatillas por el parqué, intenta hacerse el nudo de la corbata mientras lucha por levantar los párpados, con la intención de dejar sus preciosos ojos verdes al alcance de los primeros rayos de sol que asoman por las ventanas.

Se sienta en una silla, deja que su cuerpo y mente se coordinen lentamente a la vida cotidiana.

Francisco aparece con sus tortugas poniéndolas sobre la mesa de la cocina provocando diferentes opiniones al respecto, al final de un intenso debate gana la mayoría, las tortugas regresan a su lugar.

Después de tres cuartos de hora de revoloteo, discusiones, prisas y demás, los dos mayores empiezan a desfilar hacia sus diferentes lugares de estudio.

Diez minutos más tarde sale Luís hacia el despacho y para no perder la costumbre le pide a Aurora que se apresure, esta todavía sin peinar sale corriendo con la boca llena de cereales y arrastrando la mochila.

A las ocho llega Fabiana, cuando llega a la hora, ¡claro está!

Porque cuando no es por una cosa es por otra, pero no conoce el significado de la palabra “puntualidad”.

Es una mujer extranjera que además de comerse lo que pilla en la nevera, cuida de Maribel por la mañana; le dejo preparado lo relacionado con la niña, todo y así me pide mil explicaciones, luego mientras cojo el abrigo, el bolso y a Francisco, me cuenta sus desventuras durante la tarde anterior.

Ya con la hora pegada al culo, dejo al pequeño en el colegio y cruzo a toda prisa la zona de pisos en construcción, que hay en frente para atajar hasta la oficina.

Para rematar la mañana hoy me encuentro con esto…

Un imbécil con una navaja en la mano, tendrá unos cuarenta años y desprende un hedor irrespirable al abrir la boca, ¡me pide el monedero!

¡Será cabrón!, aguantar al jefe cinco días a la semana durante ocho interminables horas para ganar unos míseros ochocientos euros para qué ahora éste pretenda que le dé parte de ello.

Sin pensármelo dos veces empiezo a correr por el descampado, pero la maldita idea que tuve al escoger el vestuario y seleccionar este traje chaqueta con minifalda y los zapatos de talón alto me ha fastidiado la huida, el imbécil que corría detrás de mí sacando el hígado por la boca, o lo que le queda de el, me ha cogido por el pelo haciendo que caiga al suelo.

Con un tono rudo me ha dicho a la vez que levantaba la navaja:

-”Usted decide señora, puede darme el dinero a la fuerza por las malas o puede darme el dinero, marcharse y aquí no ha pasado nada.”

¿Cómo que no ha pasado nada?

Me digo a mi misma.

Me estás quitando la compra de toda una semana, seguramente para pincharte o para bebértelo, porque con las pintas que me lleva dudo mucho que sea para la matrícula de la universidad.

Al final le entrego mi bolso, pues por muy imbécil que me parezca es capaz de pincharme y dejar mi cuerpo aquí tirado, luego si consiguen cogerlo pídele explicaciones a la justicia que escogerá entre la población a 12 buenos samaritanos, que después de escuchar las medio verdades de uno y otro lado, se encerrarán en un cuartucho varias horas para decidir sobre si debe o no estar en la calle.

Al verse con mi bolso entre las manos el imbécil lo sacude a su antojo y esparce por el suelo todas mis cosas íntimas: la agenda, los tampax, boli, chicles, libreta, tabaco, encendedor, el lápiz de ojos y por fin el monedero; lo recoge rápidamente saqueándolo sin piedad; luego se marcha a la velocidad del rayo abandonándome en el suelo tirada con mi pelo alborotado, las medias rotas, total, en la más vergonzosa de las situaciones.

Empiezo a llorar a moco tendido con las consecuencias que eso conlleva…

A lo lejos veo a un hombre trajeado que al darse cuenta de mi existencia se acerca corriendo, ¡no podía ser otro que mi jefe!

-”¿Leonor, qué te ha pasado?”, -pregunta cogiendo mi mano.

-”Hola señor”, -respondo agradecida, con el rimel corrido por las mejillas y el moco colgando; a la vez que voy recogiendo mis cosas y las devuelvo a su lugar.

El hombre muy cortésmente me ayuda a levantar pero sin perder la oportunidad de sobarme el culo de nuevo.

Nos vamos lentamente hacia el despacho, pero en mi mente ronda un solo pensamiento:

Hay días que sería mejor no levantarse de la cama...”

Volver arriba

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, dejanos tus aportes divertidos, comentarios y opiniones, las que serán publicados luego de su moderación.