Contacto:

Para contactarnos, o mandar material para publicar, pueden hacer click en "Comentarios" o escribirnos a: humorparaelfindesemana@gmail.com

Viernes 12 de Agosto

 

                  Fin de semana: Viernes 12 a Domingo 14 de Agosto de 2.022

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre los beneficios de la risa, chistes breves y variados, humor desde las redes sociales, más

sutilezas, un divertido diccionario y unos textos de humor muy divertidos. Esperamos que todos los disfruten y les deseamos que pasen una muy linda semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

La risa es un tranquilizante sin efectos secundarios (Por Raquel Aldana)

La risa tiene beneficios insospechados, sí.

Entre ellos podemos destacar el hecho de que es un potente tranquilizante psicológico que no tiene efectos secundarios.

Está evidenciado que tanto la risa como el sentido del humor contribuyen a mantener nuestra salud emocional.

Cuando soltamos una carcajada, neurotransmisores como la serotonina y otros opiáceos endógenos como las endorfinas se segregan en nuestro cerebro y producen una sensación de bienestar y paz emocional muy potente.

De hecho esta misma herramienta psicológica es utilizada en terapia como técnica para favorecer el equilibrio y mejorar nuestro estado general.

Así, esto está muy claro, nuestro sentido del humor y la risa son nuestras mejores armas de evolución y crecimiento emocional.

Gracias a la risa los problemas se encaran mejor

Gracias a la risa los problemas se perciben de la mejor manera.

Sin caer en el reduccionismo del que se caracteriza la psicología positiva, debemos decir que el buen humor nos ayuda a abrir las ventanas de nuestro interior, escalando montañas y recorriendo laberintos que nos ayudan a encontrar otras soluciones a los obstáculos propios de nuestra andanza por la vida.

Según la filosofía zen, el cosquilleo que nos provocan las carcajadas hacen surgir de nuestro interior energías curativas muy potentes que nos ayudan a mejorar nuestro estado de salud.

Esto está comprobado en las investigaciones neurocientíficas, las cuales, como hemos comentado, corroboran que a nivel cerebral se celebra una explosión de bienestar.

La risa produce una dilatación en la boca y los labios, provocando una expulsión continua de respiración con un ruido estentóreo que produce la interjección de la risa y la agitación de los pechos y laterales; si es violenta y continuada, los ojos se llenan de agua” -Francis Bacon-

La constelación de motivos que puede impulsarnos a reír

Como venimos diciendo, la risa tiene una infinidad de beneficios físicos y psicológicos.

Entre ellos podemos destacar los siguientes:

- Sus efectos analgésicos como consecuencia de la liberación cerebral de endorfinas son espectaculares.

Se puede decir que la risa cura los males.

-Cuando reímos nuestros pulmones se expanden, lo que nos permite aumentar nuestra capacidad pulmonar.

Contraemos y expandimos los músculos del tórax, esto nos ayuda a potenciar la oxigenación de nuestro cuerpo y eliminar ese aire viciado que nos atrapa.

Esto, como consecuencia, facilita el trabajo metabólico y favorece el funcionamiento del mismo.

- Nuestro sistema muscular se estimula, los músculos fáciles, torácicos y abdominales se expanden y se contraen y con ello reciben un mejor aporte sanguíneo y de oxígeno.

En otras palabras, nos revitaliza.

- También obtenemos beneficios a nivel circulatorio, pues al aumentar la frecuencia de latidos del corazón podemos eliminar placas de colesterol de la pared de nuestras arterias.

- Disminuyen las hormonas del estrés como el cortisol o la adrenalina.

- Se incrementa la actividad inmunológica, fortaleciendo así la barrera que mantiene a raya a los virus y las bacterias.

- Se disminuyen los niveles de tensión, ansiedad, depresión, fatiga, irascibilidad y todo tipo de estados anímicos negativos.

- Gracias a la hiperactivación metabólica se acelera la eliminación de toxinas y se pierden calorías con mayor facilidad.

Como vemos, la relación entre la risa y la salud física y psicológica es evidente.

Por todas estas razones no podemos olvidar reír y mantener un buen sentido del humor como rutina diaria, pues es tan importante como hacer ejercicio o comer de manera saludable.

No podemos olvidar que, además, la risa favorece las relaciones sociales, pues intercambiar buenos momentos nos hace sentir verdaderamente bien.

Así que todo esto suma una buena colección de motivos para no olvidarnos de ello y permitirnos cada día una buena sesión de buen humor.

0 comentarios


  • Humor desde las redes sociales…

1.

Me dolió mucho, pero aprendí algo muy importante.

Que no debo caminar chateando, porque me choco con los postes…

2.

Estoy probando cremas para adelgazar.

La pastelera no está funcionando...

3.

-”¿Me das una rebanadita de pastel? Pero así de chiquitita, porque estoy a dieta.”

-”¿Así como las otras siete?”

-”Si, porfa...”

(Gracias Isabel !!!)

4.

Hoy vi a un tipo en Starbucks.

Sin teléfono, sin tablet, sin notebook.

Solmo estaba sentado, tomando un café.

Como un psicópata...

(Gracias Alejandro !!!)

Volver arriba


  • Diccionario divertido…

Polinesia: Mujer policía que no entiende razones.

Camarón: Aparato enorme que saca fotos.

Decimal: Pronúncialo equivocadamente.

Becerro: Observa una loma o colina.

Bermudas: Observar a las que no hablan.

Telepatía: Aparato de TV para la hermana de mi mamá.

Anómalo: Hemorroides.

Benceno: Lo que los bebés miran cuando toman leche.

Chinchilla: Auchenchia de un lugar para chentarche.

Diademas: Veintinueve de Febrero.

Dilemas: Háblale más.

Diogenes: La embarazó.

Endoscopio: Me preparo para todos los exámenes excepto dos.

Manifiesta: Juerga de cacahuates.

(Gracias Marcelo !!!)

Volver arriba


  • Brevedades...

1.

Un tipo decide llevar a su mejor compañero de trabajo a cenar en su casa.

Salen de la oficina a las 6:00 p.m. y se dirigen en auto hacia la casa del hombre.

Al llegar, su esposa comienza a gritarle mientras que él y su amigo se sientan cómodamente en la sala.

-”No estoy maquillada y todavía no me he peinado; la casa está totalmente desordenada; aún no he lavado los platos; todavía estoy en pijama y no he preparado nada de comer para la cena de hoy. ¿Para qué diablos se te ocurrió traer a tu amigo a casa?”

Responde el marido:

-”¡Porque él está pensando en casarse...!”

2.

Le dice una amiga a otra:

-”Amiga, estoy confundida ¿podrías decirme qué es el sexo?”

-”El sexo: es tener un hombre que te invite a cenar, te lleve a una cabaña, y que además te dé $ 100,000 al mes.”

-”Y ¿qué es el súper sexo?”

-”El súper sexo: es tener un hombre montado en una 4x4, que te lleve a su departamento, te prepare un cocktail con mariscos y abra una botella de champán, y encima, además, te dé $ 500,000 mensuales.”

-”Oh, qué bien... Y ¿qué es el amor?”

-”El amor: es una tomada de pelo que inventaron los pobres para tener sexo gratis…”

3.

-”Compadre: si yo le digo que me acosté con su mujer, ¿quedamos de enemigos?”

-”No, compadre.”

-”Entonces, ¿quedamos de amigos?”

-”No, compadre.”

-”Entonces ¿cómo quedamos?”

-”Quedamos a mano, compadre…”

4.

Mejor caso Judicial (corto y lógico):

El Juez a la prostituta:

-”Entonces, ¿cuándo se dio cuenta usted de que había sido violada?”

La prostituta (secándose las lágrimas):

-”¡Cuando el cheque lo devolvió el banco!”

(Gracias Mario !!!)

Volver arriba


  • Sutilezas...

1.

Don Poseidón le dijo a Gerinelda, su hija mayor:

-”Tu novio es un engañador, un redomado hipócrita, un mentiroso.”

La muchacha se asustó:

-”¿Por qué piensas eso, padre mío?”

Contestó el rudo campesino:

-”Anoche me dijo que va a pedir tu mano. ¡Como si no supiera yo lo que realmente quiere!”

2.

En un cuarto de hotel dos chicas conversaban luego de beber algunas copas.

El rumbo de la plática las llevó a un tema algo escabroso: se preguntaron por cuánto dinero estarían dispuestas a ir a la cama con un hombre.

Le preguntó una a la otra:

-”¿Lo harías por 10 mil pesos?”

-”Sí.”

-”Yo también. ¿Y por 5 mil?”

-”También.”

-”Yo igualmente.”

De seguro las paredes de la habitación no eran muy gruesas, pues desde el aposento vecino se escuchó una voz de varón:

-”Cuando lleguen a los 300 pesos me avisan…”

3.

Tibia y de plenilunio era la noche.

La romántica muchacha le dijo a su galán con voz llena de emoción:

-”¡Me gustaría poner luz en tu vida!”

Respondió el lúbrico sujeto:

-”Entonces vámonos a lo oscurito…”

4.

El jefe de personal rechazó al joven que solicitaba empleo cuando le dijo que era soltero.

-”Lo siento”, -le dijo, -”pero aquí preferimos hombres casados.”

Preguntó el solicitante:

-”¿Son más maduros?”

-”No”, -le explicó el otro, -”Lo que pasa es que están más acostumbrados a obedecer órdenes.”

5.

Al empezar la noche de bodas la nerviosa recién casada le dijo a su flamante maridito:

-”Siento un no sé qué.”

Le contestó él:

-”Espera un poco y sentirás un sí sé qué...”

Volver arriba

  • El incendio...

Una noche en la zona industrial de la ciudad, se inició un gigantesco incendio dentro de la planta química masificándose de inmediato, explotando en llamas.

Cuando los bomberos aparecieron en escena, el presidente de la compañía química se acercó al jefe de bomberos y le dijo:

-”Nuestras fórmulas secretas están en la caja fuerte en el centro de la planta. Si ustedes logran salvarlas, le daré $ 350 mil dólares a la unidad de bomberos que las recupere intactas de las llamas.”

Las llamas y explosiones seguían en aumento y eso detuvo a los bomberos, pronto hubo que llamar a otras compañías de bomberos cercanas, ya que la situación se volvió desesperada.

Cuando llegaron los refuerzos bomberiles, el dueño de la compañía comunicó que duplicaría a $ 700 mil dólares de recompensa a la estación de bomberos que pudiera rescatar los archivos secretos de la compañía.

Los bomberos ante la voracidad del incendio no podían apagar el mismo.

A la distancia, se escuchaba una sirena solitaria, la cual provenía de otro camión de bomberos, era la brigada de bomberos voluntarios de un pueblo rural cercano, compuesta principalmente por ancianos jubilados de más de 65 años.

Para asombro de todos, ese pequeño camión de bomberos destrozado no se detuvo, pasó rozando todos los modernos y elegantes vehículos de extinción de incendios que estaban estacionados fuera de la planta, y sin siquiera disminuir la velocidad, condujo en acción heroica directamente hacia el centro del infierno.

En el exterior, los otros bomberos observaron cómo los viejos saltaron justo en medio del fuego y lucharon por todos lados.

Fue una actuación y un esfuerzo nunca antes visto.

En poco tiempo, los veteranos apagaron el fuego y salvaron las fórmulas secretas.

El agradecido dueño de la compañía química anunció que, por una hazaña tan sobrehumana, iba a aumentar la recompensa a 1 millón de dólares y se acercó para felicitar personalmente a cada uno de los valientes bomberos.

El canal de televisión local captó el agradecimiento en directo, y tras ello pudieran preguntar al jefe:

-”¿Qué van a hacer con todo ese dinero de la recompensa?”

-”Bueno”, -dijo Jaime, el jefe de bomberos de 70 años, -”lo primero que vamos a hacer es arreglar los frenos de ese maldito camión de bomberos.”

Volver arriba

  • La Barbacoa...(Por Mercedes de Miguel)

Ese artefacto de piedra que se suele colocar en el jardín de muchas casas es un invento del demonio que el propietario termina por aborrecer visceralmente, en proporción inversa al placer que causa a sus invitados.

Así es la triste realidad.

El que tiene la ocurrencia de poner en una esquina, en lugar de un inocente macizo de hortensias, una barbacoa, nunca vivirá lo suficiente para arrepentirse.

El caso es que le da una pereza infinita estrenarla (¡con lo mona que está limpia!), y son los amigos, generalmente, los que le azuzan:

-”¡A ver cuándo hacemos un churrasco, chaval, que te va a criar telarañas!”

Después de muchas largas, no le queda más remedio que organizar una velada (supuestamente improvisada) en la que “todos se encargarán de todo”.

Pero, ay, el maestro de ceremonias y el que a la postre tendrá que tiznarse la cara y los dedos de hollín será el insensato dueño de la dichosa “barbecue”, a la que cantaba Giorgie Dan con regocijo.

Mientras los amiguetes abren latas de cerveza y se lo pasan en grande, riéndose a carcajadas (¡pero qué estupenda es la vida campestre!), el hombre de negro pelea con el fuego como un homínido del Paleolítico, pese a gozar de elementos tan modernos como un mechero o pastillas de petróleo.

La Ley de Murphy dice en estos casos que “cuando un fuego puede apagarse, se apaga”.

Conseguido el hecho inenarrable de mantener la llama encendida más de dos minutos, ésta amenaza con volver a extinguirse.

Sopla como el lobo feroz en el cuento de Caperucita, pero nada.

Desesperado ya (no hay que olvidar que los invitados están hambrientos y ahora comienzan a prestarle algo de atención, con impaciencia), se pierde en el interior de la casa para buscar el secador de pelo, que enchufa y dirige con furor hacia las tímidas llamitas.

El fuego se aviva de forma milagrosa, soltando chispas que se dirigen peligrosamente hacia su cara.

Se aparta un poco y deja que crepite, admirándose a distancia de su victoria.

Por fin parece que la cosa va bien.

Va en busca de piñas y palitos secos (solo, siempre solo en esta tarea) para colocar sobre el carbón, no vaya a ser que la falta de alimento lo merme de nuevo.

Los colegas le dan palmadas en la espalda, y alguno le tiende magnánimamente una cerveza.

Se sienta, aparentando estar relajado, aunque mirando por el rabillo del ojo la evolución del fuego y, por supuesto, sin prestar la más mínima atención a las conversaciones y risotadas que se producen a su alrededor.

Cuando ¡por fin! se van formando las deseables brasas que harán posible cocinar algo decente sobre la parrilla, empieza a colocar el churrasco, las sardinas, los muslos de pollo o lo que quiera que sea.

Ahora sí que respira aliviado.

Su cometido ha terminado.

Disfruta la segunda birra con verdadera delectación.

Ni siquiera es consciente de que tiene las uñas como si hubiera estado escarbando en el suelo buscando trufas.

Y ya están otra vez las puñeteras llamas amagando un apagón, con todo a medio brasear y, por lo tanto, crudo.

No puede más.

Se levanta con gesto dramático (“No me acompañéis, puedo yo solo con esto”) y vuelve con una parrilla eléctrica.

Quita de la jodida barbacoa el churrasco, las sardinas, los muslos de pollo y todo lo demás, y los va colocando parsimoniosamente

sobre ella.

Por algo la invención de la electricidad fue posterior a la del fuego.

La fiesta ha sido un éxito, y el hombre de negro aguanta las felicitaciones forzando la sonrisa cuando se despiden los invitados varias horas después, borrachos como cubas y con la panza llena.

Todavía tiene pesadillas de vez en cuando con esa última frase que escuchó:

-”Ha estado genial. Ya estoy esperando la próxima barbacoa...”

Ahora, en el lugar que antes ocupaba ese artefacto del demonio, hay un precioso macizo de hortensias.

Volver arriba

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor, dejanos tus aportes divertidos, comentarios y opiniones, las que serán publicados luego de su moderación.