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Viernes 21 de Agosto

                  Fin de semana: Viernes 21 a Domingo 23 de Agosto de 2015
Holaaa samigooosss !!! 
Esta semana tenemos un nuevo artículo sobre el hambre y el humor, chistes breves, de "la cole", cosas de "feisbuc", frases de chicos recopiladas por el genial maestro Firpo y unos textos de humor muy interesantes. Esperamos que sean del agrado de todos y les deseamos un muy buen fin de semana.
                                                       Esteban Nicolini

  • El humor es algo serio...

¿Por qué el hambre nos pone de mal humor?
Cuando estamos hambrientos nos hace ruido el estómago y en lo único que podemos pensar es en cuánto falta para que esté pronta la comida.
Algunas personas, cuando tienen hambre, se sienten realmente mal y hasta sienten que les duele el estómago.
No es raro que, además, nos pongamos irritables y de mal humor, ¿pero por qué?
La respuesta, como siempre, nos la da la ciencia.
El hambre y nuestro estado de ánimo
Cuando el estómago está vacío por más tiempo del recomendado se activa un sistema de respuesta que comienza a darnos señales de que necesitamos comer.
Una de esas señales son los molestos ruidos estomacales que se producen y nos generan cierta vergüenza e incomodidad. Y, a veces, incluso dolor.
Estos sonidos, mejor definidos como borborigmos, son completamente normales y no tienen nada de malo ya que, de hecho, son el mecanismo por el cual nuestro cuerpo nos avisa que es hora de comer.
También se conoce como borborigmos a los sonidos intestinales producto del movimiento de los gases y líquidos presentes en todo nuestro tracto intestinal.
Ahora bien, más allá de estos sonidos, ¿qué otros efectos tiene el hambre en nosotros?
Es normal que cuando tenemos hambre nos pongamos de mal humor.
En inglés, este fenómeno se conoce como hangry (hungry, hambre, y angry, rabia o enojo).
¿Pero por qué sucede exactamente?
Vamos a ver qué tienen para decir los científicos.
Cuando tenemos hambre significa que estamos comenzando a necesitar un nuevo abastecimiento de alimento.
Cuando los nutrientes comienzan a escasear, nuestro cuerpo no tiene la energía suficiente para funcionar, y nuestro cerebro es el primero en notarlo.
El funcionamiento cerebral depende directamente del nivel de glucosa, y cuando esta falta, él no funciona bien.
Comenzamos a tener problemas para concentrarnos, cometemos errores absurdos y estamos más lentos de razonamiento.
La falta de glucosa tiene, además, un fuerte efecto negativo en el desempeño de nuestras habilidades sociales.
Cuando tenemos hambre nos cuesta dialogar con otras personas, nos cuesta comprender lo que dicen y tenemos problemas para comunicarnos: en todo lo que podemos pensar es en que tenemos hambre.
El mal humor, la irritabilidad y la falta de empatía con las personas que nos rodean es una consecuencia directa de que tenemos hambre, y el motivo es, sencillamente, que a nuestro cerebro le falta la glucosa que el organismo obtiene del alimento.
Pero algo más interesante aún es que nuestro cerebro ordena la producción de un conjunto de hormonas para contrarrestar la falta de glucosa, como la hormona de crecimiento y adrenalina.
Estas hormonas son denominadas hormonas del estrés, es decir que se liberan frente a cualquier tipo de situación anormal o peligrosa.
De este modo, el mal humor que nos da cuando tenemos hambre tiene dos orígenes.
Por un lado, la falta de glucosa para el normal funcionamiento del cerebro.
Y por otro lado, la liberación de hormonas del estrés para contrarrestar dicha falta de glucosa.
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  • Luto...

Hacía 5 años que una mujer había perdido a su marido y todavía seguía de luto como si fuese ayer.
Su hija le pidió que por favor saliera con alguien para que se distrajera.
La hija le presentó a un tipo.
Inmediatamente de conocerse se cayeron muy bien y, después de 6 meses, el tipo la invitó a pasar el fin de semana con él.
Llegó el sábado y se fueron a un lugar alejado muy romántico.
El tipo la llevó a pasear y la atendió muy bien.
Ella quedó encantada pero resulta que cuando llegó la noche se fueron a un hotel.
Ahí el empezó a acariciarla y a quitarle la ropa.
Pasado unos minutos, ella le dijo:
-"Déjame ponerme cómoda..."
Y se fue al baño.
Cuando salió, iba desnuda pero con un calzón negro.
Él le preguntó:
-"¿Por qué te quedaste con el calzón?"
A lo que ella contestó:
-"Mis pechos puedes acariciar, mi cuerpo puedes explorar, pero aquí abajo, no lo puedes tocar, estoy de luto."
-"Bueno", -el tipo pensó, -"a lo mejor es prematuro, mejor me espero a mañana."
Al día siguiente pasó lo mismo y el tipo al ver que se le estaba acabando el fin de semana le dijo:
-"Me voy a poner cómodo."
Cuando salió del baño, el tipo salió todo excitado con un condón negro.
Ella, curiosa y sorprendida, le preguntó:
-"¿Por qué tienes ese condón negro?"
A lo que él le contestó:
-"Porque esta noche quiero compartir tu dolor, ¡voy a entrar a darte el pésame...!"
(Gracias Horacio !!!)
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  • Lógica...

Un niño fue golpeado por la vecina y la madre furiosa fue a pedirle explicaciones:
-"¿Por qué le pegó a mi hijo?"
-"Por maleducado, me llamó gorda."
-"¿Y cree que pegándole va a adelgazar?"
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  • Velorio...

El viejo acaba de morir.
El cura en la ceremonia se manda con los elogios:
-"El finado era un buen marido, excelente cristiano,¡ un padre ejemplar!"
La viuda mira a uno de sus hijos y le dice al oído:
-"Anda al cajón y mira si es tu papá el que está adentro..."
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  • El genio...

Un árabe caminaba por el desierto, cuando encontró una lámpara.
Al abrirla, ¡sorpresa!, apareció un genio:
-"¡Hola! Soy un genio de un solo deseo, a tus ordenes."
-"Entonces, quiero la paz en Oriente Medio. Vea este mapa: ¡que estos países vivan en paz!"
El genio mira el mapa y dice:
-"Caiga en la realidad amigo. ¡Esos países se hacen la guerra desde hace 5 mil años! Y para decirle la verdad, soy bueno, pero no tanto como para eso. ¡Mejor pida otra cosa!"
-"Bueno, yo nunca encontré la mujer ideal, usted sabe. Me gustaría una mujer que tenga sentido del humor, le guste el sexo, limpiar la casa, lavar, planchar, que no sea habladora, que le guste el fútbol, que aprecie una cerveza, fiel, gustosa, bonita, joven, cariñosa y que no le importe que yo no tenga dinero."
El genio suspira profundamente y dice:
-"A ver, ¡mostrame de nuevo ese mapa de mierda!"
(Gracias Marisa !!!)
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  • Chistes de "la cole"...

1.
Un tipo empieza a contar un chiste:
-"Moishe le pregunta a Mendl..."
Otro lo interrumpe, indignado:
-"¡Siempre chistes de judíos! ¡Siempre tienen que ser judíos! ¿No podés hacer chistes de otras colectividades?"
El primero dice:
-"OK. Chang Hu le pregunta a Fong Li: ¿qué parashá te tocó en tu bar mitzva?..."
2.
Dios, decepcionado después de varias tentativas de entregar Las Tablas de La Ley a otros pueblos, se dirigió a Moisés y se las ofreció.
Moisés muy curioso indagó:
-"¿Cuánto cuestan?"
A lo que Dios le respondió:
-"Son Gratis."
Entonces Moisés le dice:
-"Deme dos. Ahí nos clavamos."
3.
Shlomo e Isaac caminan por las calles de Batyam, y de repente sienten un olor nauseabundo...
Shlomo lo mira a Isaac con la cara fruncida y le dice:
-"Isaac, ¿vos te tiraste un pedo?"
-"¿YYYOOO TIRAR? Se me habrá caído..."
4.
-"Señor Levy: para poder curarse de su insomnio lo primero que debe aprender es a no llevar sus problemas a la cama."
-"Eso ya lo se, doctor. Lo que pasa es que mi mujer no quiere dormir en el cuarto de al lado."
5.
El Dr. Rubin estaba revisando a la Sra. Feinstein en presencia del marido.
Mientras lo hacia repetía:
-"No me gusta nada, no me gusta nada..."
En eso el esposo le dice:
-"Dr. hace veinte años que pienso igual que usted."
(Gracias Isabel !!!)
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  • Leídos en feisbuc...

1.
Entra Pepito en un prostíbulo y lee la lista:
- Cerveza: $60.
- Pastelitos:  $10.
- Caricias en el pipi: $300.
Se revisa los bolsillos y luego se acerca a la mujer más bonita del mostrador y le pregunta:
-"¿Es Usted la que le acaricia el pipi a los clientes?"
-"Si, yo misma, papacito..."
-"¡Entonces, lávese bien las manos porque quiero un pastelito!"
2.
Un proctólogo, es un ginecólogo que hizo la carrera para el culo...
3.
Hay que evitar 3 accidentes geométricos de la vida:
- Círculos viciosos.
- Triángulos amorosos.
- Mentes cuadradas.
4.
Una oruga y una almeja se están cayendo en un precipicio.
La oruga se hace mariposa y vuela...
Y la almeja...
Bueno... se hace concha...
5.
Las mujeres aguantan la menstruación, el embarazo, el parto, la lactancia, menopausia, bochornos, etc.
Los hombres aguantan a las mujeres.
Empate.
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  • La viejita y el gigoló...

Un joven, guapo, con un cuerpazo, estaba desempleado y decide prostituirse y pone en la puerta de su casa un letrero que con letras grandes decía:
CAMA: $1000.
CATRE: $500.
SUELO: $250.
En eso pasa una viejita y se queda mirando muy atentamente el letrero.
Se va a su casa, rompe el cochinito, cuenta su dinero y se va al prostíbulo.
Al ver al joven, le extiende las monedas que lleva en la mano.
El muchacho detenidamente la observa y cuenta el dinero: $1000.
El joven mira a la viejita picarona y le dice:
-"¡LO QUIERE EN LA CAMA!"
A lo que la viejita sonriendo con malicia le responde:
-"No mijito, ¡¡¡LO QUIERO CUATRO VECES EN EL SUELO!!!"
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  • Diagnóstico...

Una viejecita tiene una hija que ya esta un poco pasada de edad, y que aún no se ha casado.
De repente la hija se siente muy enferma, y su mamá decide llevarla al médico.
El médico, tras hacer un estudio minucioso le dice a la viejecita:
-"Señora, su hija se encuentra muy mal."
-"Bueno doctor hay que actuar rápidamente, dígame, ¿qué es lo que tiene mi hija."
-"Mire señora, a su hija lo que le hace falta es un COITO."
-"Bueno, doctor. Actúe."
-"Pero señora, lo que pasa es que yo ya estoy un poco mayor para esto, pero llamemos al enfermero."
Y proceden a llamar al enfermero:
-"Enfermero hágame un favor, llévese esta señorita y practíquele un COITO."
El enfermero se lleva a la enferma a otra habitación de donde salen ruidos un poco extraños.
Quejidos, alaridos, gemidos, gritos.
Y entre tanto están el doctor y la señora afuera esperando, y le comenta la señora al doctor:
-"Mire Doctor, si usted y yo no supiéramos lo que es un COITO, yo diría que ese enfermero se está cogiendo a mi hija..."
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  • Cosas de chicos... (Por José María Firpo)

Del libro "¡Que porquería es el glóbulo!"
Cuando yo era chico
- Un día me caí adentro de un latón lleno de agua y me ahogue.
- Yo, cuando era chico, agarré un enchufe de la plancha y me lo metí en la boca, y mi hermano me lo sacó enseguida, si no, al ratito capaz que me moría.
- Cuando yo tenia dos años, vivía afuera; un día había llovido y yo iba corriendo unos bichitos, y me caí y me corté un ojo.  Mis hermanos lloraban y yo lloraba y chorriaba sangre. Mi mamá cuando me vio se creyó que me había reventado la cabeza,  y también se puso a llorar. Ahora, cuando duermo, el ojo ése se me queda medio abierto y mis hermanos me despiertan para decirme porqué no me duermo de una vez; y a veces ese ojo me da unos saltitos y unos tironcitos.
- A mi me pasaron cosas grandiosas. Cuando tenia dos años me caí adentro de un pozo y me mojé todo. Cuando tenia cuatro fui a ver qué había adentro de una olla y me tiré toda el agua caliente arriba del cuerpo y me llevaron al hospital. A los cinco años me corté con un cuchillo. Una vez me pelié con un grandote y me rompió un ojo a trompadas. Otra fui a buscar  hielo y al cruzar la calle un auto me pisó. Otra vez que le estaba sacando higos a un italiano que vivía al fondo de mi casa, se rompió la rama y me di un golpe. Yo tengo recuerdos bellos de mi niñez.
-Yo cuando era chiquito era muy lindo, pero era bobo. Después me vine un poquito más grande y empecé a volverme más vivaracho, pero todavía no era muy vivo. Después fui creciendo y me fui volviendo más vivo. Al poco tiempo me vine mas grande y me fui avivando, y ahora, maestro, soy bastante vivo.
- Una vez le dije a mi mama que iba a salir el 12 a la cabeza y el 77 tercero, y ella no me hizo caso; a la tarde trae la lista de  la quiniela y habían salido esos números, y yo le dije a mi mamá: -"¿Viste?" Y ella arriba se enojó y me pegó de tanta rabia que tenía.
- Yo, cuando tenia tres años, vi que mis hermanos se estaban peleando por un chiche. Yo empecé a llorar y mi madre me preguntó por qué estaba llorando, y yo le dije que me creía que se iban a matar. Mis hermanos entonces se empezaron a reír y me trajeron el juguete y me empezaron a contar cuentos de hadas porque así yo me dejaba dejoder.

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  • La culpa no es del chancho... (Por Luis Buero)

Desde La Ilíada hasta los ciclos televisivos “indiscretos”, siempre hubo un poeta interesado en narrarnos “la verdad de la milanesa”.
Son los mensajeros literarios del “radio pasillo” que se encargan de registrar lo que nadie se animó a decir, las llamadas biografías no autorizadas.
Son los fabuladores de “estómago resfriado” que revelan diarios íntimos de las grandes personalidades con las que convivieron.
A la mayoría de la gente no le importa conocer qué estrategia utilizó Clinton para disminuir el desempleo, pero le encantaría presenciar algún video interno de la Casa Blanca en el que se lo muestre dándole “clases de clarinete” a Mónica Lewinsky.
Tampoco queremos saber cómo fue que de la teoría de la relatividad que propuso Einstein, el pensamiento científico derivó sus conjeturas en la fórmula de la bomba atómica, pero tendría un rating bárbaro presenciar cuando el despeinado genio le daba una buena felpeada a su señora.
Y esos textos que murmuran informaciones que nunca se van a estudiar en las escuelas, se venden como paraguas durante el diluvio universal.
Nos da bronca ver la cascada de dinero que reciben esposas abandonadas, custodios despedidos, secretarias separadas del cargo y chóferes alejados del embrague de la limusina oficial, cuando se deciden a “buchonear” hasta el color del papel higiénico que utilizaban sus jefes.
La pregunta no es porqué estos Judas golpean la mano de quién alguna confió ciegamente en ellos, sino a qué se debe que millones de seres compremos sus libros y volvamos a darle de comer al chancho.
Busquemos respuestas.
Hay un chiste muy difundido que nos cuenta que un niño pequeño oye gemidos y jadeos que provienen de la habitación de sus padres, entonces extrañado se acerca a la puerta de ese dormitorio, en puntitas de píe espía por el ojo de la cerradura y ante el espectáculo que observa piensa:
-"Y después me critican porque me meto los dedos en la nariz..."
Creo que allí está una de las primeras razones por la cual nos seduce la intimidad ajena.
Porque al igual que en aquel triángulo amoroso que formábamos al nacer con papá y mamá, hubo momentos “ocultos” en el que nosotros dejamos de ser la estrella, su majestad el bebé, y fuimos el tercero excluido.
Pero también hay un aspecto histórico: desde las épocas del juglar los públicos masivos tuvieron preferencia por las caricaturas, las baladas procaces, los versos maliciosos, el humor intencionado, el teatro escandaloso, la noticia del crimen sangriento.
Su difusión nos permite bajar del pedestal a seres que nos hacían sentir inferiores por su espectacular condición en algún aspecto de la vida.
La calumnia que premiamos resulta ser entonces una represalia simbólica y catártica, y nos vamos a dormir absurdamente tranquilos sabiendo que aquel alpinista ciego que escaló el Himalaya con un solo pie, sin embargo no sabe cortar bien una albóndiga de pollo.

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