Holaaa samigooosss !!!
Esteban Nicolini
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El humor es algo serio...
Las ratas disfrutan de las cosquillas, sólo cuando están de buen humor
La risa y las cosquillas han sido consideradas tradicionalmente como reacciones puramente humanas pero un estudio de investigadores de varios centros alemanes ha desvelado que las ratas también tienen cosquillas cuando están de buen humor.
Las cosquillas son reacciones nerviosas a nivel muscular y cutáneo, que liberan grandes cantidades de endorfinas como consecuencia de la activación de varios grupos de neuronas en el cerebro.
Los resultados del estudio, que publica hoy la revista Science y que han desarrollado los investigadores Shimpei Ishiyama y Michael Brecht, ha encontrado cuáles son estas neuronas, revelando un comportamiento muy humano en estos animales, que solo disfrutan de este tipo de estimulación cuando están contentos, al igual que ocurre con nuestra especie.
De la investigación se desprende que la corteza somatosensorial -la región del cerebro donde se encontraron estas neuronas- podría cumplir un determinado rol en el humor, cuando tradicionalmente esta región solo se había asociado con el tacto.
Investigaciones anteriores ya habían revelado que las ratas emiten una risa ultrasónica que no es audible por el oído humano cuando reciben cosquillas.
A partir de ahí, los investigadores decidieron supervisar la actividad neuronal de las ratas para obtener mayor información sobre el funcionamiento de esta gratificación.
Al igual que se había producido en estudios anteriores, las ratas se mostraron dispuestas a recibir las cosquillas y sufrieron "saltos de alegría", así como risas ultrasónicas, al ser acariciadas, un hecho que se manifestó en las capas más profundas de la corteza somatosensorial.
Según destaca Science, este estudio probaría la afirmación de Darwin de que "la mente debe estar en una condición placentera para experimentar la risa provocada por las cosquillas".
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Tiempos modernos...
Las abejas, las flores, la semillita, la cigüeña, todo eso está fuera de onda.
Esta es la explicación moderna y tecnológica:
Un buen día, un hijo le pregunta a su padre:
-"Papá, ¿cómo nací yo?"
-"Muy bien hijo, algún día debíamos hablar de esto, así que te voy a explicar lo que debes saber:
Un día, papá y mamá se conectaron al Facebook y se hicieron amigos.
Papá le mando a mamá un tweet para vernos en un cybercafé.
Descubrimos que teníamos muchos likes en común y nos entendíamos muy bien.
Cuando no estábamos frente a la laptop, chateábamos por el Whatsapp y por Instagram.
Y así nos fuimos dando más likes hasta que cierto día decidimos compartir nuestros archivos...
Nos metimos disimuladamente en el baño, y papá introdujo su memoria flash en el puerto USB de mamá.
Cuando empezaron a descargarse los archivos, nos dimos cuenta que nos habíamos olvidado del software de seguridad y que no teníamos Firewall ni filtro de Snapchat.
Ya era muy tarde para cancelar la descarga e imposible borrar los archivos.
Por esto dejaron de llegarle sus notificaciones mensuales a mamá y así es que a los nueve meses...
Apareciste como nuevo contacto."
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Cura cordobés en Alaska...
Un obispo lo va a visitar un año más tarde y le pregunta:
-"¿Y cómo le va acá?"
-"Bueno... Si no fuera por mi rosario y mis dos Fernet con coca al día, estaría perdido. A propósito, ¿gusta un Fernet?"
-"Si, por favor..."
-"¡Rosario! ¡Traéle un Fernet al obispo!"
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Cosas de matrimonios...
-"Papá, ¿es verdad que en China los hombres no conocen a sus esposas hasta después de la boda?"
-"Eso pasa en todas partes, hijo..."
2.
Llegan unos recién casados a un hotel y la inocente muchacha le dice al marido:
-"Amooor, yo no sé de estas cosas, así que me vas a tener mucha paciencia y me tienes que enseñar."
-"Mi vida", -le dice él, -"a partir de este momento y como soy abogado penalista, a tu 'cosita rica' le vamos a llamar 'la prisión' y a este muchachón le vamos a llamar 'el prisionero', así que vamos a comenzar metiendo al prisionero en prisión."
Después del primer polvo, el abogado se tira boca arriba en la cama, pero la muchacha, encantada, quedó con ganas de más miel y muy entusiasmada le dice al marido:
-"Amooor, el prisionero no está cumpliendo su condena y está fuera de la prisión."
El abogado muy entusiasmado por la fogosidad de su mujercita le dice:
-"Vamos a meterlo en prisión otra vez."
Y siguen con el segundo...
Pero la muchacha es bastante golosa y le dice:
-"¡Viiidaaa, el prisionero esta fuera otra vez!"
Se levanta el tipo como puede y no con tanto entusiasmo, con las piernas temblando como ternero recién nacido, y va por el tercero...
Al terminar se tira en la cama, exhausto.
Pero la muchacha le vuelve a decir:
-"¡Papiiii, el prisionero se volvió a salir!"
Y el abogado le contesta:
-"¡Pará, la concha de tu madre! ¡Tampoco estaba condenado a cadena perpetua!"
(Gracias Iche !!!)
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Tarifas...
Cuando a la mañana siguiente se acercó a pagar la cuenta, el recepcionista le entregó una factura de ¡350 dólares!
Ella explotó de ira y exigió saber por qué la cuenta era tan alta.
-"Es un buen hotel pero las habitaciones sin duda no valen 350 dólares por pasar una noche y sin desayuno."
El empleado le dijo que $350 era la 'tarifa estándar', por lo que ella insistió en hablar con el gerente.
El gerente apareció y advertido por el empleado de recepción anunció:
-"El hotel tiene una piscina de tamaño olímpico y un gran centro de conferencias, que están disponibles para su uso."
-"Pero yo no los usé", -dijo.
-"Bueno, ellos están aquí, y usted pudo usarlos", -explicó el gerente.
Luego pasó a explicar que ella también podría haber visto uno de los espectáculos internacionales del hotel por lo cual es famoso.
-"Los mejores artistas internacionales se presentan aquí", -dijo el gerente.
-"Pero yo no fui a ninguno de esos shows...", -dijo.
-"Bueno, nosotros los tenemos, y usted los hubiera podido ver.", -contestó el gerente.
El gerente no se inmutó, por lo que la viejita decidió pagar con un cheque y se lo entregó.
El gerente se sorprendió cuando vió el cheque.
-"Pero señora, este cheque sólo está hecho por $50."
-"Eso es correcto. Yo le he descontado $300 por acostarse conmigo...", -respondió ella.
-"¡¡¡Pero no lo hice!!!", -exclamó el gerente muy sorprendido.
-"Bueno, pero... yo estaba aquí, y usted podría haberlo hecho."
No se metan con mujeres, ¡Y menos de la Tercera Edad...!
(Gracias Isabel !!!)
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Brevísimos...
¿Qué le dice el corazón al papel?
Yo palpito y vos pal culo.
2.
¿Qué hace una tabla con un teléfono?
¡...tablando!
3.
-"¿Qué pondrías en la lápida de tu suegra?"
-"¡Rip rip hurra!"
4.
-"¡Auxilio, socorro, se quema la casaaa!"
-"¡Shhh! Silencio mi amor, no hagas ruido que vas a despertar a tu madre."
(Gracias Gonzalo !!!)
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Tonto y retonto...
-"Oye papá ¿tú alguna vez te enamoraste de alguna profesora?"
-"Si, de la de preescolar."
-"¿Y qué hiciste?"
-"Pues nada. Tu madre se molestó y te cambiamos de colegio."
2.
La pareja conversa y ella le dice al esposo:
-"Pepe, ¿viste los nuevos vecinos? Son tan amorosos... Él la besa, la acaricia, le hace arrumacos... ¿Por qué no haces vos lo mismo?"
-"Es que apenas la conozco a la señora..."
3.
Un hombre de 93 años se casó con una hermosa joven de 29 años, y profundamente cristiana...
Solamente habla del nuevo testamento...
4.
En el confesionario:
-"Padre, he cometido el pecado de la carne."
-"Es grave, hijo mío. ¿Cuántas veces?"
-"¡Padre, yo he venido a confesarme no a fanfarronear!"
5.
El profesor de matemáticas llega al aula serio y les comenta a los estudiantes:
-"Estoy indignado. Más del 80% de la clase no pasó el examen."
Desde la última fila de bancos, al fondo del salón se escuchan risas y una voz que dice:
-"¡Si ni siquiera somos tantos!"
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Me gustan los medicamentos...
¡Me dijo que no tengo nada!
Pero, ¿Qué sabrá él?
Va el tipo y me dice que no tengo que tomar ningún medicamento, que estoy sanísimo.
¡Y claro que estoy sanísimo!
¡Porque tomo medicamentos!
Es que a mí los medicamentos me dan mucha seguridad.
¿A ustedes no les parecen una maravilla?
Son lo más parecido a un milagro: te tomas una pastilla ¡y se te quita el dolor de cabeza!
Ella se toma otra ¡y ya no se queda embarazada!
¡Y tú te tomas otra y se te pone dura!
No me dirán que esto no es un milagro...
¿Cómo sabe una Aspirina así de pequeña, a qué parte del cuerpo tiene que ir?
Te tomas una Aspirina, llega al estómago.
- Buenaaasss, ¿es aquí el dolor?
- No, eso va a ser en el piso de arriba, en la cabeza, al lado del hipotálamo, allí pregunte usted por 'migraña'.
¡Y llega!
A mí me preguntan dónde está el hipotálamo, y no tengo la más remota idea...
¡Las pastillas son lo más!
Las que más me gustan son las blancas, son tan sobrias, no sé... parece como que curan más.
Las cápsulas las encuentro frívolas; me dan la impresión de que son demasiado chillonas, ¿verdad?
Siempre me pregunto, ¿para qué gastarán en ponerles colores a las cápsulas si en el estómago no tenemos ojos?
Que se fijen en los supositorios: a nadie se le ha ocurrido hacerlos de colores, como los helados.
Todo el mundo sabe que por muchos colores que les pongan, con el tercer ojo no se pueden leer novelas.
Además, hay enfermedades en las que se toman medicamentos riquísimos.
Los constipados, por ejemplo.
¡Lo jarabes de los constipados están buenísimos!
Yo creo que en invierno deberían servirlos en los bares:
- ¡Poneme una chop de Bisolvon, y una ronda de expectorante para todos, que hoy pago yo...!
¿Y las Aspirinas infantiles?
¡Están mejor que los caramelos!
Lo que no entiendo es por qué a las de adultos les cambian de sabor.
Otra cosa que no entiendo: ¿quién les pone los nombres a los medicamentos?
Para mí que son dos tipos: uno que tiene las ideas muy claras y les pone a los medicamentos nombres que te dan pistas de para qué sirven:
Dolorex, Evacuol, Mucosán.
Y otro tipo que va de creativo y se inventa marcas como Seroxat, Clamoxyl, Atarax, Augmentine...
Y, claro, uno se pregunta:
- ¿Qué aumenta el Augmentine?
- ¿Se vende junto con el Viagra?
Si tienen ganas de complicar las cosas...
El bicarbonato por ejemplo, ¿por qué no le llaman Eructol?
O los supositorios, ¿por qué no se llaman Son-pal-cul?
Otra cosa que me encanta de los medicamentos es el prospecto.
A veces con sólo leerlo y ver la cantidad de cosas que cura, ya me siento mejor.
Bueno, menos con los prospectos de los tranquilizantes.
Porque te pones a leer los efectos secundarios y... "Este medicamento le puede producir mareos, temblor, cefalea, insomnio con ansiedad y depresión, visión borrosa, sequedad en la boca, estreñimiento, taquicardia..."
Pero, ¿cómo puede eso tranquilizar a alguien?
Bueno, y si nos ponemos a criticar...
Hay un medicamentos que a mí me ponen muy nervioso: las gotas, por ejemplo.
No se conoce a nadie que haya conseguido echarse el número de gotas que le dice el médico.
Porque, ¿cómo lo haces?
Tenes la cabeza de costado, el cuentagotas arriba, y ahora ¿Cómo contás las gotas?
Al final acabas:
-Uno, dos, tres chorro, cinco, seis, chorro, doce...
Eso sí, cuando uno está realmente mal, no hay nada como las inyecciones.
Lo que pasa es que da un poquito de miedo.
Yo además tengo la mala suerte de que siempre que voy a pincharme, me toca el 'practicante'; o sea, ¡el que quiere practicar con mi culo!
¡Pero carajo, si quiere practicar, que practique con el culo de su padre, y luego que venga!
Lo que pasa es que como estás muy mal, decís:
¡Vamos para adelante!
Te bajas los pantalones, el tipo se pone a tus espaldas.
Y no hace ruido.
¿Qué estará haciendo?
¿Se habrá ido?
No, porque de pronto te dice:
- Relaje la nalga...
¿Cómo que relaje la nalga?
Mire usted, yo con el culo al aire y un tipo por detrás, ¡No me relajo nunca!
Aunque, no nos engañemos: Duele, pero un jeringazo es mano de santo.
Y es que los medicamentos te hacen la vida más fácil.
En fin, ¿Saben lo que les digo?
Que en vez de dejar de tomar medicinas, lo que voy a hacer es dejar de ir al médico.
Y así me tomo lo que quiero...
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Regresando de nuestra primera cena paso a resumirla... (Por Luis Pescetti)
- Yo no hubiera elegido ese restaurante (pero, obvio, tiene que ser el pretendiente el que invita).
- La mesa estaba tan pegada al baño que nos daban propina cuando salían.
Por eso no me sacaba el pañuelo de la nariz (vos decías que no se sentía, pero es la impresión, Alberto.
¿Cómo no exigiste otra mesa?, por más lleno que estuviera el lugar).
- ¿Comida oriental? Tendrías que haber buscado algo más internacional, que seguro no le errás.
- Los menús que no se entiende el nombre de los platos me revientan.
La explicación en inglés, ¿en qué país estamos?
Había que preguntarle al mozo que encima ponía caras porque algo ya lo había explicado, ¡si eran imposibles de retener!
Uno me lo tuvo que decir cuatro veces, porque una vez era carne de entrada, otra vez acompañaba una pasta, y otra vez era plato central y otra vez un nombre de fantasía en un postre.
¿Le cansa?, pongan fotos, como le dije (vos ahí habías salido, ¿a qué saliste?).
- ¡Lo que demoró ese pedido!
¿En el Lejano Oriente tenían la heladera?
Yo ya me había llenado con las canastitas de pan, no me quedaba hambre; pero traen la comida... no la vas a desperdiciar (por más que lo único que soñás es volver y tirarte en tu cama).
Cocinamos fresco, señora, me dijo el maleducado; “crudo”, le dije cuando probé.
- Las con forma de albondiguitas de la entrada era como masticar arena, con una mano me servía y con la oreja quería tomar agua, por lo menos.
No había manera de bajarlas.
No podía parar de toser.
- La carne que venía envuelta con una parra, ¿¡De dónde van a sacar una parra si acá no hay?!
Era una hoja de lechuga hervida, ahí te creo.
Si le ponías limón estaba muy rico, te lo reconozco.
- Las ensalada yo le desconfío si no la lavé yo, mamá o la tía Beba.
- Al show lo noté subidito de tono para un lugar al que van familias.
- El postre, cuando se acordaron, podría haber sido el desayuno.
Cuando me dejaste en casa lo primero que hice lo googlée, ¡Es famosísimo!
Llamé a tía Beba y le conté.
¿Vos sabías o te salió de casualidad?
Lo recomiendan entre los mejores para que sepas.
¡Lo que te habrá costado!
¿No serás medio derrochón, no?
Igual sos un amor porque por más que por dentro te debías querer morir al ver la cuenta, lo hiciste para lucirte y eso es amor.
Dejo acá porque ya fui tres veces al baño, se ve que algo o me cayó mal o no estaba bien el producto.
Tuya de todo corazón.
Anita, mi amor
P/D: ah, las flores te olvidaste.
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