Fin de semana: Viernes 28 a Domingo 30 de Noviembre de 2.025
Hooolaaa samigooosss !!!
En esta edición volvemos luego de una ausencia no anunciada, por el feriado de la semana anterior, con un artículo sobre los beneficios de reír, chistes surtidos, cosas de matrimonios, humor llegado desde las redes sociales, nuevas sutilezas y unos textos humorísticos muy divertidos. Esperamos que los disfruten y les deseamos a todos que pasen un muy buen fin de semana.
Esteban Nicolini
El humor es algo serio...
Artículos y ensayos sobre el humor y las cosas que nos dan alegría.
Reír es beneficioso: así nos ayuda a aliviar el estrés, calmar el dolor o mejorar nuestra salud cardiovascular (Por Marta Chavarrías)
La risa forma parte de nuestro lenguaje no verbal y constituye un gesto innato de emociones básicas que todos reconocemos.
Pese a que no se le da mucha importancia, la risa posee un gran potencial para nuestra salud mental y física.
Nos lo recuerda el dicho “la risa es la mejor medicina”, que seguramente habremos oído decir en alguna ocasión.
¿Puede ser esto cierto?
Parece que las investigaciones realizadas hasta el momento demuestran que sí lo es y que merece la pena dedicarle un poco más de atención y buscar más momentos para reírnos.
Hablamos sobre todo de la risa de verdad, la sincera y espontánea, la que sale sin imposturas ni falsedad.
Qué pasa cuando nos reímos
Reconocer los numerosos beneficios de la risa para la salud nos ayuda también a comprender cómo es de importante añadir más humor a nuestro día a día
Y, aunque pueda parecer un acto simple y sencillo, detrás de la risa hay una compleja maquinaria que se activa y que se basaría en tres etapas.
Lo explica la Sociedad Española de Neurología (SEN) en una nota de prensa, donde reconoce que la risa implica varias regiones encefálicas: la prefrontal dorsolateral y la unión temporoparietal del hemisferio dominante; la activación del circuito de la recompensa y liberación de dopamina; y el cese de la desinhibición frontal no dominante.
¿Qué significa todo esto?
Pues que cuando nuestro cerebro detecta una situación “extraña” o distinta, libera dopamina, el neurotransmisor que nos aporta esa sensación placentera, y esto explicaría también por qué se puede decir que el humor está relacionado estrechamente con el sistema de la recompensa, igual que ocurre con la comida.
Los beneficios de la risa
Que la risa puede ser una buena medicina es algo que concluyen varias investigaciones, como una revisión elaborada sobre trece estudios y publicada en Australian and New Journal of Public Health
En ella, los expertos se han basado en estrategias basadas en el humor para tratar temas de salud, y concluyen que la risa podría ser la mejor medicina para conseguir llevar una vida saludable
En concreto, los expertos concluyen que el humor puede favorecer una atención más sostenida, influir en las actitudes, las intenciones y en la adopción de hábitos saludables.
La risa no solo mejora nuestro estado psicológico, también nos ayuda a prevenir otras enfermedades.
Cuando reímos, no solo se ejercita el cerebro, también lo hace el corazón, los pulmones e, incluso, el sistema inmunitario.
¿De qué manera nos ayuda todo esto?
Alivia el estrés
La risa desencadena una respuesta de relajación en nuestro cuerpo, lo que significa que reduce las hormonas del estrés, como el cortisol y la adrenalina
Esto nos proporciona una mayor calma y tranquilidad.
Pero es que, además, se ha demostrado que la risa es un excelente calmante del estrés.
Un estudio elaborado por el Centro Médico de la Universidad de Maryland demuestra que la risa puede aumentar la frecuencia cardíaca y el flujo sanguíneo, lo que ayuda a relajar los músculos y reducir los niveles de estrés.
Calma el dolor
Ya hemos visto que la risa se asocia con mayor bienestar en general, que se explica por la liberación de endorfinas.
De acuerdo con este otro estudio de la Royal Society, tras realizar seis estudios experimentales, los umbrales del dolor son significativamente más altos después de la risa.
Y esto lo explican por un efecto mediado por endorfinas.
La risa no necesariamente reduce el dolor en sí.
Los expertos creen que simplemente podría aumentar la tolerancia y la percepción del dolor.
Esto se explicaría porque la liberación de endorfinas actuaría como analgésico natural e influirían en la percepción del dolor.
Favorece la salud cardiovascular
Cuando nos reímos se activa también el sistema respiratorio, ya hemos visto que el neurológico y también el cardiovascular.
En este sentido, y según la Fundación Española del Corazón (FEC), el efecto que tiene la risa es vasodilatador, crea sustancias hormonales, como las endorfinas que, además de aportar un beneficio psicológico, también nos ayuda a proteger el aparato cardiovascular.
En concreto, al reír, se relaja el endotelio, la capa interior de los vasos sanguíneos, mejora así la circulación de la sangre y disminuye la presión arterial.
Aún va más allá cuando afirma que reír también ayuda a mantener el colesterol bueno y a potenciar la actividad de los linfocitos, que ayudan a nuestro sistema inmunológico ante la presencia de células tumorales.
De acuerdo con este estudio de la Unidad de Cardiología Preventiva del Centro Médico de la Universidad de Maryland, las personas que han tenido un infarto agudo de miocardio ríen hasta un 40% menos que las que no han sufrido ningún tipo de enfermedad cardiovascular.
Pero hay más.
Según este estudio publicado en European Hearth Journal, un ensayo sobre los efectos de la risa en las personas con enfermedad coronaria, aquellas que veían de forma regular programas de comedia tenían beneficios para su corazón y sistema circulatorio en comparación con quienes veían documentales serios.
Mejora nuestra función pulmonar
Al reír, el diafragma, el pecho y los músculos abdominales se contraen.
Esto hace que los pulmones tengan que trabajar más, expulsando el aire y permitiendo que el aire fresco entre más profundamente.
Por este motivo, la risa puede hacer que las exhalaciones sean más efectivas.
La risa, además, ayuda a expandir los alvéolos, los diminutos sacos de aire de los pulmones.
Una carcajada espontánea activa el diafragma, fortalece los pulmones y aumenta la oxigenación.
Mejora la salud mental
Reír también puede ayudarnos a reducir la ansiedad y la depresión, según varios estudios, e incluso mejorar la memoria y la función cognitiva.
Pero es que, además, también se ha demostrado que reír mejora la satisfacción personal y las relaciones sociales.
Reír con otras personas puede generar confianza y fomentar relaciones más profundas porque, cuando reímos, es más fácil sentirnos conectados con los demás.
Humor desde las redes sociales...
1.
-“Mi amor, ¿te gustaría que pasáramos el fin de semana solos?”
-“¡Si!”
-“Perfecto, entonces nos vemos el lunes…”
2.
-“Yo llevo casado con tu abuela 64 años.”
-“Y en tantos años de matrimonio, ¿cuáles han sido los mejores?”
-“Los dos que estuve en la guerra…”
3.
-“Señora, ya vamos a comenzar el parto. ¿Desea Usted que el padre del niño esté presente?”
-“Mejor que no. Él no se lleva bien con mi marido.”
(Gracias Iche !!!)
4.
Primer acto:
La China le roba el marido a Eugenia Tobal.
Segundo acto:
La China le roba el marido a Pampita.
Tercer acto:
La China le roba el marido a Wanda Nara.
¿Cómo se llama la obra?
China Zorrilla.
(Gracias Marcelo !!!)
5.
-”Le advierto que como se siga negando a tomar su medicación, la enfermedad irá empeorando.”
-”¿Ah, si? ¡Mire como tiemblo!”
-”Es Usted el paciente con Parkinson más imbécil que he conocido...”
6.
-”Doctor, a mi suegra le ha salido una verruga.”
-”Ah, pues tráigala a la consulta y la quemamos.”
-”¡Madre mía, doctor! Me acaba Usted de alegrar el día...”
Variedades...
1.
Cuando Atila se iba a pelear a la guerra, le puso un cinturón de castidad a su amada y le dejó la llave a su mejor amigo y le dijo:
-“Si acaso no volviera en un año, puedes abrir el candado.”
Atila partió, y cuando apenas iba a 3 km rumbo a la batalla, ve a su amigo llegar al galope gritando:
-“¡Atila, Atiiilaaa! ¡Esta no es la llave!”
2.
Los cinco milagros de la mujer:
1) Puede dar a luz sin electricidad.
2) Puede dar leche sin comer pasto.
3) Puede mojarse sin tocar el agua.
4) Puede sangrar sin lastimarse.
5) Pero sobre todo… ¡Puede romper los huevos sin tocarlos!
3.
Un hombre mayor está en la mesa de operación esperando al cirujano.
El insiste en que su yerno, que es un cirujano de renombre, sea el que le practique la operación.
Antes de que lo seden, pide hablar un minuto con el yerno y le dice:
-“No te pongas nervioso, y si algo saliera mal y me muero, recuerda que tu suegra se iría a vivir con Ustedes…”
(Gracias Iche !!!)
4.
Un inversor visita a un bróker y le pregunta cuál es la mejor inversión para esta época de turbulencia financiera.
El broker le aconseja:
-”Tatuarse 1 u$d en el miembro.”
El inversor pregunta:
-”¿Por qué?”
Y el asesor le responde:
-”Así tendrá siempre su dinero a mano, disfrutará moviendo su dinero, a veces podrá ver crecer su inversión y sobre todo nunca le molestará que su pareja se coma todos sus ahorros...”
(Gracias Susana !!!)
5.
-”Marta, ¿por qué grita tanto tu Ernesto?”
-”¡Le están saliendo los dientes!”
-”¿Qué dientes? ¡Si ya tiene 65 años!”
-”Los postizos... se los tragó anoche.”
Las edades del hombre...
Le preguntaron a un sabio si él creía que el hombre cambia con la edad.
Esta fue su respuesta:
Claro que el hombre cambia con la edad, porque de los 12 a los 15 es como el mono: vive pelando su banana.
De los 16 a los 20, es como la jirafa: se come a todas las florecitas.
De los 21 a los 30 es como el león: se come todo lo que se le atraviesa.
De los 31 a los 40 es como el águila: escoge lo que va a comer.
De los 41 a los 50 es como el papagayo: habla más de lo que come.
De los 51 a los 60 es como el cóndor: con dolor aquí, con dolor allá...
De los 61 de los 70 es como el lobo: persigue a Caperucita pero se come a la abuelita.
De los 71 a los 80 es como la cigarra: canta y canta pero no come nada.
Y de los 80 en adelante ahí sí está jodido, porque después de los 80 es como la paloma: solo caga.
(Gracias Rodolfo !!!)
Matrimonios y algo más...
1.
-”Ay, mi amor, o exageres... no estaba tan en pedo ayer en la fiesta.”
-”Mi amor, te robaste un pez de la pecera, lo llevaste al baño, lo tiraste por el inodoro mientras gritabas: '¡Volvé con tu familia, Nemo!'... ¿En qué parte de eso no estabas en pedo?”
2.
El niño conversa con su padre y le dice:
-”Si me das cien pesos te digo con quién duerme mamá cuando vos no estás?”
El padre, intrigado, le da rápidamente los cien pesos.
-”¿Con quién duerme mamá?”
Y el pequeño le responde, mientras se guarda los cien pesos:
-”Conmigo...”
3.
La pareja conversa mientras la mujer sostiene a su bebé en brazos y el marido le pregunta:
-”¿En qué pensás?”
La mujer le dice, tiernamente:
-”Me estaba acordando del mejor día de nuestras vida.”
El marido piensa y dice:
-”¡Ahhh, síiii...! ¡Qué golazo el de Di María! ¡Qué golazo!”
(Gracias Daniel !!!)
Sutilezas...
1.
Doña Macalota le preguntó a su esposo:
-”¿Qué es lo que más te llama la atención de mí? ¿Mi bello rostro? ¿Mi hermoso cuerpo sensual y voluptuoso? ¿La fantástica forma en que hago el amor?”
-“Lo que más me llama la atención de ti”, -repuso don Chinguetas, -”es tu imaginación...”
2.
Le comentó un golfista a otro:
-”Ya no aguanto al profesional del club. Me dice cómo pararme; a qué distancia; cómo debo inclinar la cabeza; hacia dónde debo mirar.”
-”No lo tomes a mal”, -responde el otro, -”Está tratando de hacer que mejores tu juego.”
-”Te equivocas”, -gruñe el primero, -”Todo eso me lo dice cuando estoy en el baño haciendo pipí...”
3.
Hubo una reunión de ex presidentes de países latinoamericanos en un barco que haría un crucero por el Golfo de México.
Por desgracia a la mitad del viaje el barco naufragó y dos ex presidentes mexicanos se vieron en una isla desierta.
De inmediato uno de ellos procedió a redactar un mensaje para solicitar auxilio.
Pondrían el mensaje en una botella y lo confiarían al mar.
Tras escribir el mensaje lo leyó a su compañero:
-”Estamos en una isla. Favor de venir a rescatarnos. Polibio Loperena y Salustiano Godínez.”
-”Oye”, -se sorprendió el otro ex presidente, -”¿Por qué firmas con esos nombres?”
-”¡Uh!”, -responde el otro, -”¿Tú crees que si firmamos con nuestros verdaderos nombres alguien vendrá a rescatarnos?”
4.
Pirulina, muchacha pizpireta, se estaba confesando con el Padre Arsilio.
-”Me acuso”, -le dijo, -”de que he caído en tentaciones de la carne.”
-”¿Cuántas veces?”, -le preguntó el buen sacerdote.
-”Padre”, -replicó ella con molestia, -”el pecado para usted; las estadísticas para el Inegi”
En otra ocasión Pirulina confesó haber estado con diferentes hombres.
El confesor le hizo la misma pregunta:
-”¿Cuántas veces?”
La muchacha no respondió.
Después de un largo silencio le dijo, impaciente, el sacerdote:
-”Estoy esperando...”
Pirulina replicó:
-”Y yo estoy contando.”
5.
Don Algón, salaz ejecutivo, tenía dos secretarias.
Le dice una a la otra:
-”Ahora mismo voy a pedirle un aumento de sueldo al jefe.”
Le aconseja la otra:
-”Espera por lo menos una semana. Acabo de salir de su oficina, donde obtuve un aumento salarial, y lo dejé absolutamente sin poder de decisión...”
La cosa esta en mi contra... (Por Florencia Barrios)
Esta en todos lados… esa bendita cosa esta en todos lados: Amor.
¡Hey, yo amo!, claro que amo: a mi familia, a mis amigos, a mi perro.
¿Pero porque tengo que amar a un hombre?
Yo no quiero enamorarme y amar, estoy bien así como estoy.
Sobreviví toda mi maldita adolescencia sin un novio.
¡Puedo seguir haciéndolo!
¿Quién dijo que te necesito?
¿Quién te dijo que no puedo vivir sin tu atención?
¡Estoy bien así, compréndelo!
Ah, no, pero claro, vas por la calle y es como si quisieran obligarte a que te acuerdes que llevas una eternidad sola.
Las parejas se besan, cruzan la calle caminando armoniosamente de la mano.
¡Ojala que los pise un auto!
De repente a tu alrededor no hay más que una banda de personas haciendo cursilerías amorosas, y vos ahí parada mirando entrometida… como siempre.
¡Pero es un lugar publico, mierda, váyanse a otro lado!
¿Quieren que empiece a nombrar los lugares a donde pueden ir?
En fin, llegas a tu casa, sacas el celular de la cartera, bolsa, mochila o lo que sea que tengas y te fijas por milésima vez si tienes un mensaje o quizás con más suerte una llamada perdida (en ese caso podes comenzar a regocijarte en la bronca que habrá sentido cuando le atendió el contestador comiéndole la mitad del crédito) pero no, nada.
Entonces empiezas a tratar de actuar de una forma racional y te dices:
-”¿Qué haces pedazo de tarada? Estuviste esperando todo el día que te sonara el celular ¿Acaso estas esperando un mensaje de…?”
¡No, basta!
Vos podes estar sola, vos podes vivir sin los hombres.
Ocupa tu mente en otra cosa.
¡No puede ser que estés pensando todo el día en lo mismo, no es sano!
Te acomodas en el sillón, prendes la TV y comenzas a cambiar los canales…
¡Ah, no, pero si esta cosa está en todos lados!
Lo único que pasan son telenovelas cuyos personajes se aman apasionadamente, lloran apasionadamente, ríen apasionadamente y… bueno mejor lo dejamos ahí.
De modo que te enganchas con una novela llamada “La tormenta” porque resulto que el protagonista estaba re fuerte o quizás te hizo acordar a alguien.
Te pasas la hora agonizando por tanto romanticismo y drama, claro, apasionado y terminas llorando cuando al final del capitulo por fin pudieron darse un beso y algo más.
Al darte cuenta de cuan patética es tu actitud, revoleas el control por los aires y apagas la televisión.
(Resultado: treinta mangos del servís para arreglar el control remoto)
Vas a la heladera y cuando estás por meterte en la boca el primer cucharón rebalsado de helado de chocolate, te suena el celular.
¡Un mensaje!
Agarras el pote de helado que casi se te cae de la emoción y te tranquilizas.
Con mucho esfuerzo te contienes para no salir corriendo a leer el mensaje.
¡Forro, ahora vas a esperar, te voy a contestar cuando se me canten la reverendas ganas!
Te metes el cucharón de helado completo y empezas a comer sin darte cuenta que se te está congelando el cerebro, y mientras tenes los cachetes por explotar pensas:
-”Capaz que no es él, mira si es algo importante y yo no lo leo por ese imbécil.”
Salís corriendo a agarrar el celular y lees:
-”Hola, perdona que no te mande mensaje en todo el día es que anduve de acá para allá. ¿Como andas? Yo con ganas de verte… Me gustas.”
¡Mierda!
¿Y ahora que haces?
Te pones colorada como un tomate y tragas a duras penas el helado que por alguna razón esta más dulce que antes.
¿Qué respondo?
¿Que le digo?
Los libros no me enseñaron a saber sobrelleva este tipo de confesiones...
¡Jamás en mi vida acepte que me gustaba alguien!
Alguna persona que me ayude, que me diga lo que tengo que hacer.
Me estoy volviendo loca, me estoy ahogando en un vaso de agua, me estoy… me estoy mandando cualquiera.
¿No debe ser muy complicado demostrar un poco de “romanticismo”?
Un vos también me gustas y tengo ganas de verte no debe ser muy malo, ¿No?
En fin, te vuelves a sentar en el sillón con el celular en una mano y el pote de helado con el cucharón clavado, en la otra y te dices:
-”¡A la mierda todo!”
Tanto tiempo sola nada más ayudo a que te convirtiera en lo suficientemente ignorante, en el amor, como para no saber que contestar al mensaje de un hombre.
Tanto tiempo sola, ayudo a que te volvieras una amargada que es incapaz de demostrar sus sentimientos por orgullo, miedo y valla a saber uno cuantas cosas más.
De repente te suena el celular, un mensaje en la bandeja de entrada:
-”Mandá San Valentín al 110 y recibirás las mejores frases de amor para saludar a tu chico/a.”
¡Carajo, esta cosa esta en todos lados!
Entras en cólera y revoleas el celular contra la pared haciéndolo añicos.
(Resultado: mínimo cuatrocientos mangos en un celular nuevo y zafar de contestar el mensaje)