Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos una edición especial por el día de la madre que se
conmemora el próximo Domingo en la Argentina. Por eso notarán mucho material
alusivo, en forma de chistes, textos "serios" y artículos divertidos.
Además de chistes surtidos, una interesante y graciosa visión de un hecho
reciente que fue noticia mundial, más chistes tontos y mucho más para que
pasen un momento de esparcimiento con una sonrisa. Esperamos que pasen
una buena semana y a todas las madres, a las que están, a las que recordamos,
a las del corazón, a las de la vida, desde este espacio les deseamos un
muy ¡Feliz día de la Madre!
Esteban Nicolini
El humor es algo serio...
Tres generaciones (Por Ana Solá)
Solamente llegamos a comprender a nuestros padres cuando nos hacemos padres.
Cuando era adolescente pensaba que mi madre quería que me quedara más en casa porque ella era "rompebolas y no me dejaba salir con mis amigos".
Ahora sé que lo hacía porque necesitaba estar más tiempo conmigo y porque muchas veces se sentía sola.
Cuando era adolescente sentía que ella no me prestaba atención o, por lo menos, no toda la que yo necesitaba.
Ahora sé que hacía lo que podía, imitando sin querer, lo que alguna vez ella había vivido como hija.
Cuando era adolescente decía que mi vieja no me comprendía y que todo lo hacía para que yo sufriera un poco más.
Ahora me doy cuenta de que yo no era de las hijas más dóciles y obedientes y que me tenía bastante paciencia.
Cuando era adolescente la desafiaba no cumpliendo con los horarios que ella imponía porque pensaba que me quitaba la libertad, que me oprimía y, hasta en ocasiones, le mentía acerca de dónde había estado.
Ahora me doy cuenta de que sólo trataba de cuidarme porque moría si me llegaba a pasar algo.
Cuando era adolescente, criticaba sus defectos, adicciones y debilidades. y si ella los tenía, no tenía derecho a meterse en mi vida tratando de cambiar las mías.
Ahora me doy cuenta de que ella también era un ser humano como todos y si trataba de corregirme era para que yo no sufriera ni pasara por lo que ella ya había pasado.
Cuando era adolescente y llegaba a casa algunas veces un poco alcoholizada y ella me reprendía de sobremanera, yo pensaba que era una "careta".
Ahora sé que me cuidaba y que tenía terror de lo que pudiera pasarme en ese estado en la calle.
Si me demoraba o desaparecía sin avisar y ella armaba unos escándalos de aquellos, pensaba que era una exagerada y una desconfiada, porque yo me sabía cuidar sola.
Ahora sé que no desconfiaba de mi, sino que se preocupaba por lo que pudieran hacerme los demás, "los extraños".
Cuando descubrió que tenía relaciones con mi novio, sentí que si había reaccionado mal era porque no dejaba que yo fuera feliz y que creciera.
Ahora sé que todavía me veía como a una nena y que tenía terror de que quedara embarazada siendo tan joven y que se esfumara mi futuro.
Cuando intervenía en las peleas con mi novio, decía que era una metida, que quería dominar mi vida.
Ahora sé que sólo quería que no sufriera lo mismo que ella cuando discutía con mi viejo y que mi amor también terminara en un fracaso.
Cuando ella me exigía que estudiara, que tuviera las mejores notas, yo creía que pretendía que fuera igual que ella, que tenía que ser la mejor, otra que no era yo.
Ahora comprendo que sólo quería que no fracasara en la vida, que tuviera armas para defenderme sola.
Si me mandaba a ordenar y limpiar mi pieza, pensaba que era obsesiva con la limpieza, que ése lugar era mío y que lo podía tener sucio y desordenado porque ahí sólo entraba yo.
Ahora sé que me estaba enseñando a tener un orden, a convivir en sociedad, a mantener un espacio donde sentirme a gusto, a tener una mínima responsabilidad para después enfrentarme a otras más grandes que me esperaban.
Y siempre le echaba la culpa de todo, hasta de mis fracasos y de cómo era yo.
Ahora sé que muchas veces no tuve en cuenta sus consejos y que si me di la cabeza contra la pared fue por terca y por no haber querido escucharla cuando me hablaba.
Cuando era adolescente pensaba que cuando yo fuera madre iba a ser todo lo opuesto a ella.
Ahora que soy madre, siento que nunca voy a poder tener con mis hijos la paciencia y la dedicación que mí mamá siempre me tuvo.
Y, definitivamente, cuando era adolescente algunas veces hasta llegué a pensar: "¡Ojalá te mueras!".
Ahora lo que siento y deseo más que nada en el mundo es: "¡No te mueras nunca, vieja!".
Motivos para no enamorarse...
(Atribuido a Capusoto, del programa 'Todo por $2')
¿Te puedo hablar a vos?
Si a vos, pebeta enamoradiza.
A vos que te enamorás de cualquier cosa con pito que anda por ahí...
A vos que conociste el pibe número 574839187623 y decís: -"Este si, es... divino, es lo que estaba esperando..."
¿Y que hacés?
Dejás el celular prendido 25 hs. al día, esperando que te llame, y si te agarran ganas de cagar, te la bancás por si te llama justo cuando estás haciendo fuerza...
Durante una semana, te vestís como una reina, y creés ciegamente que te va a llamar, y le sonreís a cualquier albañil retobado, y te ponés perfume todo el día, te peinás cada 5 minutos, y te depilás cada 2 horas, para estar lista, porque sabes que ¡está por llamar!
¡Y suena el teléfono!
Que hasta lo pusiste en vibrador para que sea más emocionante...
¡Y transpiras!
¡Y tu sonrisa sale de tu cara!
Y miras la pantallita, y seguís esperando porque no es él.
Pero no te importa...
Volvés a tu casa contenta, porque pensás que va a estar en la puerta con un ramo de flores, arrodillado, no, mejor tirado en el piso, ¡pidiéndote disculpas!
Y llegás, pero está el portero, que te dice que no llegó ni la revista de cablevisión.
Y como todavía no llamó, ¿qué hacés?
¡¡¡Lo llamás!!!
Pero no te atiende... porque se fue a cagar, o mejor dicho, ¡a cagarte!
Pero vos lo entendés, y le das otra oportunidad.
¡Seguro te mandó un mail!
¿Y que hacés?
Prendés la computadora, contenta, estás segura que te mandó una declaración cibernética donde explica todo.
Pero... ningún mensaje nuevo.
¡Y te sacás... te calentás y sacás puteadas a cuatro vientos!
¿Y que hacés?
Bien, llamás a todas tus amigas y les quemás el cerebro con la inexplicabilidad de los hechos...
Y recordás que ya te pasó lo mismo....
¿Y que hacés?
¡Puteás, querés que se haga mierda contra un puente, y que pierda la memoria, y que lo único que recuerde es lo bien que te lo fifás!
Y decís: -"¡¡¡A este no lo atiendo nunca más!!! ¡Se va a arrepentir toda su vida!"
Y suena el teléfono...
Y ahí está ese número que esperaste toda la semana, titilando en tu pantallita.
¿Y que hacés?
¡Fuck!
¡Lo atendés!
¡¡¡Noooooooooooooo!!!
¿Qué haces?
¿Sos enfermita?
¿Sos pelotuda?
¡Así, no!
¿Sabés lo que te va a pasar?
Te va a decir que estuvo ocupado, que se reunió con Clinton, en la casa amarilla, que no durmió en toda la semana por tanto laburar ¡y que se olvidó el celular en la casa de una tía lejana!
Y le vas a creer... ¡porque sos pelotuda!
Y lo peor es que te va a invitar a salir, y todo lo que puteaste, y lo que le tenías planeado decir, ¡te lo vas a meter en el orto!
¡Y vas a terminar en su cama, durmiendo con el enemigo y después te va a meter en el auto, y te va a tirar en el hall de tu casa, de donde nunca deberías haber salido!
¿Y que hacés?
¡Prendés el celular por si llama... y esperás un rato laaaaaaaaaaaargo!
Haceme caso... esperá a que te llame, ¡pero mientras llama a otro!
Agarrá tu banco suplente y armate un partidito de reserva...
¡Divertite...!
Dejá que te emboquen, que festejen sus goles, pero mandalos al banco antes de que se le suba la fama a la cabeza.
Llamá a tus amigas y salí a putanear, ¿quién te dice que no hay algo mejor por ahí?
Empedate, enfiestate, no seas sana...
Pero cuidate, dejate de joder que todavía hay cabezas que cortar ¡y ni te digo las velas por soplar!
Y como dice el tango: ¡Cagate en los machos!
El hombre es problemático y febril, el que no ronca se mama ¡y el que está bueno es un gil!
¡Haceme caso... cuidate, querete, ojito, ojete!
Pero el orto no lo entregues...
¡Que haya algo que les cueste!
¡Que si no vuelven por amor, vuelven por este!
Consulta...
Un paciente llama a la oficina de su psiquiatra y le pregunta a la secretaria:
-"Señorita, ¿está el p'siquiatra?"
-"No señor, el doctor no está y, además, señor, para su conocimiento, le aclaro que no se dice p'siquiatra, sino siquiatra porque la 'P' no se pronuncia..."
-"¿Quiere dejarle algún mensaje, señor?"
-"¡Sí, dígale que lo llamó edro érez, al que no se le ara la oronga!"
(Gracias Marisa !!!)
Sólo una madre lo sabe...
Un día mi mamá salió de compras y quedé a cargo de mi papá.
Yo tendría quizás 2 años y medio.
Alguien me había regalado un juego de té y era uno de mis juguetes favoritos.
Mi papá estaba en la sala mirando el noticiero cuando le llevé una tacita con té, que era solamente agua.
Después de varias tazas de té y de muchas alabanzas por la riquísima bebida, mi mamá llegó a la casa.
Mi papá la hizo esperar en la entrada para que me viera traerle otra taza de té, porque le parecía la cosa más tierna que había visto.
Mi mamá esperó, me vio venir caminando por el pasillo con la taza de té para mi papá y lo miró mientras se la tomaba.
Entonces, rompiendo todo el encanto, mi mamá dijo:
-"Se te ocurrió pensar que por su altura, el único lugar del que ella puede alcanzar agua es... ¿del inodoro?"
Los Padres son necesarios... ¡pero las madres muchísimo más!
(Gracias Susana !!!)
Brevísimos...
1.
Una Cebra recién llegada al zoológico, ve a un caballo y le dice:
-"¿Y tú quién eres?"
-"Un caballo semental."
-"¿Y qué es eso?"
-"¡Quítate el pijama y te lo cuento muñeca!"
2.
¿Qué le dijo un elefante a un hombre desnudo?
-"¿Y con eso respiras?"
3.
Entra un borracho en una comisaría:
-"¿Podría ver al que robó en mi casa ayer?"
-"¿Y para qué lo quiere ver?"
-"Para saber cómo entró sin despertar a mi mujer."
4.
En el confesionario.
-"Padre, soy gay."
-"Pero hijo mío, ¿qué dices?"
-"Pues que soy gay, me gustan los hombres."
-"¿Cómo puede ser?"
-"Pues verá, señor cura, en mi casa mi padre, mis hermanos y mis tíos son gays."
-"¿Cómo? ¿En tu casa no hay nadie a quién le gusten las mujeres?"
-"Sí, a mi madre."
5.
-"Mamá, mamá, llegó el lechero, ¿tienes dinero para pagarle o tengo que ir a jugar afuera?"
6.
Dos niños se sentaron a la mesa para la cena, cuando uno le pregunta al otro:
-"Oye, ¿tú rezas antes de comer?"
A lo que el otro responde:
-"No, Mamá cocina bien."
7.
Un niño a su padre:
-"Papá, Papá, ¿cómo se sabe cuando uno esta borracho?"
-"Mira hijo. ¿Ves a esos dos señores? Pues si yo estuviera borracho, vería cuatro..."
-"¡Joder Papá, si solo hay uno!"
8.
-"¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?"
-"¡Coño! Ya debe de andar muy lejos..."
9.
Un borracho estaba orinando en la calle; pasa una señora, y dice:
-"¡Qué horror, que bestia, que monstruo!"
Y el borracho le contesta:
-"Pase tranquila señora, que lo tengo agarrado del pescuezo."
(Gracias Javier !!!)
Cordobés hasta los huesos...
Un negro Cordooobé, estaciona la moto y entra a un cajero automático, pasa la tarjeta y en la pantalla sale:
-'DIGITE LA CLAVE'
El negro dice:
-"¡No, io no la dije!"
En la pantalla sigue la frase:
-'DIGITE LA CLAVE'...
Y él responde casi llorando:
-"¡Nooo, culiau! ¡Te lo juro que no se la dije a nadie!"
Los 6 chistes TOP religiosos...
1. Judas.
Jesucristo va caminando por el desierto con sus doce apóstoles.
En un momento dado les ordena:
-"¡Tomad una piedra y marchad con ella a cuestas!"
Todos toman una piedra bien grande, salvo Judas que toma una bien pequeña.
Al poco tiempo, le dicen:
-"Maestro, ¡tenemos sed!"
Entonces Jesucristo exclama:
-"Entonces, ¡que las piedras se conviertan en agua!"
Todos beben hasta hartarse, menos Judas, a quien apenas le alcanza para un sorbito.
Jesucristo vuelve a ordenar:
-"¡Tomad otra piedra para volver a caminar!"
Todos toman su piedra, pero Judas, esta vez toma un peñasco de una tonelada.
Trescientos kilómetros después, ven a un campesino que no obtiene cultivo de su tierra por falta de abono; entonces Jesucristo exclama:
-"¡Que las piedras se conviertan en abono!"
Judas, casi tapado de mierda extiende sus brazos y clama al cielo:
-"¿Es o no para traicionarlo?"
2. Que Dios nos perdone.
El tipo llega a la iglesia y de inmediato va a confesarse:
-"Padre, necesito que me ayude, porque he pecado."
-"¿Qué pecado has cometido, hijo?"
-"Ayer, en la playa, le he tocado las tetas a mi novia."
-"Y dime hijo, ¿se las tocaste por encima del traje de baño o por debajo?"
-"Por encima, padre."
-"¡Cómo serás de pelotudo! ¡Si el pecado es el mismo!"
3. El río.
Un sacerdote se bañaba en el río cuando de repente ve pasar a algunos jóvenes feligreses por el lugar que al verlo le gritaron:
-"Bien Padre, con qué masturbándose, ¿eh?"
-"A joder, hijos, nada... cada quien es libre de lavarse su pene a la velocidad que quiere..."
4. Mal hecho.
Un día se acerca una joven al confesionario y dice:
-"Padre, confiéseme porque he pecado."
-"A ver hija, ¿qué te ha pasado?"
-"Padre, ayer me he acostado con el cura de la parroquia vecina..."
-"Muy mal hecho hija, muy mal, porque tú perteneces a esta parroquia..."
5. El derecho.
Una joven entra en una Iglesia desnuda de la cintura para arriba.
El cura la detiene y le dice:
-"Un momento señorita: Ud. no puede entrar así a la Iglesia."
-"¿Cómo que no? ¡Yo tengo el derecho divino!"
-"Y el izquierdo también, pero así no puede entrar."
6. ¿Conoces a tu padre?
Estaba San Pedro en la puerta del cielo y tiene que ir al baño, entonces le pide a Jesús que lo reemplace unos minutos.
De mala gana Jesús se sienta en el escritorio a recibir a los que intentaban entrar.
En eso aparece un viejito y Jesús le pregunta:
-"Y abuelo, ¿a que se dedicaba en la tierra?"
-"Ah...", -dice el abuelo, -"yo era carpintero, tenía una larga barba, muchas canas, era pobre y supe tener un hijo fruto de un milagro y que fue muy, muy famoso y muy querido por todos los hombres."
Jesús emocionado lo mira sollozando y le dice:
-"¡PAPÁ!"
Y el abuelito lo mira sorprendido y emocionado y le contesta:
-"¡PINOCHO!"
Y la yapa...
Juan y María, dos jóvenes campesinos, paseaban por el campo.
María se detiene y le pregunta a Juan:
-"¿Cómo sabe el potro cuando la yegua quiere...?"
Responde Juan:
-"Por el olfato..."
Juan y María siguen caminando y a poco andar, María se detiene de nuevo y pregunta:
-"Juan . ¿Cómo sabe el perro cuando la perra quiere...?"
Responde Juan:
-"Por el olfato..."
Metros más adelante, María vuelve a preguntar:
-"Juan , ¿Cómo sabe el Toro, cuando la vaca quiere...?"
Responde Juan (Pacientemente):
-"María , ya te he dicho que por el olfato..."
Después de esperar un rato y mirarlo tierna y fijamente a los ojos María le pregunta:
-"Y vos, Juan, ¿Sos puto o estás resfriado?"
(Gracias Horacio !!!)
Tonto y retonto...
1.
El cerdito le pregunta a su mamá:
-"Mamá, mamá, ¿Por qué tengo un agujero en el culo?"
-"Porque si lo tuvieses en la espalda serías una alcancía."
2.
¿Por qué los perros se lamen sus genitales?
Porque pueden.
3.
¿Cómo es el caballo de Drácula?
Pura sangre.
4.
Un pobre empleado se acerca a la oficina del jefe y le dice:
-"Disculpe señor gerente... pero hace seis meses que no cobro..."
-"Está disculpado, García."
(Gracias Horacio por estos chistontos!!!)
5.
En el funeral de un millonario un catalán llora como un desesperado.
El cura que no conocía al hombre le pregunta:
-"¿Disculpe, usted es un pariente del difunto?"
-"No" – responde llorando a gritos.
-"¿Y entonces, por qué llora?"
-"Justamente por eso."
6.
Estaba una viejita tratando de tocar el timbre de una casa, pero no alcanzaba.
En eso llega un joven y le dice:
-"¿Le ayudo a tocar el timbre?"
-"Sí, por favor."
El joven toca el timbre y le dice:
-"¿Y ahora?"
Y la viejita le contesta:
-"Ahora, ¡a correr!"
7.
Esto es un bilbaíno que estaba mirando a lo lejos, así como buscando algo, y con un gesto de extrañeza en la cara.
En eso llega un amigo y le dice:
-"Patxi, ¿Qué haces?"
-"Aquí, arrancando la moto..."
-"Joer Patxi, eso se hace con una patadita."
-"¡Pués qué te crees que he hecho!"
Madre, hay una sola...
Resulta que a Jaimito y a toda la clase le mandan a realizar una composición sobre el día de la madre con la expresión: ¡Madre, hay una sola!
Pues bien, al día siguiente todos los muchachitos llevan su composición y la maestra dice:
-"A ver, Luisito leénos tu composición."
Luis declama:
-"Iba yo cabalgando sobre mi potro salvaje que se desboca y mi madre me toma sobre sus brazos y me salva, porque: ¡Madre, hay una sola!"
La maestra vuelve y dice:
-"Muy bien... Ahora, María leé el tema de tu composición."
A lo que María responde:
-"Las olas en la playa estaban agitadas y me hundí en sus profundidades, de repente la mano salvadora de mi madre me llevó a superficie, porque: ¡Madre, hay una sola!"
-"Muy bien María... A ver Jaimito, ahora tu composición."
-"Ibamos mi madre y yo por el seco desierto cuando atisbamos unas carpas de un campamento árabe; sedientos nos acercamos a una de las tiendas y entramos. En ella había una heladera la cual abrí y ví una lata de gaseosa bien fría que quedaba en el fondo. La tomé y dije: ¡Te embromaste madre, hay una sola!"
Actualidad... (Por Podeti)
¡Te felicito, lograste algo que parecía completamente posible!
Desde los Inicios del Tiempo, el Hombre ha intentado conquistar los imposibles: vencer a las fuerzas de la naturaleza, superar los obstáculos de la geografía, quebrantar las leyes de la naturaleza.
Los grandes logros de la civilización, de un modo u otro, han sido el resultado de ir en contra de la lógica y la inercia.
¿Quiero hablarte y estás en la otra punta de la ciudad?
¡Oh, es imposible, es imposible!
Ahí tenemos el teléfono.
¿Quiero dejarle un mensajito a gente que nacerá luego de que yo haya muerto?
Pero, ¿estás loco?
¿A quién se le ocurre semejante despropósito?
¡Pum! ¡Allí están la escritura, la imprenta y el disco rígido, contradiciendo las conclusiones de la gente razonable!
¿Tengo 70 años y las leyes de la Selección Natural no desean que un viejo choto como yo me reproduzca?
¡Jodete!
¿O acaso queremos arriesgarnos a que nos salgan bebés con arrugas, mal de Parkinson e ideas de derecha?
¡Pues lo siento, hombre razonable: Viagrazo!
Y por supuesto es la Fuerza de Gravedad, ese lecho de Procusto que corta las alas de la Raza Humana uno de nuestros Némesis más golpeados y vencidos: ¡Globos, dirigibles, aviones, avionetas, helicópteros, aladeltas, parapentes, cohetes y transbordadores allí están para demostrar una vez más que el ingenio del hombre es capaz de vencer todos los imposibles!
¡Y celebramos la necedad y el espíritu contradictorio de las mentes geniales que socavaron este muro!
Hasta hoy.
Porque hoy, la especie humana ha recibido una de las peores bofetadas y claudicaciones.
Hoy, los logros de la ciencia han sido burlados, y la civilización vuelve a fojas cero.
Hoy se celebra, como admirable logro de la humanidad, el hecho de que la gente se cae, y que se cae para abajo.
Gracias a la idea pedestre de un paracaidista nazi hambriento de fama, cientos de miles de personas se conectan a sus aparatiuquis con la boca abierta y la mirada bovina, para aplaudir a un tipo que no hace más que caerse.
¡Una escupida, una risa infame, un pedo en la cara a esa raza de hombres voladores que nos ayudaron a conquistar nuestros sueños más salvajes: Los hermanos Montgolfier, los Wright, Neil Armstrong, Jorge Newbery!
¡Seres aéreos y espirituales que se arriesgaron a la muerte y el ridículo, justamente tratando de destruir la Gravedad, no de hacerse su abyecto cómplice!
No.
Este se cae, y se cae de lo más arriba que uno pueda caerse, y espera que lo felicitemos por ello.
Espero con impaciencia los siguientes logros científicos: Una vacuna que te enferma más fuerte, un elixir del Envejecimiento, un coche que no arranca, un rayo de visibilidad que te cubre de un halo fluorescente.
Día de la madre...
(Escrito por: cornulaport en http://participacion.elpais.com.uy/blogencia)
No nos salva ni la crisis del petróleo, ni el relajo que se va armar en el Plenario del Frente Amplio, ni la suba internacional del precio del arroz.
Hasta el domingo la mano viene de Día de la Madre.
Los medios están copados (en ambos sentidos, me imagino) con todo tipo de alertas: desde publicidad directa como comprale el celu, el horno microondas, el secador que le achata los rulos, el lápiz de labios que le dibuja la boca, el perfume que viene con la carterita, la crema que la convierte en Claudia Schiffer o con ofertas para mandarla a pasear, hacerla adelgazar, engordarla con bombones, abrigarle las patitas... toda una gama de productos o servicios para recordarle a la mamá cuánto la queremos.
Eso si: no esperarán de mi que secunde la tan trillada frase de que el día de la madre es todos los días y que lo que se festeja el domingo es un día comercial... será nomás, pero ese argumento proviene, con toda seguridad, de algún marido agarrado que no quiere desembolsar.
No, señor, los que pueden, que se pongan como el dios-tele manda.
No sea cosa de volverse contestatario justo el día que le toca a una, no, no y no.
Pero, saliendo del tema de los regalitos, tenemos el intrincado asunto de por qué la perfecta madre de los anuncios publicitarios se los merece: En otra época hubiera redactado un manifiesto, denunciando este nuevo instrumento de dominación machista, consistente en la sublimación de la imagen materna y la manipulación ideológica que opera sobre las mentes infantiles.
Todo esto hecho con dos claros propósitos: el primero, condicionar la conducta femenina para que se adapte al estereotipo propuesto que, sin lugar a dudas es el que mejor sirve a los intereses masculinos y el segundo, minar la autoestima de aquellas mujeres que, con una mirada realista, descubren que no llegan a ser, por más trabajo y empeño que pongan en la tarea, esas dulces madres de porcelana que nos proponen.
Como decía, los años han pasado, estoy más grande, más burguesa... o comí mucha hamburguesa (cómo era?)... no se, me distraje con un grito de Omar Gutiérrez.
Como sea, en la era de la Big Mac, y según la revista Galería, sería francamente de lo más “de menos” un discurso tan feminista.
Entonces me limito a colaborar, desde mi modesto sitial de madre de a pié, con la destrucción del mito de la MADRE que es tan, pero tan buena que nunca necesita ni espera nada, que todo lo comprende, que siempre come la comida fría... esa madre que más que madre parece hija, pero hija de la pavota, diría yo.
Porque aparece como un valor a destacar que la mamá es la última en irse a acostar, la que cierra todas las puertas, enciende la luz de afuera, recarga el azucarero, la que siempre cambia el rollo del papel higiénico, la que, cuando ya están todos en el segundo sueño, se acuerda de poner una carga en el lavarropas.
Parece que la madre no es madre si no hace los deberes tantas veces como hijos tenga, si no escucha la repetición de las lecciones y los problemas de los niños chicos y del niño grande y siempre tiene el consejo adecuado para cada uno.
Sugieren que vale menos si no tiene la sonrisa dibujada en el rostro como con drypen o si no asiste cero falta a todas las reuniones de padres, clases abiertas, partidos de hockey, fútbol, básquetbol, competencias de gimnasia o de bolita.
Una madre que se precie, debe tener conexión parasicológica con los botones y los dobladillos y, ni que hablar, debe saber preparar todas esas delicias que Royal imaginó para vos...
Yo propongo, madres del mundo, que nos acostemos a dormir cuando tengamos sueño, que los deberes los hagan ellos, porque nosotras ya fuimos a la escuela.
Yo digo, mujeres de Dios, que si no apagamos la luz de mañana, no vamos a tener que acordarnos de prenderla de noche y que las restricciones me disculpen.
Yo sostengo que si no encuentran azúcar en el azucarero van a tener que rellenarlo o aprender a disfrutar el verdadero gusto de las infusiones y que si no hay papel en el portarrollos, alguna solución van a encontrar.
Yo digo, querida mía, que los hijos inspiran ternura y que una disfruta de sus mimos, pero no somos denaturalizadas si les pegamos dos gritos cuando están metiendo la cabeza del gato adentro del W.C.
Yo digo por fin, colega, que los hijos de hoy son los publicistas de mañana y que, por solidaridad intergeneracional, mujer, hay que sacarles desde chicos siglos de chucu-chucus de la cabeza.
Porque al final de cuentas muchos padres hacen lo mismo que nosotras pero son más vivos: van de calladito y no sientan precedentes.
¡Feliz día a todas las madres, los padres y los hijos!
¡Que esto sirva como excusa para el encuentro!
P.S para mi marido e hijos: Las botas, que sean 36, negras si es posible.
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