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Viernes 25 de Julio

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                Fin de semana: Viernes 25 a Domingo 27 de Julio de 2.025

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre si el dinero puede darnos felicidad, cosas divertidas recibidas desde las redes sociales, chistes variados, de políticos, más humor para celebrar la semana de la amistad, nuevas sutilezas y unos textos de humor con final abierto, para que completen como quieran. Esperamos que se diviertan y les deseamos a todos una muy buena semana.

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.

El dinero puede dar felicidad, pero hasta cierto punto, según varios estudios (Por Pablo Mora)

La eterna pregunta sobre si el dinero puede comprar la felicidad o no, ha sido objeto de debate durante mucho tiempo.

Para algunos, la respuesta parece obvia: una cuenta bancaria bien acomodada significa tranquilidad, seguridad y la posibilidad de acceder a experiencias que satisfacen el bienestar emocional.

Pero ahora, el clásico refrán «No es más feliz quien más tiene sino quien menos necesita» ha adquirido algo más de enjundia.

Y es que, dado que la realidad tiene muchos matices, la ciencia ha arrojado algo de luz sobre este asunto.

No son pocos los estudios que han explorado el tema desde diferentes ángulos, sin embargo, los hallazgos han sido muy dispares.

Por una parte, se ha demostrado que el dinero sí puede tener un impacto positivo en la felicidad, pero hasta cierto punto.

No cabe duda de que el hecho de contar con suficientes recursos para cubrir las necesidades básicas - alimentación, vivienda o atención médica-, es fundamental para garantizar un mínimo de bienestar.

También la falta de estabilidad económica puede generar estrés y ansiedad, lo que, a su vez, repercute negativamente en la calidad de vida y en la felicidad.

Además, el dinero facilita el acceso a oportunidades y experiencias que pueden enriquecer nuestras vidas y contribuir a nuestra felicidad.

Viajar, disfrutar de actividades de ocio, la oportunidad de tener una educación de calidad o disponer de tiempo libre para dedicarse a las aficiones o relaciones personales son algunos ejemplos de cómo el dinero puede mejorar nuestra calidad de vida.

Sin embargo, la relación entre el dinero y la felicidad no es tan directa como podría parecer a simple vista.

Algunos estudios han demostrado que, si bien los ingresos más altos están asociados con una mayor satisfacción en la vida, este efecto tiende a disminuir a medida que los ingresos alcanzan cierto punto.

Para responder a la pregunta de si son más felices las personas con mayores ingresos, los investigadores Matthew Killingsworth, de la Universidad de Pensilvania y Daniel Kahneman, de Princeton, han puesto en común los datos que obtuvieron de distintos estudios, sin embargo, comprobaron que los resultados eran contradictorios.

Por un lado, Kahneman y su equipo observaron en 2022 que conforme aumentan los ingresos, también lo hace el bienestar, pero solo hasta cierto punto.

En otras palabras, cuando se satisfacen las necesidades básicas y se alcanza cierto nivel económico, el dinero va teniendo un impacto menos significativo en la felicidad.

En concreto, observaron que se repetía un ‘patrón de estancamiento’, es decir, “la felicidad aumentaba de forma constante con los ingresos hasta cierto punto y luego se estabilizaba”, tal como explicaban.

Por el contrario, el trabajo de Killingsworth encontró que el dinero sigue generando felicidad más allá de cierto umbral.

Según sus estudios, el 80 % de las personas experimenta beneficios emocionales al ganar más dinero, sin embargo, para el 20 % restante, las ganancias adicionales no suponen un valor añadido para su bienestar.

Este fenómeno se ha atribuido a varios factores.

Uno de ellos es la adaptación, que se refiere a la tendencia humana a acostumbrarse rápidamente a las mejoras en las circunstancias de vida y, en consecuencia, a experimentar con el tiempo una disminución en la satisfacción.

En cualquier caso, la búsqueda de la felicidad no se limita solo al aumento de los ingresos.

El economista Richard Easterlin sostiene que, una vez cubiertas las necesidades básicas, el incremento de ingresos no necesariamente conduce a un mayor bienestar.

De hecho, este experto argumenta que el tiempo dedicado a la familia y la salud tiene un impacto más duradero que el dinero, que tiende a perder su efecto con el tiempo.

Esto sugiere que el dinero, por sí solo, no garantiza la felicidad, aunque pueda facilitar el acceso a experiencias y recursos que contribuyen a ella.

Además, tener relaciones sociales positivas y control sobre el tiempo también se ha relacionado con el bienestar emocional, aspectos que a menudo están influenciados por el estatus socioeconómico.

En esta línea, una investigación publicada en 2016 en Sage Journals, aseguraba que en lugar de “perder tiempo” para conseguir dinero, las personas verdaderamente felices “gastan dinero” en conseguir tiempo para sí mismos.

Los resultados revelaron que aquellos que estaban dispuestos a renunciar a ganar más dinero a cambio de recuperar tiempo libre, experimentaron “relaciones sociales y carreras más satisfactorias, así como más felicidad”.

Altos niveles de felicidad en sociedades con recursos limitados

Asimismo, un reciente estudio publicado por la revista PNAS demuestra que las sociedades menos desarrolladas económicamente pueden experimentar niveles más altos de satisfacción vital, a pesar de contar con recursos limitados.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores encuestaron a un total de 2.966 miembros de pueblos indígenas y comunidades locales de 19 lugares distribuidos por todo el mundo.

A pesar de tener pocos recursos económicos, los encuestados afirman con frecuencia estar muy satisfechos con sus vidas”, explican los autores del estudio.

De hecho, subrayan, “algunas comunidades registran puntuaciones de satisfacción similares a las de los países más ricos”.

Esto sugiere, por tanto, que factores como el sentido de comunidad, la conexión con la naturaleza o la espiritualidad pueden desempeñar un papel importante a la hora de valorar la propia felicidad, independientemente de cómo sea la situación financiera.

Nuestros resultados son coherentes con la idea de que las sociedades humanas pueden mantener una vida muy satisfactoria para sus miembros sin necesidad de que tengan un alto nivel de ingresos”, remarcan los científicos.

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  • Humor desde las redes sociales...

1.

-”¿Nunca me dices un piropo?”

-”Ok. La luna está celosa de tí, por lo redonda que te estás poniendo...”

(Gracias Marcelo !!!)

2.

-”Mamá, volví a discutir con mi marido, y para castigarlo me voy para tu casa.”

-”Eso no serviría, hija. Si de verdad quieres castigarlo, me voy yo para la tuya...”

3.

En el psiquiatra:

-”Bueno, señora, la semana que viene trabajaremos con el inconsciente.”

-”Imposible. Mi marido no puede venir.”

4.

Cuatro ladrones entran a robar un banco.

Abren la bóveda y lo que encuentran son 100 yogurts.

Molestos, se los toman todos.

Al salir, le preguntan al vigilante:

-”¿Y dónde está el dinero en este banco?”

-”¿Cuál dinero? Este es un banco de semen.”

(Gracias Iche !!!)

5.

Me da risa cuando me dicen:

-"Ten cuidado que ese solo te quiere para lo que ya sabes..."

¡Como si yo lo quisiera para hacer crucigramas!

6.

-"¿Cuál es tu fantasía sexual?"

-"Que alguien me arroje 1 millón de dólares en efectivo sobre mi cuerpo desnudo y luego se largue y me deje sola..."

(Gracias Diana !!!)

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  • Infortunios laborales...

Trabajé en una fábrica, y un día le dije a mi jefe:

-”¡Yo quiero ganar de acuerdo a mi capacidad!”

-”Mirá, menos no te puedo pagar...”

Luego jugué al fútbol.

Mi entrenador me llamaba “Lady Di”, porque decía que estaba muerto antes de salir del túnel.

Después fui boxeador.

En mi primer pelea, el rival me da la primera trompada en el ojo, la segunda en el ojo, la tercera también.

Entonces le dije:

-”¡Pará de pegarme en el ojo! ¡Yo también quiero ver la pelea!”

Cuando terminó el round, llegué al banco y le pregunté al entrenador:

-”¿Cómo vamos?”

-”Mirá, si lo matás, empatamos...”

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  • Cosas de políticos...

1.

Llega un político a un piquete, un corte de ruta.

Pregunta el político:

-”¿Qué pasa que me cortan la ruta?”

-”Bueno, aquí hay 2 graves problemas en este pueblo...”

-”Yo soy un político honesto. Decime el primer problema.”

-”Todo el pueblo no tiene agua.”

-”Te lo soluciono enseguida.”

El político saca su teléfono celular y habla:

-”Hola, ¿secretario de obras públicas? El pueblo no tiene agua. El lunes venimos con los camiones y los caños e instalamos todo. ¿Me quedo tranquilo?”

Corta y les dice a los del pueblo:

-”Levanten el piquete, el lunes tienen agua. Decime el segundo problema.”

-”Que en este pueblo no hay señal para hablar por teléfono...”

2.

Un político llega para repartir juguetes en un barrio de emergencia muy pobre.

-”Chicos, ¡juguetes para todos, juguetes para todos!”

Un hombre se acerca y le dice:

-”Señor intendente, Usted regala juguetes pero aquí hay chicos que no comen hace 2 meses...”

-”¡Ah, no! ¡Chicos, si no comen no hay juguetes!”

3.

Se acerca un tipo a otro que tenía un perro enorme, y le dice:

-”¡Qué lindo perro! ¿Cómo se llama?”

-”Diputado.”

-”¿Lo puedo tocar?”

-”Claro, si no hace nada...”

(Gracias Rodolfo !!!)


  • Alerta...

¿QUÉ ES LA SEMEJUELA?

Es una enfermedad que se puede presentar en personas mayores a los 50 años, aún no aceptada por la ciencia médica.

Por favor es muy importante hacerse este auto-examen ante la aparición de la SEMEJUELA.

El diagnóstico a tiempo puede ayudarnos a combatirla.

SÍNTOMAS QUE DEFINEN LA APARICIÓN DE ESTA PATOLOGÍA:

1.- Si un café te produce imsomnio.

2.- Si una cerveza te lleva directo al baño.

3.- Si todo te parece muy caro.

4.- Si cualquier tonto te altera.

5.- Si cualquier exceso provoca aumento de peso.

6.- Si el chorizo te cae pesadísimo y el picante te irrita.

7.- Si la sal te sube la presión.

8.- Si en una fiesta pides la mesa lo más lejos posible de la música.

9.- Si al amarrarte los zapatos te da dolor de espalda y vértigo.

10.- Si la TV te adormece.

11.- Si te dicen señor o señora en todos lados.

12.- Si prefieres andar con zapatos cómodos no importando que sean feos.

13.- Si cargas con tu suéter o tu paraguas a todos lados, por si necesitas abrigarte o por si acaso llueve.

Todos estos síntomas son prueba irrefutable que padeces de SEMEJUELA.

SE - ME - JUE - LA JUVENTUD...

Y si no lo reenvías a todos los viejitos es porque ya padeces la enfermedad, SEMEJUELA memoria.

A mí, me lo enviaron por equivocación.

(Gracias Jorge !!!)

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  • Un amigo argentino...

Un amigo normal es alguien que nunca te pide comida…

Un amigo argentino es la razón por la que organizás una comida.



Un amigo normal te pregunta ¿cómo estás?…

Un amigo argentino cuando te ve, te dice: “Hijo de puta, ¿cómo andás?”, te abraza y te besa.



Un amigo normal puede que nunca te haya visto llorar…

Un amigo argentino ha llorado con vos, por cualquier cosa.



Un amigo normal te manda flores y una tarjeta cuando estás internado en el hospital.

Un amigo argentino te va a ver y se queda dormido en una silla, a tu lado.



Un amigo normal te pide algo prestado y te lo devuelve a los dos días…

Un amigo argentino te pide algo prestado y a la semana se olvida que no es suyo. Ni te lo devuelve ni se lo reclamás nunca.



Un amigo normal te ofrece el sofá para que duermas.

Un amigo argentino te brinda su cama, se acuesta en el suelo… y no te deja dormir en toooooda la noche conversando con vos.



Un amigo normal sabe unas cuantas cosas acerca de vos…

Un amigo argentino podría escribir un libro con las cosas que le has contado, pero no anda bocinando nada.



Un amigo normal te lleva remedios cuando estás resfriado.

Un amigo argentino te hace una sopa de pollo y los remedios que le enseñó su abuela.



Un amigo normal golpea la puerta para que le abras…

Un amigo argentino abre la puerta, entra solo y después te dice: “¡Llegué!”



Un amigo normal te pide que le hagas un café.

Un amigo argentino pasa a la cocina, usa la cafetera y hasta le pide azúcar a una vecina si vos no tenés.



Un amigo normal te invita a comer una semana antes y pide que le confirmes si vas a ir.

Un amigo argentino te llama en cualquier momento y te dice: “en cinco minutos tiro la carne a la parrilla, traéte un vino…”



Un amigo normal, si vas a verlo a su oficina, te presenta como “el Señor Fulano…”

Un amigo argentino llama al compañero de oficina y le dice: “Máquina, este fiera es mi hermano”.



Si tenés un resbalón en la vida, un amigo normal dice: “no te llamé por un tiempo, para no molestar…”

Un amigo argentino te llama a cada rato: “Boludo, lo que necesités, avisá…”



Un amigo normal puede serlo por un tiempo…

Un amigo argentino es para toda la vida.



Un amigo normal ignoraría este mensaje…

Un amigo argentino se lo pasará a todos sus amigos pues se siente orgulloso de ser AMIGO ARGENTINO…



FELIZ SEMANA DEL AMIGO.

(Gracias Alejandro !!!)

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  • Sutilezas...

1.

-”Doctor”, -le dijo la mujer al célebre analista, -”siento de continuo un intenso deseo sexual. ¿Qué puedo hacer para que se me apague?”

Sin vacilar indicó el facultativo:

-”Cásese...”

2.

La mamá de Susiflor le dijo, preocupada:

-”Doña Chalina me contó que te estás acostando con tu novio.”

-”¡Qué chismosa es la gente!”, -se enojó la muchacha, -”¡No puede una acostarse con cualquiera, porque luego luego empiezan a decir que es tu novio!”

3.

Pepito y su amigo Juanilito estaban en el parque.

Frente a ellos pasaron dos muchachonas de exuberante anatomía y sinuosos movimientos serpentinos.

Le dice Pepito a Juanilito:

-”¿Sabes qué? Estoy empezando a sospechar que en la vida hay algo más que tabletas, play station y fútbol...”

4.

Pepito, vanidoso, le presumía a Rosilita:

-”Tengo algo que tú no tienes.”

Y Rosilita lloraba, porque, en efecto, Pepito le mostraba aquello que él tenía y de lo cual carecía ella.

Mas sucedió que un día Pepito insistió en su jactancia acostumbrada:

-”Yo tengo algo que tú no tienes.”

Y ese día Rosilita no lloró; antes bien esbozó una sonrisilla suficiente.

-”¿De qué te ríes?”, -se amoscó Pepito, -”Ya te dije que yo tengo algo que tú no tienes.”

-”Sí”, -replicó ufana Rosilita, -”pero mi mami me dijo que con lo que yo tengo puedo conseguir todas las que quiera de ésa que tienes tú...”

5.

Doña Jodoncia, la fiera cónyuge de don Martiriano, le contó a su vecina:

-”Le di 2.000 pesos a un pobre hombre que me los pidió de caridad.”

Opinó la vecina:

-”2.000 pesos es mucho dinero para darlo de limosna. ¿Qué dijo tu marido?”

Responde la anfisbena:

-”Dijo con voz humilde: ‘Gracias’...”

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  • ¡Ay Abuela!... (Por Tamara)

Había planeado hacer algo diferente para ver a su abuelita, estaba cansada de los asedios del lobo, del cazador haciendo el papel de héroe, de atravesar siempre el mismo bosque y sentir un miedo espeluznante...

Porque siempre había sentido miedo, aunque lo disimulara.

Ese día, le dijo a la abuela:

-Vámonos a pasear al Rio Cristal... nos encontraremos allá, pero no vayas como siempre, con el gorrito desteñido y la túnica raída por el tiempo.

¡Vamos a tratar de engañar al lobo!

Mira, te traje un yin, unos botines y esta blusita escotada que espero te quede bien.

Te pintaré el pelo color café, para darte los aires más juveniles y le diremos al cazador que te acompañe como si fuera tu novio.

¿Tú sabes? por si aparece el lobo durante la espera.

Eso sí, el cazador debe ir también bien de copete para cenar juntos en el restaurante del lugar.

Yo, que soy la anfitriona, voy a ir con una capucha verde.

¡No sé cómo se las arreglará esta vez para encontrarme!

Porque me voy a untar colonia de roble y a pintar la cara de follaje.

Cierto es que él tiene buen olfato y me rastrea...

¡Pero creo que esta vez le va a ser muy difícil!

Nos encontraremos allí, en las instalaciones a la orilla del rio.

Ya estaban en el lugar, la abuelita y el cazador y habían pasado varias horas y Caperucita no aparecía, y a la abuelita que le gustaba el trago y estaba ansiosa, (ya se había dado algunos) comenzó a cantar la canción de Silvio Rodríguez:

(La eeeera estáaa parieeendo un corazón, no pueeede máaas se muere de dolooor y hay que acudiiir…)

Bueno, ella no sabía por qué estaba cantando aquella canción, pero estaba muy entonada y pensó que con esa iba a alegrar la situación.

Y el cazador la miró de reojo, como diciendo y ¿Qué le pasa a esta loca?

Pero no dijo nada al ver que ya estaba pasada de tragos, solo la mandó a callar.

La abuelita se le acercó y mirándolo con ojos entornados muy coqueta, le dijo:

-”Cazador, mira que llevamos tiempo encontrándonos repitiendo la misma historia, el mismo cuento, y yo nunca te he dicho que estoy enamorada de ti, de tu cuerpo, de tus ojos. Sííí, ya sé que tengo unos añitos de más, pero mi corazoncito late por ti eeeh. ¡Yo quisiera que me tuvieras en cuenta!. Además sé que tienes intenciones con la Caperucita, pero si decides empezar conmigo. ¡Yo!… estaría feliz.”

El cazador, que siempre estaba buscando la forma de encontrar una víctima potencial a sus asedios, la miró con ojos maliciosos y pensó:

-”Nooo, no está nada mal la vieja, Arregladita con pitusa, botines y escote pronunciado, se le pudiera hacer un tiempo.”

La observó detalladamente y se había puesto los dientes, le veía su sonrisa fenomenal.

Además no tenía los espejuelos puestos y sus ojos también se veían grandes y hermosos.

Ya él, estaba pasado de tragos también y sin poder contenerse a la encantadora abuelita le espantó un beso que la dejó soberanamente sofocada.

A la sazón llegó Caperucita y vio el enredo que tenían los dos y exclamó:

-”¡Pero abuela! no te puedo dejar sola ni por un segundo… ¡eres más rápida que vena en celo!”

A lo que ésta le riposta:

-”¡Ay, hija, es que tu demorabas tanto y… ¿Qué te pasó?”

-”Nada abuela, ni quieras saber... resulta que venía camuflada que ni los pajaritos notaban el cambio entre yo y los árboles, toda de verde con mi capucha y la cara pintada de follaje, pensaba «¡ahora si me le escapé!» Y… ¿Qué tú crees abuela? Cuando venía por la orilla del rio me percato de una sombra que venía detrás de mí. Aceleré el paso y ella también. Cuando echo la vista atrás, era el maldito lobo que traía la lujuria reflejada en el rostro con sus garras rastrillando el rabo...”

-”¡Ay abuela! Ese lobo me tenía hasta la coronilla, le espanté un seboruco que cayó desmayado en el suelo y fue el momento que aproveché para abrirle la barriga y llenársela de piedra, se la cosí toda y lo deje allí, yo creo que no pueda levantarse en un buen tiempo.”

La abuela la miro seria e incrédula y luego con ganas de reír le dijo:

-”Caperucita mira que hemos cambiado la versión de este cuento, ahora ni sé cuál va a ser el final.”

A lo que ella le respondió:

-”¡Mira abuela! No te preocupes por eso, vamos a dejárselo al lector y que él le ponga el final que quiera. Nosotros nos vamos a tomar unas cervecitas con el cazador y vamos ver qué pasa.”

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Viernes 18 de Julio

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                Fin de semana: Viernes 18 a Domingo 20 de Julio de 2.025

Hooolaaa samigooosss !!!

Esta semana tenemos un artículo sobre la felicidad y su relación con el tiempo libre, chistes variados, humor llegado desde las redes sociales, nuevas sutilezas, chistes para conmemorar el día del amigo y unos textos humorísticos muy graciosos. Esperamos que los disfruten, que pasen una excelente semana y con motivo de celebrarse este Domingo el “Día del Amigo”, les deseamos a todos un ¡Muy feliz día, samigooosss!

                                                         Esteban Nicolini


  • El humor es algo serio...

Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.

¿Cuánto tiempo libre necesitas para ser feliz? (Por Pablo Mora)

El tiempo libre es uno de los mayores anhelos en la sociedad occidental.

De hecho, hace relativamente poco, se publicó una investigación que aseguraba que la gente más feliz tiene más tiempo y menos dinero.

Las autoras de aquel trabajo aseguraban las personas que priorizan el tiempo sobre el dinero tienen mejor calidad de vida: relaciones sociales y carreras más satisfactorias a la vez que más felicidad.

Sin embargo, muchas personas que viven en la sociedad contemporánea sienten que no tienen tiempo suficiente para sí mismos, por lo que buscan más constantemente.

¿Pero es realmente perjudicial tener poco tiempo libre?

¿Hay algún inconveniente por tener demasiadas horas de ocio?

¿Cuánto tiempo necesitamos realmente para ser felices?

Un equipo de investigadores de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de California (EE UU) arrojaron un poco de luz sobre este asunto en un estudio publicado en Journal of Personality and Social Psychology.

La investigación se basa en dos conjuntos de datos a gran escala que incluyeron a más de 35.000 estadounidenses.

En concreto, los científicos descubrieron que las personas con más tiempo libre suelen tener mayores niveles de bienestar subjetivo, pero sólo hasta cierto punto.

Precisamente, encontraron una relación negativa entre el tiempo de ocio y el bienestar subjetivo.

Por una parte, los resultados mostraron que el hecho de tener poco tiempo se relaciona con un menor índice de bienestar causado por el estrés.

Sin embargo, tener más tiempo libre no se traduce siempre en un mayor nivel de felicidad.

Las personas que tenían hasta dos horas libres al día decían sentirse mejor que las que tenían menos tiempo.

En cambio, las personas que tenían cinco horas o más de asueto reconocieron que se sentían incluso peor.

Al final, una media aproximada de dos o tres horas al día sea probablemente la cantidad ideal de tiempo libre para satisfacer las necesidades de una persona, según los expertos.

La mayoría de la gente tiene muy poco tiempo libre, pero demasiado tiempo libre no siempre es mejor”, afirmó en una nota de prensa Marissa Sharif, experta en marketing de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania y autora principal del estudio.

A veces, disponer de mucho tiempo libre está incluso relacionado con un menor bienestar subjetivo debido a la falta de productividad”, en palabras de los investigadores.

Por tanto, tener demasiado tiempo de descanso puede hacer que la persona no se sienta lo suficientemente productiva, y esto acabe menoscabando su felicidad.

En estos casos, la productividad durante el tiempo individual emerge como un factor crucial.

En este sentido, señalan los autores del estudio, “el efecto negativo de tener demasiado tiempo para uno mismo puede mitigarse cuando las personas emplean este tiempo en actividades productivas”.

Saber gestionar el tiempo

En paralelo, los investigadores realizaron otros dos experimentos para corroborar estos hallazgos.

En uno de ellos se pidió a los participantes que imaginaran que tenían entre 3,5 y siete horas libres al día y que imaginasen que empleaban ese tiempo en actividades ‘productivas’ (como la actividad física) o ‘no productivas’ (como ver la televisión).

Según los resultados, los participantes reconocieron que su bienestar se vería perjudicado sólo si no realizaban alguna actividad de forma provechosa, aunque tuviesen mucho tiempo libre durante el día.

En otras palabras, la forma en que las personas pasan su tiempo libre importa, pero lo que se considera ‘productivo’ depende de cada persona.

Si ver dos horas de 'Friends' en tu tiempo libre aumenta tu felicidad, debes hacerlo”, aclaró Sharif.

El objetivo de todo esto es el de cuidarse a uno mismo”, reflexionó.

No obstante, “en los casos en que la gente sí cuente con cantidades excesivas de tiempo, como por ejemplo, después de jubilarse o dejar un trabajo”, añadió, “nuestros resultados muestran que estas personas se beneficiarían de emplear ese tiempo libre con un propósito concreto”.

En definitiva, las conclusiones sugieren que la relación entre el tiempo personal y la felicidad es compleja.

Con todo, no se trata simplemente de tener más tiempo, sino de cómo se utiliza ese tiempo.

La productividad y la sensación de logro durante el tiempo libre parecen ser factores clave para mantener o mejorar el bienestar subjetivo, incluso cuando se dispone de exceso de tiempo para uno mismo.

Según conclusiones basadas en investigaciones científicas, los factores que determinan un equilibrio adecuado entre tiempo libre y felicidad son: la calidad del tiempo (más que la cantidad), la sensación de autonomía sobre esas horas, un balance adecuado con el trabajo, la variedad de actividades, el descanso y la recuperación, las interacciones sociales e incluso la capacidad de adaptarse a esas formas de tiempo libre.

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  • Humor desde las redes sociales...

1.

Un tipo está ordenando su comida en un restaurante y el mozo le pregunta:

-”Señor, ¿cómo quiere sus huevos?”

Y el tipo responde:

-”¡Con toda mi alma!”

2.

Le preguntan a un tipo:

-”Si tuvieras un hijo, ¿qué nombre le pondrías?”

-”El mejor nombre es Ariel. Así cuando crezca él decide si quiere ser hombre, mujer, la sirenita o jabón en polvo... Sirve para todo.”

(Gracias Diana !!!)

3.

Si ella te dice que ya no hay química, es porque ya está haciendo experimentos con otro tubo de ensayo...

4.

-”Si ves a un hambriento no le des arroz, enséñale a cultivarlo.” Confucio.

-”Si ves a Confucio, dile que se vaya a la mierda.” El hambriento.

5.

-”Hola, servicio técnico, no me funciona el módem.”

-”¿Me puede decir qué luces tiene encendida?”

-”La del baño y la cocina.”

-”Déjelo, señora, le enviamos al técnico...”

6.

La mujer le dice al hombre:

-”Tras dos años contigo, he descubierto que eres tonto.”

-”¿Tardas dos años y el tonto soy yo?”

(Gracias Iche !!!)

7.

-”Che, ¡Basta de política! Hablemos de fútbol.”

-”PENAL para Cristina...”

(Gracias Claudia !!!)

8.

-”Y todo se lo debo al cariño de mis padres. Mi madre me amamantó hasta los 18 años.”

-”¡¿Hasta los 18 años?!”

-”Considere que me tuvo a los 17.”

(Gracias Marcelo !!!)

9.

El día que se sepa cuantas personas con apellido Díaz hay en el mundo, se acabó todo...

Tendremos los Díaz contados.

(Gracias Susana !!!)

10.

Un borracho se sube a un autobús y se encuentra con un testigo de Jehová.

Este le dice:

-”¡Estás yendo derecho al infierno!”

-”Mierda, me he vuelto a equivocar de autobús...”

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  • Variedades...

1.

-”Oye, Antonio, ¿cómo te fue en tu viaje por Asturias?”

-”En mi viaje por Asturias, tío, me tuvieron que llevar a un hospital porque me picó una abeja y me dejó el pincho adentro.”

-”¡Aguijón!”

-”No, a Oviedo que estaba más cerca.”

(Gracias Gustavo !!!)

2.

-”Pepe, ¿te acuerdas cuando te fuiste un fin de semana a cazar?”

-”Sí, cario, ¿Por qué?”

-”Porque ha llamado la liebre, dice que está preñada...”

3.

Un hombre mandó su ropa a lavar a la lavandería y dejó una nota:

Usar más jabón en los boxers.”

Cuando recogió la ropa, encontró una nota que decía:

Usar más papel en el culo.”

4.

-”Eres la mujer más amable, inteligente y linda que he visto en mi vida.”

-”¿Quieres llevarme a la cama, verdad?”

-”¡Y encima lees la mente! Eres única...”

(Gracias Iche !!!)

5.

A veces me pongo mal porque, cuando era chico, todos pensaban que yo iba a ser un ingeniero nuclear, un veterinario, o un médico y terminé siendo un empleado.

Pero después pienso en el pobre rayo láser, que todos pensábamos que iba a ser un arma intergaláctica y lo terminaron usando para depilarse la pochola, y se me pasa...

(Gracias Rodolfo !!!)

6.

Me llegó la factura de la luz.

Creo que me cobran también la luz del sol, la luz divina y la luz al final del túnel...

(Gracias Susana !!!)

7.

Oído al pasar:

-”Corte que nada viste...”

-”Si, no da.”

-”Tipo que te da menos 500.”

-”Mal.”

-”Por eso yo ni ahí.”

-”Obvio.”

¿En qué idioma hablan estos pibes?

(Gracias Laura !!!)

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  • Día del amigo...

1.

Después de una noche movida, dos borrachos regresan a casa a primera hora de la mañana.

En el portal de uno de ellos se despiden.

-”Oye, sobre todo, de ninguna manera le digas a tu familia donde hemos estado esta noche, ¿de acuerdo?”

-”De acuerdo, pero al menos podrías decírmelo a mí que soy tu amigo, ¿dónde hemos estado?”

2.

Dice un amigo a otro:

-”En estas vacaciones voy a pasar el estrecho de Gibraltar en bicicleta.”

Y el otro le contesta:

-”Pero estás loco, eso es imposible, ¿Cómo vas a pasar el estrecho en bicicleta?”

Y responde el primero:

-”¡Hombre, no será tan estrecho!”

3.

Muere el marido y en el cementerio un amigo reza por él diciendo:

-”Estamos aquí para despedir al gran amigo, al hombre honesto y cabal, lleno de cualidades y virtudes, al marido modelo, al padre ejemplar...”

Al oírlo, la viuda coge de la mano a su hija y murmura:

-”Vámonos, nos hemos equivocado de entierro.”

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  • Sutilezas...

1.

Un gay de edad madura charlaba con un amigo suyo.

Le contó:

-”Fui a Londres, y me llevé una tremenda decepción.”

-”¿Por qué?”, -pregunta el otro.

Responde, mohíno, el primero:

-”El Big Ben es un reloj...”

2.

Doña Macalota compró en un bazar una lámpara de forma extraña.

Al llegar a su casa la frotó para limpiarla, y de la lámpara salió un genio de Oriente.

Le ofreció a la mujer:

-”Te concederé un deseo.”

Ella respondió:

-”Espera.”

Tomó el teléfono y llamó a su esposo, don Chinguetas.

-”No me preguntes nada”, -le dijo, -”Solamente respóndeme: ¿a quién te quieres parecer, a Leonardo di Caprio o a Brad Pitt?”

3.

Un agente viajero les comentó a sus amigos en el bar:

-”Mi esposa se alegra mucho cuando regreso de un viaje. Se asoma a la ventana, y a todos los hombres que se acercan a la casa les grita: ‘¡Mi marido está aquí! ¡Aquí está mi marido!’...”

4.

En el curso de un viaje don Algón llegó al aeropuerto de la ciudad donde estudiaba su hijo.

El vuelo de conexión saldría cinco horas después, de modo que decidió hacerle una visita, aunque eran ya las dos de la mañana.

Tomó un taxi y se dirigió a la casa donde vivía el muchacho.

Llamó a la puerta; se encendió una luz en el segundo piso y un estudiante se asomó a la ventana.

Le preguntó don Algón:

-”¿Aquí vive Golfalino Huévez?”

-”Sí”, -–respondió el que se había asomado, -”Déjelo en el jardín; mañana lo recogeremos.”

5.

Era invierno, y Babalucas decidió ir a pescar en el hielo.

Llevó consigo caña, anzuelo, carnada, su silla portátil y un taladro para abrir un agujero en la helada superficie.

Se sentó, pues, en la silla y se dispuso a taladrar.

En eso oyó una resonante voz venida de lo alto:

-”¡No agujerées el hielo!”

Volvió la vista a todas partes, pero no vio a nadie.

Tomó el taladro otra vez.

-”¡No agujerées el hielo!”, -se oyó de nuevo la poderosa voz.

Intrigado, Babalucas paseó la mirada a su alrededor, pero tampoco en esta ocasión vio a persona alguna.

De nueva cuenta hizo el intento de taladrar.

Y otra vez se escuchó la voz, ahora más imperativa y fuerte:

-”¡No agujerées el hielo!”

Clamó el tonto roque con angustia:

-”¿Quién eres tú, que así me gritas con voz que viene de la altura? ¿Acaso me quieres advertir de algún peligro? ¿Eres el Señor? ¿Eres mi ángel de la guarda? ¿Quién eres, di, que me manda no agujerar el hielo?”

Responde la resonante voz:

-”Soy el encargado de la pista de patinaje...”

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  • El Asceta... (Por Tom)

El hombre vivía en lo alto de un poste.

Había leído que los antiguos anacoretas buscaban la purificación aislándose en la cima de las columnas, a falta de ellas se trepó en un poste telefónico.

Rosendo Bevilacqua era un ser muy influenciable y solía tener esa clase de identificaciones, y en ciertas oportunidades se mimetizaba con algún personaje.

Sus conocidos recuerdan que ya en enero de 1969 se ubicó junto al teléfono esperando el llamado de la N.A.S.A. (en respuesta a su ofrecimiento).

A mitad de año (y sin haber levantado el traste de la silla en ningún momento) Rosendo se anotició de la llegada del hombre a la luna (por los gritos de la abuela que desde el patio aseguraba estar viendo un astronauta caminando sobre la superficie lunar).

Decidió abandonar la silla —con un gesto de fastidio— y le regaló el traje a su tío el apicultor.

Meses más tarde se encolumnó con quienes se oponían a la guerra de Vietnam, compró una guitarra, una armónica y escribió canciones que tocaba en la estación Loria del subterráneo metropolitano.

El pleno desconocimiento de los instrumentos, y sus baladas incomprensibles, hicieron que aumentaran los usuarios de la línea 24 de autobús y convirtieron a la estación Loria en un lugar desolado.

Para recuperar los pasajeros la empresa de subtes decidió que los coches no se detuvieran en dicha estación y proporcionaron a los vagones de una aislación acústica.

Rosendo cantó doce años en soledad hasta que pensó que la guerra a esa altura ya habría terminado, por lo que vendió la guitarra y compró un fusil.

Una desilusión amorosa produjo el acercamiento a la literatura mística lo que lo llevó a escalar el poste telefónico.

No fue fácil la trepada, después de varios intentos debió aligerar su carga y dejó el televisor, la cama y la heladera al pie del poste.

Por la madrugada sus pertenencias ya habían desaparecido.

Se despertó con grandes dolores en la espalda y la cintura, culpa de la cadena con la que se ajustaba para evitar caer en el asfalto y en la tentación de abandonar el aislamiento (eso lo había aprendido de San Simeón).

Con el tiempo se arrepentiría de haber tirado la llave del candado a la alcantarilla.

El primer inconveniente lo tuvo con los pájaros que anidaban sobre el madero y lo resistían a picotazos.

Para colmo los pichones le birlaron los mendrugos de pan que llevaba para todo el mes.

Luego sobrevino el problema con los vecinos de la cuadra que por su culpa recibían interferencias en las líneas telefónicas.

A la semana Rosendo comenzó a gritar pidiendo que lo bajaran pero la distancia hacía incomprensible sus expresiones.

Para su desgracia los alaridos coincidieron con el comienzo de una tormenta que dio fin a la sequía más prolongada de la zona.

Al día siguiente los productores agropecuarios se hacían presentes para ofrendarle su agradecimiento.

De esa manera comenzó la popularidad de San Telefónico (así lo llamaron).

Llegaban procesiones de los puntos más diversos.

Le dejaban alimentos, regalos, mascotas y sobres con peticiones.

Se sacaban fotos con los niños alzados señalando con el paraguas la cima del poste, donde apenas se distinguía la figura pequeña del anacoreta.

Rosendo, resignado, observaba como esa colonia de hormigas se movilizaba a sus pies, mientras se alimentaba de lo mismo que el pájaro traía a sus pichones.

El Honorable Concejo Deliberante lo declaró ciudadano ilustre y el Intendente le entregó las llaves de la ciudad (se las dejó colgadas de un ganchito en el poste).

Los agricultores se acercaron con grandes pancartas de agradecimiento y otras que pedían el cese de las lluvias, pues ya era suficiente.

Al mes, en medio de la inundación creciente, una turba enardecida intentaba voltear el poste.

Rosendo, con escuálida figura, gritaba con fuerza pero su voz ya estaba desgastada.

Al atardecer los hombres lograron su objetivo, la cima del poste cayó —a la distancia sobre las aguas, los pájaros huyeron del nido.

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