Holaaa samigooosss !!!
Esta semana
llegamos con la segunda parte del artículo sobre los
beneficios del humor que iniciamos la semana anterior, nuevos
epigramas y epitafios, frases para pensar pero con mucho humor, chistes
variados y unos textos de humor realmente interesantes. Esperamos
que los disfruten y que pasen un excelente fin de semana de Carnaval.
Esteban Nicolini
-
El humor es algo serio...
Los beneficios del buen humor... (2da. parte)
La risa es salud
En el siglo XVI, François Rabelais,
médico de profesión, conocía las bondades de la risa, y escribió las
humorísticas aventuras de Gargantua y Pantagruel utilizándolas para
hacer reír a sus pacientes y aliviarlos, de esto modo, de sus males.
Actualmente, tenemos la experiencia del doctor Hunt “Patch” Adams, personificado en el cine por Robin Wiliams.
Adams tras una depresión que padeció en
su adolescencia decidió seguir la carrera de medicina y después de su
graduación fundó una asociación dedicada a impulsar un trato medico más
humano a los paciente.
Su tratamiento se caracteriza por el uso del humor para calmar las ansiedades de sus pacientes y ayudarlos a sanar.
Patch, se basa en la filosofía de tratar al paciente y no solamente a la enfermedad.
“La compasión, el compromiso y la
simpatía -sostiene Adams- tienen tanto valor médico como los avances
tecnológicos en la medicina”.
Para este médico, la clave de su terapia
es entender el humor y la alegría como fuente saludables necesarias
para afrontar la vida.
A tal punto, se empieza a tener en
cuenta la alegría, como factor decisivo en la salud, que desde hace una
década, existe una asociación medica estadounidense para la terapia con
humor, formada por profesionales sanitarios como médicos, enfermeras, y
psicólogos clínicos.
Esta agrupación dice en sus estatutos
que está “comprometida con el avance del conocimiento y la comprensión
del humor y la risa en relación con la curación y el bien estar”.
Las ideas de esta asociación, que
consideran la risa y el humor como una medicina barata y segura, parten
y se basan en algunos estudios que muestran como la risa beneficia la
salud en general.
Los especialistas han descubierto que la
risa es un buen medicamento que renueva la energía del enfermo y le
estimula ante su padecimiento; aseguran que cada vez que reímos se
liberan endorfinas, unas hormonas que detienen el dolor y nos llenan de
optimismo y ganas de vivir.
En realidad todos sabemos que bien se
siente uno después de unos momentos de alegría y buen humor, mas
existen numerosos estudios científicos que confirman con números el
poder benefactor de todo ello.
Los estudios realizados desde los años 80 son innumerables.
Todo lo que es medible desde el punto de
vista bioquímico está siendo analizado, y ya está científicamente
comprobado los beneficios del buen humor.
Los análisis realizados a un grupo de
pacientes después de ver una película cómica, indicaban que la
concentración de inmunoglobulina de la saliva, subía al doble o que el
cortisol, hormona inmuno-depresora que baja las defensas del organismo,
disminuía su concentración en la sangre.
En Estados Unidos, de forma
experimental, con terapias que estimulan la risa, se han logrado
grandes mejoras en enfermedades, como ulcera, infartos y hasta
determinados tipos de tumores.
Por lo que en bastantes hospitales
existe una Sala de Risa, aprovisionada con las últimas novedades en
comedias de video y literatura de humor.
A grandes rasgos, se puede decir que la
risa: fortalece el sistema inmunológico porque aumenta el nivel de
células T que defienden al organismo de tumores y virus.
Reduce los niveles de hormonas relacionadas con el estrés, como el cortisol y la epinefrina.
Relaja los músculos.
Mejora el sistema cardiovascular,
aumenta la circulación de oxigeno, estimula el sistema nervioso, e
incrementa la producción de endorfinas, antidepresivo natural.
Alivia los síntomas de la depresión, la ansiedad, las obsesiones (cuando se ríe, no se piensa) y los desordenes psicosomáticos.
Hace parecer mas joven, reduce el
ronquido, mejora las relaciones interpersonales, mejora la auto estima,
produce sensación de bienestar.
Si bien los médicos, a todos estos
beneficios, le buscan causas físicas y llaman a la endorfina la
“hormona de la felicidad”, es un hecho que las emociones positivas y el
buen humor tienen un efecto reparador en el cuerpo y en el alma del ser
humano.
(Continuará...)0 comentarios
-
Limpiador...
Me acaban de ofrecer sexo con unas pendejas de 25 años, a cambio de promocionar una marca de detergente a todos mis contactos...
¡Esto ya es cualquiera!
Obviamente no acepté porque mi moral es fuerte, tan fuerte como el nuevo AXION líquido, el verdadero quitagrasas, ahora con aroma a vainilla o limón, ¡Irresistible!
(Gracias Jorge U. !!!)
Volver arriba
-
De las sierras cordobesas...
1.
Un periodista del espectáculo entrevista a una vedette luego que terminase la temporada veraniega.-"¿Cual es su balance de esta temporada?"
-"Si hablamos de dinero, puedo asegurarle que fue buena, me encamé con tres arquitectos y siete corredores de bolsa..."
Dos muchachas volviendo de vacaciones después de 15 días en Carlos Paz, regresan a su provincia en colectivo, se sientan y una le dice a la otra:
-"Ay qué bien, al fin juntas..."
Y dice la otra:
-"¿Cómo por fin juntas? ¡Si llevamos juntas 15 días...!"
-"No, me refiero a las piernas..."
2.
Cerca del famoso cucú, se encuentra la casa de masajes más importante de la región para el turista.Osvaldito, en busca de nuevas sensaciones, decide entrar, y en un catalogo le llama la atención este título:
"SUSY, LA ASPIRADORA".
Osvaldito se encuentra con esta mujer, la que inmediatamente le empieza a succionar el miembro.
Luego de unos minutos, Osvaldo le exige que se detenga.
-"¡Pará, pará, por favor...!"
-¿Porque, no te gusta?"
-"¡Sí, lo que pasa es que ya tengo media sábana dentro del culo...!"
3.
En el baño de una famosa trattorìa de Carlos Paz, dos empresarios están orinando, y uno le dice al otro:-"Tengo un flor de negocio entre manos..."
Justo entra un trolo y dice:
-"¡Ay... y yo tengo un flor de culo para los negocios...!"
4.
Dos vedettes hablando:-"Que bolso más bonito. Y que piel más suave. ¿Qué piel es?"
-"Es piel de pene."
-"¿De pene?"
-"Sí, y aparte de lo suave que es, lo frotas un poco y se convierte en valija..."
(Gracias Horacio!!!)
Volver arriba
-
Los epijorges de Gramito...
(o los epigramas de Jorgito...)
Epigramas:
Composición literaria, poética, punzante, ingeniosa y breve.
1.
¿Tiene usted familia?- Si, doce hijas.
- ¿Y a las doce les da de comer?
- A veces, a las doce y media.
2.
No hay que dudar: ¡esta yerto!;ya expiró- dijo el doctor.
Y el enfermo: -¡No señor -
le contestó-, no estoy muerto!
El médico que le oyó,
mirándolo con desprecio,
le replicó:- Calle el necio;
¿Querrá saber más que yo?
Epitafios:
1.
Aquí yacen los restosde Pérez Salvador.
Chofer, y de los buenos,
que pisó el acelerador
en vez de pisar los frenos...
2.
A ver, -¿Que tenia Lázaro que yo no tenga?
3.
-Esto es pequeño, si, pero quedaa diez minutos del centro.
(Gracias Jorge A. !!!)
Volver arriba
-
Tonto y retonto...
1.
La esposa despierta a su esposo en la madrugada:–"Mi amor, se ha metido un hombre en nuestra cama y me ha hecho el amor ahora mismo..."
-"¿Y porqué razón no has gritado nada, eres una malvada?"
–"Porque creí que eras tú, pero cuando íbamos haciéndolo por tercera vez empecé a dudarlo."
2.
-"Mamá, mamá, ¿tenés buena memoria para las caras?"-"Sí, ¿por qué?"
-"Porque acabo de romper sin querer el espejo del baño, y desde ahora te vas a tener que maquillar de memoria."
3.
Después de medio siglo de matrimonio, él muere, y al poco tiempo después ella también va parar el cielo.En el cielo, ella encuentra al marido y corre hasta donde él y le dice:
–"¡Queriiidooo!, ¡Que bueno encontrarte!"
Y él responde:
–"¡No me vengas con tonterías! El trato fue: 'HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE'..."
4.
Va un viejito al médico y le dice:-"Doctor, estoy preocupado porque tengo 100 años y todavía ando persiguiendo muchachas."
-"Pues eso sí que es un caso insólito, pero dígame ¿En qué quiere que le ayude, qué es lo que le preocupa de eso?"
-"Pues que las ando persiguiendo pero ya no me acuerdo para qué..."
5.
Pepito pone un kiosco de diarios en frente del Banco Nacional y es
tal el éxito que tiene, que un día viene un amigo suyo buscando ayuda:-"Oye, ya que te va tan bien en el negocio, ¿Por qué no me prestas 2.000 pesos?"
-"No, mira, es que hemos llegado a un acuerdo el banco y yo. Él no vende diarios y yo no presto dinero."
Volver arriba
-
Día de suerte...
Se le acerca y le pregunta:
–"¿Qué está haciendo, amigo?"
–"Estoy escuchando la música del árbol", -respondió el otro, –"¿Quiere escuchar?"
No pudiendo más con su curiosidad, el paseante dice:
–"Está bien."
Colocó sus brazos alrededor del tronco y acercó su oreja.
En ese momento, el otro le puso un par de esposas, le quitó la billetera, los anillos, el reloj, las llaves del auto y finalmente le quitó toda la ropa y se fue, dejándolo como Dios lo trajo al mundo.
Horas después otro caminante pasó cerca, vio al hombre desnudo, esposado al árbol y le preguntó:
–"¿Qué le pasó, amigo?"
El hombre le contó la historia de cómo y por qué se encontraba en esas circunstancias.
Cuando terminó de contarle lo sucedido, el otro movió la cabeza en señal de comprensión, caminó hasta quedar detrás de él, lo besó suavemente en la nuca y le dijo:
–"¡Ay... mi amigo! ¡En verdad que hoy no es tu día de suerte...!"
Volver arriba
-
Caza de citas...
- Sólo los necios se encuentran satisfechos y confiados con la calidad de su trabajo. Mercedes Milá.
- Solo los sabios más excelentes y los necios más acabados son incomprensibles. Confucio.
- Sólo nos damos cuenta del valor del idioma cuando tenemos que poner un telegrama. Evaristo Acebedo.
- Son tantos los mortales que no pueden digerir la felicidad. La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta. Miguel De Unamuno.
- Sonríe, mañana todo será peor. Buenaventura Abreu.
- Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen. Groucho Marx.
· Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado. Mark Twain.
- Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la única posibilidad de beber algo a media noche sin pisar al gato. Groucho Marx.
- También los manantiales y los pozos se agotan cuando se extrae demasiado y muy frecuentemente de ellos. Demóstenes.
Volver arriba
-
Perdidos... (Por Marcelo Birmajer)
“Algún renuncio de la voluntad humana nos impulsó hacia el sol, o hacia la luna, y nos perdimos.
Quedamos varados, girando alrededor de un mismo eje, bajo un único cielo, alelados.
El resto de los planetas afortunados aún continúan su odisea triunfal”, cerró.
“Algún día alguien descubrirá la ley de la cosas perdidas; la fuerza magnética que aleja a los objetos de la percepción de quien los busca y los dispara hacia el caos.
Todavía hay una cabeza que espera que se le caiga esa manzana.
Se hará famoso y rico, pero no encontrará las cosas con mayor facilidad.
Todos los días pierdo una hora buscando las llaves, la billetera, el teléfono, los anteojos, las carpetas.
Pero lo que me desespera son los libros.
Un título que busco en mis bibliotecas; primero, con el rabillo del ojo, porque estoy seguro de que está allí, por orden alfabético, lo veo todos los días, y de pronto… desaparece.
Basta con que lo busque.
¿A quién se lo presté?
¿Quién me lo robó?
¿Lo vendí sin darme cuenta?
¿Se autodestruyó?
Hasta que años después, cuando ya no lo busco, en el lugar más imprevisto, reaparece.
Hace dos años me ocurrió con El corazón de las tinieblas, de Conrad.
Lo necesitaba para una cita, para un artículo de finanzas para la revista polaca
Todos los días me lo cruzaba, me decía que debía releerlo.
No recordaba si me había aburrido.
Hasta que lo necesité.
Se esfumó.
No quería buscar el pdf en la web, ni volver a comprarlo por 30 pesos: quería mi libro, donde había subrayado la frase una decena de años atrás.
No lo encontré.
Mandé el artículo sin la frase.
Descubrí que necesitaba ayuda.
El aviso que puse fue pidiendo una chica para la limpieza, “esencialmente ordenada”, agregué.
Pero lo que yo en realidad quería era alguien que me encontrara los libros.
Pasaron Nina, Lita, Bety, Johana, algunas dejaban el departamento reluciente, otras cocinaban como gourmets, casi todas me encontraban las llaves, la billetera, las carpetas.
Pero ninguna se daba maña con los libros.
Hasta que apareció Virginia.
Le pedí Marathon Man, de William Goldman, porque había visto la película de casualidad unos días atrás.
Lo encontró en cinco minutos.
Yo lo había buscado intermitentemente durante 72 horas.
Le pedí Disparen sobre el pianista, de David Goodis: cinco minutos.
Yo lo había buscado por lo menos un lustro.
Un mediodía que debía salir a recorrer los comercios y dar una vuelta por la City, para un relevamiento, le pedí un libro al que ya había dado por literalmente perdido, seguramente en una mudanza: el Karl Marx de Isaiah Berlin.
Cuando regresé de mi peregrinaje, el Marx de Berlin asomaba de la biblioteca.
No lo había sacado, sólo inclinado de tal manera que yo lo viera ni bien entrara.
A su lado estaba El corazón de las tinieblas.
Creí que Virginia ya se había marchado, pero apareció por la cocina con un té frío.
Tomé la taza, le tomé el rostro y le planté un profundo beso de agradecimiento en la mejilla.
Permaneció mirándome, desconcertada, pero no esquiva ni molesta.
Cuando me quise dar cuenta, se nos hizo de noche.
El amor es la fuerza que nos vuelve a hacer sentir alineados en esa ristra de planetas venturosos.
Virginia iba y venía de Lugano todos los días; nos pareció natural evitar esa fatiga.
Soltera, sin hijos, cuarenta años; y yo cincuenta y cinco.
Pronto estábamos viviendo juntos; dejó de ser mi empleada, pero se sostenía el sistema por el cual yo aportaba el dinero y ella el orden.
Noté que algo había cambiado cuando le pedí El Apocalipsis, de Oriana Fallaci, y me respondió si no lo podía buscar yo.
Le expliqué: yo no podía.
Y lo dejó para después.
Nunca me lo dio.
Al mes me reprochó que yo siempre perdía las cosas.
Le dije que gracias a eso nos habíamos conocido; ella sólo chistó, no supe si con desagrado o gracia.
Cuando le pedí Del buen salvaje al buen revolucionario, de Rangel, sencillamente no lo encontró.
“Lo debes haber vendido”, sugirió.
Unas semanas más tarde, milagrosamente, lo encontré.
Le dije que lo nuestro había terminado.
Y éste volvió a ser uno de los lugares oscuros de la Tierra…
Estoy citando a Conrad”, me aclaró.
Volver arriba
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor, dejanos tus aportes divertidos, comentarios y opiniones, las que serán publicados luego de su moderación.