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Viernes 05 de Junio

                    Fin de semana: Viernes 5 a Domingo 7 de Junio de 2015
Holaaa samigooosss !!! 
Esta semana tenemos un nuevo artículo sobre la risa en la educación, chistes breves y tontuelos, y unos textos humorísticos muy interesantes y divertidos. Esperamos que los disfruten y les deseamos un hermoso fin de semana.
                                                       Esteban Nicolini

  • El humor es algo serio...

Proponen la risa en el aula como recurso para educar
Aseguran que el humor contribuye a que los chicos no sólo retengan más conceptos sino a que participen más.
Al distender el ambiente y quebrar la timidez de algunos chicos, el humor en clase ayudaría a lograr una mayor participación.
Aunque algunos docentes lo consideran fuera de lugar, un chiste corto, una broma o un ejemplo con humor son herramientas muy efectivas para motivar a los alumnos a participar y aprender.
Así lo afirma entre otros Mónica Guitart Coria, una profesora de Matemática y Física que realizó un doctorado sobre la risa como recurso pedagógico y ha hecho del humor un aliado a lo largo de treinta años de profesión.
“No es que con el humor vayamos a subir el nivel en la educación o el aprendizaje, pero ayuda a que los jóvenes aprendan un poco más”, sostiene Guitart Coria al aclarar que quienes más se benefician con él no son sin embargo los chicos sino los propios docentes, ya que “ver que la clase responde resulta muy motivador”.
Como señala Guitart, que capacita a docentes universitarios y estudiantes de distintos profesorados en el valor didáctico de la risa, “el humor impacta positivamente sobre los procesos de enseñanza porque genera un ambiente distendido pero a su vez mantiene la concentración”.
La idea es “tratar de crear un ambiente ameno, generando un desorden controlable, pero siempre productivo y evitando obviamente aquellas bromas que implican una burla o una descalificación”, menciona Guitart.
Tras casi treinta años de experiencia, la profesora de Matemáticas es consciente de las dificultades en materia de educación y no tiene dudas que decir chistes en clase “no sólo hace que los alumnos presten más atención, sino que entiendan mejor conceptos abstractos y recuerden por mucho tiempo lo aprendido”.
Simpática y ocurrente, Guitart comenta que aún se sorprende cuando se reencuentra con ex alumnos que, después de muchos años, todavía se acuerdan de determinada broma o comentario jocoso, pero también del concepto formal asociado a aquella situación.
Varias de esas experiencias la llevaron a investigar el tema para su tesis de Doctorado en Educación `Permitido reír, estamos en clase´, que derivó en un subtítulo más formal y académico como `El humor como recurso metodológico en la enseñanza de la estadística´ para que su producción recibiera el aval.
“El humor te activa el cerebro y no es necesario que el alumno tenga un carácter particular para entenderlo”, a la vez que “sirve para distintas etapas de la clase, ya sea como disparador, para plantear un aspecto troncal o para cerrar la hora.
Muchas veces uno incide en el alumno y este responde con expresiones inesperadas…”, dice la docente.
Cuando cada tanto se cruza con colegas que cuestionan su propuesta planteándole que, si se la pasa haciendo bromas, en qué momento se dedica a enseñar; Guitart suele responderle: “a la vez”.

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  • Copiados de Feisbuc...

1.
Si amas a alguien, déjalo ir; si regresa, es porque nadie más lo quiso.
2.
-"Perdón... He perdido a mi marido en el centro comercial. ¿Puedo usar el micrófono?"
-"Claro, aquí tiene."
-"¡Liiibreeeee, como el soool cuando amaneceee yo soy libreeeee...!"
3.
Eres más complicada que conjugar el verbo abolir...
4.
-"Quiero casarme con su hija."
-"La verdad me parece muy pronto. Por favor, medítelo."
-"¡Ya me lo medí, y le entra perfecto!"
5.
El "portate bien" de una mujer significa:"me entero de todo, no te hagas el pelotudo porque te corto los huevos...".
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  • Agradecimientos...

Estaba una gorda en el baño de una discoteca pintándose frente al espejo, cuando de pronto llega una hermosa pelirroja, ojos azules, ajustadísimos pantalones de cuero.
Se mira al espejo mientras la gorda, de reojo, observa tan escultural creación, y la colorada dice:
-"Gracias 'Diet Cola'..."
La gorda se quedó paralizada con el lápiz labial en la boca.
Y es entonces que entra una hermosa morena.
Cuerpo tremendo, una jeta para cualquier cosa, cintura mínima, se ve en el espejo de arriba a abajo y dice:
-"Gracias 'Reduce Fast Fat'..."
La gorda, de nuevo paralizada, con el tubo de rímel a medio abrir.
Continuando con su labor, siguió pintándose cuando, ahora el turno de una rubia, físico de las que se cagan a palos en los gimnasios, tetas desafiantes, únicas, cintura ultra delgada, altas y delgadas piernas, se observa el delicado culito en el espejo, y dice:
-"Gracias, 'Silueta 40'..."
La gorda termina de pintarse, se alista para salir, se mira al espejo y dice:
-"¡La puta madre que te reparió, 'Heladería don Pepe'..."
(Gracias Horacio !!!)
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  • La reja...

Una anciana pareja estaba celebrando sus bodas de oro, por eso decidieron volver al pequeño pueblo donde se habían conocido.
Sentado junto a ellos, en un café,  estaba el policía local, que sonreía mientras ellos hablaban...
-"¿Recuerdas la primera vez que hicimos el amor? Fue sobre ese prado que está al otro lado de la carretera... ¡cuando te puse contra la reja!"
-"¿Por qué no lo hacemos otra vez por los viejos tiempos?"
Salieron del café y cruzaron hasta el prado.
El policía se sonrió, pensando cuan románticos eran, y que lo  mejor sería que le echase un vistazo a la pareja, por si acaso se hacían daño.
El viejito tomó a su mujer y cuando ambos estuvieron desnudos y la apoyó contra la reja.
El policía, que seguía observando, no podía creer lo que veía.
Con la vitalidad de una jovencita, la mujer se movía violentamente arriba y hacia abajo, mientras el marido se convulsionaba como un salvaje.
Siguieron así durante un buen rato hasta que los dos cayeron al  suelo, totalmente exhaustos.
Más tarde el policía se acercó y con mucho respeto les dijo:
-"Ha sido la forma de hacer el amor más bonita que he visto en mi  vida... ¡Ustedes debieron ser una pareja muy salvaje cuando eran jóvenes!"
-"No exactamente", - dijo el viejito, -"cuándo nosotros éramos jóvenes, esta reja de mierda no estaba electrificada..."
(Gracias Isabel !!!)
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  • Tonto y retonto...

1.
Estaba una pareja durmiendo, de pronto la mujer escuchó un ruido en la entrada, se levanta asustada diciéndole a su pareja:
-"Levántate que ha llegado mi marido."
El hombre se levanta apresurado, cuando se logra poner el pantalón se tira por la ventana tratando de escapar, a los cinco minutos regresa al cuarto donde estaba la mujer y le dice:
-"¡Tonta, si tu marido soy yo!"
2.
Un chico está haciendo el examen para entrar en la marina:
–"A ver, ¿cuántas anclas tiene un barco?"
–"Pues tiene once, señor."
–"¿Once? ¿Está usted seguro de eso?"
–"¡Por supuesto señor! Por eso siempre dicen 'eleven anclas'..."
3.
-"¿La aceptas como esposa en la salud, en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza hasta que la muerte os separe?"
–"Sí, no, si, no, no."
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  • El horno... (Por Joaquín Gómez Bas)

Era un invierno criminalmente frío.
La idea se le ocurrió al abrir la tapa del horno y sentirse envuelto en una ola de aire caliente, achicharrante.
Sería un verdadero negocio envasarlo y venderlo.
Lo puso en práctica en seguida.
Salió a la calle con un carrito de mano y casa por casa fue adquiriendo a precios de pichincha centenares de botellas vacías.
Ya en su casa, encendió el gas del horno y aguardó a que se elevara la temperatura interior.
Cuando consideró logrado el punto conveniente, abrió, metió la cabeza dentro, aspiró el aire abrasante y lo sopló en la primera botella, que tapó ajustadamente con un corcho.
Repitió el procedimiento con unas cuantas y salió a venderlas.
Hizo un negocio redondo.
Las vendía en cajones de doce botellas cada uno y no daba abasto.
Lo único en contra era que de tanto meter la cabeza en el horno había perdido, en reiteradas chamusquinas, el pelo de la cabeza, de las orejas y del bigote.
Sin embargo, no desistía.
Ganaba mucho dinero.
No era cuestión de abandonar semejante ganga por pelos de más o de menos.
Un día sintió cierta picazón en una oreja y al intentar rascársela se le desprendió convertida en ceniza.
Lo mismo le paso con la otra a la semana siguiente, y más tarde con la nariz, el cuero cabelludo, la piel de la cara y los párpados.
Inexplicablemente, conservó hasta el final los labios.
Cuando éstos también se le cayeron le resultó imposible soplar el aire caliente dentro de las botellas.
Y se le acabó el negocio.
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  • Las discotecas...

El sábado pasado estuve en una discoteca.
Yo no iba buscando novia, ¿eh?.
Tan sólo que mis amigos decidieron que necesitábamos salir de nuestro ambiente futbolero y de juegos recreativos y dijo uno:
-"¡Vamos a la discoteca!"
Y fuimos.
La verdad es que a mí personalmente, ese misterioso mundo no me apasiona demasiado, pero como no me iba a quedar solo... fui.
Es absurdo, no bebo alcohol, no fumo... pero fui.
Y al llegar, entramos tan tranquilamente.
Tan tranquilamente que una mujer, o tampoco sé yo muy bien porque sólo vi una mano, me toca el culo.
Me giro... y nada.
Yo no sabía que la gente ciega también iba a las discotecas.
En esto que llegamos a la pista de baile.
La música era bakalao de éste que está tan de moda ahora.
Pues bien, coincide que a ninguno de nuestro grupo le gusta ese tipo de música y la mayoría se limitaban a mover la cabeza con mayor o menor ritmo y a observar como la gente bailaba de forma histérica y descontrolada.
Es que yo ahí no puedo estar, me pongo nervioso.
Pues aún sin gustarme el lugar ni la música me integré perfectamente.
Incluso inventé un nuevo paso de baile.
Imagino que dentro de un tiempo triunfará, porque el arte al principio se rechaza.
No hay quien se muestre con más estilo en "cambiar el peso de una pierna a otra cuando la primera ya está cansada".
Para colmo veo a unas amigas que tienen el valor de acercarse a mí y preguntarme:
-"¿Lo estás pasando bien?"
-"Ufff sí, genial. Pero lo disimulo bárbaro."
En fin, salimos de la discoteca y vamos a otra
En esa otra la música es aceptable pero estamos absolutamente solos en la pista de baile.
Así que volvemos a salir y entramos en otra.
Ésta tiene buena música y parece que hay gente.
Perfecto si no fuera porque redujimos la media de edad a 63 años al entrar.
Finalmente, llegamos a casa y me quedo dormido a la primera de cambio.
Habrá que recapacitar acerca de volver a las máquinas recreativas.
O de hacer una gira con el nuevo paso de baile, ¿quién sabe?.
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  • El chiste... (Por Luis Pescetti)

(Del libro Historias de los señores Moc y Poc.)
-"¿Me permite que le cuente un chiste?"
–"Sí, claro."
–"Verá, se lo diré tal como me lo refirieron, aunque no me quedó claro por qué la persona se rió en un momento dado."
–"De acuerdo."
–"Esta persona me contó que venía alguien..."
–"¿Alguien que él hubiera visto?"
–"No, al parecer es una historia inventada."
–"Entiendo."
–"Sí, bien. Venía alguien por una gran avenida, conduciendo en sentido opuesto..."
–"Un peligro."
–"Fue lo que comenté, pero él me pidió que esperara hasta el final."
–"Curioso."
–"Bien, este conductor imprudente enciende la radio de su automóvil y oye que un locutor, sumamente exaltado..."
–"...Alterado."
–"...exacto, alerta sobre que, precisamente en esa avenida, venía un coche a contramano, entonces el conductor exclama uno no son miles, y ahí la persona que me contó el chiste se rió mucho hasta que vio que lo miraba con sorpresa."
–"Ajá."
-"A lo cual comenzó a alegar que yo no había entendido el chiste."
–"Una tontería, por supuesto."
–"Es lo que sostuve, el relato era muy simple."
–"¿Y qué le dijo, entonces?"
–"Que yo no había entendido la gracia."
–"¿La gracia?"
–"Sí, la parte graciosa del chiste."
–"¿Cuál era?"
–"Supongo que ésa en la que se rió."
–"¿Podría repetirla?"
–"Cómo no… Uno no, son miles… Y ahí se rió."
–"Ajá."
–"Sí."
–"Pues, a decir verdad, yo tampoco le encuentro la gracia."
–"¿Verdad que no?"
–"¿Está seguro de que era esa cantidad, así, miles?"
–"Caramba."
–"¿No recuerda si le dijo uno no, son cuatrocientos cincuenta y nueve... o alguna otra cifra?"
–"Podemos confirmarlo, tengo su tarjeta. ¿Me permite que haga una llamada?"
–"Sí, claro..." (espera).
(disca, espera, atienden) "...Buenas noches, mire, soy el señor Moc, la persona a la que esta tarde usted le contó un chiste y acá, con mi amigo el señor Poc, tenemos una duda... Ah, entiendo... Estaba durmiendo... Mire, en realidad es una pregunta muy simple, no necesita despertarse del todo. ¿Cuántos eran los que iban en contramano?... ¡Oh!"
–"¿Qué pasó?"
(cuelga) "Cortó la comunicación. ¿Lo habrá molestado la llamada?"
–"O la pregunta."
–"¿Le parece?"
–"No estaba seguro de la respuesta y eso lo puso violento, lo cual es una manera cobarde y poco social de pretender ocultar la ignorancia."
–"Sin embargo esta tarde se mostró muy seguro del final, me lo repitió varias veces."
–"Entonces vuelva a llamarle y dígale que no se trata de que lo estemos examinando, sino sólo de confirmar nuestro dato."
–"Buena idea, disculpe un momento."
–"Sí, claro..." (espera).
(disca, espera, atienden) "...Buenas noches, soy el señor Moc, quien le acaba de hablar hace un momento... Ah, me recuerda; mire, decíamos con mi amigo que no debe sentir que dudamos de la cifra... ¡Oh!"
–"¿Nuevamente?"
-"Sí, cortó, y luego de unas expresiones poco corteses."
–"No tiene idea y teme haber sido descubierto en una mentira."
–"Pero era tan sólo un chiste, no lo voy a denunciar."
–"Quizás eso es lo que tema."
–"Tal vez está en su casa, nervioso, sin poder dormir."
–"Moc, ¿no me dijo, usted, que estaba durmiendo?"
–"Tal vez recurrió a algún barbitúrico para poder conciliar el sueño."
–"¡Esas cosas pueden ser dañinas! ¡Llamémoslo inmediatamente!"
–"Sugiero que le hable usted."
(disca, espera, atienden) "¡Deténgase! ¡No tome esas pastillas! ¡Puede poner en peligro su vida y acá mi amigo le da su palabra de que no hará ninguna denuncia... ¡Oh!"
–"¡Cortó!"
–"Sí."
–"..."
–"..."
–"¡O se le cayó el teléfono porque ya están haciendo efecto las pastillas!"
–"En su tarjeta está la dirección, ¡vayamos a salvarlo!"
–"Llevemos herramientas por si hay que romper una puerta o una ventana."
–"¡Bien pensado! ¡No perdamos tiempo!"
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