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Viernes 27 de Mayo

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                   Fin de semana: Viernes 27 a Domingo 29 de Mayo de 2011

Holaaa samigooosss !!! 

Esta semana tenemos una serie de diálogos escuchados en las cortes realmente increíbles, reflexiones y chistes de féminas, chistes de humor variados y unos textos muy divertidos. Esperamos que sean del agrado de todos y que tengan una excelente semana.

                                    Esteban Nicolini

  • No pierdan el juicio...

Del libro ‘Desorden en el tribunal'.

Son cosas que personas reales dijeron en juicios verdaderos, y que fueron transcriptas textualmente por los taquígrafos que tuvieron que permanecer en calma mientras estos diálogos realmente sucedían...

1.

Abogado: -"¿Cuál es la fecha de su cumpleaños?"

Testigo: -"15 de julio."

Abogado: -"¿De qué año?"

Testigo: -"Todos los años."

2.

Abogado: -"Esa enfermedad, la miastenia gravis, ¿afecta su memoria?"

Testigo: -"Sí..."

Abogado: -"Y, ¿cómo le afecta la memoria?"

Testigo: -"Se me olvidan las cosas..."

Abogado: -"Se le olvidan... ¿Puede darnos un ejemplo de algo que se le haya olvidado?"

3.

Abogado: -"¿Qué edad tiene su hijo?"

Testigo: -"33 ó 38, no me acuerdo."

Abogado: -"¿Hace cuanto tiempo él vive con usted?"

Testigo: -"Hace 45 años."

4.

Abogado: -"¿Usted es médico especialista en neurocirugía?"

Testigo: -"Sí."

Abogado: -"¿Sabe Leer y escribir?"

Testigo: -"¿Usted que cree?"

5.

Abogado: -"¿Qué fue lo primero que su marido dijo aquella mañana?"

Testigo: -"Dijo, '¿dónde estoy Betty...?'"

Abogado: -"¿Y por eso usted se enojó tanto?"

Testigo: -"Mi nombre es Celia."

6.

Abogado: -"Su hijo más joven, el de 20 años..."

Testigo: -"Sí."

Abogado: -"¿Qué edad tiene?"

7.

Abogado: -"Sobre esta foto suya... ¿Estaba Usted presente cuando fue sacada?"

8.

Abogado: -"Entonces, ¿la fecha de concepción de su bebé es 8 de agosto?"

Testigo: -"Sí."

Abogado: -"Y... ¿qué estaba usted haciendo ese día?"

9.

Abogado: -"Ella tenía 3 hijos, ¿verdad?"

Testigo: -"Verdad."

Abogado: -"¿Cuántos niños?"

Testigo: -"Ninguno."

Abogado: -"Y... ¿cuántas niñas?"

10.

Abogado: -"Sr. Marcos, ¿por qué se acabó su primer matrimonio?"

Testigo: -"Por muerte del cónyuge."

Abogado: -"¿Y por muerte de cuál cónyuge se acabó?"

11.

Abogado: -"¿Podría describir al sospechoso?"

Testigo: -"Tenía estatura mediana y usaba barba."

Abogado: -"¿Y era hombre o mujer?"

12.

Abogado: -"Doctor, ¿cuántas autopsias usted ya realizó en personas muertas?"

Testigo: -"Todas las autopsias que hice fueron en personas muertas..."

13.

Abogado: -"Aquí en la Corte, para cada pregunta que yo le haga, la respuesta debe ser oral, ¿o.k? ¿A qué escuela va usted?"

Testigo: -"Oral."

14.

Abogado: -"Doctor, ¿usted recuerda a qué hora comenzó a examinar el cuerpo de la víctima?"

Testigo: -"Sí, la autopsia comenzó a las 08:30 p.m."

Abogado: -"¿Y el Sr. Decio ya estaba muerto a esa hora?"

Testigo: -"No... él estaba sentado en la camilla, preguntándose por qué yo estaba haciendo una autopsia en él."

15.

Y ahora, como fin de fiesta, aquí viene el mejor de todos (a mi entender):

Abogado: -"Doctor, antes de hacer la autopsia, ¿usted tomó el pulso de la víctima?"

Testigo: -"No."

Abogado: -"¿Usted tomó la presión arterial?"

Testigo: -"No."

Abogado: -"¿Usted chequeó la respiración?"

Testigo: -"No."

Abogado: -"Entonces, ¿es posible que la víctima estuviera viva cuando la autopsia comenzó?"

Testigo: -"No."

Abogado: -"¿Cómo usted puede tener tanta seguridad?"

Testigo: -"Porque el cerebro del paciente estaba en una jarra sobre la mesa."

Abogado: -"Pero, ¿él podría estar vivo?"

Testigo: -"¡Sí, es posible que él estuviera vivo y estudiando Derecho en la misma facultad que usted se graduó!"

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  • El silencio es salud...

La mujer va al médico con los ojos morados.

-"¿Qué le sucedió, señora?", preguntó el galeno.

-"Es que cuando mi esposo llega a casa del trabajo siempre me pega..."

-"Hay una solución para eso..." - dice el médico, -"Cómprese muchos caramelos de leche y cuando su marido entre a la casa métase 5 caramelos en la boca y comience a masticarlos lenta, pero muy lentamente."

Un mes después la mujer regresa al consultorio:

-"¡Doctor, su recomendación resultó muy efectiva, cada vez que mi esposo ha llegado me he comido los caramelos, los he masticado muy lentamente y nunca más me ha vuelto a golpear...!"

-"¡Que bueno señora! ¿Vio la importancia de mantener la boca cerrada?"

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  • Reflexiones...

(Feministas, obvio...)

- La antigua teoría era: 'Cásate con un hombre mayor, porque son maduros.' Pero la nueva teoría es: 'Los hombres no maduran, cásate con quien te dé la gana'. (Rita Rudner)

- Si un hombre te dice que necesita espacio, déjalo afuera.

- Las mujeres que buscan ser iguales a los hombres carecen de ambición. (Timothy Leary)

- Las mujeres solteras se quejan de que los tipos buenos están casados. Las mujeres casadas se quejan de sus maridos. Moraleja: Los tipos buenos no existen.

- ¿En que se parece un hombre a un columpio? En que al principio divierte, pero al final marea.

- Si pudimos enviar a un hombre a la luna... ¿por qué no enviarlos a todos?

- El hombre le pregunta a Dios:

Hombre: -"¿Por qué has hecho a la mujer tan bella?"

Dios: -"Para que te enamores de ella."

Hombre: -"Y entonces, ¿por qué la has hecho tan tonta?"

Dios: -"Para que se enamore de tí."

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  • El cubano y la gallega...

El cubano está en un bar acompañado por una gallega cuando comienza el noticiero de las 23 hs.

El presentador cuenta la historia de un hombre que está en el techo de un edificio y que amenaza con saltar al vacío.

La gallega mira al cubano y le pregunta:

-"¿Crees que va a saltar?"

-"Eso parece...", dice el cubano.

-"Pues yo creo que no.", responde la gallega.

El cubano coloca un billete de 100 dólares sobre la barra y dice:

-"¿Apostamos?"

Justo en el momento en que la gallega pone su billete sobre la barra, el hombre del noticiero salta y se mata.

La gallega, muy afectada, le da su billete al cubano y le dice:

-"Una apuesta es una apuesta. Toma tu dinero."

Entonces, el cubano admite:

-"Yo ya había visto el noticiero de las 20 hs. y sabía que se tiraría."

La gallega responde:

-"Yo también lo había visto, pero jamás pensé que se volvería a tirar..."

(Gracias Marisa !!!)

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  • El talonario de rifas...

Una jovencita que trabajaba en un local de mala muerte y que vivía con su madre, un día sale con un tipo y al final de la velada este le regala un tapado de piel.

Como no puede justificar ante la madre el tapado, le dice: 

-"Vieja, no sabes, hoy sortearon en la oficina un tapado de piel, y me lo gané."

-"¡Que suerte hija!"

Unos días más tarde, sale la chica con otro tipo y le regala un juego de living.

Para justificar le dice a la madre: 

-"Vieja, no lo vas a creer, el otro día estaba en la estación de subte y vino un tipo y me pidió que le compre una rifa. Tanto me hinchó las pelotas que al final le compré y ahora gané este juego de living."

Y la vieja:

-"¡Pero que suerte que tenés!"

Unos días más tarde, otro tipo le regala por sus favores, un refrigerador, y la chica para no quedar mal con la madre le dice:

-"¡Vieja, esto es increíble, hicieron en la oficina un rifa desquite, y me gané un freezer!"

La vieja la mira y le dice:

-"Nena, ¡que suerte!"

A los pocos días, la hija le dice:

-"Mamá me doy una ducha y salgo..."

Y la madre le dice:

-"¡Enjuagáte bien el talonario que nos hace falta un plasma!"

(Gracias Javier !!!)

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  • Mujeres... ¿Jodidas?

1.

-"Querida, vamos a tener que comenzar a economizar."

-"Me parece bien... ¿Por donde comenzamos?"

-"Si aprendés a cocinar, podemos despedir a la cocinera."

-" Me parece bien... y si querés podemos ahorrar más... si vos aprendés a hacer el amor, podemos despedir al chofer."

2.

El hombre pregunta a su mujer:

-"Mi amor... cuando yo muera ¿me vas llorar mucho?"

-"Claro que sí, mi vida... Siempre decís que lloro por cualquier pelotudez."

3.

Una pareja venía por una ruta del interior sin hablar una palabra.

Una discusión anterior había llegado a una pelea, y ninguno de los dos quería dar su brazo a torcer.

Al pasar por un campo en la que había burros, chanchos y una vaca, el marido preguntó, sarcástico:

-"¿Parientes tuyos?"

-"Sí...", respondió ella –"Suegra y cuñados."

4.

El marido pregunta a la mujer:

-"¿Vamos a probar una posición diferente esta noche?"

La mujer responde:

-"¡Buena idea! Quedate en la cocina lavando los platos y yo me siento en el sofá a ver televisión."

5.

El marido decide cambiar de actitud.

Llega a casa todo agrandado, y con voz de macho ordena:

-"Quiero que prepares una comida como para los dioses y cuando termine, espero un postre maravilloso. Después de cenar traéme una copa de coñac y preparame un baño caliente para relajarme. Y todavía más... cuando salga del baño, ¿adiviná, quién me va a vestir y a peinar?"

-"El hombre de la funeraria...", respondió plácidamente la esposa.

6.

El marido y su mujer están tomando una cerveza en un barcito.

Él le dice:

-"¿Ves aquella mujer al final del bar, tomando cerveza solita? Estuvo en pareja conmigo, y me separé de ella hace 7 años. ¿Podés creer que después de eso nunca más paró de beber?"

La mujer responde:

-"No hables boludeces... ¡Nadie consigue celebrar durante tanto tiempo!"

7.

El marido y la mujer no se hablaban desde hacia una semana.

Entonces, el hombre recordó que al día siguiente por la mañana temprano tenía una reunión muy importante en su oficina.

Como necesitaba levantarse temprano, resolvió pedirle a su mujer que lo despertara.

Pero para no dar su brazo a torcer escribió en un papel:

-"¿Me despertás a las seis de la mañana?"

Al día siguiente cuando se levantó y miró el reloj eran las 9:30.

El hombre tuvo un ataque y pensó: -"¡Qué guacha, que falta de consideración, ella no me despertó!"

En eso miró para su mesa de luz y reparó en un papel en el que estaba escrito:

-"¡¡¡Son las seis de la mañana, levantate!!!"

Moraleja de la historia: No dejes de hablar con tu mujer; ellas ganan siempre... ¡Son las reinas de la venganza!

(Gracias Claudia !!!)

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  • La importancia de los bizcochitos y el mate...

Dos leones huyeron de un zoológico.

En la huída cada uno partió con rumbo diferente.

Uno fue para el monte y el otro para el centro de la ciudad.

Los buscaron por todos lados y nadie los encontró.

Después de una semana y para sorpresa de todos, volvió el león que había rajado al monte.

Regresó flaco, famélico y afiebrado.

Fue reconducido a la jaula.

Pasaron tres meses y nadie se acordó del león que había ido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo.

Estaba gordo, sano, desbordante de salud.

Al ponerlos juntos, el león que huyó para al monte le pregunta a su colega:

-"¿Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo y regresás tan bien de salud? Yo que fui al monte y pese a la época de veda, no hay un solo bicho para morfar. Cagado de hambre, decidí entregarme."

El otro león le explicó:

-"A mí me pasó todo lo contrario. Estoy en Argentina, me dije, voy a un lugar donde difícilmente me busquen y me escondí en la Municipalidad. Cada día me manducaba a un funcionario y nadie advertía su ausencia."

-"¿Y por qué te pescaron? ¿Se acabaron los funcionarios?"

-"Nada de eso... Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo. Ya había comido a 20 Asesores, 8 Directores, 5 Coordinadores, 22 Secretarias Privadas, 20 Gremialistas, 15 Jefes de Hogar, y nadie notó que habían desaparecido. Pero el día que me comí al Ordenanza que se encarga de servir los bizcochitos y el mate... ¡se pudrió todo!"

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  • Nunca se fíen de una suegra...

La suegra que estaba quedándose sorda llegó a la casa del yerno, quien sabía muy bien de su sordera.

La recibió diligentemente, abrió la puerta, y con una sonrisa la saludó diciendo:

-"Adelante, vieja metida, despelucada, ¿De dónde viene la bruja chismosa con esa cara de espantapájaros, jeta de bagre y cuerpo de lombriz?"

A lo que la suegra responde:

-"De comprar un audífono. ¡HIJO DE PUTA!"

(Gracias Gabi !!!)

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  • De compras...

Un hombre y una mujer pueden ir juntos a muchos sitios.

Pueden ir juntos al cine.

Pueden ir juntos a la playa.

Pueden ir juntos al Sáhara o al Caribe.

Hasta pueden irse juntos a la cama.

Pero donde jamás, jamás, jamás deben ir juntos es... de compras.

No.

En eso somos incompatibles.

Yo, porque no lo aguanto.

Ella, porque dice que la estreso.

¡Que la estreso!

De entrada, te engaña:

-"Cariño, no vamos a tardar nada..."

Y te pasas seis horas de compras.

Luego, te asusta: vas con ella por la Santa Fé y de repente... ¡Abducción!

¿Dónde está?

Miras a un lado y a otro...

¡Ha desaparecido!

Cuando la encuentras está como Spiderman, pegada a una vidriera:

-"Pero mira qué suéter..."

Los hombres somos diferentes.

Nos interesan las cosas prácticas, útiles, realmente indispensables.

Yo que sé: Una parrilla, un gato para el coche, una caja de herramientas con setenta y tres tipos de destornilladores, ¡un cortadora de césped!

Sí, bueno, no tengo jardín, ¿y qué?

¡Es tan bonita!

Me la llevaría a casa para pasarla por la alfombra: "Ueeeeeeeeggg... Ueeeeeeegggg".

Pero ellas no nos entienden:

-"¿Qué miras? Te paras en cada lugar..."

Y no nos entienden porque las mujeres van de compras, y los hombres vamos a comprar.

Y no es lo mismo.

Comprar es:

-"Deme dos clavos del seis."

E ir de compras es:

-"Sólo tengo siete horas para las trescientas treinta y nueve tiendas de este centro comercial y tengo que verlas todas."

¡Y luego soy yo el que la estreso!

Una mujer puede estar toda una tarde de compras sabiendo de antemano que no va a comprar nada.

Entra en la boutique y dice:

-"Quiero probarme ese vestido, ése y ése."

Y va de camino al probador lanzando mensajitos:

-"Lo veo un poco pequeño de arriba, y éste me va a hacer bolsas..."

La empleada se percata de que va de farol, y pone cara de odio.

Pero a ella le da igual, y se prueba media tienda.

A la hora y media, sale dejándoles todo como si hubiesen entrado los bomberos, y nada más pisar la calle comenta:

-"Nunca compro en este sitio por lo antipáticas que son las empleadas..."

Un hombre jamás hace eso.

En cuanto te pruebas tres cosas, te sientes culpable; el empleado también lo sabe, y se aprovecha de vos:

-"Sí, sí, el saco me gusta, pero es que creo que le serviría a Pavarotti."

-"¿Que se lo ve grande? No, hombre, grande no, es amplio, pero es su talle... usted es que es ancho de hombros, se nota que hace pesas, ¿eh?"

-"¿Quién, yo?"

-"¿No? ¡Quién lo diría! Cruce así los brazos, ¿a que no le tira? ¡porque es su talle!"

-"¿Y un talle menos?"

-"No, sólo me queda ese talle, tengo que recibir, pero le quedaría pequeño... Y con ese saco lo que le queda que ni pintado es cualquiera de estas dos camisas, llévese las dos, y esta corbata que le hace juego con los botones..."

Si el empleado es hábil te puede vender hasta tres sacos: uno negro, uno azul y uno fucsia, por si vas a Miami.

Cuando un hombre va a comprar, lo que quiere es acabar pronto:

-"Deme usted unos zapatos."

-"¿Color?"

-"Negros."

-"¿Número?"

-"Cuarenta y dos."

Ya está.

Una mujer no.

Si encontrara los zapatos en la primera tienda, se le estropearía la tarde.

Disfruta buscando:

-"Quiero un zapato mixto destalonado, tacón cubano, rojo, pero muy rojo, con reflejos anaranjados..."

¡Toma, búscalos!

De compras con una mujer, te conviertes en el hombre objeto.

Concretamente, en perchero: en la puerta del probador, sosteniéndole el bolso y el sacón, cargado con cuatro conjuntos y dos combinaciones.

Ella se asoma y dice:

-"Cariño, dile que te de un número más, y que si lo tiene en azul."

Pero eso no es lo peor de los probadores.

Lo peor es saberte rodeado de mujeres desnudas de las que sólo te separa una cortina minúscula que se mueve continuamente.

¿Dónde miras para no parecer un degenerado?

¡A las cortinas no!

¡A la empleada tampoco!

Te haces el aburrido.

¿Que está Claudia Schiffer en bolas en la cabina de al lado?

¡Y a mí qué!

A mí lo que me encanta es el tubo fluorescente del techo.

Cuando los que nos probamos la ropa somos nosotros, peor:

-"Te vas a probar éste y éste, y aquél, y si lo tienen en rojo, también."

Y se pasa el rato descorriendo la cortina del probador para que todo Dios te vea en calzoncillos.

O te mete a la empleada dentro y te miran ambas como forenses en una autopsia.

-"Si es que como no tiene cintura y ha sacado el culo plano de su padre... Siempre tengo el mismo problema para encontrarle ropa."

¡Y yo la estreso!

¡Yo!

Y después de comprar, ¿quedan satisfechas?

¡No!

Se siguen parando en todas las vidrieras:

-"Mira estos zapatos con tacón carrete, y más baratos, no me tenía que haber comprado los otros, pero como vos me apurás tanto..."

Una película se acaba, los viajes al Sahara o al Caribe, también... pero si quieren ustedes saber lo que es la eternidad, no tienen más que ir de compras con una mujer.

Ahora, yo no se lo recomiendo.

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  • Los jíbaros... (Por Mario Levrero)

Temía que los Jíbaros redujeran su cabeza.

El temor parecía instalado en él desde siempre, pero sólo en cierta etapa de su vida comenzó a cobrar la fuerza de una obsesión.

Llegó a dormir con los dientes muy apretados y la cabeza muy hundida entre los hombros.

Esto le provocaba fuertes dolores durante el día.

La imagen predominante era la de su cabeza absurdamente empequeñecida, con los labios abultados y cosidos entre sí, y los párpados cerrados -tal como había visto alguna vez en una revista la fotografía de un auténtico trabajo jíbaro.

Cuando se pusieron de moda, fugazmente, unos llaveritos con imitaciones en plástico de estas cabezas, evitaba las vidrieras de los quioscos y de los negocios de fantasías y durante un tiempo también evitó en lo posible salir a la calle.

Y cuando el tormento lo acució a un grado difícil de tolerar, consultó a un terapeuta.

Este le hizo ver que probablemente se tratara de un complejo de castración, derivado del Edipo.

Él trató honestamente de asimilar la idea, y en otra entrevista explicó que no sentía el temor de otras formas de mutilación -como por ejemplo la guillotina-; que, desde luego, cualquier forma de mutilación, la castración incluida, sería para el una tragedia; pero que no era la mutilación en sí el tema central de su obsesión, sino aquella imagen que le había detallado prolijamente en la primera entrevista, y que en esa imagen había algo más, algo como un núcleo misterioso y diabólico a la vez que tonto y ridículo.

El terapeuta no pareció interesado en ahondar en esos aspectos del problema, y después de algunas entrevistas más, limitadas a repetir más o menos el mismo esquema, él dejó de visitarlo.

Algunas confidencias desesperadas a los amigos trajeron como consecuencia un período de burlas, a veces bastante directas, y hasta de bromas macabras.

Una vez, en la calle, oyó una voz en falsete que gritaba: "¡Cuidado" "¡Los jíbaros!" y, sin intentar la identificación del bromista, se sintió hondamente traicionado.

Algún otro amigo, con sincera simpatía, trató de absorber el problema y de ofrecerle soluciones:

-"Es un pueblo extinguido", o "Ya los jíbaros no se dedican a esas prácticas"; pero a él nunca le había interesado ese tipo de detalles: ni siquiera tenía idea de en qué región del mundo existían, si existían aún.

Los jíbaros; la misma palabra, "Jíbaros", sólo tenía para él significado en la relación con la imagen que lo atormentaba, y comprendía perfectamente que el tormento sería el mismo aunque los jíbaros hubiesen sido el producto de la imaginación de un escritor o de un historietista.

Llegó a temerle al sonido del timbre de la puerta de calle, y muchas veces dudó en atender, o directamente no atendió: no esperaba exactamente encontrarse con un grupo de jíbaros en la puerta, pero sí con algo que pudiera complicarlo en una aventura cualquiera que desembocara en la reducción de su cabeza.

Se notaba cansado, envejecido, triste y sin perspectivas de futuro.

No le gustaba la bebida, pero de tanto en tanto, por distraer la obsesión, entraba a algún boliche y tomaba una copa, o dos.

Una noche tomó tres, y eso le permitió franquearse con un desconocido en el mostrador.

El desconocido estaba mal afeitado y usaba una ropa que parecía quedarle un poco grande.

Lo escuchó atentamente, y sólo le interrumpió para exigir una mayor precisión en un par de detalles, que a él le habían parecido por completo accesorios.

-"Lo suyo es admirable.", -dijo por fin el desconocido, y el se sorprendió.

Espió el semblante del otro y no encontró el menor atisbo de burla, sino una especie de ternura, o tal vez de dolorida sabiduría en la mirada, que lo hizo sentirse mejor.

-"Fíjese," - continuó el desconocido, -"Me paso el día escuchando estupideces. Todo el mundo preocupado por cuestiones irreales, las cuotas del coche o del televisor, el partido de fútbol del domingo, la política... Usted tiene un problema real, un problema que es verdaderamente suyo. Me alegro de haberlo conocido..."

Y con la copa minúscula en la mano, hizo un ademán como para brindar pero, sin agregar más nada, la bebió de un largo trago.

Luego pareció perder interés en lo que lo rodeaba.

Pasaron unos días, y él se fue sintiendo cada vez, mejor.

Poco a poco iba perdiendo el miedo.

Sabía que muy probablemente su cabeza terminara ridículamente reducida, con los párpados y los labios abultados y cosidos, colgando como trofeo a la entrada de alguna choza, entre los pechos de una negra o en la vitrina de un museo, pero esta idea ya no le hacía perder dignidad.

La imagen le seguía repugnando, pero en adelante, ya no le impediría vivir.

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  • Macabro desfile de conclusiones sangrientas... (Por Podeti)

La otra vez fui a dar sangre y luego de someterme a las preguntas de rigor –si alguien me ha ofrecido dinero para dar mi sangre, si ando en la droga, si practico sexo inseguro, si me revuelco en la prostitución, si tengo tatuajes o piercings o si escucho rock pesado y demás chequeo acerca de la pureza de mi sangre-, someterme al proceso de sangrado (en unos sillones muy cómodos y frente a un enorme plasma donde pasaban unos videos de reggaetón con minitas bailando –algo que me resultó un poco extraño luego de semejante test de puritanismo, aunque desde luego no me quejo-; sumado al leve relajamiento psíquico producido por la extracción de sangre confieso que fue uno de los momentos más agradables de mis últimas semanas –le faltó un whisky on the rocks o, mejor, un bloody mary-, a un punto que no entiendo por qué esta práctica aún no se ha extendido como forma de entretenimiento. Ok, tiene la desventaja de que te sacan sangre, pero dudo que esto sea más dañino que ir a un tenedor libre ponele) y por fin, someterme al refrigerio, consistente en café con leche de la máquina y bizcochuelo instantáneo, me fui.

Pará.

Pero antes del refrigerio, hubo una parte del proceso que yo creo que es nueva.

Y bastante significativa.

Porque te dan un papelito donde te preguntan, como por última vez, algo así como:

'¿Seguro que su sangre es segura?

Marque con una cruz lo que corresponda:

a) Sí, mi sangre es segura, por favor úsenla,

b) No, mi sangre no es segura, no la usen.'

Y respondés en forma completamente confidencial, y finalmente la ponés en un buzón.

Como que si te hiciste el boludo hasta ese momento, tenés una última oportunidad para no andar repartiendo bichitos gratis.

Conclusiones:

1) La gente que te saca sangre no tiene la menor confianza en la sinceridad de los dadores de sangre, ignoro si por sucesivos desengaños luego de analizar las donaciones o por ver mucho “Dr. House”.

2) La gente tiene tanto miedo a la opinión de amigos y familiares que, fíjense qué interesante y aterrador, es capaz de mentir en el test previo, permitir que le pinchen la vena y le saquen medio litro de sangre antes que admitir que anduvo poniendo y sacando cosas donde no debe.

Tanto que sólo puede llegar a sincerarse si avisa en secreto a los sacadores de sangre pero puede decirle a sus familiares “sí, sí, fui a dar sangre, ya está”.

Aunque la suya haya que tirarla a la basura (y con el gasto innecesario que esto conlleva de elementos descartables, sillones, videos de reggaetón ¡y bizcochuelo!).

O sea, este debe ser uno de los momentos en que la humanidad ha alcanzado su punto más bajo de inseguridad personal, lo que explica la industria de los libros de autoayuda y, tangencialmente, la del piercing.

3) Por otro lado, cuando alguien ya se tomó la molestia de dar su líquido vital y especialmente ¡Ayunar!, ¿es creíble que vaya a decir la verdad en el epílogo, sólo porque le ofrecen un papelito secreto?

4) Me resulta un poco injusto por otro lado que en el cuestionario previo se discrimine a quienes dan su sangre por dinero; O sea que se equipara a un DADOR PROFESIONAL con un loquibambi que todavía no se enteró de la existencia del Sida.

Un ejemplo más de cómo este sistema discrimina al pobre.

Y no me vengan con que es para evitar que a la gente se la explote.

Escuchame, sillones, bizcochuelo gratis y videos de reggaetón, qué no daría yo por tener esas condiciones de trabajo.

5) Desde este mismo momento juro ante Dios que dedicaré cada segundo de mi vida a hacer todo lo posible para evitar que alguna vez necesite que me den sangre de otra persona, aunque llegado el caso, sí, dame sangre de tatuado, acepto que eso es mejor que tener las venas vacías, pero en fin.

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Viernes 27 de Mayo

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                   Fin de semana: Viernes 27 a Domingo 29 de Mayo de 2011

Holaaa samigooosss !!! 

Esta semana tenemos una serie de diálogos escuchados en las cortes realmente increíbles, reflexiones y chistes de féminas, chistes de humor variados y unos textos muy divertidos. Esperamos que sean del agrado de todos y que tengan una excelente semana.

                                    Esteban Nicolini

  • No pierdan el juicio...

Del libro ‘Desorden en el tribunal'.

Son cosas que personas reales dijeron en juicios verdaderos, y que fueron transcriptas textualmente por los taquígrafos que tuvieron que permanecer en calma mientras estos diálogos realmente sucedían...

1.

Abogado: -"¿Cuál es la fecha de su cumpleaños?"

Testigo: -"15 de julio."

Abogado: -"¿De qué año?"

Testigo: -"Todos los años."

2.

Abogado: -"Esa enfermedad, la miastenia gravis, ¿afecta su memoria?"

Testigo: -"Sí..."

Abogado: -"Y, ¿cómo le afecta la memoria?"

Testigo: -"Se me olvidan las cosas..."

Abogado: -"Se le olvidan... ¿Puede darnos un ejemplo de algo que se le haya olvidado?"

3.

Abogado: -"¿Qué edad tiene su hijo?"

Testigo: -"33 ó 38, no me acuerdo."

Abogado: -"¿Hace cuanto tiempo él vive con usted?"

Testigo: -"Hace 45 años."

4.

Abogado: -"¿Usted es médico especialista en neurocirugía?"

Testigo: -"Sí."

Abogado: -"¿Sabe Leer y escribir?"

Testigo: -"¿Usted que cree?"

5.

Abogado: -"¿Qué fue lo primero que su marido dijo aquella mañana?"

Testigo: -"Dijo, '¿dónde estoy Betty...?'"

Abogado: -"¿Y por eso usted se enojó tanto?"

Testigo: -"Mi nombre es Celia."

6.

Abogado: -"Su hijo más joven, el de 20 años..."

Testigo: -"Sí."

Abogado: -"¿Qué edad tiene?"

7.

Abogado: -"Sobre esta foto suya... ¿Estaba Usted presente cuando fue sacada?"

8.

Abogado: -"Entonces, ¿la fecha de concepción de su bebé es 8 de agosto?"

Testigo: -"Sí."

Abogado: -"Y... ¿qué estaba usted haciendo ese día?"

9.

Abogado: -"Ella tenía 3 hijos, ¿verdad?"

Testigo: -"Verdad."

Abogado: -"¿Cuántos niños?"

Testigo: -"Ninguno."

Abogado: -"Y... ¿cuántas niñas?"

10.

Abogado: -"Sr. Marcos, ¿por qué se acabó su primer matrimonio?"

Testigo: -"Por muerte del cónyuge."

Abogado: -"¿Y por muerte de cuál cónyuge se acabó?"

11.

Abogado: -"¿Podría describir al sospechoso?"

Testigo: -"Tenía estatura mediana y usaba barba."

Abogado: -"¿Y era hombre o mujer?"

12.

Abogado: -"Doctor, ¿cuántas autopsias usted ya realizó en personas muertas?"

Testigo: -"Todas las autopsias que hice fueron en personas muertas..."

13.

Abogado: -"Aquí en la Corte, para cada pregunta que yo le haga, la respuesta debe ser oral, ¿o.k? ¿A qué escuela va usted?"

Testigo: -"Oral."

14.

Abogado: -"Doctor, ¿usted recuerda a qué hora comenzó a examinar el cuerpo de la víctima?"

Testigo: -"Sí, la autopsia comenzó a las 08:30 p.m."

Abogado: -"¿Y el Sr. Decio ya estaba muerto a esa hora?"

Testigo: -"No... él estaba sentado en la camilla, preguntándose por qué yo estaba haciendo una autopsia en él."

15.

Y ahora, como fin de fiesta, aquí viene el mejor de todos (a mi entender):

Abogado: -"Doctor, antes de hacer la autopsia, ¿usted tomó el pulso de la víctima?"

Testigo: -"No."

Abogado: -"¿Usted tomó la presión arterial?"

Testigo: -"No."

Abogado: -"¿Usted chequeó la respiración?"

Testigo: -"No."

Abogado: -"Entonces, ¿es posible que la víctima estuviera viva cuando la autopsia comenzó?"

Testigo: -"No."

Abogado: -"¿Cómo usted puede tener tanta seguridad?"

Testigo: -"Porque el cerebro del paciente estaba en una jarra sobre la mesa."

Abogado: -"Pero, ¿él podría estar vivo?"

Testigo: -"¡Sí, es posible que él estuviera vivo y estudiando Derecho en la misma facultad que usted se graduó!"

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  • El silencio es salud...

La mujer va al médico con los ojos morados.

-"¿Qué le sucedió, señora?", preguntó el galeno.

-"Es que cuando mi esposo llega a casa del trabajo siempre me pega..."

-"Hay una solución para eso..." - dice el médico, -"Cómprese muchos caramelos de leche y cuando su marido entre a la casa métase 5 caramelos en la boca y comience a masticarlos lenta, pero muy lentamente."

Un mes después la mujer regresa al consultorio:

-"¡Doctor, su recomendación resultó muy efectiva, cada vez que mi esposo ha llegado me he comido los caramelos, los he masticado muy lentamente y nunca más me ha vuelto a golpear...!"

-"¡Que bueno señora! ¿Vio la importancia de mantener la boca cerrada?"

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  • Reflexiones...

(Feministas, obvio...)

- La antigua teoría era: 'Cásate con un hombre mayor, porque son maduros.' Pero la nueva teoría es: 'Los hombres no maduran, cásate con quien te dé la gana'. (Rita Rudner)

- Si un hombre te dice que necesita espacio, déjalo afuera.

- Las mujeres que buscan ser iguales a los hombres carecen de ambición. (Timothy Leary)

- Las mujeres solteras se quejan de que los tipos buenos están casados. Las mujeres casadas se quejan de sus maridos. Moraleja: Los tipos buenos no existen.

- ¿En que se parece un hombre a un columpio? En que al principio divierte, pero al final marea.

- Si pudimos enviar a un hombre a la luna... ¿por qué no enviarlos a todos?

- El hombre le pregunta a Dios:

Hombre: -"¿Por qué has hecho a la mujer tan bella?"

Dios: -"Para que te enamores de ella."

Hombre: -"Y entonces, ¿por qué la has hecho tan tonta?"

Dios: -"Para que se enamore de tí."

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  • El cubano y la gallega...

El cubano está en un bar acompañado por una gallega cuando comienza el noticiero de las 23 hs.

El presentador cuenta la historia de un hombre que está en el techo de un edificio y que amenaza con saltar al vacío.

La gallega mira al cubano y le pregunta:

-"¿Crees que va a saltar?"

-"Eso parece...", dice el cubano.

-"Pues yo creo que no.", responde la gallega.

El cubano coloca un billete de 100 dólares sobre la barra y dice:

-"¿Apostamos?"

Justo en el momento en que la gallega pone su billete sobre la barra, el hombre del noticiero salta y se mata.

La gallega, muy afectada, le da su billete al cubano y le dice:

-"Una apuesta es una apuesta. Toma tu dinero."

Entonces, el cubano admite:

-"Yo ya había visto el noticiero de las 20 hs. y sabía que se tiraría."

La gallega responde:

-"Yo también lo había visto, pero jamás pensé que se volvería a tirar..."

(Gracias Marisa !!!)

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  • El talonario de rifas...

Una jovencita que trabajaba en un local de mala muerte y que vivía con su madre, un día sale con un tipo y al final de la velada este le regala un tapado de piel.

Como no puede justificar ante la madre el tapado, le dice: 

-"Vieja, no sabes, hoy sortearon en la oficina un tapado de piel, y me lo gané."

-"¡Que suerte hija!"

Unos días más tarde, sale la chica con otro tipo y le regala un juego de living.

Para justificar le dice a la madre: 

-"Vieja, no lo vas a creer, el otro día estaba en la estación de subte y vino un tipo y me pidió que le compre una rifa. Tanto me hinchó las pelotas que al final le compré y ahora gané este juego de living."

Y la vieja:

-"¡Pero que suerte que tenés!"

Unos días más tarde, otro tipo le regala por sus favores, un refrigerador, y la chica para no quedar mal con la madre le dice:

-"¡Vieja, esto es increíble, hicieron en la oficina un rifa desquite, y me gané un freezer!"

La vieja la mira y le dice:

-"Nena, ¡que suerte!"

A los pocos días, la hija le dice:

-"Mamá me doy una ducha y salgo..."

Y la madre le dice:

-"¡Enjuagáte bien el talonario que nos hace falta un plasma!"

(Gracias Javier !!!)

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  • Mujeres... ¿Jodidas?

1.

-"Querida, vamos a tener que comenzar a economizar."

-"Me parece bien... ¿Por donde comenzamos?"

-"Si aprendés a cocinar, podemos despedir a la cocinera."

-" Me parece bien... y si querés podemos ahorrar más... si vos aprendés a hacer el amor, podemos despedir al chofer."

2.

El hombre pregunta a su mujer:

-"Mi amor... cuando yo muera ¿me vas llorar mucho?"

-"Claro que sí, mi vida... Siempre decís que lloro por cualquier pelotudez."

3.

Una pareja venía por una ruta del interior sin hablar una palabra.

Una discusión anterior había llegado a una pelea, y ninguno de los dos quería dar su brazo a torcer.

Al pasar por un campo en la que había burros, chanchos y una vaca, el marido preguntó, sarcástico:

-"¿Parientes tuyos?"

-"Sí...", respondió ella –"Suegra y cuñados."

4.

El marido pregunta a la mujer:

-"¿Vamos a probar una posición diferente esta noche?"

La mujer responde:

-"¡Buena idea! Quedate en la cocina lavando los platos y yo me siento en el sofá a ver televisión."

5.

El marido decide cambiar de actitud.

Llega a casa todo agrandado, y con voz de macho ordena:

-"Quiero que prepares una comida como para los dioses y cuando termine, espero un postre maravilloso. Después de cenar traéme una copa de coñac y preparame un baño caliente para relajarme. Y todavía más... cuando salga del baño, ¿adiviná, quién me va a vestir y a peinar?"

-"El hombre de la funeraria...", respondió plácidamente la esposa.

6.

El marido y su mujer están tomando una cerveza en un barcito.

Él le dice:

-"¿Ves aquella mujer al final del bar, tomando cerveza solita? Estuvo en pareja conmigo, y me separé de ella hace 7 años. ¿Podés creer que después de eso nunca más paró de beber?"

La mujer responde:

-"No hables boludeces... ¡Nadie consigue celebrar durante tanto tiempo!"

7.

El marido y la mujer no se hablaban desde hacia una semana.

Entonces, el hombre recordó que al día siguiente por la mañana temprano tenía una reunión muy importante en su oficina.

Como necesitaba levantarse temprano, resolvió pedirle a su mujer que lo despertara.

Pero para no dar su brazo a torcer escribió en un papel:

-"¿Me despertás a las seis de la mañana?"

Al día siguiente cuando se levantó y miró el reloj eran las 9:30.

El hombre tuvo un ataque y pensó: -"¡Qué guacha, que falta de consideración, ella no me despertó!"

En eso miró para su mesa de luz y reparó en un papel en el que estaba escrito:

-"¡¡¡Son las seis de la mañana, levantate!!!"

Moraleja de la historia: No dejes de hablar con tu mujer; ellas ganan siempre... ¡Son las reinas de la venganza!

(Gracias Claudia !!!)

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  • La importancia de los bizcochitos y el mate...

Dos leones huyeron de un zoológico.

En la huída cada uno partió con rumbo diferente.

Uno fue para el monte y el otro para el centro de la ciudad.

Los buscaron por todos lados y nadie los encontró.

Después de una semana y para sorpresa de todos, volvió el león que había rajado al monte.

Regresó flaco, famélico y afiebrado.

Fue reconducido a la jaula.

Pasaron tres meses y nadie se acordó del león que había ido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo.

Estaba gordo, sano, desbordante de salud.

Al ponerlos juntos, el león que huyó para al monte le pregunta a su colega:

-"¿Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo y regresás tan bien de salud? Yo que fui al monte y pese a la época de veda, no hay un solo bicho para morfar. Cagado de hambre, decidí entregarme."

El otro león le explicó:

-"A mí me pasó todo lo contrario. Estoy en Argentina, me dije, voy a un lugar donde difícilmente me busquen y me escondí en la Municipalidad. Cada día me manducaba a un funcionario y nadie advertía su ausencia."

-"¿Y por qué te pescaron? ¿Se acabaron los funcionarios?"

-"Nada de eso... Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo. Ya había comido a 20 Asesores, 8 Directores, 5 Coordinadores, 22 Secretarias Privadas, 20 Gremialistas, 15 Jefes de Hogar, y nadie notó que habían desaparecido. Pero el día que me comí al Ordenanza que se encarga de servir los bizcochitos y el mate... ¡se pudrió todo!"

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  • Nunca se fíen de una suegra...

La suegra que estaba quedándose sorda llegó a la casa del yerno, quien sabía muy bien de su sordera.

La recibió diligentemente, abrió la puerta, y con una sonrisa la saludó diciendo:

-"Adelante, vieja metida, despelucada, ¿De dónde viene la bruja chismosa con esa cara de espantapájaros, jeta de bagre y cuerpo de lombriz?"

A lo que la suegra responde:

-"De comprar un audífono. ¡HIJO DE PUTA!"

(Gracias Gabi !!!)

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  • De compras...

Un hombre y una mujer pueden ir juntos a muchos sitios.

Pueden ir juntos al cine.

Pueden ir juntos a la playa.

Pueden ir juntos al Sáhara o al Caribe.

Hasta pueden irse juntos a la cama.

Pero donde jamás, jamás, jamás deben ir juntos es... de compras.

No.

En eso somos incompatibles.

Yo, porque no lo aguanto.

Ella, porque dice que la estreso.

¡Que la estreso!

De entrada, te engaña:

-"Cariño, no vamos a tardar nada..."

Y te pasas seis horas de compras.

Luego, te asusta: vas con ella por la Santa Fé y de repente... ¡Abducción!

¿Dónde está?

Miras a un lado y a otro...

¡Ha desaparecido!

Cuando la encuentras está como Spiderman, pegada a una vidriera:

-"Pero mira qué suéter..."

Los hombres somos diferentes.

Nos interesan las cosas prácticas, útiles, realmente indispensables.

Yo que sé: Una parrilla, un gato para el coche, una caja de herramientas con setenta y tres tipos de destornilladores, ¡un cortadora de césped!

Sí, bueno, no tengo jardín, ¿y qué?

¡Es tan bonita!

Me la llevaría a casa para pasarla por la alfombra: "Ueeeeeeeeggg... Ueeeeeeegggg".

Pero ellas no nos entienden:

-"¿Qué miras? Te paras en cada lugar..."

Y no nos entienden porque las mujeres van de compras, y los hombres vamos a comprar.

Y no es lo mismo.

Comprar es:

-"Deme dos clavos del seis."

E ir de compras es:

-"Sólo tengo siete horas para las trescientas treinta y nueve tiendas de este centro comercial y tengo que verlas todas."

¡Y luego soy yo el que la estreso!

Una mujer puede estar toda una tarde de compras sabiendo de antemano que no va a comprar nada.

Entra en la boutique y dice:

-"Quiero probarme ese vestido, ése y ése."

Y va de camino al probador lanzando mensajitos:

-"Lo veo un poco pequeño de arriba, y éste me va a hacer bolsas..."

La empleada se percata de que va de farol, y pone cara de odio.

Pero a ella le da igual, y se prueba media tienda.

A la hora y media, sale dejándoles todo como si hubiesen entrado los bomberos, y nada más pisar la calle comenta:

-"Nunca compro en este sitio por lo antipáticas que son las empleadas..."

Un hombre jamás hace eso.

En cuanto te pruebas tres cosas, te sientes culpable; el empleado también lo sabe, y se aprovecha de vos:

-"Sí, sí, el saco me gusta, pero es que creo que le serviría a Pavarotti."

-"¿Que se lo ve grande? No, hombre, grande no, es amplio, pero es su talle... usted es que es ancho de hombros, se nota que hace pesas, ¿eh?"

-"¿Quién, yo?"

-"¿No? ¡Quién lo diría! Cruce así los brazos, ¿a que no le tira? ¡porque es su talle!"

-"¿Y un talle menos?"

-"No, sólo me queda ese talle, tengo que recibir, pero le quedaría pequeño... Y con ese saco lo que le queda que ni pintado es cualquiera de estas dos camisas, llévese las dos, y esta corbata que le hace juego con los botones..."

Si el empleado es hábil te puede vender hasta tres sacos: uno negro, uno azul y uno fucsia, por si vas a Miami.

Cuando un hombre va a comprar, lo que quiere es acabar pronto:

-"Deme usted unos zapatos."

-"¿Color?"

-"Negros."

-"¿Número?"

-"Cuarenta y dos."

Ya está.

Una mujer no.

Si encontrara los zapatos en la primera tienda, se le estropearía la tarde.

Disfruta buscando:

-"Quiero un zapato mixto destalonado, tacón cubano, rojo, pero muy rojo, con reflejos anaranjados..."

¡Toma, búscalos!

De compras con una mujer, te conviertes en el hombre objeto.

Concretamente, en perchero: en la puerta del probador, sosteniéndole el bolso y el sacón, cargado con cuatro conjuntos y dos combinaciones.

Ella se asoma y dice:

-"Cariño, dile que te de un número más, y que si lo tiene en azul."

Pero eso no es lo peor de los probadores.

Lo peor es saberte rodeado de mujeres desnudas de las que sólo te separa una cortina minúscula que se mueve continuamente.

¿Dónde miras para no parecer un degenerado?

¡A las cortinas no!

¡A la empleada tampoco!

Te haces el aburrido.

¿Que está Claudia Schiffer en bolas en la cabina de al lado?

¡Y a mí qué!

A mí lo que me encanta es el tubo fluorescente del techo.

Cuando los que nos probamos la ropa somos nosotros, peor:

-"Te vas a probar éste y éste, y aquél, y si lo tienen en rojo, también."

Y se pasa el rato descorriendo la cortina del probador para que todo Dios te vea en calzoncillos.

O te mete a la empleada dentro y te miran ambas como forenses en una autopsia.

-"Si es que como no tiene cintura y ha sacado el culo plano de su padre... Siempre tengo el mismo problema para encontrarle ropa."

¡Y yo la estreso!

¡Yo!

Y después de comprar, ¿quedan satisfechas?

¡No!

Se siguen parando en todas las vidrieras:

-"Mira estos zapatos con tacón carrete, y más baratos, no me tenía que haber comprado los otros, pero como vos me apurás tanto..."

Una película se acaba, los viajes al Sahara o al Caribe, también... pero si quieren ustedes saber lo que es la eternidad, no tienen más que ir de compras con una mujer.

Ahora, yo no se lo recomiendo.

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  • Los jíbaros... (Por Mario Levrero)

Temía que los Jíbaros redujeran su cabeza.

El temor parecía instalado en él desde siempre, pero sólo en cierta etapa de su vida comenzó a cobrar la fuerza de una obsesión.

Llegó a dormir con los dientes muy apretados y la cabeza muy hundida entre los hombros.

Esto le provocaba fuertes dolores durante el día.

La imagen predominante era la de su cabeza absurdamente empequeñecida, con los labios abultados y cosidos entre sí, y los párpados cerrados -tal como había visto alguna vez en una revista la fotografía de un auténtico trabajo jíbaro.

Cuando se pusieron de moda, fugazmente, unos llaveritos con imitaciones en plástico de estas cabezas, evitaba las vidrieras de los quioscos y de los negocios de fantasías y durante un tiempo también evitó en lo posible salir a la calle.

Y cuando el tormento lo acució a un grado difícil de tolerar, consultó a un terapeuta.

Este le hizo ver que probablemente se tratara de un complejo de castración, derivado del Edipo.

Él trató honestamente de asimilar la idea, y en otra entrevista explicó que no sentía el temor de otras formas de mutilación -como por ejemplo la guillotina-; que, desde luego, cualquier forma de mutilación, la castración incluida, sería para el una tragedia; pero que no era la mutilación en sí el tema central de su obsesión, sino aquella imagen que le había detallado prolijamente en la primera entrevista, y que en esa imagen había algo más, algo como un núcleo misterioso y diabólico a la vez que tonto y ridículo.

El terapeuta no pareció interesado en ahondar en esos aspectos del problema, y después de algunas entrevistas más, limitadas a repetir más o menos el mismo esquema, él dejó de visitarlo.

Algunas confidencias desesperadas a los amigos trajeron como consecuencia un período de burlas, a veces bastante directas, y hasta de bromas macabras.

Una vez, en la calle, oyó una voz en falsete que gritaba: "¡Cuidado" "¡Los jíbaros!" y, sin intentar la identificación del bromista, se sintió hondamente traicionado.

Algún otro amigo, con sincera simpatía, trató de absorber el problema y de ofrecerle soluciones:

-"Es un pueblo extinguido", o "Ya los jíbaros no se dedican a esas prácticas"; pero a él nunca le había interesado ese tipo de detalles: ni siquiera tenía idea de en qué región del mundo existían, si existían aún.

Los jíbaros; la misma palabra, "Jíbaros", sólo tenía para él significado en la relación con la imagen que lo atormentaba, y comprendía perfectamente que el tormento sería el mismo aunque los jíbaros hubiesen sido el producto de la imaginación de un escritor o de un historietista.

Llegó a temerle al sonido del timbre de la puerta de calle, y muchas veces dudó en atender, o directamente no atendió: no esperaba exactamente encontrarse con un grupo de jíbaros en la puerta, pero sí con algo que pudiera complicarlo en una aventura cualquiera que desembocara en la reducción de su cabeza.

Se notaba cansado, envejecido, triste y sin perspectivas de futuro.

No le gustaba la bebida, pero de tanto en tanto, por distraer la obsesión, entraba a algún boliche y tomaba una copa, o dos.

Una noche tomó tres, y eso le permitió franquearse con un desconocido en el mostrador.

El desconocido estaba mal afeitado y usaba una ropa que parecía quedarle un poco grande.

Lo escuchó atentamente, y sólo le interrumpió para exigir una mayor precisión en un par de detalles, que a él le habían parecido por completo accesorios.

-"Lo suyo es admirable.", -dijo por fin el desconocido, y el se sorprendió.

Espió el semblante del otro y no encontró el menor atisbo de burla, sino una especie de ternura, o tal vez de dolorida sabiduría en la mirada, que lo hizo sentirse mejor.

-"Fíjese," - continuó el desconocido, -"Me paso el día escuchando estupideces. Todo el mundo preocupado por cuestiones irreales, las cuotas del coche o del televisor, el partido de fútbol del domingo, la política... Usted tiene un problema real, un problema que es verdaderamente suyo. Me alegro de haberlo conocido..."

Y con la copa minúscula en la mano, hizo un ademán como para brindar pero, sin agregar más nada, la bebió de un largo trago.

Luego pareció perder interés en lo que lo rodeaba.

Pasaron unos días, y él se fue sintiendo cada vez, mejor.

Poco a poco iba perdiendo el miedo.

Sabía que muy probablemente su cabeza terminara ridículamente reducida, con los párpados y los labios abultados y cosidos, colgando como trofeo a la entrada de alguna choza, entre los pechos de una negra o en la vitrina de un museo, pero esta idea ya no le hacía perder dignidad.

La imagen le seguía repugnando, pero en adelante, ya no le impediría vivir.

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  • Macabro desfile de conclusiones sangrientas... (Por Podeti)

La otra vez fui a dar sangre y luego de someterme a las preguntas de rigor –si alguien me ha ofrecido dinero para dar mi sangre, si ando en la droga, si practico sexo inseguro, si me revuelco en la prostitución, si tengo tatuajes o piercings o si escucho rock pesado y demás chequeo acerca de la pureza de mi sangre-, someterme al proceso de sangrado (en unos sillones muy cómodos y frente a un enorme plasma donde pasaban unos videos de reggaetón con minitas bailando –algo que me resultó un poco extraño luego de semejante test de puritanismo, aunque desde luego no me quejo-; sumado al leve relajamiento psíquico producido por la extracción de sangre confieso que fue uno de los momentos más agradables de mis últimas semanas –le faltó un whisky on the rocks o, mejor, un bloody mary-, a un punto que no entiendo por qué esta práctica aún no se ha extendido como forma de entretenimiento. Ok, tiene la desventaja de que te sacan sangre, pero dudo que esto sea más dañino que ir a un tenedor libre ponele) y por fin, someterme al refrigerio, consistente en café con leche de la máquina y bizcochuelo instantáneo, me fui.

Pará.

Pero antes del refrigerio, hubo una parte del proceso que yo creo que es nueva.

Y bastante significativa.

Porque te dan un papelito donde te preguntan, como por última vez, algo así como:

'¿Seguro que su sangre es segura?

Marque con una cruz lo que corresponda:

a) Sí, mi sangre es segura, por favor úsenla,

b) No, mi sangre no es segura, no la usen.

Y respondés en forma completamente confidencial, y finalmente la ponés en un buzón.

Como que si te hiciste el boludo hasta ese momento, tenés una última oportunidad para no andar repartiendo bichitos gratis.

Conclusiones:

1) La gente que te saca sangre no tiene la menor confianza en la sinceridad de los dadores de sangre, ignoro si por sucesivos desengaños luego de analizar las donaciones o por ver mucho “Dr. House”.

2) La gente tiene tanto miedo a la opinión de amigos y familiares que, fíjense qué interesante y aterrador, es capaz de mentir en el test previo, permitir que le pinchen la vena y le saquen medio litro de sangre antes que admitir que anduvo poniendo y sacando cosas donde no debe.

Tanto que sólo puede llegar a sincerarse si avisa en secreto a los sacadores de sangre pero puede decirle a sus familiares “sí, sí, fui a dar sangre, ya está”.

Aunque la suya haya que tirarla a la basura (y con el gasto innecesario que esto conlleva de elementos descartables, sillones, videos de reggaetón ¡y bizcochuelo!).

O sea, este debe ser uno de los momentos en que la humanidad ha alcanzado su punto más bajo de inseguridad personal, lo que explica la industria de los libros de autoayuda y, tangencialmente, la del piercing.

3) Por otro lado, cuando alguien ya se tomó la molestia de dar su líquido vital y especialmente ¡Ayunar!, ¿es creíble que vaya a decir la verdad en el epílogo, sólo porque le ofrecen un papelito secreto?

4) Me resulta un poco injusto por otro lado que en el cuestionario previo se discrimine a quienes dan su sangre por dinero; O sea que se equipara a un DADOR PROFESIONAL con un loquibambi que todavía no se enteró de la existencia del Sida.

Un ejemplo más de cómo este sistema discrimina al pobre.

Y no me vengan con que es para evitar que a la gente se la explote.

Escuchame, sillones, bizcochuelo gratis y videos de reggaetón, qué no daría yo por tener esas condiciones de trabajo.

5) Desde este mismo momento juro ante Dios que dedicaré cada segundo de mi vida a hacer todo lo posible para evitar que alguna vez necesite que me den sangre de otra persona, aunque llegado el caso, sí, dame sangre de tatuado, acepto que eso es mejor que tener las venas vacías, pero en fin.

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Viernes 20 de Mayo

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                   Fin de semana: Viernes 20 a Domingo 22 de Mayo de 2011

Holaaa samigooosss !!! 

Esta semana nuevos chistes, chistes viejos, escritos muy interesantes, un cuestionario que marca épocas, y textos de humor para no perderse. Seguimos sumando autores para tener en cuenta, con textos que vamos encontrando por ahí, y a quienes invitamos a considerar, y si encuentran más material para incluir en nuestras ediciones, ya saben, como de costumbre, nos lo mandan o lo comparten en nuestro blog, clickeando en "Comentarios". Esperamos que les guste esta nueva edición y les deseamos un bonito fin de semana.

                                    Esteban Nicolini

  • El abogado...

Un joven abogado se compra un Audi TT nuevecito y sale a mostrárselo al resto de los abogados de su bufete.

Llega, se estaciona, abre la puerta para salir y en ese momento pasa un camión a toda velocidad y se la lleva por delante.

El abogado se baja del coche y empieza a maldecir como un loco.

Toma su teléfono celular y llama a la policía, la cual llega inmediatamente.

-"¡Mi Audi TT, recién sacado del concesionario y mírelo! ¡Un animal me ha arrancado la puerta y, y... !"

Y sigue maldiciendo hasta que el policía le dice:

-"Pero, señor, ¿cómo puede ser usted tan materialista? ¿no se ha dado cuenta de que el camión, cuando se llevó la puerta, también le arrancó el brazo desde el codo?"

El abogado se mira el muñón atónito y grita:

-"¡¡¡Me cago en su puta madre!!! ¿Dónde está mi ROLEX?"

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  • El farmacéutico...

Una mujer entra en una farmacia y  le dice al farmacéutico:

-"Por favor, quisiera comprar arsénico."

Dado que el arsénico es muy venenoso, el farmacéutico quiso saber más antes de proporcionarle la sustancia.

-"¿Y para qué querría la señora comprar arsénico?"

-"Para matar a mi marido."

-"¡Ah, caray! Pues lamentablemente para ese fin no puedo vendérselo."

La mujer, sin decir palabra, abre la cartera y saca una fotografía del marido manteniendo relaciones sexuales con la  mujer del farmacéutico...

-"¡Mil disculpas!" -dice el farmacéutico -"No sabía que traía receta..."

(Gracias Javier !!!)

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  • Las cinco vocales en el idioma español...

La famosa escritora española Lucía Echevarría, ganadora del Premio Planeta, dijo en una entrevista, que "murciélago" era la única palabra en el idioma español que contenía las 5 vocales.

Un lector, José Fernando Blanco Sánchez, envió la siguiente carta al periódico ABC, para ampliar su conocimiento.

"Carta al director del diario ABC:

Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría diciendo que, "murciélago" es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales.

Mi estimada señora, piense un poco y controle su "euforia".

Un "arquitecto" "escuálido", llamado "Aurelio" o "Eulalio", dice que lo más "auténtico" es tener un "abuelito" que lleve un traje "reticulado" y siga el "arquetipo" de aquel viejo "reumático" y "repudiado", que "consiguiera" en su tiempo, ser "esquilado" por un "comunicante", que cometió "adulterio" con una "encubridora" cerca del "estanquillo", sin usar "estimulador".

Señora escritora, si el "peliagudo" "enunciado" de la "ecuación" la deja "irresoluta", olvide su "menstruación" y piense de modo "jerárquico".

No se atragante con esta "perturbación", que no va con su "milonguera" y "meticulosa" "educación".

Y repita conmigo, como diría Cantinflas:

¡Lo que es la falta de ignorancia!"

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  • Cuestionario...

1. ¿Alguna vez usó ligas o tiradores?

2. ¿Sabe lo que es un brasero?

3. ¿Le daba a su mamá un Ramillete Espiritual para el Día de las Madres?

4. ¿Su mamá mandaba a remallar las medias?

5. ¿Le tomaron fotos con máquina de retratar de cajón en el Parque?

6. ¿Aprendió a leer con el libro "Ya sé leer"?

7. ¿Usaba una prolongación cuando el lápiz iba quedando corto?

8. ¿En la cartuchera tenía un pluma de tinta?

9. ¿Aprendió a escribir a máquina con el Método Pitman?

10. ¿Escuchó discos de 45 rpm. y 78 rpm.?

11. ¿Al yogurt le decían Yoka?

12. En algún cumpleaños ¿le regalaron un proyector de películas con manivelas?

13. ¿Conoció y fue al cine Coventry ó Rex ó Censa ó Radio City?

14. Para las fiestas ¿compraba media barra de hielo para poner las bebidas en la bañera o en un latón grande?

15. ¿Compraba golosinas al caramelero del cine?

16. ¿Usó Gomina Brancato o tal vez Glostora ó Lord Chéselin?

17. ¿Conoció líquido carrel para desinfectar el agua?

18. ¿Había en su casa una puerta de cancel?

19. ¿La heladera había que descongelarla por el montón de hielo que se formaba?

20. ¿Su casa tenía zaguán?

21. ¿El teléfono era negro y estaba colgado en la pared?

22. ¿Usó una horqueta para hacer una honda?

23. ¿Repartían la leche de puerta a puerta?

24. ¿Compró libros de Emilio Salgari?

25. ¿Estaban de moda las píldoras Ross y el Aceite de Ricino?

26. ¿Hizo guerras con soldaditos de plomo?

27. ¿Era bueno jugando a las bolitas?

28. ¿Los domingos veía 'La revista dislocada' o 'Viendo a Biondi'?

29. ¿Jugaba a los cowboys?

30. ¿Recuerda quiénes eran los TNT?

31. ¿Falsificó alguna vez la firma del padre en la libreta de calificaciones?

32. ¿Compraba revistas de historietas?

33. ¿Conoció la Bidú?

34. ¿Usó short Patterson?

35. ¿Compró en el kiosco chocolatines Águila?

36. ¿Tenía una regla de madera con las tablas de multiplicar?

37. ¿Usó galochas en los días de lluvia?

38. ¿Usó porrón para calentar la cama?

39. ¿Presentó exámenes con regla de cálculo?

40. ¿Usó zapatos Incalflex?

41. ¿Escuchaba la pensión 64 y La Chimba?

42. ¿Le daba cuerda al reloj todos los días por la noche?

43. ¿Armó una radio a galena?

44. ¿Tenía una libreta de ahorros?

45. ¿Tomó leche en botella de vidrio de Conaprole?

46. ¿Compraba helados Oso Polar?

47. ¿Tenía alcancía?

48. ¿Le compraron una colección del Tesoro de la Juventud?

49. ¿Para fin de año compraba luces de bengala?

50. ¿Tuvo patines de cuatro ruedas?

51. ¿Fumó Unión, Exeter, Sinniko, Montevideo Extra ó en la Argentina: Clifton, Fontanares, ó tabaco Richmond?

52. ¿Compraba el pan todos los días en la panadería?

53. ¿Se hizo un cigarro con papel de diario y chala de choclo?

54. ¿Bailó en las vespertinas de algún salón de barrio?

55. ¿Viajó en Tranvía en asientos de esterilla?

56. ¿Iba a hablar por teléfono al almacén de la esquina?

57. Cuándo cumplió los 13 años ¿usó por primera vez pantalones largos?

58. ¿Llenó el álbum con las figuritas de los Chocolatines Águila?

59. ¿Usó peluca, postizos, o se peinó de bucles?

60. ¿Leyó novelas de Corín Tellado?

61. ¿En vez de semáforos le tocó un policía en un podio, con pito en la boca dirigiendo el tránsito?

62. ¿Usó hojas de afeitar Legión Extranjera o Gillete?

63. ¿No se conocía el plástico, todo era bakelita?

64. ¿Se acuerda de La Multi?

65. ¿Estaba seguro que el hombre de la bolsa se llevaba a los chicos que no querían tomar la sopa?

66. ¿Se coló en el cine alguna vez?

67. ¿Comían ravioles caseros en su casa los domingos?

68. ¿Le dieron serenatas con boleros de Los Panchos?

69. ¿Jugó a “la arrimadita”?

70. En Pehuajó ¿todavía no había nacido Manuelita?

71. ¿Comía: Desayuno, almuerzo, merienda y cena y no engordaba?

72. ¿Recuerda ir a cine Matinée a las 13:30 y veía 4 películas?

73. ¿Usaba Transformador (de 220V a 115V) para los Aparatos Electrodomésticos que traían de USA?

Si Usted contesta afirmativamente a más de 15 preguntas de este cuestionario ¡No lo dude más, es de los míos, Ud. está en la Tercera Edad!

¡Que lo parió...!

Se nos escapó el tiempo...

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  • El borrachito...

(Humor un poco negro)

Estaba un tipo en un bar, totalmente borracho.

Algunos muchachos decidieron hacer de buen samaritano, ayudarlo y llevarlo a su casa, para lo cual buscaron alguna identificación en la cartera del tipo y se encaminaron a dejarlo.

Pero cada vez que lo ponían de pie para tratar de hacerlo caminar, el borracho caía al suelo y se daba un buen porrazo.

Del bar al auto se les cayó ocho veces.

Cuando por fin llegaron a la casa del tipo, lo ayudaron a salir del auto y se les volvió a caer otras cuatro veces.

Cuando tocaron el timbre, salió la esposa del borracho y le dijeron:

-"Aquí está su esposo."

A lo que la señora les dijo:

-"¿Y la silla de ruedas?"

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  • Chiste "porno" cordobés...

Por el parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba paseaba una mujer de mediana edad, algo gordita y con una remerita y pantalones notablemente ajustados.

Un obrero desde la obra en construcción, la observaba y le dice con voz arrobadora:

-"Tenés un cuerpo: ¡Groseramente Porno...! ¡Sensualmente Porno..! ¡Inevitablemente Porno! ¡Espectacularmente Porno! ¡Evidentemente Porno! ¿Y sabés por qué..?"

La gordita, le sonríe, embelesada, y esperando el porqué, se arregla el cabello y escucha.

-"¡PORNÓ HACER EJERCICIOS, PORNOOO...!"

(Gracias Marisa !!!)

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  • El estudiante de derecho...

Un joven estudiante de derecho, habiendo fallado su examen de Leyes, se dirige a su rígido profesor quien es famoso por su aguda mente legal y le pregunta:

-"Profesor, ¿entiende Ud. realmente todo lo referente a esta asignatura?"

-"En verdad, yo creo que si. De otra manera no sería el profesor, ¿cierto?"

-"OK. Entonces me gustaría formularle una pregunta. Si Ud. me puede dar la respuesta correcta, yo aceptaré la nota que me dio. Si Ud. no puede darme la respuesta correcta, entonces Ud. tendrá que darme una “A”..."

-"Hummm... ¿Y cuál es la pregunta?"

-"¿Qué es legal pero no lógico; lógico pero no legal y no es ni lógico ni legal?"

El profesor esfuerza su famoso cerebro legal pero no puede dar con la respuesta acertada.

Finalmente se da por vencido y cambia la nota reprobatoria del estudiante a una 'A' y éste se va muy complacido.

Entonces el profesor continúa devastándose el cerebro con la pregunta toda la tarde pero aún así no puede hallar la respuesta.

Finalmente llama a un grupo de los estudiantes más brillantes de su clase y les dice que tiene una pregunta muy, muy difícil que hacerles:

-"¿Qué es legal pero no lógico, lógico pero no legal y no es ni lógico ni legal?"

Para sorpresa y vergüenza suya, todos los estudiantes en la clase levantaron la mano.

-"¡Está bien!", dice el profesor y le pide la respuesta a su estudiante favorito.

-"¡Es bien fácil, profesor!", dice el muchacho -"Verá que Ud. tiene 75 años y está casado con una mujer de 30 años, lo cual es legal pero no es lógico. Su esposa tiene un amante de 22 años, lo cual es lógico pero no legal. Y el amante de su esposa falló su examen de Derecho pero Ud. le acaba de dar una 'A' lo cual no es ni lógico ni legal."

(Gracias Ana !!!)

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  • Anciana veloz...

Un oficial le hace la seña a una viejita para que se estacione por conducir a exceso de velocidad...

-"¿Hay algún problema... oficial?"

-"Señora, usted iba a exceso de velocidad."

-"Oh, ya veo..."

-"¿Puedo ver su licencia de conducir por favor?"

-"Se la mostraría, pero es que no tengo ninguna..."

-"¿No la tiene?"

-"Me la retiraron hace 4 años por ir conduciendo ebria..."

-"Ok... puedo ver los papeles del vehículo por favor."

-"Me temo que no puedo."

-"¿Por qué no?"

-"Es que robé este auto."

-"¿Lo robó?"

-"Sí, y maté y mutilé en pedazos a su dueño."

-"¿¿¿Usted hizo qué???"

-"Sus partes desmembradas están en la maletera, si es que las quiere ver."

El oficial mira a la viejita, lentamente se aleja del auto y pide refuerzos.

En 5 minutos están 4 patrullas más rodeando el auto.

El Capitán llega al lugar y se acerca detenidamente al auto con la mano lista para desenfundar su pistola en cualquier momento:

-"Señora, puede salir del vehículo por favor.."

La mujer accede normalmente y sale.

-"¿Hay algún problema oficial?"

-"Uno de mis oficiales me dijo que usted ha robado este auto y asesinado a su dueño."

-"¿Asesinado al dueño?"

-"Sí, ¿puede por favor abrir la maletera...?"

La Viejita abre la maletera, la que está completamente vacía.

-"¿Es este su auto, señora?"

-"Sí, aquí está la tarjeta de propiedad."

El Capitán está asombrado.

-"Uno de mis oficiales dice que usted no cuenta con licencia de conducir."

La mujer saca de su bolso la licencia y se la entrega al Capitán.

El capitán examina la licencia (en regla por supuesto) y queda confundido...

-"Gracias Señora, uno de mis oficiales me dijo que no tenía licencia, robó este auto y que asesinó y mutiló a su dueño."

-"¡Apuesto a que el mentiroso de mierda le dijo también que iba a exceso de velocidad!"

Moraleja: ¡Las mujeres, mientras más viejas, más inteligentes y astutas!

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  • Oración femenina...

Así oran las mujeres:

"Señor, te pido:

SABIDURÍA para entender a este hombre.

PACIENCIA para soportarlo.

BONDAD para tratarlo.

AMOR para perdonarlo.

Y no te pido FUERZAS Señor, porque si me las das ¡LO MATO!

Amén."

(Gracias Elvira !!!)

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  • Diferencias entre original y copia...

Un joven novicio llega al monasterio...

La tarea que se le asigna es la de ayudar a los otros monjes a transcribir los antiguos cánones y reglas de la Iglesia.

Se sorprende de que esos monjes efectúen su labor a partir de copias y no de los manuscritos originales.

Va a ver al padre abad, le explica que si alguien hubiese cometido un pequeño error en la primera copia, ese error se propagaría a todas las copias posteriores y de generación en generación.

El padre abad le responde:

-"Hace siglos que procedemos así, y copiamos a partir de la copia precedente, pero tu puntualización es buena, hijo."

A la mañana siguiente, el padre abad desciende a las profundidades del sótano del monasterio; a una caverna donde están preciosamente conservados los manuscritos y pergaminos originales.

Donde hace siglos que nadie ha puesto los pies ni abierto los cofres que los contienen.

Se pasa allí la mañana entera, después la tarde, después la noche, sin dar señales de vida.

Las horas pasan y la preocupación crece hasta el punto en que el joven novicio se decide a ir a ver qué es lo que pasa.

Baja y encuentra al padre abad completamente ido, las vestiduras desgarradas, la frente ensangrentada, golpeándose sin parar la cabeza contra los venerables muros.

El joven monje se precipita sobre él y le pregunta:

-"Padre abad, ¿qué le sucede?"

-"¡AAAAAAAAAAAHHHHHH...! ¡CARIDAD!, ¡CARIDAD...! ¡¡¡Eran votos de 'CARIDAD' lo que teníamos que hacer... no de 'CASTIDAD'!!!"

(Gracias Gabi !!!)

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  • Consejos prácticos para que tus hijos se vayan de casa...

Los hijos dan muchas satisfacciones.

A mi, el mío me ha dado innumerables, no lo negaré, sobre todo cuando era pequeño.

Se me caía la baba con cada cosa que hacía.

Pero esa emoción que sientes con el primer diente se te pasa cuando ya le has empastado cinco muelas.

Por cierto, que bien puesta esta esa palabra: "empastar" con la "pasta" que cuestan...

Con los pasos sucede lo mismo que con los dientes.

Cuando empieza a caminar, sus primeros pasos, te emocionan.

Pero pasa el tiempo, el niño crece y lo pasos se convierten en "pulsos" de Telefónica.

Porque a partir de cierta edad, los hijos, cuando están en casa se agarran al teléfono como luchadores de sumo.

¡Y que no lo sueltan, eh!

-"Cuelga ya, que llevas media hora."

-"Pero si me han llamado a mí..."

¿No es cierto?

¿A qué los hijos no llaman nunca?

Siempre los llaman a ellos, ¿pero qué se creen, que somos, sordos o estúpidos?

Otra pequeña pasión de los hijos: la cama.

Cuando era pequeñito podía estar horas contemplándole dormido en su cunita, me acercaba a colocarle la almohadita...

Ahora, cuando lo veo roncando despatarrado también le colocaría la almohada, pero en la cara, para asfixiarlo, que se tira horas ahí, inmóvil como una crisálida...

Porque los hijos, cuando están en casa, o están al teléfono o están en la cama...

Y menos mal, porque si no, comen.

Todo el mundo lo sabe: si un hijo no está al teléfono o en la cama, está en la heladera.

En cuanto se levanta, su primer pensamiento es: "heladera, heladera".

Y se ponen a comer con la puerta abierta, para no perder tiempo.

Es su momento de máxima actividad.

Cada día se proponen un reto: acabar con todas las existencias de la casa.

¡Que no se diga que no tienen aspiraciones!

Ahora entiendo eso de que los hijos vienen con un pan bajo el brazo: claro, ellos traen el pan, para que seas tú el que les ponga el jamón crudo.

Menos mal que de vez en cuando sale a dar una vuelta... en mi coche, claro "como vos no lo usás"... que me lo devuelve con el tanque como el desierto de Sahara: ni una gota...

Pero no se equivoquen, yo lo quiero mucho, soy su padre.

Los hijos son lo más grande que hay, sobre todo el mío, que pesa noventa kilos y tiene treinta "pirulos".

Yo, sinceramente creo que ya ha llegado el momento de que se largue.

¿Alguno de ustedes tiene el mismo problema, tienen un hijo en casa que les roba viagras?

Yo ya estoy harto, he intentado casi todo para conseguirlo, así que presten atención, que les voy a dar una serie de consejos.

Lo primero que hice fue la guerra psicológica.

Cada vez que entraba en casa, le preguntaba por su vida sexual.

En cada comida, en cada cena, sacaba el tema:

-"Cariño, ¿qué tal con María? ¿yaaaaaa...?"

Esto les fastidia, y hay que insistir.

Yo seguía:

-"No tengas vergüenza, que el papá y la mamá también hacemos nuestras cositas."

Esto les jode.

Si falla esta estrategia, hay que dejarse de sutilezas.

Hagan como yo, humíllenle delante de las visitas, especialmente si son femeninas.

-"Tan grande, y luego no es nadie, vomita en todos los viajes. Sin avisar, eh, al que tenga adelante le deja el pelo como la duquesa de Alba. Por no hablar, claro del pis que aún hoy se hace por las noches, cuando ve una película de terror, je, je."

Al mío, esto le afectó.

Cuando se fueron sus amigas, se acercó a mi hecho una furia y me dijo:

-"Te lo advierto, papá, no lo vuelvas a hacer. Un día de estos se van a despertar y van a encontrar mi cama vacía."

A mi se me saltaban las lágrimas.

Seguí atacando por donde mas dolía: me hice moderno.

Para que los hijos se sientan a gusto, tienes que ser un padre retrógrado y protestón.

Así es que yo me dejé el pelo largo en una coleta.

Y empecé a salir.

Nada puede irritar más a un hijo que encontrar a sus padres en un pub vestido como el cantante de Megadeth.

Se lo imaginan, ¿no?.

Háganme caso, síganlo a la discoteca y bailen a su lado.

Cuando ya estén bien sudados, intenten "transar" con todas sus amigas.

Pónganse vulgares, babosos...

-"Ese es mi hijo, un semental... Claro que ni la mitad que su padre."

Que sus amigos no quieran salir con él por si apareces.

Yo, con eso, al mío lo tengo pensando en hacer las valijas.

Me falta darle la última puntada...

¿Saben cómo lo pienso hacer?

Me pondré una túnica, y me voy a hacer vidente.

Sigan mi ejemplo, tomen el ojo de una muñeca, plánteselo en la frente cada vez que se lo crucen por el pasillo, y digan como quien no quiere la cosa:

-"Te veo el aura negra, vas a hacer un viaje al extranjero, tenés el karma muy lejos de aquí..."

Y rápidamente su Terminator particular tomará sus valijas, se hará la cirugía y nunca más lo volverá a molestar.

¡Ya verán, como tengo razón!

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  • Tiempo al tiempo... (Por Lauro Marauda)

“Todas las muertes esperan en el tiempo” Mario Arregui.

I

En el Cementerio Británico, contiguo al del Buceo, duermen los puntuales ingleses, que nunca perdieron el tiempo.

II

Cuando el tiempo ya no pase por el meridiano de Greenwich sino por el Cuzco, o por una aldea de Zimbabwe, comenzará un nuevo tiempo.

III

¿Será posible que algún día, en vez de un patrón de medida, el tiempo se rija por un trabajador de medida?

IV

Estamos a tiempo de comenzar algo nuevo partir de las generosas horas del gremialista, el conocimiento sobre las piezas del relojero, las arrugas experientes de la abuela, las reuniones a tiempo de los estudiantes, los mensajes atemporales, el tiempo parlanchín del celular, la noción de Tiempo del filósofo, el tiempo justo de cocción de la torta, el tiempo del gallo heráldico, de los pájaros enamorados y de la corvina negra, los tiempos de la minúscula lombriz roturando la tierra y el de un jazmín fuera de estación, derramador de perfume y nostalgias. Indudablemente, ellos nos colocarán en un tiempo mejor, aunque no sea el ideal.

Estamos a tiempo, todavía.

V

El motor de la Historia es la lucha entre la eternidad dominante y nuestros segundos de gozo.

Carpe diem...

VI

Hubo un tiempo en que había tiempo para pensar en el tiempo.

Tiempo de oro en que el tiempo colectivo predominaba sobre el “time is gold”.

Tiempo de compartir con distintas edades varias horas sin tener que entrar o salir a tiempo de varios trabajos, quitándole tiempo a nuestros hijos o robándole horas al sueño.

Tiempo en que nos daba el tiempo para que las viejas, actuales y nuevas generaciones se encontraran al mismo tiempo, conversaran, discutieran, rieran y proyectaran sin que los empujara un tiempo de afuera, como un vendaval de relojes.

Se vivía el tiempo íntimo del dormitorio, el tiempo familiar del comedor y del patio, el tiempo del mate en la puerta de calle y el jardín, el tiempo de la oficina y el de los juegos en la plaza, el pierderío del tiempo en el parque, el boliche y los lugares públicos de encuentro.

Repito: se vivía el tiempo.

También se disfrutaban las dos horas de una película romántica o los noventa minutos de nervios en la cancha, con quince minutos para el choricito o la cerveza fría del entretiempo.

Había tiempo para leer los clásicos de otros tiempos, tiempo para estar con la familia y tiempo para hacer el amor despacio, sin reloj pulsera o sin mirar el despertador de reojo.

Tampoco se devoraban imágenes artificiales todo el tiempo.

Estos y otros tiempos hubo hace tiempo en nuestro país, hasta que quisimos acompasarnos al tiempo del norte.

Les compramos su noción del tiempo, su eficiencia supersónica y sus relojes digitales.

Hasta que en 1973, algunas armas anacrónicas defendieron a los afortunados de siempre.

Le tomaron el tiempo a los plantones.

A las golpizas.

A las inmersiones.

Los aeropuertos solo marcaban los horarios de salida.

Se atrasó el tiempo de la gente.

Tardó mucho en amanecer.

Sufrimos un prolongadísimo invierno.

Ahora que sigue habiendo hijos legítimos del tiempo, entenados y huérfanos, es hora de que suene la alarma.

Llegó la hora de no creer en melodías de sirenas y seguir construyendo nuestro tiempo, el popular, el de abajo.

Si lo abandonamos, giraremos como agujas enloquecidas.

Desde hace tiempo lo decimos: habrá un tiempo para todos.

VII

El motor de la Historia es la lucha entre la eternidad dominante y los segundos de gozo.

Carpe diem...

VIII

Hace tiempo que quería decirte que en los últimos tiempos, prácticamente no tengo tiempo para pensar en un tiempo en que mi tiempo y tu tiempo se unan en un tiempo único, donde el tiempo mismo quede abolido.

Para llegar a ese tiempo unificado y compartido, debemos comenzar por encontrar tiempo para algo que ahora no tengo tiempo de decirte.

Así que si mañana, si querés, nos hacemos un poco de tiempo y te digo lo importante.

IX

Entre desfiles, actos protocolares y presentaciones, sus pérdidas de tiempo fueron cuantiosas.

X

Se incendió la Avícola Fénix.

No hubo que lamentar pérdidas.

XI

Notó que se le había caído una aguja.

Avergonzado y con grandes dificultades, dio la hora igual.

La campanilla le dijo que no importaba.

Ya llegarían al mismo tiempo.

XII

Problemas con operaciones incluidas

¿Puede un matemático resolver un cálculo a la vesícula?

Y un traumatólogo ¿sanar un quebrado de aritmética?

¿Cuánto tiempo de separación debe pasar una pareja para no pelearse?

¿Y a cuántos metros de distancia para no ser posesiva?

¿Cuántas toneladas puede soportar un cuerpo de veinte kilos sometido a una presión masculina constante de setenta kilos, una presión femenina de sesenta kilos y varios parientes de espesor variable?

¿A qué presión se produce un estallido social?

¿En cuántos años se cura una fractura social expuesta?

Si un obrero coloca mil ladrillos en catorce horas:

a) ¿quién se quedará con la casa?

b) ¿quién con la mujer del obrero?

y c) ¿a quién le dirán papá sus hijos?

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  • Una docena de cosas que me revientan de los celulares... (Por Marciano Durán)

Antes y primero: los celulares mejoraron muchos aspectos de mi vida.

Digo esto porque en unos segundos voy a pegarles con un martillo y no debe haber confusión.

Sucede que... "una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa" (frase que el filósofo José Calderón Castillo de México le afanó a su colega uruguayo Alberto Kesman).

Solo a título de ejemplo, sin intenciones de agotar la lista... acá van 12 cosas que me revientan de los celulares:

1) Los que me hacen sonar para que los llame yo.

Esta es bien familiar.

Los nenes no tienen créditos, los nenes no tienen tarjeta, los nenes no tienen minutos.

¡Los nenes no tienen vergüenza!

–"Esa es la nena. Llamala, viejo" - te dice tu mujer que aprendió a diferenciar el timbrazo de la hija del de la hermana.

Y como si eso no fuera suficiente, la nena desarrolló una extraña habilidad que le permite cortar en el momento justo en que vos vas a atender.

No hay explicación científica, a veces te lo timbran 3 veces y otras 16... pero siempre cortan en el momento en que vos vas a contestar.

Pregunto: ¿Para qué quieren un aparato tan caro, con tantas funciones, con MP3, con fotos y todo eso si ni siquiera tienen un mango para hacer una llamadita?

¡Qué piolas que son!

Ellos no tienen un celular.

Ellos tienen un timbrecito con celular anexado (el nuestro).

Mirá.

Hacé una cosa, devolvelo que yo te compro una bocina, una bandera, una campana grande o cualquier cosa que sirva para llamarme.

Es algo así como:

–"Papá, me compré un auto."

–"Bien, sacá a pasear a la abuela."

–"No, sólo funciona con vos adentro."

2) Los que ponen al Topo Giggio, a los Chalchaleros o a Darío Víttori en vez de un timbre.

Ellos creen que la música escuchada a través del diminuto parlante del celular es lo mejor que les puede pasar... y pretenden demostrar originalidad a través de sus ringtones.

“La despedida de Asaltantes de 1825”, Homero Simpson gritando: “Me llaman del Bar de Moeeee”, el ruido que hacían las botellas de Conaprole, Doménico Modugno recitando en salto de cama: “Yo necesito de ti como la barca necesita el mar para poder navegar, la primavera necesita el sol para poder florecer, la mariposa la flor, ...mas cóóóóómo has hecho, hacer de ésta, mi vida algo muy tuuuuuyo, primera vez que digo ciertamente... ¡te quieroooo tantoooooooo!”

Ellos están desesperados para que todos sepamos cuál es la música que les gusta.

Entonces en vez de atender enseguida, te dejan sonar la cumbiamba una y otra vez para que nosotros la escuchemos toda, toda, enterita.

–"Flaco, no te enojes, pero tu celular empezó a sonar en Las Piedras y estamos pasando Sarandí Grande. Ya lo escuchamos todos en el ómnibus. ¿No podrías ponerle un timbre o alguna excentricidad parecida para la próxima vez que te suene?"

–"Señora, disculpe… ¿falta mucho para que termine Desiderata?"

3) Los que me mandan mensajes de texto.

Yo no me compré un teletexto.

Me compré un teléfono sin cables.

Yo sé que soy medio tarado, lo reconozco.

No sé mandar mensajes y no quiero saber.

Por lo tanto no quiero leer los mensajes que me llegan.

¿Cómo te lo puedo explicar sin tener que tirarme al piso o subirme al techo para que me entiendas?

No es tan difícil lo que te quiero decir.

¡No quiero mandar mensajes de texto!

No es que no pueda, es que no me interesa.

Si querés te mando una carta y te lo explico por escrito, ya que veo que le das mucha importancia a la literatura.

Quiero hablar personalmente con vos y en caso de que no pueda (si no hay más remedio) entonces hablamos por teléfono, pero no quiero contarte nada a través de esa Olivetti en miniatura.

Sí, ya sé que es casi un capricho de viejo.

Pero sucede que he resuelto elegir la forma de comunicarme con el mundo.

Se necesitan dos para comunicarse y si uno (yo) resuelve no salir de la cueva... sonaste.

4) Los que te mandan un mensaje de texto que dice: LLAMAME.

¡Ah... me viste cara de estúpido!

Esta no es interfamiliar, esta es de ajenos a la familia.

¡¡¡¿Llamame?!!!

Y vos como un gil llamás (por las dudas que el tipo tenga algo urgente para decirte de tus viejos o de tu mujer).

–"¿Me pediste que te llamara?"

–"Sí"– te dice el tipo con total desparpajo, -"disculpame pero justo me quedé sin créditos ¿Vos no tendrás ahí el teléfono de la sicóloga de la que me hablaste el otro día?"

No, hermano, vos no precisás sicóloga, vos estás clarito.

5) Los mensajes que te llegan a cualquier hora.

Cuatro de la mañana.

Por fin se durmió la bebé.

Se ve que está con gases.

Tu mujer estuvo paseándola y vos no dormías por acompañarla solidariamente desde la cama.

Ya pasó el degenerado del caño de escape recortado que hace novia en la esquina hasta las 3 y 17 minutos de la madrugada.

La mujer del apartamento de al lado ya corrió el ropero y la cómoda.

El tipo de arriba terminó la clase de malambo que le dan a las 3 y 38.

¡¡Ahora sí!!

¡A dooooormir... que un rato hay que laburar!

¡A DORMIR LAS LARAIRAAAA!

Falta el mensaje de texto que suena justo en la frecuencia en que nació tu nena.

¡Los hijos de mil teclas te envían un mensaje de texto a las cuatro de la mañana para ofrecerte entradas para ver al Peluca Valdés!

6) Los que reciben un mensaje de texto y enseguida te piden tu celular.

Esos se ganan todos los premios.

La palabra “escrúpulos” la escucharon una vez cuando eran chicos.

Están conversando con vos, les suena el celular, vos los mirás, pero ellos no se dan cuenta porque han caído en su “burbujacelular”.

La “burbujacelular” es el estado en el que cae la gente que cree que el mundo se congela mientras hablan, leen o escuchan en su celular.

Vos ves que el tipo mira la pantallita, lee algo y como si vos hubieras estado hecho una estatua en los últimos segundos te dice:

–"Negrito... ¿No me permitís hacer una llamadita cortita de tu celular?"

Diminutivo... mucho diminutivo.

Negrito.

Llamadita.

Cortita.

¡Aaaah, no!

¡Nooo, crapulito, nooo!

–"¿Una llamadita?"

–"Sí, cortita, porque me quedé sin minutos."

–"Entonces si no tenés minutos no tenés vida, hermano. ¡Comprate una vida con más minutos o no recibas mensajes!"

7) Los que mandan mensajes y no firman.

Pero... ¿quiénes se creen que son?

¿Piensan que les vas a conocer la letra?

Y ni hablar de los que le erran el dedazo y te mandan un correo equivocado:

-"Falleció. Fue todo muy rápido, no pudimos avisarte."

Y vos tenés unos minutos de tres horas cada uno para hacerte la croqueta y matar a todos los familiares que no alcanzás a ver desde tu silla en ese momento.

-"Lo de anoche fue inolvidable, quiero verte otra vez. Luli."

Y a vos no te dan los dedos para borrarlo antes de que lo encuentre tu mujer.

(Nota del autor de este artículo: “¿Viste vieja lo que te decía el otro día? Es muy común esto de recibir mensajes equivocados. ¡Pará! ¡No voy a escribir toda una crónica solo para justificar el mensaje ese que encontraste el martes! ¡No seas mala! ¡Estás cada día más paranoica! ¡Ma sí, pensá lo que quieras!”)

Perdón... sigo:

8) Los que cortan todo para atender el celular.

Vos venís conversando lo más bien.

Estás en lo mejor de la conversación.

Le estás contando en confianza ese problema tan grave que tuviste.

–"Suerte que te tengo a vos, Cacho para hablarlo. El tema fue así, me llaman de la policía y me dicen..."

Y le suena el celular.

El tipo ni siquiera hace una seña como “aguantame un cachito o ya sigo con vos”.

El tipo te corta el rostro, se para y se va a conversar a un costado, al baño más próximo o al patio bajo la lluvia.

Lo único que te queda es dejarle una esquelita en la mesa:

–"Gracias Cacho, en todo caso te llamo mañana, te lo cuento por celular y que se suicide el que esté conversando con vos."

9) Los que se muestran mutuamente sus nuevos modelos.

Y sacan, y pelan y muestran a ver quién lo tiene más chico.

Y éste te despierta sin que se lo pidas, éste te saca fotos pero por dentro, éste te vibra cuando descubren un nuevo planeta, éste te manda un correo de Greenpeace si hay un pingüino empetrolado cerca de tu casa.

10) Los que empiezan a hablar donde no los ves.

Por ejemplo en el asiento de atrás de tu auto.

Arrancan a hablar sin avisarte que agarraron el celular.

–"¿Andás bien?"– dicen.

Y vos le contestás un poco asombrado porque había quedado claro que andás bien.

–"Sí, de salud bien, el otro día me..."

–"Bueno, mandame una fotocopia con tu pibe. OK, después te llamo, en todo caso mañana..."

Válido para el dentista parado a tu espalda, el que está sentado atrás tuyo en la tribuna, el que te habla desde la cocina o el que te adelanta caminando por la calle y te hace dar vuelta como una idiota contestando a un “hola” que no era para vos.

11) Los que gritan para contestar y te meten en una conversación que no te interesa.

Lugar típico: el ómnibus.

En realidad la lista de lugares es interminable.

El tipo habla y grita como si vos no existieras (ha ingresado en “la burbujacelular”).

En unos segundos te enterás lo durita que hizo la caca el nene, cuánto IVA piensa declarar, cuándo fue la última vez que se le paró el reloj, cuántos lavajes le hicieron al abuelo, cómo le sigue ardiendo al orinar... hasta que finalmente le pedís que pare, porque va camino a decir donde escondió el cadáver y el que termina en cana por encubrimiento sos vos.

12) Los que te explican cómo cambiaron el modelo porque no tenían otra posibilidad.

Están contra los celulares.

Les molestan.

Su frase preferida es: “lo uso solamente como una herramienta de trabajo”.

No se bancan a los que cambian de modelo cada dos meses.

Dicen que solo reciben llamadas y que este “modelito viejo lo tengo desde que salieron”.

–"Primero... el viejo ladrillo, después éste y no pienso cambiar."

¡Y te aparecen con el nuevo modelo con video cámara!

No te lo andan mostrando... pero te lo muestran.

–"Fui a que me arreglaran el otro porque se me cayó al inodoro y... ¡no lo vas a creer! me salía más caro arreglar el viejo que traer éste."

–"Al sobrino del concuñado de mi madrina le vendieron uno y le entregaron dos por uno."

–"No tuve más remedio. La chica me dijo que la promoción terminaba justo el día que fui. Era ahí o nunca y me regalaban 73 minutos y una funda de cuerina. A su vez el viejo se lo paso al nene. Yo no lo hubiera cambiado."

Ahí están -señoras y señores- los celulares que llegaron a cambiar nuestra pacífica y ordenada convivencia.

Ahí están los diabólicos y peligrosos artefactos portátiles.

¡Me da una bronca que esos aparatos hipócritas, maleducados y entrometidos hayan venido a cambiarnos la vida!

¡Justo a nosotros... tan ubicados, tan criteriosos!

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