Holaaa samigooosss !!!
Esta semana volvemos con todo el humor y los mejores chistes que recibimos de nuestros colaboradores luego de una semana de ausencia. No fue por ningún problema, simplemente por "fiaca", ya que terminábamos nuestras vacaciones y no nos tomamos el tiempo de armar la edición de la semana anterior. En esta, para compensar, mucho material realmente divertido, muchas novedades y unos textos para reír en serio, y como siempre, con un lugarcito para la reflexión, aún desde el humor. Esperamos disfruten de esta edición, que no nos hayan extrañado demasiado y les deseamos una excelente semana.,
Esteban Nicolini
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El loro del peluquero...
Cuando la vecina pasaba, el loro del peluquero siempre le gritaba sin piedad:
-"¡Buen día, putaaa!"
Hasta que un día ella no aguantó más y reclamó airadamente al peluquero, quien -como modo de castigar al loro por su mala conducta- lo pintó de negro.
Al día siguiente, ella pasó por la peluquería y el loro, ahora pintado de negro, no dijo absolutamente nada.
La mujer, triunfante, lo provocó:
-"¿Ahora estás calladito, no?"
A lo que el loro, con aire de olímpico desprecio, respondió:
-"Cuando estoy de smoking no hablo con putas..."
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Esto es autoestima...
Un motociclista va a 150 Km/h por una carretera y de pronto se encuentra de frente con un pajarito; trata de esquivarlo, él lo mira, el pajarito también lo mira, pero lamentablemente no lo alcanza a esquivar.
Por el espejo retrovisor ve que el pobre animalito da vueltas y vueltas hasta quedar tendido sobre el pavimento.
No pudiendo contener el remordimiento ecológico, regresa a levantarlo.
El pajarito estaba totalmente inconsciente, como muerto, pero el motociclista de todos modos se lo llevó, le compró una jaula y lo dejó en su casa, asegurándose de poner un poquito de pan y agua para el animalito.
Al día siguiente el pajarito se despierta y al notar que está encerrado en una jaula dice:
-"¡Puta Madre! ¡¡¡Maté al motociclista!!!"
(Gracias Marisa !!!)
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Chistecitos de curas...
Amén 1
Un cura es enviado a Alaska.
Un obispo lo va a visitar un año más tarde y le pregunta:
-"¿Y cómo le va acá?"
-"Bueno, si no fuera por mi rosario y mis dos whiskys al día, estaría perdido. A propósito, ¿gusta un whisky?"
-"Sí, por favor."
-"¡Rosario! ¡Traele un whisky al obispo!"
Amén 2
Una solterona se entera que una amiga suya había quedado embarazada solo con un Ave María en la Iglesia de un pueblo vecino.
Unos días después decide ir a la iglesia con el deseo de quedar encinta al igual que su amiga.
-"Bueno días padre", saluda la mujer.
-"Buenos días hija, ¿en qué puedo ayudarte?"
-"Fíjese padre que me enteré que una amiga vino aquí y quedó embarazada con un Ave María..."
-"No hija... fue con un Padre Nuestro pero ya lo echamos."
Amén 3
El cura de la iglesia decía en su sermón:
-"Queridos feligreses: ha llegado a mis oídos el rumor de que se ha instalado cerca de la iglesia una casa de esas, de mala reputación, donde trabajan mujeres de la vida. Pues bien, sepan que alguna de esas mujeres les puede contagiar una enfermedad venérea y luego, ustedes llegan a sus hogares y se la pasan a sus esposas. ¡Y ahí sí que nos jodemos todos!"
El cura dice:
-"Recemos por las partes enfermas del cuerpo humano."
Un viejito se agarra el 'pirulín' y una viejita lo ve y le dice:
-"Es misa de sanación, no de resurrección."
En la misa dominical al momento del sermón, el cura del pueblo muy enojado y apoyándose en el púlpito dice con tono muy grave:
-"El sermón de hoy lo voy a dedicar a ustedes, ladrones, porque ayer sábado me robaron la bicicleta.
Cosas tan graves como éstas no pueden suceder en este pueblo, y menos en esta comunidad, en la que todos nos conocemos desde pequeños y donde Dios nuestro Señor ha sembrado su semilla de dicha, armonía, paz y felicidad.
Pero eso no quita, ni minimiza, lo que hicieron el día de ayer.
¡ME ROBARON MI BICICLETA!
El primer mandamiento dice: 'Amarás a Dios, sobre todas las cosas', pero ustedes no aman a Dios, porque el que roba no ama a Dios, ¡pinches ladrones poquiteros!
El segundo mandamiento dice: 'No usarás el nombre de Dios en vano', pero el que roba reniega de Dios, pues sin mi bicicleta ahora tengo que caminar bastante para llegar a la otra comunidad y poder predicar su palabra.
El tercer mandamiento dice: 'Santificarás el Sábado como día del Señor', pero ustedes no santifican nada porque son unos ladrones, sacrílegos ojetes, que me han robado la bicicleta sin ninguna consideración.
El cuarto mandamiento dice: 'Honrarás a tu padre y a tu madre', pero ustedes parece que no tuvieran ni uno ni la otra, pues si los tuvieran les hubieran enseñado a no robar.
El quinto mandamiento dice: 'No matarás', pero ustedes han matado la ilusión que tenía con mi bicicleta nueva, de manera que ahora mismo me van diciendo ¡quién fue el rehijo de la chingada que me robó mi bicicleta!
El sexto mandamiento dice: 'No Fornicarás'..."
En eso, el curita se queda perplejo unos segundos y dice pensativo:
-"¡Ah, cabrón! Ya me acordé dónde dejé la pinche bicicleta..."
-"Podéis ir en paz hermanos, la misa ha terminado..."
-"Bendígame padre, porque he pecado. He estado con una chica ligerona."
El cura preguntó:
-"¿Eres tú, pequeño Luca Pagano?"
-"Si, padre, soy yo..."
-"¿Y quién es la chica con la que estuviste?"
-"No le puedo decir, padre, no quiero arruinar su reputación."
-"Bien, Luca, estoy seguro de averiguar su nombre tarde o temprano, por lo que deberías decírmelo ahora. ¿Fue Tina Minetti?"
-"No puedo decirlo..."
-"¿Fue Teresa Mazzarelli?"
-"Nunca lo diré..."
-"¿Fue Nina Capelli?"
-"Lo siento, pero no puedo nombrarla..."
-"¿Fue Cathy Piriano?"
-"Mis labios están sellados."
-"Entonces ¿Fue Rosa Di Ángelo?"
-"Por favor, padre, no le puedo decir."
El cura suspira de frustración y le dice:
-"Eres muy discreto, Luca Pagano y te respeto por eso, pero has pecado y debes cumplir una penitencia. No podrás ser monaguillo durante los próximos cuatro meses... Ahora vete y compórtate."
Luca regresa a su puesto y su amigo Franco se le acerca y le susurra:
-"¿Qué conseguiste?"
-"¡Cuatro meses de vacaciones y el listado de las mas putas de la parroquia!"
-"Pepito: ¿que era tu papá antes de casarse?"
-"Era cura señorita."
-"¿Y tu mamá?"
-"Era monja señorita."
-"Entonces, ¿colgaron los hábitos?"
-"No señorita, sólo se los subieron un poco."
Cierta vez, un Cura y una Monja después de peregrinar regresaban hacia el convento.
Al caer la noche, vieron una cabaña en medio del camino y decidieron entrar para pernoctar y proseguir el viaje al día siguiente.
Al entrar a la cabaña, vieron que había una sola cama.
El padre y la monja entraron y después de algunos segundos de silencio, el Padre dice:
-"Hermana, Usted puede dormir en la cama y yo duermo aquí en el piso."
Y así hicieron.
Mientras tanto, en medio de la noche la Hermana despertó al Padre:
-"¡Padre! ¿Está despierto?"
El Padre medio dormido:
-"¿Ja? Ahhh, Hermana, diga que pasa..."
-"Ahhh... Es que estoy con frío... ¿Puede ir a buscarme una cobija?"
-"¡Si Hermana, claro que si!"
El Padre se levantó, fue a buscar una cobija al armario y cubrió a la Hermana con mucha ternura.
Una hora después, la Hermana despierta al Padre nuevamente:
-"¡Padre!... ¿Todavía está despierto?"
-"¿Que pasa Hermana?, ¿Ahora que sucede?"
-"Es que aún estoy con frío... ¿Puede darme otra cobija?"
-"¡Seguro que si Hermana!"
Una vez más el Padre se levantó, lleno de amor y buena voluntad para atender el pedido de la Hermana.
Pasó otra hora, y una vez más, la Hermana llamó al Padre:
-"Padre... ¿sigue despierto?"
-"Si, Hermana! ¿Qué necesita ahora?"
-"Es que no he podido dormir. ¡Sigo con mucho frío!"
El Padre entonces le dice:
-"Hermana, estamos aquí los dos solos, ¿cierto?"
-"Cierto.", contesta la Hermana.
-"Lo que ocurre aquí sólo nosotros dos lo sabemos y nadie mas, ¿cierto?"
-"¡Cierto, Padre!", contesta la Hermana.
-"Entonces tengo una sugerencia.... ¿Que tal si hacemos de cuenta que somos marido y mujer?"
La Hermana contestó:
-"¡SI! ¡SI! ¡Padre..! ¡Hagamos de cuenta que somos marido y mujer!"
El Padre cambia el tono de voz y dice:
-"¡ENTONCES DEJATE DE JODER!, ¡TE LEVANTÁS, VAS A BUSCAR LA COBIJA Y DEJAME DE ROMPER LAS PELOTAS!"
(Gracias Elvira !!!)
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Adiós mamá...
Espero que esto les llegue profundamente al corazón, tanto como me llegó a mí...
Un hombre joven estaba de compras en el supermercado, cuando notó que una viejecita lo seguía por todos lados.
Si él se paraba, ella se paraba al lado de él y, además, se quedaba mirándolo.
Al fin, camino a la caja, ella se atrevió a hablarle y le dijo:
-"Espero que no lo haya hecho sentirse incomodo; es sólo que usted se parece mucho a mi hijo recién fallecido..."
El joven con un nudo en la garganta, replicó que estaba todo bien, que no había problema."
La viejita agregó:
-"Joven, perdone pero le quiero pedir algo poco común."
El joven le contestó diciéndole:
-"Si. Dígame en que puedo ayudarla, señora."
La viejita le dijo que quería que le dijera: "Adiós mamá" cuando ella se fuera del supermercado, y que esto la haría muy feliz.
El joven sabiendo que sería un gesto que llenaría el corazón y el espíritu de la viejecita, accedió gustoso.
Cuando la viejita terminaba de pasar por la caja registradora con sus mercaderías, al momento de irse miró para atrás sonriendo, y levantando la mano le dijo:
-"¡ADIÓS HIJO!"
Él, lleno de amor y ternura, le respondió efusivamente:
-"¡ADIÓS MAMÁ!"
El hombre, contento y satisfecho por que seguramente había traído un poco de alegría a la viejecita, continuó pagando sus compras.
-"Son $523,55" -le dijo la cajera.
-"¡Epaaaaaaaaa! ¡Esto es una locura! ¿Cómo tanto si llevo sólo cinco cosas?"
La cajera le responde:
-"Si, pero su mamá dijo que usted pagaría por sus cosas también!"
Moraleja: ¡No confíen en ninguna vieja de mierda que se les acerque en el supermercado!
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Romance de otros tiempos...
Una noche una pareja de viejos estaba ya acostada en su cama.
El marido se estaba quedando dormido, pero su mujer se sentía romántica y quería conversar.
Le dijo:
-"Antes,cuando me enamorabas, me agarrabas la mano."
De mala gana, el marido se dio media vuelta, le agarró la mano por unos segundos y luego trató de dormirse otra vez.
En pocos momentos ella le dijo nuevamente:
-"Entonces me besabas."
Algo molesto, se dio media vuelta otra vez y le dio un ligero beso en la mejilla y luego se acomodó para dormirse.
En treinta segundos, ella le dijo:
-"Luego tú me mordías el cuello."
Molesto, el marido tiró la ropa de cama y se levantó.
-"¿A dónde vas?", le preguntó ella.
-"¡A buscar mis dientes!"
(Gracias Isabel !!!)
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Dos gallinas...
(Conversación en las Brigadas Internacionales, a las puertas de Madrid)
-"Camarada... Si tuvieras dos casas, ¿donarías una a la revolución?"
-"SÍ",- responde el compañero militante.
-"Y si tuvieras dos autos de lujo, ¿donarías uno a la revolución?"
-"SÍ", - nuevamente responde el aguerrido militante.
-"Y si tuvieras un millón en tu cuenta bancaria, ¿donarías la mitad para la revolución?"
-"Lógicamente, lo donaría" - respondió el orgulloso compañero.
-"Y si tuvieras dos gallinas, ¿donarías una para la revolución?"
-"No" - respondió el compañero.
-"Pero.. ¿por qué donarías un apartamento si tuvieras dos, un auto de lujo si tuvieras dos, y $500.000 si tuvieras un millón en tu cuenta... y no donarías una gallina si tuvieras dos?"
-"¡Coño, porque las gallinas SÍ las tengo!"
Moraleja: ¡Siempre es fácil REPARTIR la propiedad y el trabajo ajeno!
(Gracias Nora !!!)
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Chistes de vascos...
(Para darle descanso a los gallegos.)
1.
Van dos vascos en un bote.
-"Oye, Josetxu ¿Tú sabes porque los buzos se tiran al mar hacia atrás?"
-"¡Joder hombre! ¡Si se tirasen hacia delante caerían dentro del bote!"
2.
Le dice un vasco a otro:
-"Oye Patxi, he comprado un condensador de protones estroboscópicos con fisionador calimastrado y lo he puesto en mi patio."
-"¡Ehhh! Espera un momento. ¿Qué coño es un patio?"
3.
Un vasco conducía por un camino secundario, cuando vio un cartel que decía: 'Curva peligrosa a la izquierda'.
Sin dudar, viró a la derecha.
4.
Dos vascos, amigos de la infancia, se encuentran.
-"¿Y tú ahora a que te dedicas?"
-"Pues tengo una granja con 10.000 palomas."
-"¿Mensajeras?"
-"No, no te exagero nada."
5.
Se encuentran dos vascos:
-"Sabes, al final encontré trabajo en Santiago."
-"¿De qué?"
-"De Compostela."
6.
Llama un vasco por teléfono y le contestan:
-"¿Si?"
-"Doctor, doctor, mi mujer está a punto de dar a luz."
-"¿Es su primer hijo?"
-"No, soy su marido."
7.
Le dice un vasco a otro:
-"Andoni, ¿Por qué no regaste el jardín?"
-"Porque está lloviendo a cántaros."
-"No seas vago, hombre, aquí tienes un paraguas."
8.
Se muere un vasco y se acerca un amigo al hijo.
-"Lo siento."
-"No, dejalo acostado, tal como está."
9.
Llega un vasco del trabajo y pregunta:
-"Hijo, ¿Con que juegas?"
-"Con lo que me sale de los huevos."
El padre le pega y el niño corre a decirle a su madre:
-"Mamá, ya no quiero mas kinders."
10.
Dos vascos de conversación:
-"Anoche me acosté con una tía buenísima. ¡qué piernas!, ¡qué pechos!, qué culo!"
-"¿Y de cara?"
-"Ah, eso si, ¡carísima!"
11.
Se juzga a un vasco y dice el fiscal al acusado:
-"A ver, ¿por qué disparó dos tiros contra su suegra?"
-"¡Por qué no tenía mas balas!"
12.
Dos vascos.
Uno le pregunta al otro:
-"¿Qué llevas en esa cesta?"
-"Si lo adivinas, te doy un racimo."
-"¡Croquetas!"
13.
Un vasco en un barco.
-"Almirante, quince carabelas se acercan."
-"¿Una flota?"
-"No, flotan todas."
14.
Se hunde el barco y el capitán, que era de Donostia, le dice al contramaestre:
-"Coja ese pico, rompa la ventanilla y larguémonos de aquí en una barca salvavidas."
-"Pero mi capitán, aún hay mujeres a bordo."
-"Si hombre, para follar estoy yo ahora."
15.
Llega un niño de Donostia a casa.
-"Mamá, mama en el colegio me llaman imbécil."
-"Bueno ¿y a mi qué?"
-"A ti puta."
16.
Dos vascos se van al bosque en busca de un abeto para navidad.
Después de dos horas dando vueltas, uno le dice al otro:
-"Bueno, ¡ya está bien!. El próximo abeto que veamos lo cogemos tenga o no tenga bolas de navidad."
17.
Coge un vasco el teléfono:
-"Hola. ¿Es el nueve, cuatro, dos, ocho, seis, siete, nueve, uno, cuatro?"
-"Si, si, no, si, si, no, si, no, si."
(Gracias Horacio !!!)
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Mujeres bravas...
Amor “I”
-"Querida, vamos a tener que comenzar a economizar."
-"Me parece bien... ¿Por donde comenzamos?"
-"Si aprendés a cocinar, podemos despedir a la cocinera."
-"Me parece bien... pero podemos ahorrar aún más... si vos aprendés a coger, podemos despedir al chofer."
Amor “II”
El hombre pregunta a su mujer:
-"Mi amor... cuando yo muera ¿me vas llorar mucho?"
-"Claro que sí, mi vida... Sabés que yo lloro por cualquier pelotudez."
Amor “III”
Una pareja venía por una ruta del interior sin hablar una palabra.
Una discusión anterior había llegado a una pelea, y ninguno de los dos quería dar su brazo a torcer.
Al pasar por un campo en la que habían burros, chanchos y una vaca, el marido preguntó, sarcástico:
-"¿Parientes tuyos?"
-"Sí...", respondió ella –"suegra y cuñados."
Amor “IV”
El marido pregunta a la mujer:
-"¿Vamos a probar una posición diferente esta noche?"
La mujer responde:
-"¡Buena idea! Quedate en la cocina lavando los platos y yo me siento en el sofá a ver televisión."
Amor ”V”
El marido decide cambiar de actitud.
Llega a casa todo agrandado, y con voz de macho ordena:
-"Quiero que prepares una comida como para los dioses y cuando termine espero un postre maravilloso. Después de cenar traeme una copa de coñac y preparame un baño caliente para relajarme. Y todavía más... cuando salga del baño, ¿adiviná quién me va a vestir y peinar?"
-"El hombre de la funeraria...", respondió plácidamente la esposa.
Amor “VI”
El marido y su mujer están tomando una cerveza en un barcito.
Él le dice:
-"¿Ves aquella mujer al final del bar, tomando cerveza solita? Estuvo en pareja conmigo, y me separé de ella hace 7 años. ¿Podés creer que después de eso nunca más paró de beber?"
La mujer responde:
-"No hables boludeces... ¡Nadie consigue celebrar durante tanto tiempo!"
Amor “VII”
El marido y la mujer no se hablaban desde hace una semana.
Entonces el hombre recordó que al día siguiente por la mañana temprano tenía una reunión muy importante en su oficina.
Como necesitaba levantarse temprano resolvió pedirle a su mujer que lo despertara.
Pero para no dar su brazo a torcer escribió en un papel:
-"Me despertás a las seis de la mañana."
Al día siguiente cuando se levantó y miró el reloj eran las 9:30.
El hombre tuvo un ataque y pensó:
-"Qué absurdo, que falta de consideración, ella no me despertó."
En eso miró para la mesa de luz y reparó en un papel en el que estaba escrito:
-"Son las seis de la mañana, ¡levantate!"
Moraleja de la historia: No dejes de hablar con tu mujer. Ellas ganan siempre. ¡Son simplemente geniales en la venganza!
Amor “VIII”
Una amiga a otra:
-"¿Vos hablás con tu marido cuando hacés el amor?"
-"A veces... cuando el hotel tiene teléfono al lado de la cama."
(Gracias Javier !!!)
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Diario (I)... (Por Juan José Millás)
Cuando mi marido dijo en el desayuno que volvería tarde porque tenía una reunión de presupuestos, yo ya sabía que iba a encontrarse con su amante, como todos los viernes, pero esta vez no me importó, casi fue un alivio.
Me hace gracia la frase ésa, "reunión de presupuestos".
Se reúnen para presuponer, cuando la mayoría de ellos ni siquiera ha aprendido a suponer.
Cómo son.
Al salir, se llevó al niño, que había perdido el autobús del colegio, y yo me quedé sola, como siempre, escuchando el ruido de la lluvia (de un tiempo a esta parte, siempre llueve al otro lado de mi cabeza, aunque en la calle haga sol).
Luego, al entrar en la habitación de mi hijo para hacer la cama, observé que se había dejado un cuaderno abierto sobre la mesa, con una suma (7+1=?) sin resolver.
Instintivamente, puse un 8 al otro lado, y en seguida empecé a sentir un agobio enorme por aquel 1 que acababa de perder su individualidad al realizar yo la operación matemática.
Imaginaba al pobre número dentro del 8, buscando la salida desesperadamente, como un claustrofóbico dentro de un laberinto, y me identifiqué con él. Una vez me perdí en el interior de unos grandes almacenes y fue tal el miedo a no dar con la salida que sufrí un desmayo en la sección de deportes.
Por otra parte, también yo, como el 1, había perdido la identidad en las profundidades de una familia asfixiante, y no sabía cómo escapar de ella.
Sentí que me faltaba el aire y corrí al balcón para respirar.
Un sol excesivo me cegó los ojos, pero dentro de mí continuaba escuchándose el ruido de la lluvia.
Quizás en el interior del número 8 también lloviera con aquella violencia, pensé.
Escuché el teléfono, pero no lo cogí pues supe por el modo de sonar que era mi madre.
Más tranquila, regresé a la habitación para liberar al número inocente y puse sobre la hoja 8-7=1.
Sin embargo, me pareció que el 1 resultante era distinto al que yo había atrapado y me atacó un desaliento enorme.
A mí misma, cuando pienso en abandonarlo todo y recuperar mi verdadero ser, siempre me retiene el miedo de que la que lograra escapar fuera una de las que están encerradas conmigo y que no son exactamente yo, aunque sean idénticas a mí.
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Para carnaval "Los resorteros" son fija... (Por Juceca)
Hombre que supo ser asunto pa' cumplir con los mandados, un tal Microbiano Cortón, que le decían "Puré de enfermo" porque era bastante zapallo.
Tan cumplidor, Microbiano, que pa'l verano el médico le dijo que tenía que hacer playa y él se puso a moler piedra hasta hacerla arena fina, que tuvo que hacer playa de agua dulce por falta de salitre y no le fue el turismo, porque en lugar de ruleta puso cancha de taba y cualquier abombau sabe que si el porteño no lee "Casino" sigue de largo.
Y Microbiano se casó con Patética Lírica, que se conocieron en el rancho del viejo Rataplán Cuadrante el día que Rataplán le festejó los 32 años a su hijo porque terminaba de cobrar el primer jornal de su vida, en el primer trabajo de su vida, que lo echaron al otro día porque se durmió.
Pero fiesta bonita la del casamiento de Microbiano y Patética, porque hubo música en vivo y en disco, que el padrino había conseguido un solo disco de 78 pero estaba comido en las orilla por el gorgojo del disco musical negro, que es un insecto en extinción por culpa del Compac dorado, y en lugar de 78 vueltas por minuto apenas si daba 65.
Para la música en vivo estaba el trío "Los Resorteros", formado por Rosadito Verdoso, Azulejo Verdoso en guitarra y la Duvija en flauta dulce, que el dulce era de membrillo y la flauta de pan de ajo, que es un instrumento de poca variedá porque el ajo repite mucho.
Cuando se supo en el boliche, va el tape Olmedo y pregunta:
-"¿Y cómo es eso de baile con un solo disco?"
-"Una preciosidá de música, pero de tan usado el disco estaba finito, y se le entreveraban la música del lado A con la del lado B."
-"Pa mi," - comentó el tape Olmedo -"si el disco es redondo no puede tener lados, y en caso de tener tienen que ser una infinidá."
Lo que resultó ser asunto muy serio fueron "Los Resorteros", que tanto le interpretaban La Lambada (que ya no se oye) como el Himno Nacional (que todavía se oye gracias al fútbol), que lo tocaban en tiempo de marcha camión, que era un lió pa' las viejas, porque escuchaban el Himno y se tenían que parar y no todas podían, que a más de una hubo que pararla y apuntalarla con otra para que entre las dos cumplieran con la obligación patria.
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Taller literario: El Decálogo del Escritor... (Por Podeti)
Bueno, volvemos con el taller literario.
Pero como hoy tuve mucho que hacer y no tuve tiempo para preparar lo que se dice una “clase-clase-clase”, me armé un “Decálogo del Escritor” de Podeti©.
Si lo hizo Horacio Quiroga yo no voy a ser menos, aparte por lo menos yo no estoy loco así que de algún modo soy mejor.
Básicamente, consiste en todo un año de talleres literarios, pero dividido en diez “ítems” o “cositos”; es decir que siguiendo estos consejos podrán ser escritores talentosos y de éxito.
Dicho esto, cabe aclarar que aunque con esto ya te arreglé lo de ser escritor, igual el taller sigue y hay que seguir viniendo porque si no la matrícula, bah, la matrícula, el depósito, mejor dicho, qué depósito, los dos meses de comisión, bah, qué dos meses de comisión, el DNI, bah, qué DNI, tu abuelito no se devuelve, por lo menos no “enterito”, no sé si me entendés lo que te quiero decir.
Y ahora, el “Decálogo”:
1) Escribe siempre, siempre, todo el tiempo, cada minuto del día, incluso cuando te estés lavando los dientes o cagando.
Escribe incluso cuando estés escribiendo (otra cosa).
Por ejemplo, yo ahora mientras escribo el Decálogo del Escritor de Podeti© estoy escribiendo un drama ruso, con una birome que tengo al lado de la computadora.
Es complicado, pero con práctica se puede.
Y si se te confunden las dos cosas –las cosas que estás escribiendo simultáneamente- tómate tu tiempo para desmezclarlas tipo a la hora de la siesta.
Porque la siesta es sagrada.
Pero nunca, nunca, nunca dejes de escribir, incluso frases inconexas o teorías de la conspiración o garabatuchis sin sentido, en las paredes de tu celda de rocas basálticas y con las uñas, y cuando se te acaban las uñas escribe con tus muñones sanguinolentos (comprar carilina).
¡Escribe!
2) No escribas palabras de más.
La síntesis es la mejor amiga de la buena literatura.
Nada hay más e infértil que el letal exceso de palabrerío insensato y la inútil multiplicación fastidiosa de parasitarios adjetivos estériles, inconsecuentes, oprobiosos y abyectos.
Si no puedes decir las cosas con la cantidad exacta de palabras que necesitas, entonces a vender ajo, querido.
A menos, claro, que cobres por palabra.
Ahí es distinto.
3) Cuando termines tu escrito, aunque se trate de una novela de 3.000 páginas, quémala en tu chimenea de piedras basálticas y vuelve a empezar, con la certeza de que la segunda vez te saldrá más rápido -a menos que no hayas anotado.
Hay que anotar, siempre hay que anotar.
4) El Autor debe conocer el Universo del que trata su Relato como si de su Dios se tratase; y manejar sus personajes como si fueran marionetas sin voluntad, y someterlas a pruebas cada vez más complicadas y tortuosas.
Y si estas insignificantes criaturas se rebelan contra su más minúsculo Mandato Sagrado, debe enviarles calamidades, llagas y escoriaciones, plagas mortales y alimañas ponzoñosas hasta ahogarlas en la lava del Sufrimiento Eterno mientras se sienta a escuchar sus alaridos desgarradores con una sonrisa maliciosa e infinitamente justa en los labios.
Para que aprendan.
Pero sin ensañarse, eso sí.
5) Escribe siempre con buena luz (75 watts mínimo) y en un cuaderno rayado, con birome negra y cada tanto sal a dar una vueltecita.
Y la siesta es sagrada.
6) Si no puedes escribir las dieciocho horitas y media propias del profesional, escribe dieciséis.
Si no puedes escribir dieciséis, escribe doce.
Si no, ocho.
Si no puedes escribir ocho, o seis, ni siquiera una hora por día, escribe veinte minutos, pero escribe todos los días sin excepción.
Aunque sea siete minutos, que sé yo.
Cinco minutos también está bien.
Es mejor escribir, ponele, tres minutos todos los días que cuatro horas al año (sacá la cuenta).
Y si no, escribe aunque sea treinta segundos.
O cinco.
Escribe, si no puede ser de otra manera, un segundo por día –tipo tres letras (de las menos complicadas).
Pero escribe todos los días.
¡Escribe! ¡Escribe!
Y siempre hay que anotar.
Fundamental.
7) No te quedes sentado a esperar la Inspiración.
El Buen Escritor sale a buscarla: En la vida, en las calles, en las tabernas, en las cárceles, en los burdeles, en los viajes, y si todo ello falla –o es mucho trabajo- búscala en otros libros, o en la tele.
O en blogs ajenos de internet.
No sabés la cantidad de Inspiración que se puede encontrar por ahí.
A veces, con cortar y pegar la inspiración ya terminás un cuentito o un articulito y podés echarte una siesta.
Pero eso sí: por las dudas cámbiale dos o tres palabritas.
A la Inspiración.
8) Cada párrafo, cada frase, cada oración está destinada a estar escrita con las palabras justas, aquellas que por sí solas son las únicas y exactas para ser utilizadas en el contexto de tu cuento o composición sobre la vaca.
Antes de escribir cada palabra, por insignificante que parezca, detente a pensar entre cinco y cuarenta minutos si es ésta la adecuada o si hay una aún mejor.
Recuerda que una conjunción copulativa mal elegida puede redundar en el éxito o el fracaso de un escrito, y por tanto, tu éxito o fracaso como artista y ser humano.
Revisa el diccionario de sinónimos, relee los clásicos, visita la Biblioteca Pública, organiza simposios, envíale cartas a tus amigos escritores para preguntarles qué les parece, por ejemplo, la palabra “escapulario” y si no habrá una mejor (para decir “escapulario”).
Haz una encuesta o “focus group” para ver qué opina el hombre del común.
Anota todo (siempre hay que anotar) y una vez que –luego de horas y días y meses de investigación- hayas llegado a una conclusión, deséchala y sigue pensando, porque yo creo que siempre se puede mejorar.
Busca durante años y lustros el vocablo justo, aunque tu barba se cubra de hilos plateados, o incluso de canas.
Y cuando, desfalleciente, tu cuerpo transfigurado en un odre de huesos y piel seca, el rostro congelado en una macabra mueca de locura y odio, tu departamento infestado de pulgas y orín de gato, estés completamente seguro de que ésa y no otra es la palabra justa y jurada sobre un cúmulo de mil Biblias, escríbela.
Y ahí nomás puedes pasar a la siguiente palabra.
Bueno, y antes te puedes echar una siestita.
9) Ojo con la tecla CAPS LOCK, que después corregir es un quilombo.
10) Evita a toda costa los siguientes “vicios de escritor”: El ripio; el “Deus ex Machina”; el cliché; el estereotipo; la inverosimilitud; el final abierto; la oración muy larga; la palabra “vaca” escrita con be larga; la metáfora; la descripción; el retrato; el diálogo; la narración; las malas palabras; el ceceo; el alcoholismo; la masturbación; el froteurismo; la cleptomanía; la dislexia; el analfabetismo; el lomo pegado con plasticola; el precio muy alto (del libro); la siesta muy corta; el no anotar (siempre hay que anotar).
Y la yapa: Cuando vayas a la presentación de tu libro, procura llevar una birome, porque a veces te dan un marcador de esos gruesos y se te va empastando y despeluchando y al final los autógrafos te salen todos enchastrados.