Fin de semana: Viernes 28 a Domingo 30 de Mayo de 2.021
Holaaa samigooosss !!!
Esta semana tenemos un artículo sobre el humor y la creatividad, chistes variados, más definiciones divertidas, humor desde las redes sociales, más sutilezas, y unos textos humorísticos muy interesantes. Esperamos que se diviertan y que tengan todos una excelente semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo serio...
Artículos y ensayos sobre el humor.
Estar de buen humor fomenta la creatividad (Por Elena Sanz)
Las personas que hacen una pausa mientras trabajan para escuchar música o ver vídeos cómicos en Internet no están perdiendo el tiempo, sino que al mejorar su humor pueden potenciar su creatividad, según un estudio publicado en la revista Psychological Science.
Para llegar a esta conclusión, Ruby Nadler y sus colegas de la Universidad de Western Ontario (EE UU) modificaron el estado de ánimo de varios estudiantes con ayuda de música y vídeos que les hicieron sentirse alegres o tristes.
Después comprobaron cómo se desenvolvían aprendiendo a reconocer ciertos patrones en función de su estado.
Los resultados mostraron que los sujetos que se sentían felices descubrían y aprendían antes cómo resolver el problema que sus compañeros.
“Si tienes un proyecto en el que debes pensar de forma innovadora, estar de buen humor te ayudará”, asegura Nadler.
Humor desde las redes sociales...
1.
El matrimonio está desayunando y le dice ella a él, con una voz de reproche:
-”Pepe, anoche mientras estabas dormido, me estabas insultando…”
-”¿Y a ti quién te ha dicho que yo estaba dormido?”
(Gracias Claudio !!!)
2.
10 hombres llegan al cielo.
Un ángel les abre la puerta y les dice:
-”Los que le hayan sido infieles a su pareja, que den un paso adelante.”
9 de ellos, dan un paso adelante y entonces el ángel se vuelve a San Pedro y le pregunta:
-”¿Qué hacemos con el sordo?”
(Gracias Marcelo !!!)
3.
Ejemplo de lógica gallega:
Compré una botella de aguardiente y la puse en la bicicleta, pero camino a casa pensé:
-”¿Y si me caigo y se rompe, qué?”
Entonces, paré y la bebí toda.
Y mirá que hice bien porque luego, camino a casa, me caí seis veces...
(Gracias Horacio !!!)
Chistes de Jaimito…
1.
Una noche de verano Jaimito no se podía dormir y le dice a su papá:
-”Papá, papá los mosquitos me quieren picar…”
Y su padre le responde:
-”¡Pues apaga la luz!”
Al rato entra una luciérnaga por la ventana y Jaimito se levanta corriendo y furioso y le dice a su papá:
-”Papá, papá ¡los mosquitos me vienen a picar con linternas!”
2.
En la escuela, le dice la profesora a Jaimito:
-”A ver, Jaimito, ¿qué me dices de la muerte de Napoleón?”
Y Jaimito contesta:
-”Que lo siento mucho, señorita.”
3.
-”A ver Jaimito, dibuja un huevo.”
Jaimito empieza a dibujar y se mete la otra mano en el bolsillo.
Otra niña de la clase exclama:
-”¡Señorita, Jaimito está copiando!”
4.
El pequeño Jaimito pregunta a su padre:
-”Oye, papá ¿Tonto se acentúa?”
-”Con los años, hijo, con los años…”, -le contesta el padre.
5.
-”Jaimito ¿cómo te ha salido el examen de Matemáticas?”
-”Pues más o menos como a los del Polo Norte.”
-”¿Cómo a los del Polo Norte? ¿Qué quieres decir?”
-”De cero para bajo mamá, de cero para bajo…”
6.
El profesor pregunta:
-”¿Jaimito qué debo hacer para repartir 11 papas para 7 personas?”
-”Puré de papas, señor profesor.”
(Gracias Alejandro !!!)
Brevísimos...
1.
-”Doctor, soy asmática, ¿es grave?”
-”No, señora, es esdrújula.”
2.
-”El mes pasado contraí matrimonio.”
-”¡Contraje!”
-”Claro, tenía que ser formal.”
3.
-”No me quieres porque soy daltónico, ¿verdad, Celeste?”
-”¡Me llamo Violeta!”
4.
-”Oye, ¿cómo te llamas?”
-”No soy el ayer, ni soy el mañana.”
-”¿De qué hablas?”
-”Me llamo Eloy.”
5.
-”Hola, cielo, ¿cómo estás?”
-”Parcialmente nublado, con probabilidades de lluvia.”
6.
-”Joven, ¿podría decirme dónde vio por última vez a la señora de las empanadas?”
-”Por su puesto.”
(Gracias José Luis !!!)
Sutilezas...
1.
Hubo un partido de futbol entre dos equipos de la selva, uno formado por los animales, por los insectos el otro.
En el primer tiempo los grandes animales les metieron 5 goles a los insectos.
Anotaron el elefante, el hipopótamo, el búfalo, la jirafa y el rinoceronte.
La defensa de los insectos, formada por la hormiga, el mosquito y la luciérnaga, fue incapaz de contener el rudo ataque.
Otros 6 goles anotaron las enormes bestias en el segundo tiempo.
Aquello iba a ser una goliza.
Faltaban solamente 8 minutos para que el juego terminara cuando apareció el ciempiés, y en ese lapso les metió, él solo, 12 goles a los animales, con lo que los insectos ganaron el partido.
Felices, exultantes, pasearon por todo el campo en hombros al ciempiés.
Le reclamaron luego:
-”Casi perdimos a causa de tu ausencia. ¿Por qué tardaste tanto en entrar al juego?”
Explicó el ciempiés:
-”Me estaba poniendo los botines y las medias...”
2.
Amapolina, linda muchacha campirana, iba por el camino bajo un sol de plomo.
La vio don Agatocles, el dueño de la hacienda, y detuvo junto a ella su caballo.
-”Sube en ancas, muchacha”, -la invitó, -”Te llevaré a tu casa.”
La moza vaciló.
Preguntó, ruborosa, al hacendado:
-”Pero ¿no me hará nada?”
-”Claro que no”, -sonrió el vejancón, -”Sube.”
Volvió a preguntar Amapolina, tímida:
-”Y si me hace algo ¿me dará 50 pesos?”
3.
Comentó don Martiriano, marido sujeto a su fiera consorte, doña Jodoncia:
-”Me considero un marido inteligente. Pienso dos veces las cosas antes de no decirle nada a mi mujer.”
4.
Doña Camalisa se había casado siete veces, y otras tantas había enviudado.
Cuando su último marido estaba recibiendo cristiana sepultura uno de sus compadres suspiró:
-”Al fin estarán juntos.”
Alguien preguntó:
-”Ella y ¿cuál de sus maridos?”
-”No”, -precisó el compadre, -”Me refiero a sus muslos…”
5.
Un individuo de sospechosa traza llegó a una casa de las de foco rojo y requirió las prestaciones de una de las señoras que ahí las daban.
Las prestaciones, quiero decir.
Le indicó, sin embargo, que tendría que hacer el acto como lo hacía su mujer.
Preguntó con recelo la sexoservidora:
-”¿Cómo lo hace su mujer?”
Respondió, lacónico, el sujeto:
-”Gratis.”
Definiciones rápidas… (Por Enrique Jardiel Poncela)
(Segunda parte)
Féretro: Caja de caudales del alma.
Confesonario: Mentidero.
Ojales: Rotos intencionados.
Taller de pirotecnia: Laboratorio que explota un día.
Cocina: Laboratorio que explota una cocinera.
Indisposición del primer actor de la compañía: Cosa que acaba por ocurrir siempre cuando una comedia no lleva público a un teatro.
Adúltera: Nombre propio femenino, que también se le aplica a la leche de vacas.
Secante: Papel en el que se imprimen algunos periódicos.
Tabaco: Planta que, merced a una elaboración especial, sirve para hacer amistades y para toser por las mañanas.
Silla: Objeto con el que se les da en la cabeza a los visitantes pesados.
Lápiz: Maderita de diferentes tamaños que sirve para sacar de ella todas las virutas que se deseen.
Alfiletero: Recipiente para guardar agujas.
Agujero: Recipiente para guardar alfileres.
Cenicero: Aparato alrededor del cual se echan los cigarros y la ceniza.
Hucha: Caja donde se encierra el dinero y que lo devuelve al romperla.
Novia: Caja, a veces rubia, a veces morena, en donde se encierra el dinero y que no lo devuelve ni rompiéndola.
Barítono: Joven alto que a veces sabe cantar y que otras veces sabe escribir.
Empresario de teatros: Mamífero muy parecido al hombre.
Camello de Australia: Mamífero muy parecido al empresario de teatros.
Artículo de fondo: Pieza literaria que no tiene fondo casi nunca.
Foco: Luz viva con la que se alumbra a las estrellas de variedades para que no se dé cuenta el público de lo mal que lo hacen.
Chiste: Juego de ingenio que inventa un hombre, repiten los otros hombres, no consiguen repetir casi nunca las mujeres y copian todos los jóvenes que comienzan su carrera de dibujantes.
De tal palo tal astilla… (Por Antonella Corallo Bao)
-”¿Por qué hay tantos relojes acá?”
-”Porque es una relojería, hija.”
La conversación se volvía incómoda.
Era la quinta vez que entrábamos con mi marido al local de Paso de la Patria durante la misma semana.
Encima, ahora teníamos poco tiempo: debíamos ir a la calle Dorrego a pagar la factura vencida de la luz.
-”Tenemos que modernizarnos, Rubén. Podríamos pagar por la app”, -le dije antes de salir.
-”De paso, vamos a la relojería”, -me respondió él, -”La nena quiere un regalo.”
Ella esperaba muñecas, dinosaurios, o un iPhone, pero mi esposo vio el brazo vacío de la nena y nos trajo de nuevo a la relojería que queda a la vuelta de casa.
La costumbre de él es tocar todo lo que no va a comprar.
Por ese motivo tiene la entrada prohibida en una casa de electrodomésticos.
Hace poco tiró un televisor y lo terminamos de pagar el mes pasado.
Él lo mantiene arriba de la mesa con la pantalla partida, dice que ve el noticiero, que el dólar no subió, y otras estupideces más, sin entender que el televisor está roto.
-”Lo compramos por la mitad, Rubén.”
-”Vos nunca revisás bien las cosas.”
Es un hombre que no acepta sus errores, y yo tampoco me esfuerzo por hacérselos entender.
-”¿Estamos en una juguetería, ma?”, -insistió mi hija.
-”Se llama relojería. Ya te lo dije.”
-”¿Estamos en una emoción atravesada por la ansiedad, el estrés y la nostalgia?”
-”No, hija, ¡no! Las personas se ubican en lugares. No viven situaciones hipotéticas, abstractas, creativas.”
-”Y… ¿dónde vivimos nosotros?”
-”En Ezeiza.”
-”¿Dónde queda Ezeiza? ¿En un planeta bueno?”
-”Nena, ¿qué desayunaste hoy?”, -le pregunté.
-”Cereales. ¿Papá qué hace?”
-”Papá está manoseando los relojes.”
-”¿Sabe que el relojero lo está mirando?”
-”Si lo sabría, no los utilizaría como collares.”
Mi marido se hallaba alterado: reloj que veía, reloj toqueteaba.
De tal palo tal astilla, mi hija optaba por la posibilidad de estar viviendo en Narnia.
Para hacerlos entrar en razón, decidí elegir dos relojes: uno para mi marido y otro para la nena.
El relojero me dijo el precio y me preguntó:
-”Señora, ¿se los lleva?”
-”Los dejo a los dos”, -contesté y salí a pagar la boleta de la luz.
Cuando volví a casa, ambos miraban la pantalla y se reían de una serie graciosa y delirante que, según decían, estrenaban en Ezeiza Tevé.