Fin de semana: Viernes 12 a Domingo 14 de Junio de 2.020
Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un artículo sobre el humor según la época en que nacemos, chistes breves, picantes, humor desde las redes sociales, chistes en cuarentena, más sutilezas y unos textos de humor muy divertidos. Esperamos que los disfruten y que pasen una buena semana.
Esteban Nicolini
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El humor es algo serio...
Artículos y ensayos sobre el humor.
Tu humor según fecha de nacimiento
La estación del año en que venimos al mundo afecta al humor que uno tendrá durante su vida, según revela un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la universidad Semmelweis de Budapest.
Los niños nacidos en verano sufrirán vaivenes del humor durante su vida, mientras que los que nacieron en invierno probablemente no serán personas irritables, afirman los autores de la investigación, citados por The Telegraph.
En el estudio, que investigó la conexión entre la personalidad y la estación del año del nacimiento, participaron 400 personas.
Los científicos autores de la investigación explican que venir al mundo en determinada estación afecta el nivel de dopamina y serotonina, que controlan el humor, aunque hacen falta otras investigaciones para inferir los mecanismos de esta influencia.
Los investigadores han revelado que el número de personas con temperamento “ciclotímico”, que se caracterizan por cambios bruscos de estados de ánimos, es mucho mayor entre los participantes del estudio que nacieron en verano.
Aquellos con un temperamento “hipertímico” tienden a estar siempre de buen humor y, según el estudio, nacen en su mayoría en primavera.
Asimismo, los nacidos en otoño probablemente no serán depresivos, mientras que los nacidos en invierno no se convertirán en el futuro en personas irritables.
Los científicos, encabezados por la Dra. Xenia Gonda, están buscando sean los marcadores genéticos los que explicarían esta conexión, ya que todavía no se puede decir nada sobre los mecanismos que operan en este vínculo.
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Humor desde las redes sociales...
1.
Hoy mi mujer me mandó un whatsapp:
-”Te dejo. El sexo ya no es como antes. Lo nuestro terminó.”
Después, por suerte, me mandó otro whatsapp:
-”No era para vos...”
2.
En virtud de la flexibilización para salir a correr en el horario de 20:00 a 08:00 horas, la empresa Nike ha lanzado una promoción:
Con tu par de “Nike Quest Running”, te llevás de regalo una 9mm. y un chaleco antibalas...
(Gracias Iche !!!)
3.
-”Amor, ¿querés que tengamos sexo virtual?”
-”Hoy no... Me duele el wi-fi.”
(Gracias Marcelo !!!)
4.
¿Por qué todo lo que uno quiere comer a escondidas viene envuelto en un plástico que hace un ruido terrible?
5.
Cuando muere un vegano, ¿se reencarna o se reenverdura?
Cosas que no me dejan dormir por las noches.
(Gracias Isabel !!!)
6.
Un tigre se comió un jabón.
Ahora es puma...
(No me eliminen... es la cuarentena.)
(Gracias Adela !!!)
7.
Era tan poco querido en el pueblo que en el velorio, para que alguien llorara, tuvieron que tirar gases lacrimógenos...
(Gracias Carlos !!!)
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Picantitos...
1.
Un borracho venía caminando con el cierre del pantalón bajo.
Una muchacha lo ve y le advierte:
-”Tenés el ‘bar’ abierto...”
El borracho le contesta:
-”Entrá, y chupá lo que quieras...”
2.
El hombre le dice a la mujer:
-”¿Vamos a la cama?”
-”Ay, no, Roberto... ¡Me vas a lastimar el corazón!”
-”No, si no la tengo tan larga...”
3.
En la escuela la maestra le pregunta a Jaimito:
-”Jaimito, ¿que viene después del 69?”
Jaimito le responde:
-”Lavarse los dientes, señorita...”
(Gracias Eduardo !!!)
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Humor en cuarentena...
1.
-”Amor, ¿engordé?”
-”Cariño, tu nunca has sido delgada...”
Hora de deceso: 21:30.
Causa de muerte: Coronavirus.
2.
Digo yo:
¿Qué le costaba a los chinos comer guiso de fideos moñito?
3.
Este será el primer año que no voy a Europa de vacaciones por una pandemia.
Los años anteriores fue por falta de dinero.
(Gracias Claudia !!!)
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Sutilezas...
1.
Los jóvenes esposos llegaron a su casa después de una fiesta.
El marido se había tomado dos o tres tequilas (o cuatro, o cinco, o seis) y no acertaba a meter la llave en la cerradura de la habitación.
Le dijo con inquietud su esposa:
-”Esta noche no se te ocurra intentar nada, Leovigildo. Con esa puntería quién sabe qué pueda suceder...”
2.
Don Calendárico, señor de edad madura, llegó a la casa de mala nota y le preguntó a la dueña:
-”¿Está Jobilia?”
-”No”, -respondió la mujer, -”Este día descansa. Pero tengo a Frinesia, Taisiana y Mesalinia.”
Insistió el senescente caballero:
-”Yo quiero a Jobilia.”
Inquirió la madama:
-”¿Qué tiene ella que no tengan las demás?”
Suspiró el veterano:
-”Paciencia...”
3.
El nuevo cura párroco del pueblo predicó un sermón en el que condenó el feo vicio de la bebida.
Al terminar la misa el sacristán le informó que ahí había estado el hombre más rico del pueblo, el que más dinero daba a la parroquia, y precisamente su punto débil era el alcohol.
El curita fue a ver al ricachón.
Le dijo:
-”Entiendo que sin querer toqué en mi homilía un punto para usted sensible.”
-”No se apure, padre”, -contestó el hombre, -”Difícilmente podrá haber un sermón que no me pegue por algún lado...”
4.
Don Chinguetas llegó a su casa.
Su esposa lo esperaba vestida únicamente con vaporoso negligé y con sendos martinis en las manos.
Le preguntó, severo:
-”¿Significa esto, Macalota, que otra vez chocaste el coche?”
5.
Himenia Camafría, madura señorita soltera, le dijo a Solicia Sinpitier, célibe como ella:
-”No, amiga. Definitivamente no creo que si ponemos en la puerta de nuestras casas el letrero: ‘Hombres’, como en los baños de los restoranes, llegue a entrar alguno...”
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Cosas con las que nos engañaban de pequeños... (Por María Mari)
De pequeños vivíamos engañados.
Y nuestros padres eran los principales responsables.
No dudaban en recurrir a cualquier mentira con tal de conseguir sus objetivos.
Por ejemplo, a la hora de la comida.
Si tu no querías comer, te intentaban hacer creer que la cuchara con el puré de verduras era... un avión.
¡Vaya símil más acertado!
De hecho creían que lo único que le faltaba para ser verosímil era el sonido del motor.
Y ahí les veías:
-”¡BRRRRRRRRRRRRRR...!”
Claro.
Es que pensaban:
-”Si el nene no quiere comerse un poco de puré... Seguro que se come un avión.”
Además te hacían responsable de la buena alimentación de toda tu familia:
-”Esta por papá. Esta por la tía. Esta por el lechero...”
O sea, tenías que comer tú por todos.
A veces sus mentiras conseguían lo contrario a lo que se proponían.
Por ejemplo, para conseguir que nos durmiésemos se inventaron las nanas.
Que igual la música era apropiada, pero fallaban en la letra.
Como esa que decía:
-”Duérmete niño. Duérmete ya. Que viene el Coco y te comerá...”
Y tu:
-”¿Cómo? ¿Qué va a venir quién?”
O sea que después de esta información: ¿Tu quieres que yo me duerma?
Claro te pasabas toda la noche con los ojos abiertos grandes como platos...
Y es que decías:
-”Mierda. Ya que va a venir el Coco... ¡Por lo menos que me encuentr despierto!”
Cuando nos llevaban al médico también recurrían al engaño.
Y te decían cosas como:
-”Tonto, si no te va a doler...”
Además te decían:
“Tonto, que ya verás como al final el doctor te regala un chupetín.”
-”¿Un chupetín? ¡Haberlo dicho antes! ¡Rápido! ¿Qué espera? ¡Hágame una vivisección sin anestesia!”
Cuando terminaba la consulta, el medico te decía:
-”Tomá, campeón. Esto para vos.”
Y lo que te daba era el palito con el que te había examinado.
Y encima tu madre:
-”¿Qué se dice?”
-”¡Tacaño! ¿Qué hiciste con el resto del helado?”
¿Qué esperaban que dijésemos?
-”¡Gracias! La voy a romper en el cole con este palito.”
-”¡Guauuu! ¡Que copado tu médico. Un palito. Te lo cambio por mi videoconsola.”
-”¿Nos dejás jugar a nosotras con tu palito?”
(Esto último me lo siguen diciendo...)
Otra técnica que empleaban los mayores para engañarnos era la de asociar algo que no nos gustaba nada con algo que nos gustase mucho.
Con esta idea se inventaron los juegos educativos.
Y es que ¡Vaya manía con que aprendiésemos jugando!
Que si la pelota de playa “mapamundi”.
Que si los lápices con la tabla de multiplicar.
Que si el rompecabezas de Argentina por provincias...
Nuestros padres tomaban nota de esa idea de asociar algo bueno con algo malo y te sorprendían diciendo cosas como:
-”Vamos a jugar a arreglar tu cuarto...”
¿Vamos a jugar a arreglar tu cuarto?
Es como si le decís a tu pareja:
-”¡Vamos a coger planchándome los pantalones...!”
Y como conclusión, la frase con la que los padres ponían fin a todas nuestras preguntas.
-”Papá ¿Por qué las chicas son tan raras?”
-”Cuando seas mayor lo entenderás...”
Pues también en eso nos mintieron.
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Lipogramas en salsa de humor... (Por Iscajim)
Los lipogramas son textos que “se construyen prescindiendo voluntariamente de alguna letra del abecedario”.
No abundan los escritores que se atreven a trabajar este tipo de curiosidad lingüística.
En español los lipogramas más complejos son aquellos en los que se omite alguna de las vocales.
Provocado por este reto, me he propuesto escribir cinco textos y en cada uno de ellos omitiré una de las vocales.
Un texto sin usar la vocal “u”.
Tras haber escrito sendos textos donde omitía las vocales desde la “A” hasta la “O”, ahora le toca a la más parecida a los cascos de los caballos, al herraje correspondiente, o a la comba (soga doblada para saltar el niño o el boxeador en los entrenamientos).
Y bien, comenzaré a narrarles:
Hace cientos de años, Moñingo, el más afamado piojo de Piojolandia City vivía en el rabo de cierto perro sato (tal vez me salga por ahí gente criticona a decirme: ”Oiga Iscajim, los perros tienen garrapatas y otros insectos, pero no piojos.” Sí, efectivamente, le daría toda la razón, yo tampoco he visto perro con piojo, pero el relato es mío y lo escribo como me dé la gana).
Prosigo.
El piojo perrero o canino de mi historia soñó en convertirse en el mejor saltador del planeta Tierra y de los restantes astros del Sistema Solar y galaxias cercanas.
Si te pones a ver, era algo ambicioncillo el piojito de marras, pero peor sería si deseara convertirse en cantante de Rock o artista de cine.
Entonces, lo de llegar a ser saltador no era tan extravagante tratándose de él.
Con el fin de lograr ese afán, Moñingo, el citado bicho, se inscribió en dos diplomados en salto alto y largo, bajo la asesoría del egregio profesor Meketrefe Pérez, entrenador de ranas saltarinas y de sapos brincadores.
Este técnico había sido reconocido por los éxitos logrados en la esfera del atletismo, entre ellos el Grillo Saltarín Cabeza de Patín, tres veces campeón: Medalla de oro Panamericano, Panafricano y Panconjamón.
En este caso especial del piojo Moñingo, comenzó el programa de entrenamiento tal y como se solía hacer normalmente.
Hizo infinidad de ejercicios, pero, a pesar del empeño del maravilloso profesor y tras doce meses de práctica intensiva, el piojito no logró levantarse ni medio milímetro del piso, perdón, del pellejo del perro.
Ello indicaba claramente este axioma colosal, algo fatalista pero real: “Piojo perrero, no llegará jamás al cielo”.
O más exactamente en este caso: “Piojo canino no salta ni medio comino”.
Y colorín colorado, esta mierdilla de relato se ha acabado.
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