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Viernes 11 de Noviembre

                  Fin de semana: Viernes 11 a Domingo 13 de Noviembre de 2016
Holaaa samigooosss !!! 
Esta semana tenemos un artículo sobre la importancia de la risa, chistes surtidos, hechos científicos, más de la historia de los refranes y dichos populares y unos textos de humor muy divertidos. Esperamos que los disfruten y que tengan un lindo fin de semana.
                                                       Esteban Nicolini

  • El humor es algo serio...

La importancia de la risa... (Por Marcela Balmaceda)
Valerse del buen humor es fundamental para saber afrontar con madurez e inteligencia las situaciones adversas que nos atraviesan constantemente.
Además, está comprobado que la risa es buena para la salud.
Ante la adversidad
En verdad muchas de las veces no podemos dejarnos arrastrar por las tormentas o dificultades de la vida.
En eso consiste la habilidad de saber reconocer nuestras emociones positivas o negativas.
Por ejemplo, cuando nos asaltan las negativas (enojo, molestias, bronca, entre otras) hay alternativas.
Una opción es contar hasta 10 o tomar distancia de la situación.
Un profesor, nos decía en una clase: "Encerrate en el baño, hasta que se te pase o pegate una ducha."
Cuánta razón hoy percibo en esas palabras porque no es más que saber reconocer estas habilidades para mantener un buen humor.
Entiendo que es "inteligencia emocional".
La inteligencia emocional es el concepto del que venimos hablando hace tiempo.
Y creo que hay muchos de nosotros que – sin saber qué significa - lo aplica diariamente en sus vidas.
Estamos haciendo uso de esa habilidad cuando nos retiramos antes de explotar, porque entendemos que con gritos y con furia, los problemas no pueden resolverse.
A primera risa
El humor es una herramienta extraordinaria a nivel emocional, psicológico y social.
La risa, sobre todo, nos aleja de la situación como problema, le resta dramatismo.
Pero insisto, como dice Daniel Goleman, es un camino de autoconocimiento para conocerse y fomentar esta habilidad que nos permitirá una relación distinta en el ámbito social.
El punto de conflicto pasa porque en la realidad correntina, la sociedad aún sigue señalando la discapacidad en forma de dolor, sufrimiento y limitación.
Con esta actitud y comportamientos social se llega al extremo de limitar incluso la participación de las personas con discapacidad en instancias tan humanas como el humor y la risa.
Dos elementos fundamentales para cambiar la realidad, abrir la mente de las personas o potenciar la originalidad.
En definitiva, humor bien utilizado para eliminar prejuicios y modificar emociones.
Por eso es importante valerse del buen humor, de tener en todas las circunstancias de la vida para saber afrontar con madurez e inteligencia las situaciones adversas que nos atraviesan constantemente.
En silla de ruedas y elegantemente vestido para la ocasión, Ignacio afirma un poco en serio, un poco en broma:
-"Algunos dicen que me río mucho y que será porque no sé que voy en silla de ruedas."
Y añadió:
-"Sin esta situación no habría podido conocer a la gente que he conocido. Alguien me enseñó que la discapacidad hay que vivirla con respeto, pero también con humor."
Hoy entiendo que el buen carácter sirve para hacer frente a los problemas con más energía y optimismo, tenga uno o no una discapacidad.
Los efectos de la risa
Para finalizar, me gustaría compartir unos párrafos de un artículo titulado “La risa, remedio infalible”.
Se trata de una de mis páginas favoritas, en las cuales reseñaban que las investigaciones sobre el humor y la risa en el ámbito de la salud concluyen que la risa tiene efectos favorables sobre la fisiología humana, la comunicación y sobre aspectos psicológicos y espirituales.
Hoy se sabe que la risa estimula el sistema nervioso simpático, los aparatos respiratorio y circulatorio.
Con una buena dosis de risa la persona se relaja, la presión arterial baja, la digestión mejora, la tensión muscular disminuye y el dolor se reduce gracias a la secreción de endorfinas.
También según el efecto benéfico del humor era ya conocido en la antigüedad, en el Antiguo Testamento encontramos la frase "un corazón contento es la medicina óptima".
Por eso creo que el aporte de la “risa” es invaluable no solo para la persona con discapacidad, sino también para todos por sus efectos medicinales que nos proporciona.
Por último, una actitud positiva frente a la discapacidad y hacia las personas que te cuidan y apoyan te ayudaran a mejorar en tu proceso y te facilitará tu paso por los malos momentos.
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  • Aviso solidario...

Si a alguno le interesa, a un amigo le regalaron una entrada para ver a los Guns, pero cae el mismo día en que se casa.
Si a alguien le interesa y quiere ir, es en la parroquia de la plaza Brown de Adrogué.
A las 20 hs. puntual.
La novia se llama Camila y está todo pago.
Es ir y casarse, nada más.
Gracias por difundir.
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  • Festejo...

La esposa le dice al marido:
-"¿Ves al borracho aquel?"
El esposo contesta:
-"Sí. ¿Quién es?"
-"Era mi novio hace 30 años. Me pidió matrimonio y lo rechacé."
Y el esposo exclama:
-"¡Qué hijo de puta...! ¡Sigue festejando...!"
(Gracias Gustavo !!!)

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  • Elección...

Un testigo de Jehová se sienta junto a un gallego en un vuelo Sevilla-Tenerife.
Cuando el avión ha despegado comienzan a repartir bebidas a los pasajeros.
El gallego pide una copita de ron.
La azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo.
Este le contesta con muy mal tono:
-"¡Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de putas antes que una gota de alcohol toque mis labios!"
El gallego, entonces, le devuelve la copita a la azafata y dice:
-"Yo también. No sabía que se podía elegir..."
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  • Cuestionario...

Un empleado público le toma los datos a un ciudadano extranjero:
-"Nombre."
-"Abu Abdalah Sarafi.."
-"Sexo."
-"Cuatro veces por semana."
-"No, no... ¿Hombre o mujer?"
-"Hombre, mujer y algunas veces camello."
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  • Reparto...

Dos amigos se encuentran después de años sin verse.
-"Me casé, me separé y ya nos repartimos los bienes."
-"¿Y los niños?"
-"El juez decidió que se quedasen con el que recibió más bienes."
-"Entonces, ¿se quedaron con la madre?"
-"No, se quedaron con el abogado."
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  • Método...

-"Doctor, ¿qué hago para adelgazar?"
-"Basta con que mueva la cabeza de izquierda a derecha y de derecha a izquierda."
-"¿Cuántas veces?"
-"Todas las veces que le ofrezcan comida."
(Gracias Marcelo !!!)

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  • Hechos científicos...

- Si gritaras durante 8 años, 7 meses y 6 días, habrías producido suficiente energía como para calentar una taza de café. (No parece valer la pena)
- El orgasmo de un chancho dura 30 minutos. (¡30 minutos!)
- Golpear tu cabeza contra un muro consume 150 calorías por hora. (Me quedé pensando en lo del chancho)
- Una cucaracha vivirá 9 días sin su cabeza, antes de morir de hambre. (¡Qué envidia lo del chancho!)
- Algunos leones se aparean más de 50 veces al día. (Igual prefiero ser chancho, calidad sobre cantidad)
- Las mariposas saborean sus propias patas. (Algo que siempre quise hacer pero me falta elongación)
- El elefante es el único animal que no puede saltar.  (¡30 minutos, qué loco el chancho!)
- La orina de un gato brilla bajo una luz fosforescente. (¿Se dan cuenta? ¡30 minutos!)
- El ojo de un avestruz es más grande que su cerebro. (Conozco gente así)
- Las estrellas de mar no tienen cerebro. (También conozco gente así)
- Los osos polares son zurdos. (Los perros Pastor Alemán son nacionalistas, la ballena franca es franquista, y el chancho, ¡el chancho es un maestro!)
- Los humanos y delfines son las únicas especies que tienen sexo por placer. (¿Y el chancho? ¿Y si un delfín tiene sexo con un chancho?)
¡30 minutos!
¡Qué fenómeno!
Y pensar que cuando mi ex novia me decía: -'¡Sos un chancho!', yo me sentía un boludo...
(Gracias Horacio !!!)
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  • Tonto y retonto...

1.
En un lujosísimo barrio lleno de mansiones, un hombre de aspecto desaliñado, llama a una puerta.
La dueña de la casa abre, y él le dice:
-"Yo inmigrante buscando trabajo."
Ella se compadece y le dice:
-"Tengo algo que usted puede hacer. Tome este balde de pintura verde, y dé la vuelta a la casa. En la parte de atrás encontrará un porche que necesita pintura."
Un par de horas más tarde, el hombre regresa muy contento y le dice:
-"¡Listo, he terminado! Pero yo inmigrante de Europa y conocer bien autos europeos, ése no ser un "Porsche", sino un Mercedes."
2.
En la sala de espera del médico, dos pacientes conversan y uno le dice al otro:
-"Hace un mes me operaron del apéndice, y el médico se equivocó y me dejó una esponja adentro."
-"¡¿Una esponja?!", -exclama el otro, -"¿Y te duele mucho?"
-"No, ¡pero me da una sed!"
3.
Un tipo entra a una librería:
-"¡Me da un libro para aprender a hacer amigos, enano de mierda!"
4.
-"Hijo, me temo que algún día tu maestro se dará cuenta de que soy yo quien hace tus tareas."
-"Creo que ya lo está empezando a sospechar."
-"¿Por qué?"
-"Porque ayer precisamente me dijo que le parecía imposible que pudiera cometer tantos disparates yo solo."
5.
-"Queda usted expulsado del club, por haberse hecho pipí en la piscina."
-"Pero otros lo han hecho antes."
-"Sí, pero nunca desde el trampolín..."
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  • Refranero...

Los hemos escuchado y dicho miles de veces.
Pero, ¿de donde vienen, cómo nacieron?
Seguimos con esta interesante entrega sobre el origen de algunos refranes y dichos populares:
1. "No hay tutía"
Nada que ver con la familia.
En la medicina antigua, el hollín que resultaba de la fundición y purificación del cobre (óxido de cinc) era procesado para transformarlo en ungüento, al que le atribuían excepcionales virtudes curativas para determinadas enfermedades de la vista.
El ungüento era llamado -según la región de que se tratara y del elemento del que derivaba- tutía, atutia o atutía y parece que era muy citado por los publicistas de la época, debido a sus aparentes buenos resultados en los tratamientos de las enfermedades oculares.
Fue tal el prestigio de esta panacea que el lenguaje popular, basándose en ello, terminó por acuñar la frase -algo deformada, por cierto- no hay tu tía (como si en realidad, se tratase de la "tía" de alguien), para dar a entender que algo, por su dificultad o por su obstinación e intransigencia, es imposible de resolver.
2. "No querer más Lola"
Lola era una marca argentina de galletitas de principio de siglo, famosas por el cuidado puesto en su elaboración, llevada a cabo con los mejores ingredientes y sin ningún tipo de agregado artificial, lo que las convirtió en las preferidas de los grandes médicos especialistas que las recomendaban para la inclusión en las dietas de sus pacientes, sobre todo los que no podían ingerir alimentos convencionales.
Tanto fue así, que en los sanatorios, clínicas y hospitales comenzaron a incluirlas en la alimentación de enfermos de toda clase.
Cuenta la tradición que, estando de visita alguien en un sanatorio de la ciudad de Buenos Aires y mientras recorría junto a un amigo las instalaciones del nosocomio, fue a dar a la puerta de la morgue, de donde precisamente salía un enfermero empujando una camilla que portaba un cadáver.
Ante tal escena, el visitante, luego de mirar pasar al macabro cargamento, giró, miró a su ocasional acompañante y le dijo:
-"Ese, no quiere más Lola..."
Aludiendo obviamente a la condición del fiambre, que ya no comería ni esa ni ninguna otra marca de galletitas.
Con el tiempo, la expresión vino a significar que alguien desiste en su inteno por alcanzar un logro que se le presenta inaccesible o, lisa y llanamente, abandona una tarea.
3. "Poner las manos en el fuego"
Para explicar la procedencia de este dicho, hay que remontarse a la época en que se practicaba el llamado "juicio de Dios" u "Ordalía" que era una institución jurídica por medio de la cual se dictaminaba la inocencia de una persona o cosa (podía ser un libro u otra obra de arte) acusada de haber cometido algún delito, pecado o falta y de cuyo resultado se podía deducir qué juicio merecía ella de Dios.
Muchas veces, el juicio de Dios se practicaba para aclarar una desavenencia entre dos personas.
Originariamente, era una costumbre pagana practicada por numerosos pueblos antiguos -en particular, por tribus germánicas-, pero con la llegada del cristianismo, la costumbre fue asimilada por la Iglesia.
Estos juicios de Dios tenían muchas formas de ejecución, pero las que más se practicaban eran las que consistían en el combate y el fuego, forma ésta que consistía en tomar hierros candentes o poner en la mano (u otra parte del cuerpo) una hoguera o lumbre: si la persona salía indemne o con poco daño de la prueba, era considerada inocente.
La frase, con el tiempo, comenzó a aplicarse, en sentido figurado, para manifestar respaldo total por alguien o algo, dando a entender que uno estaría dispuesto incluso a poner las manos en el fuego, para dar testimonio de la conducta de una persona.
4. "Pones los puntos sobre las íes"
Durante el transcurso del siglo XVI, fueron introducidos los caracteres góticos en la escritura común.
Entonces, los copistas -importantísima profesión en esa época- adoptaron la práctica de poner un pequeño tilde sobre la i minúscula, para evitar que la presencia de dos de estas letras seguidas fuese confundida con una "u" (como si hoy tuviéramos que escribir a mano y en letra cursiva el término compuesto antiinflacionario).
Por supuesto, esta innovación no fue bien recibida por todos los escribas y por algunas de las personas letradas, de manera que comenzaron a discrepar con la medida; tanto fue así, que para muchos, la acción de poner los puntos sobre las íes no pasaba de ser una prolijidad ociosa, propia de personas excesivamente meticulosas y maniáticas del esmero.
Con el correr del tiempo, este concepto fue desplazado por el que tiene la frase en la actualidad, es decir, ejecutar todo muy detalladamente, sobre todo lo que normalmente se hacía de manera imprecisa, aunque entre nosotros suele aplicarse a la persona que siente la necesidad de aclarar determinada situación porque prefiere las cosas transparentes.
5. "Quién te ha visto y quién te ve"
Según cuenta el obispo de Mondoñedo, fray Antonio de Guevara, en tiempos de las revueltas de las Comunidades de Castilla había en un pueblo de Ávila un clérigo de origen vasco, partidario y ferviente defensor del líder de la revuelta Juan de Padilla, a quien señalaba desde el púlpito como "verdadero rey de Castilla, y no el tirano que ahora nos gobierna".
Pero resultó que, una vez, el propio rebelde Juan de Padilla apareció con sus tropas y, tal como era la costumbre de la época, devastó las bodegas del lugar para abastecer a sus huestes.
Una vez que se fue, el clérigo del lugar subió de nuevo al púlpito y habló al pueblo, pero ahora con un mensaje distinto, diciendo "habéis visto cómo pasó por aquí don Juan de Padilla y cómo sus soldados no me dejaron gallina viva, ni tocino, ni estaca, ni tinaja sana. Os digo esto porque, de aquí en adelante, no deberéis rogar a Dios por él, sino por el rey don Carlos y la reina doña Juana, únicos reyes verdaderos...".
Como es de suponer, la gente comenzó a aplicar la frase ¡quién te ha visto y quién te ve! para referirse al sentimiento que despierta una persona que en un tiempo fue pujante, feliz, sana o rica y ahora se encuentra débil, triste, enferma o pobre.
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  • Enano sin suerte...

A bordo de un tren, un pasajero leía tranquilamente un diario, cuando ve pasar por el pasillo a un enano hecho una furia con dos valijas...
El tipo lo mira con atención y ve como va y viene.
A los dos minutos vuelve a pasar, para el otro lado del pasillo, hecho una furia.
-"¡Que maldita suerte...! ¡Que maldita suerte...!", -se quejaba el enano.
Después que habrá pasado unas diez veces, el pasajero intrigado lo encara.
-"¿Qué te pasa, viejo?"
-"Es que me equivoqué de tren, este es el directo a Luján y me tengo que bajar antes. Voy a llegar tarde a una reunión y ese me paso porque ponen los carteles tan alto que no llego a leerlos."
Al pasajero le da tanta lástima el pobre enano con sus dos valijotas que le tira una propuesta.
-"Escuchame, vamos a hacer esto: cuando el tren pasa por la estación reduce un poco la velocidad, entonces yo te doy una mano para que te bajes."
El enano desesperado acepta.
Cuando llega la estación y el tren baja la velocidad a unos 80 Km/h el pasajero lo toma al enano de los hombros asomados los dos por la puerta del primer vagón y lo empieza a acercar a la plataforma.
El enano movía como loco las piernitas intentando igualar la velocidad del andén, hasta que le grita al pasajero:
-"¡Largame loco, que ya puedo!"
Y ahí nomas lo suelta al enano con sus dos valijas hecho un bólido en el andén a toda carrera y plena velocidad.
Satisfecho de su obra de bien vuelve a sentarse y disfrutar de su diario cuando a los pocos minutos lo ve pasar de vuelta al enano por el pasillo, descontroladísimo, todo transpirado, despeinado, babeando, los ojos desencajados y arrastrando sus dos valijas.
-"¡Que maldita suerte...! ¡Que maldita suerte...!"
Intrigadísimo le pregunta el tipo que lo había ayudado:
-"Pero... ¿Qué te pasó ahora? ¿que hacés arriba del tren?"
A lo que el enano lacónicamente responde:
-"Cuando me soltaste en el andén, seguí corriendo para no irme de trompa al piso... fue ahí cuando el guarda que venía en el último vagón, al grito de: '¡Vamos enano que perdés el tren!', me manoteó del saco y me subió de nuevo."
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  • A una llamada de Noe...

Qué dolor de cabeza tengo, esta es la última vez que salgo un sábado de madrugada.
¿Cuánto habré dormido?
¿Cinco horas?
¿Seis?
A ver, dónde tengo el celular...
Debajo de la cama, vaya uno a saber por qué ha ido a parar allí.
Las doce y media.
Si no me equivoco, lo último que recuerdo de esta mañana es haber mirado la hora antes de acostarme, y me viene a la cabeza un insistente seis.
Aunque no es lo único, hay algo más en la memoria que no consigo recordar...
¿Anoche me enganché con alguien?
Tengo unos cuantos correos, quizá alguno de ellos me aclare lo que hice de madrugada.
Puf, es la última vez que bebo tanto, apenas puedo mantener los ojos abiertos del dolor de cabeza.
Y leer los mensajes se me hace demasiado difí...
Espera, este es mío.
Qué raro.
Enviado a las cuatro de la mañana, sin asunto y con un número junto a un nombre: "0023120, Noe".
Noe, Noe, Noe...
¿Qué me dice el nombre de Noe?
Seguramente sea de una chica, y si me lo envié a las cuatro de la mañana debió de ser para acordarme de ella una vez se me fuera la borrachera.
Pero sólo tengo el nombre y un número, al que le faltan claramente cifras si, como parece, es de un teléfono.
Dos cifras, le faltan dos cifras.
Si pongo un 4, para convertirlo en un número de teléfono fijo, está claro que no cuadraría, no me parece una característica válida.
No sé si corresponde a una provincia de Argentina, pero no es de Buenos Aires, lo que sería bastante extraño teniendo en cuenta que Noe debió de ser una chica con la que me enganché anoche.
¿Y si pongo un 15 por delante?
Eso es más lógico, ya que seguro que se trata de un teléfono móvil.
Sí, apostaré por un 15, y sólo tendré que llamar a nueve números como máximo para encontrar a la tal Noe.
¿Tengo batería?
Sí.
Y espero que también tenga saldo...
-"¿Hola?"
-"¿Noe?"
-"No, se equivoca. Aquí no hay nadie llamado Noe."
-"Esper..."
Me colgó, mirá que hay gente desagradable por teléfono.
Creo que empiezo a entender a los anuncios de las operadoras...
Bueno, al menos ya puedo tachar el 1.
-"¿Diga?"
-"Hola, me llamo Iván."
-"Ah, encantada. ¿Me has llamado sólo para decirme tu nombre?"
-"No, también para preguntarte el tuyo."
-"María, me llamo María."
-"¿Y no tienes una hermana, amiga o familiar que viva contigo que se llame Noe?"
-"Mi madre se llama Noelia, ¿te sirve?"
-"¿Y cuántos años tiene?"
-"Cincuenta y seis."
-"Pues no me sirve, gracias. Hasta luego."
-"Espera, ya que me has llamado, dime como te..."
-"Adiós, adiós."
Con el 2 tampoco, esto va a ser más difícil que desayunar pronto el domingo por la mañana.
En fin, probemos con el 3.
-"¿Es que no se cansan de venderme el Wi-fi? ¡Que ya tengo uno, hombre, basta!"
-"Señor, yo le llamaba para..."
-"¡Que dejen de venderme cosas por teléfono, estoy harto!"
-"De verdad que yo no le llamaba para eso."
-"¿Y entonces para qué?"
-"Quería saber si en su casa vive alguien que se llama Noe."
-"¡Váyase al cuerno!"
Menos mal que no quería venderle un celular, si no viene hasta aquí sólo para darme con él en la cabeza...
Otro menos, como máximo me quedan seis.
-"¿Hola?"
(...)
-"¿Hay alguien?"
(...)
-"Dime algo, que sé que has descolgado."
(...)
-"Te oigo respirar."
(...)
-"No quiero molestarte, sólo saber si eres Noe."
-"No, yo zoy Adbedto."
-"Ah, pareces un niño."
-"Dengo cuatro añoz."
-"¿Y tienes una hermanita que se llame Noe?"
-"Eztoy viendo Pocoyó."
-"¿Y Noe?"
-"No, Pocoyó eztá con Pato."
"Alberto, ¿tienes una hermana?"
-"Zí, es máz pequeña. Y también eztá viendo Pocoyó."
-"Gracias, es suficiente. Hasta luego."
Hoy me estalla la cabeza antes de que pueda ponerme a desayunar, lo estoy viendo...
-"Has llamado a Juan..."
-"¡Y A MARTA!"
-"En estos momentos no podemos atenderte, estamos ocupados haciendo algo."
-"Mmmm... Qué será..."
-"Deja tu nombre y tu número, te llamaremos en cuanto podamos."
-"Si no estamos muy cansados..."
-"¡Piiiii!"
Madre mía, qué gente más rara hay por el mundo.
¿Qué tipo de amigos llaman a esta pareja?
¿Y qué fama tendrán para dejar este mensaje en el contestador?
Bueno, uno menos.
-"¿Sí?"
-"¿Noe?"
-"Sí, soy yo. ¿Quién eres?"
-"¿Ayer saliste de fiesta?"
-"Sí, claro. Fue sábado."
-"¿Y te enganchaste con alguien?"
-"¿Tú crees que estas son preguntas para hacer por teléfono? ¡Vete a la...!"
-"¡Espera, espera! Soy Iván."
-"¿El pelotudo que me tiró por encima todo un cubata?"
-"No..."
-"¿Y que anotó mi teléfono para acordarse al día siguiente de que tenía que pagarme los gastos de la tintorería?"
-"No, no. Soy Iván de Movistar. ¿Ya tenés Wi-fi?"
-"¡Vete a la mierda!"
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