Contacto:

Para contactarnos, o mandar material para publicar, pueden hacer click en "Comentarios" o escribirnos a: humorparaelfindesemana@gmail.com

Viernes 11 de Marzo

0 comentarios

 

                  Fin de semana: Viernes 11 a Domingo 13 de Marzo de 2.022

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre el contagio del mal humor, un gran surtido de chistes, humor desde las redes sociales, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos muy graciosos. Y aprovechamos para avisarles que estaremos algunas semanas de vacaciones, por lo que seguiremos publicando nuevas ediciones a nuestro regreso. Mientras tanto, esperamos que se diviertan y que tengan unas buenas semanas.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

El mal humor, el virus más contagioso (Por Bernardo Peña Herrera)

¿Sabías que el mal humor puede transmitirse como si fuese una enfermedad contagiosa?

Pues, eso es lo que han mostrado algunos estudios recientes.

Un equipo dirigido por el Dr. Nicholas Christakis, un sociólogo en la facultad de medicina de Harvard, estudio a 5.124 personas.

Ellos descubrieron que es más fácil transmitir un estado de humor en un grupo del mismo sexo.

Además su estudio reveló que tener un amigo contento aumentaba la probabilidad de que uno se sintiera más feliz.

Más sorprendente aún es que el buen ánimo transmitido a una segunda persona podía ser retransmitido a una tercera y hasta a una cuarta persona.

¿Cómo nos impregnamos del humor de los demás?

Vamos a inventarnos unas cuantas personas imaginarias para demostrar el efecto.

Si Mercedes es tu amiga y ella tiene una actitud positiva, es 15% más probable que tú también te sientas feliz.

Ahora, después de que interactúes con Mónica, ella tiene 10% más de probabilidades de sentirse contenta.

Si Mónica, a su vez, es amiga de Fátima, las probabilidades de que Fátima se sienta alegre incrementan en un 6%.

Este ejemplo nos sirve para graficar que, verdaderamente, el humor puede esparcirse en cadena, tal como lo describió el Dr. Christakis: “parecido a las pequeñas olas que se propagan alrededor de una piedrecita cuando es lanzada en una lago.”

Ahora, de igual manera, el mal humor también es contagioso.

De hecho, según el médico Alex Lickerman, en su artículo How To Manage Your Partner’s Bad Moods (Cómo manejar el mal humor de tu pareja), mientras que asisten a la facultad de medicina, a los estudiantes se les enseña que si se sienten deprimidos cuando están entrevistando a un paciente, por lo general, la causa está en que el paciente está deprimido.

¿Cómo se transmite el mal humor?

Básicamente, somos afectados por un proceso de tres frases.

El profesor de psicología de Monmouth University Gary W. Lewandowski, Jr. explica el proceso de tres fases en su artículo Is a bad mood contagious? (¿Es contagioso el mal humor?).

Primero, sucede lo que se llama Imitación Inconsciente.

En esta fase la persona copia los gestos de otra sin darse cuenta, por ejemplo bostezar, rascarse o suspirar.

Entonces, las personas pueden experimentar una frase de retroalimentación.

Por ejemplo, si ves a alguien fruncir el ceño, sin pensar puedes fruncir el ceño también.

Ahora empiezas a sentirte molesto porque tienes el ceño fruncido (segunda fase).

Por fin, en la tercera etapa comparten sus experiencias hasta que sus emociones y sus conductas se sincronizan.

Algunas personas son especialmente proclives a transmitir su estado de ánimo.

Pueden cambiar el humor de todos en la oficina o pueden contagiar a todos en una reunión social.

Algunos psicólogos creen que esto se debe a que estas personas tienen rostros particularmente expresivos y hacen gestos llamativos.

¿Qué hacer si tienes que interactuar con un “gruñón”?

Cuando alguien te trata mal, está de mal genio o es agresivo verbalmente, lo más probable es que quieras desahogarte con alguien, compartiendo lo que te sucedió.

Sin embargo, tal vez sin darte cuenta te estás convirtiendo en un eslabón más de una cadena de mal humor.

El psicólogo Dr. Alan Godwin sugiere que, en vez de reaccionar de la misma forma cuando alguien te habla de mala manera, es mejor responder con una frase cuidadosamente escogida de antemano.

Por ejemplo, sin importar lo que te diga el Sr. Malhumorado, puedes resolverte a decir algo como:

¿Viste que día tan bonito hace hoy?”

¿Te acuerdas de cuando (recuerdo agradable o algo que puede hacerle reír)?”

Contarle tú alguna anécdota divertida que te ha sucedido”



La clave es romper la cadena de negatividad.

Pues funciona como un círculo vicioso que se retroalimenta a si mismo.

El Dr. Godwin también advierte que uno debe estar preparado para que el optimismo no sea correspondido y, a la vez, para ponerse un “impermeable emocional”.

En otras palabras, para protegerte del mal humor ajeno, debes hacer un esfuerzo consciente para separarte psicológicamente del mensaje negativo de esa persona y recordar que esas son sus emociones, no las tuyas.

En conclusión, recuerda que tu humor es muy contagioso.

Así que, si vas a propagar una ola de humor sobre el resto del mundo, ¿no es mejor que sea una ola de humor positivo?

0 comentarios


  • Humor desde las redes sociales…

1.

-”Hola, venía a inscribirme en el gimnasio.”

-”Esto es una venta de empanadas…”

-”Bueeeno, deme 4.”

2.

Si estuviera mal levantarse a la madrugada a comer, no le habrían puesto una lamparita a la heladera…

(Gracias Isabel !!!)

3.

Si fuese el día del varón, estaríamos organizando tremendo asado.

Como es el día de la mujer, están organizando marchas, protestas, cortes de calle.

Ni en su día dejan de romper los huevos...

4.

Me pierdo en la profundidad de tu mirada.

Pero también me pierdo en el supermercado, así que no lo tengas muy en cuenta...

(Gracias Iche !!!)

5.

Durante el parto, el dolor es tan fuerte que una mujer puede llegar a imaginar cómo se siente un hombre con gripe.

6.

-”Bienvenido al servicio de reclamaciones de Teletarta. ¿Cuál es su queja?”

-”Quería quejarme de la demora.”

-”Ya… la de fresa nos sale mejor...”

(Gracias Marcos !!!)

7.

-”Hola.”

-”Hola.”

-”Hola, te cuento que a tu esposa yo la hice mujer hace como 15 años.”

-”Yo la amo y no me importa con quién estuvo antes, ‘lo que no fue en tu año no hace daño’…”

-”No, no me estás entendiendo. Soy cirujano plástico.”

(Gracias Claudio !!!)

Volver arriba


  • Conversión...

Un cura, un pastor protestante y un rabino son muy amigos y se reúnen todas las semanas en su restaurante favorito.

Los tres tienen una gran don de persuasión y han convertido a muchas personas a sus respectivas religiones.

Están hablando de eso mismo cuando uno de ellos dice:

-”Para nosotros convertir a una persona se ha convertido en algo relativamente sencillo... les propongo un reto que sea realmente difícil, en vez de ir a convertir a gente deberíamos ir mañana a la reserva del bosque y que cada uno trate de convertir a un oso.”

Los tres aceptan y al día siguiente acuden al bosque y se separan cada uno por su cuenta.

Al cabo de 5 horas coinciden casualmente en la sala de curas del servicio de urgencias del hospital.

El cura lleva apenas unos moratones y arañazos, el pastor va en una silla de ruedas con un brazo y una pierna rotos y el judío está tumbado en una camilla totalmente escayolado de pies a manos y le han dejado apenas unos agujeritos en la cara para poder ver y hablar.

Los tres empiezan a hablar de su hazaña con los osos.

-”A mi me ha ido fenomenal”, -empieza el cura, -”mi oso me sorprendió saliendo entre los arbustos y me soltó un par de zarpazos que me dejaron algunas heridas, pero llevaba agua bendita y rápidamente lo asperjé y se volvió como un manso corderito y le prediqué la Palabra de Dios.”

-”A mi también me pasó algo parecido”, -dice el pastor, -”pero claro, nosotros no tenemos la suerte de usar agua bendita como vosotros. Me salió un oso y me atacó con fuerza, entonces me agarré fuertemente a él y rodamos por la ladera hasta que caímos al rio y aproveché para gritar: ‘yo te bautizo’ y al instante se amansó como el tuyo, pero ya me había roto varios huesos.”

-”¿Y a ti como te fue?”, -le preguntan al rabino, -”Por tu aspecto se diría que nada bien.”

-”Bueno, me temo que yo no acerté con la estrategia”, -dice el rabino, -”Ahora tengo claro que no debí empezar con el oso haciéndole la circuncisión…”

Volver arriba

  • Astucia...

Llega una niña a su casa y le dice a su mama:

-”¡Mamá, mamá, un niño me dio 50 centavos por bajarle su globo de un árbol!”

Y la mamá le dice:

-”Niña tonta, no ves que lo quería era mirarte los calzones.”

El segundo día pasó lo mismo.

Al tercer día llega la niña a su mamá y le dice lo mismo.

Y su mamá le dice:

-”Ay, pero que burra, no ves que lo que quería era verte los calzones.”

Y la niña le dice:

-”¡No, ahora no me los vio porque me los quite antes de subir!”

(Gracias Alejandro !!!)

Volver arriba


  • Jubilado y aburrido...

Después de que me jubilé, mi esposa insistía en que la acompañara en sus compras al Centro Comercial.

Pronto me dí cuenta de que ir de compras es aburrido y prefiero solo entrar y salir.

A mi esposa, en cambio, le encanta recorrer las tiendas de departamentos, las islas y el supermercado.

Ayer, mi querida esposa recibió la siguiente carta de un hipermercado local:

Estimada señora Carmela:

En los últimos seis meses, su marido ha causado una gran conmoción en nuestra tienda.

Nuestras quejas en contra de su esposo, se enumeran a continuación y están documentadas por las cámaras de video vigilancia:

-15 de Abril: tomó 24 cajas de condones y al azar los puso en los carros de compras de los clientes cuando no estaban junto a ellos.

- 2 de Mayo: manipuló los despertadores del departamento de artículos para el hogar e hizo que sonaran a intervalos de 5 minutos.

- 7 de Mayo: hizo un rastro de salsa de tomate en el suelo que lleva al baño de las mujeres.

- 14 de Junio: movió un letrero de "PRECAUCION - PISO MOJADO" a una zona alfombrada.

- 15 de Junio: armó una tienda de campaña en el departamento de camping y dijo a los hijos de los compradores que se les invitaba a acampar si ellos traían almohadas y cobertores del departamento de ropa de cama; más de veinte niños lo hicieron.

- 4 de Julio: miró directamente a la cámara de seguridad y la usó como un espejo mientras se hurgaba la nariz.

- 14 de Julio: en el departamento de caza, manipuló varias armas y al mismo tiempo le preguntaba al empleado que ¿dónde estaban los anti-depresivos?

- 5 de Agosto: tomó una caja de condones y a la cajera le preguntó ¿dónde estaban los cuartos probadores?

Y por último pero no menos importante:

- 7 de Agosto: fue a un probador de ropa, cerró la puerta, y luego de un rato gritó en voz muy alta: “¡Hey!, ¡No hay papel higiénico aquí.”

Uno de los empleados se desmayó.

Por favor... ¡NO lo traiga más!”

Volver arriba

  • Puntos de vista...

A un judío ruso se le permitió viajar a Israel.

En el aeropuerto de Moscú los funcionarios le encontraron una estatua de Lenin, dentro de su equipaje.

-”¿Qué es esto?”, -preguntó el funcionario.

-”Es el Camarada Lenin, quien sentó las bases del socialismo y creó el futuro próspero del pueblo ruso. Me lo llevo conmigo como un recuerdo permanente de nuestro héroe.”

El oficial lo dejó pasar sin problemas y con cierta admiración por su patriotismo.

En el aeropuerto de Tel Aviv le preguntaron:

-”¿Qué es esto?”

Contestó:

-”Es Lenin, el bastardo hijo de puta que logró que yo, un judío, me fuera de Rusia. Traigo esta estatua para poder putearlo todos los días de mi vida.”

El funcionario israelí, lo dejó pasar sin más preguntas.

Al instalarse en su nueva casa, puso la estatua en medio del living e invitó a todos sus amigos a cenar.

Uno de ellos, señalando la estatua, preguntó:

-”¿Quién es ese?”

Y contestó:

-”Son diez kilos de oro macizo que me traje de Rusia sin pagar un puto impuesto, ni derechos de Aduana.”

Moraleja: La política es la habilidad de contar la misma mierda, de manera diferente, para engañar a diferentes ideólogos que no ven más allá de su fanatismo.

(Gracias Iche !!!)

Volver arriba


  • Sutilezas...

1.

Una señora le contó a su vecina:

-”Anoche mi marido le dijo ‘bruja’ a mi mamá.”

-”¡El muy canalla!”, -exclamó indignada la vecina, -”Y, ¿qué hizo tu mamá cuando tu esposo le dijo eso?”

Respondió la señora:

-“Lo convirtió en sapo.”

2.

Doña Macalota, esposa de don Chinguetas, regresó de un viaje antes de lo esperado.

Al entrar en la casa oyó música ruidosa que provenía del sótano, y escuchó también risas y gritos.

Bajó por la escalera, y lo que vio la dejó estupefacta.

He aquí que su consorte se hallaba en ropas muy menores acompañado por tres exuberantes féminas que se cubrían sólo con prendas de la más ligera y transparente lencería.

Bailaba el casquivano señor con todas tres al mismo tiempo, a la vez que les hacía carantoñas y les decía cosas como “mamacita”, “negra linda” y “cochototas”.

-”¿Qué es esto, Chinguetas?”. -le preguntó, furiosa, doña Macalota.

-”Acuérdate, mujer”, -replicó él con toda calma, -”Ahora que me jubilé me sugeriste que me buscara un hobbie…”

3.

Pepito le preguntó a su madre:

-”Mami: la vecina del 14, ¿es mi abuelita?”

-”¿Cómo puede ser tu abuelita”, -respondió con extrañeza la señora, -”si apenas llegará a los 20 años? ¿Por qué crees que es tu abuela?”

Explicó el crío:

-”Es que cada vez que mi papá la ve le dice: ‘¡Mamacita!’…”

4.

-”Vamos a la cama. Traigo ganas de follar.”

La esposa de Babalucas se azaraba cuando su marido le decía eso, pues a veces se lo solicitaba delante de los niños.

Le pidió entonces que usara alguna clave que los pequeños no entendieran.

El badulaque le prometió que así lo haría.

Aquella misma noche le dijo a su mujer frente a los críos:

-”Vamos a la ce-a-eme-a. Traigo ganas de follar…”

5.

Afrodisio Pitongo iba cargando dos enormes bolsas.

En cada una llevaba los artículos siguientes: una botella de tequila, otra de whisky, la tercera de ron, y cuatro más de mezcal, ginebra, vodka y brandy, más un centenar de carrujos de mariguana y un paquete grande de condones.

Además traía en la mano una Biblia.

Se lo topó su amigo Libidiano y le preguntó a dónde llevaba todo eso.

-”A mi departamento”, -respondió Afrodisio, -”El viernes tendré una orgía, y el sábado otra. Cada bolsa es para una de las orgías.”

Inquirió el otro, extrañado:

-”¿Y la Biblia?”

Replicó el fornicario:

-”Es que luego es domingo, y no quiero faltar a la iglesia...”

Volver arriba

  • La clase de fitness...

El lunes pasado he batido mi récord en la clase de fitness, en el gimnasio, a saber, treinta y cinco mujeres -de toda edad y condición física- y yo mismo -que soy un hombre-.

Yo me sitúo atrás, lejos del gigantesco espejo donde se reflejan los movimientos, ligeros o sísmicos, que lo mismo da, pegado a la salida.

Toditas las mujeres, salvo dos o tres que quedan a mi nivel, se sitúan delante de mí.

Yo les veo el trasero, las nalgas, los glúteos, de tamaño y forma variada -respingón, prieto, pera, plano, avispa, caído, manzana, etcétera-, no hay dos iguales, aunque todos visten una apretadísima maya negra que los realza sobremanera.

Para mí son todos lo mismo, pues tal abundancia me marea y perturba haciéndome incapaz de distinguirlos.

Son nalgas sin nombre, personas sin cara.

De estas clases me incomodan algunas cosas.

Por ejemplo, en cada ejercicio todas las mujeres van al unísono, pero yo voy inexpertamente a mi bola.

Nunca, jamás, consigo ir acompasado con el resto del grupo.

Cuando ellas van a un lado, yo para el contrario; arriba y abajo, yo abajo y arriba, salto y abajo, yo abajo y paso…

Si intento ponerme a la par acelerando el ritmo, es inútil; si me detengo y comienzo de nuevo, en dos segundos me he desacompasado.

Resulta humillante.

He renunciado a integrarme en la bandada, soy el patito feo y gordo.

Tampoco soy capaz de acabar nunca la clase, so pena de morir deshidratado o infartado, pero las señoras terminan todas, con independencia de su edad (y las hay mayores), volumen o tipo de peinado.

Yo, a los cuarenta minutos, en el mejor de los casos, recojo mis cosas y me retiro calladamente, mientras ellas siguen brincando, ¡zou, zou, zou!, ejercitando los brazos, ¡arriba, arriba, arriba!, disciplinando su cuerpo, ¡vamos, vamos, vamos!

¡Es tan denigrante!

Una monitora nueva, que en sus tres primeras clases me sonrió atenta cuando me retiraba, ahora me desprecia, lo sé.

Incluso algunas de estas señoras hacen doblete, es decir, tras acabar fitness van a la clase de zumba o aerodance o stepdance.

¿Cómo es posible?

¿Acaso no podrían practicar la caridad con sus compañeros de fitness y no avasallar y deshonrarnos de esa manera?

Otro ejemplo de mi disgusto con el fitness: el otro día tocó fortalecer los glúteos, ¿glúteos?, ¿qué glúteos? yo no tengo.

Fue el momento de la revancha que tanto anhelaba.

Pierna derecha atrás y brinco con la izquierda, cambio, ¡vamos, vamos, vamos!, ¡y otras ocho más!

Al día siguiente tenía unas agujetas traseras que me dejaron dos días parado.

¡Me sentía tan desgraciado!

Pero aquí no acaban mis humillaciones.

A principio de curso fui a una clase de aquagym (gimnasia en una piscina con el agua por el pecho) para probar en qué consistía.

Allí nos juntamos una docena de señoras de la época de Alfonso XII y un servidor.

Comenzamos a dar saltitos dentro del agua, avanzando por el costado mientras realizábamos ejercicios: rodillas arriba, tres pasos y salto, brazos arriba y abajo…

¡Vaya pérdida de tiempo, con esto no hago ningún ejercicio!, pensé enseguida.

Sin embargo, aunque yo me afanaba por avanzar rápido todas las señoras me adelantaban; ni siquiera haciendo trampas y acortando la vuelta conseguía mantener mi posición.

Una de las señoras, no más joven que mi bisabuela, me prohijó a sus pechos y no paraba de aconsejarme: “ten paciencia, ya aprenderás; debes subir más las rodillas; no respiras bien…”

A la mitad de la clase apareció una señora embarazada, esta más joven, de por lo menos treinta y nueve semanas.

Al principio pensé que mi clase había terminado sin yo enterarme y que había comenzado una clase de preparación al parte dentro del agua.

¡Me equivoqué!, seguíamos en aquagym.

Aquella madre levantaba las rodillas como si fuese una trapecista o una escaladora y ¡también me adelantaba!

Durante muchas semanas he sufrido la pesadilla de ver como aquella madre expulsaba a su bebe durante uno de aquellos saltos de gimnasta olímpica y que, después, la abuelas se ponían también de parto, por lo que la piscina se llenaba de bebes buceando, mientras que yo era enredado por incontables cordones umbilicales.

Volver arriba

Viernes 4 de Marzo

0 comentarios

 

                  Fin de semana: Viernes 4 a Domingo 6 de Marzo de 2.022

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre el humor en relación al estado del clima, chistes variados, nuevos aportes de humor llegado desde las redes sociales, más sutilezas y unos textos humorísticos muy divertidos. Esperamos que los disfruten y que pasen todos una muy buena semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor.

¿Por qué cuando llueve estamos de peor humor? (Por Marian García)

Nos despertamos.

Miramos por la ventana y vemos que llueve.

Casi de manera automática activamos nuestra alarma de la queja y sacamos a pasear nuestro mal humor.

Se nos quitan las ganas de hacer cosas y nos dejamos invadir por la nostalgia.

Sin embargo, si al abrir los ojos vemos que por la ventana asoman unos rayos de sol, nos llenamos de energía, sonreimos y comenzamos a planificar actividades para hacer en el día.

¿Quién no se siente identificado con estas reacciones?

Nuestro estado emocional depende de varios factores internos y externos.

A los problemas habituales que condicionan nuestro día a día, hay que sumarle otra variable que influye también en nuestro ánimo: el clima.

Lógicamente, a todas las personas no le afectan de la misma manera los cambios de tiempo o estación, algunas son más vulnerables que otras, pero la verdad es que el hecho de que el día sea más o menos gris puede agriarnos o dulcificarnos el carácter.

Nuestro humor depende del sol

Aunque suene a tópico, lo cierto es que las personas que habitan en lugares más fríos, suelen mostrarse más reservadas, que aquellas que viven en zonas más cálidas, quienes suelen tener un carácter más abierto y sociable.

Pero ¿a qué se debe estos cambios en nuestro estado de ánimo?

¿Realmente tienen una explicación lógica o responden simplemente a una sensación personal?

Para entender por qué nos sentimos más o menos alegres, dependiendo del clima, hay que conocer el efecto que el sol tiene sobre nuestro organismo. Cuando nos exponemos a la luz natural, estamos recibiendo energía.

El sol nos aporta vitamina D y esto repercute positivamente en nosotros.

Incrementa los niveles de serotonina, que es la hormona que regula nuestro ánimo.

Esta absorción de energía hace que nos sintamos más predispuestos a hacer cosas, más alegres, más receptivos y más sociables.

Nuestra mente está distraida y eludimos los pensamientos negativos y los conflictos.

Sin embargo, cuando los niveles de serotonina están bajos, nuestro estado emocional cambia.

Es por eso que cuando el día es gris, cuando nos falta la luz, nuestro ánimo es diferente.

Nos sentimos nostálgicos, tristes, apáticos y de peor humor.

Aunque el sol no es el único responsable nuestro equilibrio emocional, si que es un factor a tener en cuenta por la repercusión que tiene sobre nuestro organismo.

A pesar de que hay mucha gente que manifiestan sentirse bien en los días de lluvia, la experiencia muestra que la mayoría de las personas nos sentimos influenciadas por nuestra exposición a la luz natural.

De ahí que muchos asociemos la idea de “cargarnos las pilas” cuando disfrutamos de un día soleado en la calle o utilicemos la expresión “estoy nublado como el día”, cuando llueve y nos sentimos malhumorados.

0 comentarios


  • Humor desde las redes sociales…

1.

He decidido dejarlo todo y viajar por el mundo con mis ahorros.

Según mis cálculos, a mediodía estoy en casa...

(Gracias Gustavo !!!)

2.

-”Que triste es tener este cuerpo tan sensual que sólo me ha traído enemigos.”

-”¡Pero estás gordo!”

-”¿Ya ves? Otro más...”

3.

-”Y dice Usted que es experto en arquitectura gótica medieval.”

-”Así es.”

-”¿Sabe Usted hacer gárgolas?”

-”Si, mire: GRLGRLGRLGRRRLLL…”

4.

-”Buenos días, señorita. Vengo a pagar el impuesto inmobiliario.”

-”¿Cuánto mide su propiedad?”

-”No sé.”

-”¿Qué dicen las escrituras?”

-”Que Jesús murió y resucitó al tercer día. ¿Pero qué tiene que ver eso?”

-”Señor, le voy a cobrar recargos por pelotudo...”

(Gracias Esther !!!)

5.

Desde que puse reggaeton de tono de alarma me levanto antes, para que no suene…

6.

Un amigo me nominó al reto de 25 abdominales diarias por 25 días.

Lo bloqueé.

(Gracias Isabel !!!)

Volver arriba


  • S.O.S...

Un avión de pasajeros AIRBUS A380 vuela sobre el Atlántico, en dirección a su destino.

Es un vuelo muy tranquilo y estable a 800 km/h y a 30.000 pies, cuando de pronto se ve interrumpido por la aparición de un avión caza Eurofighter a casi 2.500 km/h.

El piloto del avión de combate disminuye la velocidad, vuela junto al AIRBUS en formación y saluda al piloto del avión de pasajeros por radio:

-”¿Aburrido el vuelo?”

El piloto del Airbus responde desconcertado:

-”¿Qué?”

El piloto de combate sin previo aviso invierte el caza, acelera, realiza una leve picada y luego remonta rompiendo la barrera del sonido, sigue subiendo rápidamente a una velocidad y altura vertiginosa, para después volver a descender casi al nivel del mar en una picada impresionante.

Reduce la velocidad y se vuelve a colocar al lado del Airbus y pregunta:

-”Bueno, ¿qué te pareció eso?”

El piloto de Airbus le responde:

-”¡Muy impresionante, pero ahora mira tú!”

El piloto de avión de combate mira el Airbus A380, pero no pasa nada... el avión comercial sigue volando en forma recta y nivelada con la misma velocidad y altitud.

Después de cinco minutos, el piloto de Airbus dice por radio:

-”Bueno, ¿y qué te pareció a ti ahora?”

El piloto del avión de combate pregunta confundido:

-”Pero, ¿qué hiciste?”

Entonces el piloto comercial se ríe y le contesta:

-”Me levanté del asiento, estiré las piernas, fui al baño en la parte de atrás, tomé una taza de café, comí una rosca de canela e hice una reserva para las próximas tres noches, en un Hotel 5 Estrellas, que es pagado por mi empleador.”

La moraleja de la historia es:

Cuando eres joven, la velocidad y la adrenalina parecen ser excelente compañía, pero a medida que se envejece y uno se hace más sabio, el confort y la paz tampoco deben ser menospreciados."

A este concepto se le llama en inglés S.O.S., las siglas de: Slower, Older, Smarter (más lento, más viejo, más inteligente).

Dedicado a todos mis amigos que se acercan cada vez más al S.O.S.

(Gracias Alejandro !!!)

Volver arriba


  • Así es la vida...

103 pasajeros y sólo 40 comidas fueron cargadas en un vuelo de Caracas a Miami.

La tripulación no sabía que hacer.

Sin embargo, la jefe de cabina, tuvo una idea.

Después de unos 30 minutos de vuelo, ella anunció nerviosamente:

-”No sé cómo sucedió, pero tenemos 103 pasajeros y solamente 40 cenas.”

Entonces añadió:

-”Cualquier persona que sea lo suficientemente gentil y de buen corazón, para ceder su comida a otra persona, recibirá bebidas y licores gratuitos e ilimitados durante todo el vuelo.”

Su próximo anuncio vino dos horas después:

-”Si alguien quiere cambiar de opinión, todavía tenemos 40 comidas disponibles.”

Moraleja: Los borrachos tienen un gran corazón...

(Gracias Isabel !!!)

Volver arriba


  • El fitito...

El domingo a la madrugada, venía por la ruta 11 desde Corrientes hacia Formosa y, como era de esperarse, mi pobre y destartalado FIAT 600 se rompió.

Me tiré a la banquina esperando que alguien me auxiliara y a los 10 minutos apareció un Mercedes Benz Kompressor impresionante a 190 km/h pasando frente a mi.

En eso veo que el tipo del Mercedes da marcha atrás y vuelve hasta el fitito.

Ahí mismo se ofrece a remolcar mi pobre porquería y acepté enseguida, pero le pedir por favor que no corriera mucho, si no mi Fiat y yo, íbamos a ir a parar al carajo (obvio).

Y combinamos que le iba a hacer luces cada vez que el Mercedes estuviera yendo más rápido de lo aconsejado.

Entonces, el Mercedes comenzó a remolcarme, y siempre que se zarpaba con la velocidad, le hacía luz (lo pongo en singular, porque para variar, uno de ellas estaba en corto y no funcionaba).

En eso, aparece un Porsche Carrera GT 2, negro, polarizado, fachero mal, que intimida al Mercedes.

Éste no deja que lo forréen y va: 120, 130,150, 190, 210, 240, ¡260 km/h!

¡Yo ya estaba desesperado y desfigurado, haciendo luces como loco!

Y los otros dos locos a la par, y a fondo, ¡al taco!

Por ahí, pasamos por un puesto de Policía Caminera del Chaco, pero, ni vi el radar, que registró impresionantes 270 km/h.

Entonces el policía avisa por radio al próximo puesto de Gendarmeria en Tatane:

-”¡Atención!, ¡Atención! Dos masculinos, uno en un Mercedes Gris Plata Kompressor y otro en un Porsche Carrera GT 2 Negro disputando una picada a más de 270 km/h en la autopista, y… muchachos… juro por mi vieja, por mis hijos y por mi laburo, por Diego, Dalma y Giannina: Atrás de ellos, chupado al Mercedes, ¡viene un FIAT 600 haciéndoles luces para que lo dejen PASARRRRRR!”

(Gracias Esther !!!)

Volver arriba


  • Sutilezas...

1.

El candidato le preguntó a su jefe de campaña:

-”¿Qué te pareció mi discurso?”

-”¡Fantástico! ¡Estupendo! ¡Formidable!”, -exultó el otro, -”¡Jamás habías estado tan ambiguo!”

Se atribuye a Fiorello La Guardia, alcalde que fue -queridísimo- de Nueva York durante los años de la Segunda Guerra, una chispeante anécdota según la cual, en el curso de una reunión con inmigrantes irlandeses, que son famosos bebedores, una señora de la Liga de la Temperancia le preguntó su opinión acerca del alcohol.

Respondió él:

-”Si habla usted del espíritu benévolo que alegra el corazón del hombre, le aligera él ánimo y le sirve de consuelo en la tristeza, estoy a favor. Pero si se refiere a la diabólica bebida que embrutece a quienes la consumen, provoca su desgracia y la de su familia y acarrea a la sociedad males terribles, estoy absolutamente en contra”.

2.

Un hombre fue a trabajar en un aserradero en la montaña.

El pueblo más cercano estaba a 100 millas de distancia, y no había mujeres en el campamento.

Cuando lo acometieron las urgencias de la carne les preguntó a los leñadores qué hacían para atender ese llamado de la naturaleza, tomando en cuenta la falta de representantes del sexo femenino y la lejanía de las poblaciones.

Además, les dijo, por su edad y condición -era sobrestante del aserradero- no podía recurrir al solitario recurso que se designa con eufemismos tales como zarandear a Kojak, ajustar la antena, sacudir al cíclope, disfrutar un menage à moi, hacer por propia mano un retiro de efectivo, desafiar a los predicadores, ayudar al desempleado, cooperar para que los optometristas tengan chamba, etcétera.

Un leñador le dijo:

-”En esos casos recurrimos al cocinero Velisnolis.”

-”¡Ah no!”, -exclamó el sobrestante, -”Hasta la fecha me he mantenido firme en la heterosexualidad, y no voy ahora a batear en la otra novena.”

Pasaron las semanas, sin embargo, y llegó el día en que el hombre no pudo ya contener sus rijos de libídine.

Les pidió entonces a los leñadores que lo llevaran con el cocinero.

Le preguntó uno:

-”¿Tiene usted 2 mil 200 pesos?”

-”¡2 mil 200 pesos!”, -se sorprendió el otro, -”¿Tanto así cuesta estar con Velisnolis?”

-”Sí”, -confirmó el otro, -”500 pesos para cada uno de los que lo detienen, y 200 para consolarlo…”

3.

-”¡Anoche perdí mi doncellez!”

Así le dijo a su padre, llorosa, compungida y tribulada, la hija mayor de don Poseidón, granjero acomodado.

El genitor la reprendió, severo:

-Eso le pasa a m’hija por no fijarse bien dónde deja las cosas…”

4.

Lord Feebledick regresó a su finca de campo después de haber participado en la cacería anual del Country Club.

Venía mohíno y enfadado.

Su perro Redprick, en vez de ir tras la zorra, se entregó a un ejercicio nada honesto con una perrilla que ni siquiera pertenecía a alguien conocido, sino que era de plano callejera, lo cual hirió sensiblemente la conciencia de clase de milord.

Sus tribulaciones aumentaron cuando al entrar en la alcoba conyugal vio a su mujer, lady Loosebloomers, en apretado trance de fornicio con Wellh Ung, el toroso mancebo encargado de la cría de los faisanes.

Sin perder su flema británica -a eso lo obligaba la tradición- lord Feebledick le dijo al mocetón:

-”He tolerado que faltes los lunes al trabajo; que te emborraches cada día y que vendas a los aldeanos la leña de mis bosques. Pero creo que ahora has llegado demasiado lejos.”

-”¡No, milord!”, -protestó vivamente el gañán, -”¡Le juro que sólo llegué hasta donde siempre!”

5.

Bustolina Grandchichier era una joven de mucha pechonalidad.

En la oficina uno de sus compañeros de trabajo le preguntó a otro:

-”¿Ya viste los zapatos nuevos que trae Bustolina?”

-”No”, -replicó el otro, -”Y te aseguro que tampoco ella se los puede ver...”

Volver arriba

  • Todos hablan… (Por DCarlesML)

Los editores me dicen: “Escriba lo que el público quiere leer”.

E vecino del 5to, aficionado a mis escritos opina: “Lo bordas cuando escribes con morbo”.

La dependienta de la tienda me aconseja: “Nunca dejes de escribir con finales felices”.

El intelectual que sigue mi blog, me recomienda: “Metafísica y filosofía del positivismo, es lo que tienes que abordar”.

El ingeniero industrial con dos masters, me orienta: “Mucha información comprobada y citas ingeniosas de científicos, eso falta”.

Mi médico de cabecera que me lee, sugiere: “No tanta ironía, ni suspicacias subyacentes, que eso hace mal al hígado”.

Un pariente lejano me envía un SMS diciendo: “Muy cool bro, pero más miseria, más mierda, más realidad cruda, sangre, caca, pero abundante”.

Un contacto político que lee mis tuits, me advierte: “Hombre, no te metas tanto con mis correligionarios. Ya bastante tenemos con La Sexta”.

Una admiradora tuitea: “Sos lo más. Te quiero Enri. Genio!”.

Un detractor desconocido apunta: “Siga metiéndose con los de la ultraderecha y es diana de un proyectil perdido”.

El corrector de escritos juzga: “Las elipsis no son correctas, las metáforas están diluidas y hay leísmos por todos lados. Revise y vuelva a enviarlo”.

Mi mujer valora con su aplastante lógica: “No todo lo que escribes es bueno, es más, creo que se salva un 5%, el resto lo tienes que rehacer”.

Solo, metido en la cueva del escritor, allí donde degluto vidas, las mezclo, las troceo, las rearmo, tocan la puerta y asomando la nariz, mi conciencia me expone su visión: “No todo es bueno, pero el resto es muy bueno, no dejes de usar el humor, escribe lo que sientes. Por encima de todo eres lector y ante esto, lo que escribas hazlo para ti”, cerró la puerta y desapareció.

Por la ventana un grupo de musas se congregan y me hacen señas para que las deje pasar.

Una de ellas se acerca a la pantalla y lee para sí, lo que voy escribiendo; se tapa la boca y mirando a sus hermanas hace un movimiento con la cabeza.

Todas al unísono me cantan: “¡Esto es un asco!, ¡Tíralo a la papelera! Con nosotras no cuentes para escribir esto”, dan media vuelta y huyen despavoridas.

Miro la pantalla y leo lo escrito:

Mañana comprar:

chorizos, solo 3,

papel higiénico,

tomate frito de oferta,

compresas,

lejía,

jabón para el cuerpo,

media docena de huevos,

vino del barato...

Ahora mi cabeza es un lío, mejor me voy a dar una vuelta y despejo dudas, porque alguno debe tener razón...

¿O acaso todos?

Volver arriba