Contacto:

Para contactarnos, o mandar material para publicar, pueden hacer click en "Comentarios" o escribirnos a: humorparaelfindesemana@gmail.com

Viernes 17 de Febrero

                   Fin de semana: Viernes 17 a Domingo 19 de Febrero de 2012

Holaaa samigooosss !!! 


Esta semana hay muchos cuentos breves, de diversos temas y colores. Además,
tenemos unos textos de humor disparatados, serios y también para la reflexión.
Esperamos que se diviertan con esta nueva edición y les deseamos un buen
fin de semana.

                                   
Esteban Nicolini


  • La venganza gallega...

1.

El médico y la enfermera en el hospital gallego contemplaban a los recién nacidos que dormían en la nursery.

-"Entre todos estos recién nacidos, hay un bebe cuyos padres son argentinos. ¿Usted sería capaz de adivinar cuál es el bebe argentino, enfermera?"

-"Pero doctor, no hace falta adivinar. El bebe argentino es aquél. El primero de la segunda fila."

-"¡Que notable! ¿Y como lo ha sabido usted?"

-"¡Hombre, sencillísimo! Es el que me cagó primero."

2.

La gallega había sido violada.

Llegó la policía a tomarle declaración.

-"Cálmese señora y cuéntenos todo."

-"Lo único que sé, oficial, es que el tío que me violó era argentino. Sí señor, sin duda era argentino."

-"¿Cómo puede estar tan segura?"

-"¡Hombre! Pues porque cuando termino de violarme me obligó a darle las gracias."

3.

El chico llego casi llorando del colegio.

-"¿Qué te pasa, nene?"

-"Mamá, en el colegio me dijeron que si era judío no era argentino."

-"No, mi vida. Vos sos judío y argentino."

-"Bueno, pero entonces necesito saber qué soy más: ¿argentino o judío?"

-"¿Qué sos más?"

-"Sí... Qué soy más."

-"Bueno, eso no te lo puedo contestar yo. Cuando venga tu padre se lo preguntas."

Cuando llego su padre, el chico se mandó:

-"¿Qué soy más, papá? ¿Judío o argentino?"

-"¿Por qué me preguntas eso?"

-"Mira papá: ¡necesito saberlo!"

-"¿Para qué?"

-"Hay un chico que me quiere vender la bicicleta. Por eso quiero saber qué soy más."

-"A ver, explícame."

-"Te explico: si soy más judío, voy y le regateo el precio. Ahora: si soy más argentino, salgo esta noche y se la afano. ¿Entendés?"

4.

-"¿Cómo llaman a los argentinos en Galicia?"

-"Ni idea."

-"Espermatozoides."

-"¿Por qué?"

-"Porque solo trabaja uno de cada 3.000.000."

5.

La ambulancia llego presurosa a la escena del accidente de tránsito.

Bajaron los enfermeros con las camillas.

El médico se acercó al argentino que acababa de chocar y le dijo:

-"Cálmese. Pronto lo curaremos."

-"¡Mi Mercedes! ¡Mi pobre Mercedes! ¡Cómo ha quedado mi Mercedes nuevo!"

-"Pero, ¡déjese de joder, hombre! Olvídese de su auto. ¡Su brazo izquierdo ha quedado aplastado!"

-"¡Oh, no! ¡Mi Rolex! ¡Mi pobre Rolex!"

6.

El gallego se cruza con el argentino y le comenta:

-"¡Que hermoso día! ¡Es un día realmente espléndido!"

-"Muchas gracias. Se hace lo que se puede."

7.

Un argentino llevaba ya veinte años viviendo en La Coruña.

Un día decide visitar al psicoanalista.

-"Mire, doctor, lo mío es muy grave. Siento que perdí la identidad argentina. Siento que soy gallego."

-"¿Cómo lo afecta esto?"

-"Y... me afecta muchísimo. Cuando escucho un tango, me paro para bailar y termino bailando una jota. Si, por ejemplo, tengo ganas de comer un asado, termino pidiendo paella. Cuando quiero..."

-"Pierda cuidado. Esto tiene fácil solución."

-"¡No me diga!"

-"Pues sí. En media hora estará usted curado."

-"¿Y cómo va a hacer, doctor?"

-"Lo hipnotizaré."

-"¡Gracias, doctor! ¡No sabe cuánto se lo agradezco! ¡Gracias, gracias!"

Con habilidad, el psicoanalista lo hipnotizó y le hizo repetir:

-"¡Soy argentino! ¡Soy argentino! ¡Soy argentino!"

Exactamente media hora después lo sacó del estado hipnótico.

-"Veamos: ¿Se siente usted bien ahora?"

-"¿Y a vos que mierda te importa, gallego pelotudo?"

8.

El argentino intenta comprar unos cigarrillos.

-"Bueeeenas. ¿Usted es el dueño de este quiosco?"

-"Buenos días tenga usted. Verá: esto no es un quiosco, aquí lo llamamos estanco."

-"Estee... a ver, déme cigarrillos de..."

-"¡Que no los llamamos cigarrillos! Los llamamos pitillos."

-"Bueno, y déme también unos fósforos."

-"Aquí no los llamamos fósforos, sino cerillas."

-"Está bien. Déme unos encendedores."

-"Que aquí no los llamamos encendedores. Los llamamos mecheros."

-"Dígame viejo: ¿Y como llaman aquí a los hincha pelotas?"

-"No los llamamos. Vienen solos por Aerolíneas Argentinas."

Volver arriba


  • Varios breves...

1.

La Doña ve que su esposo tiene rato, pero muuucho rato viendo un papel.

Y le pregunta:

-"¿Qué es ese papel que miras tanto?"

Y el don le dice:

-"Es nuestra acta de matrimonio."

Y la esposa entusiasmada le dice:

-"Ay, mi amor, mi rey que lindo y eso ¿para qué mi cielo?"

-"Pa ver si trae fecha de vencimiento ¡la mierdaaaa ésta!"

2.

Un ejecutivo, trabajando duro, sudando para ganarse la vida, ve a uno tirado en una hamaca, descansando sin hacer nada.

El ejecutivo no aguanta más y le dice:

-"¿No sabes que la Pereza es uno de los Siete Pecados Capitales?"

Y el otro, sin moverse, relajado, le contesta:

-"¡La Envidia también...!"

3.

Estaba un gallego leyendo las noticias y había una que decía:

ESTÁN VIOLANDO LOS DERECHOS.

Y pensó:

-"¡PUTA, Menos mal soy zurdo!"

4.

Un negro muere y va al cielo a recibir sus alas y pregunta:

-"¿Ahora soy un ángel?"

-"No seas estúpido negro... ¡Ahora eres un murciélago!"

5.

Un borracho está orinando en la calle y pasa una señora y dice:

-"Qué horror, qué bestia, qué monstruo..."

Y el borracho le contesta:

-"Pase tranquila, que lo tengo agarrado por el cuello..."

6.

Una mujer está viendo el Canal Gourmet y el esposo le dice:

-"¿Para qué ves eso si no sabes cocinar?"

Y ella contesta:

-"Tú ves el canal PORNO y... ¡yo no te digo nada!"

7.

Un gallego le dice a otro:

-"Oye, Manolo, pásame otro shampoo."

-"Pero si ahí en el baño hay uno."

-"Sí hombre, pero este es para cabello seco y yo ya me lo he mojado."

8.

-"Carmen, ¿estás enferma? Te lo pregunto porque he visto salir a un médico de tu casa esta mañana."

-"Mira, lagartona, ayer por la mañana yo vi salir a un militar de la tuya y no estamos en guerra, ¿verdad?"

9.

Una señora va a sacar el pasaporte.

El funcionario en turno le pregunta:

-"¿Cuantos hijos tiene, señora?"

-"Diez."

-"¿Como se llaman?"

-"Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, y Bernardo."

-"¿Todos se llaman Bernardo?"

-"¿Y como le hace para llamarlos cuando, por ejemplo, están jugando todos afuera?"

-"Muy simple, grito Bernardo y todos entran."

-"¿Y si quiere que vayan a comer?"

-"Igual. Grito Bernardo y todos se sientan a comer."

-"Pero si usted quiere hablar con uno en particular, ¿cómo le hace?"

-"¡Ah! En ese caso, lo llamo por su apellido."

10.

-"¿Sabes cuál es la diferencia entre el papel higiénico y las cortinas del baño?"

-"No sé."

-"¡Ajá!, ¡entonces fuiste tú!"

11.

Se encuentran dos viudas en un cementerio una muy feliz limpiando la lapida de su marido y cantando como loca.

La otra muy triste a llanto tendido.

Al rato, la desconsolada mira a la contenta y le pregunta:

-"Ay, señora, ¿cuanto tiempo hace que enviudo?"

-"Seis meses." - respondió en tono alegre la otra.

-"¿Y como hace para estar tan feliz si yo llevo 3 años y no he podido superar esta pena?"

-"¡Hija mía!: porque después de muchos años, es la primera vez que se donde está y ¡quién se lo esta comiendo!"

12.

-"Doctor, me siento mal todo me da vueltas, además me arde el corazón."

-"Mire señora, en primer lugar no soy doctor, soy cantinero, usted no está enferma está borracha y en tercer lugar no le arde el corazón, tiene una teta en el cenicero."

13.

Le dice la madre a la hija:

-"¡Mija... dicen las vecinas que te estás acostando con tu novio!"

-"Ay, mami, la gente es más chismosa.... Uno se acuesta con cualquiera y ya dicen que es el novio..."

14.

Una joven rebelde muy liberada, entra en un bar completamente desnuda.

Se para frente al cantinero y le dice:

-"¡Deme una cerveza bien helada!"

El cantinero se queda mirándola sin moverse.

-"¿Qué pasa?" -dice ella -"¿Nunca ha visto a una mujer desnuda?"

-"¡Muchas veces!"

-"¿Y entonces qué mira?"

-"¡Quiero ver de dónde va a sacar el dinero para pagar la cerveza!"

15.

Un pasajero le toca el hombro al taxista para hacerle una pregunta.

El taxista grita, pierde el control del coche, casi choca con un camión, se sube a la acera y se mete en un escaparate haciendo pedazos los vidrios.

Por un momento no se oye nada en el taxi, hasta que el taxista dice:

-"Mire amigo, ¡jamás haga eso otra vez! ¡Casi me mata del susto!"

El pasajero le pide disculpas y le dice:

-"No pensé que se fuera a asustar tanto si le tocaba el hombro."

El taxista le dice:

-"Lo que pasa es que es mi primer día de trabajo como taxista."

-"¿Y qué hacía antes?"

-"Fui chofer de carroza funeraria durante 25 años."

16.

Se encuentran dos chinos:

-"El otlo día me comple un coche."

-"Ah, ¿si?"

-"Si, mila, es ese de ahí."

-"¿Y que malca es?"

-"Un Alfa."

-"¿Lomeo?"

-"Lo meas y te lompo el alma, pol cochino."

17.

-"LOBO, ¿porque tienes esa frente tan sudada, los ojos tan ajustados y esos dientes tan apretados?"

-"¡Coño Caperucita, dejame cagar tranquilo ya!"

(Gracias Marisa !!!)

Volver arriba



  • Gaucho matrero...

Un gaucho matrero, vago y mal entretenido, grandote, de 1,98 m. de altura y 130 kg. de peso, muy malo y "pesado", se ufanaba de su rastra de monedas de oro y plata que lucía orgulloso.

Un día en un boliche tomando vino se emborrachó, luego de beber varias horas nadie se animaba a decirle nada, ni el bolichero, que lo soportó para cerrar hasta altas horas de la madrugada.

Salió del boliche, subió a su caballo rumbo al rancho, pero era tal el pedo que al rato se cayó del equino y se durmió en el suelo, despertándose al mediodía.

Notando que le faltaba su hermosa rastra, volvió al boliche, allí estaba apoyado en la barra (llena de otros gauchos) un gauchito flaquito y petisito tomando una naranjada y luciendo su hermosa rastra que le quedaba visiblemente grande.

Despacito el matrero se le fue acercando y le dijo:

-"Hermosa rastra, ¿es suya?"

-"Sí." -contestó el gauchito.

-"Dígame, si no es molestia..." -dijo el grandote -"¿la compró?"

-"No."

-"¿La heredó?"

-"No."

-"Bueno, si no se ofende, ¿me dice cómo la consiguió?"

-"Le diré mi amigo." -dijo el gauchito -"Yo venía temprano al boliche a tomar un refresco, cuando a mitad de camino encontré a un gaucho culo p`arriba, borracho y dormido, me lo culié y le robé la rastra. ¿Por qué..., es suya?"

-"¡Nooooo... yo preguntaba nomaaás!"

Volver arriba


  • Amigos de vieja data...

Dedicado a los que se hacen los pendex...

José y Francisco, dos amigos de la tercera edad, se veían en el parque todos los días para alimentar a las palomas, observar las ardillas y discutir los problemas del mundo.

Un día Francisco no llegó.

José no se preocupó mucho pensando que quizá tuvo un resfrío o algo parecido.

Pero después de una semana que Francisco no aparecía, José realmente se preocupó.

Sin embargo, como siempre se juntaban solo en el parque y José no sabía dónde vivía Francisco, pues no podía averiguar qué le había pasado.

Pasado un mes, José fue al parque y sorpresa, ¡ahí estaba Francisco!

José estaba muy excitado y alegre de verlo y le dijo:

-"¡Por lo que mas quieras Francisco!, dime, ¿qué te pasó?"

Francisco le contestó:

-"He estado en la cárcel."

-"¿En la cárcel?" - replicó José. -"¿Qué te pasó?"

-"Bueno," - dijo Francisco, -"¿Conoces a Gloria, la linda mesera rubia de la cafetería donde te he dicho que voy seguido?"

-"Claro," - dijo José, -"Yo la recuerdo. ¿Qué pasa con ella?"

-"Bueno, un día me demandó por violación. A mis 87 años, estaba tan orgulloso que cuando fui al juzgado me declaré culpable. Y el maldito Juez me sentenció a 30 días de cárcel, por mentiroso..."

(Gracias Horacio !!!)

Volver arriba



  • El beso...

Va por la carretera la caravana de fornidos y bigotudos motociclistas en sus poderosas, enormes y negras Harley-Davidson cuando de pronto ven a una chica a punto de saltar de un puente al río.

Se detienen y el líder, particularmente corpulento y de aspecto rudo, desmonta, se dirige a ella y le pregunta:

-"¿Qué diablos se supone que estás haciendo?"

-"Voy a suicidarme...", - responde suavemente la delicada muchacha con voz cadenciosa y gesto fatal.

El motociclista piensa unos segundos y finalmente le dice:

-"Bueno, antes de saltar, ¿por qué no me das un beso?"

Ella asiente, se hace a un lado su larga y rizada cabellera y le da un largo, apasionado y sabroso beso en la boca.

Después de esa intensa experiencia, la tribu de motociclistas aplaude, el líder tiene que recuperar el aliento, se alisa la barba y admite:

-"Ése fue el mejor beso que me han dado en mi vida. Es un verdadero talento que se perderá si te suicidas. ¿Por qué quieres matarte?"

-"Porque... A mi papá no le gusta que me vista de mujer."

Volver arriba


  • Una de borrachos...

A las 3.00 de la madrugada, suena el timbre de la casa; abre la puerta el dueño y al abrir se encuentra con un completo desconocido y borracho diciéndole:

-"¿Señog, por favog, bodría bajar a embujarme un poco? Verá, ej que..."

El señor le interrumpe indignado:

-"¿No me toques los coj..., pero como te atreves a llamar a esta hora? Además, en tres horas tengo que levantarme para ir a trabajar. Así que, deja de molestar y búscate la vida... ¡Hostias! "

El borracho se disculpa y se va obediente y cabizbajo.

El dueño de la casa regresa a su cuarto, se queda insomne y empieza a sentir un poco de remordimiento de conciencia y piensa:

-"¿Y si me hubiera pasado a mi? ¿Si mi coche se quedara tirado en medio de la madrugada y nadie me ayudara a empujarle?. Sabe Dios lo lejos que estará ese tío de su casa... Aunque lo mejor es que no conduzca en su estado. Joder... venga, hay que ser solidario."

Total, que decide salir a buscar al borracho.

Abre la puerta y ya no había nadie, mira hacia el parque de enfrente medio a oscuras, y grita:

-"¡¡Ehh!! ¿Dónde esta el que necesita que le empujeeeeeennn?"

Y en eso, se oye a lo lejos al borracho decir:

-"¡¡¡Aquiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!... ¡En los golumpioooossss!"

(Gracias Adrián !!!)

Volver arriba



  • Cosas con las que no discutes...

Hace poco llevé a una mina que está buenísima a cenar, la pasé a buscar en casa de sus padres.

Junté dinero de donde pude para llevarla a cenar a un restaurante caro.

Ella pidió las cosas más caras de la carta: Cóctel de camarones, langosta, Champán…

Yo sentía angostarse mi billetera.

L e pregunté:

-"¿Tu mamá te da de comer así de bien cuando estás en casa?"

-"No," - me respondió, -"Pero ella no espera echarse un polvo conmigo hoy en la noche..."

Mi respuesta:

-"¿Un postrecito?"

(Gracias Guillermo !!!)

Volver arriba



  • Cuentos de la tercera edad...

1.

Un viejito va al médico a preguntarle si puede tener hijos con su esposa de setenta.

El médico le da un tarrito y le dice que le traiga al día siguiente una muestra de semen.

Cuando vuelve, el viejito le dice:

-"Doctor, no he podido traerle la muestra de semen."

-"¿Lo ha intentado?"

-"Sí, Doctor. Primero con la mano derecha, después con la izquierda. Luego lo intentó mi esposa, primero con las dos manos y luego con los dientes, pero no hubo forma... ¡No pudimos abrir el tarrito...!"

2.

El viejito se está bañando cuando de pronto siente que su pene comienza a endurecerse y llama a su viejita:

-"¡Josefina, Josefina, ven pronto!"

La viejita va corriendo al baño y cuando ve este espectáculo le pregunta toda emocionada:

-"¿Me desnudo... me desnudo?"

-"¡Déjate de pendejadas y busca rápido la cámara para tomarle una foto!"

3.

El padre dice en la misa:

-"Sí tienen fe se sanarán, pongan su mano sobre la parte afectada y el milagro ocurrirá."

Una pareja de viejitos esta oyendo el sermón y el viejito baja la mano con disimulo y la pone entre sus piernas.

La viejita lo ve y le dice:

-"Viejo, el cura dijo milagro, no resurrección."

4.

Se desnudan el viejito y la viejita, y dice el esposo todo sorprendido:

-"¡Ay, mi amor. Como tienes de canas allá abajo!"

-"No son canas, son telarañas, ¡viejo inútil!"

5.

Estaban en una reunión familiar y le dicen a los abuelos:

-"Bueno, y ¿cómo va su vida sexual?"

A lo cual la viejita contestó:

-"Pues estamos en tratamiento."

-"¿Cómo así?"

-"Pues el trata y yo miento."

6.

Llega una viejita a la cárcel el día de la visita conyugal y le dice al guardia:

-"Señor, vengo a la visita conyugal."

El guardia asombrado le pregunta:

-"¿Pero, señora, con quién?"

-"Con cualquiera, con cualquiera..."

7.

Iba un viejito por el bosque cuando escuchó a sus pies una débil voz.

Se agachó y descubrió que quien le hablaba era una ranita:

-"Soy una princesa hermosa, erótica y sensual, diestra en todos los placeres de la carne y el amor. La reina mala, envidiosa de mis encantos, me convirtió en rana, pero si me das un beso, volveré a ser quien era y te daré todos los goces y deleites que mi voluptuoso temperamento y mi ardiente concupiscencia pueden producir."

El viejito levanta la rana y se la echa en el bolsillo.

Asoma la cabeza la ranita y le pregunta muy desconcertada:

-"¿Qué? ¿No me vas a besar?"

-"¡No!" -respondió el viejecito, -"A mi edad es más divertido tener una rana que habla, ¡que una maniática sexual!"

(Gracias Norberto !!!)

Volver arriba



  • El valor del no... (Por Enrique Pinti)

Avanzan cual tanques de guerra; no hay fuerza humana que pueda pararlos; hay palabras cortas y claras que no oyen, no entienden, no registran.

Una de ésas es la monosilábica, rotunda y escueta "¡NO!"

Aunque uno agregue un "gracias", un "por favor", "no tengo tiempo" o cualquier otra expresión que signifique negación, no harán el más mínimo caso a tal afrenta y seguirán acosándonos con su ímpetu.

Una vieja teoría machista decía que "cuando las mujeres dicen no, están queriendo decir sí".

Errónea interpretación que ha sido el punto de arranque para acosos sexuales de toda índole que han perjudicado a muchísimos seres humanos poniéndolos en la disyuntiva de elegir entre la vergüenza, el asco y el despido.

¿Y todo por qué?

Porque el "NO" es una palabra que no figura en el diccionario de los que creen que son los dueños del universo.

Sin llegar a tales extremos de aberración y abuso de poder, tenemos que aguantar a miles de pesados que quieren que hagamos lo que a ellos les gusta o les conviene sin pararse a pensar si nosotros somos de la misma opinión.

Esos tanques pesados e invasores tratan de incorporarnos a sus dietas, filosofías y códigos, no paran de repetirnos los excelentes resultados que a ellos les han producido y nos rompen la paciencia una y otra vez.

Nadie desestima un buen consejo; nadie puede ser tan cerrado e intolerante.

Pero si después de oír la perorata, el discurso y la apología de su manera de ver las cosas la respuesta es un cauto agradecimiento por su preocupación seguido de un tajante: "No, gracias, no me interesa", ése debería ser el fin de la conversación...

Pero ellos siguen, insisten.

Aplaudo el entusiasmo, pero si es mi persona, mi tiempo, mi energía y mi vida, tengo el sagrado derecho de decir "¡NO!" y ese derecho debe ser respetado a rajatabla.

No obstante, entre los muchos códigos o pactos tácitos que se han roto está el de escuchar al otro, dejarlo expresar y después discutir cada punto de la teoría contraria.

Eso ya es prehistoria.

Hace poco vi un debate sobre el aborto en el que cuatro panelistas hablaban a los gritos, dos por el sí y dos por el no.

Los cuatro gritaban al mismo tiempo y conseguían el raro efecto tragicómico de que ninguna posición quedase clara.

Aborté la transmisión con el control remoto y pasé de canal en canal; canales de aire, de cable, argentinos, chilenos, mexicanos, italianos y españoles, en todos se seguía el mismo criterio: gritos, golpes de efecto, estridencias, catástrofes y debates caóticos.

En un mundo intercomunicado y globalizado, donde paradójicamente nadie parece comunicarse en profundidad, no es extraña esta proliferación de los que rechazan el no por respuesta y atropellan sin miedo nuestra voluntad.

Es una forma más de violencia disimulada bajo la torpe careta de "propuesta tentadora".

¿Para quién?, para el que la enuncia, y casi nunca para el que tiene la obligación de escucharla una y mil veces; el sonsonete mentiroso que repiten hasta el cansancio es: "Dame cinco minutos".

Los cinco minutos se consumen en preámbulos y vaguedades, y cuando nuestra impaciencia les grita: "Abreviando, querido, que estoy muy ocupado", nos lanzan un "¿qué tenés que hacer que sea tan importante como para no querer escucharme?".

Miles de respuestas se agolpan en nuestra mente: "Podría estar haciendo gimnasia, cocinando, comiendo, respirando aire puro en el campo, viendo una buena película, saboreando un café o haciendo nada por puro placer", pero uno no lo dice.

Y hace mal.

Ante tales sujetos uno debería llevar un cartel luminoso en la frente y otro en la nuca –por si atacan por la retaguardia– que diga en letras mayúsculas, sencillamente, ¡NO!

Volver arriba


  • Gripe... (Por Juan José Millás)

La gripe viene de Asia; los fantasmas, del armario; el terror, de las sombras.

La gripe es un proceso.

Un día, después de comer, empiezas a mirar las cosas con cierta extrañeza.

Te parece que tus compañeros de trabajo se mueven a una velocidad excesiva; además, no tienen frío, mientras que tú, desde hace dos o tres horas, sientes en la espalda -tan deshabitada habitualmente- un movimiento especial, como si alguien hubiera abierto una ventana a la altura de los riñones.

Los muebles del despacho son opacos; no comunican nada, excepto esta voluntad intransitiva.

En la calle, los coches y la gente arrastran una pesadez mortal.

Parecen manejados a distancia por un mecánico poco hábil.

A lo mejor no te has dado cuenta todavía de que tienes fiebre, pero lo cierto es que las articulaciones de tu cuerpo han empezado a enviar leves mensajes de aflicción que se traducen en un estado de ánimo que tiende a la indiferencia.

Al acostarte, te has encogido con placer y tu mujer te ha dicho que estás ardiendo.

Estás ardiendo.

Mañana tenías un compromiso importante y te hace gracia pensar que el compromiso no te importa nada, como el resto de la realidad.

Los huesos todavía no te duelen demasiado, de manera que fantaseas con que vas a poder leer.

Tres días de cama, dos novelas.

No acabas de coger el sueño, ahora estás algo excitado.

Haces un repaso de la semana y te sorprendes de la pasión que has puesto en placeres absurdos, perecederos.

Te duermes y sueñas los pasos de tu madre en el pasillo.

Eres un niño y el mundo no depende de ti.

Puedes ser irresponsable y eso te proporciona un latigazo de felicidad.

Te encoges un poco más y notas los dedos de tu madre en la frente.

Algo así no puede venir de Asia, tiene que proceder de lo más hondo de uno mismo, como los fantasmas que parecen salir del armario, como el terror que emerge de las sombras.

Volver arriba


  • Manual de urbanidad... (Por Podeti)

¡Lanzan Manual de Urbanidad sobre pispeamiento de la comida de los compañeros de oficina!

¿Es correcto "pispear" la comida que se trajo un compañero de trabajo en la cocina, mientras la calienta en el microondas o la adereza?

No sólo es correcto sino que es un acto social fundacional, que humaniza el frío engranaje laboral hasta casi convertirlo de engranaje a glándula bio-mecánica de organicidad artificial.

Lo que en un ámbito normal, común, humano, se expresa a través de la charla franca y las risas amables mientras se escancian los grandes vasos de madera tallada y se comparten las grasosas patas de cordero, en nuestra oficina está representado por estos breves minutos en los que uno toma conciencia de que otro humano, entre power point y Excel, también va a meter cosas en su boca, como cualquier mamífero.

Esto sirve de pequeño consuelo para cuando ud. almuerce frente a su pantalla, actualizando su Facebook como un boludo.

¿Y es aceptable socialmente "comentar" la comida ajena? ¿Hasta qué nivel de intimidad puedo llevar mis comentarios?

Los comentarios son aceptables, siempre dentro de las normas lógicas de urbanidad.

“Qué rico”, “Qué buena idea” y hasta “Qué sano” son comentarios aceptables.

“Qué cerdo”, “Qué asco” y “Epa, epa, epa, otra vez sushi de salmón, ¿cuánto estás ganando? Igual yo prefiero almorzar arroz con menudos pero no tener que ser el felpudo del jefe” no se consideran comentarios aceptables, a menos que el compañero sea uno de sus amigos más queridos.

¿Es aceptable decir "Qué rico" mientras simultáneamente echamos sobre la comida ajena una mirada lúbrica, ávida, casi de aficionado a la pornografía, y acto seguido echamos un vistazo lastimero a la porquería que nos hemos traído -al susurro con voz de El Chavo de "Yo me traje esto"- en la esperanza (infructuosa, claro) de que el otro nos dé parte de su comida?

No, no, en ese caso conténgase y mantenga la vista en sus dos empanadas de jamón que le sobraron del domingo acompañadas de media salchicha al tono y salve la dignidad.

Y mañana haga el esfuerzo de traerse algo decente, que inspirar lástima da buenos dividendos pero de vez en cuando hay que darle un recreo.

¿Qué hay de la polémica: "Calentar el pescado en el microondas de la oficina SI/ Calentar el pescado en el microondas de la oficina NO”?

La negativa a esta costumbre es de índole exclusivamente cultural.

Por ejemplo, en la India sería muy mal visto calentar en el microondas una milanesa de ternera.

Nuestro país, debido a su tradición (ya en decadencia) ganadera, no es afecto a la alimentación a base de pescado, pero el pescado es bueno: tiene omega 3, colesterol bueno, proteínas y fósforo, que es bueno para el cerebro.

Justamente la ausencia de éste último en la dieta es tal vez el motivo porque la gente sea tan ESTÚPIDA y le moleste que Ud. caliente el pescado en el microondas.

Tal vez sea bueno que le haga este comentario al próximo que le haga una observación al respecto.

¿Qué tan lícito es "picotear" algo de un plato ajeno, tipo cuando lo dejan en la mesada mientras esperan su turno de microondas para ir a lavarse las manos al baño?

Depende del tamaño de la picoteada y del tamaño del dueño del plato.

Si el dueño es pequeño, o de una personalidad pequeña y timorata, el tamaño del picoteo puede ser mayor; Si tiene un tamaño importante, tal vez sea mejor entregarse a la sobriedad y la anorexia terapéutica.

En todos los casos la picoteada no puede exceder la mitad del plato elegido, porque se nota.

También hay un tema de “calidad de picoteo”: Una cosa es agarrar una –o dos, o cinco- papita frita.

O un fideíto.

O un cachito del cuerito del pollo arrancadito con la uñita del dedito índice; y otra muy diferente arrojarse tenedor y tramontina en mano, con la servilleta al cuello al grito de “¡Venga mi negra!”, sobre el lomo con champignones que se trae Fernández de Contaduría dos veces por semana (aunque yo, vistes, prefiero almorzar arroz con menudos pero no tener que ser el felpudo del jefe).

¡Pará! Pará una cosa, pará. ¿Esto del picoteo no me puede pasar a mí, con mi comida?

Sí.

Por eso yo recomiendo no ir a lavarse las manos.

¿Qué ocurre si encontramos a un compañero de trabajo picoteando nuestro plato?

Y...

Se puede producir una situación incómoda.

Pero la etiqueta marca también que uno, por estar en la oficina, no puede dar rienda suelta a sus emociones.

El mundo de la oficina es profesional, frío, eficiente y estéril.

Nada de “Sacá tus garfios inmundos de mi comida” o “Me volvés a sacar una papa al horno y te abro en canal como a un cerdo”.

Más bien debe decirse:

-"Epa, parece que andamos con hambre, ja, ja, ja, no, todo bien, ja, ja, ja, ja, no me jode, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja. (Pausa) Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja."

Todo con una voz muy serena y un actitud risueña mientras le clavamos una mirada vidriosa y apretamos los puños hasta que nos quedan blancos por la falta de circulación.

"...Te abro en canal como a un cerdo." Listo, anoté. La apertura en canal con qué tipo de cuchilla o sierra debe hacerse? ¿Sirve una Bowie Solingen de la segunda guerra mundial, de acero inoxidable de 22 cm. de largo para rematar jabalíes?

Mmmmhhh, no, yo utilizaría un Joseph Rodgers & Sons (el “Cuchillo de los reyes”) de acero y molibdeno y punta roma, que causa más dolor.

O un Cuchillo utilitario forjado en acero al carbono W1, hoja con la textura de la lima original en el recaso, vaceo cóncavo y electrotexturado.

Templado diferencial.

Guarda de bronce y cabo de madera dura y cuero.

¿Y una cuchilla corva Full Tang de acero al carbono 52100 de hoja con triple ciclo térmico, templado diferencial, acabado en pavonado mate, Bolsters de Mokume artesanal y cachas de lapacho, no sería mejor para eso?

Sí, puede ser, o un... Esteeee...

A lo mejor no deberíamos hablar tanto de cuchillos así en público, la gente puede pueda pensar mal.

¡Aparte dije que al tipo no hay que matarlo!

¿Entonces para qué me diste tantos datos sobre cuchillos? Igual ya es tarde. ¿Qué hago con el cadáver de Fernández de Contaduría?

¡Maldito loco!

¡Otra vez!

Desgraciadamente nuestros destinos están unidos por un hilo invisible y por tanto debo salvaguardarlo.

¡Rápido! Tome un cuchillo tipo scaggel forjado en adamantium carbonatado tipo “W”, hoja con terminación brut de forge, filo convexo y templado diferencial hamon, guarda de bronce y cabo de quebracho enano y corona de asta de ciervo axis (tome, le presto el mío) y destace al tipo lo más rápido que pueda.

Luego sazónelo, rehóguelo, ciérnalo y póngalo en el microondas al máximo 3 minutos.

Por fin, sáquelo y déjelo sobre la mesada, en la confianza de que alguien se tiene (vaya a lavarse las manos).

Listo.

¿Ya está?

¿Desapareció?

No. Volví demasiado rápido y Marta de Atención a Proveedores estaba "picoteando" a Fernández de Contaduría. Y fue demasiado para mí. Qué se yo. Vi todo rojo. Y la abrí en canal al grito de "respetá lo ajeno, puerca."

Bueno, bueno, todavía no son las dos, tenemos tiempo.

Agarre y...

¡Muy tarde! ¡El edificio está en llamas (Puse a Marta de Atención a Proveedores en el microondas y me olvidé de sacarle la hebilla para el pelo y explotó el microondas)! ¡Moriremos todos! ¡Esto es un infierno! ¡Te maldigo, Podeti! ¡Te maldigo! ¡Tomá! (Acuchilla a Podeti con un cuchillo de montería forjado en acero al carbono 1070, hoja con acabado satinado y trabajo de filework, guarda de bronce y micarta y cabo de curupay con detalle de pin mosaico en forma de flor).

¡Aaaah!

Volver arriba

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, dejanos tus aportes divertidos, comentarios y opiniones, las que serán publicados luego de su moderación.